Optimizar la comunicación humanizada dentro del entorno sanitario es clave, allí donde la empatía y la escucha activa son fundamentales al utilizar la herramienta más valiosa para un médico, esa silla que nos sugirió ya Gregorio Marañón. De la experiencia de realizar el taller de comunicación médico-paciente con los alumnos de Medicina surge este post, una reflexión a través de tres preguntas.
a) ¿Cuáles son los principios fundamentales para humanizar la asistencia sanitaria?
Para humanizar la asistencia sanitaria, los principios fundamentales se centran en reconocer la dignidad del paciente, priorizar una comunicación empática y adaptar los cuidados a las necesidades individuales. Estos se traduce en este decálogo para la humanización de la asistencia sanitaria que consiste en los siguientes diez principios fundamentales, donde se detallan sus puntos principales:
1. Trato amable y personal. Se debe mirar al paciente a los ojos, ser receptivo, saludar con un apretón de manos, sonreír y presentarse con amabilidad. Es vital recordar que, mientras el profesional eligió su oficio, el paciente no eligió estar en esa situación. Porque junto a la medicina basada en la evidencia (profesionalidad), la humanización en el trato sanitario también implica adoptar una "medicina basada en la etiqueta", que incluye acciones sencillas como pedir permiso antes de entrar en la habitación, estrechar la mano, presentarse y preguntar directamente al paciente cómo se siente.
2. Reconocimiento de la individualidad. El paciente no debe ser tratado como un número, una cama o un diagnóstico. Se le debe llamar siempre por su nombre y considerarlo un ser único con su propia historia, creencias y circunstancias.
3. Inclusión de la familia. Siempre que el paciente lo desee, no se debe excluir a sus familiares o acompañantes. Ellos son un apoyo emocional fundamental y actúan como aliados terapéuticos para afrontar la enfermedad.
4. Comunicación comprensible. Es necesario informar sobre el proceso de la enfermedad utilizando un lenguaje sencillo, explicando las opciones de tratamiento y asegurándose de que el paciente haya comprendido y resuelto sus dudas.
5. Participación en las decisiones. No se deben imponer criterios médicos de forma unilateral. Es fundamental comprender la voluntad y prioridades del paciente, involucrándolo activamente en la toma de decisiones sobre su salud.
6. Respeto a la intimidad. Se debe garantizar la privacidad y confidencialidad de la información en todo momento, teniendo especial cuidado en los entornos donde hay estudiantes o docentes.
7. Acompañamiento sin juicios. El profesional debe acompañar, cuidar y confortar al paciente en su proceso sin emitir juicios de valor ni discriminarlo por sus condiciones personales.
8. Organización centrada en el paciente. Las actividades asistenciales deben organizarse en función de las necesidades de quien recibe la atención, facilitando el confort necesario para su bienestar.
9. Empatía y autocuidado. Se debe ser empático con el sufrimiento del paciente y su familia, pero también ser sensible a las propias necesidades del profesional. Es necesario "cuidarse para poder cuidar".
10. Protección de la dignidad. Un ser humano, por muy vulnerable que se encuentre debido a su enfermedad, nunca pierde su dignidad; el deber del profesional es protegerla y cuidarla en todo momento
b) ¿Cómo aplicar el modelo Calgary Cambridge en una consulta médica?
Para aplicar el modelo Calgary Cambridge en una consulta médica, se debe seguir una estructura que no solo organiza la entrevista, sino que también se enfoca en construir una relación sólida con el paciente y proporcionar estructura a la sesión.
A continuación, se detallan las seis fases para su implementación:
- Preparación.
Antes de llamar al paciente, es fundamental:
• Prestar atención plena, asegurándose de haber concluido mentalmente con el paciente anterior.
• Actualizar la información, revisando la historia clínica o informes previos.
• Evitar distracciones, como el teléfono móvil o ruidos externos, para garantizar un entorno adecuado.
- Iniciar la sesión.
Se debe utilizar la "medicina basada en la etiqueta":
• Saludar y presentarse con nombre y cargo.
• Identificar el motivo de consulta mediante preguntas abiertas, escuchando atentamente sin interrumpir el planteamiento inicial del paciente.
• Mantener un contacto visual y una postura adecuada, evitando que la toma de notas (en papel u ordenador) interfiera con la comunicación.
- Recopilar información.
En esta etapa, el objetivo es entender el problema desde la perspectiva del médico y del paciente:
• Utilizar un equilibrio entre preguntas abiertas y cerradas.
• Clarificar y resumir periódicamente para verificar que la información es correcta.
• Explorar activamente las expectativas y miedos del paciente, aceptando su punto de vista sin juzgarlo.
- Examen físico.
La exploración debe ser un proceso comunicativo:
• Solicitar permiso y explicar detalladamente qué se va a hacer para evitar incomodidades.
• Respetar la intimidad del paciente o su deseo de estar acompañado.
• Dar valor a la exploración, relacionando las maniobras físicas con los problemas que el paciente relató previamente.
- Explicación y planificación.
Es el momento de compartir el razonamiento clínico:
• Proporcionar información de calidad y en la cantidad justa, ayudando a que el paciente la comprenda y recuerde.
• Estimular las preguntas y lograr un plan de acción común que incorpore la perspectiva del paciente.
• Brindar apoyo y mostrar predisposición para ayudar.
- Cerrar la sesión.
Para finalizar correctamente:
• Resumir la sesión y clarificar los pasos a seguir tanto para el médico como para el paciente.
• Realizar una verificación final para asegurar que el paciente está de acuerdo y se siente cómodo con el plan establecido.
Para que este modelo sea efectivo, el profesional debe aplicar habilidades transversales como la escucha activa, la empatía (identificarse con el sentir del paciente sin juzgarlo) y el manejo del silencio para permitir una comunicación bidireccional.
c) ¿Cómo aplicar el modelo SPIKES para dar malas noticias?
El modelo SPIKES es una guía estructurada para comunicar malas noticias de manera humanizada y efectiva, dividiéndose en seis fases principales:
- Preparación personal (Setting).
Antes de iniciar, el profesional debe ser consciente de la relevancia del mensaje y estar plenamente centrado, evitando cualquier tipo de distracción. Es fundamental buscar un entorno que ofrezca privacidad y asegurar que participen en la sesión únicamente las personas que el paciente haya elegido, manteniendo siempre una actitud amable y profesional.
- Descubrir qué sabe el paciente (Perception).
En esta fase se explora el grado de comprensión previo del paciente sobre su enfermedad. El médico debe identificar el nivel sociocultural y el lenguaje del interlocutor para adaptar su explicación, analizando tanto el contenido emocional de sus palabras como su lenguaje no verbal para entender cómo le está afectando el proceso.
- Explorar el deseo de recibir información (Invitation).
Es necesario ser directo para conocer qué prioridades tiene el paciente respecto a la información que desea recibir. Si el paciente manifiesta no querer saber detalles en ese momento, se debe respetar su voluntad y dejar la puerta abierta para el futuro, entendiendo que informar es un proceso continuo y no un hecho puntual.
- Compartir la información (Knowledge).
La información debe transmitirse sin tecnicismos y, de ser posible, con el apoyo de material didáctico. En caso de que el paciente prefiera no profundizar en la enfermedad, el diálogo se centrará en la estrategia terapéutica y el tratamiento, fomentando siempre que el paciente exprese sus dudas y realice las interrupciones necesarias.
- Responder a las reacciones del paciente (Emotions).
El profesional debe aplicar la empatía para reconocer y validar las emociones del paciente sin juzgarlas. Es vital que el paciente sienta que sus sentimientos son comprendidos y que el médico tiene una predisposición real de ayuda.
- Planificación y seguimiento (Strategy and Summary).
Para finalizar, se discute el plan de cuidados, incorporando las perspectivas del paciente y sus familiares. Se deben clarificar los pasos a seguir, contemplar alternativas o planes de contingencia ante posibles contratiempos y realizar un resumen final para confirmar que toda la información ha sido comprendida correctamente por todos los presentes.
En este video (en español e inglés) divulgamos este concepto tan importante desde nuestros Servicio de Pediatría del Hospital General Universitario Dr. Balmis y desde la Facultad de Medicina de la Universidad Miguel Hernández. Pues los estudiantes cabe que sean los primeros receptores del buen uso de la silla…
Cabe complementar este post con uno previo de hace tres meses, bajo el título de La comunicación en el paciente pediátrico hospitalizado, fundamentado en una sesión de residentes de nuestro hospital y con la propia difusión del seminario realizado hace cinco años.


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