miércoles, 6 de enero de 2016

Mi petición en un Día de Reyes Magos: más Evolución que Revolución


No recuerdo ningún año que lo haya comenzado con esta sensación de inseguridad e inestabilidad sobre nuestro presente y nuestro futuro. Miro a mi alrededor y no encuentro buenas respuestas, ni en las personas que me rodean, ni en la prensa o noticiarios (que evito, para evitar contaminarme más). Supongo que nada es casualidad para llegar a esta situación política de evidente ingobernabilidad de un año 2016 que se presenta Mal (con M y sin eufemismos) y a donde nos han llevado nuestros votos democráticos. 

Y en los primeros días de año es evidente que hay "2M" donde esto ya es evidente: en fútbol en el Madrid (más irreal que Real) y en política en Mas, más oCUPado en salvar su inmunidad que en sacar del desorden en el que ha instalado a Cataluña (donde sigue suelto el Molt Honorable, con M también, y toda su saga familiar, los que han dejado a la altura del betún el seny y muy disgustados a los catalanes que le concedieron ese nombramiento). Y resta la fecha del 13 de enero para conocer el complejo proceso de gobernabilidad del país, donde también pintan bastos. 

Ante este panorama, tenemos que contribuir a cambiar las cosas, todos y entre todos. Y esto lo podemos realizar de varias formas, y en donde aparecen dos conceptos, Evolución y Revolución, pues persiguen un mismo objetivo, pero con distintas metodologías. Según la Real Academia Española, Revolución es un cambio rápido y profundo en cualquier cosa, mientras que Evolución es el desarrollo de las cosas o de los organismos, por medio del cual pasan gradualmente de un estado a otro. 
Por un lado la Revolución es a corto plazo, con cambios bruscos, de abajo a arriba ( y esto encierra ira, hostilidad y agresión social que pueden tener efectos colaterales irreversibles). Por el otro lado, la Evolución también busca el cambio, pero a largo plazo y con impactos sociales menos agresivos, de arriba a abajo. Si miramos al pasado ambos métodos fueron utilizados por grupos para promover cambios en las estructuras sociales de varios países: algunos han sido muy positivos, y otros francamente negativos para la humanidad. 
Evolución es el desenvolvimiento general de una idea, de un sistema, de una serie de sucesos, de un orden de cosas cualesquiera hasta su complemento e integración; es un movimiento constante en virtud del cual todo se modifica y cambia hasta alcanzar su total desarrollo. Revolución es una transformación o una serie de transformaciones, un cambio o una serie de cambios en las ideas morales, en los sistemas políticos, en las creencias religiosas, en la organización de las sociedades, ya afecte a sus costumbres, ya a sus formas gubernamentales, jurídicas y económicas. 

Por eso, hoy parece un día especial, donde me planteo una reflexión profunda. Y observo que Evolución y Revolución son necesarias y quizás complementarias. Por eso, quizás es ahora más que nunca el momento de una revolución individual (con nuestro trabajo de día a día, nuestros valores y valentía, con respeto) para comenzar así con una verdadera evolución social que provoque la transformación que tanto deseamos. Porque la situación tan compleja y complicada que vivimos no la van a solucionar los políticos. La vamos a solucionar los ciudadanos, puntualmente con nuestro voto, pero diariamente con nuestra actitud, una actitud de revolución ante lo que no nos gusta para entre todos evolucionar y progresar sin daños mayores. No en vano, el filósofo José Luis Aranguren nos decía aquello de "las actitudes colectivas y la mentalidad evolucionan y, en ciertos aspectos, hasta se revolucionan". 

Ahora voy a desenvolver los paquetes que han traído Melchor, Gaspar y Baltasar y espero que haya un poco de todo, pero espero que haya más Evolución (personal y social) que Revolución. Y espero que también los Reyes Magos hayan sido generosos con cada uno de nuestros lectores.