sábado, 3 de julio de 2021

Cine y Pediatría (599). “One Child Nation”, la denuncia necesaria

 

"Quién viole la política de hijo único perderá todas sus posesiones" 
"No te quedes embarazada ni des a luz sin un permiso" 
"Informa sobre cualquiera que tenga más de un hijo. Recompensa: 120 dólares" 
"Quién rechace la esterilización será arrestada inmediatamente" 
"Si una persona rechaza la esterilización, su familia entera sufrirá" 
"Mano dura con los embarazos y nacimientos secretos" 
"Inducción. Aborto. ¡No des a luz!" 
"Es mejor verter un río de sangre que dar a luz a más de un hijo" 

Los anteriores son eslóganes impresos con sinogramas chinos en las paredes y forman parte de la película documental estadounidense recién estrenada en la plataforma Amazon Prime, por título One Child Nation (Zhang Lynn, Nanfu Wang, 2019) y que revela lo que significó la política de un sólo hijo por familia que aplicó el gobierno chino durante el periodo de 1979 a 2015. Un ejemplo más de la falta de transparencia y los abusos de los Derechos Humanos que se producen a diario en China, y ello gracias a las directoras Zhan Lynn y Nanfu Wang (esta última se enfrenta sin ningún tipo de temor a las autoridades de su país una vez más, como ya hizo en el año 2016 con el documental Hooligan Sparrow). 

La política de hijo único fue una medida de control de la población establecida en zonas urbanas de China, vigente desde el año 1979, con el objetivo de establecer un radical control de la natalidad que redujera la superpoblación en China, país más poblado del mundo (que con sus 1.400 millones de habitantes en la actualidad alberga la quinta parte de la población mundial). Un Plan Familiar polémico tanto dentro como fuera de China debido a las cuestiones éticas, sociales y legales que planteaba y también debido a la manera en la cual se ha aplicado, así como por sus consecuencias individuales, familiares y sociales negativas. A finales de 2013 se tomó la decisión de permitir tener dos hijos a las parejas en las cuales el padre o la madre no tengan hermanos; y fue a finales de 2015 cuando China abandonó definitivamente esta política, manteniendo sin embargo, un límite de dos hijos por pareja. 

Todo comienza en One Child Nation con tres fechas (1979: China lanza su política de hijo único; 1982: la política de hijo único se escribe en la construcción de China; 2015: finaliza la política de hijo único) y una frase (“El último día de la política china de hijo único, el Partido Comunista anunció que la política de hijo único había hecho al país más fuerte, a la genta más próspera y al mundo más pacífico”). La directora Nanfu Wang decide poner sobre el tapete una cuestión flagrante que ella y su familia padeció (también la codirectora, Zhang Lynn se vio afectada en esta trama): la política del gobierno chino que sólo permitía tener a un hijo por cada familia y todo lo que se escondía tras ella. En su búsqueda por la verdad, Wang regresa con su hijo pequeño de Estados Unidos (donde vivía desde hace más de una década) y descubre, a través de los testimonios de periodistas, activistas y familiares que han sufrido estos abusos en sus carnes, una complicada trama en la que se destapa un enorme negocio de esterilización, numerosos casos de abandono infantil e incluso raptos, así como secuestros aparentemente orquestados por el propio gobierno con tráfico de niños y niñas en adopción internacional. Y donde surgen muchas preguntas: ¿qué pasó con todos los niños y niñas que sobraban?, ¿qué destino se reservó para los recién nacidos y las mujeres embarazadas?, ¿quién supervisó la ilegalidad de los programas de adopción?, etc. 

Nanfu Wang fue una niña que fue una excepción a la norma, pues fue la segunda hija en su familia nacida en 1985 y que vivía en un entorno rural donde la sobrepoblación no era tan acuciante ni tan perseguida. Porque Nanfu tenía un hermano y se sentía avergonzada: porque se podía tener un hermano, pero con 5 años de diferencia, aunque nacer niña tampoco era bien visto. De hecho, Nanfu significa “pilar masculino”, porque sus padres deseaban tener un primogénito que fuera su principal soporte, y cuando nació niña ni se molestaron en cambiarle el nombre. 

Y es así como en las entrevistas del documental vamos apreciando retazos de aquella oculta y cruda realidad. Una realidad donde la política de hijo único se promocionaba mediante la publicidad, programas de televisión, representaciones teatrales, libros y premios…. cualquier medio valía para inculcar la propaganda estatal. Allí donde alcaldes y funcionarios colaboraban en esterilizar a las madres, se les obligaba a abortar, sabiendo que los que no lo cumplían podías ser castigados con la demolición de sus casas y sustracción de sus posesiones. 

Duele oír la declaración de una matrona que efectuó entre 50.000 y 60.000 abortos y quiere expiar sus pecados por esos asesinatos: "Hice muchas cosas malas en el pasado". Porque el gobierno premiaba o castigaba a matronas y funcionarios según su contribución al Plan Familiar, y nos confiesan: "Muchos de los fetos abortados tenían ocho o nueve meses", "Era como luchar en una guerra. La muerte era inevitable". Y realmente aquello fue una guerra contra su propio pueblo con centenares de millones de nacimientos evitados. Y lo que es peor: algunas de las persona entrevistadas creen que fue lo correcto y consideran adecuado la esterilización forzada de las mujeres, secuestrándolas en contra de su voluntad, o los fetos arrojados a basureros en bolsas de plástico (y que un artista gráfico actual expone para promover la vergüenza que se perdió). Porque en aquel momento el adoctrinamiento convirtió a jóvenes matronas y enfermeras en asesinas en serie. 

Y en este complicado contexto surgieron los traficantes de niños abandonados para adopción. Fue aquella época en que China se convirtió en un país demasiado habitual para la adopción, donde a consecuencias de la política de hijo único, muchos niños y niñas fueron vendidos de forma ilegítima con un valor entre 10.000 y 25.000 dólares. Se calcula que desde 1992 al menos 130.000 niños fueron adoptados por familias extranjeras, lo que se convirtió en una estafa a nivel nacional. Allí donde el Gobierno chino se esforzó mucho en eliminar esta historia alrededor del Plan Familiar, combatiendo duramente cualquier investigación periodística sobre lo que algunos han denominado como el Holocausto chino. 

Por ello One Child Nation es una película justa y necesaria, una película que las directoras dedican a nuestra generación y la futura. Porque a través de su trabajo de investigación, las dos directoras descubrieron en sus múltiples encuentros con la gente de la región de Jiangxi las formas brutales con las que se llegó a imponer esta medida gubernamental. Los testimonios que componen One Child Nation mencionan, casi siempre en primera persona, agresivas medidas de esterilización, abortos no deseados y asesinatos y abandonos de recién nacidos. Una forma más de la violación de los derechos humanos en China, algo que ya subrayara la maravillosa “película río” Hasta siempre, hijo mío (Wang Xiaoshuai, 2019), una película para disfrutar como un inolvidable momento cinematográfico sobre la historia de una olvidable época en la que el cine se convierte en crítica a todo gobierno que intente adueñarse de la voluntad de sus ciudadanos.  

Un nuevo ejemplo que revela hasta qué punto la obediencia ciega a un régimen político es capaz de llevar a los seres humanos a cometer todo tipo de locuras. Conocemos bien lo que ocurrió en el régimen nazi y su holocausto frente a los judíos. Menos conocido es lo que ocurrió en el régimen chino y su holocausto frente a la maternidad y la infancia, quizás lo más sagrado de esta vida. Así de duro, pero así de claro.

 

miércoles, 30 de junio de 2021

Actualizaciones de EvidenceUpdates en Neonatología (XIX): primer semestre 2021

 

Un semestre más - y llevamos 19 ediciones - retornamos con las actualizaciones de EvidenceUpdates en Neonatología, en esta ocasión con el primer semestre del 2021, tanto para revistas biomédicas como en Colaboración Cochrane. Seguimos con bastante información respecto al virus SAS-CoV-2 y su enfermedad asociada en el periodo peri-neonatal.

Como es habitual, seleccionamos aquellas revisiones sistemáticas con una puntuación > 5 en las áreas de interés de EvidenceUpdates: 













lunes, 28 de junio de 2021

SARS-CoV-2: variantes de preocupación y variantes de interés


Para los virus la mutación es parte natural de su ciclo de vida. También para el virus SARS-Cov-2. Cuando éste infecta a una célula, se replica generando copias, copias que a veces pueden no ser fieles al original y presentar alguna variante. Aún así, la capacidad de mutabilidad del SARS-CoV-2 es mucho menor que el del virus de la gripe o el VIH. 

Todos los virus cambian con el paso del tiempo, y también lo hace el SARS-CoV-2, el virus causante de la COVID-19. La mayoría de los cambios tienen escaso o nulo efecto sobre las propiedades del virus. Sin embargo, algunos cambios pueden influir sobre algunas de ellas, como por ejemplo su facilidad de propagación, la gravedad de la enfermedad asociada o la eficacia de las vacunas, los medicamentos para el tratamiento, los medios de diagnóstico u otras medidas de salud pública y social. En total, las variantes del coronavirus en circulación tienen unas 25-30 mutaciones de media que se han generado en cuestión de 14 meses. Y de las once variantes de SARS-CoV-2 identificadas, la Organización Mundial de la Salud las divide en dos tipos. 

a) Variantes consideras "de preocupación" (VOC): aquellas a las que se les asocia uno o más de los siguientes cambios en tanto que afecten de forma significativa a la salud pública a nivel global: 1) hay un aumento de la transmisibilidad; 2) hay un aumento de la virulencia - la capacidad del virus de causar daño a su hospedador - o hay un cambio en la presentación clínica de la enfermedad; 3) hay una disminución de la efectividad de las medidas sociales y de salud pública o de los medios de diagnóstico, las vacunas y los tratamientos disponibles. 

Están en esta categoría las identificadas por primera vez en Reino Unido, Sudáfrica, Brasil  e India: 
- Reino Unido-diciembre 2020. Variante B.1.1.7 (conocida como variante alfa por la OMS) 
- Sudáfrica-diciembre 2020. Variante B.1.351 (conocida como variante beta por la OMS) 
- Japón/Brasil-diciembre 2020. Variante P1 (conocida como variante gamma por la OMS) 
- India-diciembre 2020- Variante B.1.617.2 (conocida como variante delta por la OMS) 

Estos linajes presentan mutaciones en el gen de la proteína Spike (S), lo que influye en cómo entra el virus en las células a través de la enzima convertidora de angiotensina 2 (ACE2) y puesto que el dominio de unión al receptor (RBD) de la proteína S es el objetivo principal de los anticuerpos neutralizantes y que todas las vacunas aprobadas expresan esa proteína del virus, las mutaciones en S y en su RBD pueden potencialmente poner en aprietos la efectividad de la vacuna y favorecer las transmisibilidad del virus. Ahora bien, por ahora ninguna de ellas parece que sean un problema para las vacunas, tal como demuestran las primeras publicaciones de NEJM o The Lancet. 

b) Variantes consideradas "de interés” (VOI): cuando su genoma presenta mutaciones en comparación al virus de referencia y cuando ha sido identificada como causa de transmisión comunitaria o ha sido detectada en varios países. 

Están en esta categoría las identificadas las siguientes localizaciones: 
- California-diciembre 2020. Variantes B.1.427 y B.1.429 (conocida como variante epsilon) 
- Brasil-abril 2020. Variante P2 (conocida como variante zeta) 
- Reino Unido/Nigeria-diciembre 2020. Variante B.1.525 (conocida como variante eta) 
- Filipinas. Variante P3 (conocida como variante theta) 
- Nueva York-octubre 2020. Variante B.1.526.1 (conocida como variante iota) 
- India-diciembre 2020. Variante B.1.617.1 (conocida como variante kappa) 
- Perú-agosto 2020. Variante c 37 (conocida como variante lambda) 

Todas estas variantes han ido copando titulares. La primera fue la variante británica (B.1.1.7) y la última es la variante india con un linaje B.1.617 de tres cabezas (B.1.617.1, B.1.617.2 y B.1.617.3) con variedad genética y diferente distribución geográfica, y de preocupación la B.1.617.2. 

Pero esto no acaba aquí. La OMS y sus redes internacionales de expertos llevan a cabo un seguimiento de los cambios que experimenta el virus para que, en caso de que se detecten mutaciones de importancia, se pueda informar a los países y a la población sobre las modificaciones que se deban introducir en la respuesta para reaccionar ante la variante y prevenir su propagación. Se han establecido una serie de sistemas de ámbito mundial, cuya eficacia se está fortaleciendo actualmente, para detectar «señales» de posibles VOI o VOC y evaluarlas en función del riesgo que supongan para la salud pública mundial. Las autoridades nacionales pueden optar por designar otras VOI o VOC a escala local.