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sábado, 30 de agosto de 2025

Cine y Pediatría (816) “Katmandú, un espejo en el cielo”… de Verónica Echegui

 

La madrileña Icíar Bollaín se introdujo en el cine a través de la actuación, y debutó con tan solo 15 años para ser la Estrella adolescente de esa obra de luz y poesía fílmica que nos regaló Víctor Erice con El Sur (1983). Pero pronto, con 28 años, debutó como directora para abordar el problema de la soledad en la sociedad moderna con Hola, ¿estás sola? (1995). Y ahí se mantiene, con esa sensibilidad especial a la hora de escoger proyectos, todos de hondo calado social y alrededor de mujeres: la inmigración en Flores de otro mundo (1999), el maltrato a la mujer en Te doy mis ojos (2003), la difícil conciliación para la mujer de su vida profesional y personal en Mataharis (2003), la raíces familiares de una joven con su abuelo en El olivo (2016), la emancipación de la mujer en La boda de Rosa (2020), la reconciliación tras el terrorismo de ETA en Maixabel (2021), o el acoso sexual laboral en Soy Nevenka (2024). Estas dos últimas proceden de historias basadas en hechos reales, al igual que nuestra película de hoy, Katmandú, un espejo en el cielo (2011), una historia de superación a través de un proyecto educativo en Nepal.  

Películas todas ellas donde brillan sus actrices: Silke, Candela Peña, Lissete Mejía, Laia Marull, Najwa Nimri, Anna Castillo, Blanca Portillo, Mireaia Oriol,... Y en Katmandú, un espejo en el cielo brilló Verónica Echegui, en lo que hoy queremos que sea un homenaje a esta gran actriz que ha fallecido hace unos días a la edad de 42 años por un cáncer de ovario. Porque todos recordamos su debut en el largometraje como esa adolescente de extrarradio en Yo soy la Juani (Bigas Luna, 2006), lo que le valió su nominación como actriz revelación en los Goya. Su siguiente nominación, pero ya como actriz principal, llegó con su papel de Isa, esa particular atracadora en El patio de mi cárcel (Belén Macías, 2008), y repitió nominación con el papel de Laia, la joven maestra que se traslada de Barcelona a Nepal en Katmandú, un espejo en el cielo. Finalmente consiguió su ansiado Goya como directora en el cortometraje Tótem loba (2021), donde se revisan las tradiciones populares y la normalización de la violencia contra las mujeres. Una gran carrera truncada demasiado joven. Y al revisar nuestra película de hoy confirmamos su potencial para emocionarnos como actriz. 

Katmandú, un espejo en el cielo tiene el protagonismo de tres mujeres, las dos citadas y una más: Icíar Bollaín como directora y guionista con sus señas de identidad; Verónica Echegui en su papel protagonista en todas y cada una de las escenas de esta historia llena de valores; y Victoria Subirana, pedagoga y cooperante catalana nacida en Ripoll en el año 1959, más conocida con el nombre de Vicki Xerpa. Su historia merece un receso, pues es el fundamento de nuestra película: Victoria viajó a los 30 años a Nepal y allí decidió iniciar un proyecto educativo basado en los principios de enseñanza de María Montessori; fue en el año 1993 cuando puso en marcha la Escola Daleki con el objetivo de facilitar las necesidades sociales, intelectuales y psicopedagógicas de los más desfavorecidos de la comunidad; en el año 1998 crea Family Project para la sostenibilidad de los proyectos y mejorar las condiciones de vida de las familias sin recursos; en el año 2000 crea el segundo centro escolar en Katmandú y, en el año 2002, la asociación Amigos de Vicki Xerpa se transforma en la Fundació EduQual (Educació de Qualitat per tothom), una ONG encargada de financiar los proyectos en Nepal. Y ese año 2002 también publica el libro autobiográfico "Vicki Xerpa, una mestra a Katmandú" donde narra sus experiencias, lo que sirve de base para el film que hoy nos convoca. 

Pero aquí nuestra protagonista no se llama Vicki, sino Laia (Verónica Echegui), su alter ego en la película, esta joven maestra catalana que desde el inicio de la historia vemos como voluntaria en una escuela local de Katmandú, esa ciudad de un millón de habitantes fascinante y caótica ubicada en el valle del mismo nombre y rodeada de montañas, una mezcla cultural vibrante de budismo e hinduismo y que funciona como la capital de Nepal, situada en el centro del país y una de las puertas del entrada a la cordillera del Himalaya. Aquí pronto descubrirá la pobreza que le rodea y un panorama educativo desolador que además deja fuera a los más necesitados (los llamados “intocables”), y donde la corrupción no es ajena. Pero ella ha viajado desde Barcelona porque quiere ser aquí maestra por encima de todas las dificultades que se le presenten, y para ello cuenta con el apoyo de la joven maestra local, Sharmila, quien acabará siendo también su mejor amiga. En el primer tercio de la película abundan los flashbacks a su infancia y juventud en Barcelona, con vivencias en el hogar y en la escuela que no son idílicas tampoco. 

Para no ser expulsada del país, tiene que arreglar un matrimonio de conveniencia para legalizar su situación, y lo hace con un Tsering, un joven desconocido, reservado y respetuoso, cuya familia vive en las recónditas alturas del Himalaya, quien acaba siendo su gran soporte y del que acaba por enamorarse. Y, en ese espectacular paisaje, Tsering le comparte un pensamiento de su abuelo: “Mi puñado de tierra, mi espejo en el cielo”. Shamila y Tsering se convierte en sus dos baluartes para que Laia consiga su espejo en el cielo y logren abrir una escuela. Pero no es fácil, pues apenas acuden niños y niñas, pues están trabajando para traer dinero y que sus familias pueda comer: “Laia, es la pescadilla que se muerde la cola”, le recuerda Shamila sobre las difíciles condiciones sociales. Finalmente logran que acudan al colegio con el acuerdo de que allí se les dará de comer. Y más adelante consigue que también acudan las madres a aprender a leer y escribir. En esa experiencia vivirá historias duras con algunas alumnas, como es el caso de Kushila y Bimala, pero que solo harán que reforzar su voluntad de seguir adelante. 

Así es como Laia se embarca en un ambicioso y personal proyecto pedagógico en los barrios de chabolas de Katmandú. Regresa a Barcelona para conseguir apoyos y desde allí escribe a Tsaring: “Mi espejo en el cielo está en Nepal con los niños, con Shamila, contigo…”. Y en su regresó retoma ese viaje que la llevará hasta el fondo de la sociedad nepalí y también hasta el fondo de sí misma, aunque llegará un momento en que tendrá que continuar sola, pues Tsering y Shamila ya no estarán con ella por motivos que el espectador descubrirá en el tramo final de la película. Y recordamos las palabras de Laia: “Necesito hacer esto. Nunca había hecho algo con tanto sentido”. Y también recodamos la banda sonora de Pascal Gaigne, un buen complemento a las imágenes y los mensajes.
 
Recomiendo ver esta película en versión original (la versión doblada ha originado críticas duras, pero es que siempre un film debería verse sin doblar). Aunque la historia no tenga un guion tan conseguido como la primeras obras de Icíar Bollaín, lo cierto es que es todo un viaje emocional que nos invita a la reflexión, mostrando un choque cultural y una búsqueda personal en un entorno complejo. Y donde cabe revisar tres temas: el dilema del "salvador blanco", pues a todo cooperante occidental cabe recordarle que la verdadera ayuda no es paternalista, sino colaborativa; la educación como motor de cambio, subrayando de nuevo el poder transformador de la educación como mejor herramienta para romper el círculo de la pobreza y la discriminación; y ese “espejo en el cielo" (que forma parte del título de la película) que transforma a la ciudad de Katmandú en el lugar donde Laia encuentra su espejo interior, lo que le permite confrontar sus propios prejuicios y descubrir su verdadera vocación y fuerza interior. 

Y ese espejo en el cielo que deseamos a Verónica Echegui. Sea nuestro homenaje desde Cine y Pediatría, con la recomendación de que vale la pena prescribir esta película para formarse en valores. Un regalo de tres mujeres: Icíar, Verónica y Victoria.

 

miércoles, 25 de junio de 2025

Protección del menor en internet


Las organizaciones gubernamentales (educativas, científicas, tecnológicas y sociales) y no gubernamentales desempeñan un rol clave en la definición, implementación y supervisión de las normativas que regulan el uso de internet por parte de niños y adolescentes. Estas entidades no solo establecen directrices y marcos legales, sino que también fomentan una cultura digital segura y responsable a través de políticas públicas y programas de concienciación. 

