sábado, 21 de julio de 2018

Cine y Pediatría (445). “Tully”, la maternidad no siempre es glamurosa


En el año 2007 se encontraron un director, Jason Reitman, y una guionista, Diablo Cody, para regalarnos una película que se atrevió a debatir con inteligente humor sobre el embarazo no deseado en adolescentes, tarjeta de presentación de su joven actriz, Ellen Page y una de las producciones independientes más populares de la pasada década: nos referimos a la inolvidable película Juno, una obra que en su aparente sencillez y bonhomía logró enfadar a los movimientos Pro aborto y también a los Pro vida. En el año 2011 ambos, director y guionista, se encontraron con una bella actriz que, a medida que pasan los años, demuestra tener muchas más dotes actorales que de modelo: hablamos de la sudafricana Chalize Theron. Y la película llevaba por título Young Adult, y por ella fue candidata al Globo de Oro como mejor actriz de comedia.

Pues bien, este año 2018 acaba de estrenarse la tercera colaboración de Jason Reitman y Diablo Cody, y la segunda vez en que ambos se encuentran con Charlize Theron, una obra que intenta beber de la frescura de la Juno y del alma de Young Adult: hablamos de la película Tully, en la que nuestra actriz nos regala una transformación física (tras ganar más de 15 Kg) que no es la primera vez que tiene que desarrollar, pues ya nos sorprendió con ello en su Oscar a Mejor Actriz por Monster (Patty Jenkins, 2002), la historia real de Aileen Wuornos, exprostituta ejecutada por haber matado a siete hombres.

 Y en Tully nuestra actriz interpreta a Marlo, una ama de casa anclada a las obligaciones familiares y embarazada a los 40 años, con dos hijos previos: Sara de 8 años y Jona de 6 años, éste con problemas de comportamiento y de adaptación escolar, que tras muchas consultas médicas un terapeuta le dice que debe cepillarle el cuerpo por la noche como un caballo. “Jona es algo diferente, es peculiar”, le dice la directora del colegio y le aconsejan un apoyo fuera del centro escolar; y Marlo se enfada: “Tengo un niño o un puto ukelele… con lo de peculiar”. Y su marido se comporta como un niño mayor, cumplidor con el trabajo para intentar sacar económicamente adelante a la familia, pero que antes de empatizar con el día a día de su esposa se acuesta jugando a la videoconsola: “Se pone los cascos, mata zombis y se queda frito” es la definición de Marlo.

Marlo en su agobio sueña con sirenas, pero que se derrumba anímicamente cuando nace su tercera hija, Mia. Su hermano le anima a contratar una niñera nocturna a fin de que gane tiempo para sí misma y su relación con su marido, pero que ella duda pese a los comentarios familiares: “Tú necesitas ser feliz, solo por Jona”, “Es como si en los últimos años le hubieran apagado”. Y es entonces cuando aparece una joven amable y angelical, Tully (Mackenzie Davis), que no solo cuidará al nuevo bebé por la noche, sino también del bienestar de la madre: “Hola, soy Tully. Tú debes de ser Marlo. He venido a cuidar de ti…”. Y con el paso de los días Marlo se encuentra mejor y le comenta a Tully: “No recuerdo la última vez que dormí así. Es como si volviese a distinguir los colores”, “Podría estar cabreada con el mundo; sin embargo, estoy cabreada conmigo mismo”, “Mi cuerpo parece el mapa en relieve de un país en guerra”.

Tully aborda muchos temas de interés, como es habitual en el cine escrito por Cody, quizás mucho más allá de la tan conocida (y temida) depresión postparto, la realidad de la maternidad y el precio a pagar por nuestras elecciones vitales, o la sempiterna insatisfacción como seres humanos. No es casualidad que la propia Diablo Cody escribiese el guion después de dar a luz a su tercer hijo, exactamente el mismo trance por el que pasa Marlo/Theron. El cansancio físico y mental que provoca la agotadora rutina también se nos muestra visualmente, acompañado de una cuidada selección musical de su banda sonora. Y allí aparece el personaje de Tully, como una peculiar Mary Poppins joven, libre y desenfadad que hace reflexionar a Marlo, que le hace respirar y mejorar su autoestima y por ello le dice: “Soy la mayor, ¿por qué eres tú la más sabia?”. Y la joven y misteriosa Tully, quizás esa sirena con la que Marlo sueña, le sentencia: “Esta monotonía que tanto desprecias es su mayor regalo…”.

Y este es el principal valor de Tully: el reflejo nada idílico, y sí muy realista, de ser madre. Porque la maternidad no siempre es glamurosa, sin dejar de ser maravillosa. Porque en la maternidad (y en la paternidad) también uno se cansa, uno se derrumba, uno estalla… y se necesita conciencia para levantarse, recomponerse y seguir adelante. Quizás para poner una Tully en nuestras vidas… 

miércoles, 18 de julio de 2018

Adolescencia, redes sociales y vacunas


Hace 10 días se organizó en Alicante la “Jornada de Prevención en la infancia y adolescencia: un dilema entre la Educación y las Redes sociales”, un evento científico y formativo organizado desde FISABIO (Fundación para el Fomento de la Investigación Sanitaria y Biomédica). 

Y una policía, un abogado, dos pediatras, investigadores y un público de lujo nos “ENREDAMOS” por una buena causa. Porque allí conjugamos de la mejor forma posible 4 elementos clave para intentar hacer un buen cóctel: infancia y adolescencia, redes sociales, vacunación y prevención. Y todo ello para apoyar con ciencia y con conciencia el #VaccinesWork.

Y ese fue nuestro objetivo principal. Pero también se analizaron estos objetivos secundarios: 1) Destacar el valor de la SEGURIDAD en adolescentes; 2) Comentar puntos clave de VACUNACIÓN en adolescencia; 3) Reconocer las luces y sombras de las REDES SOCIALES; 4) Revisar el poder de INTERNET para favorecer (o no) la vacunación; 5) Presentar un nuevo PROYECTO: V3 en W3. 

Y con ello: 
- Reconocimos de primera mano las luces y las sombras de las redes sociales en la infancia y adolescencia, con esa “triada del lobo feroz” de tres feroces anglicismos: cyberbullying, sexting y grooming. 
- Confirmamos que nuestros hijos, nuestros alumnos, nuestros pacientes pediátricos son nativos digitales, pero no deseamos para ellos que sean niños o adolescentes 2.0, cuyo abuso y mal uso genera niños obesos, miopes, doloridos, desatentos, conectados pero desorientados… 
- Constatamos que hay ingente información científica y de calidad a favor de la eficacia y seguridad de las vacunas, pero hay que bajar del atril … y los profesionales sanitarios y sociedades científicas debemos trasladar la información, con rigor, ética y transparencia, a la población general. Y la mejor forma es utilizando también (y bien) las redes sociales… 
- Comprobamos que Facebook, YouTube, Instagram y Twitter están dominados por cantantes y futbolistas… pero ese no es el mundo que queremos para nuestros jóvenes, esos no son los valores. Y los padres, los educadores, los profesionales sanitarios, las organizaciones tienen una gran labor en utilizar bien las redes sociales y por una buena causa
- Y una buena causa es utilizar estas TIC para que la verdad científica de las vacunas brille y mitigue la postverdad de los movimientos antivacunas o las dudas de los vacunofóbicos. 
- Y hablamos de algunos proyectos en marcha para hacer realidad lo anterior, como el proyecto “Inmuniza” o el proyecto “V3 en W3” (o vacunas 2.0)… 

Porque quizás es tiempo de Vacunas 2.0... y unir rigor, transparencia y visibilidad para combatir la postverdad. Porque quizás es tiempo de "enredarnos" por una buena causa.


lunes, 16 de julio de 2018

Continuum, el poder del aprendizaje virtual y la Web 2.0 en la formación médica en Pediatría


En el año 2016 la plataforma de formación virtual de la Asociación Española de Pediatría, CONTINUUM, recibió el Premio MEDES a la Mejor iniciativa en el fomento del uso del idioma español en la divulgación del conocimiento médico. 

