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lunes, 22 de julio de 2024

XVIII Jornada MEDES: La segunda revolución digital de la comunicación científica

 

Como todos los años a mediados de julio, tengo la fortuna de acudir, como miembro del Consejo Asesor de MEDES (MEDicina en ESpañol), a las Jornada MEDES que se organizan cada año en el marco de los Cursos de Verano de El Escorial-Universidad Complutense de Madrid, una jornada alrededor de la ciencia, la docencia y la investigación médica, donde se prima el uso y la divulgación del español como medio de comunicación científico. Unas jornadas únicas que este año 2024 ha llegado a su XVIII edición, con un título tan actual como "La segunda revolución digital de la comunicación científica. Desafíos para la medicina en español"

Su contenido íntegro está volcado en el vídeo adjunto que compartimos debajo, pero cuya esencia viene recogida en el mismo programa y que vale la pena resumir para su mejor conocimiento y divulgación de un tema tan relevante en la actualidad. Dar las gracias a Fundación Lilly por este impulso continuo a las jornadas, y este año a sus organizadores, Elea Giménez (Directora del Centro de Ciencias Humanas y Sociales del CSIC), Pilar Rico (Jefa de la Unidad de Acceso Abierto, Repositorios y Revistas. FECYT) y José Antonio Sacristán (Director de la Fundación Lilly). 

El sistema tradicional de comunicación académica surgió para apoyar la difusión del conocimiento a través de la autoría y la lectura humanas. Este modo avanza hacia un cambio de paradigma en el que la comunicación máquina a máquina y la inteligencia artificial juegan un papel cada vez más relevante. Originalmente, la publicación de resultados de investigación se caracterizaba por su edición en papel y su distribución física.  A finales del siglo XX, con el advenimiento de la era digital, se fue imponiendo de manera progresiva el formato electrónico. Esta primera gran transición transformó radicalmente los modelos de negocio de las editoriales y las vías de acceso a sus contenidos, aunque mantuvo intactos los procesos de escritura y lectura, así como la estructura básica de los artículos, revistas y libros. 

Hoy en día nos enfrentamos a la segunda gran revolución digital en la comunicación académica que se caracteriza por el surgimiento de nuevas herramientas, como las tecnologías de procesamiento del lenguaje natural y la inteligencia artificial (IA) que están haciendo posible que las máquinas asuman un rol cada vez más destacado en la redacción de trabajos, el procesamiento de datos y la revisión de artículos. Sin embargo, estos desarrollos también plantean grandes interrogantes a nuestra comunidad, tles como la asimetría entre el uso del lenguaje humano y el lenguaje máquina, por ejemplo, así como las consideraciones éticas sobre la validez y la integridad de la información producida. 

Porque en estos momentos de IA y ChatGPT, entre otros muchas herramientas, surgen preguntas como: ¿se puede escribir un artículo científico con IA? ¿Debemos prohibir que las máquinas aprendan? ¿Deberían ser de dominio público los códigos fuente de los programas de IA? ¿Van a sustituir a los médicos en algunos ámbitos? ¿Podemos fiarnos de las respuestas que ofrecen? ¿Cómo se solventa la propiedad intelectual? 

Algunos expertos califican esta segunda revolución digital de «utopía distópica»; otros dicen que, si no la detenemos, acabará con la humanidad; para la mayoría tranquila no es más que una herramienta que nos librará de tareas tediosas; algunos piensan que alumbrará un mundo feliz de descubrimientos y avances; y muchos, ajenos a su desarrollo y aplicaciones, presencian indiferentes unas tecnologías que no acaban de entender. 

Y estos contenidos se volcaron en una conferencia inaugural (“El español de la ciencia y la inteligencia artificial”, a cargo de Asunción Gómez-Pérez) y tres sesiones, cada una con un moderador y dos o tres ponentes y varias preguntas a responder durante su desarrollo: 

Sesión 1. Inteligencia artificial en la producción y comunicación de la ciencia 

Sesión 2. El lenguaje de las máquinas como bien común: software libre para democratizar el acceso universal a la ciencia 

Sesión 3. Humanizando la comunicación médico-paciente a través de la tecnología y el arte: lenguaje claro, infografía y medicina gráfica. 

Para profundizar en los contenidos de cada sesión os aconsejamos revisar el vídeo y el resumen que desde Diario Médico nos regala José Ramón Zárate en dos partes: parte 1 y parte 2.   