Y también la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD), como no podía ser de otra forma, ha participado en este vital enfoque colaborativo y multidimensional para construir un entorno en el que la tecnología actúe como un instrumento de crecimiento y bienestar, sin comprometer la seguridad y la integridad de los usuarios jóvenes. En este enlace de la AEPD os dejamos la infografía sobre la PROTECCIÓN DEL MENOR EN INTERNET a través de 10 recomendaciones para padres y tutores, y que sintetizamos aquí:  

- EDUCA A LOS MENORES sobre los riesgos para su privacidad y su seguridad en el uso de tecnologías móviles. Fomenta el uso responsable de la tecnología. - LIMITA el tiempo que los menores permanecen conectados. 

- HAZLES SABER que es necesario tomar medidas por su propia seguridad. 

- USA EL CONTROL PARENTAL. Emplea sistemas operativos, proveedores de internet y terceros que faciliten opciones de control parental para saber el uso que se hace de los dispositivos móviles. Configura las opciones, ya que el control parental ofrece diferentes funcionalidades como el filtrado de contenido, limitación de horarios, bloqueo de aplicaciones, detalles de uso de las redes sociales, localización GPS, etc. 

- ELIGE LA HERRAMIENTA que mejor se ajuste a tus necesidades y ofrezca garantías para no introducir nuevos riesgos. 

- INFÓRMATE de los periodos de retención de datos y asegúrate de que no se utilizan los datos para finalidades distintas de las que necesitas. 

- EMPLEA NAVEGADORES, LAUNCHERS Y APLICACIONES EN SU VERSIÓN INFANTIL, que son alternativas que pueden ser menos intrusivas. 

- NO OLVIDES que otros dispositivos conectados como Smart TV o videoconsola están expuestos a riesgos similares. 

- UN BLOQUEO EXCESIVO PUEDE SER CONTRAPRODUCENTE. Ten en cuenta que algunas herramientas bloquean en exceso. Mantén abierta la posibilidad de desbloquear contenido a petición del menor y acuerda con él los filtros y restricciones. 

- MANTENTE ALERTA Y EN COMUNICACIÓN CON TUS HIJOS. Recuerda que las herramientas de control parental no son infalibles, así que configura adecuadamente las opciones de privacidad y seguridad en aplicaciones y redes sociales. Habla con tus hijos y explícales por qué en internet también es necesario tomar precauciones. 

Es fácil reconocer la importancia de estas normas de uso y protección en internet, en aspectos como la educación en el uso responsable, la protección de la privacidad y seguridad, la prevención del acoso cibernético y la explotación sexual en línea, el desarrollo de normativas y estándares internacionales en el ámbito digital, y conseguir la colaboración entre el sector público y privado en esta materia. 

Este no es un tema nuevo, tampoco en este blog, donde con frecuencia recordamos este aspecto de promover el buen uso de internet en la infancia y adolescencia, evitar el abuso, y combatir el mal uso. Sirva como ejemplo entradas previas de la última década en este blog: 

miércoles, 30 de abril de 2025

Movimiento “Adolescencia libre de móviles”… estamos a tiempo

 

El movimiento Adolescencia Libre de Móviles aparece a raíz de la iniciativa surgida en el barrio barcelonés de Poblenou con el objetivo es empoderar a las familias y promover un pacto social para que el máximo número de hogares retrasen la entrega del primer smartphone a sus hijos e hijas y trabajar en el buen uso para aquellas que ya lo tienen.

El movimiento ha crecido significativamente en España, aglutinando a miles de familias a través de grupos regionales y redes sociales. En este movimiento ya han confluido más 30.000 familias y profesionales de la salud, educación y tecnología de toda la geografía española, con diferentes ideologías, religiones y niveles socioeconómicos, con el objetivo compartido de educar y proteger a nuestros hijos. 

Su objetivo principal es generar un pacto social para que no se perciba como "normal" o socialmente impuesto el regalar un smartphone a los niños al pasar de la primaria a la secundaria. Y con ello conseguir una infancia y una adolescencia sanas, críticas y libres. Porque en las circunstancias actuales, en que internet se convierte en una invasión descontrolada de contenidos nocivos, estos valores no están garantizados. Hace falta, pues, repensar como hacemos las cosas como sociedad y encontrar vías de solución. Quizás aún estamos a tiempo si nos podemos a trabajar en conjunto… y basta hacerse estas preguntas:¿has pensado en cómo puede afectar a su desarrollo intelectual?, ¿en los riesgos por un uso desmedido o por consumir contenido inapropiado para su edad?, o ¿en todo el tiempo que dejan de hacer actividades realmente positivas para su desarrollo?. 

Las principales acciones del movimiento "Adolescencia libre de móviles" son: 
• Retrasar la edad de entrega del smartphone: consideran que el desarrollo cerebral de los niños y preadolescentes no está preparado para el impacto que tienen estos dispositivos y las redes sociales. 
• Concienciar y empoderar a las familias: buscan informar a los padres sobre los riesgos asociados al uso temprano y excesivo de móviles y pantallas, ofreciéndoles apoyo para resistir la presión social de entregar un smartphone a sus hijos a edades tempranas. 
• Fomentar un uso saludable y consciente: para aquellos adolescentes que ya tienen móvil, buscan promover un uso responsable, regulado y seguro de las tecnologías. 
• Poner de manifiesto el problema de salud pública: que las autoridades reconozcan los riesgos de la exposición temprana a pantallas y actúen para proteger a la infancia de los peligros de internet. 
• Movilizar a las instituciones: se solicitan regulaciones a nivel escolar y legislativo que protejan a los menores de aplicaciones, redes sociales y contenido inapropiado. 
• Centros educativos libres de móviles: se aboga por la prohibición de la tenencia y uso de smartphones en los centros educativos, buscando un entorno de aprendizaje libre de distracciones tecnológicas. 

El movimiento "Adolescencia libre de móviles" surge de la preocupación de muchas familias por las consecuencias negativas que el uso temprano y sin control de los smartphones puede tener en los niños, niñas y adolescentes, tales como: 
• Problemas de salud mental: ansiedad, depresión, estrés, trastornos del sueño. 
• Adicción: desarrollo de una dependencia del móvil y las redes sociales. 
• Bajo rendimiento académico: dificultad para concentrarse y estudiar. 
• Problemas sociales: aislamiento, dificultades en las relaciones interpersonales cara a cara, ciberacoso. • Riesgos en línea: exposición a contenido inapropiado, grooming, sexting, ciberbullying. 
• Problemas de salud física: sedentarismo, problemas de visión, dolores de cabeza y cuello. 

El movimiento no se considera anti-tecnología, sino que aboga por una digitalización responsable y regulada, con el objetivo de proteger la salud y el bienestar de los menores. Buscan un cambio de paradigma social donde retrasar la entrega del móvil sea la norma, permitiendo a los adolescentes disfrutar de una adolescencia más libre de las presiones y los riesgos del mundo digital temprano. 

Desde aquí se puede acceder a la web de “Adolescencia libre de móviles”, que cabe conocer y apoyar, pues como nos manifiestan “juntos somos más fuertes”.  Y aquí, el enlace a algunos documentos de interés: 
- entre otros muchos recursos. 

Como nos comentan desde esta web: “Si crees que tus hijos se merecen otro tipo de infancia o adolescencia, sigue leyendo…”

sábado, 19 de abril de 2025

Cine y Pediatría (797) Ni distintos, ni diferentes: “Campeones” (con ese o con equis)

 

Javier Fesser funda en 1992, junto con el productor Luis Manso, la productora Películas Pendelton, caracterizada por utilizar la fantasía como recurso, con ese humor absurdo y surrealista, personajes atípicos y marginales, y todo sembrado de optimismo y humanismo a través de original estética visual. Los dos primeros trabajos que escribe y dirige son los cortometrajes Aquel ritmillo (1995) y El secdleto de la tlompeta (1996), que se convierten en los dos cortos más premiados del cine español, incluyendo el Goya el primero de ellos. Su primer largometraje fue el icónico film El milagro de P. Tinto (1998), un comedia del absurdo que se ha convertido ya en película de culto con un Luis Ciges inolvidable rodeado de inolvidables personajes, y al que le seguirían obras de gran versatilidad como La gran aventura de Mortadelo y Filemón (2003) y su secuela Mortadelo y Filemón contra Jimmy el Cachondo (2014), Binta y la gran idea (2004) - una de las cinco partes con cinco directores de la película En el mundo a cada rato, a la postre nuestra primera película comentada en este proyecto de Cine y Pediatría -, Camino (2008), la película menos Pendelton de todas, pues en un drama que aborda el camino de la fe en la enfermedad inspirado en la historia real de Alexia González Barros, la hija menor de una familia perteneciente al Opus Dei, y que conllevó más polémica de la necesaria, aunque fuera la gran triunfadora de los Goya de aquel año.   

Tuvieron que pasar un buen número de cortometrajes hasta que se embarcó en la obra que hoy nos convoca, Campeones (2018), alrededor de las personas con capacidades diferentes, de la que se ha derivado la secuela Campeonex (2023) y el remake estadounidense Champions (Bobby Farrelly, 2023). De la filmografía de Javier Fesser solo restaría comentar el largometraje Historias lamentables (2020), comedia negra de historias cruzadas. Y ahora que ya se conocen los próximo galardonados de la 22ª edición del Festival Internacional de Cine de Alicante que comienza en un mes, recordamos al que fuera Premio Ciudad de la Luz de la pasada 21ª edición, Javier Fesser, con el que pude hablar y al que regalamos el libro de Cine y Pediatría que contenía la película Camino, prometiendo en ese momento buscar el hueco para hablar de estas dos películas de hoy tan particulares e innovadoras. Porque las películas Campeones y Campeonex representan un hito en la comedia dramática española reciente, al abordar la discapacidad intelectual desde una perspectiva innovadora, alejándose de clichés paternalistas y abrazando la humanidad, el humor y la complejidad de sus personajes. 

Campeones (2018) nos introduce a Marco Montes (Javier Gutiérrez), un entrenador de baloncesto profesional frustrado y con problemas personales. Tras un incidente con la ley, es sentenciado a realizar trabajos comunitarios entrenando a un equipo de baloncesto formado por personas con discapacidad intelectual. Inicialmente, Marco ve esta tarea como un castigo humillante, pero su interacción con el equipo "Los Amigos" transformará su perspectiva de la vida. 

La película se centra en la dinámica entre Marco y los miembros del equipo, cada uno con una genuina personalidad ante el reto de entrenar y competir en los partidos de baloncesto, donde su mosaico de personalidades y sus reacciones que son el corazón de la película: Marín (Jesús Vidal), Collantes (Gloria Ramos), Sergio (Sergio Olmos), Benito (Alberto Nieto Fernández), Manuel (Stefan López), Paquito (Fran Fuentes), Roman (Roberto Chinchilla), Jesús (Jesús Lago), Juanma (José de Luna) y Fabian (Julio Fernández). Y el camino transformación de Marco es la clave, al pasar del cinismo y la frustración a la empatía, el respeto y, finalmente, el cariño hacia sus jugadores. 

Una película llena de valores, entre ellos: la superación de los prejuicios sobre la discapacidad intelectual, mostrando la capacidad, el talento y la humanidad de estas personas; la importancia de la inclusión, destacando su derecho a participar en actividades deportivas y a ser valorados por sus capacidades; la transformación personal a través del otro, y esa capacidad de generar un crecimiento personal profundo; el verdadero significado del éxito en el deporte (y en la vida), donde más que mirar el marcador, cabe fijarse en el esfuerzo, la unidad y la alegría de participar. Y todo en busca de normalizar la discapacidad (hoy definida con los términos de capacidades diversas o diversidad funcional) y ello a través de un humor lleno de respeto. 

Ni que decir tiene que Campeones fue el gran impacto cinematográfico español en el año 2018, un rotundo éxito de público y de crítica (decenas de premios, entre ellos las 11 nominaciones a los Goya, con tres galardones: mejor película, canción y actor revelación para Jesús Vidal, un hito significativo en la representación de la discapacidad en nuestro séptimo arte patrio). 

Campeonex (2023) retoma la historia del equipo "Los Amigos", ahora bajo la dirección de una nueva entrenadora, Javi (Elisa Hipólito), tras la marcha de Marco. En esta ocasión, el equipo se enfrenta a un nuevo desafío: el mundo del atletismo adaptado, concretamente la Champion League de Atletismo para Personas con Discapacidad Intelectual. La película explora las dificultades de adaptarse a una nueva disciplina, las nuevas dinámicas dentro del equipo y los desafíos personales de cada uno. La mayoría del elenco original de Campeones regresa (con algún nuevo personaje, como el del youtuber Brianeitor, Brian Albacete, afecto de espina bífida), permitiendo al público reencontrarse con personajes ya queridos, pero ni la calidad ni el éxito de esta segunda parte llegó a la del original. 

Sea como sea, tanto Campeones como Campeonex (con ese o con equis) son películas valiosas y necesarias que contribuyen a una representación más justa y humana de la discapacidad intelectual en el cine. Campeones se centra más en la sorpresa inicial y la transformación de un personaje ajeno al mundo de la discapacidad como es Marco; Campeonex explora la continuidad de la vida del equipo, su capacidad de adaptación y la superación de nuevos retos en un contexto diferente. Javier Fesser y su equipo logra crear personajes entrañables y situaciones divertidas sin trivializar las dificultades que enfrentan estas personas, nos permite reflexionar como sobre nuestros propios prejuicios y nos recuerdan la importancia de la inclusión, el respeto y la celebración de la diversidad humana. En última instancia, dos historias para hacer del mundo un lugar un poco mejor. 

Y todo ello se puede analizar en la película documental Ni distintos ni diferentes: Campeones (Álvaro Longoria, 2018) sobre las vidas de los actores protagonistas de esta película. Y que comienza así “En la primavera de 2017 comienza el rodaje de la nueva película de Javier Fesser, “Campeones”. Para la elección de los personajes principales se toma una decisión sin precedentes en el cine español: nueve actores con discapacidad intelectual serán los protagonistas de su nueva película. Estas son sus historias…” 

Y se nos presenta a cada uno de estos actores con discapacidad intelectual: Gloria Ramos, 24 años, síndrome de Down; Sergio Olmos, “el Risitas”, 28 años, 68% de discapacidad intelectual; Alberto Nieto Fernández, 42 años, síndrome de Sotos; Stefan López, 22 años, trastorno general del desarrollo, trastorno del espectro autista (adoptado desde Bulgaria); Fran Fuentes, 52 años, síndrome de Down; Roberto Chinchilla, 35 años, esclerosis tuberosa (síndrome de Bourneville), y con una hermana afecta de la misma enfermedad; Jesús Lago, 28 años, 65% de discapacidad intelectual (también adoptado, de padres biológicos también discapacitados); José de Luna, 31 años, negligencia médica en el parto (hemorragia cerebral tras no aplicar vitamina K al nacimiento); Julio Fernández, 30 años, síndrome de Noonan. Todos ellos con patologías muy reconocibles para los pediatras, pues todas estas entidades surgen en la infancia, aunque se manifiesten también en edades posteriores, como nuestros protagonistas. Decir que no aparece Jesús Vidal, pues realmente no presenta una discapacidad intelectual, sino una discapacidad visual del 90% debido a una miopía patológica y la pérdida total de visión en su ojo derecho tras varios desprendimientos de retina. 

Y en esta película documental cierra perfectamente el círculo sobre los actores que protagonizan estas dos películas. Y que comienza con el debate sobre qué título darle a la misma, y pensó en “Distintos”, también en “Diferentes”, pero nadie estaba de acuerdo, así que al final “Ni Distintos, ni Diferentes…Campeones”, título del propio documental. Allí donde nos nutrimos de las entrevista a padres y familiares, quienes nos manifiestan su experiencia sobre el diagnóstico de cada hijo o hija, y el día a día para superarlo, aceptarlo y disfrutarlo. Donde también conocemos de cada actor sus aficiones y su ocio, su vida en familia o en pisos tutelados, sus parejas sentimentales y el amor, la sexualidad y afecto en sus vidas. Y que también aborda temas como el bullying en discapacitados, la educación especial y los profesores, la integración laboral y las fundaciones, el qué será de ellos cuando falten los padre,… Entre los entrevistados también aparece el actor Javier Gutiérrez, el director Javier Fesser y el productor Luis Manso. Y esa declaración final de Julio Fernández: “Nos gustaría que nos trataran como gente normal. Que lo somos, pero nos cuesta”. 

Y el colofón a esta película documental: “El 3 de abril de 2018 tuvo lugar el estreno en los cines Kinépolis de Madrid de la película Campeones. Y esa noche, Alberto, Fran, Gloria, Jesús, José, Julio, Roberto, Sergio y Stefan cumplieron un sueño: ser unas estrellas de cine... Campeones se convirtió en la película revelación de 2018 en España y fue seleccionada por la Academia para representar a España en los Óscar”. 

Es el 3 de diciembre, día de San Francisco Javier, mi santo, el día elegido para conmemorar el Día Internacional de las Personas con Discapacidad. Y ahora recodamos el lema de su última edición: “Fomentar el liderazgo de las personas con discapacidad para un futuro más inclusivo y sostenible”. Así que vale la pena recordar el di-capadidad de todos estos campeones.

 

sábado, 1 de marzo de 2025

Cine y Pediatría (790) “El último vagón”, oda a la escuela

 

Ángeles Doñate, periodista española de formación y vocación, ha combinado su trabajo en periódicos y revistas con la enseñanza y la comunicación institucional, siempre vinculada al mundo educativo. Además, consta en su biografía que dedica parte de su tiempo a enseñar a leer y a escribir a personas adultas de manera voluntaria. Está claro que la docencia no le es ajena. En su faceta literaria, tras publicar algunos libros de ensayo, dio su salto a la novela con “El invierno en que tomamos cartas en el asunto” (2015), y entre sus obras hay una posterior que ha alcanzado gran popularidad, adaptada al cine, y que rinde homenaje a las escuelas y maestros comprometidos: “El último vagón” (2019), una historia conmovedora ambientada en México y que desde ese país, y distribuía por Netflix, ha visto su adaptación cinematográfica con título homónimo.
 
El último vagón (Ernesto Contreras, 2023) es una película sencilla con mensajes poderosos, buen cine para ver en familia. Allí donde poder revisar temas de tanto interés como la importancia de la educación (especialmente en comunidades marginadas), el valor de los maestros, la amistad y solidaridad desde la más tierna infancia, así como la resiliencia y esperanza desde las familias. Nuestro protagonista es Ikal Machuca (Kaarlo Isaacs), un niño de 11 años, hijo de unos obreros que trabajan en la construcción de las vías del ferrocarril, nómadas por el país. En el nuevo destino acudirá a la escuela vagón Malinalli Teneplat, donde la maestra Georgina (Adriana Barraza), hará todo lo posible para que Ikal aprende a leer y pueda convivir con sus nuevos compañeros (Valentina, Chico, Tuerto,…) y su perro Quetzal. Cabe destacar que en la novela se habla de un maestro, Don Ernesto, que aquí se transforma en maestra, Doña Georgina. Pero no importa el sexo, sino los grandes mensajes que el maestro / la maestra vierten en ese alma en construcción que es todo niño y niña que acude a las aulas. Estos son algunos de las frases inspiradoras que Doña Georgina a Ikal: “Le felicito, joven. Acaba usted de leer su primer libro” o “Mientras usted esté vivo, usted puede convertirse en lo que quiera y puede vivir en donde quiera. Usted que está vivo, escoja bien su vida. Elija bien lo que quiere para que sea feliz”

Pasa el tiempo y vivimos la convivencia de estos compañeros de clase (las aventuras en el río, la llegada del circo, el primer amor,…), tiempo en el que Ikal recibe la gran noticia de que sus padres deciden quedarse ya en este pueblo. Y a la pregunta de la maestra, “¿Alguna vez usted ha pensado lo que quisiera ser de grande?”, su respuesta es contundente, pues quiere ser maestro. Pero cuando el padre fallece, tienen que volver a partir y dejar todo lo que le hacía feliz, incluyendo el apoyo de esa maestra que le despide así: “Es usted un tritón. Alguien que sabe adaptarse a cualquier lugar. Nunca se subestime, Ikal”. Y antes de partir y que Ikal diga “No quiero volver aquí…”, la maestra adelanta la foto de fin de curso con todos los alumnos. 

Y esa foto en blanco y negro es la que nos enlaza con otro personaje que se nos ha presentado entre la historia previa. Es un joven inspector de la Secretaría de Educación Pública (SEP), Hugo Valenzuela (Guillermo Villegas), quien tiene la misión de comunicar el cierre de muchas escuelas rurales. Y una de estas escuelas es la que hemos conocido, y cuando llega le comunican que ya hace siete años que la directora falleció, y ahora es otra joven maestra la que se hace cargo. No es difícil intuir que esa joven es su compañera Valentina, y que este inspector es Ikal, en realidad Ikal Hugo Machuca Valenzuela, quien enfadado por lo ocurrido rompió con su pasado y decidió utilizar su segundo nombre y apellido. Y con los recuerdos de esa foto de fin de curso, recuerdan el tiempo pasado y sus amigos, pero también llega el compromiso, pues ambos deciden hacerse cargo de esta escuela rural y cumplir el sueño que les inculcó aquella apasionada maestra. 

En un viaje que le llevará a reencontrarse con su pasado, Ikal/Hugo deberá jugarse su futuro, descubriendo que hay huellas que no se pueden borrar, como la familia, los amigos y la escuela. Como las del primer amor o las de un maestro, que a través de la curiosidad y el cariño, nos abre las ventanas al mundo. Y ya lo decía el famoso escritor de radio y televisión estadounidense, Andy Rooney, en un pensamiento que ya es un clásico: “La mayoría de nosotros no tenemos más de cinco o seis personas que nos recuerdan. Los maestros tienen miles de personas que les recuerdan por el resto de sus vidas”

Una novela escrita por una barcelonesa con sabor a México, dirigida por un mexicano, con localizaciones en Tlaxcala, Puebla y Veracruz, y con un contexto histórico real, pues la película hace referencia a las "escuelas Artículo 123", que fueron instituciones educativas creadas en México durante los años 20 y 30 para atender a los hijos de los trabajadores de empresas agrícolas e industriales, especialmente aquellos que se desplazaban por el país. Y que es el contexto de nuestra historia… con esas familias de trabajadores ferroviarios y ese último vagón que cabe no perder. 

Porque El último vagón nos deja al menos estos cuatro mensajes para compartir con los más pequeños de la familia: la educación como motor de cambio (y herramienta fundamental para combatir la desigualdad y construir un futuro más justo), la huella imborrable de un buen maestro o maestra, la importancia de los sueños (y de no rendirnos ante las dificultades) y el poder de la comunidad (con la familia y la escuela en el epicentro). 

La enésima oda a la escuela, a los maestros y a la educación. Y porque la vida nos enseña que es la mejor maestra.

 

lunes, 24 de febrero de 2025

Cómo mejorar el árbol de la vida a través del cine

 

Con Cine y Pediatría hemos vivido momentos muy especiales. Pero uno de los más significativos ocurrió en el año 2017 cuando acudimos al Centro Penitenciario de  Topas (Salamanca) y ante 60 internos compartimos la ponencia "La VIDA puede ser de CINE: cuidemos el árbol de nuestra vida" y durante más de hora y media, y en un ambiente de respeto, interés, empatía, sentido y sensibilidad recordamos 10 películas para que la vida sea de cine y 5 personajes para mejorar nuestro árbol de la vida.  

Fue en el año 2020 cuando repetimos este tema dentro del Curso de Verano de la Universidad de Almería 2020 "Bienestar integral en tu vida personal y profesional", con más películas en nuestro haber que nos permitió "prescribir" 15 películas para que la vida sea de cine y 15 personajes para mejorar nuestro árbol de la vida. 

Y hace una par de semanas repetimos esta experiencia en el Centro Penitenciario de Foncalent (Alicante), dentro del Programa de Formación de reclusos y reclusas del Museo Arqueológico de Alicante (MARQ) “Regresar con una nueva historia” y bajo el título “Cómo mejorar el árbol de la vida a través del cine”.  Os dejamos la presentación en este enlace, donde destacamos ya las 17 películas para que "prescribimos" para que la vida sea de cine y 17 personajes para mejorar nuestro árbol de la vida. 

17 PELÍCULAS PARA QUE LA VIDA SEA DE CINE (por año de producción): 

1. El mago de Oz (The Wizard of Oz, Víctor Fleming, 1939). Estados Unidos; 
“Sigue el camino de las baldosas amarillas” 
“Se está mejor en casa que en ningún sitio“ 

2. Cinema Paradiso (Giuseppe Tornatore, 1988). Italia: 
"No Totó, eso no lo dijo nadie; lo digo yo. La vida no es como la has visto en el cine… la vida es más difícil”
“No vuelvas, no escribas, no llames. Hazme caso. Hagas lo que hagas, ámalo como amabas la cabina del cine Paradiso“ 

3. Forrest Gump (Robert Zemeckis, 1994). Estados Unios: 
“Es curioso lo que un joven recuerda. Porque yo no recuerdo haber nacido, no recuerdo lo que me regalaron para mi primera Navidad y no recuerdo a dónde fui para mi primer pic-nic. Pero sí recuerdo la primera vez que escuché la voz más dulce de todo el mundo” 
“Mi mamá dice que la vida es como una caja de bombones, nunca sabes qué te va a tocar” 

4. El octavo día (Le huitième jour, Jacon van Doarmel, 1996). Bélgica: 
"Al principio, no había nada. Sólo había música. El primer día hizo el Sol. Hace arder los ojos. Y después hizo la Tierra. El segundo hizo el Mar. Te moja los pies. El viento hace cosquillas. El tercer día hizo los discos. Los que nacieron en los Estados Unidos hablan inglés. Yo no sé donde nací. El cuarto día hizo la televisión. El quinto día hizo el pasto. Cuando lo corta, llora. Hay que consolarlo, hablarle con suavidad. Si tocas un árbol, te conviertes en árbol. Si cierras los ojos, te conviertes en hormiga. El sexto día hizo a los hombres. Los hay de todos los colores. Yo prefiero a las mujeres porque no pican cuando uno las besa. El domingo descansó. Era el séptimo día. Entonces se preguntó si no faltaba nada. El octavo día hizo a Georges. Y vio que era lindo" 

5. La vida es bella (La vita è bella, Roberto Benigni, 1997). Italia: 
"Esta es una historia sencilla, pero no es fácil contarla. Como en una fábula, hay dolor, y como una fábula está llena de maravillas y de felicidad” 
"Con voluntad se puede hacer todo. Yo soy lo que yo quiero" 

6. Patch Adams (Tom Shadiac, 1998). Estados Unidos: 
“La muerte no es enemigo, señores. Si vamos a luchar contra alguna enfermedad hagámoslo contra la peor de todas: la indiferencia” 
“Ve lo que los demás no ven. Lo que los demás deciden no ver, por temor, conformismo o pereza. Ver el mundo de forma nueva cada día” 

7. Cadena de favores (Pay It Forward, Mimi Leder, 2000). Estados Unidos: 
“En realidad, el mundo no es exactamente una porquería. Aunque, supongo que es duro para aquellos acostumbrados a que las cosas sean como son. Aunque sean malas y no quieren cambiarlas, se dan por vencidos y entonces se sienten como perdidos. Y cuando se rinden…todos podemos perder” 
“Pasea la vista por el mundo que te rodea y cambia lo que no te guste. Piensen en una idea para cambiar nuestro mundo… ¡ y pónganla en acción !” 

8. Un puente hacia Terabithia (Bridge to Terabithia, Gábor Csupó, 2007). Estados Unidos: 
“Saben, el mejor premio que la vida ofrece, es trabajar duro en lo que valoras“ 
“Tú cierra los ojos y abre bien la mente” 

9. El curioso caso de Benjamin Button (The Curious Case of Benjamin Button, David Fincher, 2008). Estados Unidos: 
“Las oportunidades definen nuestra vida. Incluso las que se nos van” 
“La vida no se mide en minutos, se mide en momentos” 

10. La invención de Hugo (Hugo, Martin Scorsese, 2011). Estados Unidos: 
“Todo tiene un propósito, los relojes te dicen la hora, los trenes te lleven a algún lugar. Así que pensé que el mundo entero era una gran máquina. Tú sabes que las máquinas nunca vienen con piezas extra. Yo no podía ser una pieza extra. Tenía que estar aquí por alguna razón y eso significa que tú estás aquí por una razón también” 
“Si alguna vez preguntan de dónde vienen tus sueños, mira a tu alrededor” 

11. El árbol de la vida (The Tree of Life, Terrence Malick, 2011). Estados Unidos: 
“Sólo el alma escribe, crea y compone... la razón jamás podrá hacer lo que el alma hace” 
“Todo está en ti, el camino, la solución, la vida, el paraíso y el infierno" 

12. La vida de Pi (Life of Pi, Ang Lee, 2012). Estados Unidos: 
“Algunos se rinden con un suspiro de resignación. Otros luchan un poco, y luego pierden esperanzas. Otros, y me incluyo entre ellos, nunca se rinden. Luchamos y luchamos y luchamos. Luchamos no importa lo que cueste la batalla, las pérdidas, la poca probabilidad de vencer. Luchamos hasta el final. No se trata de coraje. Es algo constitucional, una incapacidad de abandonar. Tal vez sólo se deba a la sandez de ansiar la vida” 
“Supongo que la vida, al final, no es sino un acto de renuncia…, pero lo que más duele es no tener un momento para decir adiós” 

13. Del revés (Inside Out, Pete Docter, Ronaldo Del Carmen, 2015). Estados Unidos: 
“No puedes enfocarte en lo que está saliendo mal. Siempre hay una forma de dar vuelta a las cosas”
“Llorar me tranquiliza, me fija a la gravedad de los problemas de la vida" 

14. El Principito (Le petit Prince, Marck Osborne, 2015). Francia: 
"He aquí mi secreto: solo con el corazón se puede ver bien. Lo esencial es invisible a los ojos" 
“Todas las personas mayores han sido primero niños (pero pocos lo recuerdan)" 

15. Un monstruo viene a verme (Juan Antonio Bayona, 2016). España: 
“Creer es la mitad de toda curación" 
“Al final, Conor, no es lo importante lo que pienses, lo importante es lo que hagas" 

16. Wonder (Stephen Chbosky, 2017). Estados Unidos: 
“Auggie no puede cambiar su aspecto. Pero nosotros si podemos cambiar en cómo lo vemos… Tus actos son tus momentos" 
“Cuando tengamos que elegir entre tener razón y ser amables,… debemos elegir ser amables" 

17. Pinocho (Pinocchio, Matteo Garrone, 2019). Italia: 
“Papá, ¡me he convertido en un niño!" 
“Pórtate bien y en el futuro serás feliz" 

17 PERSONAJES PARA MEJORAR NUESTRO ÁRBOL DE LA VIDA (por año de producción): 

1. George Bayle (James Stewart) en Qué bello es vivir (It's a Wonderful Life, Frank Capra, 1946). Estados Unidos: 
“Extraño, ¿verdad? La vida de cada hombre toca muchas vidas, y cuando uno no está cerca deja un terrible agujero, ¿no es cierto? Ya ves George, tuviste una vida maravillosa” 
“Nadie es un fracaso si tiene amigos" 

2. Atticus Finch (Gregory Peck) en Matar a un ruiseñor (To Kill a Mockingbird, Robert Mulligan, 1962). Estados Unidos: 
“Hijo mío, hay muchas cosas feas en el mundo, me gustaría que no las vieras, pero no es posible” 
 “Matar a un ruiseñor es un grave pecado, porque lo único que hace es cantar para regalarnos el oído” 

3. Ana Sullivan (Anne Brancoft) en El milagro de Anna Sullivan (The Miracle Worker, Arthur Penn, 1962). Estados Unidos: 
“Ahora cuanto tengo que enseñarte cabe en una sola palabra: todo” 
“Todo lo que el hombre piensa, siente y sabe lo expresa con palabras, y ellas disipan las tinieblas… Y yo sé, estoy segura, de que con una palabra conseguiría poner el mundo en tus manos. Y bien sabe Dios que no me conformaré con menos” 

4. Mark Thackeray (Sidney Poitier) en la película Rebelión en la aulas (To Sir, with Love, James Clavell, 1967). Reino Unido: 
“Todos los libros fuera. Son inútiles para vosotros… La limpieza es una cualidad de la mente, como el valor, la honradez y la ambición” 
“Vuestra obligación es cambiar el mundo, si podéis. No por la violencia, pacíficamente, individualmente, no como masa… No olvidéis que toda nueva moda es una forma de rebeldía” 

5. Mr. Chips (Peter O´Toole) en la película Adiós, Mr Chips (Goodbye, Mr. Chips, Herbert Ross, 1969). Reino Unido: 
“Nuestra profesión no es fácil, Mr. Chipping. Hace falta algo más que un título universitario, créalo. Nuestra tarea es formar hombres. Hace falta carácter y valor. Ante todo requiere la habilidad de saber ejercer autoridad” 
“Los chicos me llaman cenizo porque dicen que les doy mala suerte. No lo creo, lo que quizás ocurre es que soy fastidioso… Pero no me importaría que lo pensaran que lo soy si al menos lograra hacerles ver cuánto les quiero y cuánto me preocupo por ellos” 

6. John Keating (Robin Williams) en El club de los poetas muertos (Dead Poets Society, Peter Weir, 1989). Estados Unidos:
“Solo al soñar tenemos libertad, siempre fue así y siempre será así” 
“El día de hoy no se volverá a repetir. Vive intensamente cada instante. Lo que no significa alocadamente, sino mimando cada situación, escuchando a cada compañero, intentando realizar cada sueño positivo, buscando el éxito del otro, examinándote de la asignatura fundamental: el Amor. Para que un día no lamentes haber malgastado egoístamente tu capacidad de amar y dar vida" 

7. Augusto Odone (Nick Nolte) y Michaela Odone (Susan Sarandon) en la película El aceite de la vida (Lorenzo's Oil, George Miller, 1992). Estados Unidos: 
“El sentido de la vida está en la lucha. El triunfo y la derrota están en manos de los dioses… ¡Así que celebremos la lucha¡” 
“Dile a tu cerebro que diga a tu brazo, que diga... a tu mano, que mueva tu dedo meñique" 

8. Glenn Holland (Richard Dreyfuss) en Profesor Holland (Mr. Holland's Opus, Stephen Herek, 1995). Estados Unidos: 
“Un maestro no sólo debe transmitir conocimientos, sino orientar vocaciones, despertar interés en sus alumnos" 
“Porque ha logrado un éxito que sobrepasa la riqueza y la fama. Mire a su alrededor. No hay una sola vida en esta sala en la que usted no haya influido. Y todos nosotros somos mejores personas gracias a usted. Nosotros somos su sinfonía señor Holland. Somos las melodías y las notas de su concierto. Y somos la música de su vida" 

9. Simon Birch (Michael Smith) en El inolvidable Simon Birch (Simon Birch, Mark Steven Johnson, 1998). Estados Unidos: 
“Los médicos consideraron a Simon como un milagro y él lo recordaba continuamente… Dios tiene un plan para todos. Si solo haces lo que quieres, el mundo sería un caos" 
“Cuando alguien a quien quieres muere no lo pierdes de golpe, lo pierdes a trocitos, con el tiempo, como cuando alguien deja de escribirte. Lo que más recuerdo de mi madre es su perfume y cuánto la odie cuando empezó a desaparecer. Primero de sus armarios y sus cajones y luego de los vestidos que ella había cosido, y finalmente, de sus sábanas y su almohada... Por mucho que yo quisiera a mi madre, Simon la quiso tanto como yo" 

10. Clément Mathieu (Gérard Jugnot) en Los chicos del coro (Les Choristes, Christophe Barratier, 2004). Francia: 
“Están cantando….no cantan bien, pero cantan" 
“La música cambia a las personas" 

11. Chris Gardner (Will Smith) en En busca de la felicidad (The Pursuit of Happyness, Gabriele Muccino, 2006). Estados Unidos: 
“No permitas que nadie diga que eres incapaz de hacer algo, ni siquiera yo. Si tienes un sueño, debes conservarlo. Si quieres algo, sal a buscarlo y punto. ¿Sabes?, la gente que no logra conseguir sus sueños suele decirles a los demás que tampoco cumplirán los suyos" 
“Y fue en aquella ocasión en la que empecé a pensar en Thomas Jefferson escribiendo la Declaración de la Independencia, diciendo que todos tenemos derecho a vivir, a ser libres y a buscar la felicidad. Y pensé en cómo supo poner la palabra "buscar" ahí en medio, como si nadie realmente pudiera alcanzar la felicidad. Sólo podemos buscarla..." 

12. David Gordon (John Cusack) en El niño de Marte (Martian Child, Menno Meyjes, 2007). Estados Unidos: 
“No hace amigos y no se relaciona bien conmigo... y cree que va a flotar y salir volando" 
“A veces olvidamos que los niños acaban de llegar a la tierra. Son un poco como los alienígenas que llegan como un puñado de energía y puro potencial en una especie de misión exploratoria e intentan aprender lo que significa ser humano. Por algún motivo, Dennis y yo buscamos en el Universo y nos encontramos el uno al otro. Nunca sabré cómo o por qué, pero descubrí que puedo amar a un alienígena y él puede amar a una criatura. Y eso es lo bastante extraño para los dos" 

13. Waris Dirie (Liya Kebede) en La flor del desierto (Desert Flower, Sherry Hormann, 2009). Reino Unido: 
“Intentemos cambiar lo que significa ser una mujer" 
“La madre se ocupa de que su hija sea pura y limpia, virgen, y por eso la mía con cinco años me llevó a la ablación. Por amor a mí. ¡Y yo, claro, quería ser “pura y limpia”! En Somalia se practica la ablación más severa: se extirpan clítoris y labios menores de la vagina" 

14. Stacey Bess (Emily VanCamp) en Más allá de la pizarra (Hallmark Hall of Fame: Beyond the Blackboard, Jeff Bleckner, 2011). Estados Unidos: 
“La escuela era el lugar que me ayudaba a vislumbrar quién quería ser" 
 “Soy una maestra, pero esto no es enseñar. Esto es cuidar niños camino al reformatorio. Así que, buena suerte...” 

15. Sra. O´Brien (Jessica Chastain) en El árbol de la vida (The Tree of Life, Terrence Malick, 2011). Estados Unidos: 
“El único modo de ser feliz es amando. Sin amor - a todo, a todos, a cada rayo de luz- la vida pasa como un destello. Sé bueno con los demás, asómbrate, ten esperanza" 
“Nos enseñaron que nadie que amara el camino de lo divino acabaría mal. Yo te seré fiel, no importa lo que me suceda" 

16. Antonio San Román (Javier Cámara) en Vivir es fácil con los ojos cerrados (David Trueba, 2012). España: 
“Lo que John Lennon nos grita a nosotros es Help..." 
“No se puede vivir con miedo. En este país mucha gente vive con miedo, pero vosotros sois jóvenes y tenéis que cambiar esto, maldita sea" 

17. Wajda (Waad Mohammed) en La bicicleta verde (Wadjda, Haifaa Al-Mansour, 2012). Arabia Saudí: 
“Si andas en bici no podrás tener hijos" 
“¿Por qué se ríen? No olviden que los hombres no las deben escuchar reír. La voz de la mujer es su desnudez" 

Esperemos que esta fusión de ciencia y arte que es el proyecto Cine y Pediatría pueda contribuir a que nuestra vida sea de cine y que pueda servir para mejorar nuestro árbol de la vida. Esta fue la sensación que vivimos en Fontcalent ante más de 100 internos y aunque haya sido un contacto ocasional quizás se cumpla también este pensamiento de la icónica película El árbol de la vida: “Existen personas en nuestras vidas que nos hacen felices por la simple casualidad de haberse cruzado en nuestro camino. Algunas recorren el camino a nuestro lado, viendo muchas lunas pasar, mas otras apenas vemos entre un paso y otro…"

sábado, 12 de agosto de 2023

Cine y Pediatría (709) “La pasión de Augustine” y por el cine de Quebec

 

La provincia de Quebec es, históricamente, parte del ser canadiense, aunque siempre diferenciada por su francofonía. Tal particularidad se refleja en cada ámbito de la vida quebequense y tal es el caso del cine, uno de sus productos culturales de gran envergadura a través de la cual la sociedad refleja parte de la realidad social e histórica. Asimismo, le sirve para diferencia su propia cultura de otras que se localizan en el resto de Canadá. 

Y podemos recordar algunos directores vinculados al cine de Quebec, como Denys Arcand (Jesús de Montreal, 1989; Las invasiones bárbaras, 2003; La caída del imperio americano, 2018) o Denis Villeneuve (Incendies, 2010; La llegada, 2016; Dune, 2021). También otros que ya forman parte de la familia de Cine y Pediatría, como Jean-Marc Vallée (C.R.A.Z.Y., 2005; Café de Flore, 2012; Alma salvaje, 2014), Xavier Dolan (Yo maté a mi madre, 2009; Mommy, 2014), Philippe Falardeau (Profesor Lazhar, 2011), Anaïs Barbeau-Lavalette (Inch’Allah, 2013), Louise Archambault (Gabrielle, 2013), Philippe Lesage (Los demonios, 2015) o nuestra directora de hoy, Léa Pool, de quien ya hemos hablado en La mariposa azul. En busca de un sueño (2004) y Mamá está en la peluquería (2008). Desde Canadá también llega el cine del gran Atom Egoyan (El dulce porvenir; 1997; El viaje de Felicia, 1999; Condenados, 2013) o del polémico David Cronenberg (Videodrome, 1983; Inseparables, 1988; Crash, 1996), pero su cine no se encuadraría dentro del cine de Quebec. 

Léa Pool es una cineasta afincada en esta región de Canadá, si bien nació en Suiza de padres europeos. Ella ha hecho tándem con la actriz de Québec, Céline Bonnier, en la que ésta ha representado en el papel de madre en dos roles bien diferentes. En Mamá está en la peluquería (2008) es la madre que abandona a su marido y tres hijos en aquel verano que ya fue inolvidable para ellos, retrato de las infancias zarandeadas por las rupturas matrimoniales. Y en nuestra película de hoy, La pasión de Augustine (2015) es la madre superiora de una congregación de monjas en un internado educativo de niñas de familias con dificultades en aquel Quebec de la década de los 60, una apasionada de la música clásica y de la docencia musical. 

Es La pasión de Augustine una historia quizás otras veces vista con retazos en la línea de Profesor Holland (Stephen Herek, 1995), Música del corazón (Wes Craven, 1999), Los chicos del coro (Christophe Barratier, 2004), Maroa (Solveig Hoogesteijn, 2004) o  El coro (François Girard, 2014), y también de las películas ya comentadas GabrielleProfesor Lazhar, allí donde las piezas musicales que la acompañan (Mozart, Bach, Beethoven, Scarlatti, Chopin, Purcell,…) contribuyen a que fuera todo un éxito de taquilla en Canadá. Un nuevo canto al valor de la docencia y, especialmente, de la docencia musical en la formación de los alumnos y sus valores. No es de extrañar la afirmación de una de las monjas: “Si Dios le debe algo a alguien es a Bach. No me queda duda”

La revolución cultural y social empieza a tomar forma en aquella década en la conservadora ciudad de Quebec, con los cambios propios de la política y también de los cambios en la Iglesia que está provocando el Concilio Vaticano II. Y estos cambios van a afectar también la Congregación del Sagrado Corazón, tal como les advierten: “Nuestra congregación se enfrenta a una enemigo formidable: el Estado, que recupera el control de la educación. Si queremos que la congregación sobreviva, hay que reformarla”. Y dos hechos cambian el devenir de los acontecimientos en el internado: la llegada de un nuevo piano Steinway & Songs y la incorporación de Alice (Lysandre Ménard, joven actriz y música canadiense), la sobrina de Augustine, con más capacidad para la música que para la disciplina. 

Los cambios que se devienen hacen que sean cuestionadas y peligre la supervivencia de la congregación. Pero Augustine, sus hermanas y las alumnas lucharán por salvar la escuela con lo que es su mayor valor: el amor que han cultivado por la música. Pero ni el apoyo que buscan en la prensa y la radio o la modernización de sus hábitos, evitan lo inevitable. Y la pieza final de piano, el “Tristesse” de Chopin, se convierte en el colofón que sirve de cura para las pérdidas que tía y sobrina, Augustine y Alice, acaban de sufrir. Y sentimos que regresan las palabras de Bach: “Es la forma especial de la música la que es capaz de mover el corazón”… y la que puede cambiar las vidas.

 

sábado, 5 de agosto de 2023

Cine y Pediatría (708) Zoe, Vicky y muchas otras historias de amistad con animales

 

La infancia llevan la pasión por los animales en sus genes, y en ocasiones éstos se convierten en el mejor aliado para afrontar situaciones difíciles, grandes experiencias vitales y superar el rito de iniciación a la adolescencia. La mayoría de ellas son películas con valores para ver en familia con nuestros hijos o nietos. Películas desde diversas nacionalidades, pero con un predominio desde Estados Unidos y Francia. He aquí un recordatorio de alguna de ellas

a) Estados Unidos 

- Mi amigo Flipper (James B. Clark, 1963), una película y un delfín cuyo nombre ha quedado para siempre en el imaginario colectivo y que todos quisimos tener de amigo, como el pequeño Sandy (Luke Halpin). Esta película fue adaptada tres décadas después en Flipper (Alan Shapiro, 1996), con Elijah Wood en el papel del niño Sandy. 

- El corcel negro (Carroll Ballard, 1979), que se consagraría como la aventura por antonomasia protagonizada por un caballo y un niño, Alec (Kelly Reno). Ambos son los únicos supervivientes al naufragio del barco en el que el niño viajaba con su padre y quedó fascinado por el caballo árabe que transportaban en un establo. 

- ¡Liberad a Willy!' (Simon Wincer, 1993), donde esta orca tomó el relevo del carismático Flipper en la que se ha convertido en una de las aventuras más populares protagonizadas por este otro cetáceo y el niño Jesse (Jason James Ritcher), en una obra que es una modesta crítica a la naturaleza de los centros zoológicos. 

- El pequeño panda (Christopher Cain, 1995), donde el niño Ryan (Ryan Slater), junto a una niña tibetana, tratarán de salvar a una adorable cría de oso panda perseguida por unos cazadores furtivos. 

- Balto: la leyenda del perro esquimal (Simon Wells, 1995), película de animación sobre Balto, el lobo esquimal que hizo posible que la encantadora niña Rosy obtuviera la antitoxina para combatir la epidemia de difteria, y ello a pesar de los cientos de kilómetros que el animal tuvo que atravesar bajo la tormenta ártica. 

- Volando libre (Carroll Ballard, 1996), donde este director regresa de nuevo para otra historia entre un infante y un animal. Ahora entre la niña Amy (una jovencísima Anna Paquin), que hereda de su padre el amor por los animales tras años de trabajo en una pequeña granja canadiense, y un nido de gansos huérfanos, a los que decide criar y enseñarles a volar, asumiendo finalmente que deben migrar hacia una zona más cálida. 

- El hombre que susurraba a los caballos (Robert Redford, 1998), la conocida historia entre la niña Grace (una adolescente Scarlett Johansson) y su caballo Pilgrim, quienes resultan gravemente heridos en un atropello, y ese vaquero (el propio Robert Redford) que posee un don especial para hablar y curar a los caballos, interpretado por el propio director. 

- Mi perro Skip (Jay Rusello, 1999), donde Willi (Frankie Muniz), un tímido niño con dificultades para relacionarse, encuentra su tabla de salvación en el cachorro de terrier, por nombre Skip, y que sus padres le regalan por su noveno cumpleaños. 

- Duma (Carroll Ballard, 2005), regresa esta tercera película de este director con un un tema que ya ha explorado antes, ahora en un rancho de Kenia donde el niño Xan (Alex Michaeletos) se ve inmerso en la cría de un guepardo huérfano, Duna, sobre el que debe afrontar el regreso del animal a su hábitat natural. 

- Frankenweenie (Tim Burton, 2012), una de las peculiares películas de este particular director. La historia del pequeño Víctor, que tras la muerte de su querido bull terrier, Sparky, lleva a cabo un experimento científico para traerlo de nuevo a la vida. Mediante el guiño al mito de Frankenstein, la película supone un buen material para trabajar con los más pequeños de la casa la gestión de la pérdida de las mascotas. Película basada en el cortometraje homónimo que el propio Burton realizó en 1984 y donde el papel del niño Víctor Frankestein estuvo interpretado por Barret Olivier. 

b) Desde Francia 

- Crin blanca (Albert Lamorisse, 1953), un mediometraje de 36 minutos sobre esta historia de amistad entre el niño Folco (Alain Emery) y un caballo blanco salvaje que escapa de unos rancheros. Una fantástica oda a la libertad que caracteriza la naturaleza salvaje del animal y esa etapa llamada infancia. 

- Dos hermanos (Jean-Jacques Annaud, 2004), donde dos tigres del sudeste son separados al nacer, criados en cautividad y presentan vidas muy distintas: uno es convertido en una estrella de circo, el otro será entregado a un príncipe que le enseñará a pelear. Y se reencontrarán de una complicada manera. 

- Una amistad inolvidable (Luc Jacquet, 2007), historia de amistad entre un zorro y una niña (Bertille Noël-Bruneau), la que cambia por completo la vida de esta pequeña, descubriéndole un mundo salvaje totalmente secreto para ella hasta el momento. Y lo consigue combinando imágenes de documental de naturaleza con ficción. 

- Nicostratos le pélican (Olivier Horlait, 2011), ópera prima que nos deja esta aventura protagonizada por Yannis (Thibault Le Guellec), un niño de 14 años que vive en una isla griega, y su peculiar nuevo compañero de viaje, Nicostratos, un pelícano al que salva de una muerte segura. 

- Belle y Sebastian (Nicolás Vanier, 2013), adaptación de la famosa novela de Cécile Aubry que también fue llevada a la televisión francesa con gran éxito en los años sesenta, donde Sebastián (Félix Bossuet), un niño solitario que vive en un pequeño pueblo de los Alpes, encuentra a un perro salvaje, al que domestica y llama Belle. Pero donde su tranquilidad se ve truncada por la llegada de los alemanes en el marco de la Segunda Guerra Mundial. 

- Aves de paso (Olivier Ringer, 2015), donde Cathy (Clarisse Djuroski) recibe un curioso regalo de cumpleaños de su padre: un patito que aún no ha nacido y cuyo huevo debe incubar con precaución. Pero el azar decide que la primera en presenciar el nacimiento del patito no sea Cathy, sino su amiga Margaux, afecta de una grave discapacidad. El patito la ha identificado como su madre, pero sus padres no quieren hacerse cargo de él. Para proteger y salvar al pato, las dos niñas se escapan y emprenden una aventura de libertad que pone en tela de juicio la sobreprotección de sus padres. 

- Mia y el león blanco (Gilles de Maistre, 2019), la relación entre la joven Mia (Daniah De Villiers) y Charlie, un cachorro de león blanco, al cual tendrá que proteger de su venta a los cazadores una vez el animal llegue a su edad adulta. 

- El lobo y el león (Gilles de Maistre, 2021) nos presenta a una joven llamada Alma (Molly Kunz) que, tras la muerte de su abuelo, regresa a la casa de su infancia en una isla de Canadá. Allí su vida da un vuelco cuando rescata a un cachorro de lobo y a un cachorro de león. A medida que los animales crecen, los tres forman un vínculo inseparable, pero la vida les obligará a seguir caminos distintos y vivir experiencias duras hasta que puedan volver a encontrarse. 

- Flora y Ulises (Lena Khan, 2021), basada en la novela de Kate DiCamillo, parte de una premisa tan original como sorprendente: narra las aventuras de una niña, Flora (Matilda Lawler), y una ardilla con superpoderes, por nombres Ulises. 

c) Desde otras nacionalidades 

- Kes (Ken Loach, 1969), la particular relación entre Billy (David Bradley), un introvertido niño que no tiene demasiado entusiasmo por la escuela y de comportamiento peculiar, y un halcón, al que un día encuentra y le cuida hasta que consigue pueda llegar a volar. Reino Unido. 

- El perro mongol (Byambasuren Davaa, 2005), historia en clave documental de Nansal (Nansal Batchuluun), la hija mayor de una familia de nómadas mongoles, quien encuentra un cachorro en el campo y se encapricha rápidamente de él, pero su padre prefiere deshacerse del animal, ya que podría haber convivido con lobos, lo que según la tradición traerá mala suerte a la familia. Alemania. 

- Tahaan (Santosh Sivan, 2008), road movie que narra la particular lucha del niño Tahaan (Purav Bhandare) por traer de vuelta a la mascota de su pobre familia, el burro Birbal, que les ha sido sustraído también por el usurero local. India 

- Kauwoy (Boudewijn Koole, 2012) es la particular Kes holandesa, aunque en esta ocasión el halcón es sustituido por un grajo que, a modo de metáfora, permite superar al pequeño Jojo (Rik Lens) la ausencia de su madre. Paises Bajos 

- Celestial Camel (Yuriy Feting, 2015), particular road movie que sigue el viaje por la estepa de un niño de 12 años llamado Bayir (Mikhail Gasanov) en busca del camello Mara. Rusia 

- Hermanos del viento (Gerardo Olivares, Otmar Penker, 2017), donde el niño Lukas (Manuel Camacho, el mismo niño que luego actuaría también en Entre lobos), trata de salvar la vida de una cría de águila real que se ha caído de un nido. El joven cuida del ave en secreto, buscando así el amor y la compañía que no tiene en su propia casa. Austria. 

Pues bien, a este listado podemos sumar otras dos recientes películas francesas sobre la amistad de dos niñas con animales, emotivas cintas familiares para ver en familia, y que hoy destacamos. 

Zoe y Tempestad (Christian Duguay, 2022) 

Nos sitúa en un pequeño pueblo de la costa de Normandía, enero 2001. En la primera escena aparecen unos caballos corriendo en la playa; a continuación coincide en un establo el parto de una yegua, Bella Intrigante, y la propia veterinaria. Es lo primero que comparten la niña Zoe y Konspirador, y por ella la niña llegará a preguntar: “¿Es verdad que yo nací en el establo y que Konspirador es mi gemelo?” 

Y entre bellos paisajes (con carreras de caballos trotones - sulky -, hasta con el Mont Sain Michel de fondo), hermosa fotografía y música, Zoe nace y se cría entre caballos, una vida feliz impulsada por el sueño de convertirse algún día en jinete, al igual que su padre, dueño del establo. Luego un salto al verano de 2012… y Zoe (Charlie Paulet a los 10 años, Carmen Kassovit de adolescente) ha visto que ahora nace el potro Tempestad. Y es precisamente con una tempestad, que se provoca la tragedia, pues el potro se asusta y patea en la espalda a Zoe, lo que la aboca a una silla de ruedas por una paraplejia. Zoe no recibe nada bien su nueva situación. Y es ahí que se establece una especial relación con el ayudante de la cuadra afecto de un cierto retraso mental, Seb (Kacey Mottet-Klein, ya un habitual en Cine y Pediatría en películas como Home, ¿dulce hogar?,  SisterCuando tienes 17 años y El acontecimiento) atendiendo al rechazo que Zoe adquiere a seguir viviendo. Una historia edulcorada de superación. 

El secreto de Vicky (Danie Imbert, 2021) 

Filmada en la región francesa de Auvergne-Rhône-Alpes. A esta maravillosa región montañosa se traslada un padre con su hija de 8 años, Victoria (Shanna Kell), quien ha entrado en mutismo desde que murió su madre. Durante un paseo por el bosque, un pastor le regala a la niña un cachorro llamado Mystère y con este animal comienza a hablar y abrirse al exterior. Pero tiempo después se descubre que el cachorro no es un perro, sino un lobo... y la familia sufre las presiones de los ganaderos sobre el peligro de la situación, por lo que al padre no le queda más remedio que separar a su hija de este cachorro que acaba por convertirse en un lobo y debe regresar con su manada. 

Paisajes, fotografía, música, la historia de amistad y los valores asociados hacen de esta película una agradable recomendación para ver en familia. Y con esa despedida de Vicky a Mystère: “No puedes vivir con las personas. Es demasiado peligroso. Y yo no puedo vivir con los lobos. ¿Lo entiendes? Nadie podrá separarnos, no te preocupes. No te olvidaré”. Destacar la banda sonora de Armand Amar, este particular director de música que ya nos ha dejado su particular estilo en Cine y Pediatría su melodías en películas como Vete y vive (Radu Mihaileanu, 2005), El primer grito (Gilles de Maistre, 2008), Mi planta de naranja lima (Marcos Bernstein, 2012) o Una bolsa de canicas (Christian Duguay, 2017).

Y con películas así y mensajes así, el alma queda en calma… en estas historias de amistad con animales de nuestros protagonistas de la infancia, con Zoe, Vicky y tantos otros.