miércoles, 29 de mayo de 2024

Libro Cine y Pediatría 13, una denuncia frente a las violaciones contra la infancia en los conflictos bélicos

 

Un año más, y un nuevo libro del proyecto "Cine y Pediatría" llega a las librerías (y a Amazon). Y hoy presentamos Cine y Pediatría 13 (o 12 + 1 para algunos, porque para algunos se relaciona con la mala suerte). Porque el número 13, a diferencia de lo que se piensa, es el número que representa la energía de la sabiduría, la fuerza y la espiritualidad que nos ayudan a vivir una vida plena y feliz… 
Porque el 13 es un número que es símbolo de paz y armonía. Y mi número preferido. 

Y es así como se desgranan las celebraciones:


Pero hoy nos quedamos con el número 13 como símbolo de paz y armonía. Todo lo contrario a lo que va a ser nuestra reivindicación de hoy en este libro, que no es otra que una denuncia frente a las violencias contra la infancia en los conflictos bélicos. Porque vivir algo así sí que es mala suerte, la peor de las suertes. Y baste recordar el informe que recientemente publicó UNICEF sobre las violaciones graves contra la infancia cometidas entre 2005 y 2022 en más de 30 situaciones de conflicto en todos los continentes. Y aunque hay muchos conflictos bélicos activos en el mundo, en los dos últimos años las noticias nos recuerdan sin cesar dos guerras muy presentes: la invasión rusa de Ucrania, y la guerra de Israel y Gaza. 

Son numerosas las historias que nos ha devuelto el séptimo arte para evocar su mensaje antibélico. Pero hoy queremos recopilar aquellas películas que, ya publicadas a lo largo de los años en Cine y Pediatría, se centran en los conflictos bélicos y su repercusión en la infancia. 

Y el vídeo de presentación de este Cine y Pediatría 13 es un recuerdo a las infancias de la guerra desde Cine y Pediatría. Y por un tema didáctico, hemos dividió estas decenas de películas en tres apartados: 

a) Infancia, Guerra Civil Española y la postguerra: El espíritu de la colmena (Víctor Erice, 1973), La guerra de papá (Antonio Mercero, 1977), Las bicicletas son para el verano (Jaime Chávarri, 1984), Tranvía a la Malvarrosa (José Luis García Sánchez, 1997), La lengua de las mariposas (José Luis Cuerda, 1999), El espinazo del diablo (Guillermo del Toro, 2001), El viaje de Carol (Inmanol Uribe, 2002), El laberinto del fauno (Guillermo del Toro, 2006), Las 13 rosas (Emilio Martínez-Lázaro, 2007), Pan negro (Agustín Villaronga, 2010), Insensibles (Juan Carlos Medina, 2013), El maestro que prometió el mar (Patricia Font, 2023),… 

b) Infancia, Segunda Guerra Mundial y holocausto nazi: Alemania, año cero (Roberto Rossellini, 1948), Juegos prohibidos (Réne Clément, 1952), El diario de Ana Frank (George Stevens, 1959), La infancia de Iván (Andrei Tarkovsky, 1962), El niño y el muro (Ismael Rodríguez, 1965), El tambor de hojalata (Volker Schöndorff, 1979), Masacre. Ven y mira (Elem Klimov, 1985), La vida es bella (Roberto Benigni, 1997), La tumba de las luciérnagas (Hotaru no Haka, Isao Takahata, 1998), Hijos de un mismo Dios (Yurek Bogayevicz, 2001), Napola, escuela de élite nazi (Dennis Gansel, 2004), El niño con el pijama de rayas (Mark Herman, 2008), Rutka: un diario del Holocausto (Alexander Marengo, 2009), La cinta blanca (Michael Haneke, 2009), La llave de Sarah (Gilles Paquet-Brenner, 2010), Lore (Cate Shortland, 2012), La ladrona de libros (Brian Percival, 2013), La profesora de Historia (Marie-Castille Mention-Schaar, 2014), El viaje de Fanny (Lola Doillon, 2015), La infancia de un líder (Brady Corbet, 2015), Una bolsa de canicas (Christian Duguay, 2017), Sestrenka (mi hermana pequeña) (Aleksandr Galibin, 2019), Los niños de Windermere (Michael Samuels, 2020),… 

c) Infancia y Otras guerras: Los juncos salvajes (André Téchiné, 1994), Voces inocentes (Luis Mandoki, 2004), Machuca (Andrés Wood, 2004), De mayor quiero ser soldado (Christina Molina, 2010), Klip (Maja Milos, 2012), Volver a nacer (Sergio Castellitto, 2012), Infancia cllandestina (Benjamín Ávila, 2012), La cigüeña metálica (Joan López Lloret, 2012), El cohete (Kim Mordaunt, 2013), Inch’Allah (Anaïs Barbeau-Lavalette, 2013), Silvered Water, Syria Self-Portrait (Ma'a al-Fidda, Wiam Bedirxan, Ossama Mohammed, 2014), Macondo (Sudabeh Mortezai, 2014), Nacido en Gaza (Hernán Zin, 2014), El pan de la guerra (The Breadwinner, Nora Twomey, 2017), El cuaderno de Sara (Norberto López Amado, 2018), Anton, su amigo y la revolución rusa (Anton, Zaza Urushadze, 2019), Pequeño país (Petit pays, Eric Barbier, 2020), Belfast (Kenneth Branagh, 2021),… 

Porque el cine es (y debe ser) también conciencia, memoria y reivindicación. Y los actuales más de 460 millones de niños y niñas de la guerra, aquellos que viven en países afectados por conflictos bélicos, necesitan que no nos olvidemos de ellos, y luchemos por preservar su seguridad y garantizar sus derechos. 

Y con esta triste (pero necesaria) reivindicación, hoy comienza Cine y Pediatría 13. Y, como todos los anteriores libros, viene acompañado de tres prólogos, dedicados al Cine, a la Pediatría y a la Docencia. 

El Prólogo desde el punto de vista de la Pediatría es un regalo que procede del Dr. Albert Balaguer, gran amigo “basado en la evidencia” desde hace varias décadas (con el Comité de Pediatría Basada en la Evidencia y la revista Evidencias en Pediatría como punto de encuentro común), quien desde hace años lidera el proyecto de la Facultad de Medicina y Ciencias de la Salud de la Universitat Internacional de Catalunya, como decano y también catedrático de Pediatría. Y su prólogo, bajo el título de “El cine como instrumento de reflexión en la práctica del pediatra”, viene enmarcado por el equilibrio del saber estar y saber ser de su autor, como clínico, docente e investigador, y quien me regala un colofón así en su texto: “Y así transcurre todo el libro, repleto de información exhaustiva, tratada con la sensibilidad y la mirada amable, de amante del cine, de este gran pediatra, amigo de los niños y del arte y la belleza, que es Javier González de Dios”

El Prólogo desde el punto de vista del Cine lleva la firma de José Antonio Hurtado, escritor cinematográfico y, desde hace mucho tiempo, programador de la Filmoteca de Valencia, una de las más prestigiosas del país. Su prólogo, bajo el título de “La mirada en acción”, subraya algo conocido, pero que es bueno reconocer: que el cine puede ser una herramienta útil, que cumple un papel de mediación, para hablar y reflexionar sobre otras disciplinas o ámbitos del conocimiento. Y por eso, bajo sus amplios conocimientos y estudios sobre el séptimo arte, es un placer leer su reflexión final: “Y para terminar de cerrar el círculo en este mundo de miradas, te invito, lector, a que tu mirada se adentre en las páginas que vienen a continuación, porque encontrarás abundante información y lúcida elocuencia en torno al cine y la infancia desde una mirada que sabe de lo que habla”. 

El Prólogo desde el punto de vista de la Docencia es una buena amiga alicantina, Asunción Sánchez Zaplana, Suni para los amigos, y una de las responsables de que este proyecto de Cine y Pediatría fuera profeta en su tierra, pues ella fue quien me dio el espaldarazo, desde su puesto de concejala de Acción Social en el Ayuntamiento de Alicante, para vincularme al Festival Internacional de Cine de Alicante. Aunque química de profesión, su vida profesional ha rondado alrededor de la política, habiendo alcanzado los puestos de Consejera de Bienestar Social de la Comunidad Valenciana, así como senadora en las Cortes Generales. Nos conocimos hace 12 años y, gracias al impulso de Suni, Cine y Pediatría es una sección obligatoria en la sección de Cine Solidario del Festival Internacional de Cine de Alicante, que regresa a “la millor terreta del mon” todos los meses de mayo-junio. Su prólogo, bajo el título de “¡Hasta el infinito y más allá!”, con reminiscencias de la película Toy Story, es un recorrido afectivo a este camino juntos. Y donde el infinito y más allá es seguir uniendo arte y ciencia a favor de la humanización, tal como nos recuerdan sus palabras: “He aprendido en esta colección que el cine, como impulsor de creatividad y maestro de emociones, ayuda a comprender mejor al paciente. Hoy en día, medicina y humanismo van de la mano. La sociedad necesita médicos que atiendan a las personas, las cuiden, se preocupen de su salud y de su bienestar físico y emocional”

Y finalizo con sus mismas palabras finales: “Más cine, por favor, más medicina de compromiso con la persona y más libros que nos llenen de emociones. ¡Pasen y lean!”. 

Los libros disponibles a la venta en Lúa Ediciones 3.0 y en Amazon. 

Y os dejamos el vídeo de presentación.

lunes, 27 de mayo de 2024

Guía de ecografía cerebral neonatal

 

La ultrasonografía cerebral convencional (USC) es la técnica habitual para el diagnóstico y el cribado de la patología cerebral neonatal. Además, la técnica Doppler con imagen de flujo en color (CDFI) permite la valoración hemodinámica del cerebro neonatal. Actualmente sirve como guía clínica en el manejo del neonato crítico con patología neurológica y neuroquirúrgica, así como modelo predictor de posibles complicaciones asociadas. 

A día de hoy, no existe un consenso internacional con respecto a los tiempos en los que sería recomendable realizar ecografías cerebrales de inicio y de rutina. Por ello, desde la sección de Neonatología de nuestro Servicio de Pediatría (Hospital General Universitario Dr. Balmis de Alicante) hemos elaborado la presente guía clínica, basada en recientes recomendaciones de sociedades científicas y grupos de expertos, en la que se proponen los intervalos recomendables para la realización de la USC cerebral según edad gestacional y/o factores de riesgo para el desarrollo de lesiones cerebrales. 

La presentación tiene dos partes: 

- Una sesión clínica, que se puede revisar en este enlace

- Un protocolo clínico, con dos apartados principales: a) Indicaciones de la ecografía cerebral neonatal; b) Recomendaciones de despistaje ecográfico cerebral neonatal después del nacimiento. Os adjuntamos el documento.
  

sábado, 25 de mayo de 2024

Cine y Pediatría (751). “La guerra de los Lulus”, una fábula durante la Primera Guerra Mundial

 

La infancia, las guerras y el séptimo arte han sobrevolado las dos últimas semanas de Cine y Pediatría, y ello alrededor del 21 Festival Internacional de Cine de Alicante. Hace una semana, en la inauguración del festival, publicamos el análisis de la reciente película española El maestro que prometió el mar null(Patricia Font, 2023) y con ello recordamos algunas películas míticas alrededor de la Guerra Civil Española y su postguerra. A mitad de semanas pudimos presentar el libro Cine y Pediatría 13, cuyo vídeo de presentación se centraba en las decenas de películas que hemos comentado ya en este proyecto alrededor de la infancias ultrajadas por los conflictos bélicos en la historia, y que os dejamos en este enlaceenlace para su visionado. Y hoy, día de la clausura del festival, publicamos el análisis de la reciente película francesa La guerra de los Lulus (Yann Samuell, 2023), una película ambientada alrededor de la Primera Guerra Mundial. 

Por desgracia, la historia de la humanidad no se puede entender sin las guerras, la forma de conflicto social y político más grave que puede haber entre dos o más comunidades humanas. Las guerras son la constatación del fracaso del ser humano, la victoria del egoísmo de unos pocos y la devastación de los valores más básicos de humanidad. En la historia moderna de la humanidad se conocen dos Guerras Mundiales. La Primera Guerra Mundial (1914-1918), también conocida como 'la Gran Guerra', donde la Triple Entente (Reino Unido, Francia, Imperio ruso) luchó contra la Triple Alianza (Alemania, Imperio otomano, Imperio austrohúngaro), cuyo hecho detonante fue el asesinato del archiduque Francisco Fernando de Austria y que se caracterizó por la guerra de trincheras y el uso de tecnología industrial (ametralladoras, tanques, aviones, gases tóxicos); el final del conflicto tuvo lugar con la firma del Tratado de Versalles tras la derrota de la Triple Alianza. Y la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), donde los Aliados (Francia, Reino Unido, Unión Soviética, Estados Unidos) lucharon contra las Potencias del Eje (Alemania, Italia, Japón), cuyo hecho detonante fue la invasión alemana de Polonia y que se caracterizó por el nazismo y el horror del holocausto, así como por los métodos extremos empleados por los ejércitos combatientes, como el bombardeo masivo y el uso de dos bombas atómicas, dando como resultado ser el conflicto bélico más destructivo de la historia; el final del conflicto tuvo lugar con la firma del Tratado de París y la ocupación aliada de Alemania, Austria y Japón. 

En Cine y Pediatría hemos podido recuperar decenas de películas alrededor de la Segunda Guerra Mundial y el holocausto nazi, desde la italiana  Alemania, año cero (Roberto Rossellini, 1948) a la neozelandesa Jojo Rabbit (Taika Waititi, 2019), y con obras míticas como la francesa Juegos prohibidos (Réne Clément, 1952), la soviética La infancia de Iváni (Andrei Tarkovsky, 1962), la alemana El tambor de hojalata (Volker Schöndorff, 1979), la japonesa La tumba de las luciérnagas (Isao Takahata, 1998), la británica El niño con el pijama de rayas (Mark Herman, 2008) o la estadounidense La ladrona de libros (Brian Percival, 2013), entre otras. Sin embargo, no ocurre lo mismo con la Primera Guerra Mundial, donde nuestra película de hoy, La guerra de los Lulus, sería nuestro primer ejemplo con la infancia como protagonista.        

Aunque sí cabe indicar que hay un buen número de filmes alrededor de la Primera Guerra Mundial, y sirvan como ejemplo títulos míticos como Los cuatro jinetes de la apocalipsis (Vicente Minnelli, 1962), El gran desfile (King Vidor, 1925), Alas (William A. Wellman, 1927), Sin novedad en el frente (Lewis Milestone, 1930), El puente de Waterloo (James Whale, 1931), Adiós a las armas (Franz Borzage, 1932), La gran ilusión (Jean Renoir, 1937), Senderos de gloria (Stanley Kubrick, 1957), Lawrence de Arabia (David Lean, 1962), Doctor Zhivago (David Lean, 1965), Johnny cogió su fusil (Dalton Trumbo, 1971), Gallipoli (Peter Weir, 1981), Rojos (Warren Beauty, 1981), En el amor y la guerra (Richard Attenborough, 1996), o 1917 (Sam Mendes, 2019), entre otras muchas. 

Y nuestra película de hoy, La guerra de los Lulus (Yann Samuell, 2023), es una adaptación de la serie de comics homónima de Régis Hautière y Hardoc (“La guerre des Lulus”, en español publicados como “La guerra de los huérfanos”), una sencilla y humanista historia antibelicista protagonizada por un grupo de niños franceses huérfanos atrapados detrás de la línea del frente enemiga cuando su internado educativo es evacuado durante los albores de la Primera Guerra Mundial. Nos encontramos en agosto de 1914 en un colegio orfanato de la abadía Valencourt, en la región francesa de Picardía, y allí se encuentran cuatro alumnos entre 10 y 15 años, por nombre con Lucien (el apuesto y sensato), Luigi (el comilón y bravucón), Ludwig (el intelectual y lector) y Lucas (el tierno benjamín del grupo). Y por la coincidencia de las dos letras iniciales de sus nombres, se hacen llamar “los Lulus”. 

Cuando avanza la guerra y el frente, los alumnos deben abandonar el colegio. Y en esa huida encuentra a la adolescente Luce, una joven separada de sus padres, y los cinco emprenden la aventura de sus vidas para llegar a Suiza, "el país no en guerra". Y ellos se animan con frases como “No estamos solos, estamos juntos”, pero también con dudas que preguntan: “¿Cuánto dura una guerra?”. A lo largo de su viaje, los niños se topan con numerosos personajes adultos (la granjera y curandera Louison, quien acaba de perder a su hijo en el frente; el soldado alemán Hans, quien deserta para volver con su mujer embarazada; el zapatero Gastón con su carromato, acompañado del refugiado Moussa; la doctora Berrault que ayuda a los heridos de todos los bandos) que les demuestran que las fronteras lo único que generan es odio, enemistades y prejuicios. Y esta fábula de amistad y pérdida transcurre bajo el leitmotiv musical del teclado del piano, y con los mensajes que oyen de los demás (“Tenéis suerte de ser huérfanos. No tenéis nada que perder”) y sus propias reflexiones (“Los adultos nos dan igual. Solo saben pegarse y abandonar a sus hijos”). 

Casi al final de su aventura, los Lulus llegan al Famillisterio de Guise, donde la utopía es posible y que en la Primera Guerra Mundial también fue hospital para los heridos de todos los bandos. La última parte de esta aventura tiene lugar en este edificio que bien vale una explicación, pues este complejo fue creado en el siglo XIX por el industrial Jean-Baptiste André Godin, inventor de la famosa estufa de hierro fundido. Constaba de varios edificios para alojar a los obreros de la fábrica y sus familias, y constituye un auténtico experimento social, donde su creador soñaba con una sociedad ideal en la que todo el mundo pudiese acceder a los “equivalentes de la riqueza” y por ello el personal de la fábrica podía disfrutar de palacio social, economatos, escuelas, teatro, lavandería, piscina o huertos. Declarado como Monumento Histórico, hoy parte de este familisterio se ha convertido en museo. 

Y volviendo a nuestro film, el reguero de la guerra persigue a los Lulus… y por ello el pequeño Lucas exclama: “Todo es nuestra culpa. ¡Todo! A Gastón y a todos a quienes queremos les pasa algo malo. No se nos puede querer. ¡Traemos mala suerte! Ni siquiera nuestras madres pudieron”. 

Es La guerra de los Lulus una película sencilla con niños (todos ellos jóvenes actores en su primer papel) con un mensaje más complejo de trasfondo, como no podía ser de otra forma cuando es la guerra es paisaje y el paisanaje. Y donde tres nombres que contribuyen a la misma ya forman parte de Cine y Pediatría: el director y dos actores. El director Yann Samuell ya había dirigido La guerre des boutons (2011), la que fuera una de las versiones en color de la novela de Louis Pergaud, y que fuera el clásico en blanco y negro La guerra de los botones (Yves Robert, 1962), con la particularidad que ahora tiene como telón de fondo la Guerra de Argelia. La actriz Isabelle Carré, quien ha sido ya intérprete en La pequeña Lola (Bertrand Tavernier, 2004), sobre la adopción, Una amistad inolvidable (Luc Jacquet, 2007), la historia de amistad entre un zorro y una niña, y La historia de Marie Heurtin (Jean-Pierre Améris, 2014), una historia real que viene a ser algo así como una versión francesa y en color de El milagro de Ana Sullivan (Arthur Penn, 1962). Y el actor François Damiens, a quien ya conocimos como el padre sordo de la entrañable La familia Bélier (Éric Lartigau, 2014).      

Cuatro niños y una niña que comparten las dos primeras letras de sus nombres nos hacen reflexionar sobre la violación de los derechos de la infancia en los conflictos bélicos, hoy con el trasfondo de la Primera Guerra Mundial. Quizás para ver en familia con nuestros hijos o nietos…

 

miércoles, 22 de mayo de 2024

Infografía de actuación sanitaria frente a la violencia en la infancia y adolescencia

 

El pasado mes de diciembre de 2023 se aprobó desde el Ministerio de Sanidad el nuevo protocolo de detección y abordaje de las situaciones de maltrato infantil, del que ya dimos cuenta en este blog.  Se trata de un documento muy interesante por su claridad, concisión y accesibilidad a este gran problema que sufren los niños, niñas y adolescentes. 

Pero no deja de ser un documento de 81 páginas, de ahí que compartamos la presente infografía elaborada como esquema - resumen de los puntos más importantes (y que incluye el código QR para el acceso al documento completo) y que es una labor del Grupo de Trabajo de Pediatría Social de la Sociedad Valenciana de Pediatría

Por su interés, considero de interés su difusión. 

 

lunes, 20 de mayo de 2024

Cómo planificar una revisión sistemática-metanálisis

 

Desde el Comité de Trabajo de Pediatría Basada en la Evidencia llevamos varias décadas acercando la medicina basada en la evidencia (o en pruebas científicas) a la práctica clínica del pediatra, en particular, y de cualquier profesional sanitario, en general. 

Uno de los documentos científicos de mayor “evidencia” es la revisión sistemática (con o sin metanálisis), tema sobre el que hemos realizado repetidos talleres y seminarios. Porque cualquier aspecto de relevancia clínica (un nuevo tratamiento, una técnica quirúrgica) se estudia habitualmente repetidas veces, bajo diferentes circunstancias, en diferentes poblaciones, etc.… y bien por limitaciones de precisión o bien por validez externa, los resultados de estos estudios pueden ser diversos y conflictivos para la toma de decisiones en la práctica clínica diaria. De hía la importancia y valor de una revisión sistemática (RS), síntesis cualitativa, con o sin metanálisis (MA), síntesis cuantitativa, cuando ésta es posible y necesaria. 

Y ello porque estas son las ventajas de un estudio mediante RS y MA: la principal es que aumenta el tamaño muestral y por tanto aumenta la precisión estadística; pero también porque incluye estudios con poblaciones diferentes, diferentes dosis, diferentes entornos…lo que permite generalizar los resultados a un abanico más amplio de pacientes, así como que permite explorar y analizar las causas de las diferencias de los estudios incluidos (aspectos metodológicos, tipos de pacientes…). 

Y por ello vale la pena recordar los 10 pasos clave para planificar una RS-MA, tal como recientemente hemos recordado en un curso para el profesorado del Máster de Medicina Clínica e Investigación de la Universidad Miguel Hernández. 

1. ELECCIÓN DEL TEMA 
Pregunta PICO (Paciente-Intervención-Comparación-Outcome o variable de interés). 
Equipo con experiencia clínica. 

2. CONFIGURACIÓN DEL EQUIPO. PLANIFICACIÓN 
Un equipo configurado por clínicos, bibliotecarios/experto en búsquedas, experto en metodología de RS, experto en síntesis cuantitativa (MA). 

3. REDACCIÓN Y PUBLICACIÓN DEL PROTOCOLO 
Registrar previamente el protocolo de la RS-MA en PROSPERO, donde deben constar los siguientes datos: plan de búsqueda (fechas), criterios de inclusión/exclusión, definición de variables de interés (outcomes), plan de trabajar. Su registro también sirve para evitar investigación redundante o duplicada, tal como hemos descrito en el blog recientemente.  

4. BÚSQUEDA BIBLIOGRÁFICA 
La gestión bibliográfica de la RS debe incluir la búsqueda en bases de datos bibliográficas, pero también búsqueda y cribado de literatura gris, con el fin de ordenar todo el material y la búsqueda de trabajos duplicados. 

5. OBTENCIÓN DE RESULTADOS 
Dos revisores independientes revisan toda la documentación bibliográfica obtenida de la búsqueda, inicialmente por abstract y solo análisis del texto completo si cumplen los criterios de inclusión. 

6. EVALUACÍON DE LA CALIDAD DE LOS ESTUDIOS 
Es un apartado siempre complejo, pues incluye el análisis del riesgo de sesgos (ej. RoB2, ROBINES-I, etc.), teniendo en cuenta que cada uno se aplica a un determinado diseño de estudio. 

7. EXTRACCIÓN DE LOS DATOS 
Elaboración de las tablas de datos. 

8. SÍNTESIS CUANTITATIVA 
Elaboración del MA cuando es posible (pues no siempre lo es en una RS): combinación estadística de resultados de los estudios, cálculo de la heterogeneidad, análisis de subgrupos, análisis de sensibilidad, meta regresión. 

9. SÍNTESIS CUALITATIVA 
Síntesis narrativa (que siempre es posible, a diferencia del MA): descripción de los hallazgos más relevantes de los estudios individuales. 
Tablas resumen. 

10. DISCUSIÓN Y CONCLUSIONES 
Que incluya la discusión de las causas de heterogeneidad. 

Y estar familiarizado con PRISMA 2020 es útil a la hora de planificar y realizar RS para garantizar que se captura toda la información recomendada, tema sobre el que también profundizamos en este blog hace años. 

sábado, 18 de mayo de 2024

Cine y Pediatría (750). “El maestro que prometió el mar” y que no le dejaron cumplir su promesa


Hoy se inaugura el 21 Festival Internacional de Cine de Alicante, en una fecha muy especial para nuestra familia, y en tres días tendrá lugar este certamen la presentación del libro Cine y Pediatría 13, o 12+1 para los supersticiosos, aunque en realidad el 13 es símbolo de paz y armonía. Y con esa paz y armonía en el vídeo de presentación de este nuevo libro denunciamos la violencia contra la infancia en los conflictos bélicos del mundo. Los informes de UNICEF sobre lo que suponen las guerras para la infancia son escalofriantes, y baste recordar que las guerras siempre están presentes, actualmente con los conflictos de Ucrania y Gaza como tristes testigos. 

Y desde Cine y Pediatría hemos recopilado aquellas películas ya publicadas que se centran en los conflictos bélicos y su repercusión en la infancia, y que por un tema didáctico, hemos dividió estas decenas de películas en tres apartados: Guerra Civil Española y la postguerra, Segunda Guerra Mundial y holocausto nazi, y otras guerras. Y en nuestro país, qué duda cabe, que la Guerra Civil sigue siendo una cicatriz queloidea que no cesa, con películas tan significativas como La guerra de papá (Antonio Mercero, 1977), La lengua de las mariposas (José Luis Cuerda, 1999), Las 13 rosas (Emilio Martínez-Lázaro, 2007) o Pan negro (Agustín Villaronga, 2010). Y a estas se suma hoy una más, de reciente estreno, El maestro que prometió el mar (Patricia Font, 2023).     

El maestro que prometió el mar es un drama basado en hechos reales sobre un maestro de ideas republicanas que llega a una escuela rural de la provincia de Burgos, desde donde impulsa un proyecto pedagógico innovador, pero que fue fusilado al inicio de la Guerra Civil. Un filme que se fundamenta en el libro homónimo del periodista Francesc Escribano, “El mestre que va prometre el mar”, junto con el libro de José Antonio Abella, “Aquel mar que nunca vimos” y la documentación fotográfica de Sergi Bernal. Una historia con un antes, los hechos acaecidos en el curso académico 1935-36 en el pequeño pueblo burgalés de Bañuelos de Bureba, y un después, en el año 2010 entre las provincias de Barcelona y Burgos. 

Todo comienza con el minucioso trabajo del equipo de recuperación de los restos humanos y materiales en una fosa común de la Guerra Civil en el Monte de la Pedraja, provincia de Burgos. Hacía allí se dirige la joven Ariadna (Laia Costa), una chica de Barcelona que ha decidido ayudar a su abuelo, ya bastante deteriorado de salud, y quien busca desde hace tiempo los restos de su padre desaparecido en la Guerra Civil por aquel paraje. Durante su estancia en ese entorno castellano, conocerá la historia de Antoni Benages (Enric Auquer), un joven maestro de Tarragona que llega al pequeño pueblo de Bañuelos de Bureba para sustituir al antiguo maestro, en un tiempo aún republicano, pero donde no ha desaparecido el concepto de “las dos Españas”. Y su presentación a los pocos niños que acuden a la escuela al inicio es significativa: “Tengo la voluntad de ayudaros a descubrir que dentro de cada uno de vosotros hay una persona llena de saber. Y también de ganas de aprender”. 

Y Ariadna va descubriendo que este maestro se convierte en uno de los más raros que había pasado por el pueblo, querido por su trato docente a los alumnos (y que les enseña el uso de la imprenta en la que van a publicar sus propios cuadernos), pero con reacciones encontradas en el pueblo por sus ideas docentes y políticas, tal como se entiende de sus afirmaciones: “En esta escuela vamos a aprender con música”, “El crucifijo no se ha caído, lo he quitado. Porque estamos en una escuela, no en una iglesia”, “Los niños tienen que ser lo que ellos quieran”. Y la historia sigue viajando del presente al pasado, donde también conocemos que un vecino, Bernardo Ramírez, le pide al maestro que su hijo Carlos, de 8 años, pueda vivir un tiempo con él para intentar corregir su conducta rebelde. Y Ariadna descubre que ese Carlos niño era su abuelo. 

Pasa el curso y mejora la relación del profesor con sus alumnos, y les hace esa pregunta: “¿Ninguno de vosotros ha visto el mar?” Y uno de los cuadernos que pasan por la imprenta lo dedican al mar y les promete que ese verano les llevará a conocer el mar Mediterráneo de su tierra. Y entre sus actividades docentes, Antoni sigue escribiendo en los periódicos sus ideas republicanas sobre la educación, la religión y la política. Le manda un inspector de educación, pero este queda sorprendido ante los cuadernos que imprimen los propios alumnos. Y de ese curso queda esa fotografía de la clase, la captura de ese instante que ninguno de sus alumnos olvidaría, como tampoco sus palabras: “Niños, ya queda poco para nuestra excursión. Pero antes quiero deciros que ha sido un verdadero placer compartir este curso con todos vosotros. Y quería daros las gracias porque realmente yo he estado lejos de mi casa, y ha habido momentos en que me he sentido solo y me habéis acogido muy bien. Y que vaya a echar mucho de menos vuestras clases”. 

Y todas estas palabras, imágenes y proyectos se truncan ese 19 de julio de 1936, fecha del Alzamiento Nacional, donde es detenido y vapuleado, quemando la bandera republicana de la escuela, pero también la imprenta y los cuadernos de los alumnos: “Es el precio que pagan los que quieren pervertir España”. Y de regreso al hoy, Ariadna lee en la residencia a su abuelo Carlos el libro “El mar. Visión de unos niños que no lo han visto nunca”, que ellos confeccionaron su aquel profesor que les prometió ver el mar. Aunque la promesa no se pudo cumplir. 

Y el colofón de la historia con este mensaje: “En las fosas comunes de Pedraja se encontraron los restos de 135 cuerpos. Ninguno de ellos pertenecía a Antoni Benaiges, que sigue desaparecido. En 2015 el pueblo de Bañuelos de Bureba fundó la asociación “Escuelas Benaiges” para difundir su memoria y legado. A día de hoy se han exhumado en España los restos de 12.000 personas. Se estima que aún quedan miles por encontrar. Sus familiares continúan buscando”. Y unos agradecimientos finales muy especiales. 

Docencia, Segunda República, mundo rural, Guerra Civil, memoria histórica y "las dos Españas" en El maestro que prometió el mar y al que no le dejaron cumplir su promesa.

 

miércoles, 15 de mayo de 2024

Comienza el curso de Continuum "Urgencias pediátricas en época estival 2024"

 

La plataforma Continuum anuncia la reedición del un curso muy apropiado de cara al verano. En breve comienza del curso "Urgencias pediátricas en época estival 2024" liderado por la Sociedad Española de Urgencias de Pediatría (SEUP). La tercera edición del curso, tras las celebradas en los años 2016 y 2021. 

Un curso que proporcionará al alumno los conocimientos y las habilidades necesarias para mantener y mejorar su competencia en el manejo de las urgencias pediátricas más prevalentes en la época estival tanto por enfermedad como por accidente. 

El curso está dividido en cinco módulos, que son: 
- Aspectos generales de las emergencias pediátricas 
- Urgencias pediátricas en patología médica más prevalente en periodo estival 
- Urgencias pediátricas más prevalentes, en periodo estival por especialidades 
- Urgencias pediátricas traumatológicas o deportivas más comunes en periodo estival 
- Urgencias pediátricas medioambientales en periodo estival 

En cada unidad didáctica se ofrece también información complementaria para los alumnos que quieran profundizar en un determinado aspecto. El curso está tutorizado, lo que implica que, a lo largo del curso, estaremos a su disposición para ayudarles a resolver las dudas que se les planteen. 

Al finalizar la actividad el alumno habrá conseguido una serie de competencias que se recogen a continuación: 
- Identificar al niño grave, las situaciones de urgencia pediátrica y conocer su manejo inicial. 
- Priorizar adecuadamente los pacientes pediátricos que requieren atención sanitaria inmediata. 
- Utilizar los protocolos de actuación y algoritmos de tratamiento ante las diferentes urgencias pediátricas por enfermedad o accidente. 
- Seleccionar las diferentes pruebas complementarias, atendiendo a su valor clínico. 
- Analizar las diferentes técnicas y procedimientos que se realizan en urgencias pediátricas, valorando su utilidad clínica. 
- Conocer el material a utilizar en cada técnica o procedimiento en la urgencia pediátrica y su manejo adecuado. 
- Realizar un adecuado diagnóstico diferencial. 
- Aplicar medidas de sedación y analgesia en diferentes situaciones urgentes. 
- Aconsejar medidas de prevención de enfermedades y de lesiones no intencionadas. 
- Utilizar los recursos más fiables de Internet para la atención a las urgencias pediátricas. 

Todo esto en un curso de casi 2 meses de duración (comienzo el 23 de mayo y finalización el 11 de julio 2024), acreditado con por la Comisión de Formación Médica Continuada y avalado por un equipo de pediatras con amplia experiencia docente en esta materia. 

Toda la información y la manera de inscribirse al curso, la podéis encontrar en este enlace de la web de Continuum.

lunes, 13 de mayo de 2024

La melatonina en la infancia a debate


 

La melatonina es una hormona que se sintetiza a partir del neurotrasmisor serotonina, principalmente en la glándula pineal y participa en una gran variedad de procesos celulares, neurofisológicos y neuroendocrinos, en particular en la regulación del ciclo sueño-vigilia, pues posee efecto hipnótico y cronorregulador

La primera autorización para su uso como auxiliar para mejorar el sueño se otorgó en el año 1995. Desde ese momento las publicaciones científicas sobre melatonina han sido enorme y no lo ha sido menos la polémica en cuanto a sus indicaciones y usos clínicos. Por ello, es de agradecer a Revista Española de Pediatría de Atención Primaria que en su último número haya dedicado tres artículos a este debate: y ello con un artículo original (una revisión bibliográfica sobre los distintos productos con melatonina de venta libre en España), una editorial (“A vueltas con la melatonina”, firmada por el Dr. Ignacio J. Cruz, actual coordinador del Grupo de Trabajo de Sueño de la AEPap) y una carta al editor (“Hablemos de la melatonina, aunque sea para mal”, firmada por el Dr. Ramón Ugarte, anterior coordinador de este grupo). Los títulos de estos artículos ya orientan sobre el debate que plantean y que quiero subrayar por importante y coherente.     

Aconsejamos la lectura de estos tres artículos (en los enlaces adjuntos), pero vale la pena destacar algunas ideas clave: 

- La melatonina es una hormona natural, por lo que no puede ser patentada. Así, resulta en principio poco atractiva para ser investigada y comercializada como medicamento por la industria farmacéutica, dejando la actual legislación la puerta abierta a su producción y comercialización como complemento alimenticio siempre que la cantidad de melatonina por dosis diaria no supere los 2 mg. Los laboratorios farmacéuticos parecen estar más interesados en desarrollar análogos de la melatonina no más potentes, pero sí muchísimo más caros y por supuesto patentables que en la comercialización de la melatonina como fármaco. 

- Los consensos y guías clínicas sobre el insomnio infantil coinciden en que el primer paso de tratamiento, tras una adecuada valoración diagnóstica, debe ser el tratamiento no farmacológico, basado en terapia cognitivo conductual asociada a normas de higiene de sueño. Respecto al uso de melatonina se marcaron dos recomendaciones claras: no usar melatonina en lactantes de menos de 6 meses y falta de evidencia para recomendar el uso de melatonina en menores de 6 años. 

- Pero es llamativo el número de personas que toman melatonina y el incremento que se ha producido (en adultos y en la infancia) en los últimos años. Porque su dispensación y venta se realiza sin control médico. Y es que el insomnio infantil se ha convertido en un negocio. Pero la buena tolerancia de la melatonina, en tratamientos cortos y bajo supervisión médica, no deber ser una justificación para un uso sin evidencia científica en población pediátrica sana. 

- En base a todo lo comentado previamente, el Grupo de Trabajo Pediatría de la Sociedad Española de Sueño (SES), junto a la Asociación Española de Pediatría (AEP), la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPap), la Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria y Atención Primaria (SEPEAP) y la Sociedad Española de Neurología Pediátrica (SENEP) propusieron en una carta enviada en septiembre de 2022 a la Dirección General de Salud Pública y a la Dirección General de Cartera Común de Servicios del SNS y Farmacia lo siguiente: 1) limitar la libre dispensación de melatonina en formato adaptado para la población infantil, exigiendo receta médica para su adquisición; 2) financiación de los fármacos de melatonina de liberación prolongada para pacientes con trastornos neurológicos, no solo trastorno del espectro autista (TEA) y síndrome de Smith Magenis, sino también en otros trastornos del neurodesarrollo como la discapacidad intelectual, el TDAH y trastornos específicos del aprendizaje; y 3) un aumento del control de la calidad y composición de los productos con melatonina para la población infantil, garantizando tanto su composición como su biodisponibilidad. 

Una Medicina Apropiada en el uso de melatonina en la edad pediátrica es responsabilidad de todos,… pero especialmente de los pediatras. 

sábado, 11 de mayo de 2024

Cine y Pediatría (749). “Nada”, el otro dogma del caos adolescente


Hace muchos años que desde el proyecto Cine y Pediatría reivindicamos la adolescencia como un género cinematográfico, una etapa fundamental en el desarrollo biológico y psicosocial de esta apasionante etapa de la vida dentro de sus ámbitos habituales (familias, amigos, centros educativos y sociedad) y un verdadero viaje conocido en el séptimo arte como “coming of age”. Y es que son centenares las películas que tiene a adolescentes como protagonistas y que se pueden prescribir a nuestros hijos adolescentes, a nuestros alumnos adolescentes, a nuestros pacientes adolescentes. Si es cierto que la visión no es siempre luminosa, más bien lo contrario, sirvan como ejemplo nuestras dos películas previas: la islandesa Beautiful Beings (Guðmundur Arnar Guðmundsson. 2022) y la alemana Con los pies en la tierra (David Wnendt, 2023). Y a estas hoy sumamos la película danesa Nada (Trine Piil Christensen, Seamus McNally, 2022). Todas muy actuales, reflejo de esta generación Z que nos rodea.   

Nada está basada en la novela “Intet” de la economista y escritora danesa Janne Teller, una fábula en torno a la adolescencia y que se sumerge en el abismo sinsentido de la vida. La película comienza con esta pregunta que se hacen un chico y una chica adolescentes tendidos en la hierba mirando al cielo: “¿Crees que hay algo que tenga sentido?”. Porque la narradora de Nada es la estudiante de octavo grado Agnes (Vivelill Søgaard Holm), quien describe las consecuencias del comportamiento rebelde de su compañero de clase Pierre Anthon (Harald Kaiser Hermann) sobre ella y quienes la rodean. 

Porque el curso escolar acaba de comenzar, pero Pierre Anthon decide abandonar el mismo y encaramado en un árbol, del que se niega bajar, les dice a sus otros 12 compañeros (en una numerología muy bíblica): “Pasáis miedo para nada. Fingimos que lo importante no lo es y damos importancia a lo que no lo tiene. Nos intentamos convencer de que somos algo o alguien”. Y aunque no le entienden al principio, luego le siguen y continúan escuchando sus reflexiones desde el árbol: “Si vives hasta los 80 años, te habrás pasado 30 durmiendo, siete intentando dormir y 14 trabajando. Y 12 años mirando a una pantalla. Y cuatro años y medio, comiendo. Limpiar, cocinar, cuidar de tus hijos, otros 11 años. Si lo sumas todo, te quedan nueve años para vivir como quieras y te lo pasas fingiendo ser alguien… Siempre habrá alguien mejor que tú. O más listo. O más guapo”. 

Y todo esto provoca una crisis existencial entre sus compañeros, quienes deciden reunir sus pertenencias más valiosas (y que significan algo para ellos) en un ‘montón lleno de sentido’ con el reto de convencer a Pierre Anthon de que está equivocado. Pero lo que en un principio comienza de manera lúdica y sólo se refiere a cosas materiales, pronto adquiere rasgos oscuros y extremadamente crueles. Los sacrificios que los jóvenes se exigen unos a otros son cada vez más extremos. Y baste recordar el orden de peticiones: a Agnes, que quiere ser diseñadora de ropa, le piden sus preciadas sandalias; a Gerda le piden su hámster; a Frededik le mandan que robe la bandera de Dinamarca del colegio; a Otto le solicitan que grave un vídeo suyo desnudo; a Elise ya le piden que desentierre a su hermanito fallecido; a Marie le cortan el pelo de su larga cabellera rubia; a Hussain le requisan su alfombra para rezar; a Hans le quitan su bici; a Sophie le arrebatan su virginidad; a Carl le requieren que traiga el Jesucristo colgado de la iglesia; a Rose le obligan a matar a la perra Cenicienta; y, finalmente, a Johan le cortan un dedo, el dedo con el que abusó de Sophie y se convierte en su particular venganza. Y no es de extrañar que Nada se le haya asemejado a El señor de las moscas, llevada al cine en dos ocasiones, en blanco y negro (Peter Brook, 1963) y en color (Harry Hook, 1990) desde la novela paradigmática de William Golding, y ello por la escalada de violencia de los adolescentes que desarrollan dinámicas de grupo fatales. Pero en Nada nuestros personajes no se enfrentan a una situación excepcional en una isla desierta donde tienen que luchar por sobrevivir, sino que son alumnos que están creciendo en un círculo familiar sin dificultades, pero quizás sin la mejor brújula moral.  

Y tras toda esta escalada de peticiones, cada vez más escabrosas e incómodas, van acumulando todas sus cesiones (las sandalias, el hámster, la bandera, la bici, la cabeza del perro,…) en un montaje caótico. Y, cuando lo descubren los adultos, lo acaban convirtiendo en una obra de arte que un crítico titula como “Las ofrendas”, y lo compra un museo, pues piensan que esta obra ha revolucionado el mundo del arte, como ejemplo de la generación abandonada. Pero todo esto lo hicieron por Pierre Anthon, para que entendiera que hay cosas que importan, aunque cuando logran que baje del árbol se desencadena aún mayor tragedia. 

Como algunos críticos han planteado, se podría acusar a la película de fatalismo en su planteamiento nihilista. Aunque la película no es una invitación a rendirse, sino a liberarse de las cadenas sociales que el sistema nos impone en el momento de nacer. Porque Nada nos pide que nos cuestionemos nuestro propio papel en la vida y a lo largo de la intrincada relación de sus jóvenes personajes también se abordan otros temas (las enfermedades mentales, la religión, la sexualidad…), en donde se nos plantea algunas preguntas (¿qué estamos haciendo con nuestras vidas?, ¿merece la pena ser simplemente un engranaje del sistema, o deberíamos seguir nuestro propio camino?) sin clara respuesta. 

Porque Nada es una peculiar película danesa alrededor del nihilismo, ese otro “dogma” del caos adolescente. Uno más que el cine se obstina en presentarnos.

 

miércoles, 8 de mayo de 2024

El proyecto "Un hospital de cuento" continúa...



Desde el año 2017 se viene desarrollando en el Servicio de Pediatría del Hospital General Universitario Dr. Balmis de Alicante (HGUA), año a año, el proyecto "UN HOSPITAL DE CUENTO", un proyecto desarrollado junto al Museo Arqueológico de Alicante (MARQ) dentro de nuestra Unidad Pedagógica Hospitalaria (UPH). 

Como ya expusimos en su momento, los objetivos de este proyecto son:  

Objetivo general: conocer las sociedades y su cultura a través del legado patrimonial que nos han dejado los hombres y mujeres del pasado creando un espacio común de trabajo entre el museo y el HGUA en beneficio de los niños enfermos para que su estancia en el hospital sea más agradable. Trabajar por un hospital pediátrico optimista donde integrar la metodología educativa y psicosocial de la UPH en la dinámica del hospital, donde los niños y niñas vivan el ingreso hospitalario como algo más que un espacio sanitario y en el que suceden cosas maravillosas que no podrían suceder de otro modo o que difícilmente habrían vivido en otras circunstancias. 

Objetivos específicos: 
- Comprender la importancia que ha supuesto el extraordinario legado cultural y tecnológico de nuestros antepasados. 
- Fomentar en los escolares la afición por la arqueología, y a la historia acercándolos a sus herramientas y métodos de trabajo. 
- Comprender el trabajo del arqueólogo y del historiador, y su importante labor para la comprensión de la Historia. 
- Valorar los descubrimientos y restos arqueológicos que se han realizado a lo largo de la Historia, descubrimientos e inventos que nos son útiles y nos ayudan a seguir progresando. 
- Estimular la asistencia al aula hospitalaria y su participación dentro de ella, y potenciar el trabajo en equipo. 
- Reconstruir aspectos de la vida cotidiana en el pasado. 
- Fomentar actitudes que promocionen el cuidado del patrimonio histórico. 
- Darse cuenta como en nuestra provincia se han dado multitud de culturas y la convivencia entre ellas. 
- Potenciar el patrimonio histórico como símbolo de identidad cultural, favoreciendo su estudio. 
- Fomentar la lectura y la creatividad. Facilitar a través de la edición del cuento el reingreso del alumno a su centro escolar. 

Pero, además, con un objetivo muy concretos de forma anual, correspondiendo a cada curso académico: la creación por parte de los alumnos y del MARQ del CUENTO correspondiente a cada época histórica trabajada durante el curso académico en la UPH. Y así, durante varios años se han ido publicando alguno de estos libros, en cuyo enlace podéis revisar el contenido: 

- En el año 2016 se publicó el cuento “Chispita viaja a la Prehistoria”

- En el año 2018 se publicó el cuento “Chispita viaja a la época Íbera”.  

- En el año 2021 se publicó el cuento “Chispita viaja al Mundo Maya".  

- En el año 2022 se publicó el cuento “Chispita y Polpet descubren la Arqueología subacuática”

Y el proyecto continúa adelante gracias al buen hacer de los amigos del MARQ, bajo la coordinación de mi buena amiga, Gema Sala, y con la constancia de nuestros profesores de la UPH. Y, con ello, seguir trabajando por un hospital pediátrico optimista donde integrar la metodología educativa y psicosocial de la UPH en la dinámica del hospital, donde los niños y niñas vivan el ingreso hospitalario como algo más que un espacio sanitario y en el que suceden cosas maravillosas que no podrían suceder de otro modo o que difícilmente habrían vivido en otras circunstancias. Y de paso, aprendan… divirtiéndose con los talleres tanto presenciales como virtuales. 

Y este curso se está finalizando con lo que fue la exposición estrella del año 2023: "El legado de las dinastías Quin y Han: los guerreros de Xi´An"

lunes, 6 de mayo de 2024

Conceptos básicos en la enfermedad crónica compleja en la edad pediátrica

 

La medicina pediátrica ha cambiado mucho en las últimas décadas y ello gracias al incremento de la supervivencia por los avances de la medicina, que incluyen nuevas tecnologías y fármacos, los hitos de la vacunación y los nuevos modelos de atención sanitaria (con un gran soporte a la ambulatorización de procesos). Y eso se deriva en que han disminuido la hospitalización de patologías agudas e infecciosas, pero han aumentado los pacientes pediátricos con enfermedades crónicas y complejas. 

Desde hace una década, al menos, se viene poniendo énfasis en la complejidad médica en pacientes pediátricos, que son aquellos que reúnen las siguientes características: necesidad elevada de recursos de atención médica y educativa especializada; presencia de una o más enfermedades crónicas que pueden tener un diagnóstico definitivo o no, y que ocasionan una alta fragilidad; limitaciones funcionales graves que con frecuencia pueden requerir el uso de silla de ruedas y/o la necesidad de gastrostomía, traqueostomía o ambas; uso frecuente del sistema sanitario. 

El óptimo cuidado de estos niños y niñas supone un desafío tanto para el pediatra como para los sistemas sanitarios, puesto que son pacientes consumidores de una gran cantidad de recursos. Se trata de pacientes para los que existe poca evidencia científica sobre su manejo, puesto que con frecuencia son excluidos de los estudios, generan un mayor número de errores médicos y reingresos, ocasionan un reto en la comunicación interdisciplinar y tienen cuidadores con un alto grado de sobrecarga. 

Por ello, hay que conocer los conceptos básicos alrededor de la enfermedad crónica con complejidad en Pediatría. Y ello ha sido motivo de una interesante sesión clínica desarrollada en nuestro Servicio de Pediatría gracia al buen trabajo de nuestra Unidad de Hospitalización a Domicilio Pediátrico-Cuidados Paliativos Pediátricos y al gran interés de nuestros residentes en abordar estos temas. 

En esta sesión, que se puede revisar en este enlace, se abordan los siguientes temas: 
- ¿Qué son los Cuidados paliativos pediátricos? 
- ¿Para quién son los Cuidados paliativos pediátricos? 
- ¿Cuándo indicar los Cuidados paliativos pediátricos? 
- Definición de la enfermedad crónica con complejidad 
- Modelos de atención-Niveles de intervención: primer nivel (enfoque paliativo), segundo nivel (cuidados paliativos generales), tercer nivel (cuidados paliativos específicos). 
- Sintomatología y abordaje del paciente con enfermedad crónica compleja: dolor, síntomas respiratorios, síntomas digestivos, síntomas neurológicos, etc. 
- Gestión del caso. Uno de los aspectos más importantes en relación a la calidad asistencial de estos pacientes es la seguridad, por lo que se propone creación y validación de un instrumento para la transferencia del paciente crónico complejo en la planta de hospitalización. 

La presencia de la enfermedad crónica con complejidad es una realidad habitual en Pediatría en la que debemos formarnos y donde consideramos la enorme labor de toda Unidad de Hospitalización a Domicilio Pediátrico-Cuidados Paliativos Pediátricos

sábado, 4 de mayo de 2024

Cine y Pediatría (748). “Con los pies en la tierra” en los barrios marginales europeos


“Esto fue exactamente lo que pasó. O puede que no”. Con este aviso comienza esta película alemana ambientada en uno de los barrios conflictivos de la ciudad de Berlín, Neukölln, y alrededor de cuatro adolescentes que intentan sobrevivir entre batallas de pandillas, drogas, música rap y reguetón, sexo, violencia, aburrimiento y familias desestructuradas: Con los pies en la tierra (David Wnendt, 2023). Historia basada en la exitosa novela autobiográfica del comediante y joven escritor Felix Lobrecht, “Sonne und Beton”, que es el título original de la película. Puro sol y hormigón en un barrio marginal de Berlín para esta película que fue merecedora de cuatro nominaciones en los Deutscher Filmpreis 2023, premios del cine alemán conocidos popularmente como Premios Lola, aunque en esa edición los principales galardones fueron para Sala de profesores (Ilker Çatak, 2023) y Sin novedad en el frente (Edward Berger, 2022). 

Porque en la ciudad de Berlín los barrios más inseguros y conflictivos son Kreuzberg, Wedding y Neukölln. Y como en toda megaurbe europea, los barrios conflictivos sigue un patrón bastante similar, combinación de inmigración, paro, pobreza, delincuencia, drogas… En concreto, Neukölln, barrio berlinés situado en el sur de la ciudad, atesora una de las tasas más altas de inmigración: el 40% de sus habitantes son inmigrantes, la mayoría turcos, kurdos y árabes. Y aquí conocemos a nuestro cuatro adolescentes protagonistas, todos producto de familias disfuncionales: Lukas (Ley Rico Arcos), huérfano de madre, vive con su padre, un hermano mayor metido en negocios sucios y un hermano menor al que le dedica este piropo: “Eres el típico pringado alemán: enclenque, rubio y con pelo de pijo”; Julius (Vincent Wiemer), el matón y más violento, vive en un cuarto sin muebles y en un piso con su hermano mayor y otros colegas; Gino (Rafael Luis Klein-Heßling), quien mal convive con un padre alcohólico y maltratador, quien no tiene reparo en pegar a su esposa y a su hijo; y Sánchez (Aaron Maldonado-Morales), el chico cubano que acaba de llegar con su madre al barrio y al instituto. 

Y en esta combinación de familias desestructuradas, barrios inseguros y marginales con la pobreza como bandera, y centros escolares conflictivos e ingobernables, donde impera la misma violencia que viven en su entorno, se nos retratan siete días en la vida de nuestros protagonistas. Un entorno que es el cóctel perfecto para criar jóvenes delincuentes. Allí donde pese a la dura existencia, la amistad intenta salir a flote, entre colmenas de pisos, institutos y piscinas con guardias de seguridad, entre el robo de ordenadores en el instituto y las peleas entre bandas, con una violencia explícita que se incrementa por el particular uso de la cámara. De hecho, Lukas se nos muestra en la mitad del metraje con una cara “como un Picasso”, como le dicen sus amigos, tras una pelea de bandas. 

Una película desgarradora como la vida misma. Donde todo lo que puede empeorar, empeora. Y el descenso particular a los infiernos de cada adolescente continúa… pese al abrazo final de los cuatro amigos que sobreviven con los pies en la tierra en un barrio marginal de una gran ciudad europea. Y no es infrecuente que el cine desarrolle “coming of age” que no son un sueño, sino una pesadilla. Y baste recordar nuestra película de la semana pasada, la islandesa Beautiful Beings (Guðmundur Arnar Guðmundsson. 2022), también con otros cuatro amigos adolescentes.  

Sirva esta última película para conocer a su director, David Wnendt, quien no pasa desapercibido con los temas a los que nos enfrenta. Ya en la película Ha vuelto (2015) se atrevió a resucitar a Hitler siete décadas después de su suicidio, y donde aquel comienza a reinterpretar la Alemania que ve en pleno siglo XXI desde su perspectiva nazi. Pero que no nos dejó indiferentes tampoco con sus dos primeros largometrajes, donde dos chicas adolescentes eran protagonistas. En su ópera prima, Guerrera (Sangre y honor) (2011), compartimos las vivencias de Marisa (Alina Levshin), una chica neonazi agresiva, quien odia a los extranjeros, los políticos, el capitalismo y la policía, y a todos ataca y les culpabiliza de que su novio esté en la cárcel y que todo lo que la rodea se desmorone. Y luego llegó quizás la más trasgresora, Wetlands (Zonas húmedas) (2013), donde la persistente voz en off de Helen (Carla Juri) nos hace conocer a esta adolescente sexualmente desinhibida que está en plena fase de autodescubrimiento y que piensa que la higiene corporal está completamente sobrevalorada, con reflexiones con este calado: “Mi madre me enseñó lo difícil que es mantener el coño limpio. Los coños enferman con más facilidad que los penes”. Una película que comienza con esta reflexión: “Este libro no debiera ser leído ni adaptado para una película. No es más que un espejo de nuestra triste sociedad. La vida tiene mucho más que ofrecer que la desagradable perversidad del corazón humano. Necesitamos a Dios”. Y a buen seguro, que esta reflexión es válida para toda la filmografía de David Wnendt y, sin duda, para nuestra película e hoy, Con los pies en la tierra.

 

miércoles, 1 de mayo de 2024

Campaña de concienciación sobre el dolor abdominal funcional en edad pediátrica


La Sociedad Europea de Gastroenterología, Hepatología y Nutrición Pediátrica (ESPGHAN) en colaboración con las sociedades de Pediatría y las sociedades nacionales de Gastroenterología, Hepatología y Nutrición Pediátrica (PGHAN) en Europa, anuncia el lanzamiento de una nueva campaña para concienciar sobre el dolor abdominal funcional en niños. 

El dolor abdominal funcional afecta al 30 % de los niños en edad escolar y es el trastorno más habitual que se consulta a los pediatras. Este trastorno genera una mala calidad de vida para el niño, lo que puede afectar negativamente también a sus familias. Se asocia a un mayor absentismo escolar y a trastornos comórbidos de salud mental, como depresión y ansiedad. 

Consciente de la importancia del problema, la ESPGHAN ha tomado medidas para profundizar y aumentar la concienciación sobre este problema en toda Europa. El resultado es el desarrollo de material educativo como folletos, vídeos y pósteres que las sociedades generales pediátricas y las sociedades nacionales de Gastroenterología, Hepatología y Nutrición Pediátrica distribuirán en sus idiomas locales. 

Compartimos esta información en el blog, al igual que hace un tiempo lo hizo la propia Asociación Española de Pediatría. Y baste revisar esta documentación sobre ¿qué es el dolor abdominal funcional?, en varios formatos: 
- Cómic  
- Y también en el recuerdo de los criterios Roma IV para el diagnóstico del dolor abdominal funcional. 

lunes, 29 de abril de 2024

Importancia de PROSPERO, el registro de los protocolos de revisiones sistemáticas y/o metanálisis


Toda revisión sistemática (RS) que se inicie (con o sin metanálisis) es importante que tenga elaborado antes un protocolo donde se presente un plan explícito para esa RS, y donde se detallen los fundamentos y el enfoque metodológico y analítico a priori de la revisión. Y ese protocolo hay que registrarlo, siendo de gran interés hablar de PROSPERO. 

La existencia de un protocolo y su registro tiene repercusiones positivas tanto para el equipo elaborador de una revisión como para quien decide leer el trabajo en cuestión. Y ello porque el protocolo va a asegurar que el trabajo se planifique de forma cuidadosa y obliga a que los investigadores plasmen todos los ítems metodológicos que se lleven a cabo de forma previa al inicio del trabajo de investigación. Por tanto, trabajar con un protocolo promueve la responsabilidad, integridad y transparencia de todo el proceso de una revisión, y también reduce la arbitrariedad al momento de tomar una decisión (extracción de datos, uso de la información contenida en los estudios analizados), debido a que esta planificación brindará una gran oportunidad para anticipar a diversos inconvenientes que podrían surgir por el equipo elaborador. Por otro lado, cuando una revisión presenta el registro de su protocolo, permite al lector identificar la existencia de algún cambio o desviación de los métodos que habían sido planificados previamente y también identificar si existe algún sesgo en la interpretación de los resultados y sus conclusiones. 

Para evitar sesgos, los autores no deben modificar el protocolo en función de los resultados analizados en su RS. Sin embargo, pueden surgir problemas inesperados que hagan necesario realizar cambios en los criterios de elegibilidad especificados en el protocolo. 

Pero, ¿dónde se debe publicar nuestro protocolo de la RS? 

Aunque hay varias opciones, la más conocida es PROSPERO. Este fue el primer registro internacional para revisiones sistemáticas (sus siglas responden a International Prospective Register of Ongoing Systematic Reviews) que se lanzó en 2011. Realizado por el Centre for Reviews and Disseminations (CRD) de la Universidad de York, UK, tiene como objetivo proporcionar una lista completa de revisiones sistemáticas registradas al inicio para ayudar a evitar la duplicación y reducir la oportunidad de sesgo de informe al permitir la comparación de la revisión completa con lo que se planeó en el protocolo. 

¿Qué requisitos debe tener nuestro protocolo para registrarlo en PROSPERO? 

Debe ser un registro exclusivo de protocolos de revisiones sistemáticas de estudios en humanos o para registrar una revisión de estudios en animales relevantes para la salud humana. No permite registrar revisiones de alcane o estudios in-vitro. A partir de octubre de 2019, PROSPERO requiere una inscripción previa y que los autores no hayan comenzado la extracción de datos. Las revisiones Cochrane siempre tienen protocolo que, además de en sus registros, también se registra de forma automática en PROSPERO. 

Por todo ello, antes de enviar el registro de un protocolo a PROSPERO, hay que contestar a estas preguntas para evitar que pierda tiempo completando un formulario si su proyecto no es elegible para PROSPERO: 
- ¿Es esta una revisión del alcance, la literatura o el mapeo? 
- ¿Tiene esta revisión al menos un resultado directamente relacionado con la salud humana o es una revisión de metodología que tiene un vínculo claro con la salud humana? 
- ¿Es esta una revisión Cochrane? 
- ¿Se trata de una revisión mínima o parcial realizada para un curso de capacitación o trabajo en clase o está utilizando el sistema para aprender a registrarse? 
- ¿Has buscado en PROSPERO para identificar revisiones similares? 
- ¿Has escrito el protocolo antes de hacer el registro? 
- ¿Sois más de una persona? 
- ¿Vas a intentar publicar los resultados de tu RS y/o hacer público los resultados cuando los tengas? 
- ¿En qué fase te encuentras de tu RS? (no permiten el registro de RS que hayan completado la extracción de los datos). 

Para poder llevar a cabo este proceso es fundamental fortalecer la transparencia, precisión e integridad de los informes que deben contener los protocolos. Por tanto, la utilización de una plantilla que logre indicar todos los apartados que deben considerarse permitirá a los autores crear un manuscrito claro y completo donde se plasmen de forma previa todos los procedimientos metodológicos a realizar, lo que va a facilitar el proceso de registro en PROSPERO. Esta guía o plantilla se denomina PRISMA-P (ítems de referencia para publicar protocolos de revisiones sistemáticas y metaanálisis: Declaración PRISMA-P 2015). La definición y el objetivo de PROSPERO y de PRISMA-P se detallan en la siguiente tabla. 


Cabe no olvidar el protocolo y su registro en PROSPERO antes de comenzar una RS. No solo mejorará la calidad y transparencia de la misma, sino que su registro suele ser solicitado para un futura publicación en revistas biomédicas.