Con motivo de este evento, el equipo de Continuum elaboramos un artículo bajo el título de “Continuum: el poder del aprendizaje virtual y la Web 2.0 en la formación médica en Pediatría. Tres años de experiencia” para su publicación en la revista Educación Médica. El artículo fue aceptado sin correcciones en menos de tres meses, y fue publicado en internet desde abril de 2017, pero es ahora cuando por fin – casi dos años después – sale publicado su edición en papel, con su versión definitiva paginada. Aunque dos años después – este es un problema de la edición biomédica que cabe revisar y replantear– algunos datos están desactualizados, la esencia del mensaje de nuestra plataforma se mantiene. 

Os dejamos el resumen y, especialmente, el artículo en toda su extensión, por si os interesa conocer algo más de Continuum, ya una fórmula de éxito en el Web-Based Learning y E-Learning. 

“Los médicos tienen el compromiso de mantener al día sus competencias y ser críticos en su ejercicio profesional. Internet ha supuesto una revolución en la distribución de información y conocimiento. Las Sociedades científicas, tienen la responsabilidad de responder a las necesidades de formación de quienes representan, diseñar estrategias para enlazar formación y práctica médica, y brindar una atención óptima a la población. Se presenta la experiencia de Continuum, plataforma de formación diseñada ad hoc por la Asociación Española de Pediatría, que partiendo del Curriculum Global de Educación Pediátrica (GPEC), promueve una formación basada en competencias, sitúa al alumno (pregrado, postgrado, profesionales en ejercicio) en el centro del proceso de enseñanza-aprendizaje, y establece una relación directa entre las competencias requeridas (conocimientos, habilidades y actitudes) y los contenidos de formación. 

Entre las actividades formativas desarrolladas en Continuum, cabe citar: cursos de formación, y actividades individuales agrupadas en distintas secciones (Imagen de la semana, Casos clínicos interactivos, Novedades bibliográficas, Artículo destacado, Píldoras formativas, Herramientas para la consulta). En este artículo exponemos la las señas de identidad y las fortalezas de Continuum, el portal de formación en pediatría de la Asociación Española de Pediatría, y la experiencia adquirida en los tres años de andadura”. 

Ese era el texto del resumen. Y, realmente, ahora ya la experiencia adquirida está a punto de cumplir cinco años de andaduraDe hecho, los datos de la tabla 4 actualizados se pueden ver en este post realizado recientemente en el que exponíamos el pasado, presente y futuro de Continuum

Sea como sea, la esencia puede estar en las tres frases que inician el artículo: 

“Dime y lo olvido, 
enséñame y lo recuerdo, 
involúcrame y lo aprendo” 
Benjamín Franklin 

“El educador mediocre habla. 
El buen educador explica. 
El educador superior demuestra. 
El gran educador inspira” 
William Arthur Ward 

“Nunca consideres el estudio como una obligación, 
 sino como una oportunidad para penetrar en el bello 
y maravilloso mundo del saber” 
Albert Einstein
 

sábado, 14 de julio de 2018

Cine y Pediatría (444). La noria de la vida de “Con amor, Simón”


“Soy como tú. Tengo una familia normal, unos amigos geniales y voy al típico instituto. Mi vida es completamente normal, como la de todos… Excepto por un enorme secreto”. Con esta voz en off de presentación de nuestro joven protagonista comienza una película que viene precedida de un buen halo en este año y que presume de ser la primera comedia romántica juvenil con temática gay producida por un gran estudio como es Fox. La película lleva por título Con amor, Simón (Greg Berlanti, 2018). 

Lo cierto es que su éxito en Estados Unidos viene de la mano de que es una comedia típicamente americana, con sus institutos, sus familias de sueño americano (que se reúnen al caer el día para ver la tele en familia), sus fiestas, sus partidos de rugby y “cheerleaders”, sus Navidades,… nada que no hayamos visto tantas veces, si no fuera porque trata el tema de la homosexualidad masculina con buen tono, frescura de los diálogos, una acertada banda sonora de inolvidables temas clásicos (desde Whitney Houston a Jackson 5) y una buena elección del reparto. Lo que se dice una buena comedia del siglo XXI al estilo John Hughes y con una amable presentación arco iris que dicen que ha resultado inspiradora a muchos jóvenes para dar el paso de aceptar y comunicar su orientación sexual. 

Porque es la típica historia de cuatro amigos adolescentes en el último curso de instituto: Simon (Nick Robinson, una buena elección), nuestro protagonista, Leah (Katherine Langford, el gran reclamo por ser la protagonista de la serie Por 13 razones), la mejor amiga de Simon, Abby (Alexandra Shipp), la amiga de color que se mudó hace 6 meses a esta ciudad, y Nick (Jorge Lendeborg Jr.), el mejor amigo de Simon, al que le gusta disfrazarse de Cristiano Ronaldo. Cuatro amigos que entrecruzan sus vidas y sus sentimientos y en el que Simon hace convivir su vida real (de familia, de instituto y de amigos) con su secreto a través de una cuenta de correo falsa y un seudónimo, Jacques, allí donde encuentra a su alter ego anónimo, Blue. 

Y la mayor parte de sus experiencias ocurren en el mundo hiperconectado de las redes sociales, con el móvil como instrumento alrededor del cual ocurre la otra realidad. No es de extrañar que el profesor diga a la entrada de sus alumnos a clase: “Buenos días, queridos alumnos. Apagar el móvil. Mirar a los ojos a la gente que os rodea…”. Y entre mensajes, correos y posts surgen los sentimientos ente ello, y Leah confiesa a Simon después de la fiesta de Halloween: “Soy una persona destinar a querer a una persona hasta llegar a morir”, y Simon le contesta que él también: pero estaba claro que no hablaban en ese momento de la misma persona. 

Y cuando la confesión de un secreto ocurre de la forma menos deseada, con el cotilleo o bulo de una red social, nada bueno cabe esperar. Y menos para la persona que es sometida a ser juzgada, a la que le estallan de pronto todos sus fantasmas familiares, sociales, escolares y personales. La película se iza con esas barras y estrellas tan made in USA, con esa madre casi modélica (y de la belleza de Jennifer Garner) que le dice: “Tú sigues siendo tú, Simon… pero ya puedes respirar. Ya puedes ser más tú de lo que has sido en mucho tiempo. Te mereces todo lo que quieras”. 

Y se agradece al director que haya optado por una visión luminosa y optimista del tema, como esa carta tan positiva de declaración de su opción sexual a su amor platónico virtual, Blue, con esa despedida que da título a nuestra película: “Con amor, Simon”. Y con ello siente que, aunque el mundo no le acepte, se acabó el tener miedo. Y el final ya es lo más (puede subir el azúcar, aviso, así que tener preparada la insulina por si acaso), pero no molesta: y allí se conocer Jacques/Simon y Blue/su compañero de clase Bram, que como él dice le pilla todo, gay, negro y judío. Un final con un beso en lo alto de una noria, porque así es la noria de la vida: unas veces se está abajo y otras veces se está arriba… 

La película está basada en la novela “Simon vs. The Homo Sapiens Agenda”, de Becky Albertalli, psicóloga clínica que decidió probar suerte en el mundo de la literatura con este primer libro, publicado en 2015. Y con referencia a esta novela, su autora a publicado dos libros más: “The Upside of Unrequited” sobre una joven acomplejada por su peso y 'Leah on the Offbeat', inspirada en el personaje de Katherine Langford. Y los críticos se preguntan ¿Se animará Greg Berlanti, especializado en series de televisión, a rodar las otras dos entregas y crear una trilogía…? 

De momento, nos quedamos con esa imagen cenital de la película en distintos momentos de la historia, cuando van al autoservicio a recoger su desayuno en coche: primero cuatro vasos, luego uno…y al final, cinco. Y la noria de la vida sigue dando vueltas… también para Simon. Y para cada uno de nosotros. 

miércoles, 11 de julio de 2018

Comienza el curso de Continuum "Cuidados Paliativos Pediátricos"


Continuum prepara este verano ya su primer curso on line sobre Cuidados Paliativos Pediátricos, un área que precisa todo el apoyo y atención, un área que es presente y futuro de nuestra atención sanitaria. El curso lleva por título "Cuidados Paliativos Pediátricos" y estará coordinado por la Sociedad Española de Cuidados Paliativos Pediátricos (PedPal). 

Este curso proporcionará al alumno, al finalizar la actividad, una serie de conocimientos, habilidades y actitudes, que se recogen a continuación y que son los objetivos del curso: 
- Conocer los conceptos generales sobre la atención paliativa en pediatría 
- Reconocer las necesidades de los pacientes pediátricos que necesitan cuidados paliativos 
- Realizar un plan integral de atención al niño con enfermedad incurable y a su familia 
- Conocer los aspectos fundamentales sobre el control de síntomas en cuidados paliativos pediátricos
- Conocer el papel del pediatra en la atención de las necesidades psicológicas y sociales en cuidados paliativos 
- Conocer los aspectos éticos aplicables a la salud del niño así como su uso para la deliberación en la toma de decisiones difíciles 
- Conocer los aspectos básicos de la atención al duelo 

Y estos serán los capítulos que se van a tratar: 
- Conceptos generales en Cuidados Paliativos Pediátricos (CPP) 
- Control del dolor en Pediatría y Cuidados Paliativos Pediátricos 
- Atención de los síntomas respiratorios y neurológicos en cuidados paliativos pediátricos 
- Atención de los problemas nutricionales y digestivos en cuidados paliativos. Aspectos médicos en el manejo de dispositivos especiales 
- Atención de las necesidades psicológicas y sociales 
- Planificación terapéutica y atención al final de la vida 

El curso comienza el día 19 de septiembre y estará en activo hasta el 15 de noviembre de 2018. Un curso con 66 hs lectivas tutorizado en cada una de las seis unidades didácticas. 

Queda tiempo para el comienzo, pero nos parece clave que nos vayamos de vacaciones con la conciencia de que es un curso que conviene conocer... y espero que lo realicéis. Los CPP se lo merecen, nuestros pacientes pediátricos crónicos, complejos y terminales se lo merecen. 

Toda la información e inscripciones en la página web de Continuum
Os esperamos...

lunes, 9 de julio de 2018

Los 10 bulos alimentarios más extendidos


Desde hace unos meses hemos abierto en nuestro Servicio de Pediatría un programa de formación que hemos denominado como "10(pequeñas) Historias de Pediatría", idea liderada por nuestro compañero el Dr. Carlos Loeda, quien vive con júbilo su libertad laboral y mental, y nos deleita con su experiencia y sus reflexiones. Curiosamente su última charla se tituló como "Alimentación infantil: dogmas, sectas y tradiciones" y que intentaba poner las bases de una conducta alimentaria realista, un ámbito en que la formación del pediatra hacia los padres se nos ha sido enajenado (con la complicidad de algunas figuras públicas), hasta el extremo de convertirnos en testigos pasivos de recomendaciones “urbi et orbe” como el consabido “baby led weaning” y otras modas. 

Y es que el mundo de la alimentación es muy dado a los dimes y diretes... y no solo en la infancia, claro está. En el mundo de la alimentación circulan infinidad de mitos y el científico J. M. Mulet, autor del libro "¿Qué es comer sano?", pretende desterrarlos todos. Los hemos oído en tantas ocasiones que han conseguido hacerse un hueco en el imaginario colectivo como verdades absolutas, tanto que incluso condicionan nuestros hábitos nutricionales y, por lo tanto, nuestra salud. Estos son algunos de ellos (que nos recordaba El Mundo hace unos días): 

1. Hay que beber ocho vasos de agua al día. 
Nadie puede afirmar que hay que beber una cantidad determinada, pues tenemos que beber lo que necesitemos. Aunque nadie pondrá en duda de el agua es mejor que la mayoría de las bebidas. Ah, y beber agua en las comidas no engorda, pues como tiene cero calorías el orden de antes o después no afecta al resultado. 

2. El azúcar moreno es mejor que el blanco. 
Quizás tiene más minerales y nutrientes, pero es poco significativo, porque mayoritariamente es azúcar y, por tanto, son calorías vacías. Porque ni el azúcar moreno es un santo ni la sacarina, edulcorante sintético, un veneno. Y lo que sí recomienda la OMS es que se limite el consumo de los azúcares libres a un máximo del 5% de la ingesta calórica total (25 gr. de azúcar al día). 

3. El aceite de palma es tóxico. 
En muchos medios se recogió la noticia hace tiempo de que era cancerígeno y no es cierto. No es aconsejable, pero no es el demonio.  Y en este blog ya tratamos hace tiempo este tema con el Comunicado sobre el aceite de palma y ácido palmítico en la alimentación infantil 

4. Una dieta sin gluten es mejor para la salud. 
Y es que hay libros que dicen que comer trigo es un veneno. Lanzar el mensaje de que una dieta sin gluten es más sana genera confusión... y nunca más salud. La dieta sin gluten, eso sí, es esencial para el paciente celíaco: y aquí si que conviene que no haya transgresiones.

5. Productos lácteos que activan el sistema inmune. 
La realidad es que ninguno tiene efecto en el sistema inmune, por mucho que lleve bacterias con nombre en latín (que queda más fino y científico, pero no más inmune...)

6. El pollo anaranjado indica que es de campo. 
Tradicionalmente asociamos el color anaranjado con la libertad del pollo, pero la carne se puede maquillar por métodos naturales. Así que fíese del color del pollo y no corras...

7. El pescado de piscifactoría es peor.
Sorprende la manía que tiene la gente respecto al pescado de crianza. Cuando nos comemos un filete nadie repara en ello, o al menos no se equipara el mero a la vaca. Y sí, no hay duda: ojalá pudiéramos comprar siempre el pescado de una lonja (y yo tengo dos cerca, la de El Campello y la de Santa Pola).

8. La vitamina C previene resfriados. 
Lo cierto es que coma las naranjas que quiera - sobre todo si son dulces y jugosas -, pero para prevenir los resfriados mejor comencemos por lavarnos las manos y huir de aglomeraciones donde circulan los virus. Y una cosa más, que siempre nos dicen las madres (lo de beber rápido el zumo que pierde las vitaminas), y que no es así, pues las vitaminas se mantienen unas 12 hs tras exprimir la naranja... aunque también es cierto que con lo bueno que está, para qué esperar...

9. Las bayas de goji sirven para todo.
Son un alimento normalito con una historia fabulosa. Sus propiedades son similares a las de cualquier otra fruta del bosque, pero con mejor marketing.

10. Comer ecológico es más sano.
Su consumo sólo se puede justificar por motivos filosóficos o políticos. Por beneficios para la salud, la ciencia dice que nada. Y lo único demostrado es que comer ecológico es un 65% más caro (alguien lo ha estudiado... y es que hay gente pa tooo). Y con este último punto tendríamos para hablar en otro post... o hasta para escribir un libro. 

sábado, 7 de julio de 2018

Cine y Pediatría (443). “Cuando tienes 17 años” no puedes ser formal


Junto a Charles Baudelaire y Paul Verlaine, Arthur Rimbaud constituye la triada por antonomasia del Simbolismo, ese movimiento artístico originado en la Francia del siglo XIX y cuyo objetivo era la búsqueda interior y la búsqueda de la verdad universal al interrelacionar el mundo espiritual y el mundo sensible, donde las temáticas principales eran la espiritualidad, los sueños y la imaginación. Pero hoy destacamos a Rimbaud, un rebelde por antonomasia, con una vida de novela, el símbolo de un icono que parecía un poeta del siglo XX, no del XIX. 
Porque si Mozart murió a los 35 años y cambió la música para siempre, Rimbaud murió a los 37, pero a los 19 años ya había escrito toda su poesía, una poesía que abrió el camino de la modernidad, con un solo libro publicado en vida. Y la segunda parte de su corta vida que fue una especie de caos aventurero, un vagabundo por los caminos de Francia y del mundo, que se hundió en el silencio para dedicarse al tráfico de armas, café y marfil y morir pobre, como vivió. 

No es de extrañar que este poeta del simbolismo y tan simbólico escribiera en su poema “Roman (Aventura)”: “Con diecisiete años, no puedes ser formal…”. Y ese inicio del poema es lo que inspira el título de la hasta ahora última obra de André Téchiné del año 2016: Cuando tienes 17 años, un regreso al cine adolescente por parte del realizador que nos regaló ya Los juncos salvajes (1994), y que revisamos la semana pasada en Cine y Pediatría. Dos visiones de la adolescencia (y las dudas propias de esta edad, con la eterna identidad sexual), una ambientada en la década de los 60, otra en nuestros días, pero algunos temas que se mantienen en el tiempo. Y para esa actualización alrededor de los problemas de identidad sexual el septuagenario Téchiné no ha podido rodearse de mejor compañía, pues ha sido indispensable la ayuda de la joven directora Céline Sciamma, que ejerce de guionista en esta propuesta de la que se ven ciertos toques suyos que ya se vieron en películas como Lirios de agua (2007), Tomboy (2011) o Girlhood (2014), esa trilogía imprescindible de la directora que no entiende de géneros, aunque ahora en clave masculina. 

Y es Cuando tienes 17 años la película más juvenil de André Téchiné, la que nos ofrece un minucioso tapiz sobre el autodescubrimiento adolescente marcado por la sencillez y la finura de su mensaje, el coherente guión y la correcta interpretación. Un triángulo de personajes: Damien (Kacey Mottet Klein, a quien conocimos en su debut en el cine como el niño protagonista de la peculiar película del año 2008 de Ursula Meier, Home), su madre (Sandrine Kiberlain) y Tom, un compañero de instituto (Corentin Fila). Una historia contada en tres partes, en tres trimestres escolares diferentes, y en tres momentos emocionales y estacionales diferentes. 

- Primer trimestre. Todo nevado, en la ciudad y en el campo. Descubrimos a Damien y a Thomas. Damien es un joven de 17 años, hijo de un militar y de una médica, que vive en la ciudad con su madre mientras su padre pasa la mayor parte del tiempo en misión militar en África. Y descubrimos a su compañero de instituto Thomas, un chico adoptado de origen argelino que vive en la montaña con sus padres agricultores, y que tarda una hora y media en llegar al instituto. Thomas acosa a Damien y su relación es tensa, con peleas incluidas, pese a los consejos maternos: “Entiendo que sientas una antipatía irracional hacia alguien, pero no entiendo que os peleéis. ¿Me lo puedes explicar?”. 
Por azares de la vida, la madre de Damien acaba atendiendo a la madre de Thomas, enferma y embarazada, a la que aconseja ingresar. Ante esta situación, y con la intención de que Thomas no pase tantas horas en el viaje y pueda rendir más en los estudios, le invita a vivir en su casa, algo que desagrada sobremanera a Damien. Algo que pondrá a prueba a todos. 

- Segundo trimestre. Sigue la nieve, pero comienza el deshielo. En la primera imagen los chicos regresan por el mismo camino a casa, pero no juntos. Ahora son los dos los que acuden a las clases de boxeo de Paulo, el vecino ex militar. Y luego se retan para pelear en la montaña y tras la tormenta, llega la calma.. y casi la reconciliación. Y de la reconciliación bajo la lluvia surge la posterior atracción, algo que estaba latente y que no resulta fácil de sentir o explicar… pero que surge. Y por ello Damien le dice a Thomas: “Quiero saber si me gustan los hombres o solo eres tú”. 

- Tercer trimestre. Llega la primavera. Todo comienza ahora con una visita de representantes del Ejército para comunicar a Damian y su madre lo que nadie quería oir sobre su padre y marido, fallecido en acto de servicio. Y tras el duelo, la calma. Y en los estudios de final de curso los ya amigos leen algo que les es muy propicio: “Desear, del latín “desirat”, significa sentir la ausencia de algo. La mejor definición es la de Leibniz que dice: La inquietud que siente un hombre por la ausencia de algo que le proporciona el placer de estar presente es lo que se llama deseo. Tendencia consciente hacia un objetivo, el deseo es característico del hombre”. 
Y la frase “Estoy enamorado de ti”… tras las dudas, temores y miedos. Y el beso final deja un halo de esperanza a los sentimientos… quizás al deseo. Quizás a esa normal anormalidad que significa tener 17 años y ser adolescente. 

Y sin ser una obra maestra, Cuando tienes 17 años logra tener una visión positiva y especialmente profunda y delicada de los problemas de la adolescencia y el descubrimiento de la propia sexualidad, y bajo dos puntos de vista diferentes, las de sus protagonistas. Y esa es la esencia de la confusión adolescente, cuando el deseo interior y la actitud exterior pocas veces siguen caminos paralelos, cuando uno se enfrenta a lo incomprensible, lo inexplicable y lo rechazable, tanto para una sociedad que sigue esquinando en demasía determinados comportamientos y sensibilidades, como para familias centradas en un único estacionamiento moral, se unen en el interior de un cuerpo y una mente que aún no acaban de entenderse entre ellos. Un conflicto interno que el veterano André Téchiné, con amplia experiencia en el relato de los ardores y dolores de la adolescencia, configura como semilla de la atractiva Cuando tienes 17 años, una película inequívocamente suya, como lo fuera Los juncos salvajes. "Debería ser sensato, pero yo no soy sensato. Y no sé qué puedo hacer", clamaba uno de los personajes de Los juncos salvajes, ebrio de confusión y deseo. "Cuando tienes 17 años no puedes ser formal", dijo el poeta Rimbaud, te emborrachas, divagas y palpitas, te equivocas y te levantas. Justo como la película. 

Porque las similitudes son evidentes y numerosas entre Los juncos salvajes y Cuando tienes 17 años, pero la perspectiva es muy diferente con estos 22 años de distancia: la pátina intelectual de aquella ha dado paso a una acusada y muy contemporánea fisicidad de esta, de forma que el verbo se ha hecho carne, porque en el mundo de hoy, quizás los instintos se traducen en roces más que en versos. Aunque la idea comenzara con un verso de Rimbaud…

miércoles, 4 de julio de 2018

Conocer y usar la Fundéu y Agencia SINC


En la reciente XIII Jornada MEDES celebrada en el Escorial, y dentro de la Mesa redonda "COMUNICAR CON EFICACIA. HERRAMIENTAS DE USO", tuvimos la oportunidad de oír la participación de David Gallego, editor en Fundéu, con su ponencia "Fundéu: el reto del binomio rigor y rapidez" y también la participación de Pampa García, redactora jefe de la Agencia SINC, con su ponencia "Informar con cuidado es posible"

Y ha sido una oportunidad más de conocer y reconocer estas dos grandes herramientas para el periodismo científico, para el periodismo general y para todos. Porque el buen uso del idioma español y de nuestro lenguaje es bueno para todos. Y estas dos instituciones, entre otras muchas, velan por ello. Y vale la pena conocerlas un poco más: 

1) Se conoce como la Fundéu - Fundación del Español Urgente - a un un recurso lingüístico que, con tan solo 13 años de vida, es tan respetado y usado, sino más, que la propia Real Academia Española. Es una fundación creada en 2005 en Madrid a partir del Departamento de Español Urgente de la agencia EFE, fruto del acuerdo y participación equitativa en su constitución del banco BBVA y Agencia EFE. 

El principal objetivo de la fundación es velar por el buen uso del idioma español en los medios de comunicación, en especial los informativos, y cuenta con el asesoramiento de la Real Academia Española, cuyo director, Darío Villanueva, es a su vez el presidente de la Fundéu BBVA. 

Fundéu cuenta con los siguientes servicios, a los cuales se puede acceder en su sitio web (cuyo contenido se publica con licencia de Creative Commons): 
- Consultas de dudas. 
- Recomendaciones todos los días de la semana, basadas en las noticias que se publican en los medios. 
- La lista de correo Apuntes, activa desde 1996 y actualmente alojada en RedIRIS. 
- El Blog de Fundéu, con artículos e infografías sobre el mundo del idioma e información sobre las actividades de la Fundación 
- El pódcast semanal Palabras llanas. 
- Y otros muchos recursos. 

2) Se conoce como Agencia SINC - Servicio de Información y Noticias Científicas - a la primera agencia pública de ámbito estatal especializada en información sobre ciencia, tecnología e innovación en español. Fue puesta en marcha por la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología en el año 2008. 

El equipo de SINC produce noticias, reportajes, entrevistas y materiales audiovisuales (vídeos, fotografías, ilustraciones e infografías). Todos los contenidos producidos por SINC tienen una licencia Creative Commons, es decir, se pueden copiar, distribuir, comunicar públicamente y transformar, también para uso comercial, siempre y cuando se cite a SINC como fuente. 

SINC ofrece su servicio a periodistas, científicos y ciudadanos para dar a conocer los últimos desarrollos de la ciencia más relevante, con especial énfasis sobre los trabajos españoles. La producción informativa de la agencia cuenta con la participación y revisión de la comunidad investigadora: la actualidad, el rigor y la veracidad son sus señas de identidad. 

Su lema es "La ciencia es noticia" y así consta en su web, que conviene revisar, pues cuenta con muchos recursos. 

Aprendimos muchos con la SINC, entre ello las tres reglas que nos regaló para comunicar bien en salud a la población: 1) Sé responsable; 2) Cuanto más precisión, menos claridad; 3) Ten claro para quien escribes. 

Gracias a MEDES por seguir ahí y regalarnos y recordarnos recursos así. Porque recursos así se deben conocer y se deben usar. El idioma español se lo merece. La ciencia también. Y nosotros, sin duda.

lunes, 2 de julio de 2018

Cuadernos de Historia de la Pediatría Española: la historia continúa...


En cada Congreso de Pediatría recibimos cada año los interesantes Cuadernos de Historia de la Pediatría Española que se aglutinan alrededor de la labor del Comité de Historia de la AEP (Asociación Española de Pediatría), cuya labor conviene conocer. 

En el reciente congreso celebrado en Zaragoza hemos recibido los Cuadernos número 14 y 15, y que se pueden consultar a través de esta página web del Comité de Historia

El Cuaderno nº 14 se titula "El niño enfermo en la pintura española y latinoamericana", con estos capítulos y autores. 
Este Cuaderno de Historia de la pediatría busca nuestra reflexión en el maravilloso mundo de la enfermedad en el arte. Y es que a veces, sólo a veces, la enfermedad se hace arte. 
- Prólogo. Pedro Gargantilla Madera 
- El niño enfermo: Un género pictórico muy especial. Iván Carabaño Aguado 
- Alteraciones de la morfología corporal en la pintura española de los siglos XVI y XVII. José Ignacio de Arana 
- El niño enfermo a través de la pintura latinoamericana. Andrea María Bau, Miguel Ángel Zafra Anta 
- La pediatría preventiva. Elena Alonso Lebrero, José Manuel Fernández Menéndez 

El Cuaderno nº 15 se titula "La Pediatría en Aragón", con estos capítulos y autores. 
Según define el diccionario de la Real Academia, hacer historia es adquirir la importancia necesaria como para ser recordado. Ese es el caso de los personajes a los que se refiere este decimoquinto Cuaderno de Historia de La Pediatría Española, en el que se mencionan algunas de las figuras más significativas de la Pediatría en Aragón. 
- Prólogo. María Gloria Bueno Lozano 
- Gerónimo Soriano y su obra pediátrica. José Ignacio de Arana 
- Patricio Borobio Díaz (1856-1929)La visión integral del niño. Fernando Ponte 
- El Instituto Nipiológico de Barbastro. Miguel Labay Matías y Alberto Celaya Pérez 
- La obra de Manuel Bueno Sánchez. Jesús Fleta Zaragozano 

Gracias a los amigos y colegas del Comité de Historia de la AEP. Gracias a todos aquellos que trabajáis para recordarnos las palabras de Cicerón: "La historia... testigo de los tiempos, luz de la verdad, vida de la memoria, maestra de la vida, testigo de la antigüedad".

sábado, 30 de junio de 2018

Cine y Pediatría (442). “Los juncos salvajes” y el valor de la resiliencia en la adolescencia


Del latín resilio (rebotar, volver hacia atrás) surge el término resiliencia para describir la facultad de un material para deformarse y recuperar su estructura original, o para soportar grandes sobrecargas sin fracturarse. Introducido progresivamente en el terreno de la Psicología, define la capacidad del ser humano para hacer frente a las adversidades de la vida -por traumáticas que éstas fueran-, superarlas e, incluso, transformarse positivamente. En suma, una persona resiliente es aquella que es capaz de mantener una vida sana en un medio insano. Recurriendo a los proverbios, nos recuerda la capacidad del junco para doblarse ante el viento, resistiendo a las tempestades y recuperando su forma inicial sin llegar a romperse en ningún momento. 

Ya el filósofo francés Blaise Pascal - también matemático, físico y escritor – nos dijo en el siglo XVII que “el hombre no es más que un junco, lo más débil de la naturaleza; pero es un junco pensante”. Y en 1994 otro francés, el director André Techiné, nos dejó Los juncos salvajes, una de sus películas más icónicas y ganadora de un sinnúmero de premios dentro y fuera de su país, una historia alrededor de cuatros juncos (cuatro adolescentes, tres chicos y una chica) que no viven aventuras ni nada extraordinario: es la crónica de unos días de colegio, es una historia simple llena de inteligentísimos diálogos que nos revelan lo que cada uno de los protagonistas siente o cree sentir, una historia que transcurre cerca de Touluse con el trasfondo lejano de la Guerra de Independencia de Argelia, aquel periodo de ocho años de lucha del Frente Nacional de Liberación (FNL) de Argelia contra la colonización francesa de más de un siglo y que finalizó en 1962. Pero esa guerra está lejana, pero la que cada uno vive con sus sentimientos encontrados y dudas, no. Porque para estos adolescentes de Los juncos salvajes el vivir era apenas algo por descubrir, unas sensaciones tratando de florecer, un enigma que por momentos parecía superarlos, pero contaban con su juventud, que los hacía fuertes y flexibles, como aquellos juncos de la fábula de La Fontaine, doblados sin romperse antes los vientos que pretendían arrasarlos, bien diferentes al roble. 

Y así es como André Téchiné, un afortunado director de mujeres (Jeanne Moreau, Catherine Deneuve, Isabelle Adjani, Juliette Binoche, Sandrine Bonnaire o Emmanuelle Béart) opta aquí por un grupo de cuatro actores jóvenes casi sin experiencia para hacer un retrato coral de Francia en 1962 durante la V República, desde el punto de vista de cuatro jóvenes estudiantes. Aunque sólo hay una mujer, sobre ella gravita buena parte del peso de la historia, pues alrededor de Maïté (Eloide Bouchez) giran los muchachos atraídos hacia ella cada uno por motivos distintos, pero desembocando en un deseo común. Dos de ellos son compañeros de clase en el colegio de internado que los reúne a todos: François (Gaël Morel), un joven introvertido y con dudas sobre su sexualidad gay, y Serge (Stephane Rideau), un deportista de origen campesino y de padres italianos, quien acabará perdiendo a su hermano, militar destinado a su pesar en Argelia; el primero domina la literatura, el segundo las matemáticas, y se apoyan. A ellos se suma Henri (Frédéric Gorny) un pied noir -francés nacido en Argelia- obligado a dejar su terruño por la violenta guerra civil independentista que se llevaba a cabo en esos momentos y que ya ha matado a su padre, presumiblemente a manos de un ataque terrorista del FLN, un chico extraño que se pasa el tiempo libre escuchando las noticias de radio del otro lado del Mediterráneo, furioso ante la vida con sus compañeros. 

La personalidad endeble de François lo lleva a sentirse atraído por la robusta presencia de Serge, mientras a su vez sostiene una especie de amistad-noviazgo con Maïté, con quien comparte su gusto por el cine de autor: se les ve salir del visionado de películas como A través del espejo (Ingmar Bergman, 1961) o Lola (Jacques Demy, 1961). Pero también Serge se ve atraído por Maité; y Henri tampoco tiene claros sus sentimientos y cae en una clase cuya profesora de literatura es la presidenta del Partido Comunista local y, a la vez, la madre de Maïté, de quien acaba de enamorarse. Y Téchiné logra con sencillez dar vida propia a estos adolescentes, caracterizándolos con precisión en su contradicción, muy propia de la edad en que navegan y les mueve el viento, como juncos: la ambigüedad sexual entre François y Serge (“Odio mostrar mi piel. Me gustaría ser invisible”, dice el primero al segundo); la breve decepción de Maïté ante la confesión de François de su apetencia sexual (“Te amo porque nunca serás mi enemigo. No importa lo que hagas”, le dice ella), pero que sin embargo él no se perdona (“Soy un marica, soy un marica,…” se repite frente al espejo); la atracción física ambigua de Henri y Maïté, que son mostradas con el ánimo de experimentación, de tanteo, de ver qué pasa, tan propio de la adolescencia. Y aunque el director ha confesado que parte de la historia tiene reconocibles tintes autobiográficos (de hecho, inicialmente era una de las 9 películas sobre la adolescencia de la serie para televisión francesa conocida como Tous les garçons et les filles le leur âge), el guion supera lo meramente anecdótico para interiorizar de veras en el alma de estos jóvenes. 

Y François le pregunta al zapatero, el único hombre homosexual que conocen en la comunidad: “Usted tiene experiencia. Solo usted puede ayudarme. A mi edad, ¿esto le pasaba? Cuándo le gustaba un muchacho, ¿qué hacía?”. Y Maïté le confiesa a Serge: “Adivina qué me gustaría. Te vas a reír…Ser 10 años mayor. Odio ser joven. Es una enorme carga. Quiero cerrar los ojos y despertarme mucho más tarde, con una vida propia… una vida que escogería yo, sin mi madre o François. Y, sin embargo, les quiero a los dos”

Y al final los cuatro jóvenes se van a bañar al río… y se sinceran, como en el río de la vida. “Pero hay algo aún más difícil, más difícil que la guerra… y es que la vida continúa” le dice Serge a François para consolarle porque lo suyo no continuará pese a aquel escarceo. A continuación la cámara hace un movimiento de 360º alrededor de la campiña y a lo lejos aparecen los tres chicos cogidos de la mientras cruzan un puente..., puro Renoir. Y fundido en negro. 

Porque ya sabemos la calidad del cine en francés. Y ya conocemos que Francia tiene una hermosa tradición de cine alrededor de la infancia y adolescencia que podemos remontar sin ser exhaustivos del Jean Vigo de Cero en conducta (1933) al Louis Malle de Adiós, muchachos (1987), con parada principal en la trilogía que nos regaló François Truffaut: Los cuatrocientos golpes (1959), El pequeño salvaje (1969) y La piel dura (1976). Y André Téchiné desde los inicios de su carrera como director -luego de ser uno de los críticos de Cahiers du Cinéma– se ha preocupado siempre por los conflictos de la identidad, de ese descubrir quienes somos en realidad, también en la adolescencia. 

Y la próxima semana mostraremos algún ejemplo más. Pero hoy disfrutemos de lo que para algunos es su obra maestra, en su sencillez, con sus primeros planos, con el sol y el verde de su campiña, con su doble desgarro, el momento político de aquella Francia y el momento emocional de esas adolescencias, la batalla de Argel y la batalla de la adolescencia. 

 

miércoles, 27 de junio de 2018

Bibliometría e indicadores de actividad científica (VIII). Indicadores cienciométricos en Journal Citation Reports


El Journal Citation Reports (JCR) es una base de datos integrada en la plataforma de la Web of Science que publica anualmente una serie de indicadores bibliométricos utilizados en la evaluación de la calidad científica de las revistas, cuyo cálculo se realiza a partir de las citas recibidas y de los artículos publicados en las revistas indexadas en el Science Citation Index y en el Social Science Citation Index. 

En el presente trabajo se lleva a cabo un análisis a través del Journal Citation Reports de la categoría Pediatrics y de las revistas que forman parte de la misma, identificando los principales indicadores basados en citas, entre ellos, el factor de impacto, el índice de inmediatez o el Eigenfactor score. 

Según se detalla en el presente artículo, existen diversas opciones tanto de búsqueda como de visualización en el JCR dependiendo de las necesidades informativas del usuario. En nuestro ejemplo a través de la categoría Pediatrics se ha accedido a las revistas que la conforman, y para las métricas se han consultados los datos de la revista European Journal of Pediatrics. Sin embargo, la pantalla principal de JCR también ofrece otras posibilidades de búsqueda como son: 1) introduciendo directamente el nombre de la revista (Go to Journal Profile); 2) comparar las métricas de dos revistas (Compare Journals) y 3) consultar las revistas cuyo título se ha modificado (View Title Journals). Los resultados que aportan cualquiera de estas búsquedas, basados en la descripción de las revistas y el cálculo de los indicadores de citas, han sido ya comentados a lo largo del desarrollo de este trabajo. 

Toda la información en el artículo anexo y que también se puede recuperar de la revista Acta Pediátrica Española.

martes, 26 de junio de 2018

AEPap: de Curso de Actualización a Congreso

La Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPap) ha notificado a sus socios la conversión de su tradicional Curso de Actualización en Congreso. Esta conversión está motivada por ser un imperativo del organismo responsable de conceder las acreditaciones. Existirá, a partir de 2019, dos "partes" en este evento: la parte presencial, debido a tener actividades simultáneas es un congreso, la parte virtual es un curso. Existirán así mismo dos diplomas acreditativos diferentes.

La noticia es buena ya que conlleva un cambio de sede y un aumento del número de inscritos, problema crónico del curso de Actualización. El cambio de sede al Centro de Convenciones y Congresos de IFEMA de Madrid facilitará que puedan acudir más pediatras y que menos gente sufra el disgusto de quedarse fuera, problema crónico del Curso durante muchos años. Transcribimos a continuación la nota informativa que la AEPap nos ha enviado, por considerarla de interés general para todos los pediatras de Atención Primaria:

 "Presentación 16º Congreso AEPap 

 Estimados compañeros:

En febrero de 2019, y en su decimosexta edición, nuestro curso de actualización en pediatría de la AEPap pasa a llamarse congreso. Es un imperativo del organismo responsable de conceder las acreditaciones. La parte presencial, debido a tener actividades simultáneas es un congreso, la parte virtual es un curso. 

Tendremos dos diplomas acreditativos distintos. Tenemos la satisfacción de presentaros la web http://www.congresoaepap.org/ de la decimosexta edición de nuestro congreso AEPap. Se celebrará en el Centro de Convenciones y Congresos de IFEMA de Madrid, los días 14, 15 y 16 de febrero de 2019. 

 El día 17 de septiembre, los socios recibiréis un link con el enlace a un formulario, donde podréis responder a la pregunta: ¿Deseas asistir al 16º congreso AEPap? Si tu respuesta es SÍ, quedará registrada en una lista, recibiendo confirmación de dicho registro. 

Dispondréis de toda la quincena del 17 al 30 de septiembre para contestar. A cada grupo de 200 se les comunicará con al menos una semana de antelación los días que tiene asignados para proceder a realizar la inscripción que se iniciará el 15 de octubre. 

Disponéis de la información pormenorizada sobre cómo debéis realizar la inscripción en la web del curso en la sección acceso a inscripción online: http://www.congresoaepap.org/2019/inscripcion.shtml 

Como podéis ver en el programa de este año, las mesas redondas abordan temas tan variados como los trastornos psiquiátricos y el TDAH, dermatología práctica y la selección de la mejor literatura científica para la mejora de nuestra práctica clínica. 

La escuela monográfica va a estar dedicada a la exploración y a la patología del aparato locomotor. 

La conferencia de clausura tratará sobre las matemáticas y su relación con la salud y la enfermedad, con las vacunas y las epidemias. 

Como todos los años, el viernes estará dedicado a actividades muy variadas: nutrición, antibioterapia, endocrinología, comunicación, urgencias, ciberadicciones, cardiología y otros muchos temas. 

La plataforma Moodle ofrecerá la posibilidad de una formación on-line, con temas seleccionados de los seminarios y talleres: alteraciones del sueño, gestores bibliográficos, recursos para una consulta masificada y detección de trastornos del neurodesarrollo. 

Quiero agradeceros a todos vosotros, pediatras de primaria, la dedicación e interés por aprender que ha hecho de este evento un referente y un ejemplo para otros grupos de profesionales sanitarios. 

Este año nuestro lema destaca cuál es nuestro único objetivo: la infancia. Pediatras para y por los niños 

Un fuerte abrazo a todos: 

María Jesús Esparza Olcina Coordinadora 16º congreso AEPap"

lunes, 25 de junio de 2018

PreparoMiRotaciónPor, la hoja de ruta del MIR de Pediatría

En el pasado 66 Congreso Nacional de Pediatría celebrado en Zaragoza presentamos el pasado, presente y futuro de la plataforma de formación virtual de la Asociación Española de Pediatría (AEP), Continuum. Y dentro del futuro de Continuum comentábamos cinco novedades, quizás la más interesante sea la que hemos denominado como PreparoMiRotaciónPor.

PreparoMiRotaciónPor será una nueva sección de Continuum enfocada a definir la hoja de ruta a seguir para alcanzar los objetivos de cada rotación del MIR de Pediatría (en estos momentos un total de más de 1600 en formación entre los cuatro años de formación, distribuidos en 56 unidades docentes multidisciplinares) y con la intención de disminuir la variabilidad en la formación de los residentes de Pediatría a nivel nacional

Y el liderazgo de la AEP y de la plataforma Continuum nos parece un buen punto de partida, especialmente por nuestra trayectoria de casi 5 años alrededor de la formación por competencias fundamentada en GPEC (Global Pediatric Education Consortium) y bajo la tutela de las diferentes Sociedades Científicas de las áreas específicas de la Pediatría. 

La estructura de PreparoMiRotaciónPor constará de los siguientes apartados para cada especialidad: 
- Guía Docente 
- De dónde partimos 
- Temas básicos de la especialidad 
- Qué casos resuelvo 
- A dónde llegamos 

Y con ellos contaremos con una nueva herramienta on line para promover la autoevaluación del MIR y facilitar la retroalimentación. Y en ello estamos trabajando, con el liderazgo de nuestros compañeros los Dres. Mª Rosa Pavo y Esteban Peiró. 

En este enlace encontraréis nuestra presentación realizada en el Congreso de Pediatría. En ello trabajaremos en verano y esperamos poder iniciar nuestra andadura en el último trimestre del año 2018.

sábado, 23 de junio de 2018

Cine y Pediatría (441). “El año que mis padres se fueron de vacaciones”, el Mundial de las infancias perdidas


En estos momentos el mundo gira alrededor del XXI Copa Mundial de Fútbol en Rusia. Pero hoy recordamos a Brasil, el considerado el mejor seleccionado histórico de este campeonato, con 5 entorchados (1958, 1962, 1970, 1994 y 2002) seguidos de Alemania e Italia con 4, Argentina y Uruguay con 2, y con uno tres países europeos (Francia, Inglaterra y España). Y recordamos al considerado el mejor equipo de Brasil de todos los tiempos, el de 1970, aquel en el que jugaban Pelé, Tostao, Rivellino, Everaldo, Clodoaldo, y tantos otros al frente del entrenador Mario Zagallo. Y recordamos hoy aquella IX Copa Mundial de Fútbol de 1970 celebrada en México, pues ella es el leitmotiv (e incluso el macguffin) de una película mítica en el país carioca y en el séptimo arte: El año que mis padres se fueron de vacaciones (Cao Hamburger, 2006). 

Porque quizás sigue siendo así, y el fútbol es ese opio del pueblo que, para bien o para mal, nos hace olvidar la realidad política y social que nos acucia. Y en 1970, Brasil y el resto del mundo estaban revolucionados con la proliferación de dictaduras militares en Sudamérica o con la guerra de Vietnam. De hecho, Brasil estaba sometido a una dictadura militar tras el golpe de estado de 1964 (y que se extendió hasta la elección de Tancredo Neves en 1985), pero la mayor preocupación en la vida de Mauro, un chico de 12 años, tiene poco o nada que ver con esa situación: su mayor sueño es ver como Brasil gana por tercera vez el mundial de fútbol, y su tiempo lo pasa entre sus juegos de futbolín con piezas de plástico y porteros que son cajas de cerillas, la colección de cromos del Mundial y el llegar a ser un gran portero. 

Porque Mauro (Michel Joelsas) representa a tantos como él que transitan en esa etapa de la vida en que uno pasa de la infancia a la adolescencia, y que se ve forzado a vivir sin sus padres, quienes por ser militantes de izquierdas se ven obligados a desaparecer en aquel año de 1970 (aunque técnicamente “están de vacaciones”) y a dejarle con su abuelo. Así es como viajan de Belo Horizonte a Sao Paulo, al Barrio de Bon Retiro, donde vive el abuelo. Pero algo inesperado le ha ocurrido a su abuelo el día previo (un infarto mientras trabajaba en su barbería), y el joven se encuentra abandonado a su suerte sin poder informar a sus padres. Es finalmente Shlomo, el vecino de su abuelo, un viejo judío solitario y empleado de la sinagoga local, el que se encarga de él. Esta inesperada cohabitación resulta, para ambos, en una inmersión en mundos desconocidos de los que emergen, cada uno a su manera más maduros que antes. 

Y en ese tiempo de incertidumbre en una ciudad extraña, sin su abuelo, sin sus padres, con la atención de un desconocido vecino, Mauro sigue con sus juegos de fútbol, con sus cromos y con sus reflexiones (“Mi papá dice que en el fútbol todo el mundo puede fallar, menos el portero. Ellos son jugadores diferentes que se pasan la vida ahí, solos, esperando lo peor”, “Aunque todos dudaban de nuestra selección, mi papá pensaba que 1970 era el año de la selección en el Mundial…pero había tan poca calma, que hasta yo pensé a dudar”), mientras no deja de esperar una llamada telefónica de sus padres y mira por la ventana en busca del Volkswagen escarabajo azul en el que viajo con ellos por última vez. 

Y lo cierto es que Mauro cayó en la puerta de Shlomo (Germano Haiut) como Moisés en el Nilo, como un mensaje entre la comunidad de rabinos, pero la convivencia inicial no fue fácil: “Tú no eres judío, eres gentil. Ahora un gentil…”. Y mientras espera una llamada de sus padres, Mauro aprende a enfrentarse cada día a una realidad que a menudo no es fácil, porque se ve solo y repite de alguna forma la aventura de sus padres, inmigrantes judíos, sobreviviendo en un nuevo mundo al que fue abandonado, como Moisés. Y los días pasan entre la comunidad judía, entres los chicos vecinos, con la irreverente Hanna (Daniela Piepszyk) a la cabeza, con la idílica joven Irene que enciende la imaginación de todos los jóvenes del vecindario (y es también su amor idílico), con la comunidad italiana, con el joven Ítalo involucrado en las manifestaciones de estudiantes (“Hay muchas personas de vacaciones como tus padres, Mauro”), y otros personajes que desean recuperar la felicidad sofocada por la dictadura. Y el fútbol era una buena excusa para olvidar, como nos recuerda Mauro: “El día 3 de junio de 1970 todo Brasil se paralizó… Pobrecito del portero de Checoslovaquia, en el primer pegón tendrá que enfrentar a Pelé y a Tostao en el mismo equipo. Como mi papá quería verlo ”. Y transcurren los hechos en la película mientras transcurren los partidos del Mundial que el pueblo ve en esas televisiones en blanco y negro: en la fase de clasificación Brasil ganó 4-1 a Checoslovaquia, 1-0 a Inglaterra y 3-2 a Rumanía. Y en cuartos se enfrenta a Perú (4-2), en semifinales a Uruguay (3-1) y en la final gana a Italia por 4 a 1. Y siguen las reflexiones de Mauro (“Y de pronto descubrí lo que quería ser: quería ser de color y poder volar”), mientras sigue mirando por la ventana en cada partido, mientras sigue buscando a sus padres con la ayuda del vecino judío. Y mientras transcurren los partidos, transcurre la vida. 

Y en las escenas finales contrata la alegría de Brasil como Campeona del Mundo 1970 en el mítico Estadio Azteca de Ciudad de México y la tristeza de Mauro, porque su madre regresa “de vacaciones”, pero sin el padre. Y su reflexión final: “Y así fue el año de 1970. Brasil se volvió tricampeón mundial y, sin querer ni poder entenderlo, yo terminé siendo una persona llamada exiliada. Creo que exiliado quiere decir que tu padre se retrasa tanto, pero tanto, que nunca vuelve a casa”. 

Porque de alguna manera, la aventura de Mauro se funde con la de sus ancestros, creando un espejo poético que refleja situaciones de persecución, exilio y adaptación de su familia, sus padres y sus abuelos. Y todo ello en un São Paulo que es pura diversidad étnica y cultural, representada por el escenario del distrito de Bom Retiro de los 70, donde conviven los inmigrantes de distintos orígenes étnicos, religiosos y políticos, como italianos, griegos, negros y, sobre todo, judíos. 

Y cuando uno ve esta película a la mente regresa otra, diferente pero similar: Kamchatka (Marcelo Piñeyro, 2002) donde se nos muestra los estragos de la dictadura argentina de forma indirecta y desde el punto de vista de Harry, un niño de diez años que vivió una infancia clandestina como esa otra historia oficial que se escribe desde la niñez. Y curiosamente, esta película del director Cao Hamburger, natural de Sao Paulo, está coproducida por otro director nacido en la misma ciudad, el mítico Fernando Meirellles, quien ya nos ha dejado dos películas en Cine y Pediatría: Ciudad de Dios (2002), la historia de las infancias alrededor de las favelas, y El jardinero fiel (2005), una profunda reflexión sobre la ética de los ensayos clínicos. No es de extrañar que con este compromiso con el cine denuncia estuviera al lado de esta película de hoy, un canto al Mundial de las infancias perdidas… por tantos conflictos políticos.

 

viernes, 22 de junio de 2018

Guía para detectar la Mala Ciencia’ antivacunas


Es curioso cómo el "pensamiento mágico", en estos tiempos de desarrollo tecnológico avanzado, especialmente en los países del Primer Mundo, sigue ganando adeptos sin parar. La explicación no es sencilla y no vamos a entrar a discutirlo aquí.

 El Comité Asesor de Vacunas de la AEP ha decidido, con buen criterio, iniciar una campaña para combatir la "mala ciencia" sobre las vacunas. Al pie de esta entrada podéis leer una infografía para detectar bulos sobre las vacunas. En lo que parece la primera de varias entradas, el CAV va a denunciar los bulos sobre las vacunas y desde aquí vamos a contribuir activamente a esta denuncia difundiendo la información del CAV. La primera entrada de este informe está dedicado a combatir con datos e investigaciones serias todos los bulos que van corriendo sobre la vacuna frente al virus del papiloma humano.

Os ofrecemos la información del CAV que también podéis encontrar en su propia web.

Desde que en 2007 se aprobaron las vacunas del virus del papiloma humano (VPH), se han publicado miles de investigaciones sobre los distintos aspectos relacionados con esta vacuna.
Pese a que se ha documentado un elevado nivel de seguridad, los bulos y falsedades en torno a esta vacuna están a la orden del día y circulan constantemente en las redes sociales (los bulos científicos, lamentablemente, tienen una vida larga y fructífera).

MALA CIENCIA CONTRA LA VACUNA DEL VPH Y OTRAS

La mala ciencia daña a la propia ciencia; la mayoría de las veces son simples errores metodológicos, pero a veces es una acción intencionada, movida por intereses espurios.
Presentamos tres publicaciones, conocidas recientemente, como buenas muestras de la mala ciencia contra las vacunas, contra la vacuna del VPH en dos de los casos, las tres finalmente descalificadas y retiradas, pero que han sido ampliamente difundidas en redes sociales por los intereses antivacunación:
Frente a estas publicaciones, otra, esta vez buena ciencia, publicada casi a la vez, de una institución muy respetada (The Cochrane Collaboration) que, certeramente, pone los puntos sobre las íes, desde el punto de vista científico (ver comentarios).
La vacunación frente al VPH continua asentándose en África, donde la incidencia del cáncer de cérvix es máxima. Bienvenidas las dudas y la investigación científica y ética para aclararlas, pero promover el miedo y cuestionar la vacunación sobre bases no sustentadas por datos verificables y bulos es irresponsable y podría causar un daño irreparable a miles de mujeres africanas.
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Más información: