sábado, 20 de abril de 2019

Cine y Pediatría (484). “Marcelino, pan y vino”, más allá del cine religioso


En la España de los años 50 y 60 surgió un fenómeno que se vino en llamar los niños prodigio del cine español, al menos el trío más destacado realizó sus principales películas en este periodo: hablamos de Joselito, Marisol y Pablito Calvo. Y con una característica común: cada uno se vinculó con un director que les catapultó. En el caso de Joselito su unión mayor fue con el director Antonio del Amo, Marisol lo hizo principalmente con el director Luis Lucía, y Pablito Calvo destacó con un director tan peculiar como el húngaro Ladislao Vajda, un cineasta itinerante por el mundo pero que dejó en España posiblemente su mejor filmografía.

La unión entre Ladislao Vajda y Pablito Calvo se prolonga durante tres años y tres películas, con enorme éxito de público: Marcelino, pan y vino (1955), Mi tío Jacinto (1956) y Un ángel pasó por Brooklyn (1957). Tres éxitos que hicieron de Pablito Calvo una estrella, pero una estrella efímera, pues fue uno más de los múltiples actores prodigio que no pudieron superar con éxito la barrera de la adolescencia en la pantalla, por lo que optó por la retirada. Entonces, estudió ingeniería industrial, profesión que compaginó con la actividad empresarial en la localidad alicantina de Torrevieja, donde se estableció en una discreta vida y donde murió a la temprana edad de 50 años por un aneurisma cerebral.

Y hoy, en estas fechas tan apropiadas de la Semana Santa, viene a Cine y Pediatría la primera tres película de este dúo niño actor y director, la icónica Marcelino, pan y vino, donde Pablito Calvo, con 6 años entonces, fue seleccionado entre cientos de niños de su edad para el papel protagonista. Y según consta en los títulos de crédito esta película es una adaptación cinematográfica de un relato homónimo, un cuento de padres a hijos de José María Sánchez Silva, quien actúo de guionista con el propio Ladislao Vajda. Un film de los míticos Estudios Chamartín de Madrid, estudios que además de alquilarse para los rodajes, también produjeron películas como Muerte de un ciclista (Juan Antonio Bardem, 1955), Tarde de toros (Ladislao Vajda, 1956) o La venganza (Juan Antonio Bardem, 1958), entre otras. Estudios míticos que luego pasaron a ser Estudios Bronston y los Estudios Buñuel de RTVE.

En la primera escena aparece una escena de la plaza mayor de La Alberca, típico pueblo de la sierra salmantina, en donde se grabaron varias escenas de la película. Y una voz en off: “Es mi pueblo y lo quiero. Sus casas y sus gentes son sencillas. Los quiero en sus alegrías y en sus dolores. Hoy están contentos con su romería. Todos suben para festejar algo quizás perdido en el recuerdo de alguno, pero que sigue sonando en el corazón de muchos. Suben todos, menos un fraile que baja del convento al pueblo”. Porque en ese momento se celebra la Fiesta de Marcelino y ese fraile franciscano es un joven Francisco Rabal que visita a un niña enferma encamada y a la que cuenta un cuento acaecido en su convento y que nos traslada al trasfondo de las guerras napoleónicas de España en el siglo XIX.
En aquel momento un recién nacido de una semana es abandonado a las puertas de un convento de frailes franciscanos que se acaba de levantar. Y éstos lo recogen con gran ilusión, dándole el nombre del santo del día, Marcelino. Y aunque el prior dice a los doce frailes del convento, “Nosotros tenemos un trabajo muy diferente al de criar un niño”, y aunque intentan buscarle una familia de acogida (pues los padres es posible que hayan fallecido), lo cierto es que no lo consiguen (tampoco lo hacen con mucho empeño, al encariñarse con el bebé) y finalmente el mismo prior cambio de opinión: “Marcelino se queda en casa. Cada fraile será su padre y su madre. No buscaremos más ni lo entregaremos a nadie mientras el Padre Provincial no disponga otra cosa”. 

Y a partir de ahí un salto en el tiempo para mostrarnos al niño de 5 años, al pequeño y vivaraz Marcelino (Pablito Calvo) y que hace las delicias de los frailes: Fray Papilla, Fray Puerta, Fray Malo, Fray Giles, Fray Talán, etc. Y somos participe de su día a día en el convento, de sus travesuras y de cómo aparece su amigo invisible, Manuel. Y su eterna cuestión: “Tengo 12 padres… Madre no tengo ninguna”.

El niño juega por todo el convento, pero solo hay una escalera que sube a un desván donde no le dejan subir, pues le han dicho que hay un hombre que le llevaría. Finalmente, como era de esperar ante algo que se prohíbe, sube con su amigo imaginario Manuel. Y allí ve un gran Cristo de madera de tamaño natural (por cierto, esculpido para la ocasión y que en la actualidad se encuentra en el altar de la Capilla de Santa Teresa del Convento de las Carmelitas de la localidad pacense de Don Benito). Marcelino piensa por primera vez que el crucificado sufre en esos momentos y le da de comer para aliviar su dolor: “Tienes cara de hambre. Espera que ahora vengo…”. Y así empieza la amistad entre Jesucristo y el niño, día a día, donde Marcelino vive en un mundo fantástico: “Hoy te traigo pan y vino. No sé si te gustará, pero los frailes dicen que da calor… ¿No podrías bajar tú y comértelo aquí?”. Y así ocurre, y Él le dice: “No te doy miedo?”… Eres un buen niño y yo te doy las gracias… Tú te llamarás desde hoy Marcelino, pan y vino”.

