sábado, 30 de septiembre de 2017

Cine y Pediatría (403). "La teta y la luna", Edipo y el príncipe destronado


Existe en la filmografía de España una Trilogía Ibérica producto de un mano a mano entre el director erotómano Bigas Luna y la guionista Cuca Cannals. Estas películas son Jamón, jamón (1992), localizada en los Monegros (Comunidad de Aragón), Huevos de oro (1993), ambientada en Benidorm (Comunidad Valenciana) y La teta y la luna (1994), localizada en distintas localidades de Cataluña (Barcelona, Reus, Torredembarra, Creixell,..). 

En esta Trilogía Ibérica, con una película por año, Bigas Luna dio rienda suelta a las asociaciones simbólicas entre lo espiritual y lo escatológico, lo mental y lo gástrico, que ya eran práctica común de su estilo en obras previas como Bilbao (1978), Caniche (1979) o Las edades de Lulú (1990), entre otras. Tras haber abordado las relaciones focalizadas en las pasiones de tipo shakesperiano en Jamón, jamón y el enriquecimiento ilícito de un trepador en Huevos de oro, Bigas Luna propone en La teta y la luna una vuelta a sus orígenes, a su infancia. Es el filme más candoroso y probablemente el más personal de toda su obra, pleno de alusiones, recuerdos, colores e imaginación que encarna el pequeño protagonista, Tete, como un alter ego de esta obra surrealista y autobiográfica dedicada a su Cataluña natal, con continuas referencias a la misma en un guión original y poético. Por tanto, un film que tiene la particularidad de conciliar –como Federico Fellini en Amarcord (Amarcord, 1973)– las marcas afectivas con las señas de identidad. Y todo con un reparto de lo más internacional.

El común denominador de las películas de Bigas Luna lo conforman las enrevesadas relaciones entre los personajes, las cuales han sido diseñadas en distintas figuras, según algunos analistas: en Jamón. jamón les asigna la forma de una estrella de seis puntas con dos triángulos generacionales que se entrecruzan; en Huevos de oro, un falo con una cruz en aspa, como corresponde al chulo protagonista con las cuatro mujeres que atraviesan su vida; y en La teta y la luna, un triángulo, los tres vértices masculinos, cuyo interior contiene el óvalo de la mujer, la esposa, la amante, la madre.

Es La teta y la luna un retrato surrealista, onírico, mágico, escatológico y no desagradable. Es un cuento - lo contrario a una pesadilla - puramente mediterráneo, donde se entrecruzan vida, tierra e infancia. Una historia contada a través de los ojos de un niño destronado, de su complejo de Edipo: por tanto, con referencias tanto freudianas como fellinianas, donde dar el pecho es amor puro y donde Tete le pide a la luna encontrar ese amor. Hasta el mismo nombre del niño, Tete, es un juego de palabras, pues ese niña está obsesionado por la teta. 

"Me llamo Tete y soy anxaneta... Estaba a punto de tener un hermanito. No me hacía ninguna gracia". Con esta voz en off se nos presenta Tete, un niño de nueve años (Biel Duran, quien se daría a conocer principalmente años después en Más pena que gloria - Víctor García León, 2001-), que está triste y deprimido por dos motivos: como enxaneta, no logra nunca llegar a coronar el castillo, y como hermano mayor, se ve desplazado por su hermanito. Sus continuas reflexiones en off así lo expresan: "Todo eran feos, pero mi hermano era el peor. Y encima le habían puesto una barretina, y no una boina como el abuelo", "Estaba claro que solo le querían a él. Era un monstruo... No entendía como yo tenía que tomar leche de vaca y el monstruo tomaba leche de la teta... Estaba decidido me buscaría una teta para mí solo"

"Necesito una teta, solo para mí", le dice Tete a la luna, como un deseo. Y aparece el complejo de Edipo y todo su afán es volver a conseguir una teta para él solo, por lo que emprende una misión personal para encontrar el par de tetas perfecto donde poder mamar. Y su obsesión se concreta cuando llega al pueblo una bailarina francesa, Estrellita (Mathilda May), a quien Tete regala una rana. Conmovida por el cariño que le demuestra el niño, la chica se decide a amamantarlo, satisfaciendo así su deseo. Desgraciadamente para Tete, Estrellita recibe las atenciones de otros dos hombres, su pareja artística y esposo, Maurice (Gérard Darmon), que actúa en el circo bajo el apodo de "Pedo Man", y su amante, un adolescente electricista y cantante flamenco, Miguel (Miguel Poveda, quien con solo 16 años es un casi desconocido en esta película, antes de convertirse en un mito del cante flamenco).

"Papá, me he enamorado de una teta", llega a confesar. Y entre la resolución de su síndrome de príncipe destronado, el complejo de Edipo y su imaginario de Cataluña transcurre esta peculiar película, con imágenes al respecto: la barretina del bebé, los calçots y porrones, el pa amb tomaquet, la bandera de Cataluña clavada en la luna, los charnegos, la sardana, los castellets y la anxaneta, la maestra obesa que llamaban la Caballé, el Vichi Catalán,... Y tres escenas significativas: al inicio, los reiterativos intentos de los castellers por conseguir mantener la torre en pie; en el nudo, la escena onírica de Tete bebiendo el chorro de leche que sale de la teta perfecta de la bailarina, una bailarina que bailaba al son de las canciones de Edith Piaff y que le gustaban las lágrimas de sus amantes; y el final como empezó, con los castellets, pero ahora sí consigue Tete el enxeneta llegar arriba. 

Y Tete logra vencer los celos y el complejo de Edipo, cuando su madre le vuelve a dar el pecho... Y termina como un cuento feliz, donde el triángulo amoroso de la bailarina, el Pedo Man y Miguel se van juntos de gira. Y colorín colorado, el síndrome del príncipe destronado y el complejo de Edipo se ha terminado. 

Porque nadie debería tener celos ni complejos, ni el de Edipo ni ninguno. Porque esta película homenaje a Cataluña, y en un día como hoy, prolegómeno de un día complicado como mañana (el referendum anticonstitucional del 1 de Octubre), es un buen momento para reflexionar que esta gran Comunidad Autónoma de España, libre y con el mayor número de transferencias de nuestro país y de Europa, no debería tener celos, complejos ni creerse los victimismos, producto de los intereses políticos que unos pocos usan para desviar la mirada de los problemas reales. Porque algunos secesionistas piensan que ese camino les va a traer la teta y la luna... y no es así.

 

miércoles, 27 de septiembre de 2017

El gasto en Salud de Europa y de España


Se cifra en 1.057.816 billones de euros la inversión realizada en salud por los 28 países de la Unión Europea (UE) en 2015, lo que significa un incremento del 4,3% con respecto al año anterior. Esta cifra supone un 7,2% del Producto Interior Bruto (PIB), una cifra que se ha venido manteniendo en los últimos 4 años. Este porcentaje se desgrana como un 3,4% del PIB en servicios hospitalarios, 2,2% en primaria y alrededor del 1% para adquisición de medicamentos y tecnologías. 

La situación de España nos sitúa un punto por debajo de la media, con un gasto de España en salud del 6,2% del PIB. En este ránking, Dinamarca lo encabeza con una inversión en salud del 8,6% del PIB, seguido de Francias (8,2%), Holanda y Austria (8,0%), Bélgica (7,75), República Checa y Reino Unido (7,6%). Con un 6,2%, España se sitúa casi en la mitad de la tabla, en la posición 15 de los 28 países de la UE, posición compartida con Portugal. 

Y en relación con el gasto por habitantes, Luxemburgo lidera esta clasificación, con 4.112 euros destinados a salud por persona, seguidos de Dinamarca (4.094), Países Bajos (3.194), Suecia (3.170), Austria (3.149), Irlanda (3.138) y Reino Unido (3.020). En España el gasto público en sanidad se situó en 1.464 euros por habitante. Por debajo de la media también se sitúan los siguientes países: Italia (1.839 euros), Malta (1.275), Eslovenia (1.128), Portugal (1.011), Eslovaquia (811), Grecia (805), Estonia (742) y Chipre (676). 

Este el panorama. Un panorama francamente mejorable y la ecuación es fácil: más entradas (con una mejor economía y más PIB aplicado a sanidad) y menos salidas (mejor control del gasto, pura gestión y un principio bioético claro: "el coste oportunidad"). Muchas cosas a mejorar en sanidad y, por ende, en nuestra economía. Tiempos de esfuerzo colectivo, no momentos de experimentos que pongan en peligro nuestro sistema económico. Porque en las decisiones políticas y económicas nos jugamos mucho: también la salud.

lunes, 25 de septiembre de 2017

¡¡ Cumplimos cuatro años !! y CONTINUUMamos...


Cuando llega el otoño siempre regresa una buena noticia y sumamos un año más... y van tres. Un 23 de septiembre de 2013 inauguramos CONTINUUM, la plataforma de formación virtual de la Asociación Española de Pediatría (AEP). Y hoy cumplimos cuatro maravillosos años... 

Y en este tiempo se repiten las buenas noticias (al menos 88 posts ya en este blog al respecto). Y estas son nuestras credenciales: 

• Actividades didácticas publicadas: 
1) En el apartado de Formación: 473, distribuidas de la siguiente forma: 
- Imagen de la semana: 175 
- Casos clínicos interactivos: 88 
- Novedades bibliográficas: 88 
- Artículos destacados: 87 
- Cursos de formación: 27 
- Píldoras formativas: 8 
2) En el apartado de Información: 
- Biblioteca: 1185 documentos 
- Herramientas para la consulta: 102 

• Créditos de formación médica continuada: 117.313 (en diplomas emitidos) 
- Casos clínicos interactivos: 2.756 
- Novedades bibliográficas: 340 
- Artículos destacados: 948 
- Cursos de formación: 113.267 

• Autores que han participados en las diferentes secciones: 936, una clara muestra de que Continuum es un proyecto de todos y para todos.

• Unidades didácticas adquiridas: 31.481 

• Total de usuarios registrados en la plataforma: 13.208 (de los cuales, 75.70 son socios de la AEP y 7.503 no) 

• Estadísticas por medio de Google Analytics: 
- Número de páginas vistas: 12,1 millones 
- Usuarios: 550.000 
- Sesiones: 1.300.000 
- Páginas por sesión: 11 
- Visitas por países: 64% de España y resto de Latinoamérica principalmente (por orden: México, Argentina, Perú, Colombia, Ecuador, Chile, Venezuela, Estados Unidos y Uruguay en los 10 primeros lugares). 

Porque justo hoy, un año más, le damos vida a los sueños...Y GRACIAS a un grupo de fantásticos pediatras y amigos, al pie del cañón cada día, hemos logrado crear un modelo y una plataforma de formación modélica, posiblemente el mejor portal de formación médica en español, con su fórmula de éxito: sus "5C" y sus "4H".  La excelencia y honestidad es nuestra credencial y los amigos de Continuum, como alumnos, habéis permitido que esto sea así y que cumplamos el verso de Raúl Seixas, con el que empezó todo: "Un sueño que se sueña solo, es tan solo un sueño que se sueña solo. Pero un sueño que se sueña juntos, es realidad". 

Y este recuerdo lo celebramos a tres días de presentar en el XIV CURSO INTERNACIONAL DE PEDIATRÍA, y ante prestigiosos colegas de México, Cuba y Estados Unidos, la ponencia "El poder del aprendizaje virtual (Web-Based Learning) en la formación médica del pediatra. La experiencia de Continuum", un paso más para caminar a la universidad de la pediatría en español (que es mucho más que España y que se llama Latinoamérica). 

sábado, 23 de septiembre de 2017

Cine y Pediatría (402). "Verano 1993", poema fílmico sobre la infancia de obligada prescripción


Qué mejor forma de despedir el verano de 2017 que hacerlo con una película que es puro cine indie con los sentimientos a flor de piel. Porque nunca un tema que afectó tanto a la sociedad, a las familias, a la infancia y, cómo no, a los pediatras... fue tratado con tanto sentido y tanta sensibilidad. Sin duda, una de las películas más impresionantes de lo que va de año, justa elegida para representar a España en los Oscar. Es más que posible que no lo consiga, pero Carla Simón, su directora, ya ha ganado el premio de conquistar nuestros corazones al relatarnos su propia historia con una dirección de actores espectacular, especialmente las dos niñas protagonistas, Frida (Laia Artigas), la niña de 6 años que al final consigue llorar, y Anna (Paula Robles), su angelical prima de 3 años. Y hasta aquí deberíamos contar de Verano 1993, porque el resto son las cosas del verano que cambió la vida de Carla Simón y su objetivo: "Hablar sobre los niños enfrentándose a la muerte"

No es la primera vez que hablamos de películas dedicadas al verano en Cine y Pediatría, con un recopilatorio en sus inicios, y luego también Mi amor de verano (Pawel Pawlikowski, 2004), El último verano de la boyita (Julia Solomonoff, 2009), The Kings of Summer (Jordan Vogt-Roberts, 2013) o Nuestro último verano en Escocia (Andy Hamilton y Guy Jenkin, 2014). 

Pero para Carla Simón, quien ahora tiene 30 años, el verano de 1993 fue sumamente especial, pero no precisamente por una experiencia placentera. Por aquel entonces, era una chiquilla de seis años que acababa de perder a su madre a causa del sida (su padre ya había fallecido tres años antes por el mismo virus) y de pronto tuvo que abandonar su piso de Barcelona para vivir junto a sus tíos en el pequeño pueblo de Les Planes d’Hostoles (Gerona). Esa época tan trascendental la ha querido plasmar en su debut en el largometraje con Verano 1993, rodada en catalán y que ya ha convencido y emocionado en los distintos festivales en los que se ha presentado: mejor ópera prima en la Berlinale, Biznaga de Oro en Málaga, tres premios en el festival BAFICI de Buenos Aires o premio especial del jurado en Estambul son algunas de sus hazañas hasta la fecha. ¿Será capaz una pequeña gran obra como ésta de convencer a los miembros de los Oscar para darle el premio a Mejor película de habla no inglesa? 

Porque en el tiempo detenido de la masía se imponía un retrato sutil y también fascinante, donde Frida tiene que adaptarse al concepto de la muerte de sus padres y a una nueva vida con sus tíos. La grandeza de Verano 1993 es la de estar a la altura del reto, una historia dura y trágica, de esas que dejan marcado a quien las vive - y a quien las observa - contada con simplicidad, elegancia, capacidad de observación y respeto con la que pasa. Y por todo ello y por derecho propio, Verano 1993 es ya un nuevo referente sobre el subyugante cine sobre la infancia: es decir, un ejemplo paradigmático de Cine y Pediatría, una película para prescribir por derecho propio. 

Y desde luego, uno de los secretos de Verano 1993 son sus pequeñas protagonistas. Todo comienza con una mudanza, algo confusa en una noche de San Juan con fuegos artificiales, en donde algo importante pasa en la vida de la niña Frida y que vamos descubriendo poco a poco con ella y como espectadores. Y cuando la abuela la besa en la cama y le dice "Y recuerda: tienes que rezar un Padrenuestro cada noche". 

Y Frida nos lo dice todo con su cara, con sus palabras, con sus silencios, con sus disfraces, con su familia (los magníficos tíos adoptivos y su tía con acondroplasia, los abuelos protectores), con su prurito cutáneo de su dermatitis atópica (producto de lo que luego se descubre que es alergia al pelo del gato y tienen que desprenderse de Feldespatas). Con esa estigma que suponía ser hija de madre VIH+ (siglas que aplicábamos a todo niño que nacía de una madre con sida) y el miedo que las familias tenían al contagio de otros hijos ("Que te dije, que no la tocaras", es la amarga reprimenda de la madre de una amiguita), y sus controles médicos: "En el Hospital del Mar me dijeron que no me harían más análisis"

Y fue un verano muy especial con los juegos de las niñas, los gigantes y cabezudos, los guateques del pueblo, la "Festa Major", la matanza de las ovejas, y el inicio del curso escolar con el famoso proceso de encuadernar los libros. Y entre tanto, Freda intenta explicarse lo que ha pasado y pregunta a todos: "¿Sabes lo que le ha pasado a mi madre?, ¿mi padre también ha muerto?". 

Y donde elijo tres escenas que permanecen en la retina y en el corazón: 
- Cuando Freda y su primita Anna juegan a ser la madre y la hija, y en el juego Freda se maquila y viste para remedar lo que debió vivir. 
- Cuando Freda, por su lógico comportamiento rebelde, expresa: "Me voy a mi casa... Porque aquí nadie me quiere". Y se escapa una noche de la masía, pero solo consigue llegar a la carretera y regresa y le dice a sus tíos que la buscaban: "Mejor me voy mañana, que hoy está muy oscuro". 
- Y el final de la película, cuando Freda pregunta a su tía: "¿Cómo se murió mi mamá de antes...?". Y esa magnífica definición del sida de una tía a su sobrina, ahora hija. Y, por fin, el llanto desconsolado de Freda. Fundido en negro y la dedicatoria de la directora: "A mi mamá Neus"

Y es que esta película toca la fibra del respetable por la autenticidad que transmite, por la grandeza de su simplicidad, por esos 94 minutos de una honestidad brutal, donde el espectador se sumerge en la agridulce historia de Frida, álter ego de la cineasta, y el complicado proceso de adaptación a su nueva familia adoptiva. Nos confiesa Carla Simón que se inspiró en varias películas, la mayoría ya en la familia de Cine y Pediatría: por orden cronológico se inspiró en Ponette (Jacques Doillon, 1996), esa niña de 4 años que pierde a su madre, pero también en El Espíritu de la colmena (Víctor Erice, 1973) y Cría cuervos (Carlos Saura, 1975), dos icónicas películas españolas con una misma protagonista como niña, Ana Torrent; y también reconoce influencias de El País de las maravillas (Alice Rohrwacher, 2014) y de La niña santa (Lucrecia Martel, 2004). 

Sea como sea, Verano 1993 entra ya como imprescindible en las películas sobre la niñez, importantísimo periodo en la vida de todo ser humano. Y conseguirlo con un cine honesto libre de artificios, donde las dos niñas nos regalan todo un recital interpretativo en el que abunda la naturalidad de los gestos y los diálogos improvisados, un escenario donde reina la espontaneidad y la complicidad infantil, pero también los celos y las preguntas por responder. 

Este es el Verano 1993 de Carla Simón. Un verano que los pediatras recordamos perfectamente, donde el sida campeaba a sus anchas y nosotros nos debatíamos cuidando a los hijos e hijas de madre VIH+. Han pasado casi 25 años, ha avanzado la medicina y, hoy, por fortuna todo lo anterior se antoja en nuestro primer mundo como una anécdota, no así en otros entornos. Hoy, para la infancia de España el Verano 1993 se antoja, afortunadamente, muy lejano.

 

miércoles, 20 de septiembre de 2017

XIV Curso Internacional de Pediatría, como "Unos muchos"


Yucatán es uno de los 31 estados que, junto con la Ciudad de México, forman los Estados Unidos Mexicanos. Cuna de la cultura maya atesora ciudades históricas como Chichén Itzá, Izamal, Motul, Ek Balam, Chapoton e Ichcaanzihóo (ahora llamada Mérida, capital del actual estado). ​

Antes de la llegada de españoles a la península de Yucatán, el nombre de esta región era Mayab​ que en lengua maya se traduce como "Unos pocos".

Pues bien, en esta península llena de historia, cultura y naturaleza tendrá lugar en Mérida los días 28-30 septiembre el XIV CURSO INTERNACIONAL DE PEDIATRÍA, un curso organizado por los amigos del Colegio de Pediatras de Yucatán y que contará con la participación de ponentes de México, Estados Unidos, Cuba y España, gracias al apoyo de organizaciones como la Asociación Mexicana de Pediatría, prestigiosos hospitales estadounidenses (Texas Children´s, Boston Children´s, Miami Children´s y New York Presbyterian) y en donde el Servicio de Pediatría del Hospital General Universitario de Alicante va a tener el honor de formar parte de ese elenco de profesores.

En poco más de una semana comienza esta fiesta académica, con un programa intenso y extenso, y en donde nuestra colaboración tendrá lugar con tres ponencias derivadas de algunas de nuestras líneas de trabajo:
- El poder del aprendizaje virtual (Web-Based Learning) en la formación médica del pediatra. La experiencia de Continuum. Una ponencia en la que expondremos la fórmula de éxito de la plataforma de formación virtual de la Asociación Española de Pediatría que, justo en esas fechas, cumplirá su cuarto cumpleaños. Un paso más para caminar a la universidad de la pediatría en español (que es mucho más que España y que se llama Latinoamérica).

- Películas que todo pediatra debiera conocer para mejorar su formación humanística. Nos atreveremos a prescribir películas que nos ayuden a ser mejores pediatras (y, quien sabe, si mejores personas) y que es el objetivo clave del proyecto Cine y Pediatría después de 8 años de vida, seis libros publicados (con el séptimo ya escrito y el octavo en marcha) y más de 500 películas con valor docente y de humanización.

- Presentaciones eficaces en Pediatría. Cómo triunfar en 3 pasos. Porque la importancia de una comunicación científica será avalada por la calidad de las mismas y para ello es necesario tres premisas: elaborar resúmenes de calidad, confeccionar buenas diapositivas y realizar presentaciones efectivas. Esta ponencia será el prolegómeno de una buena nueva que daremos en breve y que ya está siendo compartida entre los pediatras de España: nuestro libro "Claves para sobrevivir a la publicación biomédica".

Y termino este post con el pensamiento de uno de los autores más destacados de las letras mexicanas, Carlos Fuentes: "Hay cosas que sentimos en la piel, otras que vemos con los ojos, otras que nomás nos laten en el corazón". Yo creo que estos días junto a la Dra. Maitte de la Ossa, nuestro ángel de la guarda, y tantos colegas mexicanos y de otras nacionalidades, viviremos Yucatán y este curso no como "Unos pocos", sino como "Unos muchos"... y lo viviremos con la piel, los ojos y el corazón.

martes, 19 de septiembre de 2017

¿Quieres pertenecer al Grupo de Investigación de la AEPap?

