martes, 9 de diciembre de 2014

Informe de UNICEF sobre el bullying


UNICEF acaba de publicar un informe sobre el bullying, del que destacamos algunos mensajes que deben ser compartido y difundidos. 

- El bullying o acoso es la agresión para ejercer poder sobre otra persona. Concretamente, los investigadores lo han definido como una serie de amenazas hostiles, físicas o verbales que se repiten, angustiando a la víctima y estableciendo un desequilibrio de poder entre ella y su acosador. A medida que las dinámicas sociales han ido cambiando a lo largo del tiempo y debido al auge y uso de las tecnologías de la información y de la comunicación como Internet o los teléfonos móviles, los niños están cada vez más expuestos a nuevas formas de bullying. 

- El bullying más frecuente es el verbal (insultar, burlarse, poner motes, etc), pero también puede ser físico (empujar, pegar, romper cosas, acoso sexual, etc) o social (amenazas). 

- En el bullying encontramos tres protagonistas: los agresores, las víctimas y los testigos, cada uno de ellos con unos perfiles bastante característicos. Es un problema más frecuente de lo que pensamos y tiene consecuencias importantes de salud para todos los implicados: los agresores suelen tener mayor riesgo de personalidad antisocial, conductas delictivas y ser agresivos en su futura relación de pareja; las víctimas suelen desarrollar problemas psicosomáticos, ansiedad, depresión, fobia a la escuela, fracaso escolar y, en su extremo, intentos de suicidio; los testigos desarrollan, con su inhibición y contemplación repetitiva de actos agresivos, una insensibilización ante el dolor ajeno. 

- Si bien las investigaciones han hallado factores de riesgo que pueden favorecer comportamientos de acoso, hay una serie de factores que auguran un comportamiento abusivo por parte de un niño: los que han sufrido malos tratos a manos de sus cuidadores conservan una mayor propensión para acosar a otros, particularmente, aquellos que han sufrido abusos físicos o sexuales. También contribuye considerablemente haber presenciado violencia en el hogar. Además, las investigaciones identifican la hiperactividad-impulsividad, una capacidad de auto-control baja y el trastorno por déficit de atención o hiperactividad como indicadores de futuros casos de acoso. 

- Algunos estudios sugieren que los varones tienen más probabilidad de ser perpetradores de acoso que las niñas y de utilizar la violencia física o amenazas. Las niñas, por su parte, aparecen como más proclives al uso de formas de acoso relacionadas con la psicología, como la exclusión de sus pares o la propagación de rumores. 

- El bullying es un problema global. Existe a cualquier nivel y forma en todos los países. El bullying es un problema no de los niños, sino de toda la sociedad. Sumémonos al #ENDviolence.

 

1 comentario:

Marta Máster dijo...

Hola. me alegra ver que Unicef se involucra en este táctica de acoso escolar con un informe tan completo. Hay que erradicar este tipo de prácticas. Seguimos en contacto