Blog personal, no ligado a ninguna Sociedad científica profesional. Los contenidos de este blog están especialmente destinados a profesionales sanitarios interesados en la salud infantojuvenil
El Grupo de Patología Infecciosa (GPI) de la AEPap acaba de publicar un interesantísimo documento sobre una entidad clínica de difícil diagnóstico ya que puiede ser confundida con otras enfermedades y alteraciones pulmonares: la bronquitis bacteriana prolongada (BBP).
El documento aborda todos los aspectos de la BBP, desde su definición y diagnóstico hasta su diagnóstico diferencias, tratamiento y posibles complicaciones.
Adelantamos en esta entrada los principales criterios díagnósticos:
1. Definición microbiológica
Tos húmeda crónica (duración superior a 4 semanas)
Infección en vías respiratorias bajas (demostrando crecimiento bacteriano >104 UFC [en algunas series se considera >105] de un germen en esputo o muestra recogida mediante lavado bronquial)
Resolución de la tos tras un ciclo de tratamiento antibiótico de 2 semanas de duración (habitualmente amoxicilina-clavulánico)
2. Definición clínica
Tos húmeda crónica (duración superior a 4 semanas)
Ausencia de signos y síntomas, ver TABLA 1, que orienten a otras causas de tos húmeda crónica
Resolución de la tos tras un ciclo de tratamiento antibiótico de 2 semanas de duración (habitualmente amoxicilina-clavulánico)
3. BBP-extendida: supuestos 1 ó 2 pero que precisan para su resolución tratamiento antibiótico durante 4 semana
4. BBP recurrente, si se producen más de 3 procesos al año.
El documento es interesantísimo y muy relevante para nuestra práctica clínica diaria. Pidéis descargarlo desde la web del GPI desde este enlace en formato pdf.
También podéis consultarlo desde el SlideShare insertado bajo estas líneas.
Hace aproximadamente un año se realizó en Curso de Continuum "Ecocardioscopia Pediátrica. Fundamentos teóricos". Y dentro de dos semanas, el día 1 de marzo, comienza un nuevo curso on-line en la plataforma Continuum, complementario del anterior: "Ecocardioscopia Neonatal. Fundamentos Teóricos", un curso realizado por miembros de la Sociedad Española de Cardiología Pediátrica y Cardiopatías Congénitas (SECPCC) y por la Sociedad Española de Neonatología (SENeo).
Este curso proporcionará al alumno conocimientos y habilidades necesarias para establecer una competencia en ecocardiografía funcional en prematuros y neonatos. Se trata de una ecocardioscopia aplicada a neonatología basada en las técnicas ecocardiográficas para la evaluación hemodinámica del recién nacido.
En las diferentes unidades docentes, trataremos de que el alumno adquiera los siguien conocimientos, habilidades y actitudes, y estos son los objetivos:
- Conocer las bases físicas y las técnicas de aplicación de la ecocardiografía (Eco2D, Modo M, Doppler, Doppler color, manejo básico parámetros del ecocardiográfo, transductores).
- Identificar los planos ecocardiográficos: posición del transductor y estructuras cardíacas que pueden ser observadas en los diferentes planos.
- Mostrar un método sistemático de realización de ecocardiografía.
- Reconocer las variaciones normales que aparecen tras el nacimiento, debidas a los cambios fisiológicos del aparato circulatorio.
- Identificar los hallazgos ecocardiográficos sugestivos de disminución de la función cardiaca, y cómo estimar la presión pulmonar, la posición de catéteres y descartar presencia de líquido pericárdico.
- Medir el flujo en vena cava superior y valorar el gasto cardiaco.
- Identificar el ductus en prematuros y recién nacidos a término y valorar su repercusión hemodinámica.
- Identificar los parámetros clínicos y ecográficos tributarios de remisión para realizar una ecocardiografía urgente por cardiólogos.
El curso está dividido en seis unidades docentes, que tienen una duración de una semana cada una, para las que se facilitará material on-line, artículos relevantes, enlaces de la biblioteca de Continuum y preguntas tipo test acerca de los puntos más relevantes. El tutor responsable de cada unidad didáctica estará disponible on-line durante la semana en que se imparte su tema. Al finalizar cada unidad se realizará un examen tipo test y para realizarlo es necesario haber completado cada una de las unidades docentes.
Este es el título de las seis interesantes unidades docentes:
- Principios básicos de Ia ecocardiografía
- Anatomía cardiaca y planos ecocardiográficos
- Aprendiendo a diferenciar entre estudio cardiaco normal y anormal
- Ductus arterioso e hipertensión pulmonar
- Ecocadiografia funcional en neonatologia
- Indicaciones Ecocardiografía funcional y Ecocardiografía por cardiólogos
Todo esto en un curso de 2 meses de duración que estará en activo hasta el 3 de mayo de 2017, curso acreditado para cualquier profesional sanitario interesado en la formación en Cardiología Pediátrica y en Neonatología.
Toda la información necesaria (y la inscripción al curso a precios muy asequibles) en la web de Continuum.
Os esperamos. Un curso más con la marca de clase de Continuum y de la Asociación Española de Pediatría.
Esta semana, Cine y Pediatría estuvo en el programa radiofónico de Montevideo, Efecto Mariposa. Y la película que convocó a la entrevista fue El niño de Marte (Menno Meyjes, 2007), el particular elogio a la paternidad a partir de la adopción de un niño de 6 años con capacidades diferentes y especiales, que hacen sugerir problemas psiquiátricos alrededor del trastorno del espectro autista. Y en esa misma semana la adopción vuelve a la gran pantalla con el estreno de Lion, una película camino del Oscar y que nos recuerda, de alguna forma, a otra película oscarizada en el año 2009: Slumdog Millionaire, la peculiar visión de Danny Boyle sobre las infancias desfavorecidas en India y que cuenta con el mismo protagonista, Dev Patel.
Han pasado 7 años y Dev Patel ha madurado, como también ha madurado la visión que ahora nos devuelve la gran pantalla de esa infancia en India, mucho más contenida que esa mezcla de Hollywood y Bollywood que recordamos con una sonrisa, pues pocas películas como Slumdog Millionaire ha sido capaz de narrar tantas desgracias alrededor de la infancia (pobreza, marginación, delincuencia y prostitución juvenil, maltrato y mafias de niños, etc.) y simular un cuento de hadas en las calles de Mumbai, con un final feliz que despierta una sonrisa y energía positiva. Pero ahora acaba de estrenarse en el cine Lion (2016) y lo primero que vemos en la pantalla es la categorización de "basada en hechos reales", lo que nos predispone a la emoción.
Todo parte del libro autobiográfico "A long way home", de Saroo Brierley, que nos despliega un conflicto dramático como es la crisis de identidad que sufre un hijo adoptado cuando entra en la madurez. El libro adquiere formato de guión y bajo la dirección de Garth Davis (en lo que es su debut en el largometraje) se nos presenta la cinta con seis nominaciones al Oscar: mejor película, guión adaptado, fotografía, mejor actor de reparto (Dev Patel), mejor actriz de reparto (Nicole Kidman) y banda sonora. Buena tarjeta de presentación, pues además pocas cosas son tan humanas como querer saber de dónde venimos, quiénes somos. La filosofía, la literatura, la música y, por supuesto, el cine, han ahondado en esta materia. Al ver Lion es imposible no pensar también en las palabras del gran Mario Benedetti: “Al igual que todo lo que cuenta en la vida, también mi soledad arranca en mi infancia”. Lion está estructurada en dos partes bien identificables alrededor de Saroo: su infancia y sus circunstancias familiares; su juventud y la necesidad de recuperar su identidad. Entre ambos los recuerdos se mezclan.
La primera parte versa sobre la infancia de Saroo (interpretado de niño por Sunny Pawar) en la India pesa lo suficiente como para que el director Garth Davis le dedique casi la primera parte de la película. Como un cuento de Dickens indio y desde una sobriedad de la que carecía Slumdog Millionaire, intuimos su vida alrededor de una madre analfabeta y viuda que trabaja en una cantera de piedras para sacar adelante a sus tres hijos: el hermano mayor, Saroo y la hermana pequeña.
Estamos en India en el año 1986 y apreciamos la gran amistad con su hermano mayor, al que se queja con cariño: "Siempre me dices, eres pequeño, eres pequeño. ¿Pero ves que listo soy?". En una de sus correrías juntos, Saroo queda encerrado en un ferrocarril sin poder salir durante dos días, y acaba en Calcuta a 1600 kilómetros de su ciudad natal, cuyo nombre no recuerda bien y de donde no puede volver, pues no habla bengalí y desconoce el apellido de su madre. Tiene solo 5 años y deambula entre la pobreza e indigencia de esa gran urbe, con la infancia desfavorecida como gran protagonista, y vagabundea durante dos meses. Allí vive múltiples avatares, como el intento de secuestro por parte de una mujer que esconde intenciones de trata de niños, el encierro en un orfanato (donde los niños y niñas cantan "Las estrellas han salido ya y están buscando la luna") y, finalmente, la adopción por parte de una pareja australiana, Sue (Nicole Kidman) y John (David Wenham), quienes disfrutan de una vida acomodada en Tasmania junto a sus padres. Saroo se adapta totalmente a su nuevo hogar y es visto como una bendición por sus padres adoptivos, al contrario que su hermano Mantosh (Keshav Jadhav), de origen indio como él y que es adoptado un año después, pero que viene con una mochila repleta de problemas de comportamiento.
