martes, 12 de septiembre de 2017

Guías NICE: Fiebre en niños menores de cinco años


La fiebre es quizá uno de los principales motivos de consulta en nuestras consultas de pediatría de atención primaria. En niños pequeños, especialmente en el grupo etario menor de cinco años, su valoración adecuada ha de ser especialmente cuidadosa.

NICE publicó en 2013 una guía de práctica clínica sobre la evaluación del niño menor de cinco años de edad con fiebre. En agosto de 2017 se ha publicado la actualización de la misma. La traducción de su título es "Fiebre en niños menores de cinco años: valoración y manejo inicial".

La GPC es de la suficiente importancia como para que desde este blog la difundamos. Como en ocasiones previas os ofrecemos los enlaces de acceso directo a sus diferentes recomendaciones. Esperamos que os resulte de interés.

Recomendaciones:

lunes, 11 de septiembre de 2017

Celebramos las 400 entradas de Cine y Pediatría en el blog


Todo comenzó en Cine y Pediatría con un post un sábado 9 de enero de 2010 y en el que comentábamos: "Este sábado comenzaremos nuestro recorrido por el Cine y la Pediatría, un pequeño entretenimiento iniciado hace más de 10 años en busca de la visión que el séptimo arte proporciona a la infancia (con el niño o adolescente como protagonista, con la visión sobre las patologías pediátricas, etc). Porque el séptimo arte, al igual que los seis anteriores, contienen elementos culturales asociados al entretenimiento. No será una pediatría basada en pruebas, sino en 35 mm. Sólo un juego, una diversión".  

Pues bien, ese juego y esa diversión, que publicó en el blog Pediatría basada en pruebas su primer post un 16 de enero de 2010, bajo el título de "Cine y Pediatría (1). "En el mundo, a cada rato": las prioridades de UNICEF en la infancia" acaba de publicar este pasado sábado su post número 400. Y como cada vez que cerramos una centena, lo celebramos y recordamos, como una reflexión de lo pasado, el presente y le devenir. 

Y en su momento celebramos las primeras 100 entradas de Cine y Pediatría en el blog con un recopilatorio de las películas comentadas hasta entonces. Celebramos la entrada 200 con una película muy especial: La vida de Adèle (Abdallatif Kechiche, 2013), ese vértigo a que nos enfrenta el primer amor. Celebramos la entrada 300 con otra película muy especial también, una película documental que contiene unas imágenes tan duras que pueden herir la sensibilidad del espectador, imágenes de una realidad injusta que todos conocemos, el conflcto de Siria: Sylvered Water, Syria self-portrait (Ossama Mohammed y Wiam Simav Berdixan, 2014) nos despierta de ese posible estado de anestesia moral permanente en que caemos.

Y ha sido este pasado sábado cuando celebrábamos ya la entrada 400 y lo hicimos con una pequeña gran joya como "Aves de paso" (Olivier Ringer, 2015), un conmovedor cuento iniciático que habla sobre la amistad, la sobreprotección de los progenitores, la discapacidad, la superación de los límites o la necesidad de libertad de niños y niñas. Y en este año ya hemos presentado Cine y Pediatría 6, el sexto libro recopilatorio de este proyecto, con el séptimo ya escrito y el octavo en marcha.

Con esta conmemoración de hoy solo hacemos que iniciar el camino a la siguiente centena, el medio millar. Allá vamos y lo conseguiremos si la fuerza, la emoción y la ilusión por el proyecto continúa. Que yo creo que sí, dado el gran número de amigos que nos alentáis en el camino y a las distintas sociedades y festivales que nos seguís invitando a inaugurar o a clausurar eventos científicos o sociales con Cine y Pediatría, una oportunidad para la docencia y la humanización en nuestra práctica clínica. 

Termino con algunas palabras del prólogo que Lary León, oordinadora de proyectos y contenidos de Fundación Atresmedia, dedicó a Cine y Pediatría 6, ella que es una sirena de nuestras vidas: "...Un libro que te invita a poner los cinco sentidos. Una cartelera de lujo en la que hay amor, dolor, rebeldía, poesía, cuentos y lobos, películas que hablan de los miedos, del primer amor, de los secretos del corazón, del tiempo, de las emociones, de la vida y de la muerte. Cine en blanco y negro, en color; películas incómodas, crudas, tiernas, inolvidables".

Nos vemos (y leemos) cada sábado... Os dejamos con el último vídeo de presentación de Cine y Pediatría 6. Ya preparando el 7, el número perfecto.
Quien se anime a adquirirlos, no se arrepentirá, y contribuirá a la continuación del proyecto: aquí el enlace de la editorial Lua Ediciones 3.0 a Cine y Pediatría.

sábado, 9 de septiembre de 2017

Cine y Pediatría (400). Películas así no se debería permitir que fueran "Aves de paso"


¿Cuántas películas habremos visto mi mujer y yo solos en una sala de cine...? Al menos diez en los últimos cinco años. Y esto no tendría importancia si fueran malas películas, pero ocurre todo lo contrario: son pequeñas joyas del séptimo arte, pero que no están avaladas por el "mainstream" ni por Hollywood, lo que en muchas ocasiones viene a ser lo mismo. Y la última película en la que nos ha ocurrido algo así es la que hoy nos convoca y por un título tan poético como la misma película: Aves de paso (Olivier Ringer, 2015). 

Y con esta película celebro la entrada 400 del proyecto Cine y Pediatría: se dice bien, 400 sábados seguidos - sin fallar uno - desde aquel lejano enero del año 2010 en que todo comenzó. Y lo celebro a lo grande, de corazón. Como el corazón que atesora esta joya que, desafortunadamente, casi nadie habrá visto en los cines. 

Porque Aves de paso simula una película infantil, pero atesora grandes mensajes para adultos. Así el tercer largometraje del belga Olivier Ringer, cineasta especialmente concernido con la relación entre sus protagonistas y el mundo natural. Cuenta la sencilla historia de Cathy (Clarisse Djuroski), una niña que vive entre dos padres separados con ideas muy diferentes de la vida, con filosofías de vida incompatibles tal como apreciamos en la primera escena: por su décimo cumpleaños el padre le regala un huevo de pato fecundado, con la intención de que lo incube y sea después su mamá; y su madre le regala un móvil, iPhone para más detalle, y este comentario que no denota buen rollo entre la pareja: "Me preocupa que haya cosas por ahí que no sirven para nada... como tu padre". Cathy tiene una amiga de su edad, Margaux (Léa Warny), afecta de una grave discapacidad y en silla de ruedas, y que por algún detalle de la película sugiere que pueda ser algún tipo de enfermedad muscular. 

Pero lo importante de la película no es ningún tema médico, sino la especial relación entre Cathy, Margaux y el pequeño patito que va a nacer del huevo fecundado. Porque cuando eclosiona el huevo, el patito ve por primera vez a Margaux y no a Cathy y ésta le dice: "Ahora va a creer que eres su mamá". Pero los padres de Margaux, con el instinto protector propio de estas situaciones, no quieren hacerse cargo, pues además tienen pensado para su hija un centro de internación para personas con discapacidad. Y el pato recién nacidos se queda con Cathy y ella le dice: "Yo te cuidaré bien. Intentaré ser una buena mamá. En realidad, tenía que ser tu mamá". 

El patito se ha identificado con Margaux y Margaux se ha encariñado de él. Es entrañable cuando las dos amigas le intentan enseñar a nadar; al ser demasiado pequeño y no conseguirlo Cathy se pregunta "¿Tú crees que le falla algo...?" y Margaux le responde: "Es como yo...". Finalmente los padres donan el patito a una granja, allí donde les testan el sexo y los machos se crían y las hembras se matan. Y es por ello, que para proteger y salvar al pájaro, las dos niñas se escapan y emprenden una aventura de libertad, un periplo en el que descubrirán mucho más de ellas mismas que sobre el rescate de un palmípedo. Porque para Margaux, en su papel de madre ya, su vida adquiere otra dimensión, y también sus reflexiones: "¿Y el patito...? No quiero que acabe en una lata?", "Se va a morir... Qué difícil es morir", "Si fuéramos pájaros sería más sencillo. Iríamos donde quisiéramos cuando nos apeteciera". 

El viaje de las niñas les lleva a una laguna conocida como el Paraíso de los Pájaros. Y es allí donde todos, los padres de las niñas y nosotros como espectadores, descubrimos el valor de la emancipación y los riesgos de la sobreprotección. Porque allí vemos a la imagen de las dos niñas flotando en la laguna con su pato, donde Cathy pregunta "¿Todavía es tan difícil vivir?" y Margaux le responde: "Hoy no". Todo ello lo han observado cada uno de los padres de ambas niñas. Y la escena final del regreso a casa: cada niña con su barca, cada niña con su familia. Y con el fundido negro final una dedicatoria: "A mi pequeña hija que un día me cogió la mano". 

Porque bajo la aparente simplicidad de Aves de paso, se esconde un conmovedor cuento iniciático que habla sobre la amistad, la sobreprotección de los progenitores, la discapacidad, la superación de los límites o la necesidad de libertad de niños y niñas, entre otros temas. Una película cuyo peso recae en las jóvenes debutantes Clarisse Djuroski y Léa Warny, Y emulando a la dedicatoria de esta pequeña joya, en mi post 400 yo también proclamo: "A Cine y Pediatría que un día me cogió el corazón". 

No cabe duda de que la llamada fábrica de sueños de Hollywood es la gran apisonadora de la taquilla de cine. Sus películas arrasan en cuanto a número de espectadores, empujando por lo general a la cuneta a las minoritarias y de autor, de comercialización reducida a pesar de que siguen ganando múltiples premios en los más prestigiosos festivales. Son carne de salas escasas, de filmotecas municipales, de canales de televisión especializados y de plataformas de distribución bajo demanda, y sólo las ven los más ávidos cinéfilos, los cuales son conscientes de las maravillas del séptimo arte que se pierde la mayoría del público. La distribución de cine debería evitar que el público desconozca la existencia de películas independientes tan premiadas como Aves de paso.  
Porque Aves de paso se estrenó en España solamente en algunas salas de Madrid, Barcelona, Santiago de Compostela, Alicante, Andalucía y Castilla-La Mancha. Y si el resultado es como el nuestro, puede ser que esta pequeña joya se convierta en su propio título...y películas así no se debiera permitir que fueran aves de paso. 

Y no quisiera terminar esta reseña especial sobre la procedencia de esta película: Bélgica. Porque esta película tan especial desde este país, la acompaño en el recuerdo de otras películas belgas especiales ya en Cine y Pediatría como Totó, el héroe (Jaco Van Dormael, 1991), Ben X (Nic Balthazar, 2007), Alabama Monroe (Felix Van Groeningen, 2012), Color de piel: miel (Laurent Boileau, Jung Henin, 2012) y todas las películas de los hermanos Dardenne, entre ellas Rosetta (1999), El hijo (2002), El niño (2005) y El niño de la bicicleta (2011) Todas pequeñas joyas, tan diferentes como bellas. Y todas ellas se convocan hoy en nuestra  efeméride.

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