sábado, 6 de julio de 2019

Cine y Pediatría (495). “Los días que vendrán”… tras nueve meses de embarazo


Carlos Marques-Marcet es un joven director barcelonés que con sus tres primeras películas establece un círculo alrededor las complejidades en las relaciones de pareja y cómo influye en ellas el deseo de tener un hijo. Todo comenzó en 2014 con la película 10.000 Km, continuó en 2017 con Tierra firme y este año 2019 acaba de estrenar Los días que vendrán. Por la primera recibió la Biznaga de Oro del Festival de Málaga y el Goya al mejor director novel y por la última ha vuelto a recoger dicha Biznaga de Oro a mejor película así como la Biznaga de Plata a mejor actriz. Y con ello firma una trilogía accidental (no planificada) en tres contextos sociales diferentes y donde nos hace partícipe de esa implicación emocional con los personajes que nos demanda entender sus actitudes y decisiones. Y para ello es fiel a sus actores, omnipresente David Verdaguer en las tres películas, Natalia Tena en las dos primeras y María Rodríguez Soto en la última y que hoy nos convoca. 

De todas ellas la crítica sitúa a Los días que vendrán como su trabajo más redondo, quizás porque va un paso más allá en cuanto al realismo y la naturalidad de una historia que traspasa la pantalla e impacta en el lado más emocional del espectador. Porque los actores David Verdaguer (en el papel de Lluis) y María Rodríguez Soto (en el papel de Vir) llevan a la gran pantalla una situación real (como es su relación de pareja y el embarazo) para logran dar vida unos pareja de treintañeros y a unas situación ficticias interpretadas con una naturalidad abrumadora. Porque en realidad ellos están viviendo en su vida la situación que se cuenta en la película, y es tan íntimo lo que se cuenta (y se ve) que en diversas escenas nos sentimos incómodos como espectadores, con la sensación de estar invadiendo la intimidad de una pareja. 

Porque para dar la mayor naturalidad a la narración, David Verdaguer y María Rodríguez Soto se tuvieron que mudar durante el embarazo de su hija a un piso contiguo, pues el suyo se convirtió en el escenario de una película durante 50 semanas, las que dedicó Carlos Marques-Marcet a grabar y seguir la gestación. Y para mostrarnos las tribulaciones de Lluís y Vir cuando se enfrentan al vértigo de la paternidad y la maternidad, sobre todo en este tiempo de jóvenes millenial, entendiendo como tal a esa generación Y - cohorte demográfica que sigue a la generación X y precede a la generación Z – que nacieron entre la década de 1980 y principios del año 2000, generación que ha estado generalmente marcada por un mayor uso y familiaridad con las comunicaciones, los medios de comunicación y las tecnologías digitales. 

Y todo comienza con esta pareja esperando algo y una pregunta: “¿Crees que ya está?”. Risas al mirar el resultado positivo del test, luego un abrazo y caras de preocupación, luego el llanto de ella y la pregunta de él: “¿Qué quieres hacer…?. Y la respuesta: “No lo sé… No podemos tener un hijo ahora”. Y la sentencia: “Pues nada, vamos a una clínica y abortamos”. Algo tan habitual y natural como la vida misma, que puede llegar a parecernos normal…y que esta pareja llega a definir como nosotros estamos bien y el hijo cuando nos vaya bien. 

Y es por ello que, a partir de ahí, Marques-Marcet hace uso de su cámara en mano, su imagen granulada, sus primeros planos y sus planos psicológicos para adentrarse en la decisión de seguir adelante con el embarazo y la relación de pareja. Y para contarnos durante esos nueve meses las dudas de una pareja en construcción, sus miedos, sus expectativas, su tránsito hacia algo desconocido que les cambiará la vida. Y un acto tan maravilloso como gestar una nueva vida se convierte en dudas, dudas y más dudas sobre lo bueno y lo malo, y por ello dice Vir: “¿Sabes lo que no es mejor para el niño? Abortar. Es que es muy raro pensar lo que es bueno y no es bueno cuando has decidido abortar”. Y la joven pareja afronta con una mezcla de ilusión, humor, preocupación y miedo, su destino como padres. En ese camino se encuentran diversos obstáculos, reflejando la incertidumbre en la que vivimos actualmente, aunque para los abuelos – otra generación – perciban la noticia como el día más bonito de su vida. Es lo que tiene la generación millennial y esas relaciones más o menos “líquidas” en la que los cambios de pareja son muy habituales en contraste con lo que sucedía en generaciones anteriores y la maternidad tiene otra dimensión. No sé si es mejor o peor, pero sí conocemos que es bastante diferente. 

