Blog personal, no ligado a ninguna Sociedad científica profesional. Los contenidos de este blog están especialmente destinados a profesionales sanitarios interesados en la salud infantojuvenil
Cerramos el año 2020 con el anuncio del nuevo curso de la plataforma Continuum: “Lecciones aprendidas del COVID-19”. Y abrimos el nuevo año 2021 con el mismo tema y a través de lo que fue mi conferencia inaugural de la Sociedad Valenciana de Pediatría para este nuevo curso académico 2020-21, acto que tuvo lugar el 26 de octubre en el Colegio de Médicos de Valencia y que llevó por título "PANDEMIA por SARS-CoV-2 en Pediatría: GESTIONAR con ciencia y con conciencia".
Una conferencia que podéis revisar en este vídeo y en la presentación del Slideshare adjunto (teniendo en cuenta que la obsolescencia de conocimientos está a la orden del día en este tema: por lo que es posible que algunas respuestas a las preguntas realizadas hayan cambiado ya algo). Una conferencia que se ha preparado con lo mejor de los datos de la Medicina basada en la evidencia (MBE) - proceden de mi aprendizaje en el Comité de Pediatría Basada en la Evidencia de la AEP - y los datos de la Evidencia basada en la medicina (EBM) - proceden de mi experiencia en el Servicio de Pediatría del HGUA -. Y que viene a compendiar las numerosas conferencias virtuales realizadas sobre este tema en el año 2020 en España, México, Colombia, Perú, Chile, República Dominicana y El Salvador.
Una presentación estructurada en los siguientes 11 apartados:
I. La ciencia y el arte de GESTIONAR. Apartado esencial con 6 claves: Gestionar hacia la Medicina apropiada, Gestionar en tiempo KISS, Gestionar con (H)alma en busca de la (H)excelencia, Gestionar entre redes 2.0, 3.0 … y 4.0, Gestionar con las 5C + 4 H y Gestionar con método deliberativo.
II. HISTORIA e historias alrededor de epidemias y pandemias. Con 7 preguntas.
III. EPIDEMIOLOGÍA. Con 6 preguntas.
IV. CLÍNICA. Con 21 preguntas.
V. DIAGNÓSTICO. Con 11 preguntas.
VI. TRATAMIENTO. Con 5 preguntas.
VII. PREVENCIÓN. Con 4 preguntas.
VIII. VACUNACIÓN. Con 4 preguntas.
IX. ENIGMAS pendientes de la COVID-19. Con 6 preguntas.
X. Infancia, SARS-CoV-2 y ESCUELAS. Con tres premisas para gestionar el potencial caos (lo que se ha conseguido): 1) coherencia clínica basada en la evidencia (y en la experiencia); 2) homogeneidad para disminuir la variabilidad en la práctica clínica; y 3) coordinación entre escuelas y centros sanitarios
XI. Nuestra EXPERIENCIA en gestión de la pandemia: en la primera y en la segunda oleada.
Y una conclusión: es tiempo de gestionar con ciencia, conciencia y buen gobierno. Porque la mejor o peor situación de cada país no es debido a que los ciudadanos de unos países sean mejor o peor que los de otros, sino a que la gestión de la crisis del coronavirus por los diferentes gobiernos y responsables de sanidad ha sido mejor o peor.
La conclusión es clara. Y por mucho que se utilicen las estrategias ya definidas por Noam Chomsky para desenfocar el problema y sus responsables: unos malos datos en la crisis del coronavirus es responsabilidad de una mala gestión de su gobierno. Y el que tenga oídos, que oíga...
Esta es la primera entrada del año 2021 en Cine y Pediatría. Y como el 2020 ha sido un año muy especial, la película tiene también que serlo, como vivo recuerdo a lo vivido y lo sufrido. Y tiene que relacionarse con el tema que nos ha asolado este año, el de la pandemia por una infección. Porque son varias las conferencias que he desarrollado en ese año en España y más allá de las fronteras de nuestro país alrededor del tema “Epidemias y pandemias, cuando la historia supera la ficción”.
En el primer apartado, abordamos la HISTORIA e historias alrededor de epidemias y pandemias.Y aquí analizamos el Top 10 de las principales pandemias en la Historia: peste negra o peste bubónica (1347-1351), nueva peste negra (1885-1920), gripe española (1918-1920), gripe asiática (1957-1958), gripe de Hong Kong (1968), VIH (desde 1986), Ébola (desde 1976), SARS (2002-2003), gripe A, H1N1 o gripe porcina (2009) y MERS (desde 2012). Sin contar claro está con la actual pandemia por el nuevo coronavirus, SARS-CoV-2, causante de la enfermedad conocida como COVID-19.
Y estas son las claves que nos devuelve la historia: 1) las pandemias se han repetido en la historia, con tres claros protagonistas: al principio Yersinia pestis, y luego dos virus (el de la gripe y el coronavirus, el nuevo, el anterior y los que vengan); 2) la Historia y las historias deben servir para aprender algo y no cometer los mismos errores; 3) dejemos que sea la Ciencia, la Medicina y la Historia las que guíen los pasos a seguir, y que sean los científicos, médicos e historiadores los que marquen las pautas a realizar para la gestión de las epidemias y pandemias, pautas basadas en los datos y en los hechos, no en las ideologías, basadas en la prudencia pero no el miedo.
Y en el segundo apartado, ya planteamos EL CINE y películas alrededor de las epidemias y pandemias. Y aquí analizamos 20 películas alrededor de este tema, de distintas épocas, países y géneros documentales. Por orden cronológico: El doctor Arrowsmith (John Ford, 1931), Pánico en las calles (Elia Kazan, 1950), La invasión de los ladrones de cuerpos (Don Siegel, 1956), La amenaza de Andrómeda (Robert Wise, 1971), El puente de Cassandra (George Pan Cosmatos, 1976), La invasión de los ultracuerpos (Philip Kaufman, 1978), Philadelphia (Jonathan Demme, 1993), Estallido (Wolfgang Petersen, 1995), Doce monos (Terry Gilliam, 1996), El último patriota (Dean Semler, 1998), 28 días después (Danny Boyle, 2002), Hijos de los hombres (Alfonso Cuaron, 2006), Soy leyenda (Francis Lawrence, 2007), Doomsday: El día del juicio (Neil Marshall, 2008), A ciegas (Fernando Meirelles, 2008), Infectados (Àlex Pastor, David Pastor, 2009), Contagio (Steven Soderbergh, 2011), Virus (Kim Sung-su, 2013), Guerra Mundial Z (Marc Foster, 2013), Tren a Busan (Yeon Sang-ho, 2016).
Y estos son las claves que nos devuelve el cine: 1) la infectología, las epidemias y pandemias son un tema recurrente en el séptimo arte; y a la mayoría de las películas les precede una novela de éxito; 2) la mayoría de las pandemias son víricas (virus de la rabia, de la gripe y no filiado) y se sitúan en el primer cuarto del siglo XXI, casi como una premonición de nuestra situación actual; 3) las pandemias asolan las ciudades, transformando a las personas en zombis, vampiros o con funciones sensoriales y mentales alteradas; desafortunadamente, todas plantean un futuro desolador, caótico y con escasos motivos para la esperanza.
De las 20 películas analizadas, considero argumentales cinco: El doctor Arrowsmith (1931), Philadelphia (1993), Estallido (1995), Virus (2013) y Contagio (2011). Sobre la película Contagio ya hemos hablado en Cine y Pediatría, y consideramos que debe prescribirse a estudiantes, sanitarios y también a la población, porque plantea los siguientes debates: el proceso científico para caracterizar y contener un nuevo patógeno; los mecanismos de transmisión de una pandemia; la ética personal y profesional ante una amenaza existencial; las fortalezas y limitaciones de las respuesta de la salud pública; los factores que llevan al pánico de masas y al colapso de orden social.
Pero si Contagio es la película paradigmática en color sobre este tema, la paradigmática en blanco y negro es El doctor Arrowsmith, una película que es un clásico utilizado como recurso didáctico para la formación en materia ética médica en relación con la experimentación con seres humanos hechas con fines de investigación, y en concreto en el campo de la microbiología y de las epidemias. La investigación científica en continua lid con los principios éticos y profesionales, así como con los avatares de su vida personal y sentimental. Y surge de la labor de dos importantes artistas estadounidense: uno en el campo de la literatura, Sinclair Lewis, y otro en el campo del cine, John Ford.
