martes, 5 de mayo de 2015

Celebrando el Día Mundial del Asma en "Evidencias en Pediatría"

http://www.evidenciasenpediatria.es/ListaArticulos/_lukXXz-ZZwFQ2rYFPAhwzNRKT2EjInkPcGOC7Q43h44


Hoy se celebra el Día Mundial del Asma. Y no se nos ocurre mejor manera que hacerlo ofreciéndoos una recopilación de diversos artículos publicados en "Evidencias en Pediatría" sobre aspectos relacionados con esta enfermedad. Aquí va nuestra selección:

Artículos Valorados Críticamente:
Traducción autorizada:
Comentario asociado:
Desce "Evidencias en Pediatría" deseamos que os resulte interesante esta amplia selección de artículos. Hay muchos más y podéis encontrarlos en el siguiente enlace.




lunes, 4 de mayo de 2015

La AEP finalista en los Premios Internet en su modalidad Redes sociales-Facebook


Los PREMIOS DE INTERNET tienen por objetivo reconocer aquellas Iniciativas, Personas u Organizaciones que más se han destacado, durante el año previo a su entrega, en promover, innovar o facilitar los usos de Internet y de las nuevas Tecnologías en sus respectivas categorías. Las categorías principales para la edición de 2015 son: mejor Web, mejor Campaña de Comunicación, mejor Contenido Audiovisual, mejor Aplicación para cada tipo de dispositivo y mejor Perfil en las Redes Sociales. En cada una de ellas establecen diferentes subcategorías que se premian de forma independiente. 

La Asociación Española de Pediatría (AEP) se presentó este año en la categoría Redes sociales-Facebook (aunque bien podría haberse presentado a alguna más de las 21 modalidades de premios). Los tres finalistas en cada categoría son seleccionados con las votaciones on-line que realizan los usuarios de Internet y los votos de un Jurado compuesto por profesionales de reconocido prestigio para cada una de las categorías. Pues bien, la AEP ha sido una de las tres finalistas en este apartado (@aepediatria), junto con el Facebook del Club Atlético de Madrid (@atleti) y el Facebook del Muro de los Idiomas (@muroidiomas). 
El resto de los finalistas en las distintas categorías se pueden revisar en este enlace. Y como podemos leer, encontramos entidades de la categoría y peso de la Real Academia Española, Radio Televisión Española, ONCE, Inditex, Ferrovial, Policía Nacional, Green Peace España, FC Barcelona, y un largo etcétera. 

Ni que decir tiene que éste es un honor de la AEP, compartido por todos y por muchos y que se debe a algo ya comentado en este blog recientemente: y es el poder de la AEP como líder en el uso de redes sociales dentro de todas las sociedades científicas en España, lo que fue conocido y reconocido en la reciente Ippokedada, auspiciada por Diario Médico y Diario Farmacéutico. En concreto, el liderazgo de la AEP es un liderazgo compartido por los distintos grupos que se vinculan a ella: Evidencias en Pediatría, En Familia, Comité Asesor de Vacunas, Pediamecum, o Continuum, entre otros. 
El top 3 en Pediatría en Facebook corresponde a la revista Evidencias en Pediatría (con 22.600 seguidores), a la web de la Asociación Española de Pediatría (con 17.900 seguidores) y al blog Pediatría basada en pruebas (con 3.900 seguidores). 

Y con esta buena noticia nos adelantamos al próximo 17 de mayo, Día Mundial de Internet. Los premios finales se conocerán el 13 de mayo, pero esto ya es más que un premio para todos los pediatras, porque el que los pediatras seamos tan visibles es gracias al esfuerzo de muchos y es bueno para muchos: para los pediatras y, en especial, para la infancia y adolescencia, para las familias y para la sociedad en general. Porque los pediatras supimos reconocer hace muchos años la verdad que escondía el aforismo "usar la web 2.0 no cuesta nada, pero no usarlo puede salir caro".

sábado, 2 de mayo de 2015

Cine y Pediatría (277). “Amateurs” en amor y en soledad

Cerramos la trilogía de la familia del salmantino Gabriel Velázquez, y lo hacemos por el principio. La semana pasada comentamos el tercer capítulo, su película Ärtico (2014), hace tiempo hablamos de Iceberg (2011), y hoy terminamos como comenzó: con su ópera prima en el largo, con Amateurs (2008). 

Nos comenta su director que el título Amateurs significa “amor para principiantes”, la de dos personas que se encuentran perdidas en la vida y que se encuentran por azar: Blanca (Emili de Preissac), una adolescente francesa, y Julio (Francisco Luque), un obrero madrileño de 65 años. Ella nunca tuvo un padre y él nunca tuvo una hija, por lo que los dos actúan como principiantes en esta relación bizarra, pero una relación basada en la necesidad de cariño, de amor. El título utiliza una palabra en francés en honor Blanca, quien, además, es aficionada a correr (el comienzo y final de la película dan buena fe de ello), y, como un guiño a todo ello, ambos personajes se apuntan a correr la maratón de San Silvestre en la categoría de amateurs. 

Y así es como Amateurs se convierte en un juego de palabras, que alude a que en eso de amar todos somos unos aficionados y en donde debemos entrenarnos cada día. Y es así como Amateurs nos aproxima a la vida de Julio Nieves y de Blanca. Nieves (como así le llaman) es un brusco capataz de la construcción que ha vivido toda su vida solo en el madrileño barrio de Vallecas, y que se enfrenta, solo también, a su próxima jubilación. Blanca es una adolescente de 16 años a quien le encanta el atletismo y que vive en Marsella con su madre. Su madre muere repentinamente y le toca vivir en un centro de acogida. pero decide partir en búsqueda de Manolo García, su desconocido padre, quien a través de la dirección que encuentra en una vieja carta, debe vivir en ese lugar de España. 
La vida de Julio cambiará cuando Blanca llame a su casa preguntando por Manolo García, quien ya ha fallecido. Julio acoge en su casa a Blanca y él, que siempre sintió no tener hijos, la acoge como si fuera una hija caída del cielo. Y aquí el director nos hace reflexionar con una pregunta: ¿hasta dónde somos capaces de llegar para no estar solos? Porque la especial conexión que se produce entre Julio y Blanca tiene cierto encanto, pero también gran extrañeza, por esa sintonía de las diferencias (en edad, en idioma, en país, en concepción de la vida) de dos extraños que se encuentran entre la soledad y el amor. 

Película no perfecta, pero con un balance del conjunto altamente positivo, con un desenlace emocionante y coherente. Gabriel Velázquez en su triple función de guionista, director y productor, insiste en fijar la atención en las personas y sus problemas cotidianos, subrayando con su peculiar cine minimalista y sin actores profesionales (sólo la joven Emilie Preissac ha trabajado previamente en algún papel televisivo en su país), marca de fábrica, la necesidad de amar y ser amados que todos llevamos a cuestas. Minimalismo y ausencia de actores profesionales que roza la sensación de imperfección, pero que, sin duda, tiene la frescura de lo auténtico. Como en el resto de su trilogía, en las películas marca Velázquez destacan más los silencios que los diálogos, el verismo de sus pasajes y paisajes y la inteligente opción de prescindir de una banda sonora musical. 

Una película que es un tour de forcé de dos personas y de tres lugares de rodaje: Marsella, Vallecas y Salamanca. El director se enamoró de Marsella, una ciudad que solo conocía por el cine, pero que le atrapó como si fuera Robert Guediguian, el director que más ha retratado en la gran pantalla esta peculiar ciudad. Vallecas, un lugar mítico de Madrid, familiar, con sabor a barrio. Y Salamanca, la ciudad del director, que siempre retrata con amor su belleza, su cultura y sus gentes, su espíritu charro. Y para muestra esa declaración del jefe de Julio, en un momento de la película: “Tú sabes bien la ilusión que tenía yo de tener hijos… ¡¡ Y que nacieran en Salamanca !!” (y a mí que me suena esta frase...) 

La imagen final de nuestra protagonista corriendo, con un primer plano de su cara y con el mar de fondo, nos recuerda que en temas de soledad y amor casi todos somos amateurs y muy pocos profesionales, independientemente de nuestra edad y lugar de origen. Y que es difícil poner límites a qué seriamos capaces de hacer cada uno de nosotros para combatir la soledad y alcanzar el afecto y el amor: para alguno es una carrera de 1500 metros, para otros de 5000… para otros toda una maratón. 

Y con esta trilogía de la familia, Gabriel Velázquez entra por la puerta grande en nuestro proyecto, como uno de los “grandes” de Cine y Pediatría, allí donde hemos descubierto otros directores que han tenido en la infancia (y la familia) su meta y su refugio, y valga recordar el nombre de algunos de ellos: el francés François Truffaut, el sueco Lukas Moodysson, el japonés Hirokazu Kore-eda, los belgas Jean-Pierre y Luc Dardenne, los canadienses Xavier Dolan y Jean-Marc Vallée, los estadounidenses Robert Mulligan, Michael Cuesta, Catherine Hardwicke y Gus Van Sant, los españoles Fernando León de Aranoa y Montxo Armendáriz, etc.