miércoles, 26 de octubre de 2011

Hace 20 años que tengo 30 años: reflexiones sobre la sanidad en el tiempo



"Fa vint anys que tinc vint anys" es un disco-LP de Joan Manuel Serrat editado en el año 1984 en el que el cantautor conmemoraba sus 40 años. El inicio de la canción es muy significativo: "Fa vint anys que tinc vint anys, vint anys i encara tinc força, i no tinc l'ànima morta, i em sento bullir la sang..." .

En la entrada de hoy juego con un título similar para expresar unos sentimientos próximos. Pero cambian dos cosas: ha pasado un poco más de tiempo y ahora no hablamos de canciones, hablo de sanidad. Un estado de la sanidad que me hace "bullir la sang" cuando leo en la prensa catalana de hace unas semanas: "Dentro de esta política de ajuste presupuestario, el Departament de Salut pedirá a los médicos catalanes nuevos sacrificios y que acepten rebajarse nuevamente el sueldo, tras haberlo recortado un 5% hace unos meses, con el fin de salvar el sistema sanitario catalán".

Al inicio del verano ya comentábamos en el blog (por pasiva y por activa) que el otoño sanitario se preveía tormentoso. Y Cristóbal Buñuel explicaba recientemente que los recortes y crisis varias... en este mundo raro han empezado en Cataluña, pero el efecto se hará sentir en todas las Comunidades Autónomas.

En la década de los 30 años escribí una carta al editor en Anales de Pediatría titulada "La insoportable levedad de ser médico y joven", que os adjunto en un PDF escaneado (gracias a mis amigos del Departamento de Historia de la Ciencia y Documentación de la Universidad de Valencia, pues, por misterios del Science Citation Index, Anales de Pediatría no fue indexada en dicho repertorio en los años 1994 y 1995 y toda esa documentación es difícil de recuperar). A partir de una vivencia particular, reflexionaba sobre los 7 obstáculos que tenía que ir sorteando un médico joven en la década de los noventa: entrada en la facultad, carrera universitaria, examen MIR, formación MIR, etapa de adjunto, presente y futuro médico. Por aquel entonces yo tenía todo el pelo negro y se aprecia un marcado carácter reivindicativo (que, con mucho orgullo, uno es hijo de minero y algo queda...). Ahora que hace 20 años que tengo 30 años y ya tengo el pelo con canas, reviso aquella carta y, pese al paso del tiempo, pocas cosas han mejorado en sanidad para el médico (para el joven y para el senior), sino es que han ido a peor... Y lo peor sigue siendo el deterioro persistente de la dignidad profesional médico (y, en cadena, del resto de profesionales sanitarios). Baste revisar este reciente artículo de El País, titulado "¿Quién mete el bisturí?", en donde se analizan diversos aspectos, como que la sanidad se enfrenta a las dudas sobre su sostenibilidad, pero también a sus errores de gestión; sobre cómo los políticos compitieron en prometer hospitales y ahora les toca aplicar cirugía al sistema; sobre la diferencia de afrontar la desaceleración en las distintas Comunidades Autónomas; sobre...

En España tenemos el mejor sistema sanitario del mundo (eso se dice, y eso parece). Y no somos el mejor país del mundo en economía. Algo falla en la ecuación... O quizás, desde el Departament de Sanitat de Cataluña, han encontrado la solución a la crisis en España. Y podemos empezar a rebajar (de nuevo y de forma consecutiva, me refiero, como quieren hacer con el médico) el sueldo a los políticos (los centrales, los autonómicos y los locales) para salvar el sistema político. Y a los banqueros (los de arriba, esos que arruinando cajas de ahorro se atribuyen pensiones vitalicias millonarias, y los empleados) para salvar el sistema financiero. Y a los profesores de universidad y maestros de primaria y secundaria para salvar el sistema educativo. Y, ya puestos, a los gasolineros (los dueños de las estaciones de servicio y los empleados) para salvar el problema del carburante; y a...
El que los médicos sean el grupo social con mayor credibilidad en España, no es óbice para que los políticos (el grupo social con menor credibilidad en una reciente encuesta ya comentada) determinen nuestro futuro... y nuestro sueldo. Cuando se tiene en cuenta el nivel de los salarios y el coste de oportunidad de hacerse médico en España, los médicos del sistema sanitario público se convierten en los peor pagados de Europa. No hemos demostrado ser eficientes en la formación de nuestros médicos; éstos, con el panorama actual, ya hace tiempo que emigran a otros países (Reino Unido y Portugal son los lugares preferidos).

Hace 20 años que tengo 30 años, 20 años y aún tengo fuerza, y no tengo el alma muerta, y siento hervir la sangre... Han trasncurrido 20 años desde aquella reflexión de la realidad de la profesión médica en España y hoy, con el trasfondo de una crisis económica que a todos nos afecta, las cosas están así. Porque en la solución entramos todos. Y no es buena la indolencia.
Es bueno comprobar que ya hay respuestas de inconformismo desde la web social. Sin más, os invito a leer la entrada de ayer de Mónica Lalanda.