sábado, 6 de julio de 2013

Cine y Pediatría (182). “7 cajas” y muchas emociones alrededor de otras adolescencias


El cine de un país es dependiente de su entorno económico y cultural y de los mercados internos. Desde el origen del cine sonoro y durante el siglo XX, el 90% de la producción total cinematográfica en Latinoamérica se concentró solo en tres países: Argentina, Brasil y México. Y Argentina es el único país ganador de algún Óscar dentro de Latinoamérica, con sus películas La historia oficial (Luis Puenzo, 1985) y El secreto de sus ojos (Juan José Campanella, 2010). En Cine y Pediatría hemos ido destacando la peculiaridad e importancia de dos cinematografías de Latinoamérica: Colombia y Argentina, con frecuentes ejemplos. 

Pero hay otros países de Latinoamérica cuyo cine es prácticamente desconocido fuera de sus fronteras. Uno de estos países es Paraguay, un país sin prácticamente industria cinematográfica y en cuya historia solo hay 20 películas cien por cien paraguayas. Y por ello la película de hoy es una gran excepción: 7 cajas (Juan Carlos Maneglia y Tana Schémbori, 2011), premiada en varios festivales internacionales y nominada a galardones de cine de prestigio mundial (entre ellos el Festival Internacional de Cine de San Sebastián y los Premios Goya), con elogios de parte de la crítica y el público. Hasta tal punto que se ha convertido en la película más taquillera de todos los tiempos en Paraguay (superando incluso allí a la superproducción Titanic de James Cameron). 

Es por ello que 7 Cajas se ha convertido en un trepidante y divertido hito del cine paraguayo y una de las grandes revelaciones del cine iberoamericano de los últimos años. 7 cajas es la película que ha situado a Paraguay en el mapa cinematográfico (quizás en el año 2006 lo hiciera parcialmente la Hamaca paraguaya de Paz Encina). Juan Carlos Maneglia y Tana Schémbori no son el Quentin Tarantion de Pulp Fiction o el Danny Boyle de Trainspotting, pero hacen de la dificultad virtud y lo intentan, consiguiendo una película con un ritmo frenético casi hollywoodense al que añaden la idiosincrasia guaraní del Mercado 4 de Asunción. 

7 cajas narra las peripecias de Víctor (Celso Franco), un carretillero adolescente de 17 años en el emblemático Mercado 4 de Asunción, que sueña con aparecer en la televisión y que acepta el sospechoso encargo de evitar que la policía encuentre siete cajas con un contenido desconocido a cambio de la mitad de un billete rasgado de 100 dólares (la otra mitad del dinero se le entregaría cuando éste termine su trabajo). Y es aquí donde el alucinante Mercado 4 y sus gentes se convierten en un personaje más, como un escenario vivo durante las 24 horas del día, ese microcosmos en el corazón de Asunción y, posiblemente, el lugar más emblemático de Paraguay, donde convergen muchas culturas. El mundo del mercado es hostil, competitivo y hay cientos como él esperando llevar en sus carretillas las compras de los clientes a cambio de una pequeña remuneración. 

Víctor tiene que transportar esas misteriosas 7 cajas y emprende el viaje de cruzar las ocho manzanas que tiene el mercado. Misión que se antojaba fácil, pero las cosas se le van complicando: le roban una caja, pierde el móvil, es perseguido por un grupo de carretilleros dispuestos a quitarle la mercancia y también es perseguido por la policía, hasta que entiende que ahora es cómplice de algo demasiado peligroso. 

Un thriller a la paraguaya que encierra toda una filosofía sobre el Mercado 4. Los pasillos de El Mercado 4 son interminables. En él viven alrededor de 500 personas, pero moviliza comercialmente a unas 2.000. Allí conviven, día a día, coreanos, chinos, árabes, judíos y paraguayos. El Mercado 4 vende de todo: frutas, carne, verduras, productos electrónicos, informática, ropa y, a veces, hasta la dignidad. Allí más de un millón de historias se cruzan cada día. Curiosamente la película está subtitulada, pues aunque está rodada en español, también se habla en guaraní y en jopara, el dialecto que mezcla los dos idiomas anteriores. Y curiosamente la película se ha convertido en una especie de símbolo nacional. De hecho, las copias piratas de la película no se venden en el Mercado 4 y eso que es el epicentro de la piratería nacional. El cine, como ven, también puede hacer patria. 

Muchas personas me preguntan cómo consigo localizar tantas películas de tantos lugares, algunas muy ajenas a las carteleras de España. Y la respuesta es clara: por los muchos amigos que, desde las redes sociales, me invitan a conocer nuevas obras del séptimo arte. Esta de hoy es una recomendación de Patricio José Ruiz Lázaro, compañero pediatra en Alcalá de Henares (y cinéfilo empedernido) y un gran conocedor de la adolescencia y trabajador a favor de la adolescencia. Y de adolescentes de otras culturas versa 7 cajas, adolescentes que sobreviven en familias desestructuradas y en sociedades hostiles, sin formación académica, con el trabajo infantil como sustento y balsa de salvación (o perdición). En adolescentes que luchan por salir adelante (sin saber bien a dónde, con el sueño de llegar a aparecer en televisión, quizás como Victor, nuestro protagonista) y en donde su pequeño mundo a veces tiene la extensión de Mercado 4, un pequeño y difícil mundo lleno de emociones.

 

viernes, 5 de julio de 2013

La niñez de algunos genios


"Todas las personas mayores fueron al principio niños, aunque pocas de ellas lo recuerdan". Con esta frase de El principito (Antoine de Saint-Exupéry, 1943) comienza una hermosa y humanística ponencia del Dr. Juan Fernando Gómez Ramirez. Ponencia presentada en el 28 Congreso Colombiano de Pediatría, bajo el atractivo título de "La niñez de algunos genios". 

Porque los genios aman lo que hacen con deleite infantil, porque el genio nace y se hace. Y la infancia marca el día después. En esta presentación se nos invita a reflexionar sobre la infancia de: 
- Steve Jobs. 

 ¿Qué tenían en común estos genios?. Pues quizás estas connotaciones de genialidad: 
- El culto a la naturaleza. 
- El sentirse distinto. 
- La tendencia a la soledad. 
- El avanzar en solitario. 
- El riesgo del rechazo. 
- El temperamento difícil. 
- El ámbito de estudio como refugio. 
- La intervención de maestros sensibles. 
- Un ajuste problemático con la cultura. 

Porque la infancia es, para bien o para mal, parte de lo que somos como adultos. Y finalizamos con otra frase de El principito: "A los mayores les gustan las cifras. Cuando se les habla de un nuevo amigo, jamás preguntan sobre lo esencial del mismo. Nunca se les ocurre preguntar: "¿Qué tono tiene su voz? ¿Qué juegos prefiere? ¿Le gusta coleccionar mariposas?" Pero en cambio preguntan: "¿Qué edad tiene? ¿Cuántos hermanos? ¿Cuánto pesa? ¿Cuánto gana su padre?" Solamente con estos detalles creen conocerle."

 

jueves, 4 de julio de 2013

Recomendaciones para la toma de decisiones ante la negativa de los padres a la vacunación de sus hijos: análisis ético


"Vacunar a los niños es la actividad de prevención primaria más efectiva que se conoce y gracias a las vacunas se han salvado muchas vidas. Los movimientos antivacunas siembran dudas acerca de la seguridad y la efectividad de las vacunas infantiles provocando la negativa de algunos padres a vacunar a sus hijos. Dicha negativa plantea un conflicto de valores entre el derecho de los padres a la crianza de sus hijos según sus creencias y el de justicia, al poner en riesgo la inmunidad del grupo. En España, la ley protege esta capacidad de decisión de los padres al no obligar al cumplimiento del calendario oficial. Los pediatras tenemos un papel esencial en la decisión de los padres y debemos informar con rigor y claridad. Es necesario explorar los valores de los padres y sus preocupaciones, desde la empatía, buscando acuerdos. El respeto a la autonomía no nos exime de argumentar e intentar persuadir para conseguir actitudes y decisiones saludables para los niños. Nuestro compromiso desde el fomento de la responsabilidad es esencial para lograr mantener altos niveles de vacunación que protejan la salud infantil". 

Este es el resumen de un reciente artículo publicado en Anales de Pediatría bajo el título de "Recomendaciones para la toma de decisiones ante la negativa de los padres a la vacunación de sus hijos: análisis ético". El artículo se ha realizado por el Comité de Bioética de la Asociación Española de Pediatría (AEP), firmado por tres buenas amigas, y se encuentra también avalado por el Comité Asesor de Vacunas de la AEP. 

Un artículo que considero de obligado conocimiento y lectura. Porque la vacunación forma parte importante de la actividad preventiva realizada por los pediatras y profesionales de enfermería en Atención Primaria. La medicina preventiva necesita tanto de la ética como de la técnica porque debe tener en cuenta las opciones vitales, las decisiones personales y el estilo de vida, así como el ámbito de las libertades. 

La postura del Comité de Ética de la AEP acorde con lo expresado es: 
1. En una sociedad plural como la actual, debemos asumir que en ocasiones se producirán desacuerdos con los padres, y no solo en el tema de las vacunaciones, debido a las diferentes formas de entender el contenido de la beneficencia para los niños. 
2. El respeto a la autonomía no nos exime de argumentar e intentar persuadir (siempre que haya evidencia científica del beneficio de nuestra recomendación, como en este caso) para conseguir actitudes y decisiones saludables para los niños. 
3. Es indispensable la actitud de respeto y empatía, así como evitar la confrontación, con el objetivo de buscar acuerdos, fomentando la responsabilidad compartida. 

Lo dicho, frente a la salud de los niños (y la vacunación de los niños lo es), obras son amores y no buenas razones. Y este documento es una buen obra...