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miércoles, 20 de mayo de 2026

Arquitectura de la mente: de la redes neuronales a la cognición superior

 

El cerebro humano construye la realidad mediante la interacción de redes neuronales, procesos cognitivos y funciones biológicas complejas. Un órgano que trasciende sus funciones básicas de supervivencia para convertirse en una máquina de interpretación y creación de la realidad. 

He aquí un breve análisis sobre los componentes clave de la arquitectura y el funcionamiento cerebral. 

1. Arquitectura cerebral: del localizacionismo al conectoma 
Históricamente, el estudio del cerebro comenzó con un enfoque localizacionista, correlacionando lesiones específicas con déficits concretos, como las áreas de Broca y Wernicke para el lenguaje o el área fusiforme para el reconocimiento de caras. Sin embargo, la visión moderna propone que el cerebro debe entenderse a través del conectoma, es decir, como un conjunto de redes funcionales que emergen sobre una arquitectura estructural de fibra blanca (axones organizados en fascículos como el arqueado, el fascículo longitudinal superior e inferior o el fascículo uncinado). 

2. Organización de redes: segregación e integración 
El funcionamiento cerebral se basa en un equilibrio dinámico entre dos tipos de organización: 
- Redes de segregación: son módulos de neuronas fuertemente conectadas entre sí que realizan funciones específicas de forma rápida y eficiente, como el procesamiento visual de color o forma. 
- Redes de integración: permiten la comunicación entre diferentes módulos especializados a través de nodos conectores o hubs para generar respuestas coherentes ante situaciones complejas. La verdadera capacidad del cerebro reside en su flexibilidad para alternar entre estos estados según la demanda: tareas automáticas potencian la segregación, mientras que tareas cognitivamente exigentes aumentan la integración global. 

3. Redes cognitivas superiores 
Las funciones superiores se organizan frecuentemente en rutas ventrales (procesan la identidad o el "qué") y dorsales (procesan la ubicación/acción o el "dónde/cómo"): 
- Lenguaje: utiliza una ruta ventral para el significado semántico y una dorsal para el procesamiento fonológico y articulatorio. 
- Atención: se divide en la DAN (atención voluntaria y dirigida a objetivos) y la VAN (un "radar" automático para estímulos inesperados o biológicamente relevantes). 
- Redes internas: incluyen la red por defecto (pensamiento interno y autorreferencial), la red de saliencia (detecta estímulos importantes y actúa como interruptor) y la red ejecutiva (esfuerzo cognitivo y toma de decisiones). 

4. Plasticidad neuronal y bases celulares 
La plasticidad es el mecanismo por el cual la experiencia "esculpe" físicamente el cerebro. El análisis distingue dos procesos fundamentales basados en los estudios de Eric Kandel: 
- Memoria a corto plazo: implica cambios químicos transitorios, como la liberación masiva de neurotransmisores (glutamato) debido a la activación de proteínas quinasas y el cierre de canales de potasio. 
- Memoria a largo plazo: requiere la activación de genes (vía el factor CREB) que sintetizan nuevas proteínas para remodelar el citoesqueleto, creando nuevas espinas dendríticas y terminales axonales; es decir, un cambio físico en la anatomía cerebral. En este proceso, los receptores AMPA gestionan la transmisión rápida, mientras que los receptores NMDA actúan como detectores de coincidencia esenciales para iniciar la potenciación a largo plazo. 

5. Representaciones de alto nivel y consciencia 
Finalmente, la plasticidad converge en la creación de unidades de significado ultraespecíficas, como las células de concepto (que responden a identidades abstractas independientemente del formato) o las neuronas espejo, que permiten la simulación interna de las acciones y emociones de otros, sentando las bases de la empatía. Es así que la consciencia emerge cuando estas redes se integran y la información se difunde globalmente, permitiendo que el cerebro no solo procese datos, sino que genere una experiencia subjetiva de ser uno mismo. 

Vale la pena profundizar en estos conceptos a través de La Pizarra de Noe, un buen proyecto de divulgación científica y educativa creado por la Dra. Noelia Valle, profesora de Fisiología en la Universidad Francisco de Vitoria. Un canal es muy popular entre estudiantes de medicina y ciencias de la salud por su capacidad para explicar temas complejos de neuroanatomía y fisiología de forma visual y sencilla, utilizando una "pizarra transparente". 

Veamos algunas preguntas de interés que este recurso de La Pizarra de Noé nos permite entender mejor. 

¿Qué diferencia hay entre sentir una emoción y tener un sentimiento? 

La diferencia fundamental entre una emoción y un sentimiento radica en su naturaleza biológica, su visibilidad y su procesamiento cerebral. 

- Naturaleza y visibilidad 
Emociones: son respuestas biológicas automáticas y complejas ante estímulos externos o internos. Se consideran "públicas y observables", ya que se manifiestan en cambios físicos medibles como el ritmo cardíaco, la sudoración, la secreción hormonal, las expresiones faciales o la tensión muscular. 
Sentimientos: son la percepción consciente de los cambios que las emociones han provocado en el cuerpo. Es decir, son la "lectura" que la mente hace de lo que le sucede al cuerpo o la "etiqueta" que le ponemos a la emoción (por ejemplo: "me siento triste" o "tengo miedo"). A diferencia de las emociones, los sentimientos son privados y subjetivos. 

- Duración y función 
Emociones: sirven para evaluar la relevancia de un estímulo y regular la respuesta corporal de forma inmediata. 
Sentimientos: son más lentos, pero mucho más duraderos y estables que las emociones. Su función es permitir la toma de decisiones complejas basadas en experiencias acumuladas. 

- Anatomía cerebral 
El cerebro procesa ambos fenómenos en áreas distintas de la red afectiva: 
Centros de detección y respuesta emocional (Emoción): involucran estructuras subcorticales como la amígdala (relevancia para la supervivencia), la ínsula (traduce señales internas) y el núcleo accumbens (placer y motivación). 
Centros de evaluación y control (Sentimiento): se sitúan en la corteza, específicamente en la corteza orbitofrontal y prefrontal ventromedial, que asignan un valor positivo o negativo al estímulo, y la corteza cingulada anterior, que detecta conflictos entre emociones y acciones. 

- El caso ejemplar: Phineas Gage 
El famoso caso de Phineas Gage ilustra perfectamente esta separación. Tras su accidente en 1848, donde una barra de hierro penetró por su mejilla izquierda y salió por la parte superior del cráneo, atravesando su cráneo y lóbulo frontal, Gage conservó sus respuestas emocionales (era irritable y propenso a arrebatos de ira) porque sus estructuras subcorticales como la amígdala estaban intactas. Sin embargo, perdió la capacidad de generar sentimientos complejos y sociales (como la vergüenza, la culpa o la empatía) debido al daño masivo en su corteza prefrontal, lo que le impedía procesar esas señales físicas para guiar su conducta de forma socialmente adecuada. 

¿De qué manera el cerebro transforma impulsos eléctricos en recuerdos duraderos? 

El proceso por el cual el cerebro transforma impulsos eléctricos y químicos transitorios en recuerdos duraderos se basa en la plasticidad neuronal, que es la capacidad del sistema nervioso para remodelarse físicamente en respuesta a la experiencia. Esta transformación ocurre a través de los siguientes mecanismos clave: 

- De cambios químicos a cambios estructurales 
El cerebro distingue entre la memoria a corto y largo plazo mediante procesos celulares distintos: 
Memoria a corto plazo (Cambio químico): es un proceso puramente químico y transitorio. Implica una mayor liberación de neurotransmisores (especialmente glutamato) en la sinapsis, facilitada por la activación de proteínas quinasas y el cierre de canales de potasio, pero no requiere la creación de nuevas proteínas. 
Memoria a largo plazo (Cambio físico): para que un recuerdo sea duradero, se requiere la repetición del estímulo, lo que activa una cascada molecular más profunda. La proteína quinasa viaja hasta el núcleo de la neurona y activa el factor de transcripción CREB, el cual "enciende" genes encargados de sintetizar nuevas proteínas. Estas proteínas remodelan el citoesqueleto de la neurona para construir nuevas espinas dendríticas y terminales axonales. Así, aprender algo a largo plazo cambia literalmente la anatomía del cerebro. 

- El papel de los receptores (AMPA y NMDA) 
La consolidación de la memoria depende de la interacción entre dos tipos de receptores de glutamato: 
Receptores AMPA: son responsables de la transmisión sináptica rápida y normal. 
Receptores NMDA: actúan como "detectores de coincidencia". Normalmente están bloqueados por un ion de magnesio; sin embargo, cuando la neurona recibe estímulos repetidos y fuertes, el tapón de magnesio se expulsa, permitiendo la entrada de calcio. Este flujo de calcio es la señal necesaria para iniciar la remodelación de las espinas dendríticas y fortalecer la conexión permanentemente. 

- El circuito de consolidación 
A nivel de redes, la transformación de la experiencia en conocimiento estable ocurre principalmente en el circuito de Papez, que incluye el hipocampo como estructura central. El proceso sigue estas etapas: 1) Codificación: la información sensorial entra por la corteza entorrinal hacia el hipocampo; 2) Contextualización: el paso por el tálamo permite ubicar la experiencia en un "dónde" y un "cuándo", creando una historia; 3) Valoración emocional: la corteza cingulada añade una carga afectiva, lo que facilita que el recuerdo se grabe con más fuerza; 4) Almacenamiento: aunque el hipocampo es necesario para aprender el dato por primera vez, los recuerdos finalmente se almacenan en la corteza cerebral. 

En resumen, un recuerdo duradero no es más que una red de neuronas que han "cableado" su conexión física de forma tan sólida que el cerebro puede reactivar ese mismo patrón de actividad en el futuro. 

¿Qué ocurre en el cerebro durante la amnesia anterógrada? 

La amnesia anterógrada es un trastorno de la memoria que impide a una persona formar nuevos recuerdos tras una lesión cerebral, aunque pueda mantener una conversación normal y conservar los recuerdos del pasado previos al incidente. Esto es lo que sucede específicamente en el cerebro durante esta condición: 

- Interrupción del circuito de Papez 
La formación de recuerdos duraderos (memoria declarativa) no depende de una sola estructura, sino de una red llamada circuito de Papez. Este circuito incluye el hipocampo, la corteza entorrinal, los cuerpos mamilares, el tálamo y la corteza cingulada. En la amnesia anterógrada, este circuito se interrumpe en algún punto debido a un tumor, un ictus o alcoholismo crónico. 
Al estar interrumpido, la información sensorial que entra no puede completar el "giro" necesario para ser procesada y enviada a la corteza cerebral para su almacenamiento definitivo. 

- El fallo del "grabador" de historias 
El hipocampo actúa como el "grabador" de los recuerdos autobiográficos y los hechos conscientes. Cuando el hipocampo se destruye o se desconecta del resto del circuito, el cerebro pierde la capacidad de contextualizar la experiencia (el "dónde" y el "cuándo") y de asignarle una carga afectiva a través de la corteza cingulada. Sin este proceso de consolidación, una persona puede conocer a alguien, salir de la habitación y, al regresar cinco minutos después, no tener ningún registro de haber visto a esa persona antes. 

- Preservación de la memoria procedimental 
Un aspecto clave es que la amnesia anterógrada no borra todas las formas de aprendizaje. Porque aunque no puedan recordar hechos (memoria declarativa), estos pacientes aún pueden aprender habilidades motoras y hábitos. Esto se debe a que la memoria implícita o procedimental depende de estructuras distintas como los ganglios basales (especialmente el estriado) y el cerebelo, que suelen permanecer intactos. Por ejemplo, un paciente con amnesia anterógrada profunda podría aprender a tocar un instrumento o a montar en bicicleta, aunque jure cada día que es la primera vez que ve el objeto. 

En resumen, el cerebro con amnesia anterógrada puede procesar el presente mediante la memoria de trabajo, pero ha perdido el "cableado" físico en el circuito de Papez necesario para convertir ese presente en un pasado recordable. 

Ejmplos de cuestiones que subrayan que profundizar de en la fisiología es clave para entender mejor el origen de las enfermedades y la clínica de nuestros pacientes.

sábado, 24 de agosto de 2019

Cine y Pediatría (502). “Donde viven los monstruos”, donde maduran los sentimientos de un niño


Era el año 1963 cuando un autor tan controvertido como Maurice Sendak escribe e ilustra un libro que tras su publicación recibe críticas enconadas con términos como “inapropiado”, “demasiado oscuro”, “inquietante” y “aterrador” para la infancia. Un libro que cuenta la historia del niño Max, quien ataviado con su disfraz de lobo hace una travesura tras otra hasta que su madre, y una noche, al grito de “¡eres un monstruo!”, le castiga sin cena. Encerrado en su cuarto, triste y rabioso, viajará hasta el mundo de las cosas salvajes, donde no sólo domará a los monstruos, sino que se coronará su rey y organizará desenfrenados juegos con ellos. Al final, como en toda epopeya, se produce el regreso del héroe al hogar y el pequeño Max emprende el viaje de vuelta a su casa, donde un tazón de sopa bien caliente le está esperando. Un argumento sencillo, crudo y sin moraleja que provocó no poco revuelo. Su título “Where the Wild Things Are” y al propio Sendak le costó cuatro años de peleas con sus editores conseguir publicar esta lucha interna de Max para manejar sentimientos tan complejos como la soledad, la rabia, la frustración o el miedo. En un tiempo en el que en la literatura infantil predominaban las buenas intenciones y las lecciones morales, romper con la imagen inocente y feliz de la niñez o mostrar a una madre perdiendo los papeles con su hijo era una tarea tan subversiva y descabellada que sólo un autor como Sendak, tan salvaje como sus criaturas, se atrevería a llevar a cabo. 

Pero Sendak no se limitó a ilustrar y escribir libros. También se encargó del diseño de montajes de ballets y óperas de Tchaikovsky o Prokofiev, y colaboró incluso en la adaptación cinematográfica de su obra más famosa. Y en esta labor se atrevió un director también controvertido (y que no deja indiferente) como Spike Jonze, un personaje multifacético (productor, guionista, director de vídeos musicales y también actor) autor de películas especiales como son Cómo ser John Malkovich (1999), Adaptation/El ladrón de orquídeas (2002) y Her (2013). Y quizás su peculiar forma de entender el arte es lo que le hizo atreverse a adaptar esta peculiar novela e historia... Y Jonze y Sendak se unen para la estupenda adaptación de Donde viven los monstruos (2009), donde nos hablan de la soledad del hermano pequeño, del hogar roto, de celos y frustraciones infantiles, y consigue recrear esa atmósfera, onírica y tenebrosa, que subyace en el relato de Sendak. Y la pantalla se llena de nuevo de monstruos taciturnos, confusos, y violentos, trasunto del niño que busca de forma desesperada el amor y la aceptación, y para ello se combina acción en vivo, actores disfrazados, animatrónica e imágenes generadas por ordenador. 

En el primer tercio de la película conocemos a nuestro protagonista, Max (Max Records), un niño de 8 años, y lo conocemos en sus dos ámbitos: el hogar y la escuela. En su casa vive con su madre (Catherine Keener) y su hermana mayor, sin figura paterna, cuyo mensaje encontramos debajo del globo terráqueo de su habitación: “Para Max. El dueño de este mundo te quiere. Papá”. Y vamos descubriendo el poder de su imaginación cuando la madre le dice: “Me vendría bien uno de tus cuentos”. Y en su colegio un profesor les envía este mensaje, ante la mirada atónita de la clase: “Y el Sistema Solar se apagará para siempre. Pero para entonces la raza humana ya se habrá extinguido, víctima de las guerras, la polución, el calentamiento global, los tsunamis, los terremotos o los meteoritos, ¿quién sabe?”. 

Max se desquicia cuando su madre está con una alguna pareja. Y una noche que pierde los estribos y la madre le castiga, ocurre lo ya referido. Y entonces los restantes dos tercios de la película transcurren con ese viaje de Max disfrazado de lobo y que a través de una tormenta en el mar llega a una isla con monstruos de aspecto muy peculiar, y que simulan diferentes animales (un toro, una cabra, un rinoceronte, una gallina, un perro,…). Siete monstruos y cada uno representa las emociones más latentes: Carol, el monstruo de estar solo y el temor a ser abandonado; Alexander, el monstruo de ser invisible; Judith, el monstruo de ser cruel y dar miedo; KW, el monstruo del cariño y el afecto; Ira, el monstruo de ser bueno y colaborador; Douglas, el monstruo de la razón; y Judy, el monstruo del ser ignorado. Y Max logra convencerles de que es un rey y le coronan como su rey. Y Max intenta comprenderlos: “Cuidaremos unos de los otros y dormiremos juntos como una piña”. Y juega con ellos a hacer el bestia – nunca mejor dicho -, por lo que se gana el afecto y ellos le dicen: “Eres el mejor rey del mundo. Todo va mucho mejor que antes” o “Te voy a comer. Te quiero tanto”. Y allí también conoce a Bob y Terry, los dos búhos que dan consejos cuando las preguntas tienen siete palabras. 

Pero finalmente, tras diversas aventuras en bosques, desiertos y mares, acaban descubriendo que no es un rey. Y KW le dice: “¡Qué difícil es ser una familia!”. Y Max acaba sintiendo que solo es un niño mandando como único rey en sus propias emociones-monstruos y eso nunca puede salir bien sin el apoyo, el cariño y el amor de una madre/padre. Y por eso Max decide volver y les dice: “Ojalá tuvierais una madre. Voy a volver a casa”. Y al final todos los monstruos aúllan en la playa mientras Max se aleja en el mar y le alagan con “Eres el único rey que no nos comemos”. Y cuando Max regresa a casa su madre le está esperando y la cena aún está caliente. Y fin… 

Es fácil entender que Donde viven los monstruos no es una película para niños, ni exclusivamente para adultos. Es una película principalmente para adultos con el fin de entender cómo vive, siente y piensa un niño con un formato difícil de clasificar. Porque un niño de 8 años piensa, vive y actúa en búsqueda de cariño y de atención, que precisa entender – y que le entiendan - sus miedos, su egoísmo, su impulsividad, sus fracasos, su diversión, su imaginación, su creatividad, y también sus limitaciones y errores. Porque la familia y la escuela es el lugar habitual donde maduran los sentimientos de un niño… y también donde viven los monstruos de sus emociones.

