miércoles, 26 de junio de 2024

La importancia de crecer entre lecturas, palabras y cuentos

 

Este post no me pertenece, sino que pertenece a la editorial del próximo número de la revista Pediatría de Atención Primaria, y que acaba de ser publicada como adelanto. Y el contenido volcado por su autora, la Dra. Ana Garach, a favor de la lectura en toda la infancia y en familia, tiene tanta belleza en el título (el mismo que este post) como verdad en su contenido. Os dejo el enlace al texto para su revisión, pero no quiero dejar de destacar estos mensajes. 

Uno de los hábitos que se pueden promover desde los primeros días de vida es la práctica de lecturas compartidas, lecturas en voz alta. Y hay muchas razones por las que instar a las familias que atendemos desde las consultas de Pediatría a que lean en voz alta con sus hijos: 

- Desde los primeros días, los bebés disfrutan estando en los brazos y escuchando la voz de su madre o de su padre. Las historias contadas desde etapas tempranas se pueden convertir en material que posteriormente conformará una herencia familiar compartida a la que todos se pueden referir en varias ocasiones de su vida. Las historias compartidas se convierten en un repertorio de ejemplos que los niños pueden aprovechar para relacionar con pequeños y grandes acontecimientos personales. 

- Al disfrutar de esta práctica diaria y conservar este hábito en el tiempo, los menores adquirirán mayor riqueza de vocabulario y más capacidad para mantener la atención y la concentración. Esto favorecerá su proceso de aprendizaje. Al compartir lecturas, el niño, durante las pausas que se realizan a lo largo de la misma, puede elaborar conceptos y reflexiones que contribuyan a la formación del pensamiento narrativo necesario para la comprensión de las historias. 

- Cualquier momento es bueno para disfrutar de la lectura, pero establecer el ritual de la lectura en voz alta antes de acostarse ayuda a relajar al menor, sobre todo si se seleccionan historias que calman y que terminan con claridad. 

- Los libros ofrecen una amplia gama de temas, personajes y eventos que hacen que el niño descubra el mundo. Un mundo que se le revela en los diferentes ambientes de narración, atmósferas, acontecimientos inéditos y extraordinarios. 

- La primera lectura de un libro estimula un tipo de atención centrada en la historia, en los acontecimientos, en la creación mental de las situaciones presentadas. Provoca un fuerte placer mientras el niño se concentra en la comprensión general. La relectura, además de provocar el placer de la anticipación mental de la historia conocida, posibilita el descubrimiento de nuevos detalles y otros aspectos que permiten una mayor reflexión. 

- Los libros o cuentos pueden describir hábitos simples, como ir a la cama o jugar al escondite, pero también pueden favorecer el trabajo del mundo de las emociones. Las emociones surgen en nuestra vida diaria, así que debemos hablar de ellas, y podemos hacerlo a través de los libros. 

- También las ilustraciones ejercen un papel importante. Educan la mirada y la imaginación a través de las numerosas propuestas estilísticas de los ilustradores de la literatura infantil. Las imágenes del libro nos ayudan a contar la historia. Podemos señalarlas, preguntar a los niños sobre lo que ven en ellas, hablarles de sus sentimientos, preguntarles si les recuerdan a algo, etc. 

Qué hermoso llegar a entender y transmitir a nuestros hijos, nietos, alumnos o pacientes el hecho de que leer es soñar con los ojos abiertos, que la lectura es la fábrica de nuestra imaginación (pero también de nuestra formación), una ayuda para abrir las alas a la vida.

No hay comentarios: