jueves, 21 de junio de 2018

Ponencias de la 14.ª Reunión Anual de la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPap)


En el transcurso del último Congreso de la asociación Española de Pediatría celebrado en Zaragoza tuvo lugar también la 14.ª Reunión Anual de la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPap).

Como viene siendo habitual es posible consultar el texto completo de las diversas ponencias, de forma libre y gratuita, en un suplemento especial de la Revista Pediatría de Atención Primaria.

Desde este blog queremos contribuir a la difusión de estos textos. Podéis acceder a los mismos desde los siguientes enlaces. Que los disfrutéis.

Mesa debate
Flashes pediátricos AEPap
Seminarios
Talleres

miércoles, 20 de junio de 2018

Cómo elaborar un póster científico


Hace poco más de dos años tuve el honor de prologar el libro "CÓMO ESCRIBIR ESCRITURA CIENTÍFICA BIEN ESCRITA" de Ángeles del Castillo Aguas, a quien ya me une un lazo especial, tanto virtual (diario) como presencial (ocasional, y en breve en la Reunión MEDES). Un texto de 93 páginas justo y necesario porque la comunicación científica escrita tiene unas normas y lenguaje, a diferencia del lenguaje literario (u otros), que debe cumplir unos requisitos mínimos de objetividad, rigor y claridad. 

Pues bien, hace tres meses recibí un casa un regalo con esta dedicatoria: "Para Javier con cariño. Espero seguir aprendiendo de ti. Un abrazo. Ángeles". Y el regalo no era otro que su segundo libro, bajo el título de "CÓMO ELABORAR UN PÓSTER CIENTÍFICO". Y siguiendo un esquema similar al anterior, en este caso con 76 páginas y también 6 capítulos, nos adentra, con ejemplos muy prácticos, al entorno de este medio de comunicación científica tan conocido, pero que tan pocas veces nos han enseñado a cómo hacerlo bien. Pues bien, esta es la oportunidad... 

Hace unos años, dentro de la serie Comunicación científica de la revista Acta Pediátrica Española, dedicamos un capítulo a esta materia: "Claves para elaborar un buen póster científico". Y que luego formaría parte del libro, de amplia difusión, "Claves para sobrevivir a la publicación biomédica", junto a otros 12 capítulos y 12 temas más. Pues aún así, y aunque no me resultaba un tema ajeno, he aprendido, gracias a la capacidad docente de su autora, y quizás porque ella tiene muy claro la primera fase de su introducción: "En muchas ocasiones lo sencillo resulta muy complicado...". En este caso, os puedo asegurar que hasta lo complicado lo hace sencillo... y útil. Y este libro está elaborado con el mismo cariño y mimo que su primogénito. 

Gracias a Ángeles del Castillo Aguas, filóloga y especialista en textos médicos, por tu capacidad docente. Y, sin duda, por tu amistad. 

El libro lo encontraréis en la editorial Fundación Alcalá o en Amazon.

martes, 19 de junio de 2018

Algoritmos AEPap: Dolor de rodilla en el niño


La AEPap sigue publicando esas excelentes herramientas para la consulta que son sus algoritmos.

Los problemas musculoesqueléticos son uno de los principales motivos de consulta, especialmente en niños mayores y adolescentes. El algoritmo que queremos contribuir a difundir a través de este blog se centra en el dolor de rodilla.

Puede accderse al mismo en varios formatos:

Verisón resumida en formato html.
Versión ampliada en formato pdf.

Por último puede consultarse también desde el SlideShare insertado bajo estas líneas.


lunes, 18 de junio de 2018

Controladores y estrategias para evitar la sobreutilización sanitaria en Atención Primaria


En este blog estamos comprometidos con la prevención cuaternaria. Es decir, estamos comprometidos contra la sobreutilización de intervenciones diagnósticas, terapéuticas y pronósticas. Y a favor de movimientos como "Do Not Do Recommendations", "Less is More" o "Choosing Wisely". Es decir, de promover un modelo de medicina cercana, científica y humana, una medicina que intente ofrecer la máxima calidad con la mínima cantidad (de intervenciones) y en el lugar más cercano al paciente. 

Y por ello, a través de un grupo de trabajo, llevamos un tiempo embarcados en trabajar estos aspectos en el campo de la Atención Primaria y en sus distintos niveles (medicina general, pediatría y enfermería). 

Hace unos meses publicamos, en esta línea, el estudio "Grado de conocimiento de la campaña Compromiso por la Calidad y de las recomendaciones No Hacer en Atención Primaria" publicado en Anales del Sistema Sanitario de Navarro, y hoy divulgamos nuestro estudio "Drivers and strategies for avoiding overuse. A cross-sectional study to explore the experience of Spanish primary care providers handling uncertainty and patients’ requests" publicado en BMJ Open, una revista de primer cuartil de JCR en el área de Medicine, General & Internal. 

Podéis consultar el artículo completo en este enlace. 

Por el interés del tema, os dejamos el resumen al mismo. 

Objectives: Identify the sources of overuse from the point of view of the Spanish primary care professionals, and analyse the frequency of overuse due to pressure from patients in addition to the responses when professionals face these demands. 

Design: A cross-sectional study. 
Setting: Primary care in Spain. 
Participants: A non-randomised sample of 2201 providers (general practitioners, paediatricians and nurses) was recruited during the survey. 
Primary and secondary outcome measures: The frequency, causes and responsibility for overuse, the frequency that patients demand unnecessary tests or procedures, the profile of the most demanding patients, and arguments for dissuading the patient. 

Results: In all, 936 general practitioners, 682 paediatricians and 286 nurses replied (response rate 18.6%). Patient requests (67%) and defensive medicine (40%) were the most cited causes of overuse. Five hundred and twenty-two (27%) received requests from their patients almost every day for unnecessary tests or procedures, and 132 (7%) recognised granting the requests. The lack of time in consultation, and information about new medical advances and treatments that patients could find on printed and digital media, contributed to the professional’s inability to adequately counter this pressure by patients. Clinical safety (49.9%) and evidence (39.4%) were the arguments that dissuaded patients from their requests the most. Cost savings was not a convincing argument (6.8%), above all for paediatricians (4.3%). General practitioners resisted more pressure from their patients, while nurses admitted to carrying out more unnecessary procedures. 