El Grupo de Investigación de la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPap) ha emitido un comunicado dirigido a todos los socios con el fin de presentar sus objetivos y de animar a todos aquellos compañeros que estén interesados en pertenecer a este grupo de trabajo.
Se transcribe a continuación el contenido de la carta:

“Desde el Grupo de Investigación de la AEPap queremos desearos un feliz inicio de curso y aprovechar para presentarnos a los que aún no nos conocéis.

Somos un grupo de pediatras como tú, que vemos muchos niños cada día y a los que nos surgen también múltiples preguntas sobre la práctica clínica diaria. Somos conscientes de que muchas veces no nos da tiempo de resolverlas todas, pero nuestra meta es intentar encontrar respuestas. Es por ello que no entendemos la clínica sin investigación, considerando que es un pilar fundamental en la práctica diaria, y que a pesar de no estar integrada en nuestro sistema todo lo que nos gustaría, es posible compaginar ambas cosas. Por este motivo, entre nuestros objetivos se encuentran organizar cursos dedicados a la metodología de investigación y promover herramientas que nos ayudan a investigar en pediatría de atención primaria, dando a conocer las posibilidades que existen. Por supuesto, como fruto de este trabajo se generan publicaciones que son bien valoradas como méritos en el currículum.

Si te gustaría informarte más sobre el trabajo de este grupo o unirte a nosotros, escríbenos y estaremos encantados de ayudarte (nuestro email: investigacion.aepap@gmail.com).

(nuestra página web: http://www.aepap.org/grupos/grupo-de-investigacion)
  • Guadalupe del Castillo Aguas. CS Colonia Sta. Inés. Málaga. (Coordinadora)
  • Trinidad Alvárez de Laviada. Consultorio Auxiliar Barrio de la Luz. Xirivella. Valencia.
  • Ernestina Azor Martínez. U.G.C Virgen del Mar. Almeria
  • Josep Balaguer Martínez. CAP Cornellá 2. Barcelona
  • Mª Dolores Cantarero Vallejo. Centro de Salud de Illescas (Toledo)
  • María Teresa Cerdán Vera. Centro de Salud Plaza Segovia. Departamento Peset. Valencia.
  • Paloma Comino Vázquez. CS Pino Montano. Sevilla
  • Ana Gallego Iborra. Pediatra. CS Trinidad, Málaga.
  • César Garcia Vera. CS Sagasta-Ruiseñores, Zaragoza
  • Mario Gutiérrez Olid. CS Delicias. Málaga.
  • Juana Mª Ledesma Albarrán. CS Delicias. Málaga.
  • Ramona Mínguez Verdejo. Pediatra CS de Algemesí. Valencia”

lunes, 18 de septiembre de 2017

La seguridad del paciente a debate


En sanidad cabe no olvidar la frase de A. Bloomfield: "Hay algunos pacientes a los no podemos ayudar, pero no hay ninguno al que no podamos dañar". Y la seguridad del paciente se convierte en una máxima, así como el reto de poner coto a la yatrogenia. 

De ello hemos hablado repetidamente en este blog. Y en una ponencia en un congreso hace 5 años ya expuse estos cuatro puntos: 
1) Conocer las causas de los EVENTOS ADVERSOS en la asistencia sanitaria nos ayudará a promover las UNIDADES DE GESTIÓN DE RIESGOS. Y a no olvidar el principio hipocrático: "Primun non nocere". 
2) La GESTIÓN DE CALIDAD TOTAL pone especial hincapié en el siglo XXI en la cultura de la SEGURIDAD DEL PACIENTE. Y promueve la responsabilidad sanitaria de notificación de eventos adversos. 
3) El liderazgo en la cultura de seguridad de PROFESONALES SANITARIOS y PACIENTES permitirá cambiar la cultura de la "culpa" por la cultura del "conocimiento". 
4) Más allá de la prevención primaria, secundaria y terciaria..., nos encontramos con la prevención CUATERNARIA. Porque es fundamental prevenir el "exceso de diagnóstico, tratamiento y prevención médico". 

Y en las recientes XXXVII Jornadas de Economía de la Salud la seguridad del paciente se ha contabilizado también. Porque se estima que los costes de los efectos adversos pueden suponer un 15% del gato en salud de todos los sistemas sanitarios. Se estima que el número total de efectos adversos podría ser de 40 millones de euros en España, lo que supone la pérdida de 23 millones de años de vida ajustados a discapacidad (AVAD). 

En el caso de España existen diferentes registros promovidos por el Ministerio de Sanidad para conocer el número de paientes que sufren este tipo de inconvenentes: 
- En hosspitales el estudio ENEAS ha estimado la incidencia de eventos adversos en 9,3%. 
- En atención primaria el estudio APEAS alcanza el 11,2%. 
- En cuidados intensivos se sitúa en 40% y en servicios de urgencias supone el 7,2%. 
Y todo lo anterior es solo la punta del iceberg. Porque escondidos quedan los incidentes, los casi-incidentes, los eventos adversos más leves, etc. 

Dos causas subyacen como favorecedoras de este incremento de los eventos adversos en sanidad: 1) la medicalización excesiva de la vida, con dos consecuencias perjudiciales para el paciente: el sobrediagnóstico y el sobretratamiento; y 2) la medicina defensiva. 

En estas Jornadas se extraen algunas recomendaciones frente a esta "epidemia" de eventos adversos:  
1. Reconocimiento de la yatrogenia como problema de salud pública. 
2. Evaluación rigurosa por parte de la Estrategia de Seguridad del Paciente. 
3. Fortalecimiento de los sistemas de información y de notificación. 
4. Medidas para reducir el incumplimiento de las recomendaciones de la OMS. 
5. Publicar los resultados de las evaluaciones periódicas. 
6. Fomento de la investigación de las causas y determinantes de la yatrogenia. 
7. Reformas legislativas necesarias para proteger a los profesionales. 
8. Fraguar un frente activo y coordinado de actuación para impulsar las recomendaciones. 
9. Aprobación del baremo de daños sanitarios que incrementen la seguridad jurídica. 

 Lo dicho, no olvidemos una realidad como la frase de A. Bloomfield.

sábado, 16 de septiembre de 2017

Cine y Pediatría (401). "Carrie" y el terror del acoso escolar


Si hay un nombre unido a las novelas de terror y a las superventas, éste es Stephen King. Y con una característica más: que sus obras son de las más adaptadas al cine y series de televisión. Y todo comenzó en 1976 con la película que hoy nos convoca, Carrie (Brian de Palma, 1976), a la que siguió otra inolvidable, El resplandor (Stanley Kubrick, 1980) y otras muchas otras: La zona muerta (David Cronenberg, 1983), Christine (John Carpenter, 1983), Misery (Rob Reiner, 1990), The Dark Half (George A Romero, 1993), El cazador de sueños (Lawrence Kasdan, 2003), La niebla (Frank Darabont, 2007), por citar algunas. Y así hasta llegar a la que actualmente se encuentra en cartel, It (Andrés Muschietti, 2017).

Pero hoy vamos a empezar por el principio y por partida doble. Por la película Carrie, tanto su original del año 1976 de la mano de Brian de Palma, como por su remake del año 2013 a cargo de Kimberly Peirce. Porque un remake, anglicismo de adaptación, es aquel remedo que reproduce más o menos la trama, los personajes, la ambientación y otros detalles de una obra anterior. Es excepcional que una adaptación sea mejor que su original, pero las hay. Y basta ejemplos como Ben-Hur (cuya versión de William Wyler de 1959 superó por todos los lados, hasta ser la película que conserva el récord de más premios Oscar de la historia con 11, a la película muda del año 1925 dirigid por Fred Niblo), Valor de ley (los hermanos Coen en el año 2010 superaron la película de Henry Hathaway del año 1969, aunque esta consiguiera el Osca a Mejor actor para John Wayne), Casino Royale (en 2006 Martin Campbell hizo más creíble a Daniel Craig como James Bond que la pretendida parodia que John Huston y otros directores mascullaron en 1967) o El cabo del miedo (en 1991 Martin Scorsese logró superar la ya buena película del año 1962 dirigida por J. Lee Thompson bajo el título de El cabo de el terror).

No ocurre quizás lo mismo con la que hoy nos convoca: Carrie. Porque en 1976 Brian de Palma la convirtió en todo un clásico del cine de terror y su escena del baile de graduación en una de las más veneradas de la historia del cine. Los actores fueron una joven Sissy Spacek en el papel de la adolescente Carrie White, marginada entre su madre y sus compañeros de clase, y Piper Laurie en el papel de Margaret White, la fanática madre religiosa con una fuerte obsesión por realizar sus propias interpretaciones de la Biblia. El dúo madre e hija fueron nominadas en esa ocasión a los Premios Oscar, tanto a Mejor actriz como a Mejor actriz de reparto, respectivamente. Y en 2013 llegó uno de los remakes más esperados de los últimos años, bajo la dirección de Kimberly Peirce (la directora de una película tan especial en su debut en 1999 como Boys Don't Cry), y con un buen tándem actoral para es dúo madre e hija ya icónico: Chloë Grace Moretz (que ya vimos en Cine y Pediatría como la niña de La invención de Hugo) y Julianne Moore (que ya vimos en dos papeles de madre bien diferentes, tanto en Los chicos están bien como en ¿Qué hacemos con Maisie?).

Carrie White es una adolescente introvertida, tímida y retraída que poco o nada tiene en común con el resto de sus compañeros de instituto. Cuando conocemos a su madre Margaret White comprendemos esa auténtica catarsis emocional en la que se encuentra su hija, sometida a insultos, bromas y vejaciones a diario por el resto de compañeros. La madre, hiperpatológica fanática religiosa evangelista, con brotes neuróticos y obsesivos, amargada y sectaria, ha criado a su pequeña Carrie desde el miedo al pecado y a las crueles intenciones del Diablo, la veneración a la Biblia y bajo la más absoluta disciplina y austeridad, generando en su hija ese tipo de rareza nada atractiva que le hará ganar más bien pocos amigos.

Dos escenas permanecen como inolvidables en el espectador. La primera, la vejación a la que es sometida Carrie en el vestuario cuando tiene su primera menstruación y se asusta por no conocer lo que le pasa. Su madre le dice al volver a casa: "Ya eres una muer. Y Dios creó a Eva de la costilla de Adán"; a lo que la hija le recrimina: "No me lo contaste mamá y se rieron de mí". En el remake las burlas de los compañeros pasan por las nuevas tecnologías, cuando cuelgan el vídeo de la burla del baño en Youtube. La rabia y frustración de Carrie le llevan a descubrir su capacidad para la telequinesia. Aún así ella intenta integrarse en el grupo de amigos y así lo anuncia: "La gente piensa que soy rara. Pero no quiero serlo. Tengo que intentar ser una persona normal... hasta que sea demasiado tarde". Y así llegamos a la segunda escena para recordar, la más mítica, la de la fiesta de graduación del instituto. Y la frase para la reflexión: "Cuando provocas a alguien al límite, explota". 

Una película que, más allá del género de terror, tiene varias lecturas sobre el maltrato familiar y el bullying escolar en la psicología de un niño o adolescente. Y surgen algunas preguntas: como ¿dónde está el límite de una persona? o ¿qué podría llegar a pasar si lo sobrepasamos? Y mientras la Carrie de 1976, con una Sissy Spasek perfectamente escogida, es una belleza de película en sí, muy de los setenta, poética, realista y terrorífica a la vez, la Carrie de 2013, con Chloë Grace Moretz, quizás entiende más a sus personajes y se detiene más a conocerles, nos acerca al siglo XXI y ahora el bullying también se viste de cyberbullying a través de los teléfonos móviles y las redes sociales.

Está claro que Carrie es mucho más que una película de terror. O quizás si es el terror por partida doble: el terror de una educación familiar anómala y el terror del acoso escolar. Ya hemos hablado de ambos temas en Cine y Pediatría. Y, en concreto, en el acoso escolar ya hemos visto que puede hablar en español y en todos los idiomas.  


jueves, 14 de septiembre de 2017

Guías NICE: depresión en niños y adolescentes

NICE ha procedido a la actualización de su guía de práctica clínica "depresión en niños y adolescentes. Identificación y manejo". Esta guía fue publicada inicialmente en 2005 y en septiembre de 2017 se ha realizado una actualización de la misma, disponible en la web de NICE.

Como en ocasiones anteriores os ofrecemos acceso a los enlaces que conducen a las recomendaciones de esta guía.

miércoles, 13 de septiembre de 2017

La Pediatría Social, su sociedad y su congreso


La Pediatria Social es una rama del tronco de la Pediatria, la ciencia que se dedica a la atención a la salud de los niños. La Pediatria Social abarca todas aquellas situaciones en las que la salud del niño sufre por una causa externa social y, también, aquellas situaciones de la salud del niño que repercuten sobre su entorno social. Como los niños, habitual y deseablemente, se encuentran en el ámbito familiar que, en si mismo ya es un contexto social, hay muchos que entienden que toda la Pediatría es Social. O que la Pediatría y su práctica, cuando no es social, cuando no tiene en cuenta los orígenes y las consecuencias sociales de la enfermedad y la salud, no es verdadera Pediatría. 

Y de ahí, el valor y la importancia de la Sociedad Española de Pediatria Social (SEPS), una de las sociedades científicas de la Asociación Española de Pediatría. Y uno de los eventos más importantes de la SEPS es su congreso anual: el XXIII Congreso de la SEPS tendrá lugar en Tarrasa los días 17 y 18 de noviembre de 2017 con un título tan atractivo como "Tejiendo alianzas: por una infancia libre (de incomprensión, violencia, ignorancia,...)". 

Y en el que se podrán aprovechar las siguientes mesas redondas: 
1. FORTALECIENDO A LA INFANCIA Y A LA FAMILIA: Ayudar al entorno como estrategia para conseguir un desarrollo correcto. 
2. ADOLESCENTES: ESA ETAPA… 
3. INFANCIA EN ALOJAMIENTO ALTERNATIVO: diversas visiones. 
4. ATENCIÓN A LA COMPLEJIDAD Y A LAS NECESIDADES PALIATIVAS: trabajo interdisciplinar. 
5. LA EXPERIENCIA DEL PACIENTE Y DE LA FAMILIA COMO PALANCA DE TRANSFORMACIÓN: buena práctica en primera noticia. 
6. EXPERIENCIAS, PROYECTOS O PROGRAMAS. 

Y los siguientes talleres: 
1. DIVERSIDAD CULTURAL: conocer, respetar y convivir. 
2. Y TENEMOS QUE SEGUIR HABLANDO DEL ABUSO SEXUAL… 
3. EL PEDIATRA Y LA JUSTICIA: sumando fuerzas. 
4. CONVIVIENDO CON NUEVAS TENDENCIAS EN EDUCACIÓN Y SALUD.  

Pero también una sesión inaugural y otra de clausura, ésta última con un tema de tanta actualidad como "La infancia vulnerable: niños y niñas refugiados". 

Y, asimismo, un Programa paralelo con dos sesiones: 
- Una para profesores: DIAGNÓSTICO, ACTUACIÓN Y PREVENCIÓN DEL ABUSO SEXUAL INFANTIL 
- Otra para padres, madres y otros familiares: VIOLENCIA FILIO-PARENTAL: ¿QUÉ PUEDO HACER COMO PADRE O MADRE? 

Creo que un programa así debe ser compartido, pues son temas de gran interés en el que todos necesitamos mejor formación. 

En este enlace podéis consultar todo el programa, con horarios y ponentes: PROGRAMA
Y aquí el enlace de inscripción: INSCRIPCIÓN.

martes, 12 de septiembre de 2017

Guías NICE: Fiebre en niños menores de cinco años


La fiebre es quizá uno de los principales motivos de consulta en nuestras consultas de pediatría de atención primaria. En niños pequeños, especialmente en el grupo etario menor de cinco años, su valoración adecuada ha de ser especialmente cuidadosa.

NICE publicó en 2013 una guía de práctica clínica sobre la evaluación del niño menor de cinco años de edad con fiebre. En agosto de 2017 se ha publicado la actualización de la misma. La traducción de su título es "Fiebre en niños menores de cinco años: valoración y manejo inicial".

La GPC es de la suficiente importancia como para que desde este blog la difundamos. Como en ocasiones previas os ofrecemos los enlaces de acceso directo a sus diferentes recomendaciones. Esperamos que os resulte de interés.

Recomendaciones:

lunes, 11 de septiembre de 2017

Celebramos las 400 entradas de Cine y Pediatría en el blog


Todo comenzó en Cine y Pediatría con un post un sábado 9 de enero de 2010 y en el que comentábamos: "Este sábado comenzaremos nuestro recorrido por el Cine y la Pediatría, un pequeño entretenimiento iniciado hace más de 10 años en busca de la visión que el séptimo arte proporciona a la infancia (con el niño o adolescente como protagonista, con la visión sobre las patologías pediátricas, etc). Porque el séptimo arte, al igual que los seis anteriores, contienen elementos culturales asociados al entretenimiento. No será una pediatría basada en pruebas, sino en 35 mm. Sólo un juego, una diversión".  

Pues bien, ese juego y esa diversión, que publicó en el blog Pediatría basada en pruebas su primer post un 16 de enero de 2010, bajo el título de "Cine y Pediatría (1). "En el mundo, a cada rato": las prioridades de UNICEF en la infancia" acaba de publicar este pasado sábado su post número 400. Y como cada vez que cerramos una centena, lo celebramos y recordamos, como una reflexión de lo pasado, el presente y le devenir. 

Y en su momento celebramos las primeras 100 entradas de Cine y Pediatría en el blog con un recopilatorio de las películas comentadas hasta entonces. Celebramos la entrada 200 con una película muy especial: La vida de Adèle (Abdallatif Kechiche, 2013), ese vértigo a que nos enfrenta el primer amor. Celebramos la entrada 300 con otra película muy especial también, una película documental que contiene unas imágenes tan duras que pueden herir la sensibilidad del espectador, imágenes de una realidad injusta que todos conocemos, el conflcto de Siria: Sylvered Water, Syria self-portrait (Ossama Mohammed y Wiam Simav Berdixan, 2014) nos despierta de ese posible estado de anestesia moral permanente en que caemos.

Y ha sido este pasado sábado cuando celebrábamos ya la entrada 400 y lo hicimos con una pequeña gran joya como "Aves de paso" (Olivier Ringer, 2015), un conmovedor cuento iniciático que habla sobre la amistad, la sobreprotección de los progenitores, la discapacidad, la superación de los límites o la necesidad de libertad de niños y niñas. Y en este año ya hemos presentado Cine y Pediatría 6, el sexto libro recopilatorio de este proyecto, con el séptimo ya escrito y el octavo en marcha.

Con esta conmemoración de hoy solo hacemos que iniciar el camino a la siguiente centena, el medio millar. Allá vamos y lo conseguiremos si la fuerza, la emoción y la ilusión por el proyecto continúa. Que yo creo que sí, dado el gran número de amigos que nos alentáis en el camino y a las distintas sociedades y festivales que nos seguís invitando a inaugurar o a clausurar eventos científicos o sociales con Cine y Pediatría, una oportunidad para la docencia y la humanización en nuestra práctica clínica. 

Termino con algunas palabras del prólogo que Lary León, oordinadora de proyectos y contenidos de Fundación Atresmedia, dedicó a Cine y Pediatría 6, ella que es una sirena de nuestras vidas: "...Un libro que te invita a poner los cinco sentidos. Una cartelera de lujo en la que hay amor, dolor, rebeldía, poesía, cuentos y lobos, películas que hablan de los miedos, del primer amor, de los secretos del corazón, del tiempo, de las emociones, de la vida y de la muerte. Cine en blanco y negro, en color; películas incómodas, crudas, tiernas, inolvidables".

Nos vemos (y leemos) cada sábado... Os dejamos con el último vídeo de presentación de Cine y Pediatría 6. Ya preparando el 7, el número perfecto.
Quien se anime a adquirirlos, no se arrepentirá, y contribuirá a la continuación del proyecto: aquí el enlace de la editorial Lua Ediciones 3.0 a Cine y Pediatría.

sábado, 9 de septiembre de 2017

Cine y Pediatría (400). Películas así no se debería permitir que fueran "Aves de paso"


¿Cuántas películas habremos visto mi mujer y yo solos en una sala de cine...? Al menos diez en los últimos cinco años. Y esto no tendría importancia si fueran malas películas, pero ocurre todo lo contrario: son pequeñas joyas del séptimo arte, pero que no están avaladas por el "mainstream" ni por Hollywood, lo que en muchas ocasiones viene a ser lo mismo. Y la última película en la que nos ha ocurrido algo así es la que hoy nos convoca y por un título tan poético como la misma película: Aves de paso (Olivier Ringer, 2015). 

Y con esta película celebro la entrada 400 del proyecto Cine y Pediatría: se dice bien, 400 sábados seguidos - sin fallar uno - desde aquel lejano enero del año 2010 en que todo comenzó. Y lo celebro a lo grande, de corazón. Como el corazón que atesora esta joya que, desafortunadamente, casi nadie habrá visto en los cines. 

Porque Aves de paso simula una película infantil, pero atesora grandes mensajes para adultos. Así el tercer largometraje del belga Olivier Ringer, cineasta especialmente concernido con la relación entre sus protagonistas y el mundo natural. Cuenta la sencilla historia de Cathy (Clarisse Djuroski), una niña que vive entre dos padres separados con ideas muy diferentes de la vida, con filosofías de vida incompatibles tal como apreciamos en la primera escena: por su décimo cumpleaños el padre le regala un huevo de pato fecundado, con la intención de que lo incube y sea después su mamá; y su madre le regala un móvil, iPhone para más detalle, y este comentario que no denota buen rollo entre la pareja: "Me preocupa que haya cosas por ahí que no sirven para nada... como tu padre". Cathy tiene una amiga de su edad, Margaux (Léa Warny), afecta de una grave discapacidad y en silla de ruedas, y que por algún detalle de la película sugiere que pueda ser algún tipo de enfermedad muscular. 

