lunes, 12 de noviembre de 2012

Confesiones de un anticuerpo monoclonal


Este es el título de una artículo de la sección "El lápiz de Esculapio" escrito por Pablo Mugüerza Pecker en la revista Panace@, revista que casualmente recibió el Premio MEDES 2009 a la Mejor Iniciativa Editorial (precediendo con honor al reciente premio recibido por Evidencias en Pediatría).

Es, por ello, Panace@ una revista de alta consideración en medicina, lenguaje y traducción. Por ello he sentido una especial atracción por el título... y por el contenido, que podéis leer en su totalidad abajo. 
Algunos apuntes del texto: "Hola. Me llamo stupendomab y soy un anticuerpo monoclonal ...Soy un tipo de fármaco moderno. Causo efectos secundarios desconcertantes,los beneficios que aporto al paciente son, digámoslo así, relativos. El laboratorio que me está desarrollando (según su propia expresión) tiene serias dudas sobre mi futuro, pero solo de puertas adentro. Se han gastado mucho dinero en mí y, como ha ocurrido en otros casos, saldré adelante aunque no logren demostrar que sirvo para mejorar la salud de los pacientes..."

Este mensaje viene como anillo al dedo para una serie de entradas que realizaremos sobre la próxima epidemia de bronquiolitis y el empeño en pensar que la solución es el palivizumab, empeño del laboratorio claro... sobre todo porque está divulgando sólo una de las Guías de práctica clínica (la que les favorece en la recomendación), cuando es bien conocido que en el año 2010 se publicaron dos Guías de práctica clínica... y la otra Guía de práctica clínica la conozco bien (procede de la Conferencia de Consenso del Proyecto aBREVIADo)... y no decía lo mismo sobre la recomendación de usar palivizumab. Porque la clave, claro está, no es la recomendación..., sino cómo se "fabrica" la recomendación. 

Pero esto es otra historia... y entraremos en sucesivos pots en detalle. Hoy nos quedamos con el relato de Panace@ y avisamos del peligro (más en momentos de crisis) de los mensajes peligrosos que sólo sirven para medicalizar la sociedad y que no conviene confundir la medicina basada en la "evidencia" y la basada en el "marketing".

El término "mab" vende (o intenta vender), como comentamos en una entrada de hace años que titulamos ¿Y si en lugar de chupete se llamara “chupetezumab”?.  En fin, que mucha precaución con el stupendomab (aunque nos lo vistan de seda).