Y Marcelino sigue expresando su mayor deseo: “Solo quiero ver a mi madre. Y también a la tuya”. Y es así como el Señor se lo concede, llevándoselo consigo en un sueño. El milagro es conocido por todos y hasta el mismo alcalde, que nunca fue creyente, siempre rudo y severo, es tocado en el corazón por el milagro y, sin proponérselo, funda la acostumbrada romería de Marcelino Pan y Vino, con la que comenzó la película.

Y es así como esta película fue uno de los grandes éxitos internacionales del cine español de los 50, que traspasó fronteras, y que traspasó el simple cine religioso de la época para convertirse en todo un fenómeno social, logrando una meritoria mención especial del jurado en el Festival de Cannes y el Oso de Plata a Vajda en el Festival de Berlín. Varios son los elementos que hacen que esta película se sitúe muy por encima del típico cine con niño: la adaptación de un sencillo y emotivo cuento de José María Sánchez Silva, una efectiva dirección acompañada de una destacada fotografía de ascendencia expresionista (de Enrique Guerner) y apropiada música (de Pablo Sorozábal), y un brillante reparto, con un Pablito Calvo capaz de despertar toda la ternura del mundo, y unos secundarios de antología, entre los que destacan Rafael Rivelles, Antonio Vico, Juan Calvo, Fernando Rey, José Nieto, José Marco Davó y Juanjo Menéndez. Lo cierto es que el dúo Pablito Calvo y Ladislao Vajda consiguieron con esta obra un éxito mundial, hasta tal punto que el propio Papa Pío XII quiso conocer al niño actor, lo que hizo que se encontraran personalmente a finales de 1955 en una audiencia privada.

Es Marcelino, pan y vino una obra que hoy se puede analizar desde diferentes puntos de vista: desde la visión de una cinta cristiana para toda la familia, hasta una muestra del cine español de los tiempos de la dictadura franquista. Lo que es indudable es que, en una época de rígida censura, en la que España solo producía películas recargadas de moralina y con personajes que parecían estampitas, este film debió verse como toda una novedad. Y si se vuelve a mirar, con seis décadas de diferencia y sin prejuicios, es posible que se aprecie que es una película que va más allá del cine religioso.

Luego hubo más adaptaciones de esta película, también en Italia y en México, pero ninguna llegó a la magia del original.

 

miércoles, 17 de abril de 2019

Continuum y GPEC: una fusión de éxito


El pasado 12 de abril tuvo lugar en la sede de la Asociación Española de Pediatría (AEP) una reunión entre representantes del Global Pediatric Education Consortium (GPEC), principal matriz de competencias para la formación pediátrica, y representantes de Continuum-AEP, en los que Carmen Villaizán, Francisco Hijano y Javier Gonzalez de Dios representamos al conjunto de 10 magníficos colaboradores pediatras que hacen posible Continuum con su esfuerzo libre y desinteresado. 

Os dejamos en este enlace la presentación que realizamos del qué, cómo, por qué y para qué de la fusión Continuum y GPEC. 

Y todo el equipo de CONTINUUM ha hecho realidad un sueño... que hoy entusiasma más allá de nuestras fronteras. Sólo resta seguir dando pasos... juntos. Porque después de 5 años y medio de la plataforma de formación virtual de la AEP, subimos un peldaño más. Y es que ya lo dijimos en nuestros inicios: esta es una plataforma de TODOS y para TODOS. Y todos lo hemos hecho posible. Y hemos conseguido estas cifras que presentamos a Europa y al mundo… El valor de SUMAR

a) Usuarios y páginas. 
- Usuarios 888.990 
- Sesiones abiertas: 1.932.225 
- Páginas vistas: 16.502.309 
- Páginas por sesión: 8,54 
- Usuarios registrados: 15.246, 8.068 no AEP 

b) Países.
- España 42% 
- Latinoamérica 58% (por orden: México, Argentina, Colombia, Perú, Chile, USA, Ecuador, Venezuela y Bolivia) 

c) Web. 
- 660 Actividades formativas:
- Imagen de la semana: 245 
- Casos clínicos interactivos: 119 
- Novedades Bibliográficas: 119 
- Artículos destacados: 119 
- Cursos de Formación: 45 
- Píldoras formativas: 9 
- Actualización en Pediatría: 4 

d) Créditos FMC: 138.503 
- Casos clínicos interactivos: 2.997 
- Novedades Bibliográficas: 365 
- Artículos destacados: 1.026 
- Cursos de Formación: 132.807 
- Actualización en Pediatría: 1.308 

e) Autores y Competencias. 
- Autores participantes: 1.504 
- Competencias asignadas: 8.324 
- Competencias adquiridas: 7.136 
- Unidades didácticas adquiridas por los alumnos: 189.130 

Se confirma por parte de los directivos de GPEC que Continuum es la primera y única plataforma en implantar sus competencias y hacerlo con éxito. Nuestros colegas confirman que nuestro modelo es exportable a Latinoamérica, Europa y resto de países. 

Y en esa reunión ellos también entendieron el por qué elegimos en los inicios este pensamiento de filósofo Arthur Schopenhauer: "El cometido no es tanto ver lo que nadie ha visto todavía, sino pensar lo que nadie ha pensado, pero todo el mundo ve".

lunes, 15 de abril de 2019

Nuevo curso en Continuum: Cur­so de for­ma­ción en TDAH ¿Qué hay que sa­ber? 2019


Y seguimos sumando cursos on line en Continuum. Hoy anunciamos la 2ª edición del "Curso de for­ma­ción en TDAH ¿Qué hay que sa­ber?", liderado por el Grupo de trabajo en TDAH de la Sociedad Española de Neurología Pediátrica (SENEP). Realizamos la primera edición en el año 2015, y cuatro años después regresamos con esta segunda edición. 

El trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) constituye la causa más frecuente de consulta en neurología y psicología infantil. La incidencia oscila entre un 5 - 8 %, llegando incluso a porcentajes más elevados de hasta un 12 % en los últimos años, Sin embargo estos datos varían dependiendo de las distintas comunidades lo que hace sospechar que puede estar produciéndose un infra o sobrediagnóstico por falta de formación específica para la evaluación de este trastorno. 

A través del presente Curso de TDAH se va a proporcionar a los profesionales que atienden a estos pacientes las competencias y los conocimientos específicos sobre este trastorno. Este Curso se caracteriza por estar dirigido a la práctica clínica y por permitir actualizar la conceptualización tanto de la definición, etiología, detección, evaluación y diagnóstico, como de los tratamientos más efectivos. 

Al finalizar la actividad, el alumno habrá conseguido una serie de conocimientos, habilidades y actitudes, que se recogen en estos objetivos: 
a) Objetivos generales 
- Proporcionar al alumno conocimientos y habilidades necesarios para realizar un correcta detección, diagnóstico y manejo del paciente con TDAH . 
b) Objetivos específicos 
- Adquirir os conocimientos y habilidades básicas para el manejo de pacientes con TDAH en su práctica diaria. 
- Actualizar los criterios diagnósticos del TDAH. 
- Valorar el estado actual del TDAH y conocer cuáles son los requerimientos y síntomas en las diferentes etapas del desarrollo. 
- Instaurar un tratamiento adecuado en cada etapa del desarrollo - Mejorar la calidad de vida de los pacientes afectados por TDAH. 
- Aplicar las mejores prácticas y divulgar información sobre TDAH.  

El curso está dividido en seis módulos, que son: 
- Etiología del TDAH. 
- Concepto clínico actual del TDAH. Criterios diagnóstico DSM-5 y CIE-10. 
- Estrategias diagnósticas y de evaluación del TDAH. 
- Comorbilidades del TDAH ¿Cuál es la patología prevalente? 
- TDAH sintomático o secundario. 
- Tratamiento farmacológico del TDAH. 

El curso comienza el 9 de mayo de 2019 y finaliza el 4 de julio. 

Toda la información e inscripciones en la página web de Continuum.

sábado, 13 de abril de 2019

Cine y Pediatría (483). “Captain Fantastic” y los hijos de Noam Chomsky


¿Quién es Noam Chomsky? En su biografía se indica que es un lingüista, filósofo, politólogo y activista estadounidense, actualmente un nonagenario profesor emérito del Instituto Tecnológico de Massachusetts. Aunque es uno de los grandes lingüistas del siglo XX, su figura destaca principalmente por ser el teórico de la izquierda más importante de Estados Unidos, uno de sus más importantes pensadores, quien destaca por su fuerte crítica al capitalismo contemporáneo. Y hacemos esta reseña, pues una frase de Noam Chomsky ("Si asumes que no hay esperanza, entonces garantizas que no habrá esperanza. Si asumes que hay un instinto hacia la libertad, entonces aún hay posibilidades de cambiar las cosas") domina una reciente película comercial. Pero no solo ese pensamiento, sino también su figura se convierte en el epicentro de un relato cinematográfico en el que incluso se celebra el día Noam Chomsky antes que la Navidad. Nos referimos a la película Captain Fantastic (Matt Ross, 2016), un film extraño y extraordinario, distópico y utópico, que aborda problemáticas contemporáneas y afilados discursos teóricos a través de un relato familiar con esencia de fábula moral. 

La escena inicial nos pone sobre la pista. Un joven caza un antílope en lo que es su bautizo de niño a hombre. Allí intuimos a un padre y sus seis hijos e hijas que viven en un bosque y sobreviven en la naturaleza mediante el autoaprendizaje. Un padre que les educa en todas las materias, también en la cultura, donde les manda leer e interpretar libros esenciales para su vida, desde “Lolita” a “Los hermanos Karamazov”, desde la Constitución de Estados Unidos al Manifiesto comunista de Marx y Engels. Una madre ausente - pero presente - que pronto descubrimos, tras una llamada de teléfono, que estaba enferma – descubriremos luego que sufría un trastorno bipolar - y se ha suicidado mientras estaba hospitalizada junto a su familia. Y el padre dice a su fratria: “Seguiremos viviendo de la misma forma. Somos una familia”. Porque estos padres hace muchos años que decidieron vivir dentro de la naturaleza y educar a su descendencia fuera de esa civilización corrupta por un sistema capitalista. Es decir, criar a los hijos al margen de la ciudadanía, del capitalismo y de los poderes fácticos, una crianza sin relación alguna con tus congéneres, enseñándoles ellos mismos cultura e historia, matemática y filosofía, idiomas y política, supervivencia física e intelectual. 

Y es así como este padre, Ben Cash (un Viggo Mortensen totalmente diferente en su papel y en su físico al que nos ha regalado en la oscarizada Green Book - Peter Farrelly, 2018 - ), se constituye en una mezcla conceptual de dos libros míticos: “La desobediencia civil” (1848) de Henry David Thoreau y la “La llamada de la naturaleza” (1903) de Jack London. Y la película en una mezcla Captain Fantastic una mezcla de dos películas con sabor independiente: Hacia rutas salvajes (Sean Penn, 2007) y Pequeña Miss Sunshine (Valerie Faris y Jonathan Dayton, 2006),  donde se atisba en la mitad del metraje una especie de “road movie”, pero no en coche o en furgoneta, sino en un enorme autobús descatalogado, lo que la hace más bizarra. Porque este padre y sus seis hijos de nombres únicos en el mundo e imposibles (Bodevan, Kielyr, Vespyr, Rellian, Zaja, Nai) viven una utopía de vida demasiado idílica para ser realidad, con un día a día dividido entre entrenar su físico (corren por el bosque, escalan en las montañas, cazan y pescan,…), entrenar su supervivencia (visten con pieles de animales y se orientan por las estrellas) y entrenar su intelecto (en política, ciencias y artes, también en idiomas, principalmente el esperanto). Por ello cuándo uno de los pequeños le pregunta, “Qué es cole?”, el padre le responde: “Agua envenenada”. Y también viven esa utopía de amor montados en ese autobús con un solo objetivo: salvar a la madre de ser enterrada en un funeral de una religión en la que no cree. 

Y en ese viaje se sorprenden de la obesidad de las personas que viven en la ciudad (a las que ven como enfermas), de la falta de cultura de los jóvenes, ahogados entre videojuegos y nuevas tecnologías. Y nosotros nos sorprendemos de cómo Ben explica a sus hijos temas como las relaciones sexuales o la muerte de su madre. O también de cuando nos lee los últimos deseos de su esposa, en el momento del funeral: “En caso de que muera, yo, Leslie Abigail Cash, como budista, deseo ser incinerada. Mi funeral, si tiene lugar, deberá ser una celebración del ciclo de la vida con música y baile. Después, es mi deseo expreso que mis cenizas sean trasladadas en un lugar cualquiera, preferentemente público, donde mis cenizas, de forma rápida y sin rituales, sean tiradas al váter más cercano”. 

No es de extrañar que, en algún momento, hasta sus hijos empiecen a dudar del padre y de la vida que han elegido para ellos. Bodevan, el mayor, que ha sido admitido en diversas universidades del país y ha renunciado a ellas le dice: “¡Soy un bicho raro por tu culpa! No sé nada sobre nada…”. Rellian quiere abandonar la vida de su padre e irse a vivir con los abuelos maternos. Vespyr sufre una accidente al caer del tejado en lo que bien pudiera considerarse un torpe requerimiento del padre. Y aunque en una carta su esposa le escribe “Que mis hijos lleguen a ser reyes filósofos me hace indescriptiblemente feliz”, Ben finalmente no quiere seguir arruinando la vida de sus hijos y les dice: “Ha sido un error. Precioso, pero un error”. 

Y por ello el padre se afeita y sus hijos le siguen de vuelta en el autobús, ya con el cadáver de la madre a la que incineran frente al mar con un rito de música y canciones, cumpliendo así su último deseo. Y ese final alrededor de un desayuno en la nueva granja familiar, ya cercanos a la civilización, y esperando que llegue el autobús escolar. Y los consejos del padre a Bodevan, que toma el camino de su vida: “Cuando te acuestes con una mujer, sé amable y escúchala, aunque no la quieras. Di siempre la verdad. Toma el camino honrado. Vive cada día como si fuera el último. Sé aventurero, sé osado, pero saboréalo, pasa rápido. No te mueras”

Captain Fantastic ofrece una crítica a la sociedad estadounidense en busca de construir un hipotético mundo mejor que aquél en el que vivimos. Pero quizás la vida tiene un propósito muy claro: la supervivencia, pero nunca solos, siempre juntos, donde el extremismo y la intolerancia no son buenos compañeros de viaje. Pero quizás la película acompaña al espectador al quid de la cuestión: desprenderse de lo innecesario y lo superfluo para poder encontrar lo esencial, y así trabajar por la vida que queremos. No en vano viene la cita de Noam Chomsky, una suerte de Papá Noel para los Cash: “Si asumimos que hay un instinto por la libertad, entonces habrá una oportunidad para cambiar las cosas”

Es Captain Fantastic una odisea particular para reflexionar. Y, de paso, conocer a Noam Chomsky. Y pone sobre la mesa una necesaria reflexión sobre el sistema educativo más adecuado para que los jóvenes salgan adelante, así como los límites del maltrato infantil (aún con la mejor de las intenciones). A partir de ahí nos queda decidir si seguimos celebrando la Navidad o el "Noam Chomsky Day".

 

miércoles, 10 de abril de 2019

II Curso Nacional de Tabaquismo en Pediatría


En octubre de 2017 realizamos en el Hospital General de Alicante (HGUA) el I Curso Nacional de Tabaquismo en Pediatría, que fue una bonita experiencia con la ciencia, conciencia y calidad avalada por prestigiosas sociedades científicas y organizaciones sanitarias muy vinculadas con la Sanidad, el Tabaquismo y la Pediatría. Pero sobre todo avalado por el feed-back de nuestros alumnos.  
Un curso del que surgió el Documento de compromiso frente al Tabaquismo en Pediatría, un documento avalado por todos los ponentes del evento científico y firmado en Alicante al finalizar el curso. 

Han pasado dos años y hemos vivido suficientes cambios en este campo como para animarnos a realizar el II CURSO NACIONAL DE TABAQUISMO EN PEDIATRÍA, un curso que se celebrará en el HGUA el día 4 de octubre de 2019 bajo el lema "¡No lo enciendas, déjalo!"

Y tenemos la satisfacción de haber contado y contar ya con los siguientes avales, dado su interés sociosanitario: 
• Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad 
• Sociedad Española de Especialistas en Tabaquismo (SEDET) 
• Comité Nacional para la Prevención del Tabaquismo (CNPT) 
• Grupo de estudio para la Evidencia Cannabis-Tabaco (EVICT) 
• Asociación Española de Pediatría (AEP) 
• Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria y Atención Primaria (SEPEAP) 
• Sociedad Española de Neumología Pediátrica (SENP) 
• Sociedad Española de Inmunología Clínica, Alergología y Asma Pediátrica (SEICAP) 
• Asociación de Pediatría Extrahospitalaria Provincia de Alicante (APEPA)
• Comite de Salud Medioambiental de la Asociación Española de Pediatría
• Colegio Oficial de Médicos de Alicante (COMA) 