Sinclair Lewis es recordado por ser el primer estadounidense en recibir el Premio Nobel de Literatura en el lejano 1930 y fue “por su vigorosa y plástica técnica puesta al servicio de la descripción, y por su habilidad en la construcción amena e inteligente de nuevos tipos y caracteres". Y cuatro años había recibido el Premio Pulitzer por su novela “Arrowsmith” y para cuyos aspectos científicos fue asesorado por Paul de Kruif, un bacteriólogo autor de “Microbe Hunters” (1926), un clásico en la literatura microbiológica a quien Lewis dedicó su novela. Y John Ford no necesita mucha presentación en este ámbito, uno de los directores más influyentes en su época con cinco décadas de trabajo y más de 140 películas en su haber, donde abordó todos los géneros, pero donde el western fue su santo y seña. Cuatro veces ganador del Oscar a mejor director (en el año 1935 por El delator, en 1940 por Las uvas de la ira, en 1941 por ¡Qué verde era mi valle! y en 1952 por El hombre tranquilo), tuvo un importante recorrido inicial por el cine mudo. Y precisamente fue El doctor Arrowsmith su primer paso por el cine sonoro y lo hace con la figura estelar de un médico, profesión que no sería ajena en su filmografía. Personajes principales fueron el doctor George Bull (Doctor Bull, 1933), el doctor Samuel Mudd (Prisionero del odio, 1936) y la doctora D.R. Cartwright (Siete mujeres, 1965), y personajes secundarios fueron el doctor Boone (La diligencia, 1939), el cirujano Henry Kendall (Misión de audaces, 1959) y el doctor John ‘Doc’ Holliday (Pasión de los fuertes, 1946). A John Ford no le gustaba adaptar novelas, quizás por ello esta película quizás no esté entre las destacadas de su filmografía, si bien fue nominada para cuatro premios de la Academia, incluido el de mejor película.
Esta película ha dado lugar a muchos comentarios, pero quiero destacar el artículo realizado por los hermanos García Sánchez, catedráticos de Microbiología de la Universidad de Salamanca, maestros durante mi formación y editores de la revista Medicina y Cine. Y a él también remito para un profundo análisis de la película.
Y tras los títulos iniciales de créditos, acompañados de la música de Alfred Newman, la película se inicia con esta aclaración: “La historia de un hombre que dedicó su vida a servir y su corazón al amor de una mujer”. Y a continuación los consejos de un abuelo a un Martin Arrowsmith niño: “Tuvimos buenos antepasados. Antepasados pioneros. Antepasados testarudos. Gracias a eso te convertirás en médico. Te convertirás en un científico si te esfuerzas lo suficiente… La biblioteca de un médico. Tres libros: Anatomía de Grey, la Biblia, Shakespeare. Estudia, Martin. Algún día serás un buen médico. Entrénate. Ve a un colegio universitario y después estudia Medicina. Estudia química, latín, física, biología. Sé un buen médico”.
Un lapsus de tiempo después, ya vemos a un joven Martin (Ronald Colman) entrando en el despacho del Dr. Gottlieb, afamado investigador del Colegio Universitario Winnemac, quien le aconseja de nuevo: “Joven, ser científico es algo innato. Y pocos hombres lo tienen. Tal vez usted lo tenga. Pero primero debe ser estudiante de Medicina. Aprenda los nombres de las enfermedades. Aprenda a diseccionar sin tener náuseas. Aprenda a ver fluir la sangre sin desmayarse. Y consiga su título de Doctor. Y luego…regrese conmigo”. Y, cuando ya es doctor, se encuentra a la enfermera Leonora Tozer (Helen Hayes, por cierto un encuentro con connotaciones machistas que hoy no sería aprobado), con quien se casa y decide iniciar la práctica de la medicina clínica en el pequeño pueblo natal de ella, en Dakota del Sur. Y se inician sus experiencias clínicas, muchas de ellas con inmigrantes de la época (italianos y suecos): la atención al primer parto (por cierto, una escena entre una intensa humareda de humo que hoy sería criticada), el fallecimiento de una niña por difteria, la simpática extracción de un diente con otros niños como espectadores, o la realización de un estudio experimental (con su correspondiente grupo control) en vacas afectas de un brote de carbunco.
