miércoles, 21 de julio de 2021

Pandemia COVID-19 y su repercusión sobre las hospitalizaciones por bronquiolitis

 

La variabilidad en la práctica médica es una realidad irrefutable en la medicina actual. Esta falta de homogeneidad en la praxis médica es la expresión de una falta de traslación de las mejores pruebas científicas a la práctica. Parece ser que la difusión pasiva del conocimiento mediante la mera publicación de las guías de práctica clínica es menos efectiva que la implementación de las mismas de una manera práctica, difusión activa. Sobre esta idea surgió hace años el proyecto Estudio Colaborativo Español para la Atención de Lactantes Hospitalizados con Bronquiolitis Aguda (ECEALHBA), bajo el liderazgo del Dr. Juan Manuel Ruis-Peris desde el Hospital Universitario Virgen de la Luz (Cuenca, España) y al que nos sumamos un buen número de hospitales de dos sistemas regionales de salud (Comunidad Valenciana y en Castilla La Mancha). 

ECEALHBA tiene un doble objetivo: demostrar en qué medida existe esta variabilidad en la utilización de recursos diagnósticos y terapéuticos para la atención de estos pacientes con bronquiolitis aguda (BA) y cómo una difusión activa del conocimiento es capaz de mejorar esta situación. El inicio de la primera fase estaba programado para iniciarse el 1 de septiembre de 2020, finalizando la recogida de datos en mayo de 2021, pero por razones obvias este estudio no ha podido llevarse a cabo como se esperaba y en su lugar se ha realizado un estudio secundario que trata de comprobar si lo acontecido con la epidemia de bronquiolitis en los países del hemisferio sur como consecuencia de la COVID-19 es equiparable a lo que está ocurriendo en nuestro medio. 

Y de ahí surge el estudio que se acaba de publicar en Anales de Pediatría, y cuyo enlace os dejamos, así como el documento adjunto, para su lectura integral. Pero también incorporamos un breve resumen estructurado. 

Introducción. Las intervenciones no farmacológicas puestas en marcha en territorios del hemisferio sur tras la declaración de la pandemia por COVID-19 en marzo de 2020, han puesto de manifiesto toda una serie de cambios inesperados en la propagación de otros virus. Dentro del proyecto ECEALHBA se pretende constatar las repercusiones de la pandemia sobre la temporada epidémica de BA de 2020 a 2021 en el centro y este de España

Material y métodos. Estudio multicéntrico, observacional, descriptivo y ambispectivo de una muestra de lactantes ingresados por BA en alguno de los 16 hospitales españoles participantes en la investigación. Se compararon desde el punto de vista cualitativo y cuantitativo las cinco temporadas epidémicas previas a la pandemia, de 2015 a 2020, con la última de 2020 a 2021. 

Resultados. Un total de 4.643 lactantes ingresaron por BA en alguno de los hospitales participantes durante el periodo de estudio. Se describe un descenso porcentual de ingresos del 94,1% entre el periodo previo y la temporada epidémica coincidente con la pandemia. Septiembre pasó a ser el mes pico de ingresos en lugar de diciembre y enero como era habitual, con un descenso progresivo de los ingresos a partir de ese momento hasta el final del seguimiento en abril de 2021. El rinovirus, de forma atípica, ha sido el agente responsable de la mayoría de las BA en esta última temporada de 2020 a 2021. 

Conclusiones. Las intervenciones no farmacológicas puestas en marcha como consecuencia de la COVID-19 han hecho desaparecer de su ubicación cronológica habitual la temporada epidémica de BA de 2020 a 2021. 

Ahora bien, el estudio ECEHALBA sigue en activo para responder a lo que ocurrirá en los siguientes meses con el devenir de la BA y en otras temporadas epidémicas. Y, claro está, seguiremos adelante con el estudio de intentar modificar la variabilidad injustificada en el manejo de la BA, algo demasiado común y que se repite en todos los centros cada año. 

Mi enhorabuena al equipo de ECEHALBA, y especialmente a mi amigo Juanma, pues ha hecho realidad el pensamiento de Eduardo Galeano: “Mucha gente pequeña, en lugares pequeños, haciendo cosas pequeñas, puede cambiar el mundo”. Y como cambiar el mundo es muy pretencioso, pongamos que pueden hacer de él un lugar mejor. Y la investigación multicéntrica rigurosa es un buen camino.

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