Un curso organizado por el Servicio de Pediatría (hospitalaria y de atención primaria) del Departamento de Salud Alicante-Hospital General, con el liderazgo del Dr. Eugenio de la Cruz, Dra. Teresa Toral, Dr. Luis Moral y Dr. Javier González de Dios y cuyos objetivos son: 

a) Objetivos generales: 
- Entender la magnitud del problema y conocer la evolución de las políticas sanitarias de protección. 
- Adquirir conocimientos actualizados de los riesgos del tabaquismo en la edad pediátrica. 
- Conocer las dificultades reales para el control del tabaquismo y también del cannabis. 
- Poner de manifiesto los problemas cardiovasculares, oncológicos y respiratorios del tabaquismo en la infancia. 
b) Objetivos específicos: 
- Análisis de las diversas acciones derivadas de la Ley antitabaco y aproximación al incremento del consumo. 
- Estrategias de disminución del consumo de drogas en otros países. El modelo Islandés. 
- Nuevas formas de administración de nicotina: reducción de daños o facilitar el inicio del consumo y dificultar el abandono de la nicotina. 
- Marketing encubierto de tabaco y cannabis como desencadenante del inicio y mantenimiento del consumo. 
- Nudo cannabis y tabaco: patología, epidemiologia y controversias de la legalización 
- La gran industria paralela: el crimen organizado y el tráfico de tabaco. 
- Evidencias científicas de la patología del tabaquismo en la edad pediátrica. 

Un curso intensivo de 10 hs desarrollado por especialistas en el tema, tanto desde el punto de vista del Tabaquismo como de la Pediatría y Sanidad en el que contaremos con el apoyo de FISABIO-ISABIAL (Instituto de Investigación Sanitaria de Alicante). Y se ha solicitado la acreditación de la EVES (Escuela Valenciana de Estudios de la Salud). 

Las inscripciones se realizarán desde este ENLACE: 
https://goo.gl/forms/gegMjrv0OSIxWMSp1 

Un curso dirigido a pediatras de atención primaria, hospitalaria y residentes en formación, además de todos aquellos actores sanitarios (médicos de familia, enfermeras, matronas, ginecólogos, psicólogos, especialistas en drogodependencias, farmacéuticos, etc.), que estén al cuidado de la salud y la educación de los niños, incluyendo también a estudiantes de ciencias de la salud. 

Las cuotas de inscripción son de 40 euros para Residentes/Estudiantes y 65 euros para el resto.

Un curso que combinará la teoría con la práctica y en donde los alumnos recibirán material de utilidad para llevarse a casa, para consolidar su formación en un área de gran interés en la práctica clínica y donde la formación como profesionales y educadores no siempre es tan completa como desearíamos. 

Una buena oportunidad para mejorar la formación en este importante campo sanitario y social. Y en el que trabajaremos para realizar en Alicante una reunión excelente... y con buenos humos. Os esperamos en Alicante, "la ciudad de la luz" y "la ciudad de la eterna primavera". 

Más información en los archivos adjuntos: 
- En este enlace el PROGRAMA definitivo.
- En este enlace el TRÍPTICO resumen. 

Lo dicho, os esperamos en Alicante. No dejes de venir al curso para decir con nosotros: "¡No lo enciendas, déjalo!" Esta es la foto del año pasado y la queremos mejorar...

lunes, 8 de abril de 2019

Talleres de lectura crítica desde Denia


Dicen que la MBE (Medicina basada en la evidencia o en pruebas científicas) va en busca de una práctica clínica que intenta resolver de la mejor forma posible la ecuación entre “lo deseable, lo posible y lo apropiado”, teniendo presente que la medicina es una ciencia sembrada de incertidumbre, variabilidad en la práctica clínica, sobrecarga de información, aumento de demanda y limitación de recursos. 

Dicen que la MBE intenta conjugar la eficacia, efectividad y eficiencia de nuestros actos sanitarios, y para ello propone un método estructurado para resolver las dudas derivadas de la práctica clínica habitual, mediante cinco pasos estructurados fundamentales: 
- Paso 1: Formular una PREGUNTA clara a partir del problema clínico a analizar. 
- Paso 2: BÚSQUEDA sistemática de las MEJORES PRUEBAS disponibles en la bibliografía. 
- Paso 3: VALORACIÓN CRÍTICA de las mejores evidencias científicas encontradas. 
- Paso 4: APLICABILIDAD de los resultados de la valoración a nuestra práctica clínica. 
- Paso 5: Evaluar su rendimiento, en base a estudios de ADECUACIÓN de la práctica clínica a la evidencia científica. 

Tal como apreciamos, la MBE combina perfectamente la teoría (pasos 2 y 3) con la práctica (pasos 1, 4 y 5). A nivel teórico implica tener unos mínimos conocimientos en bibliometría y búsqueda de información bibliográfica (paso 2) y en epidemiología y bioestadística (paso 3). Pero el objetivo final de la MBE es esencialmente práctico: se parte de un problema clínico a través de una pregunta estructurada (paso 1) y se finaliza con su aplicación (paso 4) y adecuación (paso 5) en nuestra práctica médica. En el paso final surge el problema más importante: no es suficiente con crear “evidencias”, es preciso difundirlas e implementarlas en la práctica clínica. Si no, convertimos en un marco teórico estéril el camino de la MBE. De ahí el interés de los estudios que evalúan la idoneidad de la práctica clínica, que supone determinar si se provee la asistencia correcta, al tipo correcto de paciente, por las razones correctas, y en el momento y lugar adecuados. 

Y dentro de la MBE, podemos considerar a la valoración crítica como el eje central de la MBE. Y la La aproximación pedagógica se desarrolla en los TALLERES DE LECTURA CRÍTICA, cuyos fundamentos se basan en los siguientes puntos del programa CASP (Critical Appraisal Skills Programme). 

Y así lo han entendido desde el Departamento de Salud de Denia, donde han contado con la experiencia adquirida en el Comité de Trabajo de Pediatría Basada en la Evidencia de la AEP durante las últimas dos décadas para el desarrollo de esta actividad en los dos últimos años y con la llegada de la primavera. 

- En el año 2018 desarrollamos el Curso sobre Valoración crítica del ENSAYO CLÍNICO, con los siguientes objetivos: 
a) Objetivo general: 
Adquirir los conocimientos teóricos básicos sobre lectura crítica de artículos de intervenciones terapéuticas 
b) Objetivos específicos: 
- Conocer los fundamentos del ensayo clínico 
- Manejar los cuestionarios sobre validez, importancia y aplicabilidad 
- Adquirir los conocimientos teóricos básicos sobre medidas de efecto de una intervención terapéutica. 

Y os invitamos a revisar el desarrollo del taller en este enlace

- En el año 2019 hemos desarrollado el Curso sobre Valoración crítica de la REVISIÓN SISTEMÁTICA / METANÁLISIS, con los siguientes objetivos: 
a) Objetivo general: 
Conocer e interpretar una revisión sistemática (RS) con o sin metanálisis (MA) 
b) Objetivos específicos: 
- Diferenciar una RS de una revisión narrativa 
- Aprender a realizar una RS (con o sin MA) 
- Conocer la base de datos Cochrane y el proyecto PRISMA 
- Manejar los fundamentos básicos para interpretar un MA 
- Realizar una valoración crítica de un artículo con diseño de RS 

Y os invitamos a revisar el desarrollo del taller en este enlace

Y si los amigos del Hospital de Denia siguen confiando en mí / en nosotros, en el año 2020 desarrollaremos el Curso sobre Valoración crítica de las GUÍAS DE PRÁCTICA CLÍNICA.

Agradecidos por el interés y la difusión con estos carteles que envían desde Formación. Porque en una región tan mágica de Alicante como es la Marina Alta recordamos cada año el pensamiento de Edmund D. Pellegrino: "La medicina como la más científica de las humanidades, la más empírica de las artes, la más humana de las ciencias".

sábado, 6 de abril de 2019

Cine y Pediatría (482): “Roma”, memoria de nuestra infancia y homenaje a la mujer


El cine mexicano ya es un habitual en Cine y Pediatría. No es para menos, pues es puro cine en español del país con más hispanohablantes del mundo (tanto como uno de cada cuatro), un país enorme y diverso que es un continente y que aspira a un cine internacional. Y la estela de este nuevo (y gran) cine va de la mano de los autodenominados "Los Tres Amigos del Cine”, que han conseguido virar el rumbo de cine mexicano en Hollywood en lo que llevamos de década. Estos tres tenores del séptimo arte en el bello español de México son los oscarizados directores Alejandro Gomez Iñárritu, Alfonso Cuarón y Guillermo del Toro. Los dos primeros de Ciudad de México, el último de la capital de Jalisco, Guadalajara. 

Alejadro González Iñárritu fue nominado a los Oscar a Mejor película extranjera por Amores perros (2000) y por Biutiful (2010), nominaciones a Mejor película y Mejor director por Babel, pero gran triunfador con Birdman (2014), donde se alzó con cuatro Oscar (de sus nueve nominaciones), incluidos Mejor película y Mejor director. Y en el año 2015 casi lo repite con El renacido, dado que partió como favorita (la máxima nominada con 12 nominaciones) y consiguió los premios de Mejor director, Mejor actor (para Leonardo Di Caprio) y Mejor fotografía (para Emmanuel Lubezki).

Guillermo del Toro comenzó a cogerle gusto a las nominaciones al Oscar con El laberinto del fauno (2007), con seis nominaciones y tres conseguidas: Mejor fotografía, Mejor dirección artística y Mejor maquillaje. Pero obtuvo el culmen una década después, y fue con La forma del agua (2017), la máxima galardona con 13 nominaciones, de las cuales ganó cuatro estatuillas: Mejor película, Mejor director, Mejor banda sonora y Mejor diseño de producción.

Alfonso Cuarón también ha congeniado con los premios de Hollywood. Todo comenzó con su nominación a Mejor guión original de Y tu mamá también (2002), le siguieron las nominaciones a Mejor montaje y Mejor guión adaptado de Hijos de los hombres (2006) y culminó con Gravity (2014), nominada a Mejor película, pero que si lo consiguió como Mejor director y Mejor montaje. Y que este año 2019 culminó su éxito con la película que hoy nos convoca, Roma, que tras ganar el León de Oro de Venecia partía como una de las máximas favoritas a los Oscar de la última edición, siendo la sexta ocasión en la historia de estos premios en que una película compite a la estatuilla a Mejor película y Mejor película de habla extranjera en la misma edición: las otra fueron la argelina Z (Costa Gravas, 1969), la sueca Los emigrantes (Jan Troell, 1971), la italiana La vida es bella (Roberto Benigni, 1997), la taiwanesa Tigre y Dragón (Ang Lee, 2000) y la austriaca Amour (Michael Haneke, 2012). Nadie había logrado el doblete —siempre han obtenido el galardón a Mejor película de habla extranjera— y tampoco lo consiguió Roma, la primera en español, que se llevó el de Mejor película de habla extranjera, junto con el de Mejor director y Mejor fotografía, y todas fueron a parar a Alfonso Cuarón. Pues cabe decir que siempre suele encomendar la fotografía a su compatriota Emmanuel Lubezki, apodado “El Chivo” (y el mexicano más nominado a los Oscar, con 8, y el primero en la historia en ganar tres años consecutivos un Oscar a Mejor fotografía: en 2013 con Gravity, en 2014 con Birdman y en 2015 con El renacido), pero al no poder contar con él, asumió esa sorprende labor y nos regaló esas enigmáticas imágenes y luz en blanco y negro.

Nadie duda del éxito en premios de Roma a nivel internacional, y nadie duda de que el ser una película de la todopoderosa Netflix ha contribuido a ello. Otra cosa bien distinta es el éxito en críticas, pues éstas oscilan entre “obra maestra” y “maestro bodrio”. Pero no estoy aquí como crítico de cine, aunque si he de decir que no es una película fácil de ver y de disfrutar. Por no hablar de que en España se proyecte en muy pocas salas de cine y, además, se subtitule al español: que se entendería cuando las criadas hablan en mixteco, pero resulta paradójico cuando hablan en español, el español de México.

Roma comienza con un primer plano fijo de unos baldosines en los que aparece continuamente agua con jabón, y que dura lo que duran los créditos iniciales. A continuación se refleja sobre el agua un avión que pasa por el cielo. Se abre el plano y se nos presenta a nuestra protagonista, Cleodegaria Gutiérrez, Cleo para la familia (Yalitza Aparicio), la sirviente indígena analfabeta en una familia de un matrimonio de clase media-alta con cuatro hijos que viven no en la capital de Italia, sino esa colonia de Ciudad de México conocida como Roma y que fuera creada durante la primera década del siglo XX, asentamiento en principio de la clase alta de la ciudad, en el que se edificaron suntuosas mansiones y palacetes.

El guión de Roma se basó en los recuerdos de infancia de Cuarón y está ambientada en la década de los año 70. Por tanto, ese fue su barrio y su familia, y esta película va dedicada a Liboria “Libo” Rodríguez, la sirvienta que le crió a él y sus hermanos, y que aquí adquiere el nombre de Cleo. Y la cámara de Cuarón atrapa los fotogramas que decidió que tenían que ser en blanco y negro para reflejar mejor el color de esa época de de su infancia, y dar testimonio de una vida nada fácil de esta Libo/Cleo que veló por él y todos sus hermanos, que en medio de la desolación sentimental, el abandono y la mezquindad que se ensañaron con ella tuvo fuerzas y generosidad para seguir arropando en todos los sentidos – recordamos la secuencia del mar y cartel de la película - a esa familia burguesa que habita en la ciudad de México con los problemas del desamor de los padres.

Paco, Toño, Sofi y Leo (alter ego de Cuarón) son los cuatro hijos de Doña Sofía (Marina de Tavira) y Don Antonio, médico de profesión, y que están bajo el cuidado de dos criadas indígenas, una de ellas Cleo (“Dejar de hablar así”, les dice Pepe cuando hablan en mixteco). Y la película avanza como un homenaje a las dos mujeres de la vida de Cuaron, su madre y su criada, Sofía y Cleo, Yalitza Aparicio y Marina de Tavira (ambas nominadas a los Oscar como Mejor actriz de reparto y Mejor actriz). Dos mujeres abandonadas ante la visión de estos cuatro hermanos. Sofía abandonada por su marido, aunque a los niños les dicen al principio que se ha ido a un congreso a Quebec. Cleo abandonada por lo que no llega a ser un novio, y que en su primera relación sexual queda embarazada: “No me ha llegado el mes. Creo que estoy en estado” y el tal Fermin, un obseso de las artes marciales, le espeta con toda la violencia y machismo que se pueda imaginar: “Puta criada”. Por ello, en un momento de la película una doña Sofía borracha le espeta a Cleo: “No importa lo que te digan… siempre estamos solas”.

Y la cámara de Cuarón - manejada por él mismo, como el guión y la dirección, por algo es su vida - crea un efecto hipnótico desde el primer plano hasta el último: otra cosa es que quizás 135 minutos no sigue el principio de menos es más. Sí, es cierto que utiliza un primoroso lenguaje visual para hablar de eso tan simple y tan complejo, tan alegre y tan amenazador, tan luminoso y tan sombrío, tan cotidiano y tan excepcional, tan apacible y tan violento, tan tierno y tan cruel que definimos como vida. Y esa vida pasa delante nuestro como espectadores en escenas como las de Pepe y Cleo tumbados en la terraza (“Me gusta estar muerta”, le dice), Cleo apagando las luces de la casa o despertando con delicadeza a los niños, la fiesta de Año Nuevo en la hacienda de los amigos (“Qué desconfiada. Te estás volviendo como los de la ciudad”, le dicen), el entrenamiento al aire libre de las decenas de amantes de las artes marciales, entre los que se encuentra Fermin (“Que la energía acoja a todos los combatekas esta tarde… El verdadero milagro radica en vuestra propia voluntad”), la escena de guerrillas en la calle protagonizada por ese grupo paramilitar conocido como Los Halcones (rememoración de la Masacre de Corpus Christi aquel 10 de junio de 1971), las varias escenas del acto de aparcar el coche en la estrecha cochera de la casa, el sismo en la Maternidad (qué sería de México sin terremotos), el viaje a la playa de Tuxpan en Veracruz y cuando doña Sofía cuenta la verdad a sus hijos (“Va a haber muchos cambios. Pero estamos juntos… tenemos que estar muy juntos en esta nueva aventura”) y la escena mítica en la playa, con Cleo, Sofía y los cuatro hijos abrazados tras evitar que murieran ahogados y la reveladora declaración de Cleo: “Yo no quería que naciera”.

Y ello nos retrotrae a uno de las escenas más icónicas y duras, el viaje a ese paritorio casi apocalíptico del hospital público de la Ciudad de México, donde la ginecóloga dice: “No latidos cardíacos, líquido meconial. Llamen al pediatra, es una urgencia”. Y el pediatra, visionado al fondo dice “Está en paro, iniciamos reanimación” (por cierto, un mal ejemplo para aprender reanimación cardiopulmonar,… pero eran otros tiempos y es ficción, espero). Y luego el mensaje del reanimador: “Señora, no escucho el corazón de su bebé…Lo siento mamá, tu bebé nació muerto. Despídete de ella”.