La segunda parte versa sobre la juventud de Saroo (interpretado por Dev Patel) en Australia y el viaje (primero emocional y luego físico) en busca de su identidad. Con ya más de 20 años, se traslada a Melbourne para estudiar Dirección de Hoteles en un centro internacional. Allí coincide con estudiantes de otros países, entre ellos algunos indios que le invitan a cenar. Un plato de 'yalebi' se convierte en su particular magdalena proustiana, el desencadenante que remueve los recuerdos de infancia, cuando deambulaba entre los puestos de comida callejeros de su pueblo natal en India junto a su hermano mayor en busca de cualquier oportunidad para paliar la pobreza de su hogar, cuando busca a su madre en la cantera de piedra, cuando recuerda el río y el puente, cuando echa de menos a su familia y dice: "Mi verdadero hermano grita mi nombre todos los años de su vida... Tengo que buscar mi hogar. Tienen que saber que estoy bien". Porque Saroo ha encerrado en un cuarto oscuro de su memoria sus primeros años de vida y, aunque culturalmente se encuentra totalmente asimilado a la vida occidental, en el plano emocional considera como una forma de traición a sus padres adoptivos reconectar con esa etapa. En la intimidad de sus sueños, imagina a su madre y a sus hermanos biológicos buscándole sin descanso por las calles de la India y su recurrente pensamiento: "Y me sé el camino a casa de memoria y le susurro al oído: estoy aquí, estoy vivo".
El largo camino de regreso a casa que lleva a cabo Saroo pasa por su amistad y noviazgo con Lucy (Rooney Mara) y por la tecnología, con Google Earth como inesperado protagonista. Rooney intenta sacarle de su obsesión, pero no es fácil: "Ya sabes lo que pasa con el tiempo. El mundo cambia, las cosas cambian". Pero él sigue buscando entre las imágenes pixeladas del ordenador el lugar que fuera su hogar, imágenes fragmentarias e incompletas que bien podrían ser una buena representación de los propios recuerdos del protagonista. Vale la pena recordar las conversaciones entre Saroo y su madre adoptiva. Cuando él le dice, con cierto reproche: "Siento que no pudieras tener hijos. Nosotros no éramos páginas en blanco. Nos adoptaste con nuestro pasado". Y es cuando la madre le aclara que ellos decidieron no tener hijos propios y decidieron adoptar para dar la oportunidad a otros niños huérfanos, como él y su hermano Mantosh. Y su respuesta llena de generosidad y de empatía por su búsqueda: "Espero que tu madre esté allí. Tiene que ver lo maravilloso que eres".
Lion permite un debate sobre la potencial crisis de identidad de los niños adoptados y cómo abordar la verdad y cómo contestar a las dudas. Garth Davis podría haber desarrollado las implicaciones sociopolíticas que acompañan a las adopciones internacionales y su consiguiente choque cultural, sin perder de vista su complejidad emocional y el hecho de que también en estos casos cada familia es un mundo. Pero el director prefiere encauzar Lion por el camino de la conciliación y la emoción. Y con la música y el piano directo al corazón se produce el encuentro con su familia (menos su querido hermano, que murió arrollado por un tren la misma noche que él se perdió de niño) y la frase de su madre biológica: "Nunca he dejado de buscarte".
Y en el colofón de la historia asistimos al encuentro real de los protagonistas de esta historia que tuvo lugar en el año 2013. Y el texto final de los créditos nos descubre dos hechos: que esta historia es solo una entre tantas, pues en India cada año desaparecen más de 80.000 niños; y que realmente ese niño de 5 años que se perdió no se llamaba Saroo, sino Sheru, que significa león, "Lion", el título de esta película. Y todo ello bajo los acordes de la canción final "Never Give Up", punto final de una gran banda sonora, e interpretada por la cantante de moda, la australiana Sia. Porque películas así nos envían un mensaje claro y alto: nunca te rindas.