Pero lo importante de la película no es ningún tema médico, sino la especial relación entre Cathy, Margaux y el pequeño patito que va a nacer del huevo fecundado. Porque cuando eclosiona el huevo, el patito ve por primera vez a Margaux y no a Cathy y ésta le dice: "Ahora va a creer que eres su mamá". Pero los padres de Margaux, con el instinto protector propio de estas situaciones, no quieren hacerse cargo, pues además tienen pensado para su hija un centro de internación para personas con discapacidad. Y el pato recién nacidos se queda con Cathy y ella le dice: "Yo te cuidaré bien. Intentaré ser una buena mamá. En realidad, tenía que ser tu mamá". 

El patito se ha identificado con Margaux y Margaux se ha encariñado de él. Es entrañable cuando las dos amigas le intentan enseñar a nadar; al ser demasiado pequeño y no conseguirlo Cathy se pregunta "¿Tú crees que le falla algo...?" y Margaux le responde: "Es como yo...". Finalmente los padres donan el patito a una granja, allí donde les testan el sexo y los machos se crían y las hembras se matan. Y es por ello, que para proteger y salvar al pájaro, las dos niñas se escapan y emprenden una aventura de libertad, un periplo en el que descubrirán mucho más de ellas mismas que sobre el rescate de un palmípedo. Porque para Margaux, en su papel de madre ya, su vida adquiere otra dimensión, y también sus reflexiones: "¿Y el patito...? No quiero que acabe en una lata?", "Se va a morir... Qué difícil es morir", "Si fuéramos pájaros sería más sencillo. Iríamos donde quisiéramos cuando nos apeteciera". 

El viaje de las niñas les lleva a una laguna conocida como el Paraíso de los Pájaros. Y es allí donde todos, los padres de las niñas y nosotros como espectadores, descubrimos el valor de la emancipación y los riesgos de la sobreprotección. Porque allí vemos a la imagen de las dos niñas flotando en la laguna con su pato, donde Cathy pregunta "¿Todavía es tan difícil vivir?" y Margaux le responde: "Hoy no". Todo ello lo han observado cada uno de los padres de ambas niñas. Y la escena final del regreso a casa: cada niña con su barca, cada niña con su familia. Y con el fundido negro final una dedicatoria: "A mi pequeña hija que un día me cogió la mano". 

Porque bajo la aparente simplicidad de Aves de paso, se esconde un conmovedor cuento iniciático que habla sobre la amistad, la sobreprotección de los progenitores, la discapacidad, la superación de los límites o la necesidad de libertad de niños y niñas, entre otros temas. Una película cuyo peso recae en las jóvenes debutantes Clarisse Djuroski y Léa Warny, Y emulando a la dedicatoria de esta pequeña joya, en mi post 400 yo también proclamo: "A Cine y Pediatría que un día me cogió el corazón"

No cabe duda de que la llamada fábrica de sueños de Hollywood es la gran apisonadora de la taquilla de cine. Sus películas arrasan en cuanto a número de espectadores, empujando por lo general a la cuneta a las minoritarias y de autor, de comercialización reducida a pesar de que siguen ganando múltiples premios en los más prestigiosos festivales. Son carne de salas escasas, de filmotecas municipales, de canales de televisión especializados y de plataformas de distribución bajo demanda, y sólo las ven los más ávidos cinéfilos, los cuales son conscientes de las maravillas del séptimo arte que se pierde la mayoría del público. La distribución de cine debería evitar que el público desconozca la existencia de películas independientes tan premiadas como Aves de paso.  
Porque Aves de paso se estrenó en España solamente en algunas salas de Madrid, Barcelona, Santiago de Compostela, Alicante, Andalucía y Castilla-La Mancha. Y si el resultado es como el nuestro, puede ser que esta pequeña joya se convierta en su propio título...y películas así no se debiera permitir que fueran aves de paso. 

Y no quisiera terminar esta reseña especial sobre la procedencia de esta película: Bélgica. Porque esta película tan especial desde este país, la acompaño en el recuerdo de otras películas belgas especiales ya en Cine y Pediatría como Totó, el héroe (Jaco Van Dormael, 1991), Ben X (Nic Balthazar, 2007), Alabama Monroe (Felix Van Groeningen, 2012), Color de piel: miel (Laurent Boileau, Jung Henin, 2012) y todas las películas de los hermanos Dardenne, entre ellas Rosetta (1999), El hijo (2002), El niño (2005) y El niño de la bicicleta (2011) Todas pequeñas joyas, tan diferentes como bellas. Y todas ellas se convocan hoy en nuestra  efeméride.

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viernes, 8 de septiembre de 2017

jueves, 7 de septiembre de 2017

"Evidencias en Pediatría": avance del número de septiembre de 2017


Ayer se publicó un nuevo avance de la revista electrónica "Evidencias en Pediatría" correspondiente al mes de septiembre de 2017.

Se han publicado tres artículos correspondientes a las secciones "Artículos Valorados Críticamente" (AVC), "Fundamentos de Medicina Basada en la Evidencia " (MBE) y "Artículos Traducidos" (AT).

AVC:
MBE:
AT:
Desde el equipo editorial de la revista esperemos que encontréis estos artículos de vuestro interés.

miércoles, 6 de septiembre de 2017

Bibliometría e indicadores de actividad científica (IV). Indicadores de impacto basados en las citas (2)


El factor de impacto (FI) es un índice calculado anualmente por Clarivate Analytics (hasta 2016 Thomsom Reuters y, previamente, Institute for Scientific Information) ampliamente utilizado en la evaluación también lo utilizan para valorar la calidad de los trabajos publicados en revistas, otorgando más calificación a los artículos publicados en revistas que ocupan posiciones superiores en los rankings de revistas. 
Como es natural, los investigadores que están sometidos a evaluaciones (profesores de universidad e investigadores, principalmente, pero también personas en formación como becarios de investigación) intentan publicar sus trabajos en revistas que estén bien situadas en los rankings de revistas. Los editores de las revistas también lo utilizan frecuentemente como índice para medir el funcionamiento de su revista y como reclamo para la obtención de más y mejores manuscritos. 

En este artículo se analizan las luces y las sombras del factor de impacto, uno de los indicadores bibliométricos más utilizados en la evaluación de la actividad científica y también uno de los más polémicos. Se indica el método de cálculo, sus críticas y otros indicadores relacionados con él, como el factor de impacto de 5 años y el índice de inmediatez. 
Se describen también otros indicadores alternativos, como el Eigenfactor, el Scimago Journal Rank (SJR) que ofrece el grupo Scimago a partir de los datos de la base de datos Scopus, y el Source Normalized Impact per Paper (SNIP) que propone el Centre for Science and Technology Studies (CWTS) de la universidad de Leiden, en Países Bajos. 

Vale la pena su lectura. Y vale la pena reflexionar sobre ello, por lo que si tenéis un poco de tiempo os aconsejo el enlace que habla de la morbilidad asociada al FI: "impactofilia", "impactofobia" e "impacto¿qué?". Porque no es la primera vez que desde este blog abogamos por menos impactolatría y más racionalidad en la evaluación científica.

Toda la información en el artículo anexo y que también se puede recuperar de la revista Acta Pediátrica Española.


martes, 5 de septiembre de 2017

Guías NICE: Suplemento de vitamina D en grupos de población específicos


De algún modo la vitamina D "está de moda". Y en el pasado mes de agosto NICE procedió a la actualización de su guía de 2014 sobre suplemento de vitamina D en grupos de población específicos.

Estos grupos comprenden, en lo que a nosotors los pediatras nos atañe, los lactantes y niños menores de cuatro años así como gestantes y madres que dan el pecho, especialmente si son adolescentes.

Como en otras guías previas de NICE os ofrecemos los enlaces que se dirigen a las recomendaciones específicas de la guía.

lunes, 4 de septiembre de 2017

Integración de la medicina basada en la evidencia (MBE) y la medicina centrada en el paciente (MCP)


"La medicina basada en la evidencia (MBE) y la medicina centrada en el paciente (MCP) son dos corrientes que han surgido con fuerza en los sistemas sanitarios en los últimos años. La MBE tiene un enfoque poblacional y su objetivo primordial es la generalización y la mejora de los resultados sanitarios en el promedio de los pacientes. La MCP tiene un enfoque individual, busca la particularización y la mejora de los resultados sanitarios en los pacientes individuales. Mientras que el anclaje conceptual de la MBE es la investigación, el de la MCP es el cuidado médico. 

A pesar de que MBE y MCP puedan parecer corrientes antagónicas, los profundos cambios que están teniendo lugar en los sistemas sanitarios, pueden facilitar el progresivo «reencuentro» de la investigación y la práctica clínica. El presente artículo constituye una reflexión sobre cómo los métodos de investigación deberían acercarse al paciente individual y la práctica médica debería acercarse a los futuros pacientes. La MBE y la MCP, al igual que la investigación y la práctica médica, son las dos caras de la misma moneda, que deberían complementarse y nutrirse mutuamente. Es difícil entender que una de ellas pueda alcanzar todo su potencial sin tener a la otra como continua referencia. Porque no debería practicarse una MCP que no estuviese basada en la mejor evidencia disponible, ni es posible imaginar una MBE cuyo objetivo final este alejado del paciente individual".

Este es el resumen de una artículo publicado por el Dr. José Antonio Sacristán en Revista Clínica Española hace 4 años y cuyo contenido se puede revisar de forma completa en este enlace, algo que es deseable para entender bien todo lo anterior. El Dr. Sacristán reúne muchas (y buenas) características, que pudieran estar sesgadas por mi amistad y por haber sido compañeros incluso de Facultad de Medicina, pero no, creo que son objetivas: él, desde su puesto de Director de Fundación Lilly, hace años que abrió este campo de pensamiento y reflexión. 

Y ahora, culmina con la celebración el próximo 19 de septiembre de la I Jornada de Medicina Centrada en el Paciente, una jornada monográfica de de debate y reflexión sobre la MCP, organizada conjuntamente por la Fundación Lilly y el Instituto de Humanidades y Ciencias de la Salud Gregorio Marañón

Quien desee formalizar su inscripción, puede ahora acceder y descargar el PROGRAMA al objeto de que reserve en su agenda la fecha de la Jornada.

sábado, 2 de septiembre de 2017

Cine y Pediatría (399). "Ali" aprende las segundas oportunidades


"Ali tiene dos miedos: miedo a conducir y miedo a enamorarse. Aunque en realidad son el mismo miedo". Con esta introducción la película nos da a conocer a la joven e inconformista Ali, una chica de 18 años que trabaja en un supermercado, que vive con su madre, que se encuentra encarada con todo y con todos, que se protege tras una coraza de mujer fuerte y rebelde. 

Y así, Ali, es como se titula esta película del año 2012 y que recibió el Premio a la Mejor ópera prima en el Festival de Cine de Málaga de ese año. Una película que ha pasado bastante desapercibida y que dese luego nada tiene que ver con otra de similar nombre: Alí (con acento, el biopic del icónico boxeador Muhammad Alí, dirigida por el estadounidense Michael Mann y protagonizada por Wil Smith y Jamie Foxx, una película de espíritu hollywoodense) no es lo mismo que nuestra Ali (sin acento, diminutivo de Alicia, una película que es toda un lección de repaso sobre las segundas oportunidades en el amor de una hija y su madre, dirigida por el sevillano Paco R. Baños y protagonizada por Nadia de Santiago y Verónica Forqué, una película de espíritu indie). 

Ali trata del amor, de las relaciones humanas, de la superación de los miedos e inseguridades y de las segundas oportunidades. Como nos recuerda su director, "En el país de Ali, los niños juegan a ser mayores, los adultos se comportan como adolescentes y los adolescentes - como casi siempre - se quedan a medio camino de todo". 

Ali (Nadia de Santiago) no soporta las continuas depresiones de su enamoradiza madre (Verónica Forqué): "A ti qué te pasa mamá. Es que no aprendes. Eres una enferma". Su madre intenta explicarse: "Es mi pareja. Y no tienes ningún derecho a faltarle al respecto, ni a él ni a mí", ante lo que su hija reflexiona: "¿Y a mí quién me respeta?". Y todo eso le ha obligado a madurar a marchas forzadas y, además, le han hecho temer al amor: "Yo no pienso, soy como tú, mamá.... Les metes en casa, te enamoras, les haces la vida imposible, te dejan y te quedas echa una mierda"

Ali se defiende frente al amor, pero la aparición de dos hombres en su vida amenaza con romper su burbuja: por un lado, su madre tiene un novio nuevo, Antonio, un tipo bastante gafe; y por otro, Julio, un compañero del supermercado del que Ali no ha podido evitar enamorarse. Mientras tanto, ella pasa los ratos libres con tres amigas, y cuyas conversaciones nos hacen rememorar la película Barrio (Fernando León de Aranoa, 1999), conversaciones tan frescas como habituales en esa intrascendental vida a la que sobreviven como adolescentes sin rumbo: "Bueno, ¿bailamos o nos quitamos las bragas?", "Creo que voy a hacerme lesbiana".

Ali fuma constantemente y nos dice: "Desconfía de todo lo que no puedes hacer mientras fumas". Y desde que Ali fuma, su madre ha tenido cinco novios y cinco depresiones. En las cinco le ha tocado hacer de madre de su madre y eso le ha hecho ser como es, aunque no lo sepa. Ali está enamorada de Julio pero no quiere aceptarlo, pues para ella es más fácil seguir viviendo en el país invulnerable de Ali que cruzar al país de Alicia, porque nada de lo que le rodea le parece una maravilla. Pero el amor sincero de Antonio hacia su madre y de Julio hacia ella hacen que la aparente seguridad de su pequeño universo se empiece a resquebrajar.

Porque la película Ali está divida en varias partes (Ali y las olas del mar, Ali en la calle de los congelados, ...) y cada parte va precedida de un accidente de tráfico. Y por ello, los recurrentes pensamientos de nuestra protagonista: "Los coches rojos son los que más accidentes tienen. Y los negros los que más buscan". Y a un vecino que le ayuda a aprender a conducir, ella le comenta: "Prefiero ser una incrédula a una enferma mental".

Y esta es nuestra Ali, siempre a la defensiva, sardónica, contradictoria,... Esta es nuestra Ali, quien trabaja en un supermercado, como lo hacía Rosalía, otra adolescente protagonista de la película argentina Pequeños milagros (Eliseo Subiela, 1997).

Y así es como Ali nos enseña el valor de las segundas oportunidades en este milagro que se llama superar la adolescencia.