Los días que vendrán es la crónica de un embarazo que lo cambia todo: en el trabajo, en la vida sexual, en la relación de pareja, en la perspectiva de vida. Y Vir piensa: “Es muy fuerte. Te preñas y de pronto eres la heroína nacional”. Y durante el film caminamos por los distintos meses de la gestación y momentos como la búsqueda del nombre a la niña (se lo juegan a los chinos y el nombre elegido es Zoe), la decisión de si casarse o no (“No nos casaremos, pero arreglaremos los papeles”, llena de pragmatismo, pero con un romanticismo que ya no se lleva), la discusión de si el parto ha de ser hospitalario o domiciliario (“Siempre me has recordado que es cosa tuya y que no voy a entenderlo” le replica Lluís), los conflictos de pareja que llevan a plantearse la separación (“Es que yo quiero estar ahí cuando nazca”, reclama el padre). Y es que según el director, el tema central de la trilogía que acaba de completar es "la dificultad de entender al otro". Y en Los días que vendrán, Lluís no entiende cuál es su lugar y Vir se siente incomprendida durante todo el proceso de embarazo, dando lugar a un sutil y jugoso conflicto de género. 

Y esta historia atesora un curioso tesoro: una vieja grabación en VHS con escenas del auténtico embarazo de la madre de la protagonista y el parto de Vir. Y es así como nos encontramos no ya con una historia basada en hechos reales, sino que los propios hechos reales son los que van marcando los pasos de la propia historia. Y la historia llega a la rotura de aguas, a las contracturas de parto, al periodo de dilatación, a la monitorización hospitalaria, a la decisión de realizar una cesárea por primípara y no progresión del parto,… La cámara lo filma todo, también la cesárea con anestesia locoregional y los espectadores vemos nacer a Zoe, como los padres, y con ellos lloramos de alegría… Y un mensaje que surge de esa cinta VHS: “Que tu vida sea tan preciosa como fue para nosotros tu primer día de vida”. 

Los días que vendrán es una película compleja, pero valiente, no fácil de ver, pero necesaria para sentir los cambios físicos, emocionales y morales de esos días que vendrán con los meses de gestación. También es cierto que no parece la película más adecuada para aquellos que decidan tener un hijo, pues aunque siempre es un periodo clave, por fortuna en la mayoría de las ocasiones se vive con más luminosidad y sencillez que lo hacen nuestros protagonistas. Y por ello nos quedamos con el largo plano secuencia final de Vir y Zoe, madre e hija, fundidas en una sola persona durante el acto de lactancia materna. En esta escena es cuando podemos entender de manera visual el verdadero significado de la maternidad, del amor y de la propia vida. 

Y mientras salen los títulos de crédito finales, seguimos viendo a Zoe tomando el pecho y oímos los sonidos de succión y con ello. Y con ello recordamos el famoso pensamiento del escritor cubano, José Martí: “Hay un solo niño bello en el mundo y cada madre lo tiene".

 

miércoles, 3 de julio de 2019

INMUNOMEDIA: docencia multimedia de un docente “de cine”


Hay veces que se cierran círculos de forma inesperada. Y todo concuerda felizmente. 

Algo así ocurrió en la XIV Jornada MEDES, “Lenguaje médico centrado en el paciente”. En la tercera mesa redonda, bajo el epígrafe “Estrategias para mejorar la comunicación”, tuvo lugar la ponencia “El lenguaje médico y las nuevas tecnologías y tendencias”, que fue realizado por el Prof. Alfredo Corell, profesor titular en Inmunología en la Universidad de Valladolid. Entre sus mensajes parece claro que hay que ponderar el valor del buen uso de internet y las redes sociales para difundir ciencia de calidad y para vencer la “infoxicación”, donde los usuarios aprecian cada vez más la imagen sobre la palabra, donde la blogosfera está cayendo en desuso respecto a la multimedia, y estas herramientas multimedia deben ser parte de la innovación en docencia y en comunicación. 