Una jornada, además, donde se entregaron los Premios MEDES y en donde Cine y Pediatría 12 estuvo muy presente, gracias también al apoyo de Fundación Lilly. 

 

miércoles, 12 de julio de 2023

XVII Jornada MEDES: Tensiones en la comunicación científica

 

Como todos los años a mediados de julio, tengo la fortuna de acudir, como miembro del Consejo Asesor de MEDES (MEDicina en ESpañol), a las Jornada MEDES que se organizan cada año en el marco de los Cursos de Verano de El Escorial-Universidad Complutense de Madrid, una jornada alrededor de la ciencia, la docencia y la investigación médica, donde se prima el uso y la divulgación del español como medio de comunicación científico. Unas jornadas únicas que este año 2023 ha llegado a su XVII edición, con un título tan provocador como "Tensiones en la comunicación científica: a QUIÉN comunicamos, cómo lo EVALUAMOS, cómo lo PAGAMOS". 

Su contenido íntegro está volcado en el vídeo adjunto que compartimos debajo, pero cuya esencia viene recogida en el mismo programa y que vale la pena resumir para su mejor conocimiento y divulgación de un tema tan relevante en el camino de la ciencia en el siglo XXI. Dar las gracias a Fundación Lilly por este impulso continuo a las jornadas, y este año a sus organizadores, Elea Giménez (Directora del Centro de Ciencias Humanas y Sociales del CSIC), Pilar Rico (Jefa de la Unidad de Acceso Abierto, Repositorios y Revistas. FECYT) y José Antonio Sacristán (Director de la Fundación Lilly). 

Y esto es así porque en el último año se han producido importantes novedades en el ámbito nacional e internacional relacionadas con el despliegue de acciones a favor de la ciencia abierta. En junio de 2022, los estados miembros de la Unión Europea adoptaron el compromiso político de iniciar de forma coordinada un proceso de modificación de los sistema de reconocimiento del mérito investigador, acordaron fortalecer las capacidades para la publicación y comunicación de resultados de investigación y se posicionaron a favor de proteger y desarrollar el multilingüismo en la publicación académica en todo el Espacio Europeo de Investigación (ERA, por sus siglas en inglés). Uno de los principales frutos de este compromiso ha sido la creación de la Coalition for the Advancement of the Research Assessment (CoARA). Asimismo, la Comisión Europea ha establecido una hoja de ruta estratégica para la construcción del ERA en la que ha adquirido compromisos de gran relevancia. Por una parte, facilitar el intercambio de conocimientos en abierto y la reutilización de todos los resultados de la investigación, más allá de las publicaciones académicas, y a desarrollar la Nube Europea de Ciencia Abierta (EOSC). Por otra, proponer un marco legislativo y reglamentario de la UE en materia de derechos de autor y datos. Y, por último, a avanzar hacia la reforma del sistema de evaluación de la investigación, tanto de la evaluación del mérito individual como del institucional, para alinearlo con los principios de la ciencia abierta y mejorar así su calidad, rendimiento e impacto. Estas acciones al más alto nivel han ido percolando de forma directa hacia los nuevos marcos estratégicos y normativos que se han desarrollado en nuestro país de forma reciente. Éstos plantean, cada vez con mayor frecuencia, retos esenciales a nuestras comunidades académicas. 

En su edición de 2023, la Jornada MEDES se propone poner el foco en uno de los elementos más relevantes que este desafío plantea para decisores ejecutivos, gestores, investigadores y documentalistas: las tensiones que estos cambios generan en el contexto de la comunicación científica. 

Y estos contenidos se volcaron en tres sesiones, cada una con un moderador y dos o tres ponentes y varias preguntas a responder durante su desarrollo: 

Sesión 1. QUÉ y a QUIÉN comunicamos. 