Conclusion: Satisfying the patient and patient uncertainty about what should be done and defensive medicine practices explains some of the frequent causes of overuse. Safety arguments are useful to dissuade patients from their requests.

sábado, 16 de junio de 2018

Cine y Pediatría (440). “The Florida Project” y ese otro Disneyland


En el año 2009, el británico Danny Boyle nos regaló la película Slumdog Millionaire, en lo que fue un pequeño milagro, pues pocas películas han sido capaces de contar tantas desgracias alrededor de la infancia (pobreza, marginación, delincuencia y prostitución juvenil, maltrato y mafias de niños, etc.) y simular un cuento de hadas en las calles de Mumbai, con un final feliz que despierta una sonrisa y energía positiva. Y en el año 2017, el estadounidense Sean Baker nos sorprende con la película The Florida Project, una nueva joya del indie americano, una obra visualmente única y sencilla, un retrato irónico sobre un barrio chabolista, la residencia de protección oficial The Magic Castle, colindante con el mayor imperio vacacional de Estados Unidos: Disneyland. La pequeña historia veraniega de tres niños que viven rodeados de pobreza, malnutrición, drogas y prostitución – por obra y gracias de sus progenitores -, pero que el director pinta de color toda esta miseria para amortiguar el golpe en el espectador y transmitir algo de alegría de esa infancia maltratada, aunque ellos no lo saben. 

En la primera escena dos niños y una niña de entre 6 y 7 años se dedican a escupir en un coche y a insultar a los adultos en lo que parece un motel barato lleno de colores a las afueras de Orlando (Florida)… Edificios con colores vivos, pero nada habituales: morado, rosa, naranja, amarillo, verde… El lugar recibe el nombre de Magic Castle Hotel y enseguida comprobamos que no es un castillo y tiene poca magia las familias que allí viven. 

Los tres niños son Moonee (espontánea Brooklynn Prince) y Scooty, quienes le hacen un tour guiado por el motel donde viven a su nueva vecina Jancey: "Nadie coge el ascensor porque huele a pis. Aquí vive una que se cree que está casada con Jesús. A este hombre le viene a buscar la policía todo el rato". Y todo ocurre en esos días de verano repleto de juegos, helados y travesuras. Porque cualquier cosa sirve para la travesura, alguna de ellas subida de tono (como quemar unos viejos apartamentos), en estos chicos que viven con poco control familiar en sus familias unifamiliares: en el caso de Moonee vive con una joven y bella madre tatuada, Hally (Bria Vinaite, a quien el director encontró a través de las redes sociales), sin trabajo y que alterna la prostitución ocasional con intentar vender a los turistas perfumes baratos comprados en un supermercado o simplemente con pedirles dinero; en el caso de Scooty su madre trabaja de camarera y Jancey fue acogida por su abuela cuando su madre dio a luz a los 15 años y se quiso deshacer de ella. Mujeres sin demasiada educación, familias sin orden ni concierto, donde no es difícil entender que a sus hijos les acompañe un lenguaje soez y su falta de normas y límites. Todas estas mujeres luchan ante la adversidad mientras crían a sus hijos solas. 

Y así avanza el verano. Y alrededor de sus juegos se intuye en los adultos que les rodean la prostitución, se intuye la pederastia, se intuye algo que no es bueno alrededor de la infancia. Y se intuye de forma sutil, pero agonizante, hasta que llegan a actuar los Servicios Sociales. Porque vemos como Moonee se alimenta de "fast food", golosinas y comida basura, como su madre, convive con el humo de su tabaco y sus porros, y se cuela para desayunar en los hoteles de la zona. Porque Moonee sueña con ir a Disneylandia, pero lo más cerca que ha estado es en este motel barato de colores, y porque lo más parecido que Moonee tiene a un padre es Bobby (contenido Willem Dafoe, nominado al Oscar a Mejor Actor Secundario), el gerente-conserje del motel, un hombre cauto y diligente que está en todo y para todos dentro de un vecindario muy peculiar, tan peculiar como el color de las paredes de sus viviendas. 

Prometía ser un verano inolvidable, donde los niños ríen, se entretienen con lo poco que tienen y dicen tacos más grandes que sus diminutos cuerpos. Son maleducados, deslenguados y adorables granujas que sacan de quicio y revitalizan con su energía a cada inquilino del motel. Porque The Florida Project no es una película coral pese a los muchos personajes que intervienen, sino un relato con dos puntos de vista: el de Moonee, sus travesuras y la relación con su madre, y el de Bobby, el ángel guardián de tan peculiar lugar. 

Y al final, las palabras de Moonee a los agentes de los Servicios Sociales: “¿Por qué dice que me voy con otra familia?... ¿Esos polis se van a llevar a mi mamá?”. Y por ello se escapa en busca de Jancey, a quien dice: “Eres mi mejor amiga y esta puede ser la última vez que te vea”. Y al final las dos niñas, cogidas de la mano, y en un largo travelling que las sigue de espaldas, llegan a Disneyland y cuando vemos el castillo de Cenicienta llega el fundido en negro… y el final. Como si estas niñas huyeran hacia una infancia diferente… 

Sencillamente porque muchas infancias no son como Disneyland. Quizás porque no siempre sus familias son una bella atracción.

 

viernes, 15 de junio de 2018

Protocolo para el diagnóstico precoz de la enfermedad celiaca

Editado por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad y el Servicio de Evaluación del Servicio Canario de la Salud (SESCS), está a disposición de todo el mundo el Protocolo para el diagnóstico precoz de la enfermedad celíaca.

Elaborado con metodología MBE, ofrece una visión actualizada de la enfermedad celiaca y, por supuesto, de su abordaje diagnóstico.