La primera sorpresa fue saber que Alfredo Corell es también el coordinador del proyecto INMUNOMEDIA, quien recibiera hace meses el Premio MEDES 2018 al mejor proyecto en la difusión del español médico. Un premio que concedimos por unanimidad por hacer de la innovación un empeño de larga trayectoria, y cuyo objetivo principal era suplir la falta de contenidos de calidad en español en Inmunología, además de combatir los efectos del exceso de información o “infoxicación” en la materia. Con ese fin, se recopilaron los apuntes de los estudiantes, muchos de ellos enriquecidos con dibujos muy precisos, y todo ello entró de lleno también en las redes sociales. Como razón del éxito internacional de INMUNOMEDIA, cabe citar las "inmunopíldoras", pequeños vídeos explicativos que, con concisión, ritmo y códigos actuales difunden a nivel mundial conceptos esenciales de inmunología. De forma que se trata, actualmente, del portal mas reproducido del mundo en inmunología, con casi 2,5 millones de visitas, especialmente desde México y España. 

Más allá o de forma simultánea se desarrolla Inmunomedia 4.0, que quien quiera conocer mejor os aconsejo revisar este artículo, pero en cuyo resumen nos explican “El nuevo profesor-tutor desempeña competencias que incluyen el uso de las nuevas tecnologías, el diseño de Objetos de Aprendizaje Multimedia (OAM) y la supervisión del aprendizaje del alumnado. En este contexto, Inmunomedia 4.0 –proyecto en el que participan las Universidades de Valladolid, Alicante, Complutense y Toulouse III- pretende responder a necesidades y carencias en la docencia de la Inmunología en titulaciones Biomédicas: en primer lugar “Elaborando y difundiendo OAMs" de Inmunología de calidad, como la colección de “Inmunopíldoras” de gran impacto entre universitarios hispanoparlantes; en segundo lugar "Coleccionando OAMs en tablones" (“Content Curation”) que proporcionan a estudiantes y profesores información útil, etiquetada, contrastada y organizada por Módulos. De las diferentes herramientas de “Content Curation” utilizadas, las de mayor repercusión han sido las colecciones realizadas con “Scoop.it” y “Pinterest”; en tercer lugar "Implicando activamente a los estudiantes" de diferentes universidades en la elaboración de un “Periódico Universitario de Inmunología” tras emitir en twitter noticias de interés inmunológico usando hashtags, que se rastrean y generan un diario en “Paper.li”; y finalmente "Impulsando la tercera misión universitaria" elaborando materiales divulgativos multimedia de inmunología y difundiéndolos en redes sociales, a los pacientes e incluso en lugares públicos (colección de videos “Canal Defensas”)." 

La segunda sorpresa, o quizás ya no, después de lo anterior, es conocer que Alfredo Corell ha sido elegido este año como el mejor profesor universitario de España según la II convocatoria de los premios Educa Abanca. Estos premios conocidos como los "Goya de la Educación" realzan la figura del buen docente y tienen como característica principal que ningún profesor se puede presentar individualmente, deben ser sus alumnos quienes lo propongan. Y no es de extrañar, pues su método docente utiliza clases en los bares, obras de teatro en el aula, una página web o las lecciones por YouTube, además de cualquier método tradicional conocido. 

Y es así como hace un par de días en El Escorial tuve, entre otras muchas experiencias, la oportunidad de aprender que hay una universidad viva más allá de ANECA, que hay docentes que aman su profesión pese a las dificultades, que los alumnos se merecen que los docentes salgamos de nuestra zona de confort. Por ello, tuve el placer de regalar “Cine y Pediatría 8” a Alfredo, pues a un docente “de cine” le resultará amable un libro que lleva por título “una oportunidad para la docencia y la humanización en nuestra práctica clínica”. Porque un libro vale lo que valen sus lectores… y por ello esta foto que hoy sirve de presentación a este post. 

Y por ello el círculo se cerró felizmente. Y así es el azar, aunque quizás nada ocurra por casualidad.

Os dejo una “inmunopíldora” de INMUNOMEDIA, pues una imagen vale más que mil palabras, porque este vídeo vale más que este post.

lunes, 1 de julio de 2019

Actualizaciones de EvidenceUpdates en Neonatología (XV): primer semestre 2019


Un semestre más - y llevamos 15 ediciones y más de 7 años - retornamos con las actualizaciones de EvidenceUpdates en Neonatología, en esta ocasión con el primer semestre del 2019, tanto para revistas biomédicas como en Colaboración Cochrane. 

Como es habitual, seleccionamos aquellas revisiones sistemáticas con una puntuación > 5 en las áreas de interés de EvidenceUpdates: