miércoles, 4 de noviembre de 2015

Del paciente a las fuentes de información, las fuentes nos resuelven dudas


Como continuación y complemento del post previo titulado "De las fuentes de información al paciente, las fuentes nos mantienen al día", hoy el Dr. Carlos Ochoa, amigo genio de las evidencias, nos regala "Del paciente a las fuentes de información, las fuentes nos resuelven dudas", y lo hace con un desarrollo en cinco apartados: 
1) De la duda a la pregunta clínica 
2) Elegir los términos 
3) Elegir las fuentes 
4) Elegir la estrategia (Depurar) 
5) Analizar los resultados 

Y lo hace de forma práctica, exponiendo varios casos clínicos, entre ellos: 
- Caso clínico 1: Lactante de 1 mes con angioma congénito de 5 cm de diámetro en labio superior, que obstruye orificio nasal. ¿Tratamiento con propranolol? 
- Caso clínico 2: Lactante de 5 meses con rinorrea y tos, que inicia dificultad respiratoria (taquipnea y tiraje), rechazo de tomas y se auscultan sibilantes espiratorios. Sat. oxígeno 93%. ¿Suero salino hipertónico? 
- Caso clínico 3: Varón de 4 meses; 2 ITU, la primera febril con ingreso (ecografía normal). Les han sugerido hacer CUMS, por si hay reflujo. ¿Es eficaz la profilaxis antibiótica? 

Y estas conclusiones finales: 
- No tengas miedo de reconocer lo que no sabes. Cuestiona procedimientos rutinarios 
- Transforma las necesidades de información en preguntas bien estructuradas 
- Divídelas en sus componentes 
- Elige la fuente de información 
- Prueba distintas estrategias 
- Analiza los resultados y gestiona la incertidumbre (peor es la ignorancia). 

Esperamos que estas dos presentaciones consecutivas, con títulos complementarios, hayan sido de vuestra utilidad, pues de alguna forma reflejan parte de lo mucho aprendido y compartido con tan buenos compañeros y amigos del Comité de Trabajo de Pediatría Basada en la Evidencia de la AEP.

 

martes, 3 de noviembre de 2015

lunes, 2 de noviembre de 2015

De las fuentes de información al paciente, las fuentes nos mantienen al día


El pediatra de atención primaria (como cualquier profesional médico) ha dejado de ser un acumulador de información para convertirse en un buscador de fuentes de información, cuyo reto es intentar solventar esta solución de continuidad entre información y conocimiento y, aún más, entre conocimiento y práctica clínica. Se necesita “consumir” información científica adecuada, clara, rigurosa y accesible. Información que genere conocimiento, fácil de leer y de aplicar a la hora de mejorar nuestra atención a los pacientes. 

En el pasado 29 Congreso Nacional de la SEPEAP celebrado en Zaragoza, tuvimos la oportunidad de desarrollar una Mesa Redonda bajo el título "De cómo estar al tanto en bibliografía pediátrica desde mi centro de salud y no morir en el intento", una mesa redonda especial pues era el encuentro de tres amigos (José Cristóbal Buñuel, Carlos Ochoa y yo mismo), un encuentro que se produjo por primera vez en junio de 2001 en Zamora y que marcó el inicio de muchos proyectos comunes alrededor de la Evidencia científica. 

Con estos "amigos basados en la evidencia" la mesa redonda tuvo dos presentaciones complementarias, bajo estos títulos: 
- De las fuentes de información al paciente, las fuentes nos mantienen al día 
- Del paciente a las fuentes de información, las fuentes nos resuelven dudas 

Hoy compartimos la primera presentación, cuyo objetivo general es ofrecer claves de búsqueda de información en internet para pediatras de Atención Primaria, desarrollado en tres apartados: 
1) Sobrevivir a la “infoxicación” en Atención Primaria 
2) Sobrevivir en la Web 1.0: sobre “fuentes” y “pirámides” 
3) Sobrevivir en la Web 2.0: la “red social” y la “nube” 

Una presentación donde ofrecemos 5 buenas noticias (o momentos “IN”) y 5 preguntas (o momentos “OUT”). Y un verbo clave en el siglo XXI: COMPARTIR. 

Para el que quiera revisar en profundidad buena parte de los conceptos aquí tratados, puede consultar este enlace de la web de nuestro Servicio de Pediatría, en donde están volcados los 24 artículos de la serie Fuentes de información bibliográfica, publicados previamente en la revista Acta Pediátrica Española. 

Está claro que no existe el método de búsqueda de información científica estándar y universal, pero si existen estrategias para hacerlo de forma más eficiente.