La referencia del documento es la siguiente:

Grupo de trabajo del Protocolo para el diagnóstico precoz de la enfermedad celíaca. Protocolo para el diagnóstico precoz de la enfermedad celíaca. Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad. Servicio de Evaluación del Servicio Canario de la Salud (SESCS); 2018.

Podéis acceder al mismo a través de este enlace. También, desde el SlideShare insertado bajo estas líneas.



jueves, 14 de junio de 2018

"Health Evidence": revisiones sistemáticas del mes de junio de 2018


"Health Evidence" ha publicado su selección de resúmenes de revisiones sistemáticas (RS) de interés pediátrico correspondientes al mes de junio de 2008. Como es habitual vienen clasificadas según su nivel de calidad metodológica.

Esperamos que resulten de vuestro interés.

RS de calidad metodológica calificada como fuerte:



RS de calidad metodológica calificada como moderada:

miércoles, 13 de junio de 2018

CONTINUUM, pasado, presente y futuro


En el reciente 66 Congreso Nacional de Pediatría celebrado en Zaragoza tuvo lugar para presentar los proyectos que la Asociación Española de Pediatría (AEP) considera claves en su desarrollo. Y uno de estos proyectos, un año más, corresponde a la plataforma de formación virtual, Continuum. 

Porque no hemos cumplido 5 años, pero ya podemos hablar de un pasado, un presente y un futuro de Continuum. 
a) PASADO: 
Un pasado en 5 pasos: 
- El comienzo: en marzo de 2012, cuando el Prof. Serafín Málaga, presidente de la AEP, propuso a los doctores Javier González de Dios y Francisco Hijano desarrollar una web para cursos on line. 
- La idea: generada durante 18 meses (una doble gestación, sin prisas pero sin pausas) en donde se estableció el esquema general de la plataforma (una idea ampliada de la inicial), se generó el nombre (Continuum) y se comenzó a trabajar con un servicio técnico (Exlibris, actualmente Lúa Ediciones). 
- La realidad: en septiembre de 2013 se inaugura la plataforma tal como hoy la conocemos, con sus secciones de Formación y sus secciones de Información. 
- El equipo: punto clave fue el elegir (y no equivocarnos lo más mínimos) a los coordinadores de cada sección; con ellos un buque tan complejo navega ya solo. 
- Los destinatarios: cualquier profesional sanitario vinculado a la infancia y adolescencia, esencialmente pediatras y vinculados a la AEP (pero no exclusivo y de hecho una visión de inicio es que Continuum pase del portal de formación de la AEP a la "universidad" en español). 

b) PRESENTE: 
Un presente en 8 secciones: 
- 5 de Formación individualizada (Artículo Destacado, Novedad Bibliográfica, Artículo Destacado, Caso Clínico Interactivo y Píldora Formativa) y 1 de Formación tutorizada (Cursos de Formación, la joya de la corona de Continuum). 
- 2 de Información: #SabesQué_ContinuumAEP (para difundir la Biblioteca y las Herramientas para la consulta) y Continuum 2.0 (en Twitter, Facebook y Pinterest). 

Un presente en 5 datos (en 57 meses): 
- Usuarios (690.000) y páginas vistas (más de 15 millones) 
- Países: 45% de España y 55% de Latinoamérica (pero con sucesivo incremento de este último porcentaje) 
- Actividades didácticas: 571 de Formación y 1476 de Información 
- Créditos de FMC: más de 132.000 (la mayoría a través de los Cursos de Formación) 
- Autores que han participado (1.360) y Competencias adquiridas del GPEC (5.658) 

Un presente en 5 mensajes: 
- Un proyecto de TODOS y para TODOS 
- Desarrolla una Formación basada en competencias, sustentada en un programa curricular elaborado por expertos internacionales en pediatría 
- Permite un aprendizaje autogestionado del alumno en función de sus necesidades 
- Ayuda a elaborar un PORTFOLIO formativo personalizado, que puede ser la base para una futura recertificación 
- Formación “Just in TIME” y “Just in CASE” 

c) FUTURO: 
La VISIÓN de Continuum en 5 novedades: 
- Actualización de Pediatría 
- Continuum y GuiaSalud 
- Consensos AEP 
- Diplomas universitarios 
- PreparoMiRotaciónPor (pero esto lo comentaremos con detalle en otro post). 

Continuum, un ejemplo cuando damos la vuelta a la M y la transformamos en W, cuando pasamos del M(e) al W(e). Mi agradecimiento especial y expreso a mi alma gemela, a Paco Hijano, con el que presentamos en conjunto este proyecto y cuya foto inicia este post. 

Os dejamos la presentación completa en este enlace.

lunes, 11 de junio de 2018

Hacia una Medicina Apropiada en el siglo XXI


El futuro de la medicina actual debe caminar hacia una sanidad más segura, eficiente y sostenible. Una práctica clínica que intenta resolver de la mejor forma posible la ecuación entre “lo deseable, lo posible y lo apropiado”, teniendo presente que la medicina es una ciencia sembrada de incertidumbre, variabilidad en la práctica clínica, sobrecarga de información, aumento de demanda y limitación de recursos. Un modelo de medicina cercana, científica y humana, una medicina que intente ofrecer la máxima calidad con la mínima cantidad (de intervenciones) y en el lugar más cercano al paciente. 

Y el camino para conseguir esto en la medicina del siglo XXI se basa en varios pilares, como los programas de calidad y seguridad del paciente, la participación de los ciudadanos en el debate sanitario, la humanización de la práctica clínica, así como el profesionalismo y la Medicina Apropiada (Right Care). 

Y aquí surge un concepto aparentemente nuevo, la Medicina Apropiada, pero que no es tal, pues en realidad consiste en revisar lo que hacemos en sanidad por el bien del paciente y de la sociedad, en cuestionar nuestras prácticas rodeadas de exceso de pruebas diagnósticas, intervenciones terapéuticas y programas de prevención. Porque en la Medicina Apropiada se intenta que el paciente sea el verdadero centro de la asistencia y que su seguridad guíe la práctica sanitaria, siempre en un entorno de las mejores pruebas científicas que nos lleven a adoptar la mejor toma de decisiones clínicas. 

Y para abordar el concepto ampliado de la Medicina Apropiada cabe establecer la conexión de diversos campos, incluso paradigmas ya. Alrededor del paciente como centro de la asistencia nos adentramos en el campo de la Medicina centrada en el paciente y de la Evidencia basada en la medicina (como contrapunto de la tan repetida Medicina basada en la evidencia). Y alrededor de la seguridad en la práctica clínica conviene revisar los conceptos de Prevención cuaternaria y diversas campañas (Choosing Wisely, Do Not Do, etc.). 

Y en este recién celebrado 66 Congreso Nacional de la Asociación Española de Pediatría tuve la oportunidad de moderar la Mesa redonda “Sobre la medicina apropiada, esa que todos llevamos dentro” y con dos amigos conocedores del tema: el Dr. Carlos Ochoa (Hospital Virgen de la Concha, Zamora) con la ponencia "Cuando el "siempre lo hemos hecho así" no vale" y el Dr. Roi Piñeiro (Hospital de Villalba, Madrid) con la exposición de su estudio "Comprobando lo que hacemos. Proyecto Apropiado". Y todos estaremos con ello en busca de la Medicina Apropiada: porque se lo merecen los pacientes y la sociedad, porque es lo correcto para la sanidad y los sanitarios, porque es bueno ponerlo en práctica en el siglo XXI. 

Y para ello, mézclese a dosis justas y con prudencia la Medicina basada en la evidencia, la Evidencia basada en la medicina, la Medicina centrada en el paciente, la prevención cuaternaria y cualquiera de los movimientos para mitigar la sobreutilización en sanidad, y estaremos en el camino de la Medicina Apropiada. De hecho, todos estamos en ese camino. Pues como dice el titulo de esta mesa redonda, es la Medicina Apropiada que todos llevamos dentro. Unos de forma más consciente que otros. Y el objetivo de esta Mesa redonda ha sido intentar crear un poco de más conciencia sobre ello. 

En esta presentación podéis revisar mi ponencia sobre ¿Qué es la Medicina Apropiada? Espero que tengáis un apropiado día, una apropiada vida y, a ser posible, una Medicina apropiada.

 

sábado, 9 de junio de 2018

Cine y Pediatría (439). “Custodia compartida”, los hijos como trinchera


Se denomina como custodia compartida a la situación legal mediante la cual, en caso de separación matrimonial o divorcio, ambos progenitores ejercen la custodia legal de sus menores de edad, en igualdad de condiciones y deberes sobre los mismos. A diferencia de la custodia monoparental, donde la guardia y custodia de los menores no emancipados se concede a uno solo de los progenitores, por costumbre la madre, la custodia compartida ofrece la oportunidad a los padres de custodiar a los hijos en igualdad de condiciones y con los mismo derechos y deberes, y garantizar a los hijos su educación, alimento, hogar, salud y cualquier otra circunstancia.  La custodia compartida puede ser conjunta o alterna (por periodos alternos de meses, semestres o incluso años) y siempre suele eliminarse el pago de la pensión alimenticia, puesto que se supone que cada progenitor se hace cargo de los gastos de sus hijos durante el periodo en que viven con ellos y el resto se soluciona a medias. 

Cuando en España se introdujo la custodia compartida en el Código Civil en el año 2005, solo un 2% de las familias se acogieron a esta opción, y actualmente ronda en el 30%, aunque muy desigual por Comunidades (40% en Cataluña frente al 8% en Extremadura). Y aunque la ley parece clara, existen aún dudas con la custodia compartida y situaciones en que no es conveniente para nadie, ya sea por motivos laborales, geográficos o por la existencia de conflictos muy graves, como en casos de violencia de género. 

Pero también nos referimos a con este término al título de una película francesa del año 2017, la ópera prima de su director, Xavier Legrand y por título, así: Custodia compartida, la inolvidable historia de una familia rota por la separación y donde un padre violento obtiene la custodia de su hijo. Una película denuncia en francés – y hablando de cine esto comienza a ser una garantía – que nos deja atados a la butaca y perplejos al enseñarnos una realidad tan a nuestro lado que nos olvidamos del horror que puede llegar a significar. 

Myriam (Léa Drucker) ha decidido dejar a Antoine (Denis Ménochel) y solicitar el divorcio para escapar de su comportamiento violento. Cuando pide la custodia de sus hijos para protegerlos de la ira de su marido, el juez del caso decide concederla compartida entre ambos cónyuges, lo que creará un conflicto de difícil solución. Consciente de que es víctima de un padre celoso y posesivo y de que debe proteger a su madre, el pequeño Julien (Thoms Gioria), de 11 años, vivirá una situación límite y hará todo lo que esté en su mano para que no ocurra lo peor. Y es así como Julien se ve forzado a compartir su vida con su padre por una decisión judicial, lo que no le ocurre a su hermana Joséphine (Mathilde Auveneux), a punto de cumplir los 18 años. 

Custodia compartida es una película escrita y dirigida por el debutante Xavier Legrand con la que logró el premio a mejor director y mejor ópera prima en el Festival de Venecia 2017, o también el premio Otra Mirada en el Festiva del San Sebastian, o también el premio a Mejor director y Mejor ópera prima en Cannes. Tras el cortometraje Antes de perderlo todo, por el que consiguió una nominación al Oscar, Legrand trata de nuevo un drama social sobre la violencia de género, en el que vemos a un hombre dispuesto a todo con tal de regresar con la mujer que le ha dejado por su comportamiento agresivo. Inspirándose en títulos como Kramer contra Kramer (Robert Benton, 1979), El resplandor (Stanley Kubrick, 1980) y La noche del cazador (Charles Laughton, 1955), Legrand expresa la complejidad de una separación con hijos de por medio en un contexto donde la violencia doméstica aterroriza a personajes y espectadores (esto es clave, una violencia que tortura nuestra conciencia), testigos directos de las dudas que la actitud del padre siembra en el juez, la presión a la que está sometido el hijo pequeño y el terror de la esposa acosada. A través de las perspectivas de los hijos, la película aborda las consecuencias de vivir en un ambiente tan asfixiante, que provocan que el pequeño quiera proteger a su madre, mientras la hija adolescente espera a ser mayor de edad para huir del conflicto familiar. Porque como nos recuerda su director, en la violencia doméstica los niños son las víctimas olvidadas. 

