Ayer, 5 de mayo, celebramos el DÍA MUNDIAL DE LA HIGIENE DE MANOS, fecha que fue establecida por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en 2009, aunque la OMS ya había iniciado campañas de concienciación sobre la higiene de manos desde 2005. La creación de este día se enmarca en la iniciativa global de la OMS llamada "Save Lives: Clean Your Hands". El objetivo era destacar la importancia de la higiene de manos en la prevención de infecciones, especialmente en el ámbito de la atención sanitaria.
La fecha del 5 de mayo (5/5) fue elegida estratégicamente para recordar los cinco momentos clave para la higiene de manos definidos por la OMS:
1. Antes de tocar al paciente. ¿Cuándo?: higienícese las manos antes de tocar a un paciente cuando se acerque a él. ¿Por qué?: para proteger al paciente de los gérmenes que tenemos en las manos.
2. Antes de realizar una tarea limpia/aséptica. ¿Cuándo?: higienícese las manos inmediatamente antes de realizar una tarea aséptica. ¿Por qué?: para proteger al paciente de los gérmenes dañinos que podrían entrar en el cuerpo, incluidos los gérmenes del propio paciente.
3. Después de la exposición a fluidos corporales. ¿Cuándo?: higienícese las manos inmediatamente después de un riesgo de exposición a líquidos corporales y al quitarse los guantes. ¿Por qué?: para protegerse y proteger al entorno de atención de salud de gérmenes dañinos del paciente.
4. Después del contacto con el paciente. ¿Cuándo?: higienícese las manos después de tocar a un paciente y la zona que le rodea, cuando deje la cabecera del paciente. ¿Por qué?: para protegerse y proteger al entorno de atención de salud de gérmenes dañinos del paciente.
5. Después de tocar el entorno del paciente. ¿Cuándo?: higienícese las manos después de tocar cualquier objeto o mueble del entorno inmediato del paciente, cuando lo deje (incluso aunque no haya tocado al paciente). ¿Por qué?: para protegerse y proteger al entorno de atención de salud de gérmenes dañinos del paciente.
El Día Mundial de la Higiene de Manos tiene varios objetivos fundamentales:
- Concienciar: sensibilizar a nivel mundial a profesionales de la salud, pacientes, cuidadores y al público en general sobre la importancia de la higiene de manos para prevenir la propagación de infecciones.
- Promover las mejores prácticas: fomentar la adopción de prácticas correctas de higiene de manos en los centros de salud y en la vida cotidiana.
- Reducir las infecciones: disminuir la incidencia de infecciones asociadas a la atención sanitaria y otras enfermedades infecciosas transmisibles.
- Combatir la resistencia antimicrobiana: la higiene de manos es una medida clave para prevenir infecciones, lo que a su vez reduce la necesidad de antibióticos y ayuda a combatir la creciente amenaza de la resistencia a los antimicrobianos.
- Crear una cultura de seguridad: integrar la higiene de manos como un componente fundamental de la seguridad del paciente y de la calidad de la atención sanitaria.
- Apoyar a los trabajadores de la salud: reconocer el papel crucial de los profesionales de la salud en la promoción de la higiene de manos y proporcionarles las herramientas y la formación necesarias.
- Fomentar la participación: movilizar a líderes, responsables de la formulación de políticas y al público en general para que prioricen la higiene de manos.
Y nuestro Hospital General Universitario Dr. Balmis (HGUA) se ha sumado un año más a la celebración de la Jornada Mundial de la Higiene de Manos, con el liderazgo del Servicio de Medicina Preventiva, quien ha organizado un programa de actividades para involucrar a los profesionales para adherirse a la campaña liderada por la OMS, que este año 2026 tiene por lema "Lávate las manos: la acción salva vidas".
Porque desde Medicina Preventiva se analiza de forma sistemática - y con un cuestionario – un total de 57 unidades del HGUA varias veces al año, en el que se analizan, entre otros aspectos, el cumplimiento de higiene de manos. Y con unos resultados que vale la pena analizar:
- El porcentaje global del hospital en el cumplimiento del lavado de manos ha sido de un 65%. Una cifra que ha mejorado en los últimos años gracias a programas de formación, pues se percibió una preocupante caída postpandemia (algo que se ha definido como “fatiga pandémica”).
- El cumplimiento es desigual por estamentos sanitarios: mejor en enfermería, seguido por auxiliares-TCAES y los médicos con el peor resultado. También es desigual por sexos, peor en hombres. Y por servicios: mejor en unidades de críticos, seguido por servicios médicos y los servicios quirúrgicos con el peor resultado. Datos que suelen coincidir con los reflejados en la literatura.
- El cumplimiento ha sido peor "antes" (en los momentos 1 con un 58,2% y 2 con un 56,5%) que "después" de tocar al paciente (en los momentos 3 con un 73,6%, 4 con un 72,4% y 5 con un 66%)
- Las áreas con mayor porcentaje de mejora del año previo a este han sido: en primer lugar, Hemodiálisis con un 47% de mejora, seguido por Neurología con un 43% y Hematología con un 30%.
- Y las unidades con mejores resultados en este años han sido: Oncología Pediátrica y Hospital de Día de Oncología Pediátrica con un 100% de cumplimiento; Neonatología en segundo lugar con un 95% y en tercer lugar, la Unidad Cuidados Intensivos con un 91%.
Es una gran satisfacción que dos unidades de nuestro Servicio de Pediatría (Oncología y Neonatología) lideren este indicador de calidad y seguridad del paciente. Mi expresa felicitación a las jefas de sección (Dras. María Tasso y Caridad Tapia), supervisoras (María José Vidorreta y Eugenia del Caño) y a todos los compañeros que lo hicieron posible desde todos los estamentos (profesionales médicos, de enfermería, TCAES, residentes, etc.).
Porque un acto tan sencillo marca la diferencia. Porque lavarse las manos salva vidas en sanidad…


