martes, 14 de mayo de 2013

La manipulación de la evidencia


No es la primera vez que tocamos este tema en el blog. Y lo hemos descrito como “No tomar el nombre de la evidencia en vano”, “¿Medicina basada en la "evidencia" o en el "marketing"?” o “Tengamos la "evidencia" en PAZ”. Desde este blog, desde Evidencias en Pediatría, desde el Grupo de Trabajo de Pediatría Basada en la Evidencia (GT-PBE) tenemos una máxima: “no hay nada menos evidente que la medicina basada en la evidencia”

Y nuestra actitud es hipercrítica sobre la perversión de la MBE. La web “No gracias” publicó hace un mes y medio una entrada con el título que hoy compartimos. En ella se comenta la manipulación de la evidencia que pretende y consigue sesgar el conocimiento médico y, por tanto, perjudica a los pacientes cuando se persigue una estrategia de venta. Y desde esta web se pretende tener a los ciudadanos informados: información objetiva dirigida a los consumidores acerca de los medicamentos y las tecnologías sanitarias. 

En dicho post ellos comentan que existen CUATRO grandes áreas de manipulación de la evidencia: 

1.- Manipular el conocimiento clínico para conseguir más diagnósticos y, por tanto, más ciudadanos susceptibles de recibir un medicamento: en esta estrategia incluiríamos el sobrediagnóstico y la invención de enfermedades (disease mongering). 

2.- Manipular el diseño de los ensayos clínicos para conseguir los resultados deseados. Richard Smith (ex- editor del BMJ y de PLoS) lo ha defendido en sendos artículos. 

3.- Manipular los artículos científicos que se publican mediante tres estrategias: 
- Publicando solo los estudios con resultados positivos (sesgo de publicación). 
- Encargando la redacción de los artículos científicos a escritores profesionales pagados por la industria ("ghostwriting"). 
- Los conflictos de interés: si un investigador tiene una alta intensidad de relaciones con la industria es muy probable que los resultados de sus investigaciones financiadas por la industria tengan una cierta tendencia a concluir a favor de promotor. 

4.- Distorsionar directamente los datos de los ensayos clínicos para conseguir publicar artículos favorables. 

En la dirección de la web "No Gracias" se desgranan cada uno de estos cuatro puntos. Sea como sea, la investigación científica es algo muy serio, que debe estar lleno de ciencia y de conciencia, de rigor y de ética. De ello versa la MBE,... pero nada ni nadie es infalible. 
Así, pues, es prioritario que no dejemos que nadie manipule la “evidencia” (pruebas) científica(s).