Una película difícil de olvidar, con dos momentos clave, el principio y final de la película, cada una de ellas de unos 15 minutos de duración. Introducción y desenlace que dejan un nudo de 60 minutos en medio que no tiene desperdicio. 
- En la introducción asistimos a una larga y tensa escena de un juicio lleno de primeros planos de Myriam, Antoine, sus abogados y la jueza, quien llega a preguntarles: “¿Cuál miente más de los dos…?”. Y la justificación del padre: “Yo solo quiero tener noticias de mis hijos”
- Un nudo en el que Julien transita en su custodia compartida entre la nueva vivienda de alquiler con su madre y el tiempo con su padre (al que llaman “ese”), en el que somos testigo del sufrimiento que los hijos pagan por los errores de los padres, esa vulnerabilidad extrema (“No me extraña que tus hijos no quieren verte” le dice el abuelo paterno a su hijo Antoine) y esa inocencia de la infancia amenazada (“Te has vuelto tan mentiroso como tu madre… Soy tu padre y tengo derecho a saber dónde vives”). Una película que se ve con el corazón en un puño y que nos introduce en medio del conflicto familiar y que nos aterroriza con las palabras del chico: “No quiero que pegues a mamá”
- Y el desenlace se convierte en un retrato genial (que no bello) del desamparo y del horror en esa vivienda más cercana de lo que pensamos. Todo comienza con una insistente llamada en el timbre de los megáfonos a media noche… y a partir de ahí casi la tragedia. Y la voz a través de la puerta del baño de una policía: “Se acabó señora, pues salir”. Pero no es cierto, la tragedia permanece y no ha hecho más que comenzar. Y el daño en el corazón y la mente de los hijos se mantiene… 

El director Xavier Legrand había ensayado una similar historia de malos tratos en su corto previo, Antes que perderlo todo (2013), protagonizado por los mismos actores de Custodia compartida, Léa Drucker y Denis Ménochet. El largometraje expande con inteligencia y tacto, sin tremendismos pese a que algunas situaciones resulten muy virulentas, la visión certera de una historia de violencia de género. Porque esta película espléndida marca un antes y un después. Una visión implacable. 

Una película para no olvidar que los hijos no pueden ser la trinchera de nuestras guerras como adultos. Que en una separación familiar todos pierden… más o menos. Que el que sea frecuente y habitual no le quita ni importancia ni gravedad. Y que los adultos/padres podemos hablar por los niños/hijos, pero no sentir lo que ellos sienten.

 

miércoles, 6 de junio de 2018

Libro "Cine y Pediatría 7", la adolescencia de un proyecto


Un año más, un Festival de Cine de Alicante más, un Congreso de Pediatría más... y un nuevo libro del proyecto "Cine y Pediatría" llega a las librerías (y a Amazon). La presentación oficial de Cine y Pediatría 7 tuvo lugar el pasado 30 de mayo en el 15 Festival Internacional de Cine de Alicante y también estará presente a partir de mañana en el 66 Congreso Nacional de la Asociación Española de Pediatría que se va a celebrar entre el 7-9 de junio en Zaragoza.

Y es así como se desgranan las celebraciones: 
- En el año 2012, publicamos Un sueño hecho realidad: el libro "Cine y Pediatría 1"
- Y en este año 2018, "Libro "Cine y Pediatría 7", la adolescencia de un proyecto".

Y con Cine y Pediatría 7 llegamos a la adolescencia de un proyecto que lleva en movimiento desde enero del año 2010 y que tantas satisfacciones profesionales y personales me ha deparado. Un proyecto que ha sido invitado en estos años a festivales de cine y congresos científicos – tanto nacionales como internacionales -, que se ha hecho presente en universidades, hospitales, congresos científicos, asociaciones de enfermos y entre docentes.
Es Cine y Pediatría, por tanto, un proyecto que se ha puesto de moda y que es invitado a inaugurar jornadas o a clausurar cursos y congresos. Porque C&P es un proyecto que une ciencia y arte, docencia y humanización, que transforma el cine en conciencia a través de las emociones y reflexiones que nos devuelve el color y calor de las más de 500 películas de los cinco continentes analizadas hasta la fecha.

Y con ello Cine y Pediatría ha llegado a la madurez del número perfecto, a la adolescencia de un proyecto que está haciendo realidad su principal objetivo: que nos atrevamos a PRESCRIBIR PELÍCULAS. Y con Cine y Pediatría 7 llegamos a la ADOLESCENCIA de un proyecto. Porque ya el gran François Truffaut dijo “La adolescencia es como un segundo parto. En el primero nace un niño y en el segundo, un hombre o una mujer. Y siempre es doloroso”. Y hoy, como veréis en el vídeo posterior, queremos homenajear la adolescencia de Cine y Pediatría con una reivindicación. Reivindicar la adolescencia como un género cinematográfico y que el cine sea una oportunidad para ayudar a entender esta época de la vida de una persona que en muchos casos es "una tierra de nadie", donde se es demasiado mayor para ser un niño y demasiado joven para ser un adulto. 

Centenares de películas con la adolescencia y adolescentes como protagonistas, para ver con otros ojos a través de la observación narrativa, y poder “prescribir” estas historias a pediatras y demás sanitarios, a educadores, a padres y a los propios adolescentes. Por todo ello, pensamos que es bueno "prescribir" películas sobre adolescentes. Y enumeraremos algunos ejemplos.

a) Adolescentes en las "consultas sagradas", identifi-cadas como aquel encuentro médico-paciente que es digno del mayor respeto, atención y tiempo. Por tanto, que no puede ser una consulta apresurada condicionada por los 10 minutos por paciente y donde el tema que convoca es de suficiente importancia para el adolescente y su familia como para atenderle en calidad y cantidad de tiempo. Una consulta que merece una comunicación amable, cálida, digna, empática, respetuosa y serena con el paciente, donde se cuida el tiempo y el lugar, y conllevan un estilo de práctica que hace fluidas las relaciones médico-paciente presentes y futuras.

Y en Cine y Pediatría queremos destacar al menos dos "consultas sagradas": el embarazo en adolescentes y el cáncer en adolescentes. Y el ejemplo de algunas películas nos pueden ayudar.

Historias de adolescentes embarazadas, entre el cine y la realidad: la historia de Jo en Un sabor a miel (Tony Richardson, 1961), de Aviva en Palíndromos (Todd Solondz, 2004), de Magdalena en Quinceañera (Richard Glatzer y Wash Westmoreland, 2006), de Juno en Juno (Jason Retiman, 2007), de Claireece "Precious" en Precious (Lee Daniels, 2009), etc.
Cuando la oncología pediátrica es la protagonista: la historia de Miguel Ángel en 4ª Planta (Antonio Mercero, 2003), de Kate en La decisión de Anne (Nick Cassavetes, 2009), de Oscar en Cartas a Dios (Éric-Emmanuel Schmitt, 2009), de Sam en Vivir para siempre (Gustavo Ron, 2010), de Antonio en Maktub (Paco Arango, 2011), etc.

b) Adolescentes en la "tierra de nadie", porque los adolescentes son demasiado jóvenes para ser adultos, demasiado mayores para ser niños. Adolescentes algunas veces sin rumbo y que necesitan ser reorientados. Y quizás algunas películas se puedan "prescribir" para mejorar la comunicación y educación por parte de la familia y centros escolares. La referencia a estas películas podría ser enorme, pero vamos a elegir 15 películas a través de sus 15 adolescentes protagonistas, habiendo elegido para ello a 15 protagonistas extremos. Y que exponemos por orden cronológico de estreno de cada película.
• La historia de Telly en Kids (Larry Clark, 1995), de Howie en L.I.E. (Michel Cuesta, 2001), de Liam en Felices dieciséis (Ken Loach, 2002), de El Polaquito en El Polaquito (Juan Carlos Desanzo, 2003), de Tracy en Thirteen (Catherine Hardwicke, 2003), de Tano en 7 vírgenes (Alberto Rodríguez, 2005), de Shaun en This is England (Shane Meadows, 2006), de Lola en LOL (Lisa Azuelos, 2008 y 2012), de Mia en Fish Tank (Andrea Arnold, 2009), de Oliver en Submarine (Richard Ayoade, 2010), de Butch, David y Ángel en Dog Pound (Kim Chapiron, 2010), de Charlie en Las ventajas de ser un marginado (Stephen Chobsky, 2012), de Alejandra en Después de Lucía (Michel Franco, 2012), de Jasna en Klip (Maja Milos, 2012), de Malony en La cabeza alta (Emmanuelle Bercot, 2015), entre otros muchos.

Os animamos a prescribir películas a vuestros hijos adolescentes, a vuestros alumnos adolescentes, a vuestros pacientes adolescentes. Y también para prescribirlas a nosotros mismos, porque es importante acercarnos a los adolescentes y comprender algunos aspectos de "ese segundo parto" del que nos hablaba Truffaut.

Y hoy inauguramos el número 7, nuestra adolescencia con este número mágico, que lleva en su portada la magia de una nueva vida, mi primera nieta, Paula, cuyo nombre significa "la más pequeña" y a quien dedico este nuevo libro. Y como ya es habitual, cada libro viene acompañado de tres prólogos, dedicados al Cine, a la Pediatría y a la Docencia. Tres prólogos cuyos autores hacen mejor y grande al proyecto de Cine y Pediatría:
El Prólogo desde el punto de vista de la Pediatría viene de la mano de un Maestro de la Pediatría, aquel del que todos los pediatras unidos al español hemos estudiado (porque dos manuales nos han acompañado siempre en nuestro escritorio, "el Nelson" en inglés y "el Cruz" en español) y quien sigue con una actividad e inquietud mental envidiable a sus más de 90 años: el querido Prof. Manuel Cruz Hernández.
Porque nos decía William A. Ward, uno de los escritores más mediáticos del siglo XX alrededor de la inspiración, aquello de "El maestro mediocre, cuenta. El maestro corriente, explica. El maestro bueno, demuestra. El maestro excelente, inspira". Y el Prof. Cruz inspira, y su magisterio y ejemplo nos hace mejor a todos, y él es un paradigma de que las personas no son grandes por lo que tienen, sino por lo que son.

El Prólogo desde el punto de vista del Cine es un regalo de una de aquellas personas que hace más de dos décadas me inspiraron a ver el cine con otros ojos, con los ojos del cine fórum en aquel programa mítico de televisión dirigido por José Luis Garci, de un nombre tan significativo como "¡Qué grande es el cine!". Y en este caso hablo del escritor y crítico cinematográfico Oti Rodríguez Marchante, quien ha escrito con su experiencia un prólogo tan sustancioso como su título: "¿Quién mira antes a quién, la infancia al cine o el cine a la infancia?". Y con un colofón pienso que tan acertado como éste: "Todo esto multiplicado es lo que ofrece esta entrega prescriptiva, este prospecto utilísimo de Javier González de Dios que es aconsejable leer antes, durante y después de “cada toma”, es decir, de ver las películas que analiza. Una ventana a la lectura, sí, pero también una invitación para ir, estar y vivir un poco dentro de lo saludable del cine".

El Prólogo desde el punto de vista de la Docencia llega desde la amistad y el saber de un médico de la palabra, quizás el mejor médico de la palabra que hoy pudiéramos reconocer: Fernando A. Navarro, salmantino ya universal en el universo del lenguaje médico. Me unió a Fernando una formación común en la Universidad de Salamanca, compañeros de la Facultad de Medicina. Luego nos reunió la vida hace ya más de 15 años el proyecto MEDES (MEDicina en ESpañol), como vocales ambos de su Comité Técnico. Y antes de este prólogo titulado "El cine, lección de humanidad" ya me regaló hace casi cuatro año su Conversatio en mi discurso de ingreso en ASEMEYA (Asociación Española de Médicos Escritores y Artistas), que en aquel momento titulé "¿Te atreves a prescribir películas?". Y quizás por ello el final de su prologo concluye así: "Y recetar películas, sí, como desde hace ya casi un decenio lleva proponiendo González de Dios cada sábado desde la bitácora Pediatría basada en pruebas, puede ser un remedio excelente para formar pediatras más completos y más humanos; para contribuir a humanizar nuestra pediatría y nuestra medicina entera. He dicho".

Y queda dicho que nada de lo anterior sería posible sin la suma de tantos colaboradores que apoyan el proyecto de Cine y Pediatría, a los muchos lectores desde internet y las redes sociales, a aquellos que estiman tener los libros entre sus manos y en sus librerías. Porque sumar y compartir son los verbos más vinculados a estos inicios del siglo XXI, y en ese mundo crece Cine y Pediatría, ya un "adolescente" proyecto que ha llegado al número 7 y que hace suyo ese proverbio africano que nos enseña la película La buena mentira (Philipe Falardeau, 2014):
"Si quieres ir rápido, camina solo;
si quieres llegar lejos, ve acompañado"

Podéis adquirir el libro desde Lúa Ediciones vía on-line en esta dirección (y sin gastos de envío).

Ahora os dejamos el vídeo de presentación, que lo disfrutéis... (Nota: por esas peculiares reglas de las redes sociales, el vídeo ha sido bloqueado en Norteamérica, concrétamente en Canadá, USA y México... y lo siento realmente por los muchos amigos en este último país)

lunes, 4 de junio de 2018

Repositorio de Casos Clínicos de Pediatría por Estudiantes de Medicina: su regalo a través del EEES


El Espacio Europeo de Educación Superior (EEES) es un ámbito de organización educativo iniciado en 1999 con el Proceso de Bolonia que quiere armonizar los distintos sistemas educativos de la Unión Europea y proporcionar una forma eficaz de intercambio entre todos los estudiantes, así como dotar de una dimensión y de una agilidad sin precedentes al proceso de cambio emprendido por las universidades europeas. 

En España se viene implantando desde el año 2010, pero su desarrollo ha supuesto una progresiva adaptación a este EEES, tanto en su división de la enseñanza (Grado, Máster, Doctorado), como en medición del trabajo en créditos (European Credit Transfer System, ECTS) o en el papel a adoptar por los distintos protagonistas de este método docente (alumno, profesor) como en otras novedades.

A las siglas anteriores (EEES, ECTS) se suman otras como TFG (Trabajo Fin de Grado) o TFM (Trabajo Fin de Máster). Nuevos calendarios y nuevos sistemas de evaluación, más prácticas y menos teoría. El reto no era fácil, pues en Medicina se hace a través de mucho esfuerzo de los Tutores de Prácticas Clínicas, quienes realizan un enorme esfuerzo docente a cambio de poco o nada: y esto la universidad lo tiene que considerar, pues el voluntariado tiene las alas cortas y algo tan serio como es la preparación docente de nuestros futuros médicos no se puede dejar al azar de la voluntariedad y no profesionalizarlo con plazas docentes. Si esto no se tiene en cuenta, será la crónica de una muerte anunciada. Lo anunciamos hace un año y lo volvemos a repetir. 

Como vuelvo a repetir mi agradecimiento a los Tutores de Práctica Clínica, y conmigo el agradecimiento de cada uno de nuestros más de 130 estudiantes (de 5º y 6º curso) que cada año comparten la actividad asistencial, docente, investigadora y de gestión de nuestro Servicio de Pediatría.

Y hoy, al acabar de finalizar el tercer curso académico de Rotatorio de los alumnos de 6º curso Medicina de la Universidad Miguel Hernández (UMH), compartimos una pequeña joya y es el haber conseguido con las sucesivas presentaciones de Casos clínicos de fin de Rotatorio ya un verdadero Manual Práctico de Pediatría, un repositorio justo y necesario: en este ENLACE de nuestra web del Servicio de Pediatría del Hospital General Universitario de Alicante podéis revisar los 158 casos clínicos pediátricos actuales, realizados por los estudiantes con sus tutores y de utilidad para todos. Y con un valor añadido – y mérito de los Tutores – y es que no hay ningún tema repetido.

Nos dijo Hipócrates aquello de que “un buen médico es el que se equivoca raramente, pero el perfecto, el que reconoce sus errores”. Por tanto, aptitud y actitud van de la mano en la formación. Y lo cierto es que es un placer aprender con nuestros estudiantes alrededor del EEES.

sábado, 2 de junio de 2018

Cine y Pediatría (438). “Nadie sabe” lo duro que es la soledad en la infancia


Hace tan solo tres días hemos presentado el séptimo libro de Cine y Pediatría. Y como siempre ha sido un momento mágico en la sección de Cine Solidario del 15 Festival Internacional de Cine de Alicante. Y para un momento tan especial hoy viene a este espacio una película muy especial de un director especial: Nadie sabe (Hirozaku Kore-eda, 2004). 

Porque en Cine y Pediatría hay dos directores que son de cine y son de pediatría, ambos poetas en el arte del cine y de la infancia y ellos siempre son directores y guionistas de sus propias historias: hablamos del navarro Montxo Armendáriz y del japonés Hirozaku Kore-eda, cada uno de ellos con una pentalogía de películas en Cine y Pediatría y, por tanto, líderes indiscutibles de esta colección.

Enumeramos cronológicamente las cinco películas al respecto de mi buen amigo Montxo Armendáriz, ya prologuista de uno de los libros de esta colección: Tasio  (1984), 27 horas (1986), Historias del Kronen (1994), Secretos del corazón (1997) y No tengas miedo (2011). Y también  las cinco películas de Hirozaku Kore-eda: Nadie sabe (2004), Kiseki/Milagro (2011), De tal padre, tal hijo (2013), Nuestra hermana pequeña (2015) y Después de la tormenta (2016). 

Y hoy recordamos como empezó todo en Kore-eda con Nadie sabe, una película basada en un hecho real que tuvo lugar en Tokio. Narra una historia de maltrato infantil fundamentada en la irresponsabilidad de los padres, situación que ni es infrecuente ni nos es ajena, pero sigue siendo igual de dolorosa, aunque sea con una narración tan poética y delicada como la que nos regala el director nipón. Y quizás por ello el mensaje es más contundente. 

Keiko (You) es una madre joven con cuatro hijos, una mujer enamoradiza e irresponsable a la que sus parejas le abandonan. Todos se trasladan a Tokio y vemos a esta madre como entra en un apartamento que acaba de arrendar y nos sorprende ver, ya en las primeras imágenes, como los hijos más pequeños salen de unas maletas. Y esto es porque cuando acude a alquilar esta vivienda prefiere presentarse solo con uno de ellos, ya que de lo contrario le denegarían el arrendamiento de la vivienda. Keiko decreta las reglas: está prohibido gritar y salir del piso. El casero les echaría si se enterase que Keiko cuida sola de los cuatro niños, cada uno de un padre diferente. 

Y así como se nos presenta la nueva vida de Keiko y sus cuatro hijos: Akira (Yura Yagira, quien obtuviera el premio a mejor intérprete en el Festival de Cannes), el mayor con 12 años, que adquiere la responsabilidad de la figura de ese padre siempre ausente; Kioko (Ayu Kitaura), la hermana mayor, que quiere ser pianista; Shigeru (Hiel Kimura), el simpático e inquieto hermano pequeño; y Yuki (Momoko Shimizu), la menor de todos, con 5 años. Cuatro hermanos que pese a las dificultades sociales y familiares, a su corta edad, pese a que la madre les impide ser vistos y salir de casa – y por tanto no acuden al colegio – tienen una educación y un comportamiento ejemplar. Unos hijos modélicos, de los que apenas existen, y una forma de entender la vida como tienen los japoneses y su director Kore-eda nos suele regalar. 

Pero un día Keiko desaparece y entonces empieza la pequeña gran aventura de Akira y sus hermanos, toda una prueba de supervivencia, y comienzan las dificultades: “Desde que se fue mamá no tenemos dinero” o “He gastado 674 yenes en el supermercado, me quedan 660 yenes en la cartera. ¿Cuánto dinero tenía cuando salí de casa?”, haciendo de sus pensamientos de la realidad casi deberes escolares. Y la madre regresa cuando quiere, para mayor desconcierto de sus hijos, que tienen que sobrevivir solos en casa. Y les trae regalos que contenta a los pequeños, pero no a los mayores: “Eres una egoísta mamá”, le dicen estos. 

La madre desaparece: en su inestabilidad se despide de los trabajos y el hijo mayor ya le pierde la pista. Y ya no regresa ni regresan sus regalos, por lo que es el propio Akira quien se inventa regalos para todos los hermanos como si fueran de la madre. Y, a medida que pasa el tiempo, el desorden y la suciedad comienzan a adueñarse de la pequeña vivienda. Pero no acuden a la policía o en busca de ayuda porque tienen miedo a ser separados…, lo que ya les ocurrió en otra ocasión. Por impago les cortan la luz y el agua, y tienen que lavarse y lavar en una fuente del parque cercano. Pero pese a estas dificultades en la retina nos quedan imágenes de gran ternura: la ternura con que Akira saca a la calle a Yuki el día de su quinto cumpleaños, con sus zuecos sonoros al caminar; o la alegría cuando los cuatro hermanos salen por fin juntos a la calle y juegan en un parque infantil. 

Y a medida que les crece el pelo, les crece el hambre. Y el deterioro moral, que hace que Kioko se encierre en un armario. Y llega la enfermedad de la más pequeña, Yuki, por hambre y enfermedad. “¿Puedes dejarme dinero? Quiero enseñarle los aviones a Yuki” dice Akira a su amiga Saki (Hanae Kan), ya al final de la película. Y la hermana pequeña de nuevo con sus zuecos sonoros en la maleta, ahora para otro viaje… Y la llevan al aeropuerto, donde prometieron, en un final lamentable y conmovedor, que nos hace recordar la película de animación japonesa La tumba de las luciérnagas (Isao Takahata, 1998), otra manera de expresar la niñez rota. 

Y suena la canción final con una voz tan delicada como crudo el mensaje: “Si pregunto al cielo de medianoche, las estrellas se limitan a brillar en el lago negro de mi corazón destrozado. Solo puedo seguir la corriente. ¿Se dignará algún ángel a mirarme con compasión? ¿Quieres bañarte en mi corazón? El viento anuncia el invierno, penetra en mi corazón. Me llama hacia la creciente oscuridad. Con una mirada tan distante como el hielo pasa el tiempo y me hago mayor. Soy una joya pero el hedor que surge de mí impide que alguien se me acerque”. 

Y este es el melodrama que nos cuenta Hirozaku Kore-eda sobre unos niños que viven en soledad, sin padres, y es una prosa tan dura contada con tal poesía visual (con esa característica de grabar constantemente los pies de los niños) que con películas así solo cabe decir: “Arigato”. Pero lo más terrible después de presenciar Nadie sabe es tener la certeza de que el relato de no es un cuento, no es una composición poética, no es una fábula, sino que la historia que describe es una adaptación basada en un hecho real acontecido en el mismísimo Tokio, una ciudad del primer mundo en un país de los más desarrollados. Pero que puede acaecer en cualquier ciudad y en cualquier país. También a nuestro lado… 

Hermosa película. Real y palpable retrato de una infancia maltratada por culpa de padres irresponsables, inconscientes, que abandonan a sus hijos. Una realidad que todo el mundo conoce, aunque a veces parezca que nadie sabe. Porque ante el maltrato infantil no podemos consentir que nadie sepa.