Y así es la memoria de la infancia de este director (aquí también guionista y fotógrafo) llamado Alfonso Cuaron, una infancia con sombras y claroscuros como sus imágenes, con la incertidumbre y la indefensión de aquella época en la que el paraíso de la niñez puede desaparecer. Y en ese aparente caos surge en su vida un ser íntegro, puro, generoso, admirable, como Cleo. Porque Roma es un testimonio personal de los recuerdos de su infancia y de las mujeres que les dieron forma. Y es que la infancia siempre es demasiado importante como para ofrecerle un homenaje… 

Y el recuerdo de esos aviones que sobrevuelan de forma repetida el cielo, pues nuestro director vivía junto al aeropuerto. Y de tanto recuerdos de su Ciudad de México en los años 70: los vendedores afuera de las vastas salas de cine de las colonias Roma y Condesa, los estacionamientos apretados por donde no cabían los gigantescos carros de marcas estadounidenses de la época, las fiestas de la pequeña burguesía al borde del aquelarre, las comedias televisivas con su humor simplón, los viajes improvisados a la playa... Porque Roma es la película más personal de Alfonso Cuarón y de “Los Tres Amigos del Cine” y por su memoria algunos lo considera ya un autor y voz del cine “mexicano” a la altura de Buñuel o Ripstein.

 

miércoles, 3 de abril de 2019

Nuevo número de Evidencias en Pediatría: marzo 2019


Un nuevo trimestre y un nuevo número trimestral de la revista Evidencias en Pediatría ha llegado: ciencia con calidad y conciencia. 

El número libre en todos sus contenidos pueden ser consultados en este enlace, pero os dejamos los temas tratados. 

Artículos Valorados Críticamente: 
Melanoma y peso alto al nacimiento. ¿Podrían estar relacionados? 

Dudas sobre la eficacia de Lactobacillus rhamnosus GG en la gastroenteritis aguda 

La escasa prevención del probiótico sobre la marcha atópica probablemente no se mantiene a largo plazo 

Manejo de las exacerbaciones no graves en niños con bronquiectasias: ¿qué hay de nuevo? 

El abuso de alcohol aumenta el riesgo de sufrir lesiones físicas en adolescentes 

Pescado y asma infantil, ¿podría existir una relación protectora? 

La profilaxis antibiótica es innecesaria para prevenir las cicatrices renales tras infección urinaria en niños sanos 

Gripe en lactantes, ¿hay evidencia del uso de la vitamina D3? 

Aporte de oxígeno en el inicio de la resucitación neonatal: cuando menos puede ser más 

Las equinocandinas son una alternativa de eficacia similar a la anfotericina B en candidiasis invasiva

PCR a enterovirus en la fiebre sin foco. Pensad en mí 

El uso de técnicas de analgesia durante la vacunación aumenta tras una intervención educacional

Fundamentos de Medicina Basada en la Evidencia:  
Representación gráfica de variables 

Artículos traducidos:
La vacunación parece disminuir los casos de gripe en niños sanos

lunes, 1 de abril de 2019

Agresiones a profesionales sanitarios: una lacra social


En los últimos meses, y aunque no es un tema nuevo, son varias las noticias recurrentes sobre este tema tan espinoso y desagradable: las agresiones que sufren los profesionales sanitarios. Las agresiones verbales y físicas al personal médico y de enfermería, según los datos del Registro Madrileño de Agresiones y Conflictos (Remac), han pasado de 1.287 en 2016 a 1.936 en 2017, lo que supone un incremento del 50%. Los datos de 2018 todavía no están disponibles, pero parece que la tendencia a revertido algo a la baja. 

En el caso del profesional médico lo que si nos dice la Organización Médica Colegial es que las médicas tienen el triste honor de liderar este ranking, con el 59% de las agresiones. Además, por ámbitos, donde más agresiones se reciben sigue siendo la atención primaria (52% del total), frente a la hospitalaria (23%), urgencias hospitalarias (14%) y urgencias de primaria (11%). 

En el caso de los médicos, las causas principales de las agresiones son: 46% se producen por discrepancias en la atención sanitaria, 12% por el tiempo en ser atendido, 11% por no recetar lo propuesto por el paciente, 10% en relación a la incapacidad laboral, 9% por discrepancias personales, 6% por mal funcionamiento del centro y 6% por informes no acordes a sus exigencias. 

Por territorios, Melila es el lugar con más agresiones, seguida de Cantabria, y en la otra cara de la moneda se sitúan Aragón, País Vasco, Canarias y Galicia. 

Una triste radiografía de lesiones, insultos y amenazas a sanitarios en España. Frente a estas agresiones (y cualquier tipo de agresiones), TOLERANCIA CERO.

En nuestra Comunidad Valenciana, cerca de 53.000 personas trabajan en la red pública sanitaria, y solo en el año 2017 se registraron 442 agresiones producidas en los centros sanitarios, la mayoría de ellas verbales. Estas agresiones afectan a todos los grupos y categorías profesionales, pero se confirma que con una incidencia mayor en el caso de las mujeres (cierto es que ya es mayoritaria la proporción de mujeres trabajando en Sanidad).

Y desde la Comunidad Valenciana se ha escrito este Plan Integral de Prevención de Agresiones en el Entorno Sanitario, que contempla actuaciones específicas en distintos ámbitos y servicios. Las líneas fundamentales se concretan en las mejoras en procesos de información a las personas usuarias, la capacitación y desarrollo de habilidades de los profesionales o la obtención de información que permita mejorar procedimientos y protocolos de prevención y atención a la víctima.

Un documento de 80 páginas que conviene conocer bien y, por ello, os lo dejamos en este enlace.