jueves, 21 de marzo de 2019

Día Mundial del Síndrome de Down... la suerte de tenerte


El 21 de marzo se celebra el DÍA MUNDIAL DEL SÍNDROME DE DOWN, una fecha instaurada este día por la característica congénita de la trisomía 21, que determina el Síndrome de Down, en un juego con el 21 (por el día del mes y número del cromosoma implicado) y el 3 (número del mes y alusión a trisomía). 

Actualmente, en España hay alrededor de 35.000 personas con Síndrome de Down (SD), con un ratio de una persona con SD por cada 1.600 nacimientos, el país de todo el mundo que presenta el dato más bajo debido a que no llegan a nacer. La incidencia estimada del SD a nivel mundial se sitúa entre 1 de cada 1.000 y 1 de cada 1.100 recién nacidos. Curioso que no nazcan niños con SD, porque el otro día oía algo que puedo afirmar que es así, en boca de una madre: "No cambiaría a mi hijo con síndrome de Down por nada del mundo, pero cambiaría el mundo por él". Curioso que no se lleguen a dejar nacer niños y niñas con capacidades diferentes y extraordinarias. Porque la humanización y la integración es ético (y coherente) mantenerla en todos los momentos de la vida. 

Este 2019 la celebración del Día Mundial del Síndrome de Down se centrará en el lema "No dejar nadie atrás". Todas las personas con síndrome de Down deben tener la oportunidad de disfrutar de vidas plenas, tanto en igualdad de condiciones con las demás, como en el resto de aspectos de la sociedad; como se recoge en la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible de la ONU —el plan de acción en favor de las personas, el planeta y la prosperidad— que promete que "nadie se quedará atrás". 

Porque la vida no va de cromosomas, va de amor, de comprensión, de felicidad, de integración,... Va de calidad (de vida y de humanidad), no de cantidad (de cromosomas). Y lo recordamos cada año, mejor cada día... 

Y Down España ha lanzado la 'La suerte de tenerte', una campaña que pretende ser un homenaje a lo que aportan las personas con síndrome de Down a los que les rodean. No te lo pierdas…

 

lunes, 18 de marzo de 2019

Recomendaciones de la AEP sobre alimentación complementaria


La alimentación complementaria se considera un proceso por el cual se ofrecen al lactante alimentos sólidos o líquidos distintos de la leche materna o de una fórmula infantil como complemento y no como sustitución de esta. En los últimos años las recomendaciones han cambiado numerosas veces, siendo notablemente diferentes de los consejos recibidos por la generación anterior. 

El objetivo de este documento, elaborado por el Comité de Lactancia Materna y el Comité de Nutrición de la Asociación Española de Pediatría, es resumir de forma general la evidencia científica disponible en la actualidad sobre la alimentación complementaria

Un documento donde se contesta, en base a las pruebas científicas y a la experiencia a diversas preguntas: 
- ¿Cuándo comenzar? 
- ¿Por qué? 
- ¿Qué alimentos utilizar y con qué secuencia? 
- ¿Cuánta cantidad hay que dar? 
- ¿Cómo ofrecer los alimentos? 
- Y con un apartado especial al Baby-Lec Weaning 

Un documento de 22 páginas que podéis descargar desde este enlace.

sábado, 16 de marzo de 2019

Cine y Pediatría (479). “Siete mesas de billar francés” y las carambolas de la vida


Una reciente generación del cine español nos ha dejado ya algunas obras en Cine y Pediatría: Fernando León de Aranoa nos regaló Familia (1996) y Barrio (1999), Achero Mañas debutó con El bola (2000), Alejandro Amenábar nos sorprendió con Los Otros (2001) y Juan Antonio Bayona nos emocionó con Un monstruo vino a verme (2016). 

Y entre estos directores, una directora, hija del gran productor Elías Querejeta: Gracia Querejeta, cuya no prolija filmografía– diez largometrajes en 25 años – tiene un epicentro común: las relaciones paterno-filiales y la evolución y tensiones de la familia como espacio vital del ser humano con todas sus contradicciones y conflictos. Y las familias de sus películas no responden al estándar tradicional, porque en la mayor parte de los casos falta la figura del padre y ello conlleva una reestructuración de la familia y una revisión en profundidad de las relaciones. La figura del padre ausente - fallecido, huido, ocupado en otras cosas o desconocido - es recurrente en todos estos filmes y marca sobremanera a los personajes, principalmente porque esa ausencia se vive como herida sin cerrar o déficit en la educación de los hijos o en las orientaciones para la vida que necesitan los personajes. 

Y este germen dramático sobre la pérdida es lo que propicia un viaje transformador de los personajes, y lo vemos en Una estación de paso (1992), El último viaje de Robert Rylands (1997) o Cuando vuelvas a mi lado (1999). Y en al menos tres películas es un adolescente la figura privilegiada en esta filmografía, unas veces porque centraliza el conflicto y todo el relato gira alrededor de él como en 15 años y un día (2013) o porque también se convierte en catalizador de otros conflictos, como en Héctor (2004) y Siete mesas de billar francés (2007). Lo cierto es que no hay ninguna película de Gracia Querejeta sin personajes de niños, bien como elementos nucleares (las tres citadas) o en los márgenes del relato. Un cine donde predomina la infancia y adolescencia, y las mujeres protagonistas. 

Adolescentes confundidos o cabreados por sus problemas de integración en familias desestructuradas son habituales en el cine de Gracia Querejeta: lo fue Héctor (Nilo Mur) en la película homónima, Guille (Victor Valdivia) en Siete mesas de billar francés y Jon (Arón Piper) en 15 años y un día. En su momento ya comentamos en Cine y Pediatría esta última película, donde una madre (Maribel Verdú) tiene que sacar adelante a su hijo sin la figura paterna, elemento muy similar al que ya hiciera la realizadora en su anterior largometraje, la película que hoy nos convoca, Siete mesas de billar francés, el primer encuentro entre Gracia Querejeta y Maribel Verdú, y que le valió a esta el Goya a Mejor actriz. 

Ángela (Maribel Verdú) viaja desde La Coruña a Madrid con su hijo de 8 años, Guille (Víctor Valdivia), para visitar a su padre enfermo. Nada más bajar del autobús reciben la noticia de su muerte por Charo (una inmensa Blanca Portillo), su compañera sentimental. Una vez enterrado (aunque Charo lo dudaba: “¿Incinerar es más barato que enterrar?”), Ángela se ve obligada a quedarse, huyendo de su marido, y allí decide volver a abrir un local de billares perteneciente a su padre y juntar de nuevo el viejo grupo para una competición: el Tuerto (Enrique Villén), Manolo (Jesús Castejón), Jacinto (Ramón Barea) y, sustituyendo a Leo, un joven llamado Fede (Raúl Arévalo). Y para lograr tal fin, Ángela contará con el apoyo de Charo y de Evelyn (Lorena Vindel), una joven hondureña que trabajaba con ellos de camarera. Aunque en el fondo todos piensan que “El billar es para golfos”

Siete personajes (tres mujeres y cuatro hombres) para estas Siete mesas de billar francés en la que Guille (un espontáneo y genial Jesús Valdivia) es espectador privilegiado y analista de todo lo que pasa a su alrededor. Y por ello le confiesa a su amiga Evelyn: “Los adultos es siempre lo mismo. No hay que mentir y os pasáis la vida mintiendo”. Y siempre realiza la pregunta recurrente: “¿Tú sabes para qué sirve un viejo?”

Una pequeña gran película, la combinación de un gran guión (de Gracia Querejeta y David Planell) que nos cuenta tantas historias como personajes hay en ella, o quizá alguna historia más, personajes interesantes bien interpretados y vibrantes diálogos, buena música y fotografía.  Con el salón de billares como excusa y la muerte del padre como constante en su cine, Gracia Querejeta nos cuenta una historia de dos mujeres que tienen que recomenzar su vida a edades avanzadas y a las que los acontecimientos les obligarán a sacar a flote, por fin, los sentimientos que llevan escondiendo durante demasiados años. 

Como si ya desde niña estuviera su destino cinematográfico marcado, Gracia Querejeta ha dejado discurrir casi toda su trayectoria como cineasta bajo la sombra del conflicto paterno-filial. Hijos con problemática situación con respecto a sus progenitores, sean masculinos o femeninos, pueblan sus películas, hasta el punto de hacer de ese tema el monocultivo de nuestra cineasta. Y en el haber del film hay que cargar lo habitual en el cine de Querejeta: un cuidado exquisito en la creación de los personajes, una capacidad de sacar de los actores (y en especial de las actrices, y en primer lugar, de Maribel Verdú) registros interpretativos de primer orden. 

Y todo ello para narrarnos, bajo la atenta mirada de Guille, las carambolas de la vida en Siete mesas de billar francés.

 

miércoles, 13 de marzo de 2019

¿Es necesario la apertura de nuevas Facultades de Medicina en España?


La pregunta de este post es un dilema abierto hace mucho tiempo en España. Y ante este dilema, surge el presente documento, elaborado por el Consejo Estatal de Estudiantes de Medicina (CEEM) y la Conferencia Nacional de Decanos de Facultades de Medicina Españolas (CNDFME) bajo el amparo del Foro de la Profesión Médica (FPME) y que pretende plasmar los argumentos que justifican su oposición a la apertura de nuevas Facultades de Medicina, por suponer un problema educativo, asistencial, económico, social y laboral. 

Os dejamos íntegro el resumen de este documento de 15 páginas, pero abajo os dejamos íntegro el documento para su lectura y análisis. En cualquier caso hace un mes ya comentamos algunos aspectos de este documento, en la presentación que titulamos como "La "burbuja" universitaria y el fracaso de ANECA"

España es el segundo país del mundo en número de facultades de medicina (0,95 facultades por millón de habitantes, solo superado por Corea), duplicando la tasa recomendada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) de 0,5. 

En los últimos 10 años hemos pasado de 28 facultades de medicina a 42. El numerus clausus para acceder a los estudios de grado ha superado ya las 7.000 plazas anuales y el número de facultades sigue creciendo por el apoyo de los gobiernos autonómicos, responsables últimos de su creación, al ser una de las titulaciones con más demanda. 

En el año 2018 se presentaron a la realización del examen MIR 14.466 personas para un total de 6.513 plazas adjudicadas, esto supone una ratio de 2.22 aspirantes por cada plaza. Teniendo en cuenta que cada año salen egresadas de las Facultades de Medicina unas 7000 personas, en ese año 2018, 487 personas recién graduadas no pudieron acceder a la residencia, una proporción que crece cada año. Además, si a ese número le sumamos las personas que no obtienen plaza y que tienen que volver a presentarse, así como la precariedad laboral que lleva a la reespecialización, la conclusión final es que este sistema es insostenible: en la última convocatoria del examen MIR (2018) 4006 médicos, entre egresados y recirculantes formados en las facultades españolas, no pudieron obtener plaza MIR y, con ello, no iniciar su formación especializada que les facultará para poder trabajar.

Además, para la convocatoria del 2 de febrero de 2019, el número de inscritos ha vuelto a aumentar, siendo de 15.475 personas admitidas (realizaron la solicitud al mismo 16.259 entre admitidas y no admitidas), por lo que será aún mayor el número de egresados que no puedan acceder a la formación especializada. 

Es necesario entender el MIR como lo que realmente es: forma parte del continuo formativo indispensable para ejercer plenamente en el Sistema Sanitario Español, especialmente en el ámbito público, aunque cada vez más también en el privado. Así, el MIR no es una salida más, es prácticamente la única salida. 

Otro problema a tener en cuenta es la posible disminución de la calidad formativa en la carrera. Por un lado, aumentar el número de Facultades de Medicina en cada provincia, especialmente en aquellas que ya cuentan con alguna, supone tener que compartir infraestructuras entre varias Facultades como son los Hospitales Universitarios y los Centros de Salud, necesarios para la realización de prácticas clínicas. Esto conlleva más estudiantes por médico-tutor de prácticas, saturación de consultas y más trabajo para el profesional, en detrimento tanto de la formación de los estudiantes como de la calidad asistencial. 

También denunciamos la falta de profesorado. Durante los últimos años se ha producido una reducción muy sustancial; en el caso de los profesores permanentes (catedráticos, profesores titulares y profesores contratado doctor), sobre los que pivota la docencia, se ha reducido más de un 20 %. Pero no sólo eso, las estimaciones son muy negativas. De 2017 a 2026 se prevé que el profesorado se reduzca a la mitad: habrá un 43 por ciento de profesorado permanente menos, correspondiendo el mayor porcentaje al profesorado vinculado de áreas clínicas (55%), un 34% al profesorado no vinculado de áreas clínicas y un 32% al profesorado de áreas básicas. 

Por supuesto, el SNS tiene carencias, y como agentes de representación de la Profesión Médica en la etapa formativa, nos sumamos a la demanda de la sociedad y de los profesionales para mejorar los recursos e incrementar los presupuestos dedicados a Sanidad, optimizando así el número de trabajadores, mejorando sus derechos laborales, renovando infraestructuras obsoletas y recursos materiales para el diagnóstico, los tratamientos y la investigación. De esta forma la calidad del SNS se ajustaría a las necesidades reales de nuestra población, mucho más que incrementando el número de estudiantes sin justificación alguna y aumentando el paro en la profesión. 

En definitiva, son múltiples las razones para justificar que no son necesarias más Facultades de Medicina en España, pero queremos subrayar las más importantes agrupadas en los siguientes puntos: 
- En nuestro país no hacen falta más estudiantes de Medicina 
- El número de facultades de Medicina debe responder a necesidades demográficas reales y fundadas. Las universidades y autoridades políticas deben actuar con responsabilidad. 
- Saturación de estudiantes en hospitales y centros de salud 
- Déficit existente de profesorado 
- Cumplimiento de la normativa legal 
- Es un despilfarro económico 
- No es una prioridad educativa ni sanitaria.

Más claro el agua: y lo dice la CEEM, CNDFME y FPME. Respecto a las Facultades de Medicina, como todo en la vida, más vale calidad que cantidad, o dicho en término sanitarios actuales, "menos es más". 

 

lunes, 11 de marzo de 2019

Profesionalismo médico: calidad y calidez


La ética y el profesionalismo constituyen el fundamento de la actividad de la medicina, que es una empresa intensamente moral. El profesionalismo no es sólo la base del contrato social de la medicina, sino, principalmente, una fuerza estructuralmente estabilizadora y moralmente protectora de la sociedad. El concepto de profesionalismo médico no es nada nuevo, pues hace décadas que se habla de él, pero reaparecen los artículos para concienciar y cimentar este fundamento esencial en nuestro quehacer. 

El profesionalismo incluye cuatro componentes fundamentales: 
1. Conocimiento especializado, o sea erudición y sabiduría en la medicina como ciencia. 
2. Autonomía en la toma de decisiones, que, en el caso específico de la medicina constituye la esencia del acto médico. 
3. Compromiso de servicio a la sociedad, en el contexto ético, moral y deontológico de la medicina. 
4. Autorregulación, que diferencia a las profesiones de los oficios. 

El Medical Professionalism Project plantea una hoja de ruta para el nuevo milenio: el fortalecimiento del profesionalismo médico, con base en tres principios y 10 compromisos. 

Los tres principios fundamentales son: 
1. Principio de primacía del bienestar del paciente. Se refiere a la obligación de servir los intereses del paciente, con altruismo en la construcción de la relación médico-paciente. Ni las fuerzas del mercado, ni las presiones sociales, ni las exigencias administrativas pueden interferir con la aplicación de este principio. 
2. Principio de la autonomía del paciente. Los médicos deben tener respeto por la autonomía del paciente, deben ser honestos y darle el poder para la toma de decisiones informadas sobre su tratamiento. Pero las decisiones del paciente no deben ir en contra de las prácticas éticas ni dar lugar a demandas por atención inadecuada. 
3. Principio de justicia social. La profesión médica debe propender por la justicia en los sistemas de salud, incluyendo la adecuada distribución de los recursos. Los médicos deben esforzarse en eliminar la discriminación en los servicios de salud, sea por raza, género, estatus socioeconómico, etnia, religión o cualquiera otra categoría social. 

Y los 10 compromisos profesionales son: 
1. Compromiso con las competencias profesionales. Los médicos deben estar comprometidos con el aprendizaje de por vida para mantener actualizados su conocimiento y habilidades en tal forma que siempre puedan prestar servicios de calidad, y la profesión médica establecer mecanismos para garantizar este objetivo. 
2. Compromiso de honestidad con los pacientes. Este compromiso implica que el médico provea información completa y honesta al paciente antes de su consentimiento para iniciar tratamiento. Si un paciente resulta lesionado como consecuencia del tratamiento, él o ella deben ser prontamente informados. El reporte en el análisis de los errores médicos sirve para la prevención y la implementación de estrategias de compensación. 
3. Compromiso con la confidencialidad. La confianza del paciente depende en grado extremo de la confidencialidad. Este principio es hoy de capital importancia, dada la amplia utilización de los medios electrónicos y la creciente accesibilidad a información genética. Sin embargo, el médico debe considerar el sacrificio de la confidencialidad si se pone en peligro el bien público, por ejemplo el daño que puede ocurrir a otros. 
4. Compromiso de mantener buenas relaciones con los pacientes. Dada la vulnerabilidad y dependencia de los pacientes, se deben evitar determinadas relaciones entre los médicos y sus pacientes, especialmente en cuanto a asuntos sexuales, explotación financiera u otro propósito similar. 
5. Compromiso de mejorar la calidad de la atención. Los médicos deben estar continuamente empeñados en la superación de la calidad de la atención. Esto se refiere no sólo a mantener sus competencias, sino también a la colaboración con otros profesionales para reducir el error médico, elevar los niveles de seguridad del paciente, minimizar la excesiva utilización de los recursos y optimizar el resultado final de la atención. Este propósito debe ser tanto una acción individual, como una acción colectiva a través de las asociaciones y sociedades profesionales y científicas. 
6. Compromiso de mejorar el acceso a los servicios de salud. Los médicos, en forma individual y colectiva, deben preocuparse por reducir las barreras al acceso a servicios de salud equitativos y de calidad. 
7. Compromiso con una distribución justa de los recursos finitos. El médico, al tiempo que brinda una atención adecuada para las necesidades del paciente, debe tener en cuenta el uso juicioso y costo-efectivo de los limitados recursos. La provisión de servicios innecesarios puede resultar en daño al paciente y desperdicia los recursos que deben estar disponibles para otros. 
8. Compromiso con el conocimiento científico. Mucho del contrato social de la medicina con la sociedad se basa en la integridad y el uso apropiado del conocimiento científico y de la tecnología. Los médicos deben ser baluartes de los estándares científicos, promover la investigación y crear nuevos conocimientos. 
9. Compromiso de mantener la confianza manejando los conflictos de interés. Los médicos y sus organizaciones se enfrentan a oportunidades que pueden poner en peligro sus responsabilidades profesionales cuando aceptan ganancias económicas o ventajas personales. Esto puede ocurrir en la relación con las industrias con ánimo de lucro, incluyendo las de los equipos médicos, las compañías aseguradoras y las casas farmacéuticas. 
10.Compromiso con las responsabilidades profesionales. Como miembros de una profesión, los médicos deben trabajar en colaboración a fin de maximizar la calidad de la atención, respetarse los unos con los otros y participar en el proceso de autorregulación, el cual incluye aplicar medidas disciplinarias a quienes fallen en la observación de los estándares profesionales. 

Recordamos estos tres principios y 10 compromisos, y recordamos el último artículo sobre la materia de mi buen amigo Pablo González, "Enseñando profesionalismo médico: una reflexión humanística", quien cita una frase del profesor Nuccio Ordine: "Si dejamos morir lo gratuito, si renunciamos a la fuerza generadora de lo inútil, si escuchamos únicamente el mortífero canto de sirenas que nos impele a perseguir el beneficio, sólo seremos capaces de producir una colectividad enferma y sin memoria que, extraviada, acabará por perder el sentido de sí misma y de la vida. Y en ese momento, cuando la desertificación del espiritu nos haya ya agostado, será en verdad difícil imaginar que el ignorante homo sapiens pueda desempeñar todavía un papel en la tarea de hacer más humana la humanidad".

Porque el profesionalismo da calidad y calidez a nuestra profesión...

sábado, 9 de marzo de 2019

Cine y Pediatría (478). “Manny y Lo”, una road movie con luz escarlata


Hace tiempo comentamos en Cine y Pediatría dos entradas sobre pequeños grandes actores en Hollywood o niños prodigio en el séptimo arte, tanto en blanco y negro (Jackie Coogan, Jackie Cooper, Shirley Temple, Freddie Bartholomew, Margaret O´Brien, Mickey Rooney, Johnny Sheffield, Bobby Driscoll, Dean Stockwell, Natalie Wood, Roddy McDowall, Elizabeth Taylor,…) como en color (Ron Howard, Jodie Foster, Tatum O´Neal, Rick Schroeder, Jennyfer Connelly, Christian Bale, Leonardo di Caprio,-Lukas Haas, Elijah Wood, Natalie Portman, Anna Paquin, Kirsten Dunst, Ben Affleck, Michael J. Fox, Ethan Hawke, Shia LaBeouff, Diane Lane, Juliette Lewis, Tobey Macguire, Joaquin Phoenix, Emmy Rossum, Wynona Ryder, Brooke Shields, Scarlett Johanson,…).

Y hoy vamos a hablar de esta última, Scarlett Johanson, una actriz que antes de convertirse en una de las actrices más cotizadas, amén de una sex symbol, en películas como La chica de la perla (Peter Webber, 2003), Match Point (Woody Allen, 2004) o Lucy (Luc Besson, 2014), presentó una infancia y adolescencia como actriz. Debutó a los debutó con 9 años en Un muchacho llamado Norte (Rob Reiner, 1994), pero fue dando pasos de gigante con El hombre que susurraba a los caballos (Robert Redford, 1998), que la catapultó al éxito, éxito que cimentó en la adolescencia con películas como Ghost World (Terry Zwigoff, 2001) y Lost in translation (Sofia Coppola, 2003).

Pero entre estas obras de infancia hay una que he descubierto por casualidad y en la que Scarlett Johanson realiza a sus 11 años de edad un papel que enamora, tanto por su belleza y candor infantil como por el propio papel que interpreta. Hablamos de la película Manny y Lo (Lisa Krueger, 1996), una obra menor nada despreciable.

Manny es el apodo de Amanda (Scarlett Johansson) y Lo el apodo de Laurel (Aleksa Palladino), dos hermanas de 11 y 16 años, huérfanas de madre, y que huyen de sus respectivas familias adoptivas. De ahí la voz en off de Manny al inicio de la película: “Lo solía decir que hay gente que nace para estar en familia y otra que no. Y no tenías que sentirte mal si eras de las que no…”.

El sueño de Manny es el de tener una familia estable, mientras que el de Lo es el de ser azafata. La aventura en la que se embarcan les obliga a robar alimentos en tiendas, dormir en casas deshabitadas o en el automóvil, y a enfrentarse al inesperado embarazo de Lo, donde Manny le apoya de una manera precozmente razonable. Y así se nos aparecen como una fórmula infanto-juvenil de Thelma y Louise (Ridely Scott, 1991), una road movie con mensaje: “Nos aferrábamos a la regla número 1 de Lo: no te pares y así no te pillan”.

Ante el embarazo que progresa y la próxima llegada del hijo, las dos buscan la manera de salir de esa crisis, así que deciden secuestrar a Elaine (Mary Kay Place), dependienta de una tienda de ropa premamá que asegura saber todo acerca de maternidad. Y las tres conviven en una cabaña que ocupan en medio del bosque, y desde allí comienza una relación triangular muy especial, donde Elaine acaba sintiendo simpatía por sus secuestradoras a las que transmite sus consejos: “La mamá tiene que retener en su vientre al bebé tanto como pueda”, “¿Qué haces fumando si estás embarazada?”, “Nos vamos a quedar y vamos a dar a luz a este bebé”.

Un triángulo muy especial entre dos hermanas y una rehén, donde Manny le pregunta “¿No tienes familia, verdad Elaine”. Y ahí reconoce que no puedo consumar la maternidad, lo que nos hace entender algo más el devenir de esa relación. Y al final una nueva reflexión de Manny, nuestra angelical Scarlett Johanson niña: “¿Alguna vez has soñado con alguien antes de conocerlo en la vida real? Esas cosas pasan de verdad, cosas extrañas e increíbles. Te aseguro que ocurren todo el tiempo”.

Una Scarlett Johanson que no es ajena a Cine y Pediatría, pues además de la película que hoy destacamos, ya estuvo presente en Ghost World (Terry Zwigoff, 2001), reflejo de esas dos adolescentes en busca de un lugar en el mundo fantasma de los adultos, La Isla (Michael Bay, 2005) y su debate sobre la clonación, o en Un lugar para soñar (Cameron Crowe, 2011), una historia de superación. 

Y hoy apreciamos la luz escarlata que nos deja Scarlett Johanson en un filme atractivo visualmente y verdaderamente comprometido con sus personajes como Manny y Lo, una película inteligente, dulce y divertida, lleno de originalidad y de situaciones imprevisibles. Una película que no juzga, sino que nos lanza a la carretera con ellas y nos hace partícipes de su experiencia sin posicionamientos ni juicios. 

miércoles, 6 de marzo de 2019

Crossref, DOI y revistas científicas: su interés y un ejemplo


CrossRef es la agencia más grande de registros de DOI (Digital Object Identifier), siendo el DOI una forma de identificar un objeto digital (por ejemplo un artículo electrónico de una revista, un capítulo de un libro electrónico...) sin importar su URL, de forma que si ésta cambia, el objeto sigue teniendo la misma identificación. 

CrossRef es una asociación de editoras científicas que promueve el uso de las nuevas tecnologías para mejorar la comunicación y la investigación científica; trabaja en la mejora de la identificación de las publicaciones y otras funcionalidades como modificar automáticamente el formato de una referencia bibliográfica a la que le quieras cambiar el formato, encontrar enlaces permanentes, etc. 

No es algo novedoso, pero resulta de interés que se sumen nuevas revistas. Y recientemente he recibido la buena noticia de que Revista de Neurología (conocida en sus inicios como "la amarilla", por el color de su portada) lo ha incorporado, siendo esta revista una de las más apreciadas por mí y, sin duda, la principal revista no exclusivamente pediátrica en la que he podido publicar. 

En el reciente estudio cienciométrico de mi curriculum realizado por la Unidad de Información e Investigación Social y Sanitaria del CSIC la principales revistas nacionales en las que he volcado mis contribuciones científicas en España son Anales de Pediatría (130 publicaciones), Evidencias en Pediatría (117), Acta Pediátrica Española (91), Revista Española de Pediatría (48) y Revista de Pediatría de Atención Primaria (40). Y a continuación, Revista de Neurología con 35 artículos. 

Pues bien, ahora gracias al CrossRef y a través de su DOI, se puede acceder al artículo en PDF (es posible que os pida registro previo, sin más). Por si es de vuestro interés, aquí os los dejamos:
- Incremento en la incidencia de plagiocefalia occipital 

- La neuropediatría en el contexto de las subespecialidades pediátricas: análisis a través de la bibliometría 

- "Floppy infant" en gemelos por uso de benzodiacepinas durante la gestación 

- Réplica: "La neuropediatría en el contexto de las subespecialidades pediátricas: análisis a través de la bibliometría" 

- Evolución neurológica de los recién nacidos a término asfícticos con acidosis umbilical grave (pHAU <7 nbsp="" p="">

- Factores de riesgo predictivos de secuelas neurológicas en recién nacidos a término con asfixia perinatal 

- Miopatía nemalínica letal y ¿artrogriposis congénita o secuencia de hipoquinesia fetal? 

- Definición de asfixia peritanal en la bibliografía médica: necesidad de un consenso 

- Alteración de las transaminasas en el recién nacido a término asfíctico: ¿es un buen marcador neurológico? 

- Midazolam intranasal frente a diacepam rectal en las convulsiones agudas en la infancia: el soporte de la lectura crítica de documentos científicos 

- Toma de decisiones en Neurología neonatal a través de las revisiones sistemáticas de la Colaboración Cochrane 

- Fármacos genéricos en el tratamiento de la epilepsia 

- Variabilidad en la práctica clínica en la cefalea en la infancia: necesidad de estudios de adecuación de la práctica clínica a la evidencia científica 

- Diagnóstico diferencial entre osteogénesis imperfecta y maltrato infantil: un dilema con repercusiones legales en Neuropediatría 

- Adecuación de la práctica clínica a la evidencia científica en el tratamiento de las convulsiones febriles 

- ¿Qué podemos esperar de los Grupos Colaboradores de Revisión de la Colaboración Cochrane en neuropediatría? 

- Metilfenidato en el tratamiento del trastorno por déficit de atención e hiperactividad: ¿realizamos una práctica clínica adecuada? 

- Las publicaciones biomédicas en España a debate (I): estado de las revistas neurológicas 

- Las publicaciones biomédicas en España a debate (II): las ‘revoluciones’ pendientes y su aplicación a las revistas neurológicas 

- Análisis de género de los artículos publicados en Revista de Neurología durante el quinquenio 2002-2006 

- Redes de coautoría y colaboración institucional en Revista de Neurología 

- Hallazgos radiológicos en la acidemia metilmalónica 

- El neuropediatra y la medicina basada en la evidencia 

- Aproximación al ‘impacto’ de las revistas biomédicas en ciencias neurológicas: estudio de los indicadores bibliométricos en el Journal Citation Reports-Science Citation Index 2006 

- Uso de recursos de información bibliográfica y Web 2.0 por neuropediatras 

- Productividad e impacto de la investigación española sobre esclerosis múltiple (1996-2010) 

- Coautoría y redes de colaboración en la investigación española sobre esclerosis múltiple (1996-2010) 

- Influencia del mes de nacimiento en la demanda asistencial por trastorno por déficit de atención/hiperactividad. Resultados de un estudio retrospectivo realizado en una consulta de neuropediatría 

lunes, 4 de marzo de 2019

50 años de Anales de Pediatría: análisis histórico y cienciométrico


Anales de Pediatría es la publicación oficial de la Asociación Española de Pediatría (AEP), su órgano de expresión científica. Y se publica de forma ininterrumpida desde octubre de 1968, por lo que acabamos de celebrar sus bodas de oro

Y con motivo de esta efeméride, Anales de Pediatría ha publicado dos artículos como homenaje, uno con un matiz historicista y otro con un matiz cienciométrico. Es decir, una visión complementaria de su historia y de su ciencia. 

- El primer artículo, publicado por el Comité de Historia de la AEP pretende colaborar en una mayor comprensión del desarrollo de la pediatría española, así como acercar la historia de Anales a sus autores y lectores. 
Y aconsejamos su lectura en este enlace

- El segundo artículo, publicado por nuestro grupo de trabajo con la Unidad de Información e Investigación Social y Sanitaria (UISYS) del CSIS, pretende analizar la cobertura y principales indicadores bibliométricos de Anales de Pediatría en las bases de datos Scopus y Science Citation Index Expanded de la Web of Science (SCIE) durante este periodo de tiempo. 
Y aconsejamos su lectura en este enlace

En este artículo se identificó la evolución de la producción de la revista según tipos documentales, los índices de colaboración entre autores e instituciones y los indicadores de citación e impacto (número de citas, factor de impacto, factor de impacto de 5 años y sin autocitas, Scimago Journal Rank, cuartil, índice h y trabajos más citados. 

Resultados. Se han incluido 10.128 trabajos en Scopus (225 anuales de media) y 1.861 en SCIE (207 anuales de media). El índice de colaboración de los autores ha sido de 4,4 y el de las instituciones de 2. La colaboración internacional se ha producido en el 4,2% de los trabajos. El nº de citas recibidas en Scopus (619) supera en 234 las citas recibidas en SCIE (385). El promedio citas por trabajo ha sido inferior en SCIE (2,27 en Scopus frente a 1,5 en SCIE). El índice h ha sido de 18 en Scopus y 14 en SCIE. 

Y cabe reflexionar sobre estas conclusiones: 
- Se observaron discrepancias en los indicadores obtenidos en ambas base de datos debidas a las diferentes políticas de indexación, cobertura y métodos de clasificación de los trabajos. 
- El número de citas, el promedio de citas por trabajo y el índice h ha sido más alto en Scopus debido a la mayor pervivencia de la revista en esa base de datos. Se observa una evolución positiva del factor de impacto en SCIE, del factor de impacto excluyendo las autocitas y del factor de impacto de 5 años. 
- La combinación de indicadores bibliométricos y almétricos incrementa las posibilidades de dar una visión más amplia y precisa del impacto de nuestra investigación. Las almétricas recogen tanto el impacto a nivel de artículo, como a nivel de investigador y el valor que adquieran las almétricas en el futuro dependerá de la implicación y el uso por parte de las agencias evaluadoras de la actividad científica.  Y es que en un futuro inmediato, a los clásicos indicadores bibliométricos (con el factor de impacto a la cabeza) habrá que sumarle las altmétricas, camino que ya se ha iniciado.

¡ Feliz 50 aniversario, Anales de Pediatría ! Y a por otros 50 años más...

sábado, 2 de marzo de 2019

Cine y Pediatría (477). “Un asunto de familia”,… un asunto de Koreeda


Aún resuenan los ecos de la última gala de los Oscar. Y aún resuenan las cinco películas candidatas para optar al premio a Mejor película de habla no inglesa: desde Polonia, Cold Ward de Pawel Pawlikowski; desde Líbano, Cafarnaúm de Nadine Labaki; desde Alemania, La sombra del pasado de Florian Henckel von Donnersmarck; desde Japón, Un asunto de familia de Hirozaku Koreeda; y desde México, Roma de Alfonso Cuarón. 

Un premio que parecía cantado para Roma, no sé si por sus virtudes cinematográficas (diferencias de opinión entre crítica y público) o por otras circunstancias (la plataforma Netflix ha invertido más en su difusión y apoyo que en su propia realización), pero estaba claro que si la entrañable historia de Green Book (Peter Farelly, 2018) le arrebataba el Oscar a Mejor película, no podía otra película arrebatarle este otro premio (y dos Oscar más, el de Mejor director y Mejor fotografía). El caso es que las demás candidatas merecen ser vistas y revisadas. Y hoy tengo que hablar de la que fuera Palma de Oro en Canes, la japonesa Un asunto de familia. Y por una razón clara: porque su director, Hirozaku Koreeda es el director por antonomasia de Cine y Pediatría

Hasta este momento dos directores se atribuían ese mérito, el español Montxo Armendáriz y el japonés Hirozaku Koreeda, ambos con cinco películas. Pero con este “asunto de familia” ya Koreeda acumula seis películas en Cine y Pediatría, pues este director tiene dos epicentros en su filmografía: la familia y la infancia, y el cómo los hijos viven y se adaptan a las diversas circunstancias de sus padres y entorno familiar. Cronológicamente vivimos la desaparición de los padres en Nadie sabe (2004), el milagro del reencuentro familiar de Kiseki/Milagro (2011), el intercambio de hijos en Tal padre, tal hijo (2013), el poema familiar de cuatro hermanas que crecen sin padres en Nuestra hermana pequeña (2015) y ese infinito y delicado ecosistema producto de relaciones entre abuelos, padres e hijos en Después de la tormenta (2017). Y llega ahora Un asunto de familia (2018), quizás donde mejor ha sabido condensar todas las dudas y todos los dilemas acerca de las relaciones humanas y familiares al mismo tiempo que lanza una crítica valiente al Estado. 

Y Koreeda nos presenta una familia marginal y disfuncional que vive en una de esas casas increíblemente pequeñas de Japón. Una familia aparentemente formada por una abuela, un matrimonio con un hijo, y una nieta de la abuela, una familia donde la mayoría de las escenas giran alrededor de la comida. Hatsue, la abuela, es la verdadera matriarca, genio y figura, y de cuya pensión viven los demás. Osamu, es el marido, jornalero poco trabajador, quien tras un accidente de tobillo le sirve de excusa para dejar de trabajar. Nobuyo es la esposa, quien se gana la vida en una lavandería industrial. Shota es un joven adolescente con estereotipias que no llama padre a su padre (“Un día te enseñaré cómo se hace”), que no va al colegio (“Solo van al colegio los niños que no saben estudiar en casa”, le dice la abuela) y a quien le enseñan a cometer hurtos en las tiendas. Aki, la nieta, es la bella jovencita que deja el pueblo para ganarse la vida en un local de alterne de chicas. 

Y la película comienza con Soamu y Shota realizando un hurto en un supermercado. Y de regreso ven sola a una niña pequeña que se encuentra abandonada en su casa, porque sus padres biológicos la maltratan y no se preocupan por ella. Y deciden llevarla consigo: la niña se llama Yuri, pero deciden cortarle el pelo y cambiarle el nombre por Lin. La niña refleja la tristeza de una infancia infeliz, y en la que aprecian quemaduras en la piel y signos de malos tratos, y también presenta enuresis nocturna: que le curan con un remedio de la abuela (chupando sal). Porque descubrimos que Yuri/Lin era maltratada por un padre alcohólico y una madre que pensaba más en su belleza que en su hija, y por eso llega a decir en un momento en que se nos cae el alma a los pies: “¿No me pegarás luego en casa…?” Y Aki le responde, “Si tus padres te pegaban no era porque te portaras mal… Y si te decían que te pegaban porque te querían, no era verdad”

Y así es como Yuri/Lin pasa a vivir con otra familia, en un acto de generosidad donde la niña se encuentra bien y querida, pero quién duda que en un acto irresponsable, pese a que Nobuyo diga “A veces es mejor escoger la familia que nacer en ella… Normalmente nadie escoge a sus padres”, a lo que Osamu responde “Pero nosotros no somos normales”

Finalmente muere la abuela mientras duerme y como no tienen dinero para incinerarla, la entierran en casa y se confabulan diciendo “La abuela nunca existió. Siempre hemos sido cinco”. Y a partir de ahí descubrimos que todo es más complicado… de lo que ya parecía. Pues descubirmos que la vivienda donde viven no es su casa, que Osamu y Shota no son padre e hijo, y que el resto de convivientes distan de ser familia. Porque otros abandonaron a la abuela mucho antes y ellos la encontraron, y luego encontraron a niños maltratados (a Yuri/Lin, pero antes también a Shota), porque su forma de vida se fundamentaba en robar cosas y en rescatar niños

Y con ello Koreeda abre la película a un sinfín de reflexiones y lecturas: el desamparo de la infancia, los especiales vínculos afectivos y efectivos cuando se necesita techo, comida y cariño, el apego y el desapego que proporciona el saberse parte de un árbol genealógico diferente. En esencia, Un asunto de familia contrapone lo socialmente aceptable con lo legalmente punible, una mirada de las relaciones familiares que pueden parecer una locura - cuando el robo es el mayor vínculo -, pero que bajo la dirección de Koreeda aparece como una mirada serena y siempre pertinente. Y nos roba el corazón. 

Y es así como las películas de Koreeda conviven en un mismo imaginario, dialogan entre ellas, se suman y se complementan. Porque él es un director y escritor de personajes, y aunque sus personajes (y familias) están lejos de ser perfectos, y por ello son bien humanos. Y por ello, cuando Yuri regresa a su antigua familia resuena la frase “¿Basta con dar a luz para ser madre…?”

 

miércoles, 27 de febrero de 2019

Todas las presentaciones del 16º Congreso de Actualización en Pediatría de Atención Primaria


Los asistentes al reciente 16 Congreso de Actualización en Pediatría de la AEPap (Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria) que tuvo lugar en Madrid, 14-16 de febrero, recibimos el libro de ponencias, todo un tratado con 567 páginas lleno de temas de interés. 

Pues bien, fieles a compartir la ciencia, la AEPap comparte en este enlace todas las presentaciones de dicho congreso, enlace en el que además podemos revisar todas las presentaciones también de 5 congresos previos. 

En este enlace podemos encontrar las Mesas redondas, Escuela monográfica, Seminarios y Talleres. Es difícil elegir ante tanta ciencia, pero la propuesta personal es el interés de revisar al menos lo siguiente. 

1) MESAS REDONDAS 

2) ESCUELA MONOGRÁFICA: Exploración y patología del aparato locomotor 
- Cojera. 

3) SEMINARIOS 

4) TALLERES 

lunes, 25 de febrero de 2019

Buenas Prácticas Clínicas y Observatorio Valenciano de Salud


Se entiende como Buena práctica clínica (BPC) a aquellas intervenciones o experiencias en materia de promoción de la salud, protección de la salud, prevención de la enfermedad o atención sanitaria que responden a las líneas estratégicas en el IV Plan de Salud de la Comunidad Valenciana y que demuestren ser efectivas y aporten innovación. 

Los principales criterios para refrendar una BPC son: Pertinencia, Innovación, Evaluación y efectividad, Transferencia, Enfoque de género, Equidad, Basado en la evidencia, Ética, Intersectorialidad, Participación y Sostenibilidad. 

Hasta el momento en el Servicio Valenciano de Salud (SVS) se han planteado dos convocatorias de BPC: 
- En el año 2017 el tema fue "Fortalecer la equidad y la igualdad de género, reducir las desigualdades en salud y fomentar la participación". 
- Y en el año 2018 el tema ha sido "Actuaciones grupales y comunitarias para la promoción de la salud, la prevención y la atención de la cronicidad en diferentes etapas del ciclo vital". Y para esta última convocatoria se han presentado 97 proyectos, de los cuales han sido premiados 37 de los diferentes Departamentos de Salud del SVS. 

En el caso del Departamento de Salud Alicante-Hospital General se han concedido 5 BPC, una de las cuales pertenece a nuestro Servicio de Pediatría: "Escuela de atopia para padres y niños con dermatitis atópica", cuyos objetivos y descripción se pueden revisar en el enlace. 

Y todas las BPC del SVS se pueden encontrar registradas en la web del Observatorio Valenciano de Salud clasificados por temáticos y por cada uno de los Departamentos de Salud de la Comunidad Valenciana. En nuestro Servicio de Pediatría apostamos por las BPC como no podía ser de otro modo. En este enlace podéis revisar la presentación que hoy hemos compartido en la sesión de gestión semanal, donde se exponen otras BPC que están en desarrollo en nuestro equipo:
- Atención domiciliaria de los niños con enfermedades limitantes o amenazantes para la vida
- Atención Integral al Trastorno del Espectro del Espectro Autista (proyecto TRASTEA)
- Programa de seguimiento en pacientes con Displasia broncopulmonar: prevención, seguimiento y atención de la enfermedad pulmonar crónica del prematuro
- Programa de seguimiento a recién nacidos con Encefalopatía hipóxico-isquémica moderada o grave tratados con hipotermia en la provincia de Alicante
- Programa educativo para pacientes que inician terapia con bomba de insulina
- Unidad de Enfermedades Raras: sumar para avanzar
- Unidad Multidisciplinar de Reumatología Pediátrica del Departamento de Salud Alicante-Hospital General
- Seguimiento a largo plazo de grandes prematuros
- Banco de leche de la provincia de Alicante
- Seguimiento a largo plazo de supervivientes con cáncer
- Diagnóstico prenatal de cardiopatías congénitas
- Atención al paciente crónico-complejo
- etc.

Porque las BPC son buenas para todos: para el sistema sanitario, para el equipo, para la sociedad. Pero, especialmente, para los pacientes y sus familias.

Nos vemos en la convocatoria 2019 de BPC con el tema de "La Atención Primaria como motor esencial para ganar en salud y bienestar a lo largo del ciclo vital"

sábado, 23 de febrero de 2019

Cine y Pediatría (476). “Los olvidados”… no se pueden olvidar


Los tambores de Calanda vieron nacer en los comienzos del siglo XX a una de las tres B del cine español (los otros dos fueron Berlanga y Barden): Luis Buñuel, y allí fue allí donde su educación jesuítica le marcaría en su devenir personal y artístico. Se trasladó a Madrid en 1917 para iniciar la carrera de Ingeniería Agrónomo (aunque finalmente se licenciaría en Filosofía y Letras), instalándose en la Residencia de Estudiantes en donde entabló amistad con Salvador Dalí y Federico García Lorca. Allí fue la visión de la película Las Tres Luces (Fritz Lang, 1921) el detonante para que comenzara a dedicarse al séptimo arte. 

España, Hollywood y, sobre todo, Francia y México fueron sus grandes platós de cine. Fue en 1928 cuando realizó junto a Dalí el famoso corto experimental Un Perro Andaluz, título que se convirtió inmediatamente en pieza clave en la historia del cine por su inmersión en el estilo surrealista, de extraordinaria fuerza visual que sirvió para provocar ansiedad en el espectador, la autocapacidad creativa y para subvertir la realidad cotidiana. Dos años después grabaría otra obra tan significativa como La Edad de Oro. Con Viridiana (1961) ganó La Palma de Oro de Cannes, con polémica vaticana incluida. Con Belle de jour (1967) ganó el León de Oro de Berlín. Con Tristana (1970) fue candidata al Oscar de Hollywood, que ganaría dos años después con El discreto encanto de la burguesía (1972). Cuando le fue concedido este Oscar, George Cukor organizó una cena homenaje a Buñuel a la que asistieron personajes tan importantes del mundo del cine como Alfred Hitchcock, George Stevens, John Ford, William Wyler, Robert Mulligan, Robert Wise, Billy Wilder o Rouben Mamoulian. 

Y hoy recordamos a este icono español del cine. Y rememoramos especialmente su etapa mexicana, quizás la más fructífera: 20 películas en 16 años, tanto que Buñuel murió en Ciudad de México con nacionalidad mexicana (aunque sus cenizas fueron esparcidas en el monte Tolocha, situado en su pueblo natal, Calanda… donde todo empezó). Todo comenzó en 1947 con la película Gran Casino, que resultó un fracaso (pese a contar con el conocido cantante mexicano Jorge Negrete y la primera figura argentina Libertad Lamarque), y se prolongó hasta 1962, con El ángel exterminador. En este intervalo otras 18 películas más: Los olvidados (1950), Susana (Carne y demonio) (1951), La hija del engaño (1951), Una mujer sin amor / Cuando los hijos nos juzgan (1952), Subida al cielo (1952), El bruto (1953), Él (1953), La ilusión viaja en tranvía (1954), Abismos de pasión (1954), Robinson Crusoe (1954), Ensayo de un crimen / La vida criminal de Archibaldo de la Cruz (1955), El río y la muerte (1955), Así es la aurora (1956), La muerte en el jardín (1956), Nazarín (1958-1959), Los ambiciosos (1959), La joven (1960) y Viridiana (1961). 

Y hoy hablamos concretamente de Los olvidados, película con fuertes vínculos con Las Hurdes, tierra sin pan (1932), y que en un primer momento no gustó a los mexicanos ultranacionalistas (Jorge Negrete el primero), ya que retrataba la realidad de pobreza y miseria suburbana que la cultura dominante no quería reconocer. No obstante, el premio al mejor director que le otorgó el Festival de Cannes supuso el reconocimiento internacional de la película, y el redescubrimiento de Luis Buñuel, y la rehabilitación del cineasta por parte de la sociedad mexicana. Actualmente, Los olvidados es una de las tres únicas películas reconocidas por la Unesco como Memoria del Mundo (las otras son Metrópolis – Firtz Lang, 1927 – y El mago de Oz – Víctor Fleming, 1939 -). 

La historia, coescrita con el extremeño Luis Alcoriza, uno de los mejores guionistas con los que contó, es una descarnada denuncia sobre la desigualdad, sobre esos “olvidados” cada vez más numerosos que da a luz el desarrollismo de la opulencia. Los olvidados es puro realismo con toques surrealistas, con la omnipresencia de su particular bestiario "buñueliano". Y comienza así: “Esta película está basada íntegramente en hechos de la vida real y todos sus personajes son auténticos”. Porque su mirada se dirige hacia la juventud, hacia ese futuro aplazado que sobrevive en un mundo cruel (donde la delincuencia es la única respuesta) sin más respuestas por parte del Estado que las represoras. 

Y por ello, tras los títulos de crédito sigue con esta voz en off: “Las grandes ciudades modernas, Nueva York, Parías, Londres, esconden, tras sus magnífico edificios, lugares de miseria que albergan niños malnutridos, sin higiene, sin escuela, semillero de futuros delincuentes. La sociedad trata de corregir este mal, pero el éxito de sus esfuerzos es muy limitado. Solo en un futuro próximo podrán ser reivindicados los Derechos del Niño y Adolescente para que san útiles a la sociedad. México, la gran ciudad moderna, no es la excepción a esta regla universal. Por eso esta película, basada en hechos de la vida real, no es optimista y dejará la solución del problema a las fuerzas progresivas de la sociedad”. 

Los olvidados es una obra maestra en blanco y negro – en el que contribuye la fotografía de Gabriel Figueroa, quien da un estilo expresionista muy marcado durante toda la película – que gira en torno a dos muchachos principalmente. El primero es el cruel y violento Jaibo (Roberto Cobo), el líder sin escrúpulos del grupo de chicos del barrio, un delincuente juvenil que se ha escapado del correccional en el que permanecía ingresado y regresa a su barrio, ubicado en los suburbios. El segundo es más joven, Pedro (Alfonso Mejía), un buen chico falto de cariño materno, que se verá envuelto en problemas, un personaje difícil de olvidar pues se involucra en diferentes altercados que le mantendrán unido a un grupo de pertenencia que le sirva de referencia a modo de "hogar". Pedro vive sin padre y la madre no le quiere, incluso no le da de comer cuando regresa de sus correrías; y él llega a decirle: “Pero no se quede así, ¡ pégueme ! Me gustaría portarme bien, pero no puedo”. Finalmente lo internan en una granja escuela, donde el director le dice: “Según tu expediente no sabes leer ni escribir. Y te acusan de un robo”, pero gracias a sus dotes pedagógicas es capaz de manejar la rebeldía e ira inicial de Pedro, convenciéndole de que no es una cárcel.

Y en el grupo de niños “olvidados”, también encontramos a Ojitos (Mario Ramírez Herrera), un ser absolutamente inocente y bondadoso abandonado por sus progenitores y abocado a ser devorado por las hienas que le rodean, un niño casi salvaje que se alimenta directamente de la ubre de las cabras. Y entre ellos, un personaje peculiar, Don Carmelo (Miguel Inclán), al que atacan cruelmente, quien en el atroz final de la película llega a exclamar: “Uno menos, uno menos. Así irán cayendo todos. ¡ Ojalá los mataran a todos antes de nacer !”. Porque este personaje es como una metáfora, pues viene a representar las ideas gubernamentales, donde su irreversible ceguera es la misma que la del gobierno, las instituciones o la iglesia metafóricamente hablando. 

Buñuel nos presenta una visión sin esperanza en Los olvidados, donde la crueldad de los niños duele (crueldad contra los hombres, contra los animales,…), con hogares que son pequeños espacios donde las familias numerosas duermen hacinadas, y donde la falta de cultura es caldo de cultivo para la superstición (“Para la salud no hay como la leche de burras”, dice el ciego) y la delincuencia. Por ello la película sufrió muchas críticas en México. De ellas se defendió afirmando que lo que se presenta si existe (y para ello estuvo meses visitando esos barrios, consultando casos en los archivos del Tribunal de Menores y empapándose de los suburbios) y, para una visión más realista, utilizó actores profesionales y no profesionales (campesinos, niños de suburbios, personajes sacados de una granja-escuela, etc.). Y trató una importante problemática social (reclamando soluciones desde la base) mostrándola, según sus palabras, sin juzgar a los personajes. 

Es curioso compararla con otra película de la misma década que se acerca también a la juventud (en aquel momento un tema menor dentro del cine): Rebelde sin causa (Nicholas Ray, 1955). Pero mientras en ésta los conflictos que se desarrollan en el film están enraizados en el interior de los personajes y son conflictos emocionales, en Los olvidados, Buñuel nos muestra las causas estructurales de la violencia y somos partícipes de ellas, y hasta se dice que nos las hace compartir como espectadores (y siempre se recuerda el magnífico plano de Pedro, lanzando un huevo contra la cámara, pero que, en realidad, es un huevo lanzado al mundo, un mundo cegado y egoísta, el cual es capaz de observar y no actuar). Un Buñuel que no dejó de introducir sus toques "buñuelianos" a lo que casi fue un seudodocumental: la abundancia de gallos y gallinas (una obsesión irracional como el director reconocía), el fetichismo (las mujeres lavándose los pies y las piernas, la leche que cae entre las piernas), el ciego aficionado a las niñas, el fantasmagórico sueño, el perro como visión que trae la muerte,… y muchos otros que quisiera haber introducido. 

Por todo ello, y más, Los olvidados se consagra como una obra eterna, en la que violencia y miseria se constituyen en sus principales ingredientes. Y su final cruel, despiadado, brusco y seco, es una puñalada en el corazón de los espectadores (aunque Buñuel llegó a filmar un final alternativo, previendo la censura). Y todo ello para decirnos que la infancia olvidada no se puede olvidar. Y por muy surrealista que sean las historias de maltrato a la infancia, la realidad siempre supera a la ficción. 

Los olvidados se convierte en una película inolvidable… 

miércoles, 20 de febrero de 2019

Los artículos científicos de mayor impacto en Atención Primaria,¿qué nos enseñan?


En el pasado 16º Congreso de Actualización en Pediatría de la AEPap (Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria) pude compartir ciencia y mesa con dos amigos "basados en la evidencia", el Dr. Carlos Ochoa, como ponente y actual codirector de la revista Evidencias en Pediatría, y con la Dra. Paz González Rodríguez, como moderadora y actual coordinadora del Comité de Pediatría Basada en la Evidencia. Me une a ellos y a este proyecto ya 15 años de trabajo en común.  Y por ello esta mesa redonda, bajo el título de "Los artículos científicos de mayor impacto en Atención Primaria,¿qué nos enseñan?" unió lo mejor de la MBE (Medicina Basada en la Evidencia) con lo mejor de la MBA (Medicina Basada en la Amistad). 

En esta ponencia se presentan los 10 artículos publicados en el último año más relevantes para la Pediatría de Atención Primaria en el año 2018, es decir, aquellos con más validez, importancia y aplicabilidad en la práctica clínica. Dicha selección se ha realizado a partir de los artículos valorados críticamente (AVC) publicados o en proceso de publicación en la revista secundaria Evidencias en Pediatría (EvP). 

EvP es una revista electrónica cuyos contenidos son elaborados por el Comité de Pediatría Basada en la Evidencia de la AEP y AEPap, grupo compuesto por pediatras que ejercen su labor en diversos ámbitos asistenciales (atención primaria y atención hospitalaria) y en distintas especialidades (pediatría general, neonatología, nefrología, neumología, neurología, cirugía, etc). EvP es una publicación secundaria cuyos contenidos son elaborados conforme a los postulados metodológicos de la MBE. 

En el procedimiento de selección de artículos se ha tenido en cuenta la puntuación de calidad de los artículos, sistemáticamente asignada en el proceso editorial de EvP, y criterios subjetivos temáticos relacionados con la Pediatría de Atención Primaria. 

A continuación se presenta el título informativo de cada uno de ellos y su valoración crítica la podéis encontrar en la presentación anexa; el orden de los mismos no implica jerarquía de importancia. El lector que quiera ampliar información puede consultar los artículos originales o acudir a la web de EvP y consultar los resúmenes estructurados y los comentarios críticos disponibles. 

1.- El aumento transitorio de dosis de corticoides inhalados de mantenimiento en asmáticos, al inicio de síntomas, no parece eficaz. 

2.- Los marcadores serológicos de enfermedad celíaca son válidos, pero no lo suficiente como para realizar el diagnóstico en pacientes de bajo riesgo. 

3.- Lactobacillus reuteri parece eficaz en el tratamiento del cólico del lactante alimentado al pecho. 

4.- Signos clínicos diagnósticos de neumonía: mejor la hipoxemia y el trabajo respiratorio que la taquipnea 

5.- Los IGRA podrían ser más sensibles que la tuberculina para el diagnóstico de tuberculosis en niños mayores de cinco años. 

6.- La vacunación frente a rotavirus podría iniciarse desde el nacimiento. 

7.- Las vacunas frente a rotavirus incrementan el riesgo de invaginación intestinal, principalmente tras la primera dosis. 

8.- La obesidad a los 7 años de vida aumenta el riesgo de diabetes tipo 2 si se mantiene a partir de los 13 años. 

9.- La lidocaína liposomal tópica reduce discretamente el dolor asociado a la vacunación. 

10.- Necesitamos más evidencia sobre la eficacia del suero hipertónico nebulizado en bronquiolitis.

Toda la presentación la podéis revisar en este enlace.

lunes, 18 de febrero de 2019

Propuestas de mejora en Atención Primaria en España


Este fin de semana se ha celebrado el 16º Congreso de Actualización en Pediatría de la AEPap (Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria), un congreso justo y necesario que revitaliza la profesión del pediatra y a los pediatras que asisten y participan. Poder participar en él es un regalo para el espíritu y un estímulo para la profesión, porque es un ejemplo de mis "5C" que tantas veces repito: ciencia, conciencia, calidad, color y calor. 

Por ello, es grato comprobar la vitalidad de la AEPap tras sus dos décadas de vida. Y la AEPap y sus asociaciones federadas han realizado en este tiempo estudios de la situación en la que se encontraba la Pediatría de Atención Primaria (PAP) en las diversas comunidades autónomas (como también otros estudios se han realizado desde la otra gran sociedad de PAP, la SEPEAP - Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria y Atención Primaria-). 

Y quiero destacar el artículo de opinión publicado hace unos meses en Revista de Pediatría de Atención Primaria, bajo el título "Situación de la Pediatría de Atención Primaria en España en 2018" Un estudio fundamentado en una amplia y representativa encuesta on line con el objetivo de analizar las características de las plazas de Pediatría en nuestro país en 2018: el porcentaje de plazas de Pediatría ocupadas por médicos especialistas en Pediatría y sus Áreas Específicas y aquellas que están ocupadas por médicos sin dicha titulación, las condiciones laborales de las plazas de PAP, la presencia de enfermería con dedicación a la infancia, así como el número de profesionales que se encuentran próximos a la jubilación. 

Vale la pena revisar los resultados del estudio, sus tablas y figuras, pues son de gran interés. Y del que se derivan las siguientes conclusiones: la presencia de problemas estructurales tan importantes como la falta de pediatras de Atención Primaria, el exceso número de pediatras de área en algunas autonomías, el alto número de pediatras mayores de 60 años, la dificultad de conciliación de la vida laboral con la vida familiar de algunas plazas y la escasez de sustituciones de las ausencias y permisos reglamentarios, hace que nos reafirmemos en los puntos del decálogo de propuestas de mejora de la Pediatría de Atención Primaria del 1 de febrero de 2018 y que en julio de 2018 se consensuó las dos sociedades de PAP, AEPap y SEPEAP. 

Decálogo de propuestas de mejora de la PAP de AEPap y SEPEAP, 1 de julio de 2018 

A. Mejorar las condiciones laborales: 
1. Aumentar el número de plazas MIR. Incrementar la capacidad docente para Pediatría. Financiar las comunidades autónomas todas las plazas acreditadas. Planificación del recambio generacional. 

2. Compatibilizar los horarios de los pediatras de AP con la vida familiar. Recuperar la política de sustituciones o implantar compensaciones económicas dignas cuando se ha de pasar la consulta del compañero ausente. Habilitar espacios en las agendas para la investigación y para la actividad comunitaria. No hacer contratos precarios. 

3. Incentivar de forma curricular o económica las plazas de difícil cobertura. Incentivar a los profesionales únicos por turno, plazas alejadas, turnos de tarde. Buscar soluciones imaginativas. 

4. Centralizar los servicios de Pediatría de pueblos distantes o de plazas que atienden varias localidades pequeñas, priorizando la atención en el centro de salud de cabecera, optimizando los recursos y evitando desplazamientos a los profesionales durante la jornada laboral. 

5. Respetar las categorías profesionales diferenciadas de pediatra de AP y de pediatra de hospital (FEA de Pediatría) en las oposiciones autonómicas y nacionales según el Real Decreto 184/2015, de 13 de marzo. Priorizar el tiempo trabajado en centros de salud en los baremos de las oposiciones. El examen debe evaluar las competencias de AP. No facilitar comisiones de servicio automáticas de primaria al hospital, para evitar la fuga de pediatras al medio hospitalario. Convocar oposiciones y traslados anuales en AP. Evitar el uso indebido de la figura del pediatra de área. 

6. Unificar las prestaciones de enfermería pediátrica en AP entre todas las comunidades autónomas. Las diferencias existentes son injustificables. El objetivo es optimizar el tiempo y recursos, se pueden atender mejor y más niños si se trabaja en equipo con enfermería, puerta con puerta, en proporción 1:1. Formar a enfermaría en el cribado de la consulta indemorable. 

B. Conseguir que los estudiantes de medicina y residentes de Pediatría conozcan la AP: 
7. Aumentar de forma obligatoria la rotación de los residentes de Pediatría por AP a un mínimo de entre 6 meses y un año. Dos terceras partes de los pediatras de este país trabajan en los centros de salud, sin embargo, su formación se lleva a cabo de forma mayoritaria en el ámbito hospitalario. Los pediatras no irán a trabajar a AP si no la conocen. Compartir enfermos complejos con la atención hospitalaria para mejorar la cercanía al pediatra corresponsable de la patología. Potenciar la figura de tutor de residente además de tener un reconocimiento retributivo y curricular. 

8. Incentivar y promover las rotaciones de todos los estudiantes de medicina en las consultas de los pediatras de los centros de salud, adecuando el número de créditos ECTS. Aumentar el número de estudiantes que se forman en las facultades de medicina. Potenciar la figura de tutor clínico con reconocimiento retributivo y curricular. 

C. Incrementar la visibilidad: 
9. Aumentar la presencia de pediatras en las gerencias y cargos organizativos intermedios. Crear la figura del coordinador de Pediatría, pediatras de AP que colaboran con las gerencias en la organización de la asistencia infantil, elegido por sus compañeros. Aumentar la presencia de pediatras de AP en la Comisión Nacional de la especialidad de Pediatría. Solo pertenece a AP uno de sus once miembros. 

10. Incrementar la presencia de pediatras de AP como profesores de la universidad, creando plazas específicas. 

En definitiva, recuperar la Pediatría de Atención Primaria y hacerla más atractiva. Porque la Pediatría de Atención Primaria es buena para la salud, para la sociedad, para las familias y, especialmente, para el cuidado y atención de la infancia y adolescencia.
Y por ello este tema ha sido la sesión de gestión para comenzar la semana en nuestro Servicio de Pediatría, que podéis revisar en este enlace.