Blog personal, no ligado a ninguna Sociedad científica profesional. Los contenidos de este blog están especialmente destinados a profesionales sanitarios interesados en la salud infantojuvenil
La Encuesta Estatal sobre Uso de Drogas en Enseñanza Secunadaria (ESTUDES) publicado en 2023 nos informó de algunos datos preocupantes:
- El alcohol es el tóxico responsable de más intoxicaciones en Urgencias de Pediatría.
- La mayoría no son accidentales.
- Más prevalentes en adolescentes: el inicio del consumo de bebidas alcohólicas es 13,7 años; un 42,8% entre 14 y 18 años reconoce haber bebido hasta la ebriedad en algún momento; las adolescentes que se emborrachan superan en 10 puntos a los chicos de la misma edad.
- El alcohol está implicado en la mitad de los accidentes con víctimas mortales.
- En el 10% de los casos está asociado al consumo de otras drogas, principalmente cannabis.
La clínica depende del grado de alcoholemia:
- Intoxicación legal (50-100 mg/dl): euforia, verborrea, desinhibición e incoordinación.
- Intoxicación leve (100-200 mg/dl): farfullar de palabras, labilidad emocional, torpeza motora, ataxia, alteración de reflejos, somnolencia y náuseas.
- Intoxicación grave (300-400 mg/dl): depresión del SNC, coma.
- Intoxicación potencialmente letal (>400 mg/dl): depresión respiratoria, convulsiones, shock y muerte.
En este sentido cabe referir que en una revisión retrospectiva realizada en las Urgencias de Pediatría de nuestro Hospital General Universitario Dr. Balmis entre enero de 2010 y diciembre 2023 se contabilizaron 154 casos de intoxicación etílica en menores de 15 años, lo que viene a suponer alrededor de un caso al mes de media. Durante esos 14 años del estudio se atendieron un total de 520.000 urgencias pediátricas, por lo que una cifra de 154 casos nos habla que es un motivo infrecuente de consulta, pero no excepcional y, sin duda, muy preocupante.
En dicho estudio, más del 90% de los casos se concentraban entre los 13 y 14 años, y tres de cada cuatro eran chicas (una proporción a favor de las chicas muy superior a la estimada por el estudio ESTUDES. La estacionalidad era superior en verano, posiblemente asociado a los hábitos en época de vacaciones. Y lo que es más llamativo es el incremento de estas consultas desde el año 2020 respecto a años previos. De todos, tres pacientes requirieron ingreso hospitalario tras la consulta en Urgencias de Pediatría (uno de ellos a la UCI Pediátrica). Y también detectamos tres pacientes en los que la intoxicación etílica se repitió más de una vez en un corto periodo de tiempo. Para revisar este trabajo se puede consultar este enlace.
A esta problemática dedicó un artículo especial Diario Información el pasado domingo 10 de agosto. Y curiosamente, dos días después dos chicas de 14 y 16 años acudían a nuestras Urgencias de Pediatría en estado de embriaguez, la de mayor edad quedó en Observación y la menor edad pasó directamente a la UCI Pediátrica debido a su situación neurológica.
Está claro que estamos ante un problema mayor (basta con ver cómo beben los más jóvenes en la vía pública). Un tema complejo que requiere un enfoque multifacético, combinando medidas a nivel familiar, educativo, social y político, fomentando un ocio saludable para dar alternativas y romper el “botellón”. Y es posible y el modelo Planet Youth de Islandia nos lo demostró, pasando de ser uno de los países con peores tasas de alcoholismo y drogadicción en adolescentes en los años 90 a tener las tasas más bajas de consumo en el mundo en la actualidad. Sirva un post de hace nueve años en el que recordamos a lo que nos enfrentamos…
Hemos conseguido combatir el TABACO en la sociedad. Por algún motivo de difícil de entender no ocurre lo mismo con el ALCOHOL en nuestro país. Cuando ya nadie duda de los efectos beneficiosos de prevenir el tabaquismo, con el alcohol no tenemos la misma sensación. Y el consumo de alcohol en la adolescencia y juventud es un importante problema de salud pública en España y en todos los países occidentales.
La adolescencia es esa etapa de la vida en la que el individuo transita desde la dependencia física y emocional de la infancia a la independencia del adulto. El adolescente se enfrentará tarde o temprano con el dilema de su consumo. Y a día de hoy no conozco a ningún joven que haya fallecido un fin de semana por un paquete de tabaco y, sin embargo, son muchos las consecuencias asociadas al consumo de alcohol, algunas fatales: muertes, accidentes de tráficos con consecuencias graves, peleas y reyertas con lesiones, ingresos hospitalarios, situaciones familiares complicadas, etc.
Desde este blog hemos denunciado esta tibieza institucional frente al alcohol en varias ocasiones: apoyando la prevención del alcoholismo en la adolescencia, hablando de la alcohorexia, como nuevo trastorno de la conducta alimentaria, denunciando las nuevas formas de consumo del alcohol (como el eyeballing, el tampodka, el bring drink) o el famoso (desgraciadamente) botellón. Si es cierto que, desde finales del año pasado, comenzó la campaña 'Menores, ni una gota. Más de 100 razones para que un menor no beba alcohol', impulsada por la Federación Española de Bebidas Espirituosas (FEBE) y que cuenta con la colaboración del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad,... pero con escasa repercusión mediática y social.
Pero no sirve acordarse de Santa Bárbara cuando truena. No vale sacar el tema a bombo y platillo ahora que una niña de 12 años ha fallecidoel pasado martes en el Hospital 12 de Octubre de Madrid tras ingresar con un cuadro de coma etílico. La pequeña se bebió junto a otros cuatro compañeros de su instituto una botella de ron y otra de vodka durante cuatro horas en un descampado de San Martín de la Vega, en un típico (y desgraciado) botellón. Sobre las 23 horas la chica se desmayó y sus amigos se asustaron mucho. No sabían qué hacer y tampoco llamaron a ningún servicio de Emergencia ni a la Policía. Ellos mismos la trasladaron en un carrito de hierro de un supermercado al centro de salud situado en la Avda. del 12 de Octubre del municipio. Emplearon casi más de media hora en un recorrido de unos 500 o 600 metros... y ya todo fue inútil.
La tragedia se incrementa al conocer que esta menor que murió por coma etílico ya había sido trasladada dos veces a su casa por la Policía en estado ebrio previamente.
¿Qué hacer...? Muchas cosas en relación con los valores, tanto en la familia, como en los centros escolares, como en la sociedad.La educación y la prevención es la clave, pero las leyes y normativas deben acompañar.
