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viernes, 4 de octubre de 2013

Niños asesinados por sus padres en España. ¿Hasta cuando?




Todos estamos sobrecogidos por el asesinato de Asunta, la niña de Santiago de Compostela brutalmente asesinada hace algo más de una semana. Sus padres están detenidos como presuntos culpables de este crimen. Si esta culpabilidad se confirmara, serían ya 18 los niños que han sido asesinados por sus progenitores en nuestro país en lo que va de año. Y aún quedan tres meses para que éste acabe...

Podemos leer la relación de estos crímenes en la prensa generalista. En "El Mundo" nos ofrecen los detalles de los 17 asesinatos confirmados en 2013. En los titulares podemos leer, además, que en 48 niños murieron a manos de sus progenitores en 2010 y 2011 (24 en casa año). Y que 300 niños fueron asesinados por sus padres en los últimos 15 años...

Periódicamente surge una noticia como la del crimen de Santiago. Y todos nos echamos las manos a la cabeza. Nos parece horrible que algo así suceda y es bueno que nos indignemos. Pero...

... Pero yo no veo que estos crímenes cometidos sobre las criaturas más inocentes que existen, los niños, reciban una consideración especial por parte de nuestras autoridades legislativas y políticas. No existen (o no he sido capaz de encontrar) estadísticas oficiales que lleven al día este triste conteo de crímenes. Algo así debería existir, como ya existe para la llamada "violencia de género". Todos estamos al día, recibimos cumplida información, de las mujeres que son asesinadas por sus parejas masculinas. Y existen penas especiales para estos casos. Y un teléfono de emergencia de ámbito estatal para denunciar. ¿Existe algo de esto para nuestros niños y adolescentes en España? De momento, no.

Se ha intentado englobar a parte de estos crímenes dentro de las estadísticas de la violencia de género pero ello no explica, ni mucho menos, la dimensión real del problema. Si volvemos a la descripción de los casos que se publica en la prensa, podemos comprobar que la madre y el padre se reparten casi al 50% la autoría de estos crímenes

En cualquier caso, los niños no tienen quien les defienda. No tienen "conciencia de grupo", son dependientes emocionalmente de sus padres y no pueden formar ni constituir asociaciones que defiendan sus intereses como sí sucede con colectivos de personas adultas. ¿Quién hará esto por ellos? Los niños no votan, los niños no se meten en política... los niños sólo quieren que les quieran y les cuiden. Los niños siguen siendo los grandes desprotegidos de nuestra civilizada y desarrollada sociedad. No parece que a nadie le interese especialmente el problema de que puedan correr peligro de muerte en muchos casos. No es un problema sanitario, es un problema social y un problema moral.

Mientras tanto, mientras echo de menos esa estadística oficial dedicada exclusivamente a contar el número de niños asesinados por sus padres, mientras espero que las penas por asesinar a un niño sean ejemplares, mientras espero que haya un teléfono de ayuda inmediata de ámbito estatal que no deje huella en la factura... los casos se seguirán sucediendo. Ante la indignación a corto plazo y el olvido a medio-largo plazo.

miércoles, 22 de agosto de 2012

Recordando a las "missing women", denunciando una atrocidad


En la actualidad, el número de niñas no nacidas en el mundo podría ascender a los 100 millones. Son las llamadas "Missing women" o "Mujeres desaparecidas" como las ha definido Amartya Sen, filósofo y economistas bengalí, ganador del Premio Nobelde Economía en 1998. 

Y es principalmente en Asia donde estas prácticas están más extendidas. India, Pakistán y China son algunos de los países que practican el infanticidio, el aborto selectivo y el feticidio: cientos de miles de niñas desaparecen nada más nacer. Ni la medicina ni las leyes han conseguido erradicar estas prácticas; pero la denuncia y la conciencia no debe desaparecer en ningún momento. 

Por ello, volvemos a recordar una película documental que, aunque ya estrenada hace más de 5 años, es un clásico: La maldición de ser niña, una producción francesa dirigida por Manon Loizeau y Alexis Marant y que refleja esta terrible realidad que afecta a millones de mujeres en el continente asiático. Este documental obtuvo, entre otros, el Prix Albert-Londres 2006, el Grand Prix y Prix du Public Figra 2007 y el Prix Etoile de la SCAM 2007. 

Algunas frases extraídas del documental son puro dolor y pura reflexión: 
"Tienes tres hijas, debes matar a una...las hijas no sirven para nada". 
- "Solo los hijos tienen preferencia y son motivo de regocijo". 
- "Tener hija es como regar el jardín del vecino". 
- "Una madre seguirá teniendo hijas y abortando hasta que nazca un varón". 
"La política del hijo único lleva a los padres a matar a sus hijas antes de nacer". 

Así, los datos son escalofriantes; las imágenes más: 
- En India se contabiliza un déficit de 40 millones de mujeres. La ecografía ha llevado a la eliminación sistemática de los fetos femeninos. Ya existen los pueblos de solteros, fruto de 20 años de infanticidio. 
- En Pakistan la tasa de mortalidad de las niñas triplica a la de los niños. Una pobreza creciente causa cada día el abandono de las bebés niñas, muerta o vivas, en las fosas comunes. 
- En China la desaparición de las niñas es, primeramente, una consecuencia de la política del niño único establecida hace veinte años. Hay más de 20 millones de hombre que no encontrarán pareja. 

La ausencia de mujeres en Asia tendrá consecuencias políticas y sociales sin precedentes para el mundo entero, el patriarcado o sociedad de la dominación no cesa de sorprender e impactar con sus desastres sanitarios, morales, ecológicos y de extinción de especies. Dolorosa ironía de la historia, historia que a veces no se nos cuenta, historias de siglos de sufrimiento de la mujeres cuyo único pecado es tener una fisiología diferente a la del varón. 

Os dejamos con el documental La maldición de ser niña. Vale la pena "perder" 52 minutos de nuestro preciado tiempo para verlo, reflexionar sobre estas "missing women" y tomar más conciencia. Para denunciar abiertamente una atrocidad. 

domingo, 4 de marzo de 2012

Sobre el infanticidio y el aborto selectivo: somos hipócritas


Los lectores habituales de este blog habreis notado, sin duda, que los dos últimos domingos no hemos publicado nuestro habitual resumen blogosférico. Hay circunstancias vitales en la vida que a veces te obligan a parar, a reflexionar, a hacer un alto en el camino y que requieren toda tu atención. Para poder reemprender el camino de nuevo, quizá de otra manera. En cualquier caso, estoy de vuelta.

... Y a veces volver no es tan sencillo. Uno retoma el contacto con la realidad y hay noticias que te hacen daño con sólo leer los titulares. Si sois lectores de prensa habreis tenido la oportunidad de leer la siguiente noticia: "Un artículo en defensa del infanticidio incendia la Red". Si uno lee la noticia entera y algunas frases del artículo en cuestión es inevitable que la sensación de espanto aumente. Veamos algunas de estas frases y/o fragmentos de la noticia:

Alberto Giubilini y Francesca Minerva, de las facultades de Filosofía de Milán (Italia) y Melbourne (Australia), sostienen en su argumentario que un feto y un recién nacido son dos seres "moralmente equivalentes", puesto que ambos tienen el potencial de convertirse en personas. Y desde esa premisa, defienden que las mismas razones que justifican el aborto de un feto sirven también para el infanticidio.

"El aborto posparto [que es la expresión que utilizan] debería ser permisible en todos los casos en los que lo es el aborto. Incluso aunque el niño no presente ninguna discapacidad"

Los firmantes sostienen que matar a un recién nacido después del parto no es una alternativa al aborto ("realizarlo en las primeras fases [del embarazo] es la mejor opción"). Sin embargo, añaden, "si después del nacimiento se detectase alguna enfermedad no identificada durante la gestación; si algo va mal durante el parto o si alguna circunstancia económica, social o psicológica cambiase y supusiese una carga inaguantable", las personas deberían tener la opción de no verse forzadas a hacerse cargo del niño. Y aunque admiten que la adopción puede ser una alternativa al infanticidio... "podría causar un estrés psicológico insoportable"
.

Tanto el acto en sí - defensa del infanticio - como las justificaciones que los presuntos "expertos en bioética", autores de las mismas, aducen me parecen de una crueldad y de una inhumanidad insoportables. Vivimos en una sociedad profundamente hipócrita. El desarme moral se ha extendido por el supuestamente considerado "primer mundo" o "mundo civilizado", el de las democracias ejemplares, el "mundo defensor de los derechos individuales". Somos hipócritas, reconozcámoslo. Mientras celebramos, por poner un ejemplo, "El Día del Síndrome de Down" o el "Día de las Enfermedades Raras", abortamos a estos niños cuando aún no han nacido si nos es posible. Eso sí, "legalmente". Equiparamos legalidad a moralidad cuando ambas cosas poco o nada tienen que ver. Hemos podido verlo sin más estos días en diversos juicios a algunos políticos o jueces, juicios en los que las sentencias han sido desfavorables a los acusados. Sentencias quizá ajustadas a la ley, pero que éticamente son poco o nada aceptables. Somos hipócritas.

Se nos cae la lágrima en Navidad, época de "telemaratones solidarios", de sentirnos "qué buenos que somos"... durante unos días. Somos hipócritas.

No ha sido la única noticia dolorosa de estos días. Vamos con otra: en el Reino Unido ha saltado la noticia de que allí se practican abortos selectivos. Un ejemplo: una pareja desea un niño pero la ecografía pone de manifiesto que el feto es una niña. No hay problema, se procede al aborto de la niña. Veamos por ejemplo un diálogo real, grabado con cámara oculta, en una clínica británica:

- ¿Por qué quiere abortar?
- No quiero una niña.
- De acuerdo, pero en su legajo señalaremos otra razón. Demasiado joven para ser madre, ¿le parece?


En el Reino Unido el asunto ha salido a la luz. ¿En cuantos otros países, incluido España, no estará probablemente sucediendo lo mismo?

El aborto selectivo no es ninguna novedad por otra parte. De él ya habíamos hablado en este blog ("Una generación sin mujeres" (China, Corea e India), "Día Internacional de la Mujer y su situación demográfica en el planeta". Os invito a que leais esas entradas, antiguas pero totalmente vigentes en la actualidad. Desgraciadamente vigentes.

Nuestra sociedad está cayendo en picado por una pendiente resbaladiza desde el punto de vista moral. La defensa de la vida no es una cuestión religiosa, como muchos quieren hacer ver para así, de este modo, poder justificar cualquier acción por horrible y deplorable que sea ésta. La defensa de la vida debería concernir a creyentes, agnósticos y ateos. Y tampoco es una cuestión política. La defensa de la vida debería concernir a todas las personas, independientemente de su ideología. Somos hipócritas.

... Y hay, para mi en particular, algo muy doloroso: la escasa repercusión blogosférica que han tenido, en mi opinión, estas noticias. Estamos anestesiados moralmente, el "buenismo" imperante en gran parte de la blogosfera sanitaria ha sustituido estos días a la denuncia abierta de lo que son, simple y llanamente, crímenes contra la humanidad. Crímenes que ya se están cometiendo y crímenes que ya se están planificando, con nombres edulcorados, eufemismos como llamar al asesinato de niños recién nacidos "aborto postparto". Somos hipócritas.

Estamos muy preocupados por la crisis económica, y con razón. Estamos asistiendo a auténticos dramas humanos. Basta leer la excelente entrada de Vicente Baos en su blog "El Supositorio", titulada "No pueden más". Dice Vicente: "La consulta se está llenando de gente desesperada que viene a pedir ayuda por su ansiedad, y hablo de un perfil específico entre otros: madres jóvenes con empleos precarios, da igual su cualificación: limpiadoras, trabajadoras de supermercados, becarias del CSIC o "jóvenes en prácticas sobradamente preparadas en empresas de prestigio" que han tenido el valor de tener hijos, no a una edad precoz, sino a una más que razonable, que no tienen tiempo de ver a sus hijos, que se sienten culpables por ello, que ven sus condiciones laborales y económicas deterioradas y no pueden más. Se sienten tristes y decaídas, no quieren "pagarlo con los demás" por su irritabilidad, que se dan cuenta de que tienen que aceptarlo pero no pueden más, que se avergüenzan de llorar con facilidad, también en la consulta, que no quieren tomar medicación pero no pueden más". Y continúa Vicente escribiendo "Ésta es una de las realidades de nuestra sociedad que hay que sacar a la luz, que las medidas "dolorosas" que hay que tomar no sean anónimas, que tengan la cara de las personas, que al menos quienes tienen que tomar las decisiones - desde el Banco Central Europeo, los burócratas de la Unión Europea, los Gobiernos central y autonómicos hasta los economistas tertulianos (por ejemplo La Brújula de la Economía de la Onda Cero) - dando lecciones de lo inevitable que es hacer recortes duros para que "la inversión fluya", no salgan limpios por sus acciones y opiniones, que se vean salpicados, al menos, de las lágrimas de sus víctimas".

Y es que la causa de la crisis económica que nos asola tiene un origen moral
. La carencia abosula de principios éticos, la caradura de tanta gente, la corrupción sin límites nos ha llevado a la actual situación de la que todos somos víctimas y también en algún caso - reconozcámoslo - responsables.

¿Qué tienen que ver el infanticidio, el aborto selectivo y la crisis económica que tanto sufrimiento está generando? La profunda crisis moral que padecemos. Hasta que no refundemos una sociedad basada en principios que realmente defiendan al individuo, desde la concepción hasta su muerte, y en principios que protejan a las personas de los abusos de otros, del robo, el latrocinio, la corrupción y la mentira, seguiremos leyendo noticias terribles como las que he tratado. Y seguiremos sufriendo las terribles consecuencias de la crisis económica que nos asola.

Porque una sociedad sin principios es una sociedad con electroencefalograma plano. Es una sociedad herida de muerte. Es una sociedad podrida. Una sociedad "zombie". Es una sociedad muerta.

Este domingo no voy a repasar otros blogs porque hoy quería hablar de estos temas y no quería que quedaran "diluidos" con otros. Por otra parte, considero que son temas de la suficiente importancia como para que reciban una entrada exclusiva. Son para mí las noticias de la semana. Noticias que no han recibido la atención debida porque somos hipócritas.

Como entiendo que esta es una entrada dura y que puede resultar polémica para algunos (aunque jamás entenderé que alguien justifique el infanticidio y el aborto selectivo), la firmo con mi nombre y apellidos. Así que las posibles bofetadas, por favor, dirigirlas a:

José Cristóbal Buñuel Álvarez
Pediatra que manifiesta su opinión personal, sin representar a nadie más que a sí mismo.

No quiero despedirme sin mi habitual vídeo musical. "Gracias a la Vida", de Violeta Parra. Que paseis un feliz domingo.

martes, 15 de febrero de 2011

Separaciones matrimoniales: la necesidad de poner a los hijos a salvo


Es un hecho bien conocido que las separaciones matrimoniales están en alza. Muchas de esas parejas tienen hijos. Cada pareja es un mundo y cada situación es diferente. Muchas separaciones son inevitables. Sin embargo, en muchas ocasiones - demasiadas - el niño es víctima de estas situaciones. A veces, la víctima principal.

Noticias como las siguientes:"El padre de las mellizas suizas dejó escrito haberlas matado y anunció su suicidio"
", o esta otra "Detienen en Barcelona a una mujer acusada de matar a sus mellizos en Lituania (Los padres de los niños se habían divorciado hace un año y, al parecer, el padre reclamaba la custodia de los niños)" representan el grado extremo de hasta donde son capaces de llegar algunas personas: "si no pueden estar conmigo, mejor que no estén con nadie". El asesinato de niños en situaciones de separación matrimonial es afortunadamente infrecuente, pero tampoco es excepcional.

Ante toda situación de separación matrimonial, una prioridad debería ser "poner a los hijos a salvo". No podemos pasar por alto noticias como esta. Si no ponemos a los hijos a salvo, estos pueden convertirse en adultos con problemas.

La tarea no es fácil pero es imperativa. Artículos como el recientemente publicado en la revista FAMIPED son de obligada lectura para afrontar estas situaciones.
Os recomiendo el artículo y su bibliografía, especialmente "El divorcio y los hijos: guía de uso".

lunes, 8 de marzo de 2010

Día Internacional de la Mujer y su situación demográfica en el planeta

Hoy es el Día Internacional de la Mujer. Y ayer, en el blog "Pediatría Social" (muy recomendable blog), su editor escribió una entrada, "Genocidio de niñas", que nos debería hacer pensar a todos. Se trata de una reflexión sobre un artículo preocupante publicado en "The Economist": el "gendercidio" (término acuñado por la propia revista) o genocidio selectivo de niñas que en pleno siglo XXI tiene lugar en todo el mundo.

Copio y pego el texto de la entrada de dicho blog, y que cada uno extraiga sus conclusiones.

Muy recomendable leer el artículo original en "The Economist" (en inglés, eso sí)

"La conocida revista semanal The Economist lleva a su portada esta semana entrante la realidad de la eliminación selectiva de fetos femeninos o el infanticidio impune de niñas en diferentes partes del mundo. http://www.economist.com/printedition/displayStory.cfm?Story_ID=15606229


Desde este rincón nos hacemos eco de este enorme problema social que afecta a la mitad de la pobablción, la que detenta dos cromosomas X, que ve disminuir sus números de forma creciente y con justificaciones inaceptables.


Y aún peor, con consecuencias imprevisibles en el plazo de una generación. Entre 40 y 60 millones de orientales, hindú o chinos, no encontrarán pareja del sexo opuesto coetánea. Habrá que ver que hacen entonces.


Poco podemos los pediatras sociales hacer desde aquí, como no sea tomar conciencia de ello y lamentarlo."