lunes, 6 de junio de 2016

El español médico y la biomedicina en español: pasado, presente y futuro.


La Iniciativa MEDES es un proyecto singular que tiene como objetivo promover el uso del idioma español como vehículo de transmisión del conocimiento biomédico, así como favorecer su difusión nacional e internacional mediante diversas actividades de investigación, formación y divulgación. 
Entre estas actividades destaca la organización anual de la JORNADA MEDES, que este año estará dedicada a un aspecto de notable interés y permanente actualidad: EL ESPAÑOL MÉDICO Y LA BIOMEDICINA EN ESPAÑOL. 

Es evidente que no hay una correlación entre el español como lengua de la cultura, la literatura, la política o la diplomacia con el español de la ciencia y la tecnología. Aquel español goza de fortaleza y reputación; éste, en cambio, carece del prestigio suficiente para estar a la altura de la dimensión que a nuestro idioma le confieren tanto el número de personas que lo hablan (unos 500 millones) como el número de países en los que se utiliza, además, como primera lengua. Aunque también conviene apuntar que en un momento en el que tan claro es el liderazgo del inglés como idioma de la ciencia médica, sin embargo el español de la biomedicina parece no sucumbir gracias precisamente a la necesidad de comunicación entre sí de los profesionales de los países de habla hispana. 

Se conmemora este año 2016 el IV Centenario de la muerte de Cervantes y, para recordarlo, serán muchas las actividades que se llevarán a cabo en todo el mundo y especialmente en el ámbito hispanohablante. Como lo es en la vida misma, también es muy notable la importancia de la medicina y los médicos en la obra cervantina. Tal vez esto se deba, o no, a la cercanía familiar que Cervantes tuvo con la ciencia médica a través de la profesión de su padre, barbero sangrador, un puesto en la atención más primaria de la sanidad de la época. Pero probablemente obedezca más al valor que en sí misma tuvo la medicina en aquellos momentos en España, una ciencia que en el conjunto de la actividad científica del siglo XVI tuvo un peso mucho mayor que el que actualmente tiene. 

La Fundación Lilly quiere hacer un guiño a esta conmemoración dedicando la XI Jornada MEDES a debatir sobre la salud de nuestro idioma como vehículo de transmisión de la ciencia: a echar una mirada a sus momentos más saludables, que los tuvo en el pasado, y a diagnosticar sus achaques más o menos crónicos, que los tiene en el presente. Pero, sobre todo, este encuentro anual ha de servir para reflexionar sobre el porvenir de nuestro idioma e identificar los mejores remedios y prácticas que en el futuro incrementen el vigor del español como lengua de intercambio científico y comunicación del conocimiento biomédico. 

Pues bien, cuando llega el verano, llegan las Jornadas MEDES de Fundación Lilly. Y ya estamos en la número XI, que se celebrará el jueves 7 de julio de 2016, en el marco de los Cursos de Verano Complutense de El Escorial. Como en ediciones anteriores, el objetivo de este encuentro es el establecimiento de un foro de debate abierto en torno a la actualidad de la publicación y de la información en español en el contexto de las ciencias de la salud. Y que este año tiene un programa especialmente atractivo con el siguiente formato: tres mesas redondas (sobre el pasado, presente y futuro del español en biomedicina) y dos conferencias (una inaugural y otra de clausura). 

- Conferencia inaugural: El valor del idioma español. Carmen Caffarel Serra (Exdirectora general de RTVE. Exdirectora del Instituto Cervantes) 
- Primera mesa: Luces y sombras del español biomédico a lo largo de la historia, moderada por Fernando A. Navarro (Traductor y médico especialista en Farmacología Clínica. Autor del Diccionario de dudas y dificultades de traducción del inglés médico). 
- Segunda mesa: Situación actual del español como vehículo de transmisión del conocimiento biomédico, moderada por Javier González de Dios (Jefe de Servicio de Pediatría del Hospital General Universitario de Alicante, Codirector de CONTINUUM, plataforma de formación de la AEP). 
- Tercera mesa: El futuro del español como lengua del conocimiento, moderada por Bertha Gutiérrez (Doctora en Medicina y en Filología Hispánica. Profesora Titular de Historia de la Ciencia en Facultad de Medicina de la Universidad de Salamanca. Directora de la revista Panacea) 
- Conferencia de clausura: Paleontología de la mente: el origen del lenguaje. Juan Luis Arsuaga Ferreras (Catedrático de Paleontología en Facultad de Ciencias Geológicas de la Universidad Complutense. Director del Centro Mixto UCM-ISCIII de Evolución y Comportamiento Humanos).

Lo dijo el propio Cervantes: "El que lee mucho y anda mucho, ve mucho y sabe mucho". Así que yo creo que, con un programa así, no queda más remedio que viajar a El Escorial para aprender mucho... Os esperamos...no en un lugar de la Mancha en este caso, sino en un lugar llamado El Escorial. 

Todo lo anterior y con más detalle en el programa adjunto.

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sábado, 4 de junio de 2016

Cine y Pediatría (334). "Vete y vive",.. sobrevive y no olvides


La adopción es un tema con gran interés jurídico, médico y social. Un tema que rezuma mucha humanidad y que se ha tratado en diversas entradas de Cine y Pediatría, como la película francesa La pequeña Lola (Bertrand Tavernier, 2004), la estadounidense El niño de marte (Menno Meyjes, 2007) o la belga Color de piel: miel (Laurent Boileau, Jung Henin, 2012). 
Y ya en una entrada de las primeras del proyecto Cine y Pediatría enumeramos otras películas (y de más nacionalidades) sobre la adopción, entre ellas nuestra película de hoy, la franco-israelí Vete y vive, dirigida en el año 2005 por el rumano Radu Mihaileanu. 

La película comienza en 1984, cuando miles de africanos hambrientos y golpeados por la guerra civil se dirigen a los campamentos humanitarios de la ONU en Sudán. Estados Unidos e Israel están llevando a cabo la "Operación Moisés", un proyecto de inmigración que pretende trasladar a los judíos provenientes de Etiopía, los "falashas", a Israel, buscando facilitarles el acceso a la Tierra Prometida. 

Comienza con la frase del Torá: "Os he puesto sobre la alas de una gran águila para haceros venir junto a mí". Y una voz en off: "Los teníamos olvidados más allá de las montañas. Desde la noche de los tiempos, los judíos etíopes fueron llamados falashas. A instancias de Israel y Estados Unidos, entre 1984 y 1985, empezó la repatriación de los judíos etíopes a Israel cuando se reconoció que eran descendientes del rey Salomón y de la reina de Saba, poniéndose así fin a una larga controversia. La operación fue organizada por el Mossad, el servicio secreto israelí. Los falashas dejaron su país a escondidas del régimen prosoviético de Mengistu, que les prohibía emigrar, y cruzaron las montañas a pie hasta los campamentos e Sudán, país musulmán regido por los sharia. Allí debieron ocultar su identidad judía, so pena de muerte. En Sudán les esperaban los aviones para llevarlos a Israel. En el camino, miles de ellos murieron de hambre, por enfermedades o por las armas. En los años 80 miles de africanos se desplazaron hasta los campamentos instalados en Sudán: eran cristianos, musulmanes y judíos clandestinos. Esta operación secreta se llamó "Operación Moisés". Ocho mil judíos etíopes fueron salvados. Cuatro mil murieron entre Etiopía y Sudán: asesinados, torturados, de hambre, de sed o de agotamiento. Muchos niños quedaron solos o huérfanos". 

Y ya en el campo de refugiado una madre que le dice a su hijo: "No llores ¡Vete! Vete, vive y cambia. ¡Y no vuelvas! ¡Vete!". Es una madre etíope cristiana que con la ayuda de una mujer judía que acaba de enterrar a su hijo, convence a su hijo para que diga que es judío y así poder escapar de una muerte segura sin alimento, sin bebida y sin protección. El niño llega a la Tierra Prometida donde, tras la muerte de su segunda madre que llegó muy enferma, es acogido por una familia francesa-sefardí de Tel-Aviv. Allí debe ocultar su verdadera identidad, pues es un simple niño negro no judío y debe hacerse pasar por tal. 

El niño se llama Scholomo/Salomón, tiene 6 años y siempre mira hacia abajo para evitar las miradas de las personas que no conoce o hacia arriba, a la luna, pensando en su madre: "Mamá, quieren que sea como ellos. No quiero cambiar. ¿Cómo me reconocerás? Por favor, déjame volver". Y eso que la nueva familia, con dos hijos más, le quiere como si fuera suyo. Y solo baste recordar como la madre defiende como una fiera a Scholomo cuando el director de la escuela le dice que los padres temen porque el niño les contagie alguna enfermedad de África y ella les dice: "¡Mi hijo es el más hermoso del mundo! ¿Entendido? ¡Y es tan bueno si no mejor, que los suyos! ¡Se porta muy bien!", y luego le lame la cara como una tigresa lo haría con su camada... 

Ya de adolescente, y ante el rabino, continúa su deseo de encontrar a su madre biológica. Y le comienza a escribir una carta: "Querida mamá, sol de mi vida. Me dijiste, ¡cambia! ¿Cambiar a qué?". Su nueva familia judía, burguesa y progresista, le acompañará durante su adolescencia y juventud, ambas etapas cargadas de dudas sobre su auténtica identidad y la mentira con la que tiene que vivir. Se va a estudiar Medicina a Francia y, cuando ya doctor intenta regresar, se pregunta: "¿Dónde está mi hogar...?".

Finalmente se casa con Sara, su amor eterno, pero ella descubre la vedad sobre su secreto de que se hizo pasar por judío para salvarse. Sufre una gran decepción, pero la madre le explica: "Intenta imaginar el trauma de Scholomo: una madre que quiere tanto a su hijo que es capaz de obligarle a irse y de renunciar a volverlo a ver con tal de salvarlo. Y un hombre que quiere tanto a su mujer que no se atreve a revelar su secreto por miedo a perderla. ¿No es eso amor?".

Y esta película guarda una joya: la maravillosa, enigmática y racial música de Armand Amar... especialmente cuando nuestro protagonista mira a la luna y recuerda a su madre. Y también en el esperado final: el reencuentro con las palabras del hijo a su madre anciana "Mamá, te quiero" y un grito desgarrador y una imagen cenital. Fundido en negro y títulos de crédito bajo la música enigmática y todas las preguntas que quedan por responder... 

Porque Vete y vive es una auténtica epopeya sustentada en el amor recíproco que una madre y su hijo se tienen en las dificultades a que nos enfrenta la vida. Una odisea del amor maternofilial y, además, una oportunidad para conocer una realidad histórica entre el desarraigo y la esperanza de nuestro protagonista. Un protagonista que se fue, vivió, sobrevivió y no olvidó. Algo así debe ser el amor incondicional entre una madre y un hijo. 

 

miércoles, 1 de junio de 2016

Cine y Pediatría: observación narrativa de películas argumentales


Dentro de una semana presentamos oficialmente Cine y Pediatría 5 en el XIII Festival de Cine Internacional de Alicante, aunque a partir de mañana el libro estará presente en el 64 Congreso Nacional de la Asociación Española de Pediatría.

Un buen momento para recordar cuál es el objetivo principal de este proyecto con más de 6 años de recorrido: realizar una observación narrativa de películas argumentales y prescribirlas (a distintos receptores) como una adecuada herramienta en Pediatría, en particular, y en Medicina, en general.

Porque Cine y Pediatría es color y calor, y versa sobre películas de todo el mundo con la infancia y adolescencia como protagonistas, en su doble vertiente de la Pediatría: Patologías pediátricas y Pediatría social. Películas que hablen sobre enfermedades infantiles, bien como argumento central o periférico (defectos congénitos, enfermedades genéticas, enfermedades degenerativas, enfermedades oncológicas, enfermedades neurológicas, etc.); películas que se centran en temas alrededor de problemas de la infancia (maltrato infantil, marginación y pobreza, analfabetismo, adopción, delincuencia, drogadición, etc.); o películas cuyos personajes centrales son niños, con distintas edades (la adolescencia se convierte en una edad especialmente clave en el cine) y, a través de sus ojos, nos devuelven la visión de sus familias o de la sociedad en que se desenvuelven, sociedades del primer y también del tercer mundo, sociedades próximas y sociedades exóticas.

Porque el cine es toda una universidad de las emociones en la salud y en la enfermedad, en donde conviene utilizar lo que se conoce como OBSERVACIÓN NARRATIVA, allí donde confluyen los tres momentos de la experiencia narrativa: prefiguración, configuración y refiguración.
- Prefiguración es la experiencia previa, es decir, las creencias, valores, actitudes, y pre-juicios ante una enfermedad o una situación concreta; es el “antes de…” ver una película.
- Configuración es la experiencia imaginada, es decir, el mundo de la ficción que nos proporciona la película, las emociones y reflexiones al ver la película.
- Refiguración es la experiencia interpretada, es decir, la conjunción entre el mundo de ficción y el mundo del espectador; es el “después de…” ver una película.

A través de la película nos interesa potenciar los valores y la educación sentimental, así como educar los sentimientos y educar la afectividad. En algunas películas, las enfermedades se utilizan de modo contextual, para dar verosimilitud al argumento; en otras, son el centro del argumento. Según García-Sánchez, co-editor de la revista Medicina y Cine, las películas se pueden clasificar en relación con la sanidad en cuatro tipos:
- “Saludables”: no hay rastro de enfermedad.
- “Puntuales”: sólo aparece alguna alusión a la enfermedad, muy esporádica. Se pueden considerar aquéllas que ofrecen al menos tres secuencias sobre una manifestación clínica, prueba diagnóstica o tratamiento asociado a un entidad patológica.
- “Relevantes”: el proceso mórbido acompaña de modo constante a alguno/s de los protagonistas y sobre el que se describe las manifestaciones clínicas, se practica alguna prueba diagnóstica y/o se aplica algún tratamiento. Y estas situaciones se producen en al menos cuatro secuencias cinematográficas.
- “Argumentales”: la película se centra en el impacto que causa la enfermedad, de forma que la enfermedad (o el enfermo y su familia y entorno) son los protagonistas y que permite encontrara las fases del proceso (clínica, diagnóstico, tratamiento y resolución) que se transmiten tanto en el guión literario (historia), como en el guión técnico (encuadres, iluminación, movimiento de la cámara, música, efectos sonoros, etc.).

Y son muy numerosas las películas argumentales que podemos prescribir tras una adecuada observación narrativa. Dos ejemplos que ya hemos publicado son la mirada del cine en el cáncer infantil o en el embarazo en adolescentes, a sus emociones y a sus reflexiones, porque Cine y Pediatría es arte, es ciencia y es conciencia.

Quien quiera conocer algo más del proyecto Cine y Pediatría os enlazamos dos recientes post en el blog MICE (parte I y parte II), y queremos agradecer a Beatriz Martínez su generosidad en explicarlo en su blog y su proyecto Mediterránea Audiovisual.

Y desde aquí realizamos la invitación a la presentación de Cine y Pediatría 5: será el miércoles 8 de junio a las 17h en el Ámbito Cultural de El Corte Inglés de Alicante (Avda. Federico Soto 1-3 1ª planta), dentro de los actos del XIII Festival Internacional de Cine de Alicante, con entrada gratuita hasta completar aforo.
Será una presentación de cine... y de música. Os esperamos.