Y comenzamos enunciando algunas pautas contra el alcohol en la adolescencia, divulgados de nuevo en los últimos días:
- DIALOGAR: evitar sermonear y fomentar la conversación de forma explícita buscando espacios de diálogos. Hablar de lo que ha ocurrido, en este caso, una muerte por coma etílico, para prevenir y ayudarles a interpretar esa realidad.
- OCIO SALUDABLE: desarrollar de forma habitual actividades al aire libre y fomentar el ejercicio físico. El deporte es poco compatible con el deseo de beber alcohol.
- COHERENCIA: dar un buen ejemplo y posicionarse siempre en contra del consumo de alcohol. Predicar con el ejemplo en casa.
- EN EL INSTITUTO: fomentar en los centros educativos que sean los adolescentes de cursos superiores los que sensibilicen a los pequeños porque tienen una gran influencia sobre ellos.
- MENSAJE ÚNICO: si nuestros hijos han coqueteado ya con el alcohol, padre y madre deben transmitir un mensaje único, ser consecuentes y rigurosos y especificar que hay cosas que no se van a consentir. Comprender que el adolescente puede haberse equivocado pero sin quitarle importancia, tratar de que nos cuente por qué lo ha hecho pero sin miedo a represalias y supervisar siempre con prudencia.
- INDICIOS DE CONSUMO: hay determinados síntomas ante los que los padres tienen que estar alerta, como que sus hijos comiencen a tener problemas de conducta que afecten a su vida diaria, que abandone prácticas de ocio saludable como el deporte o el teatro, que tenga un peor rendimiento escolar, que no acepten las normas y desafíen continuamente la autoridad. En estos casos sería recomendable pedir la orientación de un profesional.
Educación, prevención y normas firmes. No mesarse el cabello, eso no vale. El problema del alcohol en menores ocurre a diario, no vale acordarse solo ante las desgracias.
Estamos celebrando los primeros 10 años de la aparición de la LEY ANTITABACO. Buen momento celebrarlo y que la celebración nos lleve a la reflexión.
Se conoce como Ley Antitabaco de España de 2006 a la Ley española 28/2005, de 26 de diciembre, que entró en vigor el 1 de enero de 2006. y cuya medida más importante es la prohibición de fumar en lugares en los que hasta esa fecha estaba permitido, como los lugares de trabajo (tanto públicos como privados) o los centros culturales.
Y cinco años después apareció la Nueva Ley Antitabaco, que entró en vigor el 2 de enero de 2011, como modificación de la anterior ley antitabaco de 2006, y cuyas medidas de mayor repercusión social son la extensión de la prohibición de fumar a cualquier tipo espacio de uso colectivo, local abierto al público, que no esté al aire libre, con una única excepción otorgada a centros de internamiento penitenciario y psiquiátrico y en zonas y habitaciones delimitadas en centros residenciales de mayores.
Lo que parecía complicado entonces, hoy comprobamos que la mayoría de la población ha aceptado los inconvenientes de la Ley Antitabaco a la luz de sus beneficios. Y con estos datos:
- El cumplimiento se sitúa por encima del 95%.
- La exposición de la población al humo ambiental se ha reducido en un 57%.
- La contaminación interior por partículas finas (PM2,5) ha caído en un 90% en los locales de ocio.
- El número de fumadores entre 2009 y 2014 se ha reducido en 1,2 millones y el resto fuma menos.
- Las ganancias en salud han sido extraordinarias con un descenso del 11% en los ingresos por infarto, de un 15% en los ingresos por asma infantil y de una mejoría relevante de la salud respiratoria de los trabajadores de la hostelería.
- Las ventas de tabaco se han reducido en un 50% al coincidir con la crisis porque ese no era un objetivo directo de la ley. La menor recaudación fiscal por descenso de ventas se verá compensada por la reducción de la factura sanitaria.
- Respecto a la hostelería, es falso que tuviera consecuencias indeseables dado que los datos del INE revelan que el número de bares cerrados entre 2010 y 2012 fue del 2,7% del total, exactamente igual que el del pequeño comercio.
En definitiva, balance muy positivo para la salud pública y para la sociedad. Balance muy positivo para la salud de todos, también para la salud infanto-juvenil, lo que agradecemos profundamente desde la Pediatría.
Esta es la celebración
Ahora viene la reflexión y ahora viene la pregunta: ¿para cuándo una Ley Antialcohol? Porque la lista de beneficios serán iguales o mayores a los referidos y es algo que desde este blog venimos demandando hace mucho tiempo. Una Ley Antitabaco sin una Ley Antialcohol es como poco una incoherencia, y como mucho una sinrazón.
Esta misma semana celebrábamos la triste efeméride del fin de la llamada Guerra de los Balcanes, que finalizó oficialmente tras la firma de los Acuerdos de Dayton por Bosnia-Herzegovina, Croacia y Yugoslavia, el 14 de diciembre de 1995.
Un conjunto de guerras que se caracterizaron por los conflictos étnicos entre los pueblos de la ex Yugoslavia, principalmente entre los serbios por un lado y los croatas, bosnios y albaneses por el otro, un conflicto de causas múltiples (como casi siempre, una mezcla de motivos políticos, económicos y culturales, pero también de tensión religiosa y étnica). Estas guerras, que duraron tres años, fueron los conflictos más sangrientos en suelo europeo desde el fin de la Segunda Guerra Mundial, con resultado de unas 200 000 muertes y millones de personas que perdieron sus hogares.
Veinte años después del final de la guerra, distintas expresiones artísticas en estos territorios (Serbia, Bosnia, etc.) siguen plagados de ecos bélicos y de desconfianza, de restos del sangriento conflicto que parecen un destino no interrumpido por signos de puntuación, expresiones artísticas que surgen como homenaje o redención a este doloroso recuerdo. Porque no debiéramos olvidar lo que significa el término que de allí surgió, "balcanización" ni, quizás tampoco, las palabras de Mahatma Gandhi: "Si vamos a enseñar la verdadera paz en este mundo, y si vamos a llevar a cabo una verdadera guerra contra la guerra, vamos a tener que empezar con los niños".
Y de esa combinación hoy traemos, como triste recuerdo de aquella guerra y postguerra de los Balcanes, la única película de los países de la ex-Yugoslavia que por el momento se encuentra en Cine y Pediatría: Klip (Maja Milos, 2012), una cinta serbia que se constituye en una de las historias más duras de los últimos años, una película polémica por necesidad y de un realismo que hiere los ojos. Una película que mezcla la pérdida de rumbo de adolescentes en un país que acaba siendo víctima y verdugo de su propia desgracia, de la incomunicación entre padres e hijos, de ambientes sin valores, donde campa a sus anchas la violencia, el sexo, el machismo, las drogas y el rencor a la belleza de la vida.
Esta provocadora y controvertida película está escrita y dirigida por Maja Milos, una joven cineasta de Belgrado que plantea, en esta su opera prima, un grito cinematográfico sobre los problemas de los adolescentes serbios, una película premiada con el Tigger Award en el Festival de Cine de Rotterdam y prohibida en Rusia por sus demasiado explícitas imágenes sobre el sexo. Y es que Maja Milos se convierte en la suma de un Larry Clark, un Lukas Moodysson y un Abdallatif Kechiche sin compasión, de forma que esta directora serbia deja en entredicho la supuesta provocación de Kids (1995), de Fucking Amal (1998) o de La vida de Adèle (2013).
Klip tiene un inicio realmente incómodo... que nos hace dudar sobre si seguir viendo la película: una hermosa adolescente buscando sexo en una fiesta, en un entorno algo sórdido e incómodo. Y luego la chica llega a su hogar, quizás en un ambiente más duro si cabe... Ella es Jasna (una Isidora Simijonovic que no es actriz, sino el personaje mismo), una quinceañera desencantada de la vida y que vive la dura vida de la generación de la postguerra en Serbia y que, como muchos allí, asimila el cambio de país y de nombre. Una adolescente que sobrevive entre un hogar que roza la pobreza en los suburbios de Belgrado, con un padre enfermo de un cáncer en fase casi terminal y una madre en estado de ansiedad permanente, entre un instituto con sistema educativo impersonal y caduco, y entre una pandilla de amigos y colegas que flirtean, sin medida ni control, con el sexo, el alcohol, las drogas y todo aquello prohibido que está a su alcance girando imparable en una espiral de descontrol. Una vida en continua huida en que la madre de Jasna le dice "No has hablado con tu padre desde que sabes que se está muriendo. No, solo piensas en ti... ¡Estás destruyendo esta familia, es lo que estás haciendo!".
Porque Klip se transforma es el incendiario y febril retrato de una generación de adolescentes serbias sin código ético alguno, cuyo principal pasatiempo es embarcarse en la aventura del sexo sin ningún respeto por sí mismas, sintiendo constantemente la necesidad de grabar todo con su teléfono móvil, como si la vida real no existiera, sino es a través de la pantalla de un smartphone. Y ello a través de la sencilla (y cruel) historia de Jasna, enfadada con todo y con todos, incluyendo con ella misma. Una adolescente de una belleza extrema que se rodea de suciedad, incluyendo su enamoramiento enfermizo de Djole (Vukasin Jasnic), un compañero de instituto que le ocasiona mayor opresión, una relación de amor virulento e imposible en el que ella actúa como concubina sumisa y mero objeto sexual, sin importarle la violencia y el machismo, hasta desembocar en la autodestrucción emocional.
Y nuestra Jana, por desgracia, se constituye en prototipo de muchos adolescentes que sabemos que están igual de perdidos, pero que preferimos no sentirlo. Como preferimos no ver esta película, por brutalmente honesta y deshonesta, por su estética estridente (desde la fotografía a la música), por sus imágenes y diálogos que taladran por su realismo y que duelen por su verdad. Porque Klip nos expone a los cambios que han sufrido los adolescentes en su modo de expresarse y de relacionarse, con el aplastante culto a la imagen y el auge de la tecnología que han alterado conceptos tan básicos como la educación, el derecho a la intimidad y los códigos de la fidelidad y la legalidad, a la vez que han destruido la inocencia propia de la infancia y la adolescencia.
Puede resultar un tópico, pero esta vez se cumple con Klip: es un film que o se ama o se odia, pura violencia física y emocional, una bofetada a nuestra conciencia. Klip, ópera prima de la joven directora Maja Milos, revela una situación cotidiana que vive su propia generación, como en 1995 lo hiciera Larry Clark, con su película Kids. Ambos filmes muestran adolescentes que, por su juventud, inexperiencia y potencial desperdiciado, rompe e incomoda a la sociedad por su brutalidad y realismo. Diálogos marcados por la tristeza, el miedo, el deseo, el enojo y un sexo explícito vacío, frío como la postguerra y, quien sabe, si Maja Milos se nutre del sinsabor de una película previa de otro realizador serbio: A Serbian Film (Srdjan Spasojevic, 2010).
Klip es cine despojado e hiperrealista, una especie de descenso a los infiernos de una adolescente Jasna que pasea su belleza con actitud indefinible entre la desvergüenza, el desinterés y la ilusión. Y si desconcertante es el principio de la película, desconcertante es el final... Como desconcertante es la vida de algunos adolescentes con vidas más duras que la guerra en sociedades y familias desestructuradas.
Hemos conseguido combatir el TABACO en la sociedad. Por algún motivo de difícil de entender no ocurre lo mismo con el ALCOHOL en nuestro país. Cuando ya nadie duda de los efectos beneficiosos de prevenir el tabaquismo, con el alcohol no tenemos la misma sensación.
Y el consumo de alcohol en la adolescencia y juventud es un importante problema de salud pública en España y en todos los países occidentales. La adolescencia es esa etapa de la vida en la que el individuo transita desde la dependencia física y emocional de la infancia a la independencia del adulto. El adolescente se enfrentará tarde o temprano con el dilema de su consumo. Y a día de hoy no conozco a ningún joven que haya fallecido un fin de semana por un paquete de tabaco y, sin embargo, son muchos las consecuencias fatales asociadas al consumo de alcohol.
Desde este blog hemos denunciado esta tibieza institucional frente al alcohol en varias ocasiones: apoyando la prevención del alcoholismo en la adolescencia, hablando de la alcohorexia, como nuevo trastorno de la conducta alimentaria, denunciando las nuevas formas de consumo del alcohol (como el eyeballing, el tampodka, el bring drink) o el famoso (desgraciadamente) botellón.
La semana pasada los noticiarios y prensa se hicieron eco de una encuesta que se enmarca en la campaña 'Menores, ni una gota. Más de 100 razones para que un menor no beba alcohol', impulsada por la Federación Española de Bebidas Espirituosas (FEBE) y que cuenta con la colaboración del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad.
Una encuesta con titulares de este calado: "Tres de cada cuatro menores admiten consumir alcohol, pero sólo el 21% de los padres conoce este hábito de sus hijos" es como para tomar en serio este problema, más allá de una encuesta. Porque vale la pena salir por las ciudades una tarde-noche de viernes o sábado para conocer que la encuesta dice la verdad.
Y en este enlace de la web "Menores, ni una gota", podemos descargar el enlace para adolescentes donde se exponen más de 100 razones para que los menores no consuman ni una gota de alcohol. Y en esto, estamos todos de acuerdo.
La campaña de FEBE y el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad recoge en una Guía escrita por Rocío Ramos-Paul, todas las razones para conseguir que los menores entiendan que no deben probar ni una gota del alcohol, sea el que sea. La guía que es gratuita, ofrece herramientas para facilitar la comunicación y el diálogo entre padres y menores. Todos tenemos una razón para ayudar a nuestros menores. ¿Cuál es la tuya?
Os dejamos el vídeo que Rayden, el rapero de Alcalá de Henares, realizó hace poco más de un año en apoyo a esta causa. Ya sabes, tú mismo...
El pasado 1 de diciembre celebramos, como cada año, el Día Mundial del Sida, una fecha en que la OMS sigue publicando sus recomendaciones para impulsar el logro de las metas en esta enfermedad: el uso de métodos innovadores para los análisis del VIH, la personalización de los tratamientos para atender las diversas necesidades individuales y el ofrecimiento de una amplia selección de opciones de prevención.
Porque mucho se ha avanzado desde finales del siglo XX en esta terrible epidemia que empezó oficialmente el 5 de junio de 1981, cuando los CDC (Centers for Disease Control and Prevention) de Estados Unidos convocaron una conferencia de prensa donde describieron cinco casos de neumonía por Pneumocystis carinii en Los Ángeles y al mes siguiente se constataron varios casos de sarcoma de Kaposi en la piel. En estos momentos se ha alcanzado la meta mundial de detener e invertir la propagación del VIH. Ahora, en Pediatría y en el Primer Mundo, por fortuna el sida es ya casi una enfermedad rara, pero no en el Tercer Mundo. lo cierto es que aún unos 16 millones de personas reciben actualmente tratamiento antirretrovírico, más de 11 millones de ellas en África. Ya las nuevas infecciones se han reducido en un 35% y las muertes por sida en un 25%.
Con todo, ha llegado el momento de ser aún más audaces, de tomar medidas innovadoras para alcanzar la meta de los objetivos de desarrollo sostenible: poner fin a la epidemia para 2030.
Por ello se sigue recordando este día todos los días 1 de diciembre, porque las nuevas metas para poner fin al sida son factibles, incluso en entornos con recursos limitados. Y ojalá algún día solo nos quede el recuerdo en el cine.
Son muchas las películas que han tratado este tema en los últimos 30 años, pero he aquí las 10 películas imprescindibles para conocer un poco más esta enfermedad, películas la mayoría de la década de los 90, momento en que el sida pegó más fuerte, momento en que la enfermedad constituía una epidemia y un problema social de primera magnitud:Los amigos de Peter (Kenneth Branagh, 1992), Vivir hasta el fin (Greg Araki, 1992), Philadelphia (Jonathan Demme, 1993), En el filo de la duda (Roger Spottiswoode, 1993), Kids (Larry Clark, 1995), The Cure (Peter Horton, 1995), Fiesta de despedida (Randa Kleiser, 1996), El escándalo de Larry Flynt (Milos Forman, 1996), Gia (Michael Cristofer, 1998) y Las horas (Stephen Daldry, 2002).
Entre todas ellas hay una que tiene a la adolescencia como protagonista del sida, pero que, a la vez, es mucho más, pues significó todo un escándalo que aún hoy, 20 años después, se comprende que fuera así: Kids, la polémica ópera prima de Larry Clark, afamado fotógrafo (en blanco y negro) que se pasó a la dirección para tratar temas relacionados con el sexo, las drogas, la violencia juvenil o el skateboarding. Aunque destacados directores, tales como Gus Van Sant y Martin Scorsese, han admirado el trabajo de Clark, lo cierto es que no deja indiferente y con su ópera prima, Kids, llegó el escándalo. Porque en esta película trata de los temas previos y también incluye la sombra omnipresente del sida, en un momento en que todo el mundo hablaba de esta enfermedad.
Hace veinte años Kids irrumpió en las cines como una bofetada y causó un gran debate, y se entiende, pues algo similar se siente dos décadas después. La película, escrita por Harmony Korine (un joven skater) y producida por Gus van Sant, contaba con la participación de una nueva camada de actores (incluido unas jóvenes Chloë Sevigny y Rosario Dawson), muchos de los cuales debutaban en el cine (de hecho, una gran mayoría eran patinadores de las calles, skaters), y donde el propio equipo lo recuerda como un rodaje complicado. La película retrata un día en la vida de un grupo de adolescentes neoyorquinos sumergidos en el sexo, el alcohol, las drogas y la violencia gratuita, unos adolescentes con escaso rumbo y terreno fértil para el sida en aquellos años 90.
Cuatro adolescentes centran el argumento, adolescentes entre los 16 y 17 años. Dos chicos: Telly (Leo Fitzpatrick), aficionado a acostarse con chicas vírgenes sin ningún tipo de precaución y menos moralidad, y su amigo Casper (Justin Pierce), consumidor compulsivo de distintos tipos de drogas. Dos chicas: Jennie (Chloë Sevigni), cuyo único escarceo amoroso fue con Telly, y su amiga Ruby (Rosario Dawson), con múltiples flirteos amorosos en su haber
Una turbadora escena inicial da comienzo a una película nada cómoda, pero que es mucho más que la crónica de un muerte anunciada de adolescentes descerebrados con acné, adolescentes que declaran en sus conversaciones aquello de que "El sexo es lo mejor del mundo". Pero todo cambian cuando Jennie y Ruby acuden a una revisión de salud, producto de las prácticas de riesgo por el sexo no protegido en aquella época. Y el veredicto: para Ruby la respuesta de la doctora es "estás limpia (de enfermedades de transmisión sexual)", pero para Jennie el juicio resulta ser "el análisis de sida dio positivo". Y para ello bastó una única relación con Telly para que eso ocurriera, el mismo chico que se dedica a buscar aventuras amorosas con menores de edad y lo hace sin ningún tipo de protección. Escalofriante...sobre todo al escuchar la conversación de los jóvenes sobre el sida: "Oyes hablar de todas esas enfermedades. Enfermedades de esto y de lo otro... Carajo, que todo el mundo se está muriendo y eso es un invento. No conozco a ningún chico con sida. No sé de nadie que se esté muriendo de eso. Son puros inventos".
Y con la condena (así lo era en aquella época) de estar contagiada por el virus de la inmunodeficiencia humana, vaga Jennie por Nueva York, en busca de una respuesta, y le dice a Ruby: "Tendré que decirle a mi hermanito que me voy a morir". Un taxista le intenta aconsejar sobre las dificultades de la vida: "Mira, sea lo que sea, olvídalo. La vida es muy corta. Trata de ser feliz". En una reunión de jóvenes que es más orgía que fiesta, una de las chicas de la pandilla llega a desahogarse al decirles: "Ustedes son una panda de enfermos".
Porque Kids llegó a las pantallas rodeada por el escándalo, y a varios niveles. Escándalo por el sexo (Terry se convierte en un depredador sexual sin escrúpulos, sexo adolescente sin valores, pura vorágine hormonal descorazonadora), por la violencia (algunas escenas, como la de la paliza a un joven negro, duelen no solo por la dureza física, sino por la xenofobia y homofobia implícita), por el sida (leitmotiv en segundo plano, si bien cabe recordar que en el año 1995, el número de muertes debidas al sida en Estados Unidos llegó a un pico histórico con más de 50.000 fallecimientos), por las calles de Nueva York (con la cultura skater campeando a sus anchas), por la música (porque a diferencia de otras películas teen, no hay éxitos de moda, sino música grunge y lo-fi de Lou Barlow y las atormentadas canciones de Daniel Johnston), por las edades en que ocurre (adolescentes y preadolescentes sin rumbo entre el sexo, la droga y la violencia).
Y así es Kids y así nos lo contó Larry Clark. Y resta la mirada final a la cámara de Casper, desconcertado tras una noche de orgía, y preguntándose a sí mismo (y a todos los espectadores): "Dios santo, ¿qué pasó?"...
Sobre el madrileño José Ángel Mañas recae la responsabilidad de ser el padre de la “Generación X” española, esa corriente literaria que comenzó a principios de los 90 y que se basa en el realismo sucio, crudo y cercano, demasiado en ocasiones. Todo comenzó hace más de 20 años, con la novela “Historias del Kronen”, la ópera prima que le concedió el éxito a los 23 años, el aplauso (y las flechas) de la crítica y la publicación de tres obras complementarias: “Mensaka”, “Ciudad Rayada” y “Sonko95”. Novelas que contextualizan a la perfección una época de drogas, desfase, alcohol, sida… De muchos cambios y descubrimientos. Algunos, de hecho, le llamaron la “Generación Kronen” por el éxito de su primera novela (que llegó a ser finalista del Premio Nadal en 1994), si bien antes de ella había muy buenos libros que desarrollaban este realismo sucio, como “Lo peor de todo”, de Ray Loriga.
Pues sobre esta obra, y con un guión a dúo entre José Ángel Mañas y Montxo Armendáriz, se gestó la película Historias del Kronen (Montxo Armendáriz, 1994). Y es que el navarro Montxo Armendáriz, este director de cine humano y humanista que siempre es guionista de sus películas, es ya parte de la familia de Cine y Pediatría. En nuestro espacio ya hemos incorporado dos de sus películas: Tasio (1984), la sencilla historia de una vida y No tengas miedo (2011), una denuncia el abuso sexual infantil. Pero la razón prioritario de esta amistad se fundamenta principalmente en el hecho de que Montxo ha sido un prologuista de lujo del último libro, "Cine y Pediatría 4".
Y es así como el libro y la película alcanzarán cierto estatus de culto durante la segunda mitad de los 90, con ese posible retrato de la juventud española de aquel momento, con retazos de desobediencia hacia cualquier figura de autoridad, de consumo desaforado de drogas, de promiscuidad sexual, de afición a los actos delictivos, entre otros aspectos. Una vida al límite en un Madrid que parece visto desde la ventanilla de un coche que circulara a toda velocidad por la M30.
Porque en la cervecería Kronen se reúnen todas las noches de aquel verano un grupo de jóvenes de alrededor de 20 años, allí donde la pandilla se mezcla con el alcohol, la droga, el sexo y el vértigo, donde se vive de noche y se duerme de día. Allí donde se cruzan las vidas de Carlos (Juan Diego Botto), el líder trasgresor y cínico, de Roberto (Jordi Molla), el mejor amigo de Carlos que convive entre su confidente amistad y su homosexualidad reprimida, de Pedro (Aitor Merino), el más vulnerable por las enfermedades que le acompañan (diabético con un solo riñón), de Manolo (Armando del Río), barman y músico, y de Amalia (Nuria Prims), exnovia de Carlos.
Escenas sin freno como la épica del puente (que forma parte de la carátula de la película) o la fiesta final, referentes a las snuff movies o a la película preferida de Roberto, Henry, retrato de un asesino (John McNaughton, 1986), quizás como leve alusión al papel sociópata de Carlos, al que su amigo Roberto le llega a decir: “A ti te regalan un Mecano y ya te crees ingeniero”.
Historias del Kronen nos plantea, una vez más, la rebeldía y ansias de libertad de la juventud, objeto de la atención de diferentes historias del cine, desde Rebelde sin causa (Nicholas Ray, 1955) hasta Trainspotting (Danny Boyle, 1996), pasando por Easy rider (Dennis Hopper, 1969) o Quadrophenia (Franc Roddam, 1979). Pero ahora en versión española, porque al igual que Historias del Kronen muchas otras películas han intentado reflejar la adolescencia y juventud de distintas generaciones en España, reflejo que depende de la época en que se grabaron:
- En los años 50 recordamos Los chicos (Marco Ferreri, 1959) o Los golfos (Carlos Saura, 1959).
- En los años 60 nos encontramos con Nueve cartas a Berta (Basilio Martin Patino, 1966) o Un, dos, tres, al escondite inglés (Iván Zulueta, 1969).
- En los años 70 nos viene a la memoria Adiós cigüeña, adiós (Manuel Summers, 1971) y Perros callejeros (José Antonio de la Loma, 1977).
- En los años 80 podemos citar Deprisa, deprisa (Carlos Saura, 1981) o Yo, el Vaquilla (José Antonio de la Loma, 1985).
- En los años 90 nos reencontramos con Historias del Kronen o Salto al vacío (Daniel Calparsoro, 1995).
- En los años 2000 vienen representados por Krámpack (Cesc Gay, 2000) o 7 vírgenes (Alberto Rodríguez, 2005).
- Y en los actuales 2010, las recién estrenadas A cambio de nada(Daniel Guzmán, 2015) o Los héroes del mal (Zoe Berriatúa, 2015).
Distintas épocas en España, distinto cine, diferentes películas, diferentes adolescencias y juventudes. Hoy recordamos Historias del Kronen, una especie de guardián en el centeno patrio, una película que marcó una generación y cuya novela comienza así: "me jode ir al Kronen los sábados por la tarde porque está siempre hasta el culo de gente". Ni más, ni menos.
Y como nos recuerda la canción del grupo de música punk MCD (mejor no traducir las siglas), “No hay sitio para ti”.
Importadas del Reino Unido y de Estados Unidos, en los últimos años han emergido nuevas formas de consumo de alcohol en las que se utilizan las cavidades y superficies mucosas del organismo diferentes a la vía digestiva. Los usuarios, generalmente adolescentes y jóvenes, realizan estas prácticas con el ánimo de experimentar, por unos supuestos inicios de acción rápido y de mayor potencia, así como para evitar el fetor enólico. Prácticas que, por otro lado, se extienden con gran rapidez entre los usuarios por obra y gracia de la red, a través de los foros de internet y de los vídeos de Youtube, especialmente. Cientos (sino miles) de vídeos campean a sus anchas por la red, estimulando estas prácticas que, si no fuera por el peligro que entrañan, resultarían hasta ridículas.
La prensa se viene haciendo eco en los últimos meses.
De algunas de estas formas ya hemos hablado en el blog, pero quizás convenga recordar en qué consisten. Y con ello reflexionar, una vez más, sobre los riesgos del consumo de alcohol en la sociedad, en general, y en la infancia y adolescencia muy en particular.
- El eyeballingconsiste en la aplicación directa de alcohol sobre la mucosa ocular. El efecto alcohólico conseguido probablemente sea bajo, pero es una práctica que se realiza habitualmente tras una previa ingestión de alcohol, con lo que los usuarios consiguen un mayor “subidón”. Aparte de ser una frikada como un templo (hay que ser tonto el haba…), conlleva un claro riesgo de lesiones corneales graves con eventual evolución a ceguera. O sea, esta tontería debe ser conocida (también por los padres) pues puede salir muy cara…
- El oxy-shots consiste en consumir alcohol en dispositivos de nebulización junto con oxígeno, al igual que aplicamos un broncodilatador en urgencias a un asmático con un crisis grave. Con ello se consigue una mayor superficie de absorción y mayor rapidez de acción, al obviar el filtro hepático que ocurre cuando se ingiere por vía digestiva. No cabe duda de que esta técnica puede agravar patologías pulmonares subyacentes de las personas que lo realizan, especialmente aquellos con bronquitis / asma.
- El tampodka (o “tampax on the rocks”) consiste en la aplicación en la vagina o en el ano de tampones impregnados previamente en alcohol, generalmente vodka. Con ello se produce una absorción muy rápida y evita, inicialmente, el fetor enólico, por lo que se ha convertido en una técnica popular en adolescentes para evitar el control de sus padres. Ni que decir tiene que promueve la posibilidad de infecciones locales e irritativas en los lugares de aplicación.
- El binge drink consiste en el consumo rápido e intensivo de bebidas alcohólicas, en "atracones". Suele producirse cuando se consumen de 4 a 5 bebidas en un plazo aproximado de dos horas y se suele hacer en grupo, como una situación de desafío….
- La alcohorexia (o ebriorexia) es una patología doble en la que se combinan el alcoholismo, la anorexia y la bulimia. Esconde el peor de los trastornos alimentarios: saltarse la comida para entregarse a la bebida. Es una catástrofe que provoca desnutrición, ansiedad y daños psicológicos.
- El botellón es una reunión masiva de jóvenes de entre 13 y 24 años fundamentalmente, para consumir grandes cantidades de bebida alcohólica que han adquirido previamente en comercios, y que sirve de "acompañamiento" para escuchar música y hablar. Es una moda típicamente española (exportada) y donde algunas ciudades (Granada, Cáceres,…) se disputan el muy dudoso honor de tener los mayores botellones de la piel de toro: que digo yo que donde esté la Alhambra de Granada y el Casco histórico de Cáceres que se quiten tonterías molestas y peligrosas como éstas.
Este vídeo, de la actual campaña Fundación Ayuda contra la Drogodependencia, es asqueroso. Pero más asquerosas y trágicas son las consecuencias del alcohol en la juventud... Lo dijimos hace un poco en este blog... y lo repetimos: ¿Para cuando una ley antialcohol en España...?. Y no hablamos de una ley restrictiva y peyorativa, sino de una ley que proteja la salud y la vida.
El consumo de alcohol en la adolescencia es un importante problema de salud pública en España y en todos los países occidentales. La adolescencia es esa etapa de la vida en la que el individuo transita desde la dependencia física y emocional de la infancia a la independencia del adulto. El adolescente se enfrentará tarde o temprano con el dilema de su consumo.
- La edad media de consumo de alcohol se sitúa entre 13 y 14 años.
- El consumo de alcohol se produce más en los fines de semana (un 61% lo han consumido en los últimos 30 días) que en días laborables (entre 18-28% en los últimos 30 días).
- La prevalencia de alguna borrachera en los últimos 30 días ocurre en la mitad de los adolescentes: en el 32% durante 1-2 días, en el 12% durante 3-5 días y 3,6% durante más de 5 días.
Cifras alarmantes (pero que no nos extrañan viendo la realidad) y que implican una toma de posición por parte de la sociedad, la legislación y los profesionales sanitarios. En este sentido un reciente artículo del Grupo PrevInfad/PAPPS Infancia y Adolescencia aborda este tema.
El informe nos da consejos muy útiles en la prevención del consumo de alcohol en la adolescencia, un artículo que merece su lectura.
Quiero destacar una serie de reglas para padres en la preveción de conductas de riesgo en la adolescencia:
- Dialogar con los hijos aprovechando los momentos en que estos estén predispuestos.
- Tener ocios y aficiones comunes.
- Tener un proyecto y unos objetivos educativos individuales para cada hijo.
- Transmitir valores.
- Transmitir las tradiciones y valores propios de la cultura de los padres.
- Promover la sobriedad en el uso del dinero.
- Ofrecer un modelo adecuado mediante las propias conductas de los padres.
- Conocer a sus amigos ofreciendo en la medida de lo posible la propia casa para que se reúnan allí.
- Mantener unos límites razonables pero firmes en los horarios de salida.
- Reforzar positivamente las conductas que lo merezcan y reprobar las que no lo merezcan, pero siempre señalando los hechos concretos y sin descalificaciones personales.
- Promover la autonomía y la responsabilidad de una forma prudente y progresiva.
- Dedicar tiempo de calidad y específico para cada hijo.
Son una reglas muy coherentes para cualquier conducta de riesgo: y el alcohol, por su frecuencia, es una conducta de riesgo de gran impacto.
La ley antitabaco en España ha tenido favorables consecuencias en la salud de los adultos y también en la de los niños, siendo cada vez más habituales los espacios sin humo. ¿Para cuando una ley antialcohol...?. El tabaco provoca importante morbi-mortalidad a largo plazo, pero las consecuencias agudas del alcohol son más dramáticas.
Por ello es importante que los padres eduquen en valores y con el ejemplo, es necesario que los sanitarios estén concienciados en prevenir y detectar esta conducta de riesgo en los adolescentes. Pero parece ya más que necesario exigir que la sociedad impongan leyes acordes con el gran daño que esta práctica está provocando a nuestros adolescentes.
Imágenes de "botellones" y "macrobotellones" como la que inicia este post son demasiado habituales en nuestras ciudades. Una polémica que persiste y sobre la que se ha avanzado poco...
El desarrollo de la noticia amplía detalles sorprendentes de esta nueva moda cada vez más extendida entre algunos adolescentes. "Moda" procedente al parecer de Estados Unidos, donde a esta práctica se la denomina "slimming" (no olvidemos este nombre).
Así, podemos leer: "Sumergir el tampón en un vaso con whisky, tequila, ron, vodka o ginebra e introducirlos en el cuerpo. Ellas por la vagina y los chicos por el ano. Esta es la última práctica entre los adolescentes, una fórmula que permite, según explican, emborracharse rápida y económicamente". El resaltado en negrita es mío.
Estamos asistiendo a nuevas modalidades de consumo de alcohol. Hace unas semanas dedicábamos una entrada al "binge drinking".
¿Qué podemos hacer padres, pediatras y educadores? Por supuesto, tomar conciencia de estas nuevas prácticas de consumo. Existen, son reales. Para los adolescentes resultan, al parecer, muy "coste-efectivas" consiguiendo emborracharse con muy poco dinero. Pero se trata de prácticas extremadamente peligrosas. A todos nos puede resultar muy útil la lectura detenida de un artículo sobre el consumo de alcohol en la adolescencia recientemente publicado en Famiped. Y muy especialmente leer los once puntos sobre prevención del consumo de alcohol dirigidos a padres y madres.
Aumenta el consumo de alcohol entre los jóvenes de 14 a 18 años
El lenguaje médico español se llena cada vez más de "palabros" importados, de expresiones que aplicamos directamente a nuestro quehacer diario. Y una de estas expresiones es el llamado "Binge Drinking". Desconocía por completo la exisencia de este término y su significado.
En el último número de la revista FAMIPED, de la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria, se dedica un artículo al consumo de alcohol en la adolescencia, problema de primera magnitud en España. Y el llamado "Binge Drinking" es una de las nuevas "modalidades" de consumo de esta droga tan perniciosa para nuestros adolescentes. Consiste en el consumo rápido e intensivo de bebidas alcohólicas, en "atracones". Suele producirse cuando se consumen de 4 a 5 bebidas en un plazo aproximado de dos horas según podemos leer en la revista de divulgación "Muy Interesante".
Entrando en detalles más concretos, en el artículo de FAMIPED sus autoresdefinen el "Binge Drinking" como "proceso, más o menos reciente, en el que se beben más de cuatro bebidas para las chicas o cinco para los chicos (cada una de ellas de un mínimo de 10 mgrs. de etanol), en una sola vez o en un período de pocas horas, con el fin de “colocarse” y con un importante matiz de falta de control. Esta conducta se ha hecho cada vez más común y se asocia con una mayor frecuencia de todas las conductas de riesgo: accidentes de tráfico, peleas, sexo sin protección, no llevar casco, suicidios...". Como vemos, está comenzando a convertirse en un serio problema.
Muchas intervenciones se han testado, a nivel comunitario, escolar... para prevenir este tipo de conductas. Su eficacia ha resultado ser bastante limitada. Así que a los padres nos queda la tarea de emprender "intervenciones" de prevención primaria. ¿Donde? En el ámbito familiar. No podemos ni debemos esperar a que sean los servicios sanitarios o los colegios los responsables de minimizar el riesgo de incurir en este tipo de conducta en nuestros hijos. Es en la familia donde se debe comenzar a trabajar, desde el principio, en la prevención de esta conducta de riesgo... y de todas las demás. El consumo de alcohol en España se inicia a los 13 años, edad alarmantemente baja.
En el artículo de FAMIPED se ofrecen pautas y directrices a los padres para abordar el problema del alcohol, sea "Binge Drinking" o cualquier otra modalidad de ingesta del mismo. Son 11 puntos que todos deberíamos leer y aplicar. Al artículo original os remito. No dejemos que el alcohol se convierta en un problema para nuestros niños y adolesccentes...
Y, por supuesto, no dejéis de leer el último número de la revista electrónica FAMIPED publicado este mismo mes de marzo.
La campaña es necesaria por cuanto este consumo, en adolescentes españoles, alcanza proporciones epidémicas. En la web oficial de la campaña podemos leer que:
El consumo de alcohol suele iniciarse en España alrededor de los 13 años
El 75,1% de los adolescentes de 14-18 años ha consumido alcohol alguna vez en su vida 6 de cada 10 adolescentes, se han emborrachado alguna vez en su vida y 1 de cada 3 lo ha hecho en los últimos 30 días
El cerebro de los adolescentes es espacialmente vulnerable a los efectos del alcohol. En los últimos años, numerosos estudios científicos demuestran la asociación del consumo de alcohol y el daño cerebral en los adolescentes
En "Evidencias en Pediatría" se ha abordado en varias ocasiones esta cuestión. Os dejamos una editorial de 2007 (antigua, que no es lo mismo que desfasada) de Carmen Moya, Delegada del Gobierno par el Plan Nacional sobre drogas:
La Fundación de Ayuda contra la Drogadicción (FAD) ha puesto en marcha un proyecto audiovisual titulado “Todo sobre el alcohol”. Se trata de “un proyecto divulgativo en DVD que pretende informar a la población española sobre la naturaleza, la evolución y el impacto del alcohol y de su consumo en nuestra sociedad” según se refiere en la nota de prensa emitida por la FAD.
El consumo de alcohol va en aumento entre nuestros adolescentes. Se inicia a edades cada vez más precoces. El tipo de consumo ha evolucionado al denominado “en atracones”.
Algunos de los vídeos que forman parte de esta campaña audiovisual están disponibles en el canal youtube de la FAD. Es fundamental que dejemos de trivializar todos el uso del alcohol entre nuestros jóvenes. Los malos hábitos adquiridos en la adolescencia tienen mayor probabilidad de persistir en la vida adulta.
Os dejamos algunos de los vídeos que conforman el proyecto “Todo sobre el alcohol” de la FAD. Es fundamental que, además de visionarlos, los difundamos. La concienciación del consumo de alcohol como problema es el primer paso para poder combatirlo eficazmente.
El consumo de alcohol en la adolescencia y juventud en España es un problema de primera magnitud. Podemos leer, en la noticia de "El País", qque dentreo del problema que constitue el abuso de sustancias, "el alcohol es la sustancia más consumida en España entre la población de 15 a 24 años, con una prevalencia en el último año de 78,7%. De estos jóvenes, el 28,4% de los chicos y casi el 18% de las chicas consumieron alcohol en forma de atracón (ingesta de cinco o más copas para hombres, y cuatro más para mujeres, en un par de horas) en los anteriores 30 días al sondeo".