Finalmente se traslada al Instituto McGurk de Nueva York para reencontrarse con su mentor, el Dr. Gottlieb, y retomar la senda de la investigación y se dice a sí mismo: “Dios mío, dame buenos ojos y libérame del apuro. Dios, hazme enfadar ante toda falsedad. Dios, haz que busque mis propios errores. Dame fuerzas para seguir hasta comprobar mis resultados. Dios, dame fuerzas para no confiarme en Dios”.Y en realidad está recitando algunos de los principios que debe regir a un investigador: debe ser observador, no tener prisa, no ser presuntuoso y buscar su error. Y es ahora cuando se rodea de microscopios, probetas, matraces y placas microbiológicas, hasta que llega la parte nuclear de la película: cuando tiene que acudir a las Antillas a combatir una epidemia de peste bubónica transmitida por ratas. Allí comienza a experimentar en lo que es un ensayo clínico en la población sobre la eficacia y seguridad del suero frente a la infección y que plantea serias dudas bioéticas. No es de extrañar que le planteen “¿Propone utilizar a los habitantes de esta isla como conejillos de indias en sus laboratorios?", si bien él lo defiende por el bien de la investigación y el bien del futuro de la humanidad que se puede ver asolada por la epidemia. De hecho, finalmente se puede desarrollar su experimento en un poblado de personas negras muy afectado por la enfermedad. Pero lo cierto es que, aunque logró vencer la epidemia y que la fama le acompañara, fue a un alto precio que incluyó la vida de su mujer.
Y de ahí deviene el fin de esta historia, donde podríamos destacar la frase de nuestro protagonista: “Las cosas se demuestran investigando”. Y esta frase puede ser la síntesis de un personaje de película que siendo médico se dedicó en cuerpo y alma a la investigacióny que eligió la libertad de su práctica al comercialismo y seguridad económica de un Instituto. Un ejemplo de personaje médico e investigador de la primera mitad del siglo XX, con sus zonas claroscuras para nuestra mentalidad actual. Pero una buena película y un buen ejemplo para finalizar un año como el recién pasado 2020, asolado por la pandemia COVID-19, pues El doctor Arrowsmith nos sirve de ejemplo para reflexionar sobre la investigación médica en epidemias.
Porque en estos difíciles momentos en el mundo, cabe recordar que en temas de epidemias y pandemias la historia puede superar a la ficción: y el momento distópico que vivimos por la COVID-19 es un ejemplo. Y debemos estar preparados para ello. Porque en realidad esta es una historia de cine. Por ello, por favor, vuelvan a ver esta película: han pasado 90 años y nos sigue enseñando algunos principios de la profesión médica, en su doble faceta clínica e investigadora, que algunos han olvidado en los tiempos que corren.
Feliz Año 2021... Que para ser mejor que el 2020 hará falta poco, pero cabe no fiarse, pues somos capaces de superarnos a nosotros mismos. Espero que no. Y nada mejor que empezar el año con las buenas sensaciones que despierta la buena música. Y como Víctor Hugo, recordar: " La música expresa lo que no puede ser dicho y aquello sobre lo que es imposible permanecer en silencio".
Que la música nos acompañe, que nos acompañe el pentagrama de la vida... durante los próximos 365 días. Y hoy recordamos "mis" vídeos preferidos del 12 al 1...
12. RAIN ON ME (Lady Gaga feat Ariana Grande) del álbum Chromatica
Ilustrativa y convincente muestra en clave dance pop de lo que ofrece el “Chromatica” de Lady Gaga, un álbum donde se reencuentra con algunas de las claves sonoras y visuales de sus inicios. La letra, oportunamente, anima a superar las adversidades de la vida y del día a día… y no hay puñal ni daga que pueda con esta original cantante, aquí acompañada por la juventud de la pequeña Ariana Grande.
Porque aunque llueva a chuzos, siempre quedará la música…
11. YOU SHOULD BE SAD(Hasley) del álbum Manic
Como los Jonas Brother esta guapa cantante procede de New Jersey y como J. Balvin se vale del director Collin Tiley para grabar este peculiar vídeo, donde nunca antes el country se había visto así, ni un establo tampoco. Dice su autora que creó la canción en su cuarto, con una guitarra y un corazón roto. Pero lo cierto que en el vídeo se vino arriba.
