sábado, 20 de agosto de 2016

Cine y Pediatría (345). "Una historia de niños y cine", odisea fílmica


"EI arte nos enseña que si nos fijamos en las cosas pequeñas, podremos ver muchas cosas... Intentaré atenerme a películas en la que los niños son el foco de atención, no a las que muestran cómo lo ven los adultos... Quizás creemos que conocemos las mejores películas sobre niños, pero en realidad la mayoría se han olvidado o han pasado desapercibidas. Yo quiero recodarlas. No en el orden cronológico de la historia del cine, sino en el orden de lo que vemos mientras observamos a Laura y Ben jugar" 

Con esta introducción, el norirlandés Mark Cousins nos propone una nueva odisea cinéfila por las mejores caracterizaciones infantiles. Una historia de niños y cine. Este enunciado introductorio podría hacernos creer que su ensayo sobre la puesta en escena de la niñez en el séptimo arte se basa en un estudio de películas inaccesibles. Sin embargo, el conjunto de películas escogidas para ilustrar su tesis no se presenta como una yuxtaposición de películas de directores desconocidos (Idrissa Ovedraogo, Xianfise Keko o Mohammad Ali-Talebi) y de obras de autores de culto (Abbas Kiarostami, Luis Buñuel o Andrei Tarkovski), y otros muchos, pues nos propone un viaje conmovedor al corazón de tu infancia a través de las películas más emblemáticas de Steven Spielberg, Wes Anderson, Víctor Erice, Jane Campion, Ingmar Begman, Ken Loach, François Truffaut, Jean Vigo, Yasujiro Ozu o Hirokazu Kore-eda, entre muchos otros (53 grandes directores en total de 25 países diferentes). 

La tendencia populista de este documental se emparenta con la voluntad didáctica y teorizante de su opus magnum The Story of Film: An Odyssey, obra del año 2011. Como ocurría en su serie de quince episodios documentales sobre el devenir de la Historia del Cine, el Cousins-narrador de Una historia de niños y cine adopta una postura pasiva: su intención no es la de descubrir, sino la de mostrar. No es necesario recorrer tierras inhóspitas para revelar a la audiencia cómo se ha representado mundialmente la infancia en el cine. Tan sólo le basta con observar a sus sobrinos, Laura y Ben, jugando frente a su cámara de vídeo durante doce minutos. 

Partiendo de una reflexión sobre Van Gogh y la multiplicidad de su mirada, Mark Cousins salta a una especie de película casera con sus sobrinos para empezar su particular viaje por la historia de la infancia en el cine. A través de bloques temáticos que incluyen la timidez, los berrinches o la teatralidad sin ir más lejos. Cousins no solo construye una inmejorable línea cronológica por el séptimo arte si no que nos permite reflexionar sobre la plasticidad de la infancia, ese terreno interminable para el séptimo arte (y para los seis anteriores también). 

El propósito de este largometraje es demostrar la universalidad del comportamiento infantil, puesto que los directores de todas las grandes obras sobre pequeños héroes han caracterizado a sus protagonistas con la misma timidez, inseguridad, estado de incomprensión o pulsión destructiva. Pero en vez de elaborar una historia sobre los tópicos de la niñez en el séptimo arte, nos brinda una lección cinéfila sobre los escasos films que han captado la esencia de la niñez a la perfección. Algunos ejemplos: 

