sábado, 24 de diciembre de 2016

Cine y Pediatría (363). Los "22 ángeles" de la vacuna de la viruela


En la ciudad de Alicante, justo por detrás de su Ayuntamiento, existe una coqueta plaza repleta de terrazas y turistas que se llama Plaza del Doctor Balmis. Asimismo, a la entrada de la Facultad de Medicina de la Universidad Miguel Hernández, en el campus de San Juan, allí donde acudimos a dar clase a nuestros alumnos, podemos contemplar un busto que pertenece a Francisco Javier Balmis. Un gran personaje para la pediatría y para la vacunología, pero que solo en los últimos años una serie de novelas y películas intentan sacar del olvido su nombre y su epopeya. 

Porque Francisco Javier de Balmis y Berenguer nació en Alicante en el año 1753 y fue un médico militar español y cirujano honorario de la corte del rey Carlos IV. Su nombre ha quedado vinculado a la Real Expedición Filantrópica de la Vacuna (conocida como Expedición Balmis, en su honor) que realizó hacia las posesiones españolas de América y Filipinas para difundir la vacuna de la viruela, un hito en la historia de la medicina y que fue una expedición de carácter filantrópico que dio la vuelta al mundo y duró desde 1803 hasta 1814 (y se considera la primera expedición sanitaria internacional de la historia). 

Corría el año 1796 cuando, durante el momento de mayor extensión del virus de la viruela en Europa, un médico rural de Inglaterra, Edward Jenner, observó que las lecheras adquirían ocasionalmente una especie de "viruela de vaca" o "viruela vacuna". Tomó suero de esta viruela vacuna y consiguió inocular a James Philips, un niño de 8 años, que mostró una viruela mucho más leve cuando la padeció. Rápidamente el método de Jenner se difundió por Europa, y Francisco Javier de Balmis traduce al español el libro donde se detallaba el procedimiento para vacunar. Cinco años después de la publicación de este descubrimiento, en 1803, el rey de España Carlos IV, que había perdido a una de sus hijas por la viruela, María Teresa, aconsejado por su médico de corte Balmis, mandó organizar una expedición para extender la vacuna a todos los dominios de Ultramar (América y Filipinas). Uno de los principales problemas que se presentaron a la hora de idear la expedición fue cómo conseguir que la vacuna resistiese todo el trayecto en perfecto estado. La solución se le ocurrió al mismo Balmis: llevar en el viaje a un número de niños, e ir pasando cada cierto tiempo la vacuna de uno a otro, mediante el contacto de las heridas. 

Y aquí comienza nuestra historia, nuestras novelas y nuestra película: 22 ángeles (Miguel Bardem, 2016), una película de Televisión Española cuyo guión se basa en la novela "Los Ángeles Custodios" de Almudena de Arteaga (2010). Aunque existen otras cuatro novelas sobre este apasionante y apasionado tema: "Para salvar el mundo" de Julia Álvarez (2007), "Los hijos del cielo" de Luis Miguel Ariza (2010), "Los héroes olvidados" de Antonio Villanueva Edo (2011) y "A flor de piel" de Javier Moro (2015). Pero también la propia Asociación Española de Pediatría tienen una monografía al respecto de mis compañeros Emilio Balaguer y Rosa Ballester: "En el nombre de los Niños. Real Expedición Filantrópica de la Vacuna 1803-1806" (2003).

Y 22 ángeles nos cuenta cómo la operación partió desde La Coruña con el navío María Pita que llevaba a 22 niños huérfanos (de entre 8 y 10 años) que serían inoculados, brazo a brazo, con la vacuna que aún vivia en su cuerpo. Esos niños fueron los principales protagonistas del viaje (los "22 ángeles"), junto al Dr. Balmis (interpretado por Pedro Casablanc), el segundo cirujano, Dr. José Salvany (interpretado por Octavi Pujades) y la rectora del orfanato Casa de Expósitos de La Coruña (de donde procedían los niños huérfanos), Isabel Zendal (interpretada por María Castro).

"La viruela llegó de nuestros barcos y de nuestros barcos debe llegar la solución" se nos dice en la película. Y así fue como brazo a brazo se trasladó a principios del siglo XIX la vacuna de la viruela desde España a sus colonias. Y la travesía fue dura, pero todo acabó bien. Y, aunque ya no se cuenta en la película, Isabel Zendal acabó fundando una escuela de enfermería que todavía sigue en funcionamiento en México y el presidente de la República aún entrega cada año un premio que lleva el nombre de Isabel, una personalidad española mucho más reconocida allí que en España. Casi como le estaba ocurriendo a Balmis.

Cabe recordar que, a partir del siglo XVII, el aumento de la virulencia de la enfermedad variolosa supuso una preocupación sanitaria de primer orden, es decir se transformó en una auténtica "enfermedad social" en todo el continente Europeo y en el Americano. Y esta película nos cuenta un hecho histórico sin precedentes en la historia de la vacunación (algo que, sin embargo, causa tanta polémica hoy en día) y procede de esta enfermedad, la viruela, cuyo nombre proviene del latín "variŭs" (variado, variopinto), y se refiere a los abultamientos que se presentan en la cara y en el cuerpo de una persona infectada. Según la OMS, en 1980 la viruela fue completamente erradicada. Y así es como la viruela y la peste bovina son las dos únicas enfermedades que han sido totalmente erradicadas de la naturaleza por el ser humano. Y es posible que esta buena nueva comenzara con estos 22 ángeles...

Y es posible que esta sea una bonita historia de ángeles para un noche como hoy, Nochebuena.

No hay comentarios: