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martes, 4 de junio de 2013

Sano y salvo (y libre de intervenciones médicas innecesarias)


Hoy es un día de libros para mi... y de un libro voy a hablar. De un libro titulado "Sano y salvo (y libre de intervenciones médicas innecesarias)" escrito por dos buenos amigos, matrimonio y alma del Equipo CESCA: Juan Gérvas y Mercedes Pérez Fernández.  A ellos pude regalar hace un año mi libro de "Cine y Pediatría" y ellos tuvieron a bien regalarme hace unos meses su libro. 

Algunos compañeros ya han comentado este libro en sus bitácoras tiempo atrás. Yo he tardado un poco más, pues he querido hacerlo después de leerlo... y disfrutarlo a fondo. 

Este libro trata de la prevención y de la precaución necesaria en la aceptación de las propuestas preventivas. El libro está organizado en cuatro secciones: 

1) La salud y sus determinantes: en él se realiza un planteamiento científico, ideológico y social para explicar que la salud es algo más que biología, pues los determinantes del ambiente y sociales han sido, son y serán fundamentales. 

2) Prevención primaria: se aborda el concepto y algunos ejemplos (históricos y actuales). De interés en Pediatría capítulos como "El rechazo a las vacunas" o "La muerte súbita del bebé", al menos para estimular la reflexión. Imprescindible algún capítulo como el "No se mida el colesterol, ¡sea feliz1". 

3) Prevención secundaria: se aborda el concepto, insistiendo en que las actividades analizadas se realizan cuando no hay ni signos ni síntomas que permitan sospechar la enfermedad que se quiere evitar. De interés en Pediatría capítulos como "Hipoacusia en el recién nacido" o "Displasia de desarrollo de caderas". 

4) Contrato preventivo y contrato curativo: se matizan las diferencias, aproximando al lector al impacto que tienen la prevención primaria y secundaria en la relación médico-paciente y relación beneficios-riesgos-costes. 

De ellos aprendí hace muchos años el concepto de prevención cuaternaria (evitar el exceso de diagnóstico, tratamiento y prevención sanitaria) y, desde este blog, lo defendemos siempre que podemos, al igual que en alguna publicación conjunta que pude compartir con los propios autores. De hecho, nuestro encuentro fue casual a partir de un estudio que realicé sobre la controversia entre el cribado universal y selectivo de la hipoacusia neonatal. Y es por ello que a resulta de aquéllo, en la página 283 de su libro se cita esta contribución. Todo un honor, teniendo en cuenta las contribuciones y compañeros que son citados en el texto. 

La lectura de "Sano y salvo (y libre de intervenciones médicas innecesarias)" no deja indiferente e invita a la reflexión. Y propone algo que los autores siempre comparten: "ofrecer la máxima calidad con la mínima cantidad de intervenciones y en el lugar más cercano al paciente". Algo con lo que estoy totalmente de acuerdo: en cualquier momento; y en tiempo de crisis, más. 

Un libro diferente. Un libro provocador. Un libro que recomiendo en un día muy especial para mi, con la casualidad de que hoy es la presentación oficial de "Cine y Pediatría 2".

jueves, 6 de septiembre de 2012

¿Marihuana? No, gracias



La marihuana es una droga "simpática". O así nos la quieren vender algunos, despreciando sus efectos adversos. En clasificaciones antiguas se le consideraba una droga "menor", en comparación con otras de peor prensa y de efectos nocivos más evidentes, como la heroína o la cocaína entre otras.

La permisividad con la marihuana es muy grande en las sociedades occidentales. Y España, probablemente, se lleva la palma. Hace unos meses leíamos la noticia de que los adolescentes españoles tenían el dudoso honor, según la OMS, de ser los mayores consumidores de marihuana dentro del ámbito de los países desarrollados, junto a Canadá. Eran datos de los años 2009-2010. El 16% de los estudiantes de 15 años encuestados admitió haber fumado cannabis en el último mes; y un 30% de los varones y un 25% de las chicas de 15 años reconocían haber probado el cannabis.

Los efectos indeseables del consumo de marihuana a corto y largo plazo son, en general, minusvalorados. Pero ello no quiere decir que no existan. Existen y son graves.

"Fumar marihuana desde los 11 años lastra la inteligencia", hemos podido leer hace muy pocos días en la prensa. La noticia comenta un estudio recientemente publicado en la revista "Proceedings of the National Academy of Sciences of the United States of America". ¿De qué modo "lastra" la inteligencia del cerebro adolescente? Al estudio original os referimos aunque en la noticia de prensa se ofrece abundante información al respecto:  

"... a mayor dependencia del cannabis mayor deterioro cognitivo mostraban los participantes.  El deterioro se observó en diferentes aspectos como la memoria, la velocidad en la que se procesa la información, el razonamiento de los estímulos percibidos y la comprensión verbal. Todas estas alteraciones les generaban problemas en su vida diaria. 

Los investigadores también pudieron comprobar que quienes mostraron un mayor déficit en su rendimiento intelectual eran los que habían empezado antes a fumar marihuana, en comparación con las personas que lo hicieron ya de adultas, en las que no se detectó ningún deterioro persistente.

Por otro lado, el declive del cociente intelectual se dio tanto en aquellos que en su adolescencia fumaban poco (14 días al año) como en los que consumían regularmente cannabis (365 días). Además, el cese del consumo no restauró completamente la función neuropsicológicaentre los que habían fumado persistentemente desde su pubertad".
La adolescencia es un periodo crítico del desarrollo humano. Es una época de experimentación y de descubrimiento. Para lo bueno y para lo no tan bueno. Padres, educadores y por supuesto nosotros los pediatras debemos estar ahí para informar adecuadamente a nuestros adolescentes sobre los peligros de la marihuana y de otras drogas. Porque no existen "drogas buenas y drogas malas". Todas son perniciosas y es nuestra responsabilidad estar ahí para explicar a los adolescentes que la vida puede ser divertida sin necesidad de recurrir a estos productos. Su salud futura - y la de toda la sociedad - está en juego.

lunes, 30 de julio de 2012

De la prevención primaria, secundaria y terciaria... a la prevención cuaternaria.


En este enlace de Wikipedia podemos encontrar un buena explicación de la diferencia entre las distintas modalidades de la medicina preventiva. Según la visión del médico (enfermedad presente o ausente) y la visión del paciente (capacidad de enfermar presente o ausente) se distinguen las tres clásicas modalidades de prevención (primaria, secundaria y terciaria) y una más, reciente, novedosa y de rabiosa actualidad: la cuaternaria. 

En este blog nos encanta hablar de la prevención cuaternaria, y no es la primera vez que lo hacemos. La prevención cuaternaria es el conjunto de actividades sanitarias que atenúan o evitan las consecuencias de las intervenciones innecesarias o excesivas del sistema sanitario, ese exceso de celo diagnóstico, terapéutico y preventivo de nuestra medicalizada sociedad. 

Una entrada del blog Sano y salvo recoge el artículo de Juan Gervás, uno de los verdaderos padres y difusores de este concepto en España, recientemente publicado en Actualización en Medicina de Familia y bajo el título de "Prevención cuaternaria: es posible (y deseable) una asistencia sanitaria menos dañina". Un artículo sin desperdicio, de principio a fin (y que viene acompañado de una presentación en diapositivas) y de más que recomendable lectura. Aún así, recojo los siguientes heurísticos que conducen a una práctica sanitaria menos dañina: 
- «Toda intervención sanitaria conlleva beneficios y daños. Solo algunas ofrecen más beneficios que daños.» 
- «La prevención es mejor que la curación cuando la intervención preventiva hace menos daño que la intervención curativa.» 
- «Las cascadas son inevitables, salvo en su origen.» 
- «Hace menos daño un “no” razonable que un “sí” complaciente.» 
- «Hay muchos problemas para los que no tenemos respuesta.» 
- «Todo paciente tiene alguna conducta sana.» 

Conceptos todos ellos que nos deben ayudar a reflexionar sobre la "arrogancia de la medicina preventiva". De ello tuvimos oportunidad de reflexionar en el campo de la pediatría en un trabajo que escribimos hace unos años en conjunto y que os adjunto. Una arrogancia preventiva que todos debemos tener presente en nuestra práctica clínica (los cribados y a todas las edades, como paradigma) y que en, algún caso, se ha llegado a jugar con la expresión de "este programa de cribado puede dañar gravemente su salud".

 

jueves, 23 de diciembre de 2010

Guía de actividades preventivas para niños y adolescentes de ICSI (Institute for Clinical Systems Improvement)


Hay semanas casi "monográficas". Y esta semana prenavideña va camino de serlo. Hoy toca hablar de la actualización de la guía de actividades preventivas para población infantojuvenil del Institute for Clinical Systems Improvement (ICSI).

La guía gradúa sus actividades desde nivel I hasta nivel IV. Con la particularidad que las actividades de nivel IV no se recomiendan.

Esta actualización del documento se publicó en septiembre de 2010 y, como de tantas cosas, no hemos enterado de ella por twitter mediante la cuenta @eliascordoba.