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miércoles, 24 de junio de 2020

Cuando el efecto Dunning-Kruger se traslada al Ministerio de Sanidad… échate a temblar


Se dice a nivel popular que “de fútbol y de medicina todo el mundo opina”. Y esto porque no hay quien no sea experto en ambos temas sin más dotes que los que él se conceda. Aunque, claro está, no es lo mismo desvelar el enigma de Bale en el Real Madrid o de Dembelé en el F.C. Barcelona, que intentar resolver la pandemia de la COVID-19 y tener la solución a lo que hacer con las pruebas diagnósticas frente al SARS-CoV-2. Hay un trecho, pero el que es osado no lo conoce… Y por eso yo llevo tiempo pensado que deberíamos cerrar las Facultades de Medicina en España, primero porque sobran la mitad per se (y esto es verídico) y otra porque muchos se han vuelto catedráticos de Medicina sin estudiar un libro de anatomía, patología médica o epidemiología (por lo que quizás no valga la pena el esfuerzo de seguir con la enseñanza tradicional). 

Por tanto, esto es un ejemplo de que no es nada nuevo lo que describieron allá por el año 1999 dos profesores de psicología de Nueva York, ejerciendo en la Universidad de Cornell, David Dunning y Justin Kruger. De sus estudios concluyeron lo siguiente: «La sobrevaloración del incompetente nace de la mala interpretación de la capacidad de uno mismo. La infravaloración del competente nace de la mala interpretación de la capacidad de los demás». A ello le llamaron el EFECTO DUNNING-KRUGER que, en román paladino, puede resumirse en la frase: cuanto menos sabemos, más creemos saber. Es un sesgo cognitivo según el cual, las personas con menos habilidades, capacidades y conocimientos tienden a sobrestimar esas mismas habilidades, capacidades y conocimientos. Como resultado, estas personas suelen convertirse en gente que opina sobre todo lo que escucha sin tener idea, pero pensando que sabe mucho más que los demás. O que se atreven a ejercer de algo que no les va ni les viene. 

Estos dos psicólogos dedicaron parte de su vida a demostrar su “efecto” con experimentos varios. Y a intentar responder a varias preguntas: 
- ¿Por qué cuanto menos sabemos más creemos saber? 
Porque existe una percepción irreal de algo tan básico como que para hacer algo bien, debemos tener al menos un mínimo de habilidades y competencias que nos permitan estimar con cierto grado de exactitud cómo será nuestro desempeño en la tarea. De hecho, el efecto Dunning-Kruger se puede aplicar a todas las áreas de la vida y en la práctica creemos que sabemos todo lo que es necesario saber para ejercer un cargo. 
- ¿Cómo minimizar el efecto Dunning-Kruger? 
Todos cometemos errores por falta de cálculo, conocimientos y previsión. Los errores no son negativos y no debemos huir de ellos sino que podemos convertirlos en herramientas de aprendizaje, pero debemos mantenernos atentos a este sesgo cognitivo porque la incompetencia y la falta de autocrítica no solo hará que lleguemos a conclusiones equivocadas, sino que también nos impulsará a tomar malas decisiones que terminen dañándonos (o dañando a otros). 
Por ello, para minimizar el efecto Dunning-Kruger y no convertirnos en esa persona que opina sobre todo sin tener idea de nada o que asumen cargos que les vienen grandes o a destiempo, lo más importante es aplicar estas sencillas reglas: 1) sé consciente al menos de la existencia de este sesgo cognitivo; 2) deja siempre un espacio para la duda, para formas diferentes de pensar y hacer las cosas; 3) opina siempre desde el respeto a los demás, por muy seguro que estés de tu opinión, no intentes imponerla. 
- ¿Cómo lidiar con las personas que no reconocen su incompetencia o desconocimiento? 
Las personas que opinan tajantemente sobre todo sin tener ni idea y que subestiman a los demás suelen generar un gran malestar. Nuestra primera reacción será irritarnos o enfadarnos, algo perfectamente comprensible, pero no servirá de nada. En su lugar debemos aprender a mantener la calma, porque debemos recordar que solo debería afectarnos aquello a lo que le das poder, lo que consideras significativo. Y sin duda, la opinión de una persona que no es experta en la materia y ni siquiera sabe de lo que habla, no debería ser significativa. Pero es que a veces – lo malo – es que estos inexpertos en el tema ocupan puestos relevantes, muy relevantes. 

El problema, además, es que las personas afectas del efecto Dunning-Kruger no se limitan a dar una opinión ni a sugerir, sino que intentan imponer sus ideas. Si esas ideas son de una persona de la calle, pues bueno va… Pero si esas ideas proceden de un político con dicho “efecto” (repasemos la calidad de nuestros políticos, que ni uno ni diez asesores corrigen - solo incrementan el gasto al erario público -), pueden acabar en Reales Decretos, Leyes o Normativas publicadas en Boletines Oficiales. Y es entonces cuando aparecen recomendaciones sin ton ni son, de esas a las que estamos habituados en los últimos meses, que duran unas horas o pocos días, hasta ser revocadas o sustituidas. 

En el Ministerio de Sanidad hemos sufrido mucho este efecto de Dunning-Kruger a lo largo de nuestra historia democrática. Todos recordamos nombres de ministros de Sanidad vinculados a diferentes signos políticos que fueron, como poco, muy peculiares, pero nada gratificantes para los que trabajamos en esta profesión. Pero la situación actual ha debido ser muy especial para Salvador Illa, un licenciado en Filosofía por la Universidad de Barcelona y MBA en el IESE Business School por la Universidad de Navarra (como yo, como muchos), cuyos méritos para aceptar esta cartera no se reconocen, aunque si su vinculación política como alcalde de La Roca del Vallés (por ejemplo, durante su mandato se construyo el Outlet La Roca Village) y secretario de Organización del PSC, de la mano de Miquel Iceta. A priori un Ministerio de Sanidad que parecía cómodo y por dos razones: 1) porque se había eliminado de esta cartera Consumo y Bienestar Social (si gestionado en el periodo previo por María Luisa Carcedo, licenciada en Medicina y Cirugía por la Universidad de Oviedo y diplomada en Medicina de Empresa, como nos gusta a los sanitarios que sea… no sé si a todos, pero a la inmensa mayoría, por lógico y coherente); y 2) porque todas las Comunidades Autónomas tienen transferidas las competencias de sanidad, y las competencias exclusivas del Estado en el ámbito sanitario son muy pocas: Sanidad Exterior, bases y coordinación general de la sanidad y legislación sobre productos farmacéuticos. 

Pero resulta que, prácticamente a los dos meses de su nombramiento, apareció la pandemia COVID-19, un tema para que era importante venir bien formado en sanidad desde casa y desde joven. Al menos para conocer cosas básicas y esenciales en el tema y poder tomar decisiones eficientes y cruciales. Pongamos por ejemplo los tan populares test diagnósticos frente a este virus: que menos que conocer la diferencia entre sensibilidad-especificad de una prueba diagnóstica respecto a sus valores predictivos y saber calcular los cocientes de probabilidad (positivos y negativos), pues sin temas básicos de poco sirve pasar a destiempo de lo de “test para casi nadie” (cuando había mucha enfermedad y no se hizo una buena compra de pruebas) a “test para casi todos” (cuando ya no hay casi enfermedad). O en temas de control y prevención de enfermedades, para no contradecirse entre "la mascarilla no es necesaria" (cuando la carga de la enfermedad en la población era muy alta) y "mascarillas para todo y para todos" (cuando apenas hay enfermedad en la población). Es como si yo tuviera que explicar en una Facultad de Filosofía, con mi escasa formación (aunque con interés y buenas palabras) la esencia de las meditaciones metafísicas de Descartes o el criticismo de la filosofía kantiana. Pues entiendo que haría un pan como unas tortas… Y por ello tuvo que volver la figura del Dr. Fernando Simón, este epidemiólogo maño metido en mil batallas, pero al menos dos recientes: portavoz del Comité especial sobre la enfermedad del virus del Ébola en España en 2014 (con gobierno del Partido Popular) y como portavoz del Ministerio de Sanidad contra la pandemia de enfermedad COVID-19 en 2020 (con gobierno del Partido Socialista). A él (médico) y a tantos sanitarios, nuestro agradecimiento por su trabajo y por no presentar el efecto de Dunning-Kruger. 

Lo que ha ocurrido en España con la enfermedad COVID-19 no lo vamos a repetir. No vamos a entrar en debates de si hemos sido los peores del mundo o los peores de Europa, o los penúltimos o por la mitad (vaya usted a saber) en la gestión de la crisis del coronavirus. Pero que no ha ido nada bien, eso no creo que lo discuta nadie. Y que los malos resultados (realmente dramáticos en mortalidad) y una gestión deficitaria no son culpa de la ciudadanía, a quien ahora se le tiene atemorizada con el “rebrote” (ojo, a la mínima le van a llamar rebrote y señalarnos que cómo somos los españoles de a pie), sino es culpa de los políticos, y de este Ministerio de Sanidad que ha ido como pollo sin cabeza. Y es preocupante la falta de confianza que el entorno sanitario ha tenido a esta gestión. Porque los sanitarios que se han enfrentado de cara a la enfermedad en los hospitales, centros de salud y residencias de ancianos hubieran deseado tener mucha más sintonía con su Ministro de Sanidad y mucho menos efecto Dunning-Kruger. 

Porque la sanidad es muy importante en un país. Y los sanitarios somos importantes siempre (no solo cuando truena, como Santa Bárbara). Y por ello los sanitarios nos merecemos un Ministerio de Sanidad en cuyo liderazgo no haya personas con efecto de Dunning-Kruger. Y para subsanar esto es importante lo de zapatero a tus zapatos, y no creo que sea tan difícil elegir a un sanitario con bagaje en su profesión, y con todos los MBA, Másteres y Cursos de gestión y organización que sean menester, pues con ese perfil hay centenares de profesionales que harían esta labor con una gran base de partida (la mayoría seguramente sin perfil político, pero pueden ir de independientes). Porque como me dijo una profesora en mi MBA del IESE Business School (como el de nuestro ministro): “en sanidad no se trabaja con mano de obra, se trabaja con cerebros de obra”. 

Y en un lugar como es la profesión de sanitarios con tantos “cerebros de obra” se nota mucho, a la legua, el efecto de Dunning-Kruger.  No perdamos la oportunidad de aprender con los errores (este ha costado muy caro) y que al frente de las instituciones no haya jefes sino líderes, no haya políticos sino técnicos profesionales en la materia con una brillante trayectoria previa que le avale. 

lunes, 29 de enero de 2018

Campeones del mundo en solidaridad: España lidera el mundo de los trasplantes


Este es uno de los récords de los que más orgullosos nos podemos sentir en España: somos el líder mundial en TRASPLANTES durante los últimos 25 años... y, además, superándonos año tras año. Y ello solo refuerza la calidad de nuestra sanidad y la calidez de nuestra solidaridad.

Por primera vez, en el año 2017, se han superado los 5000 trasplantes en un año, en concreto 5.239, distribuidos como: 3.269 renales (incremento del 9%), 1.247 hepáticos (incremento del 8%), 363 pulmonares (incremento del 18%), 304 cardíacos (incremento del 8%), 70 pancreáticos (descenso del 4%) y 8 intestinales (incremento del 100%). Este año el liderazgo en número de trasplantes ha correspondido al Hospital La Fe de Valencia. Pero también se podría destacar el nuevo récord logrado en nuevos donantes de médula ósea, 78.291 (casi un 200% más). 

Y este año también un nuevo récord en donantes, un total de 2.183 en 2017, lo que supone una cifra de 46,9 por millón de habitantes, el doble que la media europea. Todas nuestras comunidades superan la cifra de 35 por millón de habitantes, en 15 es mayor de 40 y en 5 es mayor de 60 (Cantabria, La Rioja, País Vasco, Navarra y Murcia). Una cifra que ha ido aumentando año tras año. 

Pero estos éxitos solo marcan nuevos retos y claros objetivos. Y tres son prioritario para la Organización Nacional de Trasplantes (ONT): 1) trasplantar en casos de VHC, 2) avanzar en estrategias de prevención, y 3) reforzar la donación pediátrica y en asistolia. 

Porque ante tantas noticias negativas que se comparten en los noticiarios, esta se percibe como un bello amanecer. Y suenan coherentes las palabras de Franklin D. Roosevelt: "La felicidad está en la alegría del logro y la emoción del esfuerzo creativo".

Porque ayer celebrábamos el que los Hispanos, la Selección Española de Balonmano Masculino, hubiera conseguido su primer Campeonato de Europa (después de haber sido plata en cuatro ocasiones y bronce en dos), pero este "campeonato" de hoy nos gusta más.

lunes, 15 de abril de 2013

Ahorrar en Sanidad con "3C": ciencia, conciencia y coordinación


Según ha publicado Gaceta Médica la semana pasada, los consejos generales de colegios oficiales de médicos y enfermeros han presentado una batería de 85 medidas para garantizar la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud. Los presidentes de la Organización Médica Colegial (OMC) y del Consejo General de Enfermería (CGE), Juan José Rodríguez Sendín y Máximo González Jurado, han destacado que la igualdad de derechos y la garantía de accesibilidad del paciente en todo el territorio nacional se ha convertido en la principal preocupación de los profesionales, según el estudio "La alternativa de los médicos y los enfermeros para garantizar la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud". 
Para la elaboración de la encuesta, se ha contado con la opinión de 4.508 médicos, 2.724 enfermeros y 2.000 ciudadanos, así como con 80 expertos, entre los que se encontraban ex ministros de Sanidad, gestores y ex directivos sanitarios. 

Los profesionales sanitarios presentan un informe con 85 medidas para garantizar la sostenibilidad del sistema. La colaboración público-privada es la segunda medida peor valorada de las 85, aunque recibe un aprobado gracias al apoyo de los expertos. Médicos y enfermeros reclaman una agencia capaz de coordinar y obligar a las CC.AA. 

Las 10 medidas que mayores ahorros generarían son: 
1)Implantación de un sistema de compras centralizado para medicamentos, productos sanitarios y tecnologías sanitarias, con criterios homogéneos aprobados por el Consejo Interterritorial. Podría generar un ahorro del 29,7%. 
2)Armonización de Competencias sanitarias de las Administraciones locales (régimen de colaboración marco con las Administraciones regionales y supresión de duplicidades y solapamientos). Podría generar un ahorro del 27,7%. 
3)Agencia Estatal Única de Calidad, Alta Inspección y Acreditación del Sistema (supresión de agencias regionales). Podría generar un ahorro del 26,3%. 
4)Cobro de las prestaciones sanitarias a extranjeros y a terceros. Podría generar un ahorro del 24,4%. 
5)Política agresiva en materia de medicamentos genéricos. Podría generar un ahorro del 23,9%. 
6)Receta electrónica única para el Sistema Nacional de Salud. Podría generar un ahorro del 23,3%. 
7)Desarrollar y potenciar los centros asistenciales de media y larga estancia con el objetivo de disminuir la estancia en los centros asistenciales de agudos. Podría generar un ahorro del 22,9%. 
8)Ajustar las dosis de medicamentos al tratamiento prescrito. Podría generar un ahorro del 22,8%. 
9)Garantizar la continuidad asistencial: área única y coordinación entre los diferentes niveles asistenciales. Podría generar un ahorro del 22,3%. 
10)Eliminación por Ley de las peonadas. Podría generar un ahorro del 21,9%. 

Que así sea... Pero, por favor, que sea. Y que se haga con esas "3C" que presentamos en el título: con ciencia (y rigor), con conciencia (y solidaridad) y con coordinación (que ya está bien de la ruinosa "atomización" del Sistema Nacional de Salud en 17 +  2 minisistemas).

jueves, 13 de diciembre de 2012

Las Sociedades de Pediatría, por la defensa de la Sanidad Pública


Qué triste que, en un país como España, donde tantas cosas funcionan mal, nos hayamos empeñado en destruir aquello que funcionaba bien... El acoso al sistema público de atención sanitaria prosigue sin cuartel, en mayor o menor medida, cada uno a su aire, en todas y cada una de las 17 comunidades autónomas de este caótico país llamado España.

Las principales sociedades pediátricas de nuestro país han firmado una declaración donde manifiestan su apoyo a un sistema sanitario de salud público. Es una buena noticia... aunque son ya demasiadas las veces en que a los profesionales sanitarios no nos hacen caso. Pintamos poco o nada. Los profesionales proponemos... pero los políticos, con sus calculadoras preparadas para recortar lo que jamás debería ser tocado, hacen finalmente lo que quieren. Mientras tanto, los casos de corrupción política y económica se suceden en nuestro país...

En cualquier caso, es una buena noticia que las sociedades pediátricas se posicionen con firmeza en este tema... aunque luego nos ignoren. Si se nos ignora, al menos que se sepa que es contra nuestra voluntad. Así que gracias a estas sociedades y os dejo a continuación el manifiesto.

Madrid, 7 de diciembre de 2012. – El estado de salud es un indicador fundamental del bienestar social y condición imprescindible para el desarrollo económico de un país. La esperanza de vida en España se sitúa entre las más altas del mundo. La sanidad es además un motor de creación de riqueza y empleo sostenible. 

La situación actual de crisis económica plantea la necesidad de evaluar de manera científica y rigurosa las nuevas necesidades y buscar las soluciones más eficientes. Será preciso responder a la pregunta ¿es posible la mejora del actual sistema? 

Hace años que los colectivos de profesionales estamos planteando propuestas de mejora que en la mayor parte de los casos no han sido tenidas en cuenta por las autoridades sanitarias. 

Sin embargo en diferentes Comunidades Autónomas y recientemente en la CCAA de Madrid, se están proponiendo medidas de privatización de la sanidad pública y nuevos modelos organizativos que: 
  • No han demostrado su eficacia. 
  • No han demostrado su menor coste económico sino que en muchas ocasiones está comprobado que aumentan el gasto. 
  • No responden a las necesidades de salud de la población y parecen responder no tanto a necesidades económicas como a planteamientos políticos. 
La fragmentación en Centros de Salud gestionados por distintas entidades romperá la igualdad en la atención primaria de salud, uno de los grandes logros del actual sistema y creará importantes perjuicios a los profesionales que se vean afectados. 

La privatización del actual sistema, la salud trasformada en negocio solo beneficiará a los dueños del negocio y perjudicará claramente a la población. 

El objetivo ha de ser la mejora de la salud, no el enriquecimiento de unos pocos y las autoridades sanitarias serán responsables de las consecuencias de los cambios en el actual modelo: Disminuirá la calidad de la atención sanitaria; Aumentará la morbilidad; Aumentarán los ingresos hospitalarios; Aumentará la mortalidad infantil y el gasto sanitario. 

El Real Decreto 137/1984 sobre estructuras básicas de salud y la Ley General de Sanidad de 1986 consolidaron el “nuevo modelo de la atención primaria” en el que se incorporaron a la Atención Primaria (AP) un gran número de pediatras muy cualificados, formados a través del sistema MIR, lo que condicionó una atención a la infancia renovada, que permitió el manejo de patologías que hasta entonces eran atendidas en el ámbito hospitalario y ampliar la oferta de servicios en el primer nivel de atención. 

La universalidad, la gratuidad, la accesibilidad, la equidad y la continuidad en los cuidados unido a la cercanía geográfica de los centros de salud a los domicilios de los pacientes caracterizan esta etapa valorada muy positivamente por la población como se desprende del informe del Barómetro sanitario 2011. 

La pediatría de AP proporciona una asistencia sanitaria eficiente, próxima a los niños y sus familias, teniendo en cuenta las características de su entorno, partiendo de una visión global de la medicina en la que el objeto fundamental no es la enfermedad sino la población infantil en todas sus etapas. A las consultas de pediatría acuden más del 90% de la población infantil. 

Este modelo de atención ha contribuido decisivamente a la mejora del estado de salud de la población infantil: 
Ha disminuido la mortalidad infantil pasando la tasa de mortalidad infantil de 12,5 en 1981 a 3,5 en el 2007 
  • Han disminuido las tasas de incidencia de rubeola, sarampión, parotiditis, tos ferina, en general, de las enfermedades infecciosas prevenibles por las vacunaciones. 
  • Han disminuido las hospitalizaciones de los niños y aumentado la supervivencia de enfermedades antes mortales. 
  • La percepción del estado de salud en población infantil es buena o muy buena y la calidad de vida de la población infantil se sitúa por encima de la media Europea 
Todo ello se ha obtenido mediante este modelo de salud pública con un gasto sanitario por debajo de la media europea. 

Es necesario un cambio de paradigma de la gestión de enfermedades a la gestión de la salud focalizándose fundamentalmente en la Atención Primaria teniendo en cuenta que el pilar fundamental para lograr el buen funcionamiento del sistema de salud son los profesionales asistenciales (médicos, enfermeras) sin su concurso no hubiera sido posible conseguir el nivel de calidad actual del Sistema de Salud. 

Se debe mejorar la coordinación hospital - AP basada en criterios de consenso común, evitando la duplicidad de intervenciones sobre la población infantil, aumentando la capacidad resolutiva del Pediatra de Atención Primaria (PAP), permitiendo que realice las funciones para las que ya ha demostrado estar capacitado. Es obligado potenciar el cuidado del paciente crónico por el PAP. 

Asimismo, se precisa mejorar la gestión, utilizar adecuadamente los recursos pero el actual modelo es posible y sostenible. Ha de buscarse la gestión más eficiente con la colaboración de los profesionales implicados y la participación de los ciudadanos y mantener el servicio público de salud y el actual modelo que asegure el derecho de todas las familias a que todos los niños tengan asignado un pediatra de cabecera. 

 Organizaciones adheridas a este manifiesto: 

  • Asociación Española de Pediatría (AEP) 
  • Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPap) 
  • Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria y Atención Primaria (SEPEAP) 
  •  Sociedad Española de Pediatría Hospitalaria (SEPHO)

martes, 11 de diciembre de 2012

Sobre privatizaciones: ¿Qué tal por Cataluña?


Anda el mundo sanitario madrileño muy revuelto y con razón. El temor a la progresiva privatización y desmantelamiento de la sanidad pública es un riesgo real.

Hay algo que me preocupa mucho, y que se debe a la transferencia de la sanidad a cada Comunidad Autónoma. De este modo, cada autonomía desconoce por completo los problemas del vecino de al lado. Y esos problemas existen y son graves.

En Cataluña hace ya mucho tiempo que se optó por un modelo de gestión privada de la sanidad pública en grandes zonas geográficas de esta CCAA. Yo, que vivo en Girona, trabajo para el ICS, que es una empresa pública. Pero en un radio de 50 km de mi casa el ICS apenas gestiona nada. Así ocurre con el hospital de Palamós y sus centros de salud asociados (gestionados por SSIBE), el hospital de Olot y sus centros de salud asociados (Fundació Hospital Sant Jaume), el Hospital Santa Caterina y sus centros de salud asociados (gestionados por el Institut d'Asistència Sanitària), el Hospital de Figueres y sus centros de salud asociados (Fundació Salut Empordà)... Podría seguir pero como muestra sirvan estos botones.

¿Qué conlleva esto? Mi opinión personal es que genera una enorme ineficiencia, además de que significa la duplicación o "triplicación" de los mismos servicios sanitarios a muy pocos kilómetros de distancia. Por no hablar de que la historia clínica electrónica de cada una de estas empresas es diferente... y todas incompatibles entre sí. Es decir, si un niño, pongamos que de Palamós, viene a vivir a Girona, yo no puedo accder a su historial médico previo. Sistemas informáticos incompatibles. Venir a vivir a Girona desde Palamós (u Olot, o Figueres) es, sanitariamente hablando y desde el aspecto concreto de compartir los datos de la historia clínica, como venir de Australia.

...Pero al menos estas empresas privadas están especializadas en salud. ¿Es posible que una empresa sin apenas experiencia en gestión de centros sanitarios se haga cargo de la gestión de éstos? La respuesta es sí. Estas semanas - aunque el ruido mediático, inexplicablemente, está siendo más bien escaso - ha tenido lugar la adjudicación del centro de salud de L'Escala y de sus consultorios asociados a una empresa, EULEN, con poca o nula experiencia en estas lides. Los trabajadores de L'Escala están indignados... pero con la indignación van a quedarse. Lamentablemente.

Leo sobre este empresa lo siguiente: "...está calificada en el Registro Mercantil como “líder en España en prestación de servicios intensivos en personal” , “como gigante español en servicios” o especialista en “seguridad privada, limpieza y logística”. Y, que se conozca, sus actividades principales son la explotación vinícola -Bodegas Vega Sicilia- y ganadera -sociedades Valles del Esla y Neal-. Pese a ese particular perfil, encabeza el rechazable proceso de privatización de la sanidad catalana. ¿Por qué? Dicen que superó a la Fundació Salut Empordà, actual gestora de dichos centros, en la calificación de los requisitos exigidos. Pese a que carece de toda experiencia en la gestión sanitaria. Ya veremos lo que hay detrás de esta discutible y brumosa decisión."

Y en esas estamos, queridos compañeros/as de la profesión sanitaria. ¿Hay algo más absurdo que de la gestión de tu centro de salud se haga cargo una empresa sanitaria privada? Sí: que esa empresa no sea sanitaria siquiera.

Algunos medios de comunicación, como "El País", se han hecho eco de esta noticia, tan preocupante como tristemente casi ignorada por todos. También el "Diari de Girona". Así que, si en un futuro más o menos largo, la gestión de vuestro hospital o centro de salud pasa a manos de, pongamos por caso, un hipermercado, que no os extrañe: el surrealismo ya ha llegado a la gestión sanitaria.

Desde aquí mi admiración por los compañeros de Madrid que están defendiendo su modelop´´ublico de gestión ssanitaria. En otras zonas de España está sucediendo lo mismo - o peor - sin que prácticamente nadie mueva un dedo.

Entonemos todos un réquiem por la sanidad pública.

martes, 27 de noviembre de 2012

La ley de cuidados inversos






En los últimos años en España, y en muchos otros países del mundo, la crisis económica ha hecho que instituciones importantes recomienden recortar el gasto sanitario e incluso promover un cambio de sistema favoreciendo a la sanidad privada en aras de una posible mayor eficiencia en el gasto. Por este motivo es importante abordar la cuestión de si la sanidad privada es más eficiente, disminuye el gasto y mantiene la calidad y la equidad en los servicios a la población. 
El temor de los defensores de la sanidad pública es que se cumpla la ley de cuidados inversos, enunciada por Julian Tudor Hart en 1971 por la que cuando intervienen los mercados en la atención sanitaria, los cuidados se reparten de una manera irregular, de modo que reciben menos atención los que más la necesitan, los sectores desfavorecidos de la población.
En sus propias palabras: “no market will ever shift corporate investment from where it is most profitable to where it is most needed”.
En esta línea, una revisión sistemática recientemente publicada compara los sistemas sanitarios públicos y privados en países de renta media y baja, que será objeto próximamente de una valoración crítica en la revista Evidencias en Pediatría.
Buscar la eficiencia sí, cambiar el modelo sanitario ¡no!



lunes, 26 de noviembre de 2012

La sanidad pública no se vende. Se defiende.

Algo insólito y sin precedentes va a ocurrir hoy en la Sanidad de la Comunidad de Madrid. Comienza una huelga en la sanidad en todos los Hospitales y Centros de Salud. El motivo es el Plan de Medidas de Garantías de Sostenibilidad del Sistema Sanitario Público de la Comunidad de Madrid. Con este plan se privatiza la gestión de seis hospitales, de 27 centros de salud, se reconvierte al hospital de la Princesa en un hospital geriátrico entre numerosas medidas. Para la gestión de estos hospitales y centros de salud "se sacarán a licitación para que se hagan cargo de ellos empresas especializadas en gestión sanitaria, que funcionan muy bien", según palabras del consejero.

Contra este plan se han manifestado todos los agentes implicados:  las asociaciones de médicos, de enfermeras, colegios profesionales, sindicatos, profesionales de todos los estamentos. La mayoría de las asociaciones médicas madrileñas.
Los jefes de servicio de los hospitales han enviado una carta con 600 firmas. Y así sucesivamente.
Como dice un diputado de la Asamblea de Madrid: "si todos absolutamente están en contra, habría que pensar que algo están haciendo mal"

La huelga para todos los profesionales está convocada el 26 y 27 de noviembre, y el 4 y 5 de diciembre. La huelga para los médicos está convocada de forma indefinida. ¿Que es lo que ha ocurrido para desencadenar esta eclosión? Debe haber argumentos muy poderosos para tomar una decisión ante la que todos, absolutamente todos, están en contra.

Y como este es un blog "basado en pruebas" pues procede analizar las pruebas que apoyen que privatizando los hospitales y centros de salud madrileños, contribuirá a superar la crisis.

1.- Hay que privatizar porque la gestión que realizan las empresas privadas es más barata,
lo cual en tiempo de crisis es una necesidad.
Para responder a esta cuestión son necesarios datos. Desde el  parlamento autonómico se han solicitado, sin exito, informes que prueben que la sanidad privada es más barata. Sin embargo, con los datos disponibles los hospitales de gestion privada de Madrid (Torrejón, Móstoles y Valdemoro) son más caros que otros de características similares. Es decir tienen mayor presupuesto asignado por habitante. Y además en los presupuestos del 2013 se les asigna más dinero, mientras que a los de gestión pública de la asistencia sanitaria se les recorta. Luego, parece que la gestion de los hospitales privados es más cara que la de los hospitales públicos.

2.- La gestión privada de la sanidad produce mejores resultados de salud. En Madrid no hay datos que avalen esa afirmación. Sin embargo los estudios de calidad que analizan la sanidad privada frente a la pública concluyen: los estudios disponibles no apoyan la información de que el sector privado es más eficiente, transparente o  más efectivo que el público.

3.- En el resto de España ya han privatizado la sanidad pública y les ha ido bien. Pues no es así. En el modelo de Cataluña,  el informe de la fundación Avedis Donabedian en el año 2003 concluye: Para buena parte de los indicadores obtenidos, no se observan en la muestra diferencias estadísticamente significativas entre los tres grupos de provisión definidos”, lo que, en la práctica, no permite presentar el "modelo catalán" como superior al modelo de gestión pública. Y en el modelo de privatización de Alzira de Valencia, el propio consejero de Sanidad de esa comunidad reconoce que extender este modelo está descartado.

4.- En los centros de salud, el modelo actual produce insatisfación de los usuarios. Nada más lejos de la realidad. A pesar de que la Comunidad de Madrid, es la tercera comunidad española que menos gasta  en sanidad por cada persona protegida (solo le ganan Valencia y Baleares), la satisfación de los usuarios madrileños es muy elevada: el 89% recomendarían a sus amigos su centro de salud, su médico o pediatra y su enfermera.

5.- Así que a la vista de  las pruebas disponibles, la privatización de la sanidad pública es más cara, no ha demostrado resultados mejores en salud, quienes lo han hecho no piensan que sea mejor, y además los usuarios de la sanidad pública están bastante satisfechos. Por lo tanto el que alguien persista en la idea de privatizarla,  puede llevar a que algunos piensen que existe un conflicto de intereses.

Que el director general de hospitales de la Comunidad de Madrid haya trabajado en empresas de sanidad privada y fuese nombrado tras ser director de Ribera Salud, empresa adjudicataria varios hospitales de financiación pública, no ayuda a despejar esta duda. Tampoco ayuda a confiar la visualización de una conferencia impartida en la que afirma "pagar al médico no es copago, es financiar con un dinero que cabe en la cesta de la compra".

Por todo lo expuesto,  no es de estrañar que los profesionales y ciudadanos de Madrid estén indignados. Con las acciones de protesta  quieren recordar a los políticos que la Sanidad  no es de ellos, que es de todos. Que tan solo son depositarios, y de forma temporal,  de algo que no les pertenece al igual que la educación, la seguridad, la justicia, la defensa. ¿Se atreverán en el futuro a "externalizar"  (es decir, privatizar) la gestión de la justicia concediendole la gestion a un empresa de temas legales?

Es por ello que todos los hospitales y centros de salud comienzan una huelga no deseada. Para defender lo que es de todos.
El tsunami blanco nos lo recuerda: La sanidad no se vende. Se defiende

viernes, 9 de noviembre de 2012

Los sistemas de salud deben estar basados en evidencias


Es posible que sino hubiese llegado la crisis económica, los ciudadanos hubiesemos seguido
con la actitud de creer todo aquello que un político o una autoridad dice, con el único aval de quien lo dice. Pero ese tiempo ha llegado a su fin. Y ahora, con razón,  nos creemos muchas menos cosas.

Y sobre todo, queremos que cada afirmación tenga  una base que la sustente. Estudios, revisiones, datos. Y los estudios pueden ser de buena calidad, con poco riesgo de sesgo. O de baja calidad, como por ejemplo las opiniones de expertos sin más.
Así que cualquier afirmación debería ir apoyada por algo tan elemental en ciencia, como citas bibliográficas, donde los ciudadanos puedan comprobar que eso que se les dice es cierto.

Y esto viene a cuento, porque en la Comunidad de Madrid se está procediendo a privatizar la gestión de los recursos sanitarios de hospitales y centros de salud.  El consejero de sanidad ha enviado una carta a los profesionales. En uno de los puntos de la misma,  en relación con la privatización de los hospitales nos informa de lo siguiente:
"Se ha comprobado que el modelo de concesión es más eficiente, da buenos resultados clínicos y alta satisfación a los pacientes.
De media, el coste total de la asistencia sanitaria especializada de la población de los hospitales de gestión mixta de de unos 600 euros por habitante, mientras que en los hospitales con modelo capitativo más recientes, este coste medio anual es de 441 euros".

Ante esta afirmación nos falta la información que nos aclare:  ¿cuánto cuesta en los de gestión pública? ¿dónde esta la bibliografía que la corrobore? ¿qué estamos comparando? Porque si lo que se compara hospitales públicos con privados, algunos de los hospitales que se van a privatizar no disponen de Unidades de Cuidados Intensivos, ni Unidades Neonatales, no se realizan transplantes ni se atienden y tratan enfermedades complejas, que se derivan a otros hospitales. Es decir, lo caro a otro sitio. ¿Se han tenido en cuenta esos aspectos en los cálculos?.

La información acerca de los Sistemas de Salud existe.  Recientemente se ha celebrado el segundo Simposium en Investigación en Sistemas de Salud. Participan la Organización Mundial de la Salud (OMS) junto con organismos internacionales y empresas. El objetivo es apoyar la toma de decisiones basada en la evidencia en cuanto a la Investigación acerca de los Sistemas de Salud. Entre las publicaciones incluidas se encuentra un discurso de la directora de la OMS, Margaret Chan, defendiendo la cobertura sanitaria universal. Es decir hay ciencia que sustenta las decisiones, y declaraciones institucionales que defienden un sistema de cobertura universal. 

Cuando nos digan que es mejor gestionar la salud con empresas privadas, queremos informacion que apoye las afirmaciones. Que nos permita identificar las barreras y las oportunidades.
No nos conformamos con simples frases sin más, que solo sirven para titulares.  Los ciudadanos, los sanitarios, los médicos, los profesionales en general no aceptamos que únicamente nos proporcionen la información que interesa a unos pocos.

Y como no puede ser de otra manera, queremos  que acompañando a cada decisión, exista una declaración de conflicto de intereses. que nos permita conocer en que medida beneficia a quienes la toman, o a sus allegados. Pero este será el tema de otra entrada en el blog.

miércoles, 17 de octubre de 2012

Vinieron a por lo judíos y como yo no era judío no hice nada...


Martin Niemöller fue un pastor luterano alemán que ha pasado a la historia por escribir un poema que, por algún motivo, siempre atribuimos erróneamente al poeta Bertolt Brecht. El orden y palabras exactas traducidas del poema están sujetos a disputa, ya que existen muchas versiones, por lo que lo copiamos en su versión original: 
"Als die Nazis die Kommunisten holten, 
habe ich geschwiegen; 
ich war ja kein Kommunist. 
Als sie die Sozialdemokraten einsperrten, 
habe ich geschwiegen; 
ich war ja kein Sozialdemokrat. 
Als sie die Gewerkschafter holten, 
habe ich nicht protestiert; 
ich war ja kein Gewerkschafter. 
Als sie die Juden holten, 
habe ich nicht protestiert; 
ich war ja kein Jude. 
Als sie mich holten, 
gab es keinen mehr, der protestieren konnte". 

Ahora que ya han pasado el verano y que volvemos a la realidad, con el cerebro menos reblandecido por el duro sol del estío, es momento de retomar temas serios. Y este es un tema que tengo pendiente hace un tiempo. 

No voy a entrar en debates sobre el sistema de gestión de la sanidad (público, privado o mixto), pero si voy a hablar de formas y maneras. Las formas y maneras con que algunos entornos sanitarios tratan a los médicos, sin respeto al profesional, sin respeto a la profesión y sin respeto a los pacientes. Luego lo pueden disfrazar de lo que quieran, pero los hechos son claros y he aquí dos ejemplos que conozco bien. 

- Uno por ser un querido compañero pediatra, un pediatra íntegro y un profesional relevante a nivel nacional: el Dr José María Paricio. A él le debemos mucho, pero algo que perdura es la Web de Lactancia Materna, verdadero referente y, tal como consta en su cabecera, es una "web realizada desde 2003 por el servicio de Pediatría del Dr Paricio en el Hospital Marina Alta (Denia, Alicante)". Un ejemplo de como hacer cosas grandes desde entornos pequeños, gracias al trabajo y la ilusión de José María Paricio y su gran equipo de pediatras. 
No es cuestión de volver a utilizar su nombre en un debate estéril, pues sé que José María es una persona muy discreta y positiva, que no quiere (ni necesita) de polémicas. En su momento, y ya ha pasado casi un año, ya fue motivo de amplio apoyo en prensa nacional y en blogs. En esos enlaces podréis ver el desarrollo de los hechos, que abocaron a un final que sigue doliendo profundamente a todos los pediatras: de una forma totalmente injusta, se le retiró la jefatura de servicio y de su lugar de trabajo. 
Este es el premio a su brillante trayectoria profesional, producto de una decisión particular de unos gerentes de un hospital de gestión mixta. Unos gerentes que, como ya ha ocurrido en otros hospitales de estas características, serán despedidos en su momento, y ellos no recibirán los miles de apoyos (de compañeros médicos y de familias de pacientes) de José María, serán despedidos por la puerta de atrás... pero el daño ya lo habrán hecho. 

- El otro caso es el de un compañero hematólogo, el Dr. Pedro José García, con el que trabajé durante unos años en el mismo hospital donde ocurren los hechos y que la prensa ha ido relatando durante los meses de verano en prensa local, bien por el apoyo recibido, como por las consecuencias posteriores. Tal como se explica en la noticia, al facultativo se le comunicó el despido mientras pasaba consulta; aunque la modalidad más extendida de despido a médicos solía ser una llamada por teléfono a las tres de la tarde de un viernes por parte de un administrativo y la frase "no es necesario que vuelva el lunes, no contamos con usted"

Lo dicho, podrán disfrazarlo de lo que quieran, pero estos casos (y una gran mayoría de los vividos y conocidos), son siempre por desavenencias entre la gerencia-dirección y el profesional sanitario, por no bailarles el agua, por no comulgar con ruedas de molino, por el "conmigo o contra mi". NO PUEDE SER, NO SE PUEDE CONSENTIR..., aunque se ha consentido: en ambos casos el apoyo de cientos y miles de firmas de pacientes y compañeros no sirvieron de nada.

Está claro que tendrán que convivir distintos tipos de gestiones en Sanidad, como ya ocurre en muchos países de los llamados del primer mundo: sanidad pública, privada y/o mixta. Pero en polémicas como las anteriores, entre un directivo médico y un buen profesional, es posible que la polémica se hubiera dirimido con el despido del directivo. Pero estamos en España, en esta España que nos duele... 

Por ello el título de esta entrada y el poema de Martin Niemöller. Porque los ejemplos expuestos hablan de dos buenos profesionales a los que han atacado su dignidad, injustamente. Porque ahora los demás lo vemos en la distancia, pues no nos ha afectado... Porque vinieron a por los judíos y como yo no era judío no hice nada..., pero antes de que vengan a por nosotros hemos de actuar: porque nadie puede quitarnos el respeto a la profesión y nuestra dignidad. 

Gracias, José María Paricio, por tu legado para todos y por tu amistad. Te han quitado la jefatura, pero no tu valía y tu dignidad. Os dejo un vídeo que han titulado "Pediatra sin tapujos" y sin tapujos, como es su vida, defiende la lactancia materna.

 

lunes, 7 de mayo de 2012

Sanidad, procrastinación y resiliencia

En este blog hace casi un año comentamos el difícil equilibirio entre la realidad y el deseo para manejar el triángulo sanidad-estado de bienestar-crisis. En aquel momento también compartimos lecturas recomendables para la sanidad en tiempo de crisis económica. Ha ido avanzando el tiempo y, aunque conocimos que los médicos eramos el grupo social con mayor credibilidad por la ciudadanía en España, las noticias que íbamos conociendo no mejoraban el panorama (más bien, todo lo contrario) y confirmamos un declinar a medida que pasa el tiempo

Los médicos hemos logrado, por méritos propios (y ajenos), no sólo tener uno de los sueldos más bajos de la Unión Europea de los 27 (sólo superamos a estos países, todos con menor renta per cápita: Rumanía, Hungría, República Checa, Polonia, Grecia, Malta, Eslovaquia, Portugal y Eslovenia), sino ir perdiendo derechos adquiridos (pongamos, por ejemplo, la carrera profesional en algunas Comunidades Autónomas). Pero, con todo esto y más, lo que vamos perdiendo a pasos agigantados es la dignidad

No hacía falta ser García Márquez para predecir la crónica de una muerte anunciada. Otro día analizaremos posibles causas, pero hoy nos gustaría compartir dos palabras de origen latino que pueden ir muy bien en estos tiempos de crisis: procrastinación y resiliencia. 

- La procrastinación (del latín: pro: "adelante" y crastinus: "referente al futuro") es la acción o hábito de postergar actividades o situaciones que deben atenderse, sustituyéndolas por otras situaciones más irrelevantes y agradables. Existen dos tipos de individuos que ejecutan esta acción (procrastinadores eventuales y procrastinadores crónicos) y existen tres tipos de procrastinación (por evasión, por activación y por indecisión). En la gestión de la Sanidad hemos padecido mucha procrastinación y, por ello, ahora vienen las prisas. En Sanidad (como en otras facetas de la vida política y social) se ha abusado mucho del dicho "las cosas de palacio van despacio", como excusa. El otro día me la nombraron y mi respuesta fue clara: las cosas de palacio debe ir deprisa, ser vitales, prioritarias, sacarlas adelante... y dar pie para empezar a solucionar otra cosa. Procrastinación es contraria a excelencia y eficiencia. 

- La resiliencia (del verbo latino resilio, resilire: "saltar hacia atrás, rebotar") es la capacidad de afrontar la adversidad saliendo fortalecido y alcanzando un estado de excelencia profesional y personal. La resiliencia es el convencimiento que tiene un individuo en superar los obstáculos de manera exitosa sin pensar en la derrota, a pesar que los resultados estén en contra, con un comportamiento ejemplar a destacar en situaciones de incertidumbre con resultados altamente positivos. En las crisis (personales o sociales) hace falta mucha resiliencia. 

Combatamos la procrastinación en todo momento y a los responsables: les conocemos, mirémosles a los ojos y, si tienen vergüenza, que agachen los ojos y se vayan. La procrastinación va muy unida a falta de preparación, ausencia de liderazgo e incapacidad de sacrificio. 

Y fomentemos la resiliencia: porque de las crisis salen reforzados los mejores. Porque hay que ser resiliente como el junco: fuerte y flexible. 

Esto no ha hecho más que empezar. De momento, os dejo el trailer de 300 (Zack Snyder, 2006), una potente adaptación cinematográfica de la novela gráfica de Frank Miller. Y recordemos la Batalla de las Termópilas y las palabras de Leónidas, el rey espartano: "Amenazas a mi gente con esclavitud y muerte. ¡Esto es Esparta!. Vamos a pelear. ¡Una nueva era ha comenzado!. ¡Una era de libertad!... Espartanos, ¡esta noche cenaremos en el infierno!"
En cada uno de vosotros queda imaginar quiénes son los espartanos y quiénes los persas...

 

martes, 21 de febrero de 2012

¿Que está pasando con la sanidad?



Las noticias acerca del deterioro de la sanidad en nuestro país son un continuo en los medios de comunicación.
Y los profesionales que trabajamos en ella, médicos, enfermeros, auxiliares, administrativos, celadores, asistimos sin dar crédito a lo que está pasando. Además no necesitamos que nos diga la prensa lo que sucede, sino que lo vemos a diario con nuestros propios ojos.
No es que bajen los sueldos de los trabajadores, al igual que ocurre con el resto de los ciudadanos, ni que haya que ver más pacientes en la misma jornada, ni que haya que alargar las jornadas, que desaparezcan las horas dedicadas a formación y organización del trabajo, que deje de haber días de permiso que antes existían etc.
No, no es eso.
Es que como ciudadanos, y no ya como profesionales afectados por los recortes, vemos como cada vez el derecho a ser atendido se recorta y desaparece. Todo vale. En las consultas de Atención Primaria, si hay que ver un paciente cada dos o tres minutos pues "se le ve" (como se puede suponer, "se le ve" no implica "se le atiende de forma apropiada y se soluciona su problema"). En las consultas de Atención Hospitalaria, si hay que alargar la lista de espera meses o años, pues se alarga. Y las urgencias, pues claro, se colapsan, tal y como nos cuentan que ocurre en las urgencias de un hospital de Madrid.

Se cierran quirófanos, se permiten listas de espera que antes por ley se habían reducido, se demoran estudios y pruebas diagnósticas, se comienza a cobrar por receta, se masifican las consultas, a niveles que ni hace 30 años existían.
Podemos poner un ejemplo con una frase que se utiliza en los Centros de Salud cuando acude un paciente que solicita ser atendido y no existe esa posibilidad en la agenda de su médico, por estar ya llena de citas, y es el "forzar la cita" es decir que si la agenda tiene pacientes citados cada 5 minutos, pues se puede "forzar la agenda" todo lo que se quiera y a las 9.05 puede haber uno, dos, tres o los pacientes que sea. Por supuesto con otro paciente a las 9.10. ¿Que atención pueden recibir esos pacientes?.

En el informe de la Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Publica (FADSP) nos cuentan que es lo que está ocurriendo, y además como esto afecta a diferentes autonomías.
En él podemos leer: "En promedio el presupuesto sanitario por habitante desde el 2010 ha disminuido en 140,13 euros". Y según donde se resida, pues varía: "El gasto medio por habitante varía segun las comunidades, de 1557 euros en el Pais Vasco, a menos de 1000 en la Comunidad Valenciana y Castilla la Mancha". Es decir, si uno es valenciano o manchego, mejor tener buena salud.

En medio de este destrozo, quien puede contrata un seguro privado. Doble financiación para el sistema sanitario y auténtico copago para los usuarios. El que no, a ser atendido en dos minutos y a la lista de espera.
Y todo esto en medio de un maremágnum, en el que los dirigentes del gobierno de la nación y los de los gobiernos regionales no saben a donde van. ¿Para que el Consejo Interterritorial? ¿Para que un Ministerio de Sanidad? A algunas Comunidades Autónomas se les ocurren soluciones, vamos a llamarlas suavemente, pintorescas. En algunas comunidades es preciso estar censado durante un tiempo para tener derecho a asistencia sanitaria, en otras se debe pagar por cada receta emitida.
Y mientras tanto, el desarrollo de estrategias que eviten la desaparición del sistema sanitario, como definir los recursos que se destinarán a la salud, establecer un conjunto de medidas terapéuticas y de utilización de medicamentos básica y financiable, una lista de cosas más prescindibles que se podrían suprimir de la financiación pública, el comunicar a los usuarios de que van a poder disponer y de que no, de forma clara y con una priorizacion razonable.
Todos estaríamos de acuerdo en que no es lo mismo que a alguien con la sospecha de que padece un cáncer, se demore su diagnóstico y su tratamiento, lo que repercurtirá sin duda en la duración de su vida y en su calidad, que el que se dejen de financiar medicamentos o tratamientos de probada ineficacia. Vamos, que en caso de necesidad, como la que hay ahora, sin duda es mejor gastar dinero en lentejas que en perejil.

La crisis está sirviendo para que el capitán del barco diga que "todos al agua y sálvese quien pueda", en lugar de establecer un plan de evacuación estructurado y racional, para que la nave siga a flote, y que nadie deje su vida o sus esperanzas en el intento.
Visto lo que ocurre con las actuaciones de los que se supone son los representantes de nuestros intereses, tendremos que empezar a movilizarnos los ciudadanos y decirles "no señores, así no" y de paso indicarles sugerencias acerca del camino que deberían seguir.