miércoles, 3 de julio de 2013

Decálogo de alimentación para aprender a comer desde la infancia


La información para padres y familias de las sociedades científicas son fundamentales en el entorno actual de Internet, donde los usuarios buscan información. Y es fundamental que esa información sea rigurosa, fácil de entender y exenta de conflictos de interés, con códigos de calidad y de comportamiento en la red. 

Las sociedades pediátricas, con la Asociación Española de Pediatría al frente, lo saben y así lo hacen sus Sociedades Científicas, Comités y Grupos de Trabajo. Hace unas semanas comentamos el Decálogo para padres sobre la actividad física de niños y adolescentes y hoy compartimos este Decálogo de alimentación para aprender a comer desde la infancia. Decálogo que nos regala la web Familia y Salud de la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPap). 

1. Una alimentación completa y equilibrada mantiene la salud y previene enfermedades. Se consigue con una dieta variada que incluya todos los grupos de alimentos. Si los niños empiezan desde el principio a comer de todo, se acostumbran para siempre. 
2. La dieta mediterránea es muy sana. Consiste en comer muchos vegetales (frutas, verduras, hortalizas, legumbres), cereales (pan, pasta, arroz) y más aves y pescado que carne roja. Cocinar con aceite de oliva y poca sal, mejor yodada. 
3. Es bueno repartir lo que se come en 5 comidas. Desayuno, comida y una cena ligera. Además, a media mañana y merienda, es mejor una fruta fresca o un bocadillo que un zumo envasado o bollería industrial. No hace falta “picar” nada más. 
4. Los niños aprenden a comer imitando a los mayores. Mejor comer despacio, masticando bien, sentados en la mesa, disfrutando en familia. Sin tele, porque el niño mal comedor se distrae y no come; y el que come mucho, lo hace sin darse cuenta de la cantidad que toma. 
5. Siempre un buen desayuno antes de ir a clase: lácteo,cereales (pan) y fruta (una pieza entera o zumo natural o ¡tomate!). Mejora el rendimiento físico e intelectual y evita la obesidad. 
6. Todos los días frutas, verduras y hortalizas. Se recomiendan 5 raciones al día. Dos o tres deben ser frutas enteras y a mordiscos. Es mejor postre que un lácteo. No más de un vaso de zumo natural, recién hecho, al día. 
7. El agua es la única bebida necesaria y más sana que cualquier refresco, zumo o batido. 
8. Evite la comida precocinada (con más grasas y sal) y los alimentos con grasas saturadas, trans o hidrogenadas y aceites de coco y palma (lea las etiquetas). Si toma dulces y aperitivos salados que sea con moderación. Cocine más veces a la plancha, en el horno, por cocción o al vapor y menos fritos, empanados y rebozados. 
9. Deje que su hijo decida cuánto quiere comer. Tenga confianza: mejor ofrecer, no obligar. Los niños comen la cantidad que necesita su cuerpo, no la que nosotros queremos. La comida no es un castigo; ni tampoco debería ser un premio. 
10. Conseguir una hora de ejercicio todos los días: correr en el patio, pasear, subir las escaleras, sacar al perro o ir andando o en bici al colegio. Además, 5 veces a la semana al menos, un poco más de deporte; más divertido en compañía. 

Y con un colofón: Antes de empezar, las manos te has de lavar y al acabar, también los dientes limpiar. 

Es decir, que con una decálogo así se pueden decir las cosas más altas, pero no más claras. Gracias por esta síntesis de información, una herramienta más que pone a nuestra disposición la AEPap para ayudar al cuidado de la infancia y la adolescencia. Y que podéis descargar desde su web.

martes, 2 de julio de 2013

Sexismo en el lenguaje: la polémica está servida


El lenguaje es un elemento esencial en nuestras vidas. El buen uso del lenguaje es de las virtudes que en ciencia que se hace necesidad. Y desde hace años ronda el tema del sexismo en el lenguaje, nada nuevo, pero que hoy comento en base a una reciente experiencia. 

En un documento científico oficial he tenido la oportunidad de sufrir la defensa de este sexismo en el lenguaje con frases como "los niños y las niñas recibirán amoxicilina oral cada 8 horas..." o "los pediatras y las pediatras revisarán al niño y niña al mes y tres meses...". Y uno que no está para muchas tonterías ya, pues no aceptó la propuesta y planteó un debate abierto al mismo. 

Una cosa es la igualdad de género y oportunidades y otra, bien distintas, coger el rábano por las hojas. En los últimos años se han publicado en España numerosas guías de lenguaje no sexista. Han sido editadas por universidades, comunidades autónomas, sindicatos, ayuntamientos y otras instituciones. La mayor parte de estas guías han sido escritas sin la participación de los lingüistas. Constituye una importante excepción el Manual de Lenguaje Administrativo No Sexista, que contiene abundante bibliografía. 

Me gustaría compartir algunas reflexiones de Ignacio Bosque, publicadas hace más de un año en El País: 
"Se ha señalado en varias ocasiones que estos textos contienen recomendaciones que contravienen no solo normas de la Real Academia Española y la Asociación de Academias, sino también de varias gramáticas normativas, así como de numerosas guías de estilo elaboradas en los últimos años por muy diversos medios de comunicación. Entre los aspectos que comparten las guías de lenguaje no sexista destaca sobre todo una argumentación implícita que me parece demasiado obvia para ser inconsciente. Consiste en extraer una conclusión incorrecta de varias premisas verdaderas, y dar a entender a continuación que quien niegue la conclusión estará negando también las premisas. 
La primera premisa verdadera es el hecho cierto de que existe la discriminación hacia la mujer en nuestra sociedad. Son alarmantes, en efecto, las cifras anuales de violencia doméstica, y se siguen registrando situaciones de acoso sexual no siempre atendidas debidamente por las autoridades competentes. Existen todavía diferencias salariales entre hombres y mujeres. Se atestiguan también diferencias en el trato personal en el trabajo, que a veces se extienden al grado de capacitación profesional exigible en la práctica, así como a las condiciones requeridas para acceder a puestos de responsabilidad. Además de en el mundo laboral, existe desigualdad entre hombres y mujeres en la distribución de las tareas domésticas. Es también real el sexismo en la publicidad, en la que la mujer es considerada a menudo un objeto sexual. Son igualmente verdaderas las actitudes paternalistas que algunos hombres muestran hacia las mujeres, sea dentro o fuera del trabajo, y son asimismo objetivos otros muchos signos sociales de desigualdad o de discriminación que las mujeres han denunciado repetidamente en los últimos años. 
La segunda premisa, igualmente correcta, es la existencia de comportamientos verbales sexistas. El lenguaje puede usarse, en efecto, con múltiples propósitos. Puede emplearse para describir, ordenar, preguntar, ensalzar o insultar, entre otras muchas acciones, y, desde luego, también puede usarse para discriminar a personas o a grupos sociales. 
La tercera premisa verdadera es el hecho de que numerosas instituciones autonómicas, nacionales e internacionales han abogado por el uso de un lenguaje no sexista. En casi todas las guías que menciono se alude, en efecto, a la abundante legislación que propugna abolirlo. 
La cuarta premisa, casi un corolario de las anteriores, es igualmente correcta. Es necesario extender la igualdad social de hombres y mujeres, y lograr que la presencia de la mujer en la sociedad sea más visible. 
De estas premisas correctas, en cierta forma subsumidas en la última, se deduce una y otra vez en estas guías una conclusión injustificada que muchos hispanohablantes (lingüistas y no lingüistas, españoles y extranjeros, mujeres y hombres) consideramos insostenible. Consiste en suponer que el léxico, la morfología y la sintaxis de nuestra lengua han de hacer explícita sistemáticamente la relación entre género y sexo, de forma que serán automáticamente sexistas las manifestaciones verbales que no sigan tal directriz, ya que no garantizarían “la visibilidad de la mujer”. 

Estas guías defiende a capa y espada no caer en el "pensamiento androcéntrico, ya que la utilización de esta forma de lenguaje nos hace interpretar lo masculino como lo universal". En general, el rechazo a toda expresión del masculino destinada a abarcar los dos sexos es marcadísimo en las guías. Y se considera sexista escribir "los valencianos" y "todos los ciudadanos" (frente a "toda la ciudadanía"); se rechaza "los becarios" y propone en su lugar "las personas becarias"; y se considera discriminatorio escribir "número de parados" en lugar de "número de personas sin trabajo". 

Aconsejamos este artículo de la revista Panace@, escrito por Álvaro García Meseguer y con el título de "¿Es sexista la lengua española?". 
En este artículo el artículo defiende la tesis de que el español, como sistema lingüístico, no es una lengua sexista, a diferencia de otras, como el inglés, cuyo sistema lingüístico sí presenta elementos sexistas. Dicho en otras palabras: de los tres agentes potencialmente responsables del sexismo lingüístico (el hablante y su contexto mental; el oyente y su contexto mental, y la lengua como sistema) en español solamente actúan los dos primeros, mientras que en inglés actúan los tres. Aplicando el verbo visibilizar en el sentido que recibe en estas guías, es cierto que esta última frase “no visibiliza a la mujer”, pero también lo es que las mujeres no se sienten excluidas de ella. Hay acuerdo general entre los lingüistas en que el uso no marcado (o uso genérico) del masculino para designar los dos sexos está firmemente asentado en el sistema gramatical del español, como lo está en el de otras muchas lenguas románicas y no románicas, y también en que no hay razón para censurarlo. Tiene, pues, pleno sentido preguntarse qué autoridad (profesional, científica, social, política, administrativa) poseen las personas que tan escrupulosamente dictaminan la presencia de sexismo en tales expresiones.

