sábado, 16 de enero de 2010

Cine y Pediatría (1). "En el mundo, a cada rato": las prioridades de UNICEF en la infancia



El mundo, a cada rato es una película española del año 2004, realizada como una contribución del cine a la protección de los derechos de la infancia en el mundo y producida en colaboración con UNICEF.

La película se compone de 5 historias, que abordan las 5 prioridades de UNICEF en este ámbito:
-La lucha contra el sida (El secreto mejor guardado, de Patricia Ferreira), filmada en la India
-La inmunización, a través del paludismo (La vida efímera, de Pere Joan Ventura), filmada en Guinea Ecuatorial (Malabo)
-La atención integral a la primera infancia (Las siete alcantarillas, de Chus Gutiérrez), filmada en Argentina (Córdoba)
-La protección de la infancia (Hijas de Belén, de Javier Corcuera), filmada en Perú (Iquitos)
-La educación para las niñas (Binta y la gran idea, de Javier Fesser), filmada en Senegal

Asistir a alguna de las funciones era aportar un pequeño grano de arena, ya que una buena parte de los beneficios generados por la explotación comercial iban destinados a la financiación de los programas de desarrollo de UNICEF. Recuerdo que acudimos al estreno… y no tuvimos problema para sentarnos: eramos 6 personas en la sala. Por el contrario, ahora, para intentar visionar Avatar-3D ya llevamos tres fines de semana intentándolo, pues las salas están a rebosar (en fin, algo propio para la cultura cinéfila de nuestro entorno). No es de extrañar, la película pasó desapercibida. Y si, quizás, alguien la recuerda, será más bien por su reposición en televisión hace un tiempo.

No es cuestión de comentar la calidad técnica de cada una de las historias, con las peculiaridades propias de cada director. Lo importante es referirnos a la calidad humana de sus historias. Historias para la reflexión, vaya que sí. Si eres pediatra, además, te preguntas si realmente tiene sentido tu labor como médico en nuestro medio.

Una película que permite llorar (no hace falta ser un sentimental; basta con no ser insensible), salir con algunas ideas y con muchas dudas. Dudas necesarias. Lo que sé es que al día siguiente de visionarla tuve guardia, aún con el pensamiento sobre las injustas asimetrías del mundo. Uno de los actos “heroicos” de ese sábado de guardia fue el caso de un niño sano de 10 años con dos máculas en el brazo (nada importante y menos urgente), que tuve que revisar tras que el paciente fuera visto por el médico de familia de su pueblo, quien lo derivó al hospital, donde fue visitado, por ese orden, por el residente de familia, adjunto de urgencias y residente de pediatría. Cinco profesionales de la sanidad para un caso sin importancia. Mientras tanto, en el mundo, a cada rato, la infancia del no-primer-mundo no dispone de los derechos mínimos y de la mínima cobertura sanitaria.

Y la realidad supera a la ficción. Una realidad silenciosa, que acallamos en nuestra mente. Hoy nos acordamos de Haití… Y el lunes, tendré guardia: intentaré acordarme de las asimetrías del mundo, relativizar y ser más humano en mi profesión. No es suficiente; en principio, sólo es tomar conciencia.

viernes, 15 de enero de 2010

Recursos de la Colaboración Cochrane para el desastre de Haiti


Con motivo del terremoto de Haiti, de consecuencias catastróficas para ese ya de por sí devastado país, la Colaboración cochrane ha compilado y reunido en una sola página todas aquellas revisiones sistemáticas cuyos resultados pueden ser de utilidad para los equipos médicos encargados de prestar auxilio en aquellas tierras.

Así, bajo el epñigrafe "Cochrane Evidence Aid: resources for Haiti earthquake", se compilan breves resúmenes de revisiones sobre tratamiento de heridas, fracturas, otros traumatismos físicos, fluidoterapia, transfusiones... Un auténtico arsenal de información presentado de forma clara y, sobre todo, concisa.

Podemos consultar también, en español, el documento-resumen de la Colaboración Cochrane "Evidencia sobre intervenciones en salud concretas en respuesta a desastres naturales".

Un recurso adicional, en esta ocasión de los CDC: "Preparación y respuesta para casos de emergencia: Terremotos".

Toda ayuda es poca. La situación allá, a tenor de lo que podemos contemplar a través de la televisión, es caótica y desastrosa. Y el margen de acción, al parecer, muy limitado dada la intensidad del terremoto y la situación previa de pobreza extrema del país. Por eso es importante disponer de información concreta, concisa e inmediatamente aplicable a las decenas de miles de heridos.

Gripe y fiebrefobia

Se ha publicado en el BMJ una interesante carta al director, cuyo autor es un traumatólogo jubilado.

Y este colega realiza unas interesantes reflexiones acerca de la fiebre que acompaña a esta enfermedad. En concreto, se pregunta sobre si es necesario y conveniente "suprimir" farmacológicamente y a toda costa la misma. Argumenta que la fiebre es una respuesta fisiológica del organismo cuya misión es dificultar la replicación viral.

No hemos encontrado ni un solo ensayo clínico que haya estudiado esta hipótesis, que tiene mucha lógica. Sin embargo, hace unas semanas comentamos aquí mismo que, en niños que reciben vacunas, el "tratamiento preventivo" de la posible fiebre asociada a las mismas con antitérmicos puede interferir con la respuesta inmune del organismo, alcanzando estos niños unos títulos de anticuerpos contra los antígenos vacunales inferiores a los que recibieron un placebo.

Así que la cosa tiene su lógica. Aunque en estos tiempos de "fiebrefobia", en los que la fiebre por sí misma es considerada por muchos padres y algunos médicos como una enfermedad que es preciso suprimir a toda costa, es complicado proponer un tratamiento conservador de este síntoma.

De todos modos, las reflexiones de nuestro colega británico retirado no deberían caer en saco roto. La fiebre alarma a los padres, muchas veces desproporcionadamente. Es nuestra obligación, como médicos, valorar cada caso en particular y proponer un manejo de la fiebre más conservador que el que habitualmente suele hacerse (intercalando incluso cada tres horas ibuprofeno y paracetamol, práctica muy habitual). Un manejo basado especialmente en determinar la causa de la fiebre (mayoritariamente procesos banales), su repercusión sobre el estado general del niño y no en el "valor numérico" de este signo clínico. Al fin y al cabo, todos sabemos que hay sepsis con fiebre de 38º y catarros de vías altas con fiebre de 40º...