martes, 6 de septiembre de 2016

Denuncia a la situación laboral en Sanidad


Hace tres meses hablamos en este blog de mi amiga y compañera Mónica Lalanda, bien conocida para las personas que se mueven en el mundo de la medicina, la bioética y la estrategia social media. El motivo era un tema de alegría, pues era compartir la buena noticia de la publicación de su libro "Con-ciencia médica", una obra que aúna dos campos de desarrollo de su autora: acercar la deontología y la ética médica a médicos, sanitarios y todos los ciudadanos por medio del cómic. 

Pues hoy vuelvo a hablar de ella por un motivo no alegre (por ser políticamente correcto, pues podrían surgir muchos adjetivos calificativos) y es que hace un mes publicó en su blog Medicoacuadros una sobrecogedora Carta abierta titulada QUERIDA EXPLOTACIÓN LABORAL: TE DEJO, NO CUENTES YA CONMIGO y que comenzaba así: 
"Estoy en la calle. He renunciado a mi contrato de guardias. He renunciado a la explotación laboral sangrante y despiadada. He renunciado a la esclavitud de un sistema sanitario absurdo que trata a sus profesionales como basura".  Y continúa... 

En este breve periodo las reacciones no se han hecho esperar, algunas pocas de debate, pero la mayoría de apoyo. Está claro que no es una pataleta, sino una decisión meditada que argumenta a lo largo de 13 puntos, y en donde expone los motivos que le han llevado a tomar esta drástica decisión, tras décadas dedicada al cuidado de sus pacientes. Algunos motivos son muy reconocibles: "He renunciado al pisoteo de un jefe que, como tantos otros en la medicina española, maneja su servicio como si fuera su cortijo. Un jefe que no lidera, tiraniza" o "He renunciado al maltrato y la indignidad, el agotamiento, la estupidez, el despotismo, el abuso, la mala organización, la falta de planes a medio y largo plazo, la carencia absoluta de solidaridad y profesionalidad a la que nos somete a sus trabajadores el SNS"

Si alguien como Mónica, graduada en Medicina hace 25 años, con 5 años de formación en Inglaterra, 12 años de trabajo de adjunto en Urgencias en Inglaterra y 8 de adjunto de Urgencias en España, amante de su profesión, piensa así (como muchos) y se atreve a decirlo (como pocos) es que esto está peor de lo que pensamos... Y fijaros que pensamos ya mal de cómo estamos... 

El motivo de este post no es solo mi apoyo a Mónica (y a tantos compañeros en su situación... aviso para navegantes ante esta locura de estudiar Medicina y las imposibles puntuaciones para lograrlo en el sistema de Selectividad), sino recordar que esto no es nuevo en este blog. Esto lo hemos denunciado y argumentado de forma repetida, pero me retrotraigo a un post publicado en 2011 con el título "Hace 20 años que tengo 30 años: reflexiones sobre la sanidad en el tiempo" y ahí también podréis encontrar la carta al director escrita en Anales Españoles de Pediatría, nuestra revista oficial, cuando tenía 33 años (la valentía de la juventud y el pelo negro) y que titulé "La insoportable levedad de ser médico y joven"... y casi nada ha cambiado (y si lo ha hecho, es a peor). 

¿Y esto tiene solución...? Mirar que soy positivo, pero la realidad (crisis económica, política y moral) me hace contestar que lo dudo. Con revisar de soslayo lo que vivió este país en la Cámara de Diputados la semana pasada basta para crear un nuevo hastag (del que algún día hablaremos) bajo el nombre de #Estonoloarreglanilamadrequeloparió. La procrastinación y falta de preparación para puestos relevantes lo inunda todo... y nos mancha como ciudadanos. 
Suerte Mónica. La vas a tener como gran profesional que eres... Y gracias por tu denuncia abierta a la situación laboral en Sanidad (extensible a muchas áreas...) 

Y recordar que de esto ya hemos hablado también, porque "Vinieron a por los judíos y como yo no era judío no hice nada..."