Cine y Pediatría 8

sábado, 24 de marzo de 2012

Cine y Pediatría (115). “Si las paredes hablaran”… cuando el aborto se plantea como una solución ante la adolescente embarazada


La semana pasada abordamos el tema del aborto en el cine europeo. Hoy realizaremos una aproximación a este tema en el cine americano, con algunas películas de potencial interés (y debate) y que se vienen a sumar a otros títulos ya comentados en nuestra serie, con el embarazo (Cine y Pediatría 97 y 98) y/o el aborto (Cine y Pediatría 32 y 44) en adolescentes como tema nuclear.

-Estados Unidos: Citizen Ruth (Alexander Payne, 1996). Enganchada a todo tipo de pegamentos y drogas, Ruth (Laura Dern) tiene cuatro hijos y está embarazada de nuevo. El juez decide enviarla a prisión, recomendándole que aborte. Allí será captada por un grupo provida que quiere a la vez salvar su alma y al bebé; poco después, serán los radicales defensores del aborto los que se echen sobre ella, intentando convencerla. En medio de esta cruzada (tratada con sarcasmo y cinismo), Ruth aparece como un personaje amoral, autodestructivo y poco inteligente en apariencia, al que los dos bandos tratan de utilizar.

-Estados Unidos: Si las paredes hablaran (Cher y Nancy Savoca, 1996). Es la historia de tres mujeres distintas (en tres épocas distintas del siglo XX y con 22 años de diferencia: 1952, 1974 y 1996) ante sus experiencias con el controvertido tema del aborto: Claire (Demi Moore), Barbara (Sissy Spacek) y Christine (Anne Heche). Cada una de las tres historias se lleva a cabo en el mismo escenario de una casa y con el objetivo de mostrar la opinión de la sociedad sobre el espinoso tema del aborto,. Esta película producida para la televisión (en el canal Home Box Office) se convirtió en un éxito sorprendente. Tras este éxito comercial y de crítica, dio lugar a una secuela en el año 2000 (Si las paredes hablaran 2), en la que de nuevo se cuenta con un póker de estrellas (Vanessa Redgrave, Sharon Stone, Michelle Williams, Chloë Sevigny y Ellen DeGeneres), pero en el que se desarrolla otro tema no exento de polémica: la homosexualidad en tres épocas diferentes del siglo XX (1961, 1972 y 2000).

-Estados Unidos: I had an abortion (Gillian Aldrich y Jennifer Baumgardner, 2005). Película documental con 10 entrevistas francas a mujeres que tuvieron la experiencia de un aborto. Entrevistas presentadas cronológicamente desde la década de 1930 hasta nuestros días. Una película que muestra la cara más humana de las mujeres y cómo el cambio de presiones sociales ha afectado en la elección de las mujeres, a quienes los directores de esta película consideran, en ocasiones, las grandes olvidadas en este debate.

-Estados Unidos: Lake of fire (Tony Kayne, 2006). Una película valiente y definitiva para un amplio debate sobre el aborto y que muestra este asunto en su más cruda realidad física y psicológica. El director de la aclamada American History X (1998) tardó 18 años en completar este impresionante trabajo que muestra las dos posiciones sobre el debate del aborto. Y para ello utiliza un contundente blanco y negro, como fondo de los “sólidos” razonamientos de ambas posiciones que dividen al mundo sobre el eterno y complejo conflicto del aborto.

-Estados Unidos: Revolutionary Road (Sam Mendes, 2008). Este aclamado director disecciona las peculiaridades y apariencias de la sociedad estadounidense, como ya hiciera en su multipremiada American Beauty (1999). En este caso disecciona la vida de unos seres que se creían extraordinarios y se dieron cuenta de que no eran más que otra pareja común y corriente de clase media: April (Kate Winslet) y Frank (Leonardo DiCaprio), en el reencuentro de la pareja de Titanic. April y Frank tienen un hogar, trabajo y dos hijos, pero no es la vida que habían soñado y, por ello, piensan en ir un año sabático a Paris. Pero el sueño se trunca con la noticia de que April está nuevamente embarazada, por lo que decide abortar: y practica un aborto casero (desolador, filmado con maestría) y que desemboca en tragedia. Una tragedia que Frank no se puede perdonar, al no haber podido comprender a tiempo los motivos de la compleja personalidad de su esposa.

- Estados Unidos: Come what may (George Escobar, 2009). Distribuida directamente en video, nos muestra el debate del aborto en el seno de una familia de Estados Unidos, con los adolescentes como principales protagonistas.

- Estados Unidos y México: Bella (Alejandro Gómez Monteverde, 2006). Inspirada en una historia real, nos cuenta como Nina (Tammy Blanchard) se queda embarazada sin pretenderlo; y al desequilibrio físico y emocional que eso le supone, se suma el que es despedida de su trabajo como camarera en un restaurante. En su ayuda sale el chef del restaurante, José (Eduardo Verástegui), como un Jesucristo salvador (incluso con un parecido físico). Al principio, Nina está segura de que abortará: no se siente preparada para ser madre, ni siquiera está enamorada del hombre que la ha dejado embarazada (y que le anima a deshacerse del niño). Pero José intenta convencerla para que no lo haga y opte por la opción de la adopción (algo que la futura madre siente aún como más cruel). En el transcurso de la película descubrimos que los dos protagonistas son víctimas del lastre de sus traumas del pasado: José aún no ha logrado superar que años atrás atropelló y mató a una niña con su coche y se siente en deuda con el universo, le debe una vida; y Nina sabe bien lo que es vivir sin padres, por lo que no desea que su hijo viva algo similar, porque aún arrastra el dolor del abandono paterno. Un dilema a dos bandas, con el aborto y la adopción en el núcleo argumental.

- México: El crimen del padre Amaro (Carlos Carrera, 2002). La joven Amelia (Ana Claudia Talancón), con 16 años, se enamora del joven Padre Amaro (Gael García Bernal), quien acaba de llegar a la parroquia del pueblo. Queda embarazada y el Padre Amaro la convence para practicarse un aborto en una clínica clandestina; el aborto sale mal y la joven fallece por las complicaciones de una hemorragia. Entre esta trama, la película narra la dinámica de los poderes que dominan a los habitantes de este humilde pueblo mexicano: el poder político, económico y religioso. Película con gran repercusión en su país, no tanto por sus virtudes cinematográficas (más bien limitadas), sino por la polémica que suscitó en su momento.

- México: Punto y aparte (Paco del Toro, 2002). Dos historias paralelas alrededor del embarazo no deseado y el aborto como decisión Mirsoslava, es una joven de clase baja que vive en un hogar disfuncional y que sufre maltratos de su pareja, pero que decide seguir adelante y tener a su hijo entre las muchas dificultades; y Aline, una adolescente rica que, ante el mismo dilema, decide abortar. Película de corte católico, pro defensora de la vida y en contra evidente del aborto, pero que no es capaz de trasmitir (ni en forma ni en fondo) un mensaje creíble y coherente.

- Chile: La espera (Francisca Fuenzalida, 2011). Opera prima de su directora, relata la historia de Natalia (María de los Ángeles García), una joven de 17 años que ve complicada su vida cuando se queda embarazada de su novio Rodrigo (Diego Ruiz), un joven un año mayor que ella. Ante la disyuntiva de qué hacer ante un bebé no deseado, ella decide practicar un aborto a través de un remedio para la úlcera gástrica (a pesar que el futuro padre no está de acuerdo). En una sola noche, período en que transcurre la historia, la vida de ambos jóvenes cambiará radicalmente.

Películas sobre el aborto en Europa y en América han ocupado nuestras estas dos últimas entradas. Leyes diferentes para el aborto en cada país, y diferente según las épocas. En España se ha recorrido un largo camino que ha llevado a la actual Ley del aborto (que entró en vigor el 5 de julio de 2010), según la cual se puede solicitar una interrupción voluntaria del embarazo (IVE) en los siguientes supuestos: aborto “eugenésico” (cuando existe probabilidad de que el feto nazca con graves defectos físicos o psíquicos; la intervención se podrá realizar hasta la 22ª semana de embarazo), aborto “ético” (cuando el embarazo sea consecuencia de una violación, previa denuncia en los 5 días siguientes; la interrupción se podrá realizar hasta la 12ª semana de embarazo) y aborto “terapéutico” (cuando existe grave peligro para la salud física o psíquica de la madre; sin que conste ningún límite). El número de IVE ha crecido de forma constante en la última década: de las 53.847 registradas en el año 1998 a las 113.031 en el año 2010. Un 97% de las IVE registradas en los últimos años se acogió al tercer supuesto de riesgo físico o psíquico grave para la salud de la madre. Este tercer supuesto ha funcionado durante muchos años más como una auténtica interrupción a voluntad de la mujer (bajo el concepto de “maternidad libremente decidida”), que como una indicación médica real, y ha permitido que se practicaran casi todas las peticiones de interrupción solicitadas. Este posible exceso en la aplicación del tercer supuesto ha llevado a abordar el tema por parte de la Comisión de Deontología del Colegio Oficial de Médicos de Barcelona, y cuyos puntos de consenso analizamos en su día en este blog.

La historia no acaba aquí, porque las actuales noticias indican que la Ley del aborto será modificada en España, con la intención de que convivan dos conceptos progresistas: la “maternidad libremente decidida” y “defender el derecho a la vida”. Mientras tanto, la situación actual en España sobre el embarazo y aborto en España nos la presenta el Instituto de Política Familiar (una entidad civil independiente de carácter no lucrativo y no vinculada a las administraciones públicas ni a partidos políticos u organizaciones religiosas); estos son los principales datos para la Unión Europea (UE27) correspondiente a su informe de 2010:
- En los últimos 20 años se han producido más de 20 millones de abortos (con un incremento llamativo en la última década en casi todos los países). Los abortos que se producen en 12 días en la UE27 superan la mortalidad por accidente de tráfico de todo 1 año.
- Uno de cada 5 embarazos termina en aborto. Uno de cada 7 abortos ocurre en adolescentes menor de 20 años. El mayor número de abortos en adolescentes ocurre en el Reino Unido (47.000), Francia (32.000) y España (15.000).
- El número de embarazos que termina en aborto en los adolescentes es mucho mayor en España (53%) que en el resto de Europa (43%). Cada 18 minutos se produce un embarazo de una chica adolescente en España (casi 30.000 anuales) y más de la mitad termina en aborto.

Si las paredes hablaran... Si los protagonistas hablaran: los que tienen voz (madres y, también, padres) y los que no la tienen (niños abortados).




1 comentario:

Anónimo dijo...

El "instituto de política familiar" es una asociación civil vinculada a la iglesia católica. No a través de clérigos, sino de laicos que utilizan los instrumentos asociativos para extender lo que ellos llaman "doctrina social de la iglesia".