No es un problema nuevo pero no por ello es menos real. El alcohol se asocia con otras conductas de riesgo, entre ellas el consumo de otras sustancias y los accidentes de tráfico por poner dos ejemplos. Así que visitemos la web "¿Qué debemos hacer con el alcohol?" y participemos en el debate que se nos propone.
Del abuso del alcohol se derivan innumerables problemas de salud. Europa es la zona geográfica del planeta donde más alcohol se consume, según datos oficiales de la Comisión Europea. Aunque quería haber localizado donde figura España dentro de este triste "ranking" europeo, no he encontrado estadísticas comparativas (si alguien las encuentra, por favor, que las escriba en la parte de comentarios de este blog). De todos modos, me da en la nariz que estamos en el pelotón de cabeza de la Unión Europea...
NICE ha publicado una guía de práctica clínica que aborda los efectos nocivos del uso-abuso del alcohol en adolescentes y adultos. Su nombre es:
La guía aborda específicamente los problemas físicos asociados total o parcialmente al consumo de alcohol en personas mayores de 10 años.
Es una guía importante, y que nos sirve también para recordar que el Ministerio de Sanidad y Política Social dispone de una web específicamente dedicada a "Alcohol y Jóvenes". Es conveniente conocerla, difundirla, consultar algunos de los documentos que allí están colgados y utilizar el material educativo que se ofrece a jóvenes y profesionales sanitarios.
Parece que el BuscaGuías que colocamos hace unos días funciona. Lo he utilizado para buscar guías sobre prevención del suicidio, tema que tratamos hace varias entradas.
Y en Nueva Zelanda hemos encontrado una guía sobre el tema. La referencia es:
Aunque data de 2001, mucha de la información que este documento nos proporciona es poco probable que haya sufrido modificaciones. En concreto, se señalan algunos signos de alerta que pueden ser observados en la escuela y que deben poner sobre aviso a profesores y compañeros/as de clase:
1.- Disminución inesperada del rendimiento académico.
2.- Ideas y temas de conversación sobre depresión, muerte y suicidio.
3.- Cambio en el estado de ánimo.
4.- Dolor por una pérdida significativa: por desintegración familiar o muerte o suicidio de un familiar, o muerte o sucidio de un amigo, o muerte o suicidio de pareja sentimental.
5.- Disminución de las relaciones sociales.
6.- Síntomas físicos de causa emocional.
7.- Conductas de alto riesgo: consumo incrementado de alcohol y drogas
Más abajo se indica que "laimportancia de los factores de riesgo mencionados puede acentuarse en jóvenes que carecen del calor de los padres; por ejemplo, sus padres parecen no afectados, no ofrecen apoyo y niegan los problemas del estudiante. Aparecen enojados, se sienten amenazados, mostrnado una actitud defensiva, o bien existen pruebas de una historia prolongada de problemas en el hogar, como maltrato físico o abuso sexual".
Un informe de la Academia Americana de Pediatría, del año 2000, identificaba una serie de factores de riesgo: "Existen factores de riesgo específicos. Los adolescentes de alto riesgo suelen tener un historial de depresión, intentos de suicidio previos, antecedentes familiares de trastornos psiquiátricos (especialmente depresión y conducta suicida), desorganización familiar, y ciertos trastornos físicos crónicos o debilitantes o psiquiátricos. El consumo de alcohol y el alcoholismo son indicadores de elevado riesgo de suicidio. El consumo de alcohol se ha asociado con el 50% de suicidios. Vivir fuera de casa (en una institución correccional) y una historia de abuso físico o sexual son factores adicionales que aparecen con mayor frecuencia en adolescentes que presentan conducta suicida. Otros problemas psicosociales y de estrés, como conflictos con los padres, ruptura de una relación, dificultades o el fracaso escolar, dificultades de orden jurídico, el aislamiento social, y dolencias físicas (incluyendo la preocupación hipocondríaca), se presentan de forma común o son observados en jóvenes que intentan suicidarse. Estos factores desencadenantes son a menudo citados por los jóvenes como razones para intentar el suicidio. Se ha constatado que los adolescentes homosexuales y bisexuales presentan altas tasas de depresión y un riesgo de ideación suicida e intentos autolíticos 3 veces superior que otros adolescentes. Los estudios en gemelos muestran que los gemelos monocigóticos muestran concordancia significativamente mayor de suicidio que los dicigóticos".
Como puede comprobarse, el problema no es nada sencillo. Muchos de los factores de riesgo mencionados, como el uso-abuso de alcohol o drogas, o la desintegración del núcleo familiar, tienen una prevalencia altísima en las sociedades occidentales. Qué decir del fracaso escolar que, además de ser un factor independiente, puede ser también causa o consecuencia de otros factores. En España, hasta el 30,8% de los adolescentes (muy especialmente varones) presentaron fracaso escolar en 2006. Lo que parece claro es que estamos ante un problema que va mucho más allá del ámbito estrictamente sanitario.
El informe de la Encuesta Estatal sobre uso de drogas en estudiantes de enseñanzas secundarias (ESTUDES) 2008 ofrece unas cifras preocupantes. El 58,5% de los encuestados consumieron alcohol en los últimos 30 días. La edad de inicio de consumo de alcohol en nuestro país se sitúa entre los 13 y los 14 años. A medida que la edad avanza, la prevalencia de consumo aumenta: hasta un 75,1% a los 18 años.
Este fenómeno no es exclusivo de España en modo alguno, aunque ello no nos ha de servir de consuelo. En el Reino Unido el Departamento de Salud acaba de publicar unas directrices sobre el consumo de alcohol en niños y adolescentes:
El documento es extenso y muestra datos epidemiológicos sobre la magnitud del problema en aquel país (un ejemplo: hasta 500.000 niños de edad comprendida entre 11 y 15 años reconocen haber consumido alcohol en las últimas cuatro semanas, y casi la misma cantidad de niños y adolescentes - entre 11 y 17 años - consumieron en la última semana en más de una ocasión).
El documento también aborda las posibles medidas a tomar para disminuir la magnitud de semejante problema, cada vez más extendido en toda Europa.
En España el Ministerio de Sanidad y Política Social dispone de una web, dirigida a profesionales sanitarios, padres, educadores y jóvenes, para informar de este problema y de las maneras más eficaces de afrontarlo. Una web que conviene conocer y divulgar.
El consumo de alcohol entre nuestros jóvenes y niños es una asignatura pendiente desde hace demasiado tiempo. ¿Estamos todos - instituciones, padres, educadores, profesionales sanitarios...- dispuestos a combatir este gravísimo problema?