En este artículo se tratan con rigor los siguientes puntos:
1. Definición de sexismo lingüístico.
2. Formas de sexismo lingüístico
3. La importancia del contexto
4. Etapas recorridas en el estudio del sexismo lingüístico
5. El sexismo del oyente
6. Sexismo lingüístico en inglés
7. La confusión entre género y sexo
8. Relaciones entre género gramatical y sexo
9. Sexismo lingüístico, sensibilidad feminista y ambigüedad semántica
10. Cómo crear neologismos para mujer
11. Terminología engañosa de la gramática tradicional
12. Distintos hablantes, distintas percepciones
13. El futuro, una incógnita

Y concluyo con las palabras de Ignacio Bosque, que subrayo y hago mías: "No deja de resultar inquietante que, desde dependencias oficiales de universidades, comunidades autónomas, sindicatos y ayuntamientos, se sugiera la conveniencia de extender —y es de suponer que de enseñar— un conjunto de variantes lingüísticas que anulan distinciones sintácticas y léxicas conocidas y que prescinden de los matices que encierran las palabras con la intención de que perviva la absoluta visibilidad de la distinción entre género y sexo. La enseñanza de la lengua a los jóvenes constituye una tarea de vital importancia. Consiste, en buena medida, en ayudarlos a descubrir sus sutilezas y comprender sus secretos. Se trata de lograr que aprendan a usar el idioma para expresarse con corrección y con rigor; de contribuir a que lo empleen para argumentar, desarrollar sus pensamientos, defender sus ideas, luchar por sus derechos y realizarse personal y profesionalmente. En plena igualdad, por supuesto".

En fin, que todo lo anterior está escrito desde mi vida y mi mundo, rodeado de mujeres a las que respeto y quiero: mi madre, mi mujer, mi hija, mi suegra, mis cuñadas y el 80% de mis compañeras de trabajo (soy pediatra y, como es bien sabido, es la profesión médica con mayor grado de feminización). Y espero que esto no se malinterprete como polémicas sexistas previas ya comentadas en este blog y que titulé "Sobre el género, el número... y como liarla parda".

Pero aviso, el hijo de mi madre (que no es mi hermano) no va a escribir "los pediatras y las pediatras revisarán al niño y niña al mes y tres meses..." por mucho sindicato o ayuntamiento que lo diga.

lunes, 1 de julio de 2013

Actualizaciones de EvidenceUpdates en Neonatología (IV): primer semestre 2013


Volvemos puntuales con las actualizaciones de EvidenceUpdates en Neonatología, en esta ocasión del primer semestre del 2013, tanto para revistas biomédicas como en Colaboración Cochrane. 
Como en las anteriores ocasiones, seleccionamos aquellas revisiones sistemáticas con una puntuación > 5 en las áreas de interés de EvidenceUpdates: 

- Maternal oxygen administration for fetal distress.
- Randomized trial of iron supplementation versus routine iron intake in VLBW infants.
- Low-dose heparin use and the patency of peripheral IV catheters in children: a systematic review.
- Nasal versus oral route for placing feeding tubes in preterm or low birth weight infants.
- Magnesium sulphate for women at term for neuroprotection of the fetus.
- Multinutrient fortification of human breast milk for preterm infants following hospital discharge.
- Naloxone for opiate-exposed newborn infants.
- Transpyloric versus gastric tube feeding for preterm infants.
- Early trophic feeding versus enteral fasting for very preterm or very low birth weight infants.
- Surgical versus medical treatment with cyclooxygenase inhibitors for symptomatic patent ductus arteriosus in preterm infants.
- Infant position in neonates receiving mechanical ventilation.
- Slow advancement of enteral feed volumes to prevent necrotising enterocolitis in very low birth weight infants.
- Lactase treated feeds to promote growth and feeding tolerance in preterm infants.
- Ibuprofen for the treatment of patent ductus arteriosus in preterm and/or low birth weight infants.
- Effects of targeting higher vs lower arterial oxygen saturations on death or disability in extremely preterm infants: a randomized clinical trial.
- Prophylactic systemic antifungal agents to prevent mortality and morbidity in very low birth weight infants.
- Lung lavage for meconium aspiration syndrome in newborn infants.
- Delayed introduction of progressive enteral feeds to prevent necrotising enterocolitis in very low birth weight infants.

La mejor información científica sobre el recién nacido publicada en el último semestre y con el rigor de EvidenceUpdates, a golpe de click.