sábado, 7 de marzo de 2020

Cine y Pediatría (530). “Bella” película pro vida


“Mi abuela solía decir: si quieres hacer a Dios reír, cuéntale todos tus planes”. Con este pensamiento, una imagen de un niña jugando en una playa y luego un salto temporal a ritmo de cha cha cha callejero donde un joven jugador de fútbol acude con su representante en su despampanante coche a firmar un posible contrato por el Real Madrid. Así comienza la ópera prima del mexicano Alejandro Gómez Monteverde, debut como director y guionista del largometraje Bella, un melodrama urbano y psicológico protagonizado por Tammy Blanchard, actriz y cantante estadounidense, y por Eduardo Verástegui, actor y cantante mexicano, que, tras su estreno en el año 2006, obtuvo diferentes premios internacionales y una buena acogida de los espectadores estadounidenses y mexicanos. Sin faltarle detractores… 

Una película que transcurre en un día en la ciudad de Nueva York. Una canción de Alejandro Sanz nos adentra en un restaurante de esta Gran Manzana donde trabajan nuestros protagonistas: Nina (Tammy Blanchard) como camarera y José (Edurdo Verástegui) como chef del local y hermano del dueño. Inspirada en una historia real, nos cuenta como Nina se queda embarazada sin pretenderlo; y al desequilibrio físico y emocional que eso le supone, se suma el que es despedida de su trabajo por sus repetidas ausencias. En su ayuda sale José, como un Jesucristo salvador (incluso con un parecido físico). Al principio, Nina está segura de que abortará: no se siente preparada para ser madre, ni siquiera está enamorada del hombre que la ha dejado embarazada (y que le anima a deshacerse del niño). Pero José intenta convencerla para que no lo haga y opte por la opción de la adopción (algo que la futura madre siente aún como más cruel). En el transcurso de la película descubrimos que los dos protagonistas son víctimas del lastre de sus traumas del pasado: José aún no ha logrado superar que años atrás atropelló y mató a una niña con su coche y se siente en deuda con el universo, le debe una vida; y Nina sabe bien lo que es vivir sin padres, por lo que no desea que su hijo viva algo similar, porque aún arrastra el dolor del abandono paterno. Un dilema a dos bandas, con el aborto y la adopción en el núcleo argumental. 

Y a partir de ahí, José con su chaqueta blanca de chef y su poblada barba y Nina con su floreado vestido mexicano de camarera pasearán por la ciudad compartiendo diferentes experiencias e intentando ambos buscar significado para sus vidas… y salida a su soledad. Y ya al inicio, tras el encuentro con un invidente callejero podemos leer el escrito tras él en la pared con un significativo mensaje: ”Dios me cerró los ojos. Ahora puedo ver”. Porque la soledad de nuestros protagonistas es diferente. Pues Nina está sola en la ciudad, ahora con un futuro de madre soltera y sin trabajo, por lo que nos expresa sus sentimientos: “No estoy preparada. Con un hijo pierdes la libertad. Es mi decisión, ¿vale?”, "¿Por qué los niños son solo problema de las madres… Ni siquiera sé cuidar de mí, cómo voy a cuidar un niño”. Mientras que José tiene con él a su familia latina, de padre portorriqueño y madre mexicana, una familia que intenta hacerle superar la desgracia que cambió su vida. Pues descubrimos que José era el famoso jugador de fútbol, y finalmente confiesa a Nina que la muerte de aquella niña sigue atormentando su vida y su futuro, pues a él le robaron cuatro años por la condena por homicidio involuntario, pero a aquella madre la robó todo lo que tenía, su hija. Pero Nina si le dice, al conocer a su familia: “Tú eres realmente afortunado. Tienes una buena familia”.

Porque Bella es posible que no sea un gran film - pues en ocasiones más parece una telenovela (con esos dos protagonistas de gran belleza) -, pero su interés cabe encontrarlo en ese encuentro, conocimiento y apoyo emocional de dos personas en crisis que transitan en una gran ciudad. Y en el valor de su mensaje subyacente: el valor de la vida de un niño. En este caso de dos niñas, la que falleció y la que pudiera no nacer. Porque Nina le pide a José que la acompañe a la clínica donde se realizará el aborto, pero finalmente la niña fue adoptada por José, y ella descubre años después que su nombre es Bella, el nombre de esa hija que finalmente vive gracias al amor. 

