miércoles, 7 de enero de 2015

Invitar a leer: uno de los mejores regalos (de Reyes… y de príncipes y de mendigos) para nuestros hijos


Hace años, la Asociación Americana de Pediatría sugirió un decálogo de recomendaciones de interés para los padres en la atención y cuidado de sus hijos. Eran consejos obvios, pero por obvios son interesantes recordar para todos. Pues bien, el primer consejo era éste:
“Lea a sus hijos cada día”: puede comenzar tan pronto como a partir de los 6 meses de edad. La lectura de los padres muestra a los niños la importancia de la comunicación y le motiva para la lectura más adelante. También proporciona un contexto para comentar diversos aspectos y para que usted pueda descubrir mejor lo que se va creando en la mente de sus hijos.

Hace justo un año compartíamos la buena experiencia de la Sociedad Argentina de Pediatría y su programa "INVITEMOS A LEER", con dos guías clave: una de ellos es la Guía para el pediatra y la otra, la Guía para padres, abuelos, tíos y hermanos.

Desde este blog, hace dos noches de Reyes, invitábamos a regalar lecturas, especialmente de libros escritos por algunos pediatras de la Asociación Española de Pediatría, pediatras que vinculan a la profesión médica el placer de escribir y la palabra.

Y hace tan solo unos días compartíamos el vídeo que podéis ver abajo, un corto titulado “Irene” de tan solo dos minutos y que os aconsejo. Finaliza con un contundente colofón: “LEO PARA SER LIBRE”.
Mensajes oportunos para regalar libros, más en esta época de regalos. Regalos para nuestros hijos, amigos, para nuestro hogar. Regalos para Reyes,... para príncipes y para mengidos. “Siempre imaginé que el Paraíso sería algún tipo de biblioteca” nos recuerda Jorge Luis Borges y Edmondo de Amicis afirmaba aquello de “una casa sin libros es una casa sin dignidad”.

Hoy celebramos desde el blog el valor de la lectura y el valor de las palabras. Y lo celebramos recordando este texto de Pablo Neruda, publicado en su poemario de 1974, “Confieso que he vivido”.
“…Todo lo que usted quiera, sí señor, pero son las palabras las que cantan, las que suben y bajan… Me prosterno ante ellas… Las amo, las adhiero, las persigo, las muerdo, las derrito… Amo tanto las palabras… Las inesperadas… Las que glotonamente se esperan, se acechan, hasta que de pronto caen… Vocablos amados… Brillan como perlas de colores, saltan como platinados peces, son espuma, hilo, metal, rocío… Persigo algunas palabras… Son tan hermosas que las quiero poner todas en mi poema… Las agarro al vuelo, cuando van zumbando, y las atrapo, las limpio, las pelo, me preparo frente al plato, las siento cristalinas, vibrantes ebúrneas, vegetales, aceitosas, como frutas, como algas, como ágatas, como aceitunas… Y entonces las revuelvo, las agito, me las bebo, me las zampo, las trituro, las emperejilo, las liberto… Las dejo como estalactitas en mi poema, como pedacitos de madera bruñida, como carbón, como restos de naufragio, regalos de la ola… Todo está en la palabra… Una idea entera se cambia porque una palabra se trasladó de sitio, o porque otra se sentó como una reinita adentro de una frase que no la esperaba y que le obedeció. Tienen sombra, transparencia, peso, plumas, pelos, tienen de todo lo que se les fue agregando de tanto rodar por el río, de tanto transmigrar de patria, de tanto ser raíces… Son antiquísimas y recientísimas… Viven en el féretro escondido y en la flor apenas comenzada… Qué buen idioma el mío, qué buena lengua heredamos de los conquistadores torvos… Estos andaban a zancadas por las tremendas cordilleras, por las Américas encrespadas, buscando patatas, butifarras, frijolitos, tabaco negro, oro, maíz, huevos fritos, con aquel apetito voraz que nunca más se ha visto en el mundo… Todo se lo tragaban, con religiones, pirámides, tribus, idolatrías iguales a las que ellos traían en sus grandes bolsas… Por donde pasaban quedaba arrasada la tierra… Pero a los bárbaros se les caían de la tierra de las barbas, de las herraduras, como piedrecitas, las palabras luminosas que se quedaron aquí resplandecientes… el idioma. Salimos perdiendo… Salimos ganando… Se llevaron el oro y nos dejaron el oro… Se lo llevaron todo y nos dejaron todo… Nos dejaron las palabras”. 

¡¡ Feliz LECTURA !! 

martes, 6 de enero de 2015

No radiarás a tus pacientes en vano (II)



La realización de pruebas radiológicas innecesarias a nuestros niños ha sido motivo de diversas entradas de este blog ("No radiarás a tus pacientes en vano", "Radiografía de cráneo y traumatismo craneal: ¿Es necesaria?"). Es un tema siempre presente. En el contexto de la medicina hiperdemandante que padecemos, uno de los efectos secundarios de la misma es la petición excesiva de pruebas radiológicas (y de todo tipo).

La cuestión se ha puesto sobre el tapete de nuevo y ha saltado a la prensa generalista. Así, podemos leer ayer mismo que existe "un exceso de pruebas radiológicas en niños". En el texto de la noticia se hace referencia a un reciente estudio realizado en Estados Unidos. Dicho estudio, que analizaba 719 radiografías de tórax realizadas en niños y adolescentes, concluyó que en el 88% de los casos la prueba no alteró el tratamiento prescrito por el médico. Se trataba, por lo tanto, de radiografías innecesarias.

Sirva esto para recordar que la radiografía de tórax, dentro de las pruebas radiológicas existentes, es de la que menos radia. Dentro de la necesaria concienciación de padres y médicos, cabe tener muy presente esta tabla que no es la primara vez que aparece en este blog. ¿Cuánto radia una radiografía de tórax? Pues casi, çasi es la que menos radia. Le ganan por goleada otras como la de cráneo, abdomen... y no digamos ya pruebas radiológicas más complejas como gammagrafías o un escáner. 

Antes de "disparar" una radiografía... tengamos esta tabla siempre presente. Y valoremos si realmente el niño va a beneficiarse del resultado de la prueba realizada.



lunes, 5 de enero de 2015

Nuevo curso en Continuum: Lectura sistemática del electrocardiograma pediátrico


Comienza un nuevo año y comienzan los nuevos cursos on-line de Continuum, la plataforma de formación de la AEP.  

El próximo día 20 de enero comenzamos con un curso siempre útil, siempre necesario y siempre esperado: "Lectura sistemática del electrocardiograma pediátrico". Este curso proporcionará al alumno conocimientos y habilidades necesarios para mantener y mejorar su competencia en la interpretación del electrocardiograma en la edad pediátrica teniendo en cuenta la evidencia disponible sobre su utilidad en el diagnóstico de la patología cardiovascular. 

Al finalizar los dos meses de formación de la actividad, el alumno habrá conseguido una serie de conocimientos, habilidades y actitudes, que se recogen a continuación: 
- Conocer la técnica de realización del electrocardiograma (localización derivaciones, ajustes velocidad y voltaje). 
- Reconocer las variaciones normales del trazado ECG que aparecen con el desarrollo, debidas a los cambios fisiológicos del aparato circulatorio. 
- Conocer y aprender a utilizar las tablas de valores normales. 
- Mostrar un método sistemático de lectura del ECG. 
- Conocer las indicaciones del ECG en pediatría.  
- Identificar las anomalías electrocardiográficas sugestivas de hipertrofia auricular y ventricular.  
- Identificar las anomalías electrocardiográficas sugestivas de alteraciones de la conducción; bloqueo completo e incompleto de rama derecha, bloqueo de rama izquierda, hemibloqueos anterior y posterior. 
- Identificar otras anomalías electrocardiográficas sugestivas de alteraciones de la conducción; preexcitación y síndrome de Wolf Parkinson White.  
- Identificar los cambios anómalos ST-T en el ECG. 
- Identificar los hallazgos electrocardiográficos sugestivos de pericarditis. 
- Identificar los hallazgos electrocardiográficos sugestivos de miocardiopatía hipertrófica. 
- Conocer las indicaciones del electrocardiograma en un niño con síncope.  
- Reconocer las arritmias más frecuentes. 
- Identificar una arritmia benigna. 
- Diferenciar las arritmias que requieren tratamiento urgente de aquellas que lo requieren crónico o que no lo precisan. 
- Identificar los extrasístoles auriculares, los ventriculares, la taquicardia supraventricular y la taquicardia ventricular por medio de criterios electrocardiográficos. 
- Identificar los hallazgos electrocardiográficos sugestivos de canalopatías: Síndrome de QT largo, QT corto y Síndrome de Brugada. 
- Comprender la relevancia clínica del intervalo QT corregido prolongado. 
- Identificar los bloqueos cardíacos (1º, 2º 3º grado) mediante el electrocardiograma. 
- Conocer los cambios electrocardiográficos producidos por las alteraciones iónicas: hipo- e hiperpotasemia, hiper e hipocalcemia.

Y todos estos objetivos serán liderados por miembros de la Sociedad Española de Cardiología Pediátrica y Cardiopatías Congénitas. 

El curso estará en activo hasta el 17 de marzo de 2015 y es un curso para cualquier profesional sanitario interesado en la mejor lectura del ECG. Y, aunque pediatras y residentes de pediatría son los receptores principales, también es un curso que puede interesar a médicos de familia y otros especialistas vinculados con la Pediatría. 

Toda la información e inscripciones en la página web de Continuum. Sin duda, este curso va a marcar un antes y un después, incluso superando al método del Dr. Dubin para la interpretación del ECG... Este es el poder del e-learning y web-based learning.

Un curso que aparece como un regalo en la Noche de Reyes...