La película, como la novela, recibió críticas contrapuestas. Queda en tu mano, espectador - y lector – atreverte a entender y revivir ese lugar donde viven los monstruos de la infancia.

sábado, 20 de agosto de 2016

Cine y Pediatría (345). "Una historia de niños y cine", odisea fílmica


"EI arte nos enseña que si nos fijamos en las cosas pequeñas, podremos ver muchas cosas... Intentaré atenerme a películas en la que los niños son el foco de atención, no a las que muestran cómo lo ven los adultos... Quizás creemos que conocemos las mejores películas sobre niños, pero en realidad la mayoría se han olvidado o han pasado desapercibidas. Yo quiero recodarlas. No en el orden cronológico de la historia del cine, sino en el orden de lo que vemos mientras observamos a Laura y Ben jugar" 

Con esta introducción, el norirlandés Mark Cousins nos propone una nueva odisea cinéfila por las mejores caracterizaciones infantiles. Una historia de niños y cine. Este enunciado introductorio podría hacernos creer que su ensayo sobre la puesta en escena de la niñez en el séptimo arte se basa en un estudio de películas inaccesibles. Sin embargo, el conjunto de películas escogidas para ilustrar su tesis no se presenta como una yuxtaposición de películas de directores desconocidos (Idrissa Ovedraogo, Xianfise Keko o Mohammad Ali-Talebi) y de obras de autores de culto (Abbas Kiarostami, Luis Buñuel o Andrei Tarkovski), y otros muchos, pues nos propone un viaje conmovedor al corazón de tu infancia a través de las películas más emblemáticas de Steven Spielberg, Wes Anderson, Víctor Erice, Jane Campion, Ingmar Begman, Ken Loach, François Truffaut, Jean Vigo, Yasujiro Ozu o Hirokazu Kore-eda, entre muchos otros (53 grandes directores en total de 25 países diferentes). 

La tendencia populista de este documental se emparenta con la voluntad didáctica y teorizante de su opus magnum The Story of Film: An Odyssey, obra del año 2011. Como ocurría en su serie de quince episodios documentales sobre el devenir de la Historia del Cine, el Cousins-narrador de Una historia de niños y cine adopta una postura pasiva: su intención no es la de descubrir, sino la de mostrar. No es necesario recorrer tierras inhóspitas para revelar a la audiencia cómo se ha representado mundialmente la infancia en el cine. Tan sólo le basta con observar a sus sobrinos, Laura y Ben, jugando frente a su cámara de vídeo durante doce minutos. 

Partiendo de una reflexión sobre Van Gogh y la multiplicidad de su mirada, Mark Cousins salta a una especie de película casera con sus sobrinos para empezar su particular viaje por la historia de la infancia en el cine. A través de bloques temáticos que incluyen la timidez, los berrinches o la teatralidad sin ir más lejos. Cousins no solo construye una inmejorable línea cronológica por el séptimo arte si no que nos permite reflexionar sobre la plasticidad de la infancia, ese terreno interminable para el séptimo arte (y para los seis anteriores también). 

El propósito de este largometraje es demostrar la universalidad del comportamiento infantil, puesto que los directores de todas las grandes obras sobre pequeños héroes han caracterizado a sus protagonistas con la misma timidez, inseguridad, estado de incomprensión o pulsión destructiva. Pero en vez de elaborar una historia sobre los tópicos de la niñez en el séptimo arte, nos brinda una lección cinéfila sobre los escasos films que han captado la esencia de la niñez a la perfección. Algunos ejemplos: 

- Sobre la mirada de los niños (y su diferencia con los adultos): Planeta amarillo (Chen Kaige, 1985), E.T. el extraterrestre (Steven Spielberg, 1982), Niños en el viento (Hiroshi Shimizu, 1937), Un ángel en mi mesa (Jane Campion, 1990), Ghatashraddha (Girish Kasaravalli, 1977), El violín y la aplanadora (Andrei Tarkovski, 1961), La libertad en el paraíso (Sergéy Bodrov, 1989),... 
- Sobre los niños y las clases sociales que marcaron sus vidas: Los olvidados (Luis Buñuel, 1960), Grandes esperanzas (David Lean, 1946), An Inn in Tokyo (Yasujiru Ozu, 1935),... 
- Sobre los berrinches de los niños: La bota (Mohammad-Ali Talebi, 1993), El globo blanco (Jafar Panahi, 1995),... 
- Sobre la teatralidad de los niños: Fanny y Alexandre (Ingmar Bergman, 1982), Curly Top (Irving Cummings, 1935), Cita en St. Louis (Vicente Minnelli, 1944), Moonrise Kingdom (Wes Anderson, 2012), Tomka and his Friends (Xhanfize Keko, 1977), La pequeña vendedora de sol (Djibril Diop Mambéty, 1999),... 
- Sobre los cuentacuentos de los niños en las propias películas: La noche del cazador (Charles Laughton, 1955), Hugo and Josephine (Kjell Grede, 1967), Crows (Dorota Kedzierawska, 1994), Kauwboy (Boudewijn Koole, 2012), Kes (Ken Loach, 1969), Moving (Shinji Sōmai, 1993), Nadie sabe (Hirokazu Koreeda, 2004), Yaaba (Idrissa Ouedraogo, 1989),...
- Cómo ven los niños a los adultos a través de la pantalla, lo que sucede fuera de plano en sus vidas: Gasman (Lynne Ramsay, 1998), Viva la Republica (Karel Kachyna, 1965), Ten Minutes Older (Herz Frank, 1978), El espíritu de la colmena (Victor Erice, 1973), Frankestein (James Whale, 1931), Tierra amarilla (Chen Kaige, 1984), El sauce y el viento (Mohammad-Ali Talebi, 2000), The Unseen (Miroslav Janek, 1996),...
- Sobre la ocasional violencia de los niños en el cine: Cero en conducta (Jean Vigo, 1933), Juegos prohibidos (René Clement, 1952), Dos soluciones para un problema (Abbas Kiarostami, 1975),..
- Sobre la aventura en la infancia: Alyonka (Boris Barnet, 1961), Finlandia (Erkki Karu, 1922), Los cuatrocientos golpes (Fraçois Truffaut, 1959), A Hometown in the Earth (Yoon Yong-Kyu, 1949), Hugo and Josephine (Kjell Grede, 1967), Palle allone in the world (Astrid Henning-Jensen, 1949), Kiseki (Hirokazu Koreeda, 2011), Moving (Shin Ji Somai, 1993),...
- Sobre la soledad en la infancia: The Bill Douglas Trilogy: My Childhood (Bill Douglas, 1972), El globo rojo (Albert Lamorisse, 1956), El globo amarillo (J. Lee Thompson, 1953), Melodía para organillo (Kira Muratova, 2009), El chico (Charles Chaplin, 1921),...
- Sobre el sueño de los niños: Emil y el detective (Gerhard Lamprecht, 1931), The Newest City in the World (Xhanfise Keko, 1974), El espejo (Andrei Tarkovski, 1975),...

Por otro lado, el teórico norirlandés también ilustra los rasgos que se acentúan en las películas que comparten procedencia geográfica y así nos lo relata el propio Cousins: "De la misma manera que el cine japonés es el que mejor trata la timidez de los niños, y las películas soviéticas y británicas son las que mejor tratan las clases en la infancia, las películas iraníes son las que mejor retratan la ira de los niños. Quizás es porque son muy sinceros. El centro iraní para el desarrollo intelectual de niños y jóvenes adultos se propone filmar la emoción de los niños y la relación entre esas emociones y los pensamientos".

Y con ello, Mark Cousins, mente y voz, se embarca en el primer documental sobre niños en el cine mundial. Un apasionado y poético retrato de la aventura de la infancia: su surrealismo, su soledad, diversión, destrucción y berrinches. Y es por ello Una historia de niños y cine un descubrimiento, un punto de referencia en el cine y una celebración tanto de la infancia como del séptimo arte.

Y concluimos con dos reflexiones. Una personal y otra del director. Mi reflexión personal es que solo un mínimo de esas 53 películas del documental han sido tratadas ya en Cine y Pediatría, por lo que parece que el proyecto no tendrá fin. Y la reflexión final del documental: "Ninguna forma de arte ha tratado a los niños más que el cine, no lo han hecho las novelas ni la música... Los niños cambian muy rápido, queremos capturar el momento. Y el cine lo hace genial. Lo convierte en algo más de lo que parecía. El cine es como los niños, los niños son como el cine". 

sábado, 25 de julio de 2015

Cine y Pediatría (289). “Del revés”… y del derecho, así es la mente y así son las emociones


Cine y Pediatría no es un proyecto sobre películas infantiles, sino sobre películas en la que los niños, adolescentes y familias son protagonistas, en la mayoría de las ocasiones asociado a patologías orgánicas o problemáticas sociales. Pero es cierto que, ocasionalmente, también aquí tienen cabida películas animadas con valores y ya hemos publicado algunos ejemplos en estos años: Peter Pan (Walt Disney, 1953), La tumba de las luciérnagas (Isao Takahata, 1998), Princess (Andres Morgenthaler, 2006), Persépolis (Marjane Satrapi y Vicente Paronnaud, 2007), Mary and Max (Adam Elliot, 2009) o Una carta para Momo (Hiroyuki Okiura, 2011).

Hoy hablamos de Pixar Animation Studios, esta compañía estadounidense de animación por ordenador fundada en 1986 con sede en California, comprada por Disney en 2006, y en la que es clave el nombre de John Lasseter, como director creativo y al que se le atribuye un claro pensamiento: “La animación es el único género que realmente atrapa a toda la familia”.
Un total de 27 premios Óscar de la Academia avalan la trayectoria de Pixar, entre ellos siete a la Mejor película animada: Buscando a Nemo (2003), Los increíbles (2004), Ratatouille (2007), WALL-E (2008), Up (2009), Toy Story 3 (2010) y Brave (2012). Es raro un año sin una película animada bajo la marca Pixar.

Y Cuando creíamos que el listón era ya inalcanzable, se acaba de estrena Del revés (Pete Docter y Ronnie del Carmen, 2015), para muchos la mejor película Pixar hasta el momento, lo que demuestra que el talento y el genio en esta empresa son inagotables. Pete Docter, firmante de las entrañables Monstruos S.A (2001) y Up, convierte en fábula el mundo de la inteligencia emocional, bordando, en un alarde de imaginación visual, la materialización de la guerra interior de todo adolescente consigo mismo, ese caótico y explosivo cóctel de emociones que moldean experiencias y recuerdos y que forjan el carácter, la identidad y otros intangibles. Una película que se augura ya como la película del verano (y, posiblemente, del año), dadas las homogéneas buenas opiniones de la crítica y la respuesta del público, pues es una película apta para niños, adolescentes y adultos, cine que llega al corazón y al cerebro en formato de tragicomedia animada de una proverbial lucidez. En buena medida Del revés está inspirada en la propia vida del director, en la traumática experiencia de una mudanza a Dinamarca que le dejó huella emocional profunda y que también marcó los cambios de humor y el estado de ánimo de su propia hija adolescente.

Y para contarlo contó con el asesoramiento de prestigiosos psicólogos de la Universidad de California. Para ser fiel en la medida de lo posible a lo que la ciencia ha averiguado sobre las emociones, el director reclamó la colaboración de dos científicos de California que trabajan cerca de la sede de Pixar: Dacher Keltner, de la Universidad de Berkeley, y Paul Ekman, de la Universidad de San Francisco. Estrenada con aplauso unánime de crítica y público en el pasado Festival de Cannes, la cinta ya suena como una de las favoritas de cara a los próximos Oscar en la categoría de Mejor película animada, pues atesora la fórmula mágica: técnica impecable + entrañables personajes + grandes mensajes.

En Del revés se nos muestra que el paso del tiempo puede ser un camino complicado en la adolescencia. También lo es para la joven Riley Anderson cuando, con sólo 11 años, tiene que dejar atrás su vida feliz como hija única mimada en Minnesota y mudarse a San Francisco, debido a un cambio de trabajo de su padre. Como el resto de las personas, la vida de Riley se guía por sus emociones, muchas, pero que en la película se concentran en cinco: Alegría, Tristeza, Miedo, Ira y Asco. Todas ellas viven en el Cuartel General, el centro de control dentro de su cabeza desde donde ayudan y dirigen los comportamientos de la chica en su día a día. Cada una de ellas está representada por un personaje y que dejan un recuerdo en forma de esferas de diferente color: la Alegría proporciona esferas amarillas, azules para la Tristeza, lilas el Miedo, rojas la Ira y verdes el Asco. Cuando Riley se duerme, las emociones envían los recuerdos del día a la Memoria a Largo Plazo. Los recuerdos más importantes, conocidos como Recuerdos Esenciales, se encuentran en el centro de operaciones del Cuartel General y son la fuente de las Islas que reflejan la personalidad de la niña: la Isla de la Familia, la Isla de la Amistad, la Isla del Hockey, la Isla de las Payasadas, etc.
Aunque Alegría intenta dominar los sentimientos para mantener a la niña en un estado de felicidad, Tristeza comienza a cambiar las cosas y a hacer que la melancolía se extienda. Una serie de sucesos hace que estas dos emociones salgan accidentalmente del Cuartel General y viajen por la mente de Riley mientras tratan de encontrar el camino de vuelta a aquel lugar. Y en esa aventura encontrarán a Bing Bong, el Amigo Imaginario de Ridley en su niñez, a los Limpiadores de Recuerdos, y también conocerán la Fábrica de Sueños, Imaginalandia o el Basurero de Recuerdos.

Del revés es un desafío a la imaginación, especialmente a la imaginación de los adultos, más anquilosada que la de los niños. Porque hablamos de una película para padres e hijos que da forma a la parábola desde experiencias áridas y traumáticas y que justifica el valor sanador de la Tristeza y las experiencias de pérdida, y cómo la Tristeza también puede ser positiva para forjar la personalidad de un niño a adolescente y de adolescente a adulto, siempre que se mantenga en buen equilibrio con el resto de los sentimientos y de los recuerdos formados en la niñez. Más que una oda a la Alegría, Del revés acaba convirtiéndose en una defensa de la Tristeza y en lo importante que resulta combinar ambas emociones. Y es que sin Tristeza, no se entiende la Alegría, y viceversa. Y tampoco sin el resto de las emociones.

