miércoles, 28 de abril de 2021

Comienza el curso de Continuum "Introducción a la investigación 2021"


En el año 2018 Continuum realizó su primer curso on line sobre "Introducción a la investigación", organizado y coordinado por la Plataforma INVEST-AEP. Y, en breve, se repite este curso durante este año 2021, renovado, ampliado y actualizado. 

Con este curso pretendemos acercar al alumno a la investigación en el ámbito pediátrico y proporcionar los conocimientos y habilidades necesarios para la puesta en marcha, desarrollo y publicación de un proyecto de investigación. 

Al finalizar la actividad, el alumno habrá conseguido una serie de conocimientos, habilidades y actitudes, que se recogen a continuación como objetivos del curso
- Plantear una investigación eligiendo el tipo de estudio que más se ajusta al objetivo que se pretende demostrar 
- Realizar una adecuada búsqueda bibliográfica que aporte los antecedentes y justificación del tema en estudio 
- Elaborar un protocolo de investigación y preparar toda la documentación necesaria de acuerdo con la normativa (hojas de información y consentimiento participantes) 
- Solicitar las aprobaciones necesarias en función del tipo de estudio: Comité de ética de Investigación, Agencia Española del Medicamento, Comunidades Autónomas 
- Elaborar y explotar una base de datos 
- Puesta en marcha y realización: inclusión de pacientes (proceso consentimiento informado), seguimiento, recogida de datos, de acuerdo a las normas de buena práctica clínica 
- Análisis de resultados. Conocimientos básicos a cerca de los recursos más habituales para análisis de datos, representación gráfica, manejo de bibliografía 
- Escribir el artículo con selección de la revista más adecuada. 

Y estos serán los capítulos que se van a tratar: 
- Introducción. De la pregunta a la investigación: herramientas básicas en investigación clínica 
- ¿Preparados pare empezar el estudio? Principios éticos fundamentales en investigación clínica. Tipos de estudios. Requisitos éticos y administrativos 
- ¿Qué hacer cuando tienes una idea o pregunta de investigación? Búsqueda bibliográfica 
- Elaboración de una base de datos. Análisis y representación gráfica de resultados 
- La importancia de la estadística 
- El arte de publicar: cómo escribir un artículo científico. Elección de la revista y política de autorías 

El curso comienza el día 13 de mayo y estará en activo hasta el 8 de julio de 2021. Un curso con 72 hs lectivas tutorizado en cada una de las seis unidades didácticas. 

Toda la información e inscripciones en la página web de Continuum
Os esperamos...

lunes, 26 de abril de 2021

Guía de Práctica Clínica del SNS: "COVID-19 en Pediatría: valoración crítica de la evidencia"


La pandemia por la infección SARS-CoV-2 (y su enfermedad, la COVID-19) han cambiado el mundo por su enorme impacto sanitario, social y económico. Ante esta circunstancia, la investigación al respecto tuvo que ser urgente. Esto originó que en los primeros momentos esta investigación surgiera con urgencia y en condiciones excepcionales, lo que originó la publicación de estudios con importantes limitaciones; con el paso de los meses, las publicaciones científicas ha ido adquiriendo dimensiones sorprendentes por su volumen, su inmediatez y, progresivamente, por su calidad y carácter colaborativo. 

El análisis de la investigación publicada no es sólo un problema cuantitativo, por exceso de información, sino especialmente cualitativo, porque debemos discernir qué estudios son válidos y qué resultados son aplicables. Y en este campo de la pandemia COVID-19 parece muy importante que el análisis se realice, para que la investigación científica marque la pauta de los avances y sean el mejor marco para combatir la desinformación que causan las "fake news", alentadas por las redes sociales. 

En este marco, el paradigma de la Medicina basada en la evidencia (MBE o en pruebas científicas) tiene como fundamento analizar la validez (científica), importancia (clínica) y aplicabilidad (en nuestro medio y pacientes) de aquello que se publica en revistas biomédicas. Bajo este marco, desde el Comité de Trabajo de Pediatría Basada en la Evidencia (CT-PBE) de la Asociación Española de Pediatría (AEP) y de la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPap) nos embarcamos en junio de 2020 en una aventura de revisar la literatura científica, en base a la metodología MBE, publicada sobre el tema de la COVID-19 en Pediatría. 

Después de una gestación de nueve meses, acabamos de lanzar dicho documento, "COVID-19 en Pediatría: valoración crítica de la evidencia" (actualmente en fase de revisión externa por expertos en el tema en las diferentes especialidades pediátricas), que ya ha sido divulgado por la AEP y la AEPap.   Y en pocos días, hemos recibido la agradable sorpresa de que el documento ha sido aceptado como Guía de Práctica Clínica del Sistema Nacional de Salud (SNS) por GuiaSalud  

Tal como se detalla exhaustivamente en las más de 300 páginas del documento, la guía sigo los pasos estructurados bien conocidos en MBE: 
- Se parte de una serie de preguntas clínicas estructuradas, con definición explícita de la población, intervención/exposición, comparación y resultado, y una jerarquización de la importancia clínica de las medidas de efecto valoradas. 
- Se realizan revisiones sistemáticas de la literatura para responder a las preguntas, agrupadas en seis capítulos: epidemiología, clínica, diagnóstico, tratamiento, prevención y vacunas. 
- Se valora el riesgo de sesgo de los estudios seleccionados con instrumentos estándar (RoB-2, ROBINS-I, QUADAS y Newcastle-Ottawa). 
- Se elaboran tablas de evidencia y, cuando fue necesario y posible, metanálisis de las principales medidas de efecto
- Se sigue el sistema GRADE para realizar síntesis de la evidencia, con valoración de su calidad, y, cuando se consideró apropiado, emitir recomendaciones, jerarquizadas en función de la calidad de la evidencia, los valores y preferencias, el balance entre beneficios, riesgos y costes, la equidad y la factibilidad. 

En cualquiera de esos enlaces previos podéis revisar el documento, ya volcado también en la web de nuestro Servicio de Pediatría

Confiamos que esta guía de práctica clínica sea un buen punto de partida de la situación actual de la COVID-19 en Pediatría, conocedores de que el ritmo de desactualización es rápido en esta entidad, pero con el compromiso de ir actualizando la evidencia científica que vaya surgiendo. 

Nada de estos hubiera sido posible sin el gran esfuerzo de los miembros del Comité de Trabajo de Pediatría Basada en la Evidencia que han participado, con especial mención a la Dra. Paz González, coordinadora del grupo, y a aquellos miembros que lideraron cada uno de los seis apartados del documento. 

sábado, 24 de abril de 2021

Cine y Pediatría (589) “La escuela de la vida”, la naturaleza de un cuento social

 

Esta película francesa que hoy nos acompaña es un bella historia que se ha llegado a decir que está a medio camino entre alguna de las dos versiones de El pequeño Lord (John Cromwell, 1936; Jack Gold, 1980), por la relación entre sus personajes, y Guadalquivir (Joaquín Gutiérrez Acha, 2013), por esa experiencia sensorial con la naturaleza. Hablamos de La escuela de la vida (Nicolas Vanier, 2017). 

La escuela de la vida nos llega como un canto de amor a la naturaleza que nos traslada a la región francesa de la Sologne, junto al río Loire, en los años 1920. Vemos como la señora Célestine, esposa de un guardabosque, trae a su casa a Paul, un parisino huérfano de 10 años: “El señor no ha querido que tenga hijos. Así que cuido a los hijos de los demás”. Célestine y su esposo Borel son criados del Conde de la Fresnaye, viudo y solitario. Y esta adopción-acogida se mantiene en secreto, haciéndole pasar por su sobrino, todo un misterio que se plantea al principio y que veremos desvelarse poco a poco. 

Paul (Jean Scandel, elegido entre más de 2000 aspirantes) tiene un carácter arisco, y así lo expresa al principio: “Yo no llamo mamá a nadie”. Pero su vida cambia radicalmente al recibir afecto y al entrar en contacto con la naturaleza. Y ello ocurre sobre todo al conocer a un cazador y pescador furtivo nocturno y taciturno, Totoche (François Cluzet), un anciano que vive en un barco desvencijado en medio del río. Un ermitaño de buen corazón que es descrito así por Célestine: “Totoche no es un mal tipo. Cómo lo diría, solo que es libre”. Y aunque las cosas no son fáciles al principio, tal como reflejan las palabras de Totoche (“Yo no quiero saber nada de un niño. Sobre todo con un parisino”), poco a poco se encariñará de Paul y le enseñará a conocer la naturaleza, el bosque y el río, las plantas y los animales por sus huellas (jabalíes, ciervos, conejos, faisanes,…), a pescar el salmón, a vivir libre. A conocer la escuela de la vida: “La vida es bella cuando quiere. Y hay que disfrutarla. Pasa rápido”. Y esa escuela que vive, rodeado de naturaleza, adquiere un valor simbólico en ese ciervo gigante de 18 cuernos, el rey del bosque que es una leyenda y no ha visto nadie, salvo Paul. Pero que mantiene en secreto para protegerlo, si bien finalmente encuentran al ciervo en una cacería y lo indultan. 

“La tumba es la casa de los muertos con su nombre grabado encima. Así podemos recordarles cuando les visitamos” le dice Célestine a Paul, mientras éste recuerda que no conoce a sus padres, pues su padre murió en la guerra y no sabe dónde está su madre. Finalmente el chico descubre que nació de una historia de amor no consentida y que su madre en realidad fue la primera niña de la que se ocupó Célestine, pues era la muy querida hija del conde. Y éste, en realidad su abuelo, lo reconoce antes de morir: “Y ahora tu estás aquí y necesitas que te quieran”. Y lo nombra heredero universal, por lo que pasa a ser el Señor Paul. Y Totoche y Borel, antes enemigos, ahora comparten el oficio de guardabosques. 

Es por ello que La escuela de la vida se convierte en un cuento de hadas en tiempo de entreguerras, en un cuento social en medio de la naturaleza que nos plantea no pocos conflictos: sentimentales, afectivos, consanguíneos, amistosos, de clase. Y esta película surge de la conjunción de dos peculiares personajes: el director Nicolas Vanier y el actor François Cluzet. 

Nicolas Vanier, aventurero, explorador, fotógrafo y escritor muy conocido en Francia por su ecologismo y sus expediciones, quien se ha especializado en películas en las que la naturaleza, adquiere una importancia fundamental. La relación con el entorno - la tierra, la flora y la fauna - y las historias infantiles de crecimiento y aprendizaje vertebran buena parte de sus títulos, en los que late la aventura y los valores humanos, tal como ocurriera en El último cazador (2004), Lobo (200), Belle y Sebastián (2013), o sus más recientes Volando juntos (2019) o Mi amigo pony (2020). En La escuela de la vida regresa a su tierra natal, en la Sologne, y rememora sus aprendizajes de infancia y juventud alrededor de la naturaleza, de ahí su cierto valor autobiográfico. Por otro lado, el actor François Cluzet se ha especializado en casi un subgénero propio, como son las películas de campiña francesa: Un doctor en la campiña (Thomas Lilti, 2016), El collar rojo (Jean Becker, 2018), Normandía al desnudo (Philippe Le Guay, 2018), junto con La escuela de la vida y Mi amigo pony de Nicolas Vanier. Películas que comparten como principal objetivo la caricia al espectador (para quien desee ser acariciado, claro está), los conflictos sociales de baja intensidad, el buen apoyo musical, el amor a la naturaleza y a los animales, la sublimación del ámbito rural y una especial sentimiento con riesgo de derivar al sentimentalismo. 

Sea como sea, y con esa mezcla de película de naturaleza e infancia de Vanier y de campiña francesa de Cluzet, La escuela de la vida está destinada a todos los públicos, como una buena parte de ambas filmografías. La escuela de la vida es un homenaje a la naturaleza en sí, una oda a la vida en su estado más puro. Y con una conexión bien pensada entre las dos trama principales (la primera parte es la presentación y la entrega a la propia naturaleza; la segunda nos desvela el secreto que esconde la trama), nos muestra la importancia de aprender a vivir sin miramientos y con el sentido de la libertad por delante.

Porque la vida es una escuela. Y en donde la naturaleza siempre debe ser un aula clave para adquirir valores.