lunes, 1 de agosto de 2016

Enseñar Medicina con cómics


Toda innovación docente es muy apreciada y bienvenida. Desde este blog hemos comentado en varias ocasiones el valor de utilizar películas para la docencia (en las facultades, pero también en los hospitales), un ejercicio muy serio y meditado, y que forma parte de la esencia del subtítulo de los libros de Cine y Pediatría. Y las Universidades de Salamanca y Pompeu Fabra son un buen ejemplo del uso del cine como asignatura en la actual formación del Grado de Medicina. 

Pero hoy compartimos una experiencia nueva, poco conocida, y viene de la mano de una amiga virtual (pero bastante real ya), Blanca Mayor Serrano, experta en comunicación y educación en salud, quien nos sorprende con una propuesta que ha publicado la Fundación Dr. Antonio Esteve: el us del cómic para la docencia en Medicina

Como nos recuerdan desde la web de promoción, aunque todavía es una herramienta prácticamente desconocida en nuestro país, el cómic lleva años utilizándose como recurso didáctico en los estudios de Medicina más allá de nuestras fronteras. Centros de prestigio como la Universidad Johns Hopkins de Baltimore, en Estados Unidos, no sólo hace tiempo que lo utilizan en sus facultades de medicina sino que incluso organizan congresos internacionales al respecto. También prestigiosas publicaciones, como la revista científica JAMA, han insistido en los últimos años en el interés del empleo de los cómics para facilitar la enseñanza y la atención de los pacientes. Una revisión del año 2010 publicada en el British Medical Journal por Green y Myers proporcionaba algunos ejemplos de su empleo para informar sobre enfermedades como el cáncer y sobre su aplicación en la enseñanza de estudiantes de ciencias de salud. 

A pesar del recelo inicial de algunos médicos y pacientes, que pueden considerar el cómic como una herramienta infantil, frívola o simplista, lo cierto es que su empleo en las facultades de medicina se ha demostrado efectivo, claro está, si se utiliza bien. Varios estudios realizados tras una larga experiencia en estudiantes de medicina han constatado que el uso del cómic como herramienta didáctica mejora en los alumnos competencias importantes para la profesión médica, como la empatía, la comunicación, el razonamiento clínico, la escritura, la atención a aspectos de comunicación no verbal y la conciencia de los sesgos médicos

Y este documento, "El cómic como recurso didáctico en los estudios de medicina" se dirige tanto a los docentes que se inician en la enseñanza de habilidades de comunicación como a los que llevan un tiempo dedicándose a ella pero desean incorporar nuevos materiales didácticos o un nuevo enfoque a sus clases. También es de interés para aquellos estudiantes o residentes que busquen un complemento formativo. 

Y el libro se puede descargar de forma gratuita desde este enlace. Olé, olé y olé... Una refrescante forma de empezar el mes de agosto.