miércoles, 1 de julio de 2015

Bibliotecas virtuales de ciencias de la salud: realidad y oportunidad


"Tradicionalmente las bibliotecas se han configurado sobre tres grandes pilares: colección, organización y difusión. Estas tres actividades, que siempre han distinguido una biblioteca de depósitos de libros continúan ofreciéndose en las bibliotecas virtuales (BV), pero con un profundo cambio: las colecciones desarrolladas ahora son virtuales, la organización se apoya en plataformas tecnológicas, y la difusión y acceso pasan a realizarse en un entorno totalmente virtual...” 

Con este párrafo comienza una Editorial de la revista Atención Primaria de este año, firmada por María Luisa Alonso y mi buen amigo, Carlos González Guitián, como primer autor. Y de casta le viene al galgo, pues Carlos ahora es el director de la BV del Servicio Galego de Saúde, pero en su tiempo fue el creador y el alma de un portal que marcó un antes y un después en medicina: Fisterra. Por lo tanto , es un artículo escrito desde el conocimiento profundo de lo que se trata. 

Las BV deberían ser los nuevos espacios de gestión del conocimiento en el Sistema Nacional de Salud. En el año 2009 se expuso el Estudio de viabilidad para la creación de la Biblioteca Virtual del Sistema Nacional de Salud, pero han pasado bastantes años y no ha sido posible llegar más allá de la fase de proyectos, con un suma desigual por parte de las Comunidades Autónomas (CCAA): mientras Galicia tiene un buen desarrollo, en otras, como la Comunidad Valenciana no hay atisbo de ello, con un peligro asociado, pues en esta CCAA se ha llegado a formular la extinción de plazas de bibliotecarios. 

El Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad (MSSSI) debe promover políticas que garanticen el acceso a recursos de calidad y a unos servicios mínimos. Algunos pasos se han dado, como el libre acceso a Biblioteca Cochrane desde 2003 y a Uptodate desde 2013, y desde finales de 2014 se ha dado otro paso más: se ha ofertado a todas las CCAA que lo soliciten una plataforma creada a partir de una herramienta de descubrimiento (Discovery tool) y un resolvedor de enlaces, como un recurso de demostrada eficacia para recuperar en una sola interfaz los recursos de cada CCAA. 
El caso es que “España es diferente” y algunas CCAA no han solicitado este recurso y otras han decidido no participar: el caso es ser distinto, a costa de practicar la ineficiencia en este campo como en otros tantos (algún día hablaré de la Historia Clínica Electrónica… y la teoría del caos, por ejemplo). 

La cuestión está así: en algunas CCAA las BV son ya una realidad y de ello se benefician los profesionales sanitarios; en otras CCAA las BV son una oportunidad, que algunas ya están implementando y otras no. A estas últimas (y ellas saben quiénes son) ya les vale de procrastinar… Porque la procrastinación está superando la resiliencia de los profesionales sanitarios. En este campo y en otros muchos. 

Gracias Carlos por tu trabajo, y en tu nombre el de todos los bibliotecarios de ciencias de la salud que trabajan con tanto ahínco.

1 comentario:

María Tasso dijo...

Un voto por las Bibliotecas Virtuales, y por sumarse al ritmo del progreso.
Que la CV se aúne al proyecto del Discovery!