Dice una deslumbrante Halsey que “you can never fill the void with money, drugs and cars” mientras baila line dance, en una canción con marcado acento vaquero, en este vídeo con homenajes a Shania Twain, a Lady Gaga o incluso Taylor Swift, referentes de esta joven ya más que una promesa.
10. BREAKING ME (Topic feat A7S) del álbum Breaking Me
Más fusiones musicales: en este caso dos DJ, productores y músicos, uno alemán (Tobias Topic, también conocido como Monónimo) y el otro sueco (Alexander Tidebrink, conocido por su nombre artístico A7S). Pegadiza música house en un vídeo localizado en diferentes localizaciones de Lisboa. Con la saudade de la buena música de todos los géneros.
9. FIGHTING AND LEARNING (Aiala) del álbum Nothin less than art
El joven dúo de Barcelona Aiala, Jara Aiala y Isaïes Albert, con su álbum debut ‘Nothing less than art’ se confirmaron como la nueva revelación de la escena urbana. Y este “Fighting and learning” es el avance de lo que es su segundo álbum, una apuesta por el género rhythm and blues de nivel nacional. Vale la pena que sigan luchando y aprendiendo, pues suena muy bien…
8. JERUSALEMA (Master KG feat Noncebo Montana) del álbum Jerusalema
Esta canción del DJ y productor de discos sudafricano Master KG y la vocalista sudafricana Nomcebo ha sido de lo más conocido, viralizado y alegre de este patético año 2020. Múltiples versiones a esta canción y sus sones, de la que recordemos más los simpáticos bailes que el hecho de que la canción trata sobre el aspecto religioso de que Jerusalén es el hogar, y está inspirada en los versículos bíblicos Apocalipsis 21:1-4 y Juan 18:36.
7. BLINDING LIGHTS (The Weeknd) del álbum After Hours
Uno de los falsetes más famosos del actual panorama musical regresa un año más a esta lista: hablamos del canadiense Abel Makkonen Tesfaye, más conocido por su original nombre artístico The Weeknd. Pues a él le hemos estado oyendo bastantes fines de semana… y también días laborables.
Y en esta canción de luz cegadora nos canta su “deseo de otra persona” en una letra que algunos ven como referencia su relación intermitente con la modelo Bella Hadid. Y a que la noche le confunde… y mucho.
Otro ejemplo del poder que sobre la afición han poseído este año las rítmicas del pop de los años ochenta, en este caso a base de sintetizadores y percusiones electrónicas, que acaban recordando los añorados efluvios rítmicos de la new wave.
6. EL PASO DEL TIEMPO (Rozalén) del álbum El árbol y el bosque
Obra de madurez es el reciente álbum de Rozalén, El árbol y el bosque, en donde hay un poco de todo, tanto lírica como estilística y rítmicamente. El paso del tiempo es un certero e infalible canto a los momentos actuales, animando a disfrutar y aprovechar cada minuto. Y con un vídeo con performance para que su voz la oigan todos, también los sordos. Y es que Rozalén es mucho Rozalén.
5. PEOPLE, I'VE BEEN SAD (Christine & The Queens) del álbum La vita nuova
Qué gran artista es la cantante, bailarina y productora francesa Héloïse Letissier, esta chica ambigua y llena de misterio que usa el alias de Christine & The Queens para hacer canciones de pop algo teatral que definen nuestro tiempo. Y en ese empeño soltó en medio del confinamiento esta preciosidad melancólica que ha crecido no solo como una de las mejores canciones del año, sino como una de las más significativas. Es una de las grandes voces de su generación y aquí lo demuestra a la perfección, en una hermosísima canción entre el inglés y el francés.
4. LETTER TO YOU (Bruce Springsteen) del álbum Letter to You
El regreso del Boss a los estudios de grabación con su vigésimo álbum de estudio y después de unos años sin sacar nuevos trabajos. Y se salda con unas canciones que reflejan la consciencia del paso del tiempo, que traslucen una cierta añoranza y melancolía por épocas pasadas. Y con un vestido sonoro más robusto que en sus últimas entregas, de nuevo con su clásica banda de apoyo E Street Band.
Y una canción así se merecía un vídeo en blanco y negro así.
3. BEFORE YOU GO (Lewis Capaldi) del álbum Divinely Uninspired to a Hellish Extent
Este sorprendente cantante escocés, que ya ha conseguido ser el artista más vendedor de discos en el Reino Unido en este año, nos presenta en este sencillo de reconocido estribillo. Una especie de recordatorio del carpe diem, es decir, de aprovechar cada momento de la vida y atesorarlo como si fuera el último.
Por duro que resulte, esta balada que trata un tema tan delicado como el suicidio y las consecuencias que puede tener para el entorno de familia y amigos, está inspirada en la propia madre de Capaldi que perdió a su hermana. El videoclip no puede ser más emocional.
2. BREAK MY HEART (Dua Lipa) del álbum Future Nostalgia
Regresa la especial voz de la británica Dua Lipa y nos sigue rompiendo el corazón con este particular vídeo de imágenes concatenadas con estilo anclado en la década de los 90. Y este año ha sido muy importante para esta joven, pues es el tercer single de este álbum que llega a lo alto del podio este año en listas como la de nuestro país, junto con títulos como “Don’t Start Now” y “Physical”.
Y por todos ellos y por ella, alcanza este podio del año. Porque este año (y esta cantante) nos ha roto el corazón.
1. ESO QUE TÚ ME DAS (Pau Donés) del álbum Tragas o escupes
Una de las indiscutibles notas luctuosas en el ámbito musical fue la, en cierta medida, anunciada muerte de Pau Donés. Un ejemplo de coherencia y espíritu positivo hasta el final, tal como ejemplificó la publicación pocos días antes de su deceso de la canción y el vídeo de la canción “Eso que tú me das”, dedicado a su hija Sara, ahora una adolescente de 16 años.
Y nos dio mucho. Porque todo lo que hizo Pau Donés en su último lustro luchando contra el cáncer se basa en una veintena de mandamientos que dejó por escrito en el libro “50 palos… y sigo soñando” y que quedan ahora como parte de su legado, que no es solo musical.
1. Que sepamos vivir el presente
2. Que no perdamos el tiempo pensando en el futuro
3. Que dejemos de creer en la suerte y creamos en nosotros mismos
4. Que dejemos de hacer montañas de granitos de arena
5. Que la tristeza nos dé ganas de reír. Que nos riamos mucho
6. Que cantemos en la ducha, en los bares, en las bodas, en las cenas con los amigos o donde nos apetezca cuando nos venga en gana
7. Que aprendamos a decirnos “te quiero” sin que nos dé vergüenza
8. Que nos besemos, nos toquemos y nos achuchemos mucho
9. Que nos escuchemos tanto como sepamos compartirnos en silencio
10. Que nos queramos, a los demás y sobre todo a nosotros mismos
11. Que nos peleemos lo menos posible. Estar enfadado es una gran y estúpida pérdida de tiempo. ¡A la mierda el ego y el orgullo!
12. Que nos dejemos de rollos, de chorradas, de hacer ver lo que no somos, que eso no sirve pa’ ná
13. Que le perdamos el miedo a la muerte, pero también le perdamos el miedo a vivir
14. Que decidamos por nosotros mismos. Que nunca dejemos que los demás decidan por nosotros
15. Que cuando la vida nos cierre una ventana sea cuando más abramos las alas para romper el cristal y salir volando
16. Que las cosas nos lleven adonde sea, pero que nos vayan bien
17. Que los cerebros de zafios, hipócritas, memos, mamelucos, corruptos, pesaos, estúpidos, tocapelotas, mentirosos, gilipollas... se reprogramen y entiendan que en la vida no hace falta ser así, que la vida va de otra cosa
18. Que a las penas, puñaladas y al mal tiempo, buena cara. O mala, que tampoco pasa nada
19. Que la vida sea siempre un sueño
20. Y, en fin, que a la vida le demos calidad, porque belleza sobra.
Pues eso, que Dios guarde en su memoria 2020. Y que saquemos toda la resiliencia y lo mejor de nosotros para este 2021. Porque o tragas o escupes... Tu verás.