Por ello, desconfíen de opiniones que puedan escuchar sobre esta película sin haberla visto, porque estarán teñidas de este tipo de convicciones al ser claramente una película antiabortista y a su mensaje pro-vida y pro-familia, sin ocultar el valor de una familia religiosa (que reza antes de comer y que tienen a la Virgen de Guadalupe en su hogar). Una película sobre la que ya hablamos hace tiempo al referir otras películas que han tratado un tema tan sensible como el aborto y bajo varios enfoques. Y Bella realiza este enfoque como un bello poema de amistad y amor a una mujer y un canto a la vida y a la generosidad como forma de encontrar la paz con uno mismo.

Cabe no olvidar que toda película debiera verse en su versión original, pero en aquellas como Bella donde se mezclan los idiomas de los personajes, aún más. Y con ello podemos disfrutar también de su banda sonora, donde no faltan los ritmos rancheros – con el clásico “Currucucú Paloma…”–, de salsa o de cha cha cha. 

Y si la semana pasada hablamos de la película La Bella y la Bestia , hoy hablamos de otra Bella. Y en esta película de hoy cualquier atisbo de bestia es sustituido por su mensaje pro-vida.

 

viernes, 6 de marzo de 2020

Coronavirus, con "c" de calma y coherencia


Este blog Pediatría basada en pruebas cabe recordar que nació en el año 2008 al amparo de la medicina basada en la evidencia y de la revista Evidencias en Pediatría. Pero un año después, uno de los temas más relevantes de los que se ocupó fue de formar e informar sobre la pandemia de la gripe A... y rebatir las muchas incoherencias que se produjeron en aquel entonces. Cerca de 100 post sobre aquel tema, liderados especialmente el Dr. Cristóbal Buñuel - compañero del alma en mil batallas -, intentando poner calma y coherencia a un tema que por momentos se nos iba de las manos y sobre el que se produjeron demasiados errores.

Hasta un grupo, por nombre Gripe y Calma, tuvo que aparecer como un grupo sanitario virtual ante la gripe A. En aquel momento, movidos por el cariz que estaban adquiriendo los acontecimientos (y su divulgación en prensa), diversos profesionales del ámbito de la sanidad española (médicos de cabecera, pediatras, farmacéuticos, residentes de Medicina de Familia, estudiantes de Medicina y otros) cuyo único denominador común era el editar blogs y páginas web, decidimos tomar cartas en el asunto y agruparnos con el fin de buscar, analizar, elaborar y difundir información rigurosa y veraz sobre la pandemia de gripe A y sobre la respuesta más prudente y científica a la misma. Ese fue el grupo Gripe y Calma.

Pues bien, ha pasado una década y todo ha ido a peor. Siempre todo puede ir a peor. Y el coronavirus es diferente a la gripe A, pero la gestión de la información periodística sobre estos temas no ha mejorado. Porque está claro que algo deberíamos haber aprendido de cómo manejar con prudencia los datos científicos para informar, formar y aconsejar a la población, y evitar las alarmas periodísticas y el abuso de noticias (lo de contar cada caso positivo está atemorizando a la población sin sentido), hasta tal punto que no existe otra noticia ya en el mundo, en Europa, en España. Ni otro tema de conversación, algunas conversaciones y preguntas dignas de analizar. Y el mundo se está parando, y a este paso parará la mayoría de las actividades culturas, científicas, deportivas, lúdicas... y parará la economía.

Por todo ello, ahora la verdadera enfermedad que estamos padeciendo es doble: infecciosa e informativa. Y por ello vale la pena tener buenas fuentes de información y quizás ninguna mejor en estos momentos en España que la Información actualizada sobre el brote que proporciona el Ministerio de Sanidad en su página web. Allí podemos encontrar documentos de gran interés en sus diferentes apartados, documentos que las distintas Consejerías de Sanidad autonómicas hacen suyos:
- Información para la ciudadanía.
- Documentos técnicos para profesionales