Y es que esta película, cuyo título original es Inside Out, nos deja tal como el título en España, “del revés”. Y lo hace con una espléndida banda sonora de Michael Giacchino, quien ya había trabajado con el director Pete Docter en Up y con resultado brillante, pues allí ya consiguió el Oscar a Mejor banda sonora. De nuevo Pixar nos traslada a su mundo, ahora al mundo de los sentimientos en el imaginario colectivo (aquí en la forja de un adulto a partir de un niño, con la adolescencia como paso fronterizo) y a los mensajes que nos deja para reflexionar. Por ejemplo, esta frase de Alegría: “No puedes enfocarte en lo que está saliendo mal. Siempre hay una forma de dar vuelta a las cosas”.

lunes, 24 de diciembre de 2012

ABRAZOZUMAB, un nuevo anticuerpo monoclonal que lanzamos en Navidad


Hoy es Nochebuena... y nuestra entrada de hoy, como no podía ser de otra forma, viene cargada de buenos sentimientos y mejor energía. 

Free Hugs Campaign o Abrazos Gratis es un movimiento de carácter internacional que consiste en ofrecer abrazos a desconocidos con el afán de regalar afecto, en un mundo globalizado donde reina la desconfianza, los prejuicios y los problemas. 
Todo comenzó en 2004, cuando un hombre que se hizo llamar Juan Mann (seudónimo cuya fonética coincide con One Man, "un hombre") regresa a Australia, su país natal. Una vez allí, el sentimiento de soledad comienza a invadirlo: sus padres acababan de divorciarse, se había separado de su prometida y su abuela había fallecido. Para animarse decide ir a una fiesta, donde una desconocida le regala un abrazo y declaró que "fue lo mejor que me ha pasado nunca". Y con ese sentimiento, decide salir a repartir abrazos a la gente que transitaba por Pitt Mall Street en Sídney. Así fue como conoció a Shimon Moore, quien grabó al protagonista abrazando a la gente de la calle; y sería ese vídeo, alojado en YouTube, el que llevaría una simple actitud a transformarse en todo un movimiento a nivel mundial y en diferentes idiomas, y con cientos de vídeos en la red. Una vez más, la red social por una buena causa. 

El caso es que no he conocido este movimiento hasta hace unos días, pero en nuestra Unidad Neonatal (en nuestra Neonatal Yunit para los amigos, N.Y. en siglas :-), esa misma que hizo a nuestros prematuros mucho más que estrellas de cine, hace tiempo que implantamos el ABRAZOZUMAB. 

¿Qué es el ABRAZOZUMAB?. Pues es un anticuerpo monoclonal diferente. Y es diferente porque es bueno, bonito y barato. 
Y esta es su ficha técnica. 

1. COMPOSICIÓN CUALITATIVA Y CUANTITATIVA: abrazos durante el trabajo y alguien a quien abrazar (generalmente tus compañeros de trabajo), tantas veces como quieras. 2. DATOS CLÍNICOS. 2.1 Indicaciones: múltiples y a todas horas, sobre todo en momentos difíciles (ej. una guardia) y de bajón (ej. cuando las cosas son difíciles con un paciente). 2.2. Posología y forma de administración: a todas horas y todos los días del año, y de la forma que te salga del corazón (en el vídeo de abajo verás algunos ejemplos). 2.3 Contraindicaciones: ninguna, salvo la fobia al contacto físico y a sentirnos mejor personas. 2.4 Advertencias y precauciones especiales de empleo: especialmente indicado frente a la apatía, el desánimo, la tristeza o el mal ambiente en el trabajo. 2.5 Interacción con otros medicamentos y otras formas de administración: ninguna comprobada y posible combinar con palabras de ánimo y con la sonrisa. 2.6 Reacciones adversas: engancha y puede crear adicción cuando lo pruebas y ves los efectos benéficos para la mente, el espíritu y el corazón. 3. DATOS FARMACÉUTICOS: 3.1 Lista de excipientes: materiales (brazos de unos y de otros) y espirituales (algo por lo que abrazar, que siempre lo encontrarás). 3.2. Incompatibilidades: no se conocen. 3.3 Período de validez: ad eternum. 3.4 Precauciones especiales de conservación: con mucho mimo. 3.5 Naturaleza y contenido del envase: muy humano,... casi divino. 4. CONDICIONES DE DISPENSACIÓN: sin receta médica. 5. PRESENTACIÓN Y PRECIO: Abrazos grandes, muy grandes y enormes. Y no cuesta nada. 

Lo dicho, un anticuerpo monoclonal bueno, bonito y barato: increíble, ¿no?. El anticuerpo monoclonal ideal, que es casi stupendomab para estos momentos de crisis. Muy coste-efectivo en Navidad y en todos los días del año. 

Y para celebrar este nuevo medicamento que hemos lanzado, compartimos uno de los vídeos de Free Hugs Campaign, acompañados del "Hallelujah" de la inglesa Alexandre Burke. 

Y no olvidemos que tras el abrazo, como dice Oscar Wilde, "for one moment our lives met our souls touched"
Feliz Navidad. Que tengáis muchos Abrazozumabs que dar, no sólo en vuestra familia, sino también en vuestro trabajo.