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martes, 30 de junio de 2015

Comunicado de la AEP ante el fallecimiento del menor enfermo de difteria



El caso del niño de Olot enfermo de difteria ha terminado de la peor manera posible: con su fallecimiento.

La Asociación Española de Pediatría, con motivo del mismo, ha emitido un comunicado que reproducimos en su totalidad. Deseando que por nuestra parte que un suceso tan desgraciado y evitable no vuelva a producirse nunca en nuestro país.

Éste es el texto del comunicado:

COMUNICADO OFICIAL DE LA ASOCIACIÓN ESPAÑOLA DE PEDIATRIA (AEP) ANTE EL FALLECIMIENTO DEL MENOR INFECTADO POR DIFTERIA 
 Madrid, 27 de junio de 2015.- 


Ante la noticia del fallecimiento del menor de Olot infectado por la difteria, desde la Asociación Española de Pediatría queremos: 



Transmitir nuestro más sentido pesar a la familia del niño fallecido. Hoy, solo vale expresar la más sincera solidaridad hacia ellos. Los pediatras, los médicos en general, llegados estos momentos, debemos estar con los familiares, escuchando, acompañando y comprendiendo su dolor. 



También, hacer un reconocimiento a los profesionales que se enfrentaron inicialmente a un caso de una enfermedad casi desaparecida y de difícil sospecha, y a los del centro hospitalario donde han hecho todo lo posible para intentar que el pequeño se recuperase, así como a las autoridades sanitarias, que han gestionado la obtención de recursos terapéuticos tan especiales de esta enfermedad en las circunstancias actuales. 



Actualmente más del 95% de los niños menores de un año residentes en España está vacunados frente a la difteria, la dosis de refuerzo del segundo año de vida casi alcanza esta cifra; sin embargo las dosis de refuerzo posteriores deben ser mejoradas. Este nivel de inmunización individual y colectiva ha de servir para transmitir un mensaje de tranquilidad a las familias residentes en España respecto a la probabilidad de contraer la infección. No obstante, en la prevención de las enfermedades infecciosas, incluso de aquellas aparentemente eliminadas en nuestro medio como podía parecer en el caso de la difteria, nunca se debe bajar la guardia. 



Asociación Española de Pediatría



Podéis descargarlo también desde el slideshare que insertamos bajo estas líneas:




miércoles, 3 de junio de 2015

... Y volvió la difteria a España después de 30 años



Ante noticias como la de ayer, uno se queda sin palabras: "Un niño de Olot no vacunado, primer caso de difteria en España desde 1987".

Asombroso. Increíble.

La difteria es una de esas enfermedades prácticamente erradicadas del hipotético "Primer Mundo". Sólo hipotético. Y estaba prácticamente erradicadagracias a la existencia de una vacuna segura, inmunógena y eficaz. Una vacuna que está incluida en todos los calendarios de vacunaciones sistemáticas de todos los países del planeta.

El niño en cuestión, que está en la UCI en estado crítico, no había sido vacunado por sus padres.

¿Qué es la difteria? Soy consciente de que este blog lo leen, además de profesionales sanitarios, muchos padres. Así que dejo aquí un enlace de medlineplus, donde se explica en lenguaje sencillo en qué consiste esta gravísima enfermedad. Enfermedad de una muy elevada morbimortalidad.

De los grupos antivacunas ya hemos hablado hasta el hastío en este blog. Conozco bien estos grupos, están bien organizados y es imposible hacerles ver que las vacunas protegen, que las vacunas previenen enfermedades, que las vacunas salvan millones de vidas. Viven en una especie de delirio conspiranoico irreductible. He tenido incluso alguna experiencia personal kafkiana al respecto con personas de estos grupos, experiencia que ya relaté en este blog y que merece la pena volver a leer ("Érase una vez... una historia verdadera sobre "antivacunas").

Este esgraciado y lamentable caso debería hacernos pensar a todos: profesionales de la sanidad, autoridades sanitarias, sociedad en general. Un niño no vacunado corre un grave riesgo de contraer enfermedades potencialmente mortales. Es un riesgo para sí mismo y también para los demás. 

En aras de una supuesta libertad individual para vacunar o no a un hijo se pone en riesgo a los hijos de otros. Ya lo comentó hace unos días Jules Hoffman, Premio Nobel de Medicina: "No vacunar es un crimen".  El doctor Hoffman tiene toda la razón. Lamentablemente... soy pesimista: estos grupos van a seguir existiendo en España. Y van a seguir poniendo en peligro de forma irresponsable a sus hijos y a los hijos de los demás. Sólo una ación legal, política, conviertiendo el calendario de vacunaciones sistemáticas en obligatorio, argumentada por razones científicas que actualmente existen más que de sobras, puede poner fin a esta sinrazón.



viernes, 4 de julio de 2014

La Tos ferina arrasa California


El título de esta entrada puede parecer exagerado. Bien, puede que lo sea. Pero en un país desarrollado, con un calendario vacunal que incorpora la vacunación contra Bordetella pertussis, lo que está sucediendo en este año 2014 es alarmante y preocupante.

Nada menos que 3.458 casos de tos ferina han sido declarados desde el 1 de enero al 10 de junio de 2014 en California. De estos, 800 se han producido en las últimas dos semanas. Se trata de una situación dramática.

Cierto es que la vacuna contra Bordetella pertussis no deja inmunidad a largo plazo, conviertiendo a los adultos es reservorios de esta enfermedad. También es cierto que que la mayoría de casos graves tienen lugar en lactantes muy pequeños, que aún no han sido vacunados con la primera dosis. Aun así, el número de casos es alarmantemente elevado. Hablamos de una enfermedad que en lactantes, especialmente los más pequeños, puede llegar a ser mortal.

No se nos debe escapar también la perniciosa influencia de los grupos antivacunas. De la misma hemos ya escrito mucho en este blog ("Tosferina, movimientos antivacunas y el triunfo de la ignorancia"). Una influencia que en Estados Unidos es enorme, con "famosos" que apoyan la opción de no vacunar basándose en los argumentos más peregrinos. Y para esto no hace falta irse a Estados Unidos, en España estos grupos tienen una influencia cada vez mayor ("Érase una vez... una historia verdadera sobre "antivacunas"", "El 5% de los padres catalanes no vacunan a sus hijos")...

Así estamos. Mientras deseamos que una situación como la de California no se repita en España, no está de más recordar que la vacunación frente a la tos ferina debe ser administrada a adultos y a embarazadas. De este modo se disminuye el impacto del factor "reservorio adulto" y se protege a los recién nacidos. Cataluña ha incorporado la vacunación en embarazadas como forma de disminuir los casos mas graves que suceden en neonatos o lactantes pequeños. Es por aquí por donde debemos seguir caminando. Que no suceda aquí lo que se está padeciendo en California en estos momentos.

jueves, 28 de marzo de 2013

El 5% de los padres catalanes no vacunan a sus hijos


Tener que defender, a día de hoy, que las vacunas son eficaces para disminuir la morbimortalidad de muchas enfermedades infecciosas debería ser algo tan obvio como defender que la Tierra gira alrededor del Sol. Claro que hay gente que sigue pensando que el Sol gira alrededor de La Tierra (ojo, que hay gente que lo cree en el año 2013). Y gente que cree que las vacunas son una conspiración medicofarmacéutica para matar niños o algo así.

Dice el titular de "El Periódico": El 5% de los catalanes no vacunan a sus hijos

No es algo que me pille de sorpresa. Al fin y al cabo, trabajo en Cataluña y es una Comunidad Autónoma en la que los "movimientos antivacunas" gozan de una preocupante buena salud.

Tampoco creo, ni mucho menos, que este fenómeno de la "no vacunación" sea exclusivo de Cataluña. Se da también en otras Comunidades Autónomas y en otros países de nuestro ámbito geográfico. Pero el mal de muchos no es más que consuelo de tontos.

Estos datos son alarmantes y amenazan directamente la consecución de los porcentajes vacunales que aseguran la "inmunidad de rebaño", que permite la no circulación de virus y bacterias en la  comunidad, protegiendo de este modo al pequeño porcentaje de niños vacunados en los cuales la vacuna no es eficaz... y que protege también a aquellos niños no vacunados por la irresponsable decisión de sus padres.

Esta entrada no es para hacer amigos. Ya sé que me van a llover, en cuanto la cuelgue, comentarios diversos de las múltiples sectas antivacunas, imbuidas de su ideología conspiranoica que les lleva a decir que "las vacunas causan autismo" (gracias, Dr. Wakefield, su estudio, aún excluido de la revista que en su día lo publicó, sigue haciendo daño), "que porducen muertes, enfermedades" y otras memeces por el estilo.

En pleno Siglo XXI, estar en contra de las vacunas por pensar que son perjudiciales o que son un "experiemento in vivo" con niños", o cosas similares, es como pensar que la Tierra es plana, como muchos creían en la Edad Media. E incluso ahora. Invito a todos estos padres de las diferentes sectas antivacunas que tanto daño están haciendo en nuestro país (brotes epidémicos de Tosferina, de Sarampión...) a que se hagan socios del Club de Amigos de la Tierra Plana. ¿Es ésta una creencia absurda? A mi me lo parece. Igual que defender que las vacunas son perjudiciales para los niños, lo que no sólo perjudica al niño no vacunado (poniéndolo en riesgo de padecer la enfermedad para la que no ha sido inmunizado, lo que para mí constituye una forma de maltrato por negligencia) sino que pone en peligro a toda la comunidad.

Foto de la Tierra Plana. Dedicada a todos los antivacunas que puedan estar leyendo esto.


jueves, 14 de marzo de 2013

Érase una vez... una historia verdadera sobre "antivacunas"


Érase una vez un pediatra que ejerce su labor en un centro de atención primaria. Un día como cualquier otro, el director de su centro le dice que “le han puesto una reclamación”: unos padres han escrito una queja en la hoja de reclamaciones del centro. Al parecer, a este pediatra, bien conocido por mi y curtido en mil batallas, se le reprochaba que se le “había pasado una tosferina”. Puede pasar. Al fin  y al cabo la tosferina, en sus fases iniciales, en poco o nada se diferencia de un simple resfriado... Así que con tranquilidad revisó la historia y vio – para su tranquilidad – que no. Que no se le había pasado el diagnóstico. Que había diagnosticado corectamente al niño, un lactante de cuatro meses, de tosferina. E iniciado el tratamiento antibiótico pertinente. Gracias a la informatización de la receta electrónica, el pediatra pudo comprobar además que el antibiótico fue comprado por los padres de la criatura en cuestión.

En la hoja de reclamaciones se le acusaba a este buen amigo pediatra, además de no haber realizado el diagnóstico e iniciado el tratamiento – lo que resultó falso como se acaba de exponer... – de no haber tomado en la consulta las medidas pertinentes para que la tosferina, tan contagiosa ella, "se expandiera por la sala de espera del centro de salud". Y este buen amigo mío, de cuya paciencia franciscana doy fe, repasó la historia clínica del niño y vio... que el lactante en cuestión no estaba vacunado por decisión expresa de los padres. No había recibido las preceptivas vacunas que se administran a los 2 y a los 4 meses (la tosferina incluida entre ellas).

Con este material, mi amigo escribió su “pliego de descargos” y se lo pasó al director de su centro de salud, encargado de responder a estos padres tan preocupados por la gravedad de la tosferina y por su contagiosidad, recordándoles que la mejor manera de prevenir esta enfermedad y su contagio es, precisamente, la vacunación que su hijo no había recibido.

Y pasó el tiempo. Este amigo mío no ha vuelto a ver a estos padres ni a su desdichada criatura (que por otra parte se curó completamente). Pero su enfermera le comentó un día que sí habían pedido hora en su consulta para un control rutinario de peso. Los padres ya habían recibido la respuesta del director del centro. La enfermera en cuestión, inasequible al desaliento, les ofreció de nuevo la vacunación a estos padres, más aún teniendo en cuenta la experiencia por la que su hijo había tenido que pasar al no estar vacunado. La respuesta de los padres: “No queremos vacunar a nuestro hijo”.

Fin de la historia. Cualquier parecido con la realidad... es totalmente cierto.

viernes, 4 de mayo de 2012

Una ácida crítica de los movimientos antivacunas: Penn & Teller's Bullshit!

Vía Twitter nos enteramos de estos dos vídeos de la serie Penn & Teller's Bullshit! que son una crítica ácida-humorística de los movimientos antivacunas de Estados Unidos. Son dos vídeos de algo más de 13 minutos. Merece la pena ver los dos hasta el final.

 

jueves, 9 de febrero de 2012

Frente a los movimientos antivacunas, obras son amores y no buenas razones


Las vacunaciones constituyen la actividad de prevención primaria más efectiva que se conoce y la OMS lo recuerda continuamente. Las sociedades científicas (con la Asociación Española de Pediatría y su Comité Asesor de Vacunas a la cabeza) apoyan las vacunas en la infancia, con un esfuerzo continuo en publicar las actualizaciones anuales y con una clara posición de intentar conseguir el calendario vacunal único en España.

El cumplimiento adecuado de los calendarios de vacunaciones sistemáticas está consiguiendo la casi erradicación -al menos en el primer mundo- de muchas infecciones como la polio, difteria, sarampión, rubeola o parotiditis. La consecución de una elevada tasa de protección contra estas y otras enfermedades produce la llamada inmunidad "de grupo" que, en la práctica, hace que estas enfermedades encuentren dificultades insalvables para su propagación. La lucha contra las barreras que impiden la consecución de las tasas de vacunación adecuadas ha de renovarse periódicamente, ante los nuevos retos a los que las sociedades occidentales se enfrentan, entre otros la inmigración con calendarios vacunales incompletos o la proliferación de grupos antivacunas.

Sobre los movimientos antivacunas, ya hay países (como Australia) que han tomado medidas frente a los daños sociales en salud que esta actitud provoca. Daños que en el último año hemos tenido claros ejemplos en España, principalmente relacionados con los brotes epidémicos de sarampión. Sobre la vacuna del sarampión corrieron ríos de tinta cuando se le achacó una inexistente relación con el autismo. Ya hemos hablado en este blog de las teorías conspiranoicas, de los grupos antivacunas y de la falsa asociación vacuna triple vírica-autismo. El triste caso del doctor Andreu Wakefield es algo que la ciencia no se puede volver a permitir, pues el precio ha sido muy caro y con difícil vuelta atrás.

Frente a los movimientos vacunas, obras son amores y no buenas razones. Hace un año este blog divulgó las ideas falsas sobre las vacunas que elaboraron los CDC de Atlanta (I, II, III, IV, V y VI). Hay actitudes que son difíciles de asumir, como las "fiestas" alrededor de una enfermedad infecciosa infantil. O como la foto que acompaña esta entrada nuestra de hoy: inadmisible. Los médicos (con los peditras a la cabeza) y los investigadores (apoyados con la industria que auspicia el desarrollo de nuevas vacunas) somos ,de forma inmensamente mayoritari, profesionales con calidad científica y humana probada y cuyo fin principal es la salud y bienestar de los niños. Esa foto nos denigra...

Los movimientos antivacunas se han "viralizado" de forma importante en Internet. A veces, los padres encuentran antes sus consejos, al realizar una búsqueda en Google, que los de las sociedades científicas. Pero no es hora de lamentos, sino de acciones: los médicos y las sociedades científicas tienen que saltar a la Web social , con información fácil de entender para los pacientes y familiares, información fundamentada en pruebas científicas sólidas y no en especulaciones. Se ha iniciado el camino, pero resta mucho por hacer: más y mejor.

De esto y de mucho más, hablaremos en las IX Jornadas de Vacunas en Alicante, que se celebrarán proximamente y cuyo díptico de presentación os dejo abajo. Obras son amores (y no buenas razones) para que ante los brotes de sarampión y otras enfermedades evitables, no nos volvamos a preguntar: ¿qué hecho yo para merecer esto...?.