Vale la pena relativizar los datos. El coronavirus COVID-19 lleva tres meses con nosotros y la infección alcanza las 93.000 personas en todo el mundo (la gran mayoría en China). En España el primer caso fue confirmado el 1 de febrero y a día 5 de marzo, hay 274 infectados (casi todos leves) y 3 fallecidos. Sin embargo, en España en la temporada 2017-18 se contabilizaron por gripe común casi 800.000 casos, 52.000 ingresados y 15.000 muertos. Y como refería un reciente artículo de ABC "La gripe común en España es más letal que el coronavirus en el mundo". Y al lado de esas noticias, siempre el sensato consejo de recomendar encarecidamente la vacunación de grupos de riesgo, donde el porcentaje de vacunación es bajo (incluido los sanitarios, que somos un mal ejemplo en este tema). Porque ya saben lo que se dice como excusa, "el año que me puse la vacuna de la gripe es cuando peor estuve". Pero ahora, en cambio y con estos datos y cifras, se roban mascarillas...

No sé lo que aprenderemos de esto. Porque ahora vale la pena mantener la calma y la coherencia con el coronavirus, informarse de fuentes fiables, seguir los sensatos consejos que nos proporcionan desde el Ministerio de Sanidad... y no obsesionarse con el contaje exhaustivo y minucioso con el que cada momento nos bombardea la prensa, radio y televisión. Aunque visto lo visto, algo se atisba de esta sensación de pánico: y quizás se pudiera proponer que, para mejora la vacunación de la gripe en la campaña del año que viene, comencemos a contar los casos de gripe común y de muertes por esa causa. Y que sea primera plana en los diarios y noticia de portada en los telediarios y noticiarios de radio. A lo mejor es que no lo que no se cuenta, no existe...

Es tiempo de poner calma y coherencia ante la respuesta a brotes por enfermedades infecciosas importantes. Y en esa tarea el papel clave es de los sanitarios, quienes se mantienen vigiles para dar siempre la mejor respuesta a la población. Y en esta tarea, los periodistas deben filtrar sus titulares, porque si que una anciana de 99 años fallezca es una noticia destacada, apaga y vámonos... Los sanitarios deben combatir la pandemia infecciosa y los periodistas la pandemia informativa. 

Os dejamos este vídeo informativo desde nuestra Consellería de Sanitat...


lunes, 2 de marzo de 2020

Guía de recomendaciones sobre primera noticia en el síndrome de Down... y más


Desde DOWN ESPAÑA se publica la Guía de Recomendaciones sobre Primera Noticia, publicación lanzada con la colaboración del Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social y la Fundación Inocente Inocente. 

Se trata de un material cuya finalidad es ayudar a los profesionales sanitarios en el proceso de comunicación de la noticia de la presencia de síndrome de Down, tanto durante el embarazo como tras el nacimiento, abordando todas las variables: la situación familiar, el contexto, el contenido del mensaje o las habilidades profesionales, entre otras. Comunicar esta noticia no es una tarea sencilla, por lo que esta herramientas y estrategias nos preparan para afrontar esta experiencia de la mejor manera posible. Todas las familias recuerdan estos momentos y valoran muy especialmente el acompañamiento y humanidad que recibieron en esta situación. El mensaje y la forma en la que se transmita influirá en su estado emocional, en la relación que se establece con su hijo o hija y en su futuro desarrollo. 

Entre otros aspectos que se abordan a lo largo de la presente guía, destaca la necesidad de transmitir un mensaje actualizado, positivo y alejado de tópicos y creencias poco realistas sobre qué es ser una persona con síndrome de Down. Porque cada persona es única; también las que tienen síndrome de Down. Aunque tengan algunas características físicas comunes y discapacidad intelectual leve o moderada, cada uno desarrolla su propia personalidad e identidad. Quizá necesiten un poco más de tiempo y esfuerzo, pero es crucial transmitir que el cariño y la atención que reciba cada hijo son fundamentales. 

Un documento de gran interés para mejorar en la comunicación de noticias médicas, siendo positivos, empáticos y asertivos incluso en momentos más complicados. Un documento enfocado al síndrome de Down, pero que a buen seguro tienen enseñanzas para muchos otros escenarios.

Podéis consultar este documento en el archivo adjunto o bien consultar la web de Down España, donde se pueden revisar otras interesantes publicaciones.