sábado, 8 de mayo de 2010

Cine y Pediatría (17). La mirada del cine en español al síndrome de Down



El síndrome de Down (SD) es la causa más frecuente de discapacidad psíquica/retraso mental de carácter congénito. Los programas de salud y de estimulación precoz específicos sobre SD y el cambio progresivo de mentalidad que la sociedad está experimentando con respecto a la discapacidad, son los principales motivos de la gran transformación que se está viviendo en torno a las personas con SD, tanto en el pronóstico de salud como de integración social. Son muchos los grupos de apoyo y asociaciones: por ejemplo, la Federación Down España, organización de ámbito nacional presente en todas las Comunidades Autónomas por medio de 82 asociaciones, que desarrolla múltiples actividades, también científicas, como el II Congreso Iberoamericano sobre el Síndrome de Down, que acaba de celebrarse en Granada

Todos estos esfuerzos de la medicina y de la sociedad (que incluyen un entorno basado en la aceptación, en la adaptación de los métodos de aprendizaje y en la virtud de la diversidad) están dotando a las personas con SD de la autonomía suficiente como para integrarse en la vida social, para trabajar o para desarrollar habilidades artísticas impensables hace muy poco tiempo. El cine no ha sido ajeno a ello. Algunas películas han versado “sobre” el SD y han contado con actores “con” SD. Hoy realizaremos un pequeño recorrido sobre la mirada del cine en español al SD.

León y Olvido (Xavier Bermúdez, 2004) cuenta la historia de dos hermanos mellizos, León (Guillem Jiménez) y Olvido (Marta Larralde), huérfanos desde hace cinco años. León tiene SD y Olvido no le quiere a su lado, porque tiene miedo y quiere vivir sin ataduras. Además, su situación no es fácil: Olvido ha tenido que dejar los estudios y ponerse a trabajar, pues no tienen dinero y como única herencia disponen del alquiler de la vieja casa en la que viven y un coche. Olvido quiere que León tome sus propias decisiones y aprenda a valerse por sí mismo, pero León sólo desea sentirse protegido y atendido por su hermana. Relación dual de amor y odio, situaciones límites y desafíos morales rondan alrededor de la película. Escenas tensas, pero tratadas con mucha ternura, que nos adentra en el complejo mundo de los sentimientos y vivencias de las personas con SD. Guillén Jiménez, natural de Barcelona, tenía 21 años en el momento del rodaje; ha seguido sus estudios en el instituto, así como de de interpretación. En la película también aparecen otros adolescentes con SD en la película, con secuencias memorables.

Les paraules de Vero (Octavia Masiá, 2005), película realizada para Canal 9 y TV3. El nacimiento de Vero, afecta de SD, trastoca por completo la existencia de su familia, de forma que el matrimonio de sus padres entra en una profunda crisis. El mayor apoyo de Vero lo encuentra en su hermano y la novia de éste. Con sentimiento, ternura y sentido del humor se nos relata la complicidad de los personajes para conseguir la integración de una joven con SD en la sociedad por medio del mundo del teatro y la canción, aportando un mensaje final de esperanza y optimismo. La protagonista que interpreta a Vero es la actriz valenciana Pilar Andrés, que se ha convertido en la primera mujer en España con SD que ejerce el papel principal en este género televisivo y que ha despertado buenas críticas en el mundo cinematográfico.

Yo también (Álvaro Pastor y Antonio Naharro, 2009), cuenta la historia de Daniel (Pablo Pineda), quien comienza a trabajar en la administración pública y conoce a una compañera, Laura (Lola Dueñas). Daniel tiene 33 años y SD; es el primer europeo con esta discapacidad que tiene un título universitario, trabajador tenaz y enamoradizo. Laura tiene 35 años y es trabajadora social de la Junta de Andalucía; bebedora, divertida, promiscua y con un pasado que ha decidido olvidar. Ambos inician una relación de amistad que pronto llama la atención de su entorno laboral y familiar. Esta relación de amistad se convierte en un problema para Laura cuando Daniel se enamora de ella. Sin embargo, la relación se hace más compleja y con aristas, pues esta mujer solitaria que rechaza las normas encontrará en él la amistad y el amor que nunca recibió a lo largo de su vida. Una historia que conmueve y que se mueve, como siempre ocurre en este tipo de historias, en un difícil filo entre el sentimiento y el sentimentalismo. Un canto a la igualdad que, en forma de drama romántico, retrata la relación que surge entre un joven con SD y una mujer solitaria ahogada por el alcohol.
Yo, también fue la sorpresa más agradable del Festival de San Sebastián 2009, logrando la Concha de Plata al mejor actor y a la mejor actriz, un éxito para el primer largometraje firmado conjuntamente por Pastor y Naharro, para la excepcional Lola Dueñas (recordar sus papeles en Lo que se de Lola de Javier Rebollo, 2005; Volver de Pedro Almodóvar, 2005; o Mar adentro, de Alejandro Amenabar, 2004) y para Pablo Pineda, joven de 29 años con SD que es diplomado en Magisterio, a punto de conseguir la licenciatura en Psicopedagogía y trabajador en el Ayuntamiento de Málaga.

Anita (Marcos Carnevale, 2009), película argentina sobre la historia de una joven con SD (Alejandra Manzo) que vive con su madre (Norma Aleandro) en un barrio de Buenos Aires. Anita se pierde en la ciudad tras asustarse con el estruendo del atentado a la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA), ataque antisemita que ocurrió el 18 de julio de 1994 (y que constituyó el segundo mayor ataque terrorista que haya sucedido en la Argentina y el mayor ataque antisemita desde la Segunda Guerra Mundial).

Otras películas han tenido como personajes secundarios a niños con SD. Por ejemplo, recordamos la entrañable Vida y color (Santiago Tabernero, 2006), película que evoca el título de una conocida colección de cromos y que ahonda en los recuerdos de una adolescente en la España de 1975, alrededor de las últimas semanas de la muerte de Franco. En un papel secundario reconocemos a una niña con SD, quien sufre abusos sexuales por un padre trastornado y a la que la propia madre tiene que practicar un aborto en casa.

Estas películas y estos actores nos adentran a la vida y sentimientos de estas entrañables personas afectas de trisomía 21, cuya forma de ser irradia, en la mayoría de los casos, sentimientos entrañables de amor y felicidad a quienes conviven con ellos. Por ello dedico esta entrada a mi prima Mª Asunción y al tiempo que compartimos juntos en nuestra infancia. Ella tiene síndrome de Down, dos años más que yo y sigue irradiando más ilusión y felicidad que la que yo le puedo ofrecer.