La comunicación de los avances en ciencia que compete a los investigadores se produce en distintos estadios, direcciones, canales e idiomas. La comunicación de resultados entre investigadores es parte esencial del trabajo de investigación, implica contraste y validación en el seno de la comunidad científica y es un pilar fundamental en la evaluación de la ciencia. Habitualmente, esta comunicación se realiza en el ámbito internacional, en inglés y en revistas científicas, aunque el patrón depende mucho de cada disciplina. Los libros o las lenguas de cada país toman un protagonismo muy destacado en humanidades, ciencias sociales o medicina clínica. Sin embargo, como parte del compromiso que han de tener los investigadores con la sociedad, los avances en ciencia han de ser comunicados también a las instituciones, la industria, los políticos y a la sociedad en general. Para hacerlo recurren a otros canales, utilizan las lenguas de cada país o región, seleccionan contenidos esenciales para cada tipo de público, adaptan el lenguaje y utilizan diferentes instrumentos. Todas estas formas de comunicación son hoy reconocidas en documentos y directrices de política científica internacional. 

Esta sesión de MEDES pretende analizar el abanico de fórmulas de comunicación, su diversidad y riqueza, las técnicas que requieren, y la relevancia social que adquieren para hacer llegar la ciencia a quién la necesita y, al mismo tiempo, crear cultura científica. 

Sesión 2. Cómo lo PAGAMOS 

La comunicación académica es uno de los procesos esenciales que permiten un adecuado funcionamiento de los sistemas de ciencia y tecnología. Su engranaje está sostenido sobre el multimillonario negocio de grandes grupos editoriales y sobre el modelo no comercial liderado por universidades y centros públicos de investigación, sociedades científicas y entidades sin ánimo de lucro. Ambas opciones conviven en la actualidad sostenidas por los fondos públicos destinados a I+D y por el presupuesto de las bibliotecas universitarias, aunque cada una de ellas encarna un modelo distinto para la sostenibilidad de nuestros sistemas de investigación. Esta sesión profundizará en la comprensión del mercado de la información científica y cómo éste interactúa con las prácticas de ciencia abierta. 

Sesión 3. Cómo lo EVALUAMOS 

Una nueva forma de concebir la evaluación de la ciencia ha emergido con fuerza en el ámbito internacional (CoARA) y ha sido secundado por numerosas instituciones de todo el mundo. Esperanza a muchos, pues se reconocen los distintos tipos de resultados y prácticas en la investigación que hacen posible una ciencia de calidad y, también, con impacto social. Se acaba así con el planteamiento reduccionista de la actividad investigadora que parecía limitarse a algunas publicaciones científicas y se aboga por una evaluación más cualitativa. Como todo gran cambio, implica una reorientación de las inercias, así como adaptaciones metodológicas en los procesos de evaluación.


Una jornada, además, donde se entregaron los Premios MEDES y en donde Cine y Pediatría 12 estuvo muy presente, gracias también al apoyo de Fundación Lilly.


miércoles, 3 de agosto de 2022

Conocimiento científico abierto: visible, responsable, plural y multilingüe


Como todos los años a mediados de julio, tengo la fortuna de acudir, como miembro del Consejo Asesor de MEDES (MEDicina en ESpañol), a las Jornada MEDES que se organizan cada año en el marco de los Cursos Complutense de Verano de El Escorial, una jornada alrededor de la ciencia, la docencia y la investigación médica, donde se prima el uso y la divulgación del español como medio de comunicación científico. Unas jornadas únicas que este año 2022 ha llegado a su XVI edición, bajo el título que hoy marca el título de este post: "Conocimiento científico abierto: visible, responsable, plural y multilingüe". 

Su contenido íntegro está volcado en el vídeo adjunto que compartimos debajo, pero cuya esencia viene recogida en el mismo programa y que vale la pena resumir para su mejor conocimiento y divulgación de un tema tan relevante en el camino de la ciencia en el siglo XXI. Dar las gracias a Fundación Lilly por este impulso continuo a las jornadas, y este año a sus organizadores, Elea Giménez (Directora del Centro de Ciencias Humanas y Sociales del CSIC), Pilar Rico (Jefa de la Unidad de Acceso Abierto, Repositorios y Revistas. FECYT) y José Antonio Sacristán (Director de la Fundación Lilly). 

La ciencia abierta (open science) es el nuevo paradigma en el que se inspiran actualmente las políticas que afectan a los procesos de financiación, producción, comunicación y evaluación del conocimiento científico. Supone un importante cambio en las actividades de investigación, divulgación de resultados y medición del rendimiento investigador, que afecta no solo a las ciencias médicas y de la vida, sino también a las ciencias experimentales, a las ciencias sociales y a las humanidades. 

La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), publicó en noviembre de 2021 sus Recomendaciones sobre la ciencia abierta, donde esta se plantea como un constructo inclusivo que combina diversos movimientos y prácticas con el fin de que el conocimiento científico esté abiertamente disponible y sea accesible y reutilizable por toda la ciudadanía. Por su parte, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) trabaja desde 2004 tratando de que la ciencia abierta sea una realidad por medio de recomendaciones e incentivos conducentes a eliminar los obstáculos de la libre circulación de datos y conocimiento y acelerar la investigación científica. En el ámbito de la Unión Europea, el desarrollo del Espacio Europeo de Investigación (ERA, por sus siglas en inglés) está fuertemente anclado al concepto de ciencia abierta que facilite una Europa sin fronteras para el conocimiento

Las prácticas de ciencia abierta implican la apertura de todo el proceso científico, tanto y tan pronto como sea posible, y la ampliación del espectro de los resultados de investigación más allá de las publicaciones científicas, incluyendo datos, protocolos, código, metodologías, software, etc. La ciencia abierta abarca distintos conceptos como el de acceso abierto a bibliografía científica y a datos de investigación, y añade otras de gran alcance y enorme repercusión para la comunidad científica, tales como los recursos educativos en abierto, las nuevas formas de medir el rendimiento investigador y la ciencia ciudadana que aumentan la transparencia y fomentan la participación, la cooperación, la rendición de cuentas, la capacidad de reutilización del trabajo investigador y la reproducibilidad de resultados. 

Y estos contenidos se volcaron en tres sesiones, cada una con un moderador y tres ponentes y varias preguntas a responder durante su desarrollo: 

Sesión 1. "Descubribilidad" o el arte de hacer visible el contenido científico multilingüe. 

Descubrir contenido científico en la red es un enorme desafío que se acrecienta si se busca que sea multilingüe y de calidad contrastada, así como los conjuntos de datos abiertos procedentes de la investigación. Producir un buen contenido ya no es suficiente si no se sitúa adecuadamente en la red y si no se cuidan las facetas que hoy se consideran clave para recuperar información en el entorno digital. La tecnología, los estándares o los identificadores digitales permiten desarrollar potentes herramientas de búsqueda como metabuscadores o recolectores que están devolviendo la vigencia a los tesauros, vocabularios controlados u ontologías. También hacen posible el análisis de los textos mismos o la conexión entre obras, autores, evaluadores o fuentes de financiación, desplegando nuevas posibilidades de recuperación y nuevas aplicaciones. 

Sesión 2. Datos abiertos en la investigación biomédica. 

A diferencia de las publicaciones científicas, los datos de investigación son un resultado de la actividad investigadora que aún no cuenta con un circuito de difusión, un sistema de evaluación y un método de citación y reutilización estandarizados. Para ello, en el año 2014 se acuñó el acrónimo FAIR (Findable, Accesible, Interoperable, Reusable) que resume las características que han de tener los conjuntos de datos de investigación para facilitar y mejorar la capacidad de las máquinas para encontrarlos y utilizarlos de forma automática o cualquier objeto digital, además de apoyar su reutilización por parte del ser humano. En esta sesión abordaremos cómo se almacena y preservan a largo plazo los datos de investigación biosanitaria, y cómo éstos se están constituyendo en productos de investigación comunicables, reusables y citables. 

Sesión 3. La ciencia ciudadana como oportunidad para la investigación biomédica. 

Incluir la participación de la sociedad en actividades de investigación científica y lograr que los ciudadanos contribuyan activamente a la ciencia con su esfuerzo intelectual y/o herramientas y recursos es uno de los elementos más importantes de la ciencia abierta. A través de la ciencia ciudadana, la sociedad se involucra de forma voluntaria, abierta y activa en labores tales como diseñar objetos de estudio, generar datos experimentales, realizar labores de monitorización, contribuir con equipos propios, o involucrarse en acciones de divulgación científica. De este modo aportan un incalculable valor a la investigación, que es especialmente notable en el ámbito biosanitario, tal y como muestran iniciativas de enorme relevancia como la innovación e involucramiento de asociaciones de pacientes en el proceso investigador, así como colaboraciones con las ONG y grupos de derechos civiles. En esta tercera sesión abordaremos las oportunidades que la ciencia ciudadana abre a la investigación biosanitaria, los riesgos que trae aparejados y los retos a los que se enfrenta la comunidad científica para incorporar la visión de los ciudadanos en su quehacer investigador.