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jueves, 5 de marzo de 2015

¿Qué es una Guía de Práctica Clínica? Vídeos del IETS



Aquellos que seáis fieles seguidores de este blog ya sabéis las muchas entradas que hemos dedicado a las Guías de Práctica Clínica (GPC). De hecho es una de las etiquetas más utilizadas para describir el contenido de nuestros posts.

Volvemos a las GPC, dedicando esta entrada a aquéllos que no estén familiarizados con las GPC. Y es que el Instituto de Evaluación Tecnológica en Salud (IETS) de Colombia ha elaborado unos vídeos realmente prácticos y docentes. Hemos llegado a ellos a través de su cuenta en Twitter que os recomendamos seguir.

Y sin más preámbulos os dejamos dos vídeos del IETS:

¿Para qué sirven las GPC?




Cómo se hacen las GPC




Esperamos que os gusten tanto como a nosotros.

miércoles, 21 de mayo de 2014

No más niños en la guerra


Desde hace días, la Sociedad Colombiana de Pediatría viene apoyando una propuesta: "No más niños en la guerra". Una propuesta que hace que hoy, miércoles 21 de mayo, un país lleno de color y calor, lleno de gente buena y honesta, se vista de negro y suba un selfie en apoyo a #Delutopornuestrosniños.  

Y es que hace unos días las FARC volvieron a utilizar "niños bomba" en Colombia para cometer atentados terroristas. Luis Sebastián Preciado (de 13 años) y Ángelo Cabezas Pierre (14) murieron víctimas de unos explosivos arrojados a unos policías cerca al casco urbano de Tumaco. Este grave y condenable hecho es sólo la punta del iceberg de una problemática honda y compleja que maltrata a Colombia desde hace años: los niños víctimas del conflicto armado. Según algunas estadísticas, en 23 de los 32 departamentos del país se involucra a los niños en el conflicto armado. Unos 10.000 niños han sido reclutados por diferentes grupos ilegales y 21.373 niños han sido víctimas del desplazamiento forzado. 

Porque a violencia y el conflicto armado abren heridas y dejan cicatrices de por vida en nuestros niños y en la sociedad. Según informes de Amnistía Internacional se considera como niño o niña soldado a cualquier persona menor de 18 años que forma parte de cualquier tipo de fuerza o movimiento armado y en cualquier condición. En algunos países y conflictos, años y años de guerra han agotado a los adultos en edad de combatir y aquí los niños sirven para todo en tiempo de guerra: combaten, cocinan, acarrean agua, actúan como señuelos, mensajeros o espías. Estos niños y niñas han sido secuestrados en la calle, sacados de las aulas, de sus casas o de campos de refugiados. Y este problema sigue estando, desgraciadamente, de actualidad y no sólo en Colombia, sino también en muchos otros países y conflictos en África, El Salvador, Irak, Palestina, Israel, etc. existen niños soldados de los que se habla y sabe muy poco. 

Se estima que en la actualidad son más de 300.000 niños los que en el mundo se ven armados por culpa de una guerra, niños soldados que participan en más de 30 conflictos armados en todo el mundo. Dos millones de niños fueron asesinados en conflictos armados durante la última década, seis millones resultaron heridos y otros 20 millones tuvieron que abandonar sus hogares. La duración media de los conflictos es de diez años, periodo durante el cual dejan de ir a la escuela, exponiéndoles más a los abusos. Un niño sin educación es más vulnerable al contagio de enfermedades y a ser víctimas de las minas antipersona o el reclutamiento. 

Hoy, desde nuestro blog, alzamos la voz al unísono de nuestros compañeros (y amigos) pediatras de la Sociedad Colombiana de Pediatría y decimos ¡¡ No más niños en la guerra !!

sábado, 2 de marzo de 2013

Cine y Pediatría (164). El miedo y la violencia que atenaza las infancias se refleja en “Los colores de la montaña”


El cine de Colombia es, junto con el cine de Argentina e Irán, una filmografía con una particular visión de la infancia. Desgraciadamente, esta visión de la infancia en su cine no es la que el pueblo colombiano quisiera transmitir, pero sí al menos tiene la valentía de la denuncia.
Puro cine social y valiente cine denuncia el que nos dejaron películas como Rodrigo "D" No futuro (Victor Gabiria, 1990), La vendedora de rosas (Victor Gabiria, 1998), La virgen de los sicarios (Barbet Schoeder, 2000), Las mujeres de verdad tienen curvas (Patricia Cardoso, 2002), María llena eres de gracia (Joshua Marston, 2004?), Rosario Tijeras (Emilio Maillé, 2005) y Nacer-Diario de Maternidad (Jorge Carballo, 2012), entre otras (ver Cine y Pediatría 26, 27, 28 y 153).

Hoy, y gracias a los consejos de Edward Díaz, residente de pediatría de Cali (al que conocí en el pasado Congreso de ALAPE 2012) comparto otra película destacada: Los Colores de La Montaña (Carlos César Arbeláez, 2011), recientemente galardonada en el Festival Internacional de Cine de San Sebastián. Con ella, el director consigue una película minoritaria, pero muy necesaria. Y lo consigue a través de los ojos de los niños, con sentido humanista y una mirada humanitaria y no fatalista del problema de un pueblo. Un problema que no es exclusivo de Colombia: el miedo que los conflictos armados de los insensatos adultos provocan, irreparablemente, en la infancia.

Los colores de la montaña nos relata la sencilla vida de un niño de 9 años, Manuel, una vida que transcurre en una zona rural montañosa de Colombia y transcurre entre el colegio, su familia y un mural de miedo y violencia que sobrevuela el ambiente. Porque los guerrilleros, los paramilitares y el ejército se hace presentes en su día a día, bajo amenazas o violencia.
Manuel sueña con ser un gran portero de fútbol (hoy en día soñaría con ser un gran delantero como Falcao) y ese sueño parece un poco más cerca cuando su padre le regala un balón nuevo. Juega todos los días con sus amigos (Julián y “Pocaluz”, un niño albino con problemas visuales por su enfermedad); pero, un día y por un despiste, el balón cae en un campo minado. Aunque conocen los peligros que eso supone, deciden recuperar el balón. Y, en medio de su día a día y de los juegos infantiles, los signos de un conflicto armado empiezan a aparecer en la vida de los habitantes de esta zona rural y, de alguna también, se hace patente en la vida de Manuel y de los demás niños.

Varias imágenes y escenas nos aproximan, indirectamente, a ese mural de miedo y violencia. Porque el miedo se hace presente en todo momento en la vida de Manuel, un miedo en off, pero siempre presente:
- Las conversaciones de los padres en la habitación contigua, mientras Manuel intenta no escuchar.
- Las distintas escenas de los niños intentado coger el balón que ha caído en el campo de minas.
- El escrito sobre la pared de la escuela: “Escuela Rural La Pradera”. Y debajo, una pintada con “El pueblo con las armas. Vencer o morir”.
 - Los niños encalando la pared de la escuela para que desaparezca la pintada realizada por la contra: “Guerrillero ponte el camuflado o muere de civil”… Porque “la escuela merece respeto”, dice la maestra (en contra de la opinión y el miedo del pueblo). Y donde había una frase incendiaria, pintan un paisaje… y los colores de la montaña... y la frase “Escuela, territorio de paz”.

Los colores de la montaña es la historia de un mural humano dibujado en tonos oscuros, pero en donde una valiente maestra de la escuela rural trata de enseñar a sus alumnos a pintar con colores (rojos, amarillos, verdes y azules) una sociedad luminosa, y quiere transmitirles unos valores y lo plasma en un mural lleno de color y vida. El título hace referencia a los colores que Manuel pinta a las montañas donde vive, con esos lápices de colores que le ha regalado su maestra.
Un panorama difícil por reflejar la situación de violencia y desesperanza de la gente sencilla y humilde que trata de evitar la complicidad con las armas. Pero, desde el bosque, llegan disparos de muerte y amenazas de miedo, así como campos de minas que les impiden soñar con la felicidad y que les obligan a abandonar su tierra.  Sin embargo, a pesar del tono realista y documental de la cinta, Arbeláez evita los excesos dramáticos y sentimentales.
Poca presencia de unas fuerzas paramilitares casi siempre sin rostro, aunque dejan su huella (basta el miedo a que una nueva mina explote o un plano de la pintada en el muro de la escuela, para retratarlos en toda su crueldad). No hay estridencias ni afectación en las interpretaciones, con apenas tres actores profesionales y niños que aportan toda la frescura y autenticidad que la historia requiere. Y niños que siempre llevan botas de agua, porque Colombia es uno de los países de mundo donde más llueve...

Una excelente película que habla de la realidad de millones de colombianos que han sufrido un conflicto interno desde 1948, dando como resultado ser uno de los países en el mundo con mayor tasa de desplazamientos forzados. La cámara de Carlos César Arbeláez se acerca a la Colombia de la guerrilla a través de la inocente mirada de Manuel, quien descubre que "los caminos de la vida son difíciles y no como los había imaginado", como dice la canción con que se cierra la película. 

viernes, 17 de agosto de 2012

Congreso Latinoamericano de Pediatría ALAPE 2012: allí estaremos...

Queda poco menos de tres meses para la cita. Será en Cartagena de Indias (Colombia), los días 14 al 18 de noviembre de 2012. En esas fechas tendrá lugar el XVI Congreso Latinoamericano de Pediatría ALAPE 2012. 
Cerca de 3.000 asistentes participarán en el congreso académico pediátrico más importante de América Latina y el Caribe. Los ejes principales que se van a desarrollar de manera transversal, integrando varios tópicos de la Pediatría, serán los siguientes: 
- Intervenciones relevantes en Atención Primaria 
- Medicina y problemas de la Adolescencia 
- Salud neonatal, en el contexto del continuo de la atención (binomio madre-hijo) 
- Infectología y vacunas 
- Nutrición y problemas relacionados 
- Investigación aplicada en Pediatría 
- Modelos de educación en Pediatría y programas de recertificación. 

Un congreso en el que habrá un buen número de conferenciantes invitados de 24 países y de 4 organizaciones internacionales (UNICEF, OPS/OMS, Save the Children y Alianza Neonatal). Un congreso en el que los "pesados habituales" de este blog (Cristóbal y Javier) estaremos presentes, pues hemos tenido la fortuna de ser unos de los participantes invitados por España. 
Allí estaremos para hablar de la revista "Evidencias en Pediatría", del blog "Pediatría basada en pruebas", del metabuscador de información sanitaria pediátrica "PediaClic", del proyecto "Cine y Pediatría", para hablar de Pediatría 2.0 y también de Neo-Dividencias. Todos ellos son proyectos producto del trabajo de los últimos 7 años, un trabajo que no es posible sin la participación de un gran número de colaboradores (principalmente pediatras del Grupo de Trabajo de Pediatría Basada en la Evidencia, pero también médicos de familia, enfermería y documentalistas).

Pero el congreso ALAPE 2012 estará lleno de eventos científicos, tal como podéis revisar en el programa prelimnar. Un congreso extenso e intenso producto del gran trabajo del Comité Organizador y del Comité Científico del evento. Y para conocer más, nada mejor que leer la reciente entrevista del presidente de ALAPE, nuestro querido compañero y amigo el Dr. Hernando Villamizar. 

Las relaciones entre la Asociación Española de Pediatría (AEP) y ALAPE son cada vez mejores y más estrechas; y ese es el camino. La presencia de ALAPE en el último Congreso de la AEP fue nutrida; y ahora es el momento de que nosotros participemos de forma activa en su congreso, que es también el nuestro. 

Animaros a participar. No dudo que nuestros compañeros de Colombia y el resto de Latinoamérica nos recibirán con los brazos abiertos. El punto de encuentro se llama Cartagena de Indias... y como dice el eslogan de Colombia, "el riesgo es que te quieras quedar".