- Sobre la mirada de los niños (y su diferencia con los adultos): Planeta amarillo (Chen Kaige, 1985), E.T. el extraterrestre (Steven Spielberg, 1982), Niños en el viento (Hiroshi Shimizu, 1937), Un ángel en mi mesa (Jane Campion, 1990), Ghatashraddha (Girish Kasaravalli, 1977), El violín y la aplanadora (Andrei Tarkovski, 1961), La libertad en el paraíso (Sergéy Bodrov, 1989),... 
- Sobre los niños y las clases sociales que marcaron sus vidas: Los olvidados (Luis Buñuel, 1960), Grandes esperanzas (David Lean, 1946), An Inn in Tokyo (Yasujiru Ozu, 1935),... 
- Sobre los berrinches de los niños: La bota (Mohammad-Ali Talebi, 1993), El globo blanco (Jafar Panahi, 1995),... 
- Sobre la teatralidad de los niños: Fanny y Alexandre (Ingmar Bergman, 1982), Curly Top (Irving Cummings, 1935), Cita en St. Louis (Vicente Minnelli, 1944), Moonrise Kingdom (Wes Anderson, 2012), Tomka and his Friends (Xhanfize Keko, 1977), La pequeña vendedora de sol (Djibril Diop Mambéty, 1999),... 
- Sobre los cuentacuentos de los niños en las propias películas: La noche del cazador (Charles Laughton, 1955), Hugo and Josephine (Kjell Grede, 1967), Crows (Dorota Kedzierawska, 1994), Kauwboy (Boudewijn Koole, 2012), Kes (Ken Loach, 1969), Moving (Shinji Sōmai, 1993), Nadie sabe (Hirokazu Koreeda, 2004), Yaaba (Idrissa Ouedraogo, 1989),...
- Cómo ven los niños a los adultos a través de la pantalla, lo que sucede fuera de plano en sus vidas: Gasman (Lynne Ramsay, 1998), Viva la Republica (Karel Kachyna, 1965), Ten Minutes Older (Herz Frank, 1978), El espíritu de la colmena (Victor Erice, 1973), Frankestein (James Whale, 1931), Tierra amarilla (Chen Kaige, 1984), El sauce y el viento (Mohammad-Ali Talebi, 2000), The Unseen (Miroslav Janek, 1996),...
- Sobre la ocasional violencia de los niños en el cine: Cero en conducta (Jean Vigo, 1933), Juegos prohibidos (René Clement, 1952), Dos soluciones para un problema (Abbas Kiarostami, 1975),..
- Sobre la aventura en la infancia: Alyonka (Boris Barnet, 1961), Finlandia (Erkki Karu, 1922), Los cuatrocientos golpes (Fraçois Truffaut, 1959), A Hometown in the Earth (Yoon Yong-Kyu, 1949), Hugo and Josephine (Kjell Grede, 1967), Palle allone in the world (Astrid Henning-Jensen, 1949), Kiseki (Hirokazu Koreeda, 2011), Moving (Shin Ji Somai, 1993),...
- Sobre la soledad en la infancia: The Bill Douglas Trilogy: My Childhood (Bill Douglas, 1972), El globo rojo (Albert Lamorisse, 1956), El globo amarillo (J. Lee Thompson, 1953), Melodía para organillo (Kira Muratova, 2009), El chico (Charles Chaplin, 1921),...
- Sobre el sueño de los niños: Emil y el detective (Gerhard Lamprecht, 1931), The Newest City in the World (Xhanfise Keko, 1974), El espejo (Andrei Tarkovski, 1975),...

Por otro lado, el teórico norirlandés también ilustra los rasgos que se acentúan en las películas que comparten procedencia geográfica y así nos lo relata el propio Cousins: "De la misma manera que el cine japonés es el que mejor trata la timidez de los niños, y las películas soviéticas y británicas son las que mejor tratan las clases en la infancia, las películas iraníes son las que mejor retratan la ira de los niños. Quizás es porque son muy sinceros. El centro iraní para el desarrollo intelectual de niños y jóvenes adultos se propone filmar la emoción de los niños y la relación entre esas emociones y los pensamientos".

Y con ello, Mark Cousins, mente y voz, se embarca en el primer documental sobre niños en el cine mundial. Un apasionado y poético retrato de la aventura de la infancia: su surrealismo, su soledad, diversión, destrucción y berrinches. Y es por ello Una historia de niños y cine un descubrimiento, un punto de referencia en el cine y una celebración tanto de la infancia como del séptimo arte.

Y concluimos con dos reflexiones. Una personal y otra del director. Mi reflexión personal es que solo un mínimo de esas 53 películas del documental han sido tratadas ya en Cine y Pediatría, por lo que parece que el proyecto no tendrá fin. Y la reflexión final del documental: "Ninguna forma de arte ha tratado a los niños más que el cine, no lo han hecho las novelas ni la música... Los niños cambian muy rápido, queremos capturar el momento. Y el cine lo hace genial. Lo convierte en algo más de lo que parecía. El cine es como los niños, los niños son como el cine".