lunes, 31 de agosto de 2026

En busca de la Red de Atención Integral al Dolor Pediátrico


La Consellería de Sanitat ha publicado hace un mes el “Plan para la atención integral e interdisciplinar a las personas con dolor de la Comunitat Valenciana”, un documento de 60 páginas donde se establece una estructura multidisciplinar que coordina la atención primaria con unidades especializadas, clasificadas según su complejidad técnica y servicios. Entre sus metas principales destaca la protección de colectivos vulnerables, como niños y ancianos, además de fomentar la investigación científica y la formación continua del personal sanitario. Asimismo, la estrategia busca empoderar a los pacientes mediante programas de autocuidado y educación en neurociencia para mejorar su calidad de vida. Finalmente, se define un marco de seguimiento y evaluación mediante indicadores precisos que garantizan una asistencia sanitaria equitativa y eficiente. 

Estas unidades de dolor se clasifican en cuatro niveles organizativos en función de sus recursos humanos, cartera de servicios, frecuencia de la atención y su actividad docente o investigadora: 
- Unidad del Dolor Nivel I (Básica) 
• Recursos humanos: está formada por especialistas de una sola especialidad médica y personal de enfermería, quienes prestan sus servicios a tiempo parcial o completo. 
• Cartera de servicios: es limitada y se centra en el tratamiento farmacológico y en técnicas intervencionistas menores (procedimientos básicos ambulatorios como parches de capsaicina al 8%, infiltraciones superficiales o tratamientos intravenosos sistémicos). 
• Frecuencia de atención: no presta atención diaria. 

- Unidad del Dolor Nivel II (Intermedia) 
• Recursos humanos: integrada por especialistas de una sola especialidad médica, personal de enfermería y personal administrativo. 
• Cartera de servicios: es limitada, pero incluye la realización de técnicas intervencionistas de complejidad intermedia en una sala de tratamientos propia o quirófano (tales como infiltraciones profundas guiadas por imagen, bloqueos epidurales/simpáticos o radiofrecuencia). 
• Frecuencia de atención: ofrece atención diaria. 

- Unidad del Dolor Nivel III (Avanzada / Multidisciplinar) 
• Recursos humanos: formada por personal médico de distintas especialidades, personal de enfermería y otro personal sanitario no médico especializado en dolor (como psicología, fisioterapia y trabajo social). 
• Cartera de servicios: dispone de una cartera completa que incluye técnicas intervencionistas de alta complejidad realizadas en quirófano o entornos altamente especializados (como neuromodulación invasiva, implante de bombas de infusión subaracnoidea o epiduroscopia). 
• Docencia e investigación: realiza labores de docencia e investigación de forma ocasional. 
• Requisitos adicionales: debe contar con un espacio físico propio, recursos específicos para el manejo de pacientes ingresados y externos, atender un mínimo de 800 primeras visitas al año y tener una dotación profesional multidisciplinar mínima (coordinador de anestesiología, al menos dos especialidades médicas en plantilla, y psicólogo clínico/psiquiatra disponible). 

- Unidad del Dolor Nivel IV (De Referencia / Docente y de Investigación) 
• Recursos humanos: formada por personal de distintas especialidades médicas, personal de enfermería y otro personal sanitario no médico especializado (como psicología clínica y fisioterapia). 
• Cartera de servicios: cartera completa que incluye técnicas intervencionistas complejas en quirófano. 
• Docencia e investigación: realiza labores de docencia e investigación de forma habitual. Para ser clasificada en este nivel, la unidad debe cumplir al menos 3 de las siguientes 4 características: docencia MIR, docencia PIR, docencia de pregrado, o contar con personal con capacitación para la dirección de tesis doctorales y publicaciones en revistas de impacto en los últimos 5 años. 
• Requisitos adicionales: comparte los mismos requisitos especiales que el Nivel III (espacio físico propio, recursos para ingresos/consultas y un mínimo de 800 primeras visitas anuales. 


En este contexto es importante la propuesta de una Red de Atención Integral al Dolor Pediátrico en la Comunitat Valenciana 

1. Justificación clínica y epidemiológica del Dolor Pediátrico 

El abordaje del dolor en las etapas tempranas de la vida trasciende el imperativo ético de aliviar el sufrimiento; constituye una decisión de planificación sanitaria fundamental para asegurar la sostenibilidad del sistema a largo plazo. La intervención precoz en la infancia es la medida más eficiente de prevención de la cronicidad. 

La urgencia estratégica de este plan se fundamenta en una realidad epidemiológica crítica: la evidencia científica constata que entre el 35% y el 73% de los menores que padecen dolor crónico mantienen esta condición al alcanzar la vida adulta. Esta persistencia no solo perpetúa el consumo de recursos, sino que revela la naturaleza multidimensional del dolor, cuya repercusión se ramifica hacia la salud mental, el rendimiento escolar y la estabilidad del núcleo familiar. Es precisamente esta complejidad sistémica la que fundamenta e impone la necesidad de una arquitectura asistencial descentralizada, jerarquizada y por niveles. 

2. Arquitectura de la red asistencial pediátrica 

La Red de Atención Integral al Dolor Pediátrico se define como una estructura coordinada y territorializada, diseñada para garantizar la equidad asistencial en las tres provincias. Esta arquitectura se sustenta de forma primaria en las 8 Agrupaciones Sanitarias Interdepartamentales (ASI) y se apoya en la infraestructura existente de las 23 Unidades del Dolor (UDO) de la Comunitat Valenciana, clasificadas según su complejidad en niveles I, II, III y IV, previamente referida. 

• Referente clínico en Atención Primaria (AP): cada centro de salud contará con una figura pediátrica de referencia, primer punto de contacto encargado de la detección precoz, el manejo inicial y la gestión de la continuidad asistencial en el entorno comunitario. 
• Pediatra consultor de Departamento: actuará como nexo estratégico entre la AP y la atención especializada, operando como consultor experto para resolver la complejidad intermedia a nivel departamental.
• Unidades del Dolor de Nivel IV como soporte: los hospitales con Unidades de Dolor de Nivel IV (como el Hospital Universitario y Politécnico La Fe, el Hospital General Universitario de Valencia o el Hospital General Universitario Dr. Balmis), debido a su mandato legal de docencia e investigación, funcionarán como los nodos de conocimiento para el desarrollo de la red. 
• Valoración y diseño de la Unidad de Referencia Autonómica: como objetivo estratégico prioritario, se priorizará la valoración y diseño de una Unidad Multidisciplinar de Dolor Pediátrico de referencia autonómica. Este dispositivo se orientará al abordaje de casos de extrema complejidad técnica, centralizando la excelencia clínica y la innovación terapéutica para todo el territorio. 

Este escalonamiento garantiza que el paciente reciba el nivel de cuidado preciso en el entorno más eficiente, asegurando un tránsito fluido hacia los mecanismos de gobernanza clínica de las ASI. 

3. Integración institucional y continuidad vital 

La eficacia de la Red depende de una gobernanza clínica que trascienda la fragmentación tradicional. El éxito del modelo reside en la gestión de las transiciones asistenciales, apoyándose en la Estrategia de Salud Digital de la Conselleria de Sanidad para asegurar que la información siga al paciente. 

• Pediatría en los Comités de Dolor de las ASI: es preceptivo integrar la visión pediátrica en los Comités de Dolor de cada ASI. Esto asegura que la planificación de recursos y la compra de tecnología sanitaria contemplen las especificidades de la infancia. 
• Protocolos de transición a la vida adulta: para evitar la ruptura del cuidado al alcanzar los 18 años, se establecen directrices obligatorias gestionadas a través de la Historia Clínica Electrónica Compartida: Plan de transición documentado, identificación de comorbilidades psiquiátricas (evaluación obligatoria de riesgos en salud mental (ansiedad, depresión) durante el proceso de transición para evitar descompensaciones) y uso del Módulo de Prescripción (MPRE) para la conciliación farmacológica y del Portal del Paciente para fomentar la corresponsabilidad y el acceso a la información clínica. 

4. Estrategias de capacitación, investigación y educación familiar 

El conocimiento técnico y la alfabetización sanitaria son los motores de transformación de este modelo asistencial. 

- Formación clínica transversal: la Escuela Valenciana de Estudios de la Salud (EVES) gestionará programas formativos específicos y acreditados. 
- Investigación clínica y traslacional: se potenciará la colaboración con institutos de investigación (como FISABIO, INCLIVA o ISABIAL) y universidades para generar evidencia propia sobre el dolor infantil en la Comunitat Valenciana, enfocada en la eficacia de los tratamientos y la epidemiología local. 
- Educación al entorno familiar y educativo: se desarrollarán programas de alfabetización sanitaria para padres y personal escolar. El objetivo es proporcionar herramientas profesionales pero accesibles para el reconocimiento del dolor y el fomento de estrategias de afrontamiento activo, reduciendo el estigma y mejorando la calidad de vida diaria del menor. 

5. Seguimiento y evaluación: indicadores de la Estrategia Pediátrica 

La rendición de cuentas basada en el dato es el pilar de la mejora continua de este Plan. Los indicadores seleccionados permitirán monitorizar la implantación real y el impacto clínico de la estrategia. 

Cuadro de Indicadores de Seguimiento: cobertura territorial (porcentaje de centros de salud con referente clínico pediátrico formalmente designado en SIP), continuidad asistencial (porcentaje de pacientes pediátricos crónicos que alcanzan la mayoría de edad con un Plan de Transición Documentado en su Historia Clínica), calidad técnica (número de guías clínicas y protocolos específicos para población pediátrica y vulnerable validados y difundidos por la Conselleria), capacitación profesional (volumen de profesionales sanitarios formados con éxito a través de la EVES en materia de dolor pediátrico).

Con ello, el compromiso de la Generalitat Valenciana es firme: construir una sanidad pediátrica más humana, eficiente y basada en la excelencia clínica, garantizando que los niños de hoy no se conviertan en los pacientes crónicos del mañana. 

Un buen plan que ahora tiene que hacerse realidad. Ahora toca trabajar para su puesta en marcha, porque si esta realidad no llega a los pacientes y no es patente entre los profesionales sanitarios, entonces se convierte en papel mojado…

sábado, 29 de agosto de 2026

Cine y Pediatría (868) “Didi”, coming of age entre la identidad digital y la identidad cultural


El cine bajo la denominación del anglicismo coming of age, ese tránsito que nos lleva de la adolescencia a la madurez juvenil, ha encontrado en las últimas décadas nuevas formas de representar el tránsito adolescente, desplazándose desde modelos más esquemáticos hacia retratos complejos donde la fragilidad, la pertenencia y la autoimagen ocupan el centro del relato. En ese contexto, la película estadounidense Dìdi (Sean Wang, 2024), basada en la propia experiencia del director como un adolescente de origen taiwanés afincado en Estados Unidos en el año 2008, sobresale por su atención a las zonas menos heroicas del crecimiento: la torpeza social, la inseguridad corporal, la vergüenza afectiva y la tensión entre los mandatos familiares y el deseo de encajar en el grupo. 

Y Didi se suma a los numerosos ejemplos de coming of age que hemos tratado ya en Cine y Pediatría y desde todas las latitudes. He aquí algunos ejemplos: desde Canadá, C.R.A.Z.Y. (Jean-Marc Vallée, 2005); desde España, El camino de los ingleses (Antonio Banderas, 2006); desde Islandia, Hearstone: Corazones de piedra (Gudmundur Arnar Gudmudsson, 2016); desde Italia, Call Me by Your Name (Luca Guadagnino, 2017); desde Estados Unidos, Lady Bird (Greta Gerwing, 2017); desde Colombia, Niña errante (Ramón Mendoza, 2018); desde Egipto, Yomeddine (A.B. Shawky, 2018); desde Francia, Adolescentes (Sébastien Lifshitz, 2019); desde el Reino Unido, Belfast (Kenneth Branagh, 2021); desde Dinamarca, Nada (Trine Piil Christensen, Seamus McNally, 2022); desde Suecia, Paradise is Burning (Mika Gustafson, 2023); y un largo etcétera.            

Pero volvamos a nuestra película de hoy, Didi, que no presenta la adolescencia como una simple etapa biológica, sino como una experiencia moral y cultural. El protagonista, Chris Wang (Izaac Wang), un adolescente de 13 años, se mueve entre varios mundos a la vez: el hogar marcado por la herencia taiwanesa, el espacio escolar y amistoso regulado por códigos juveniles estadounidenses, y el universo digital emergente de 2008, donde la identidad comienza a representarse y negociarse públicamente a través de plataformas como MySpace, Facebook y YouTube. Esa triple pertenencia confiere a la obra una singular densidad sociológica y emocional. Adolescencia, inmigración e identidad cultural que se alzó con el Premio del Público y del Premio Especial del Jurado al mejor elenco en Sundance 2024, alrededor de este adolescente estadounidense de origen taiwanés que, durante aquel verano se enfrenta a sí mismo y a sus raíces y al racismo mientras navega en redes sociales buscando validación personal. 

Chris Wang vive en California con su madre (Joan Chen), su abuela y su hermana mayor (por cierto, el título de la película, Didi, significa en mandarín “hermano menor”, que es apelativo cariñoso en su familia), y se enfrenta a varios aprendizajes simultáneos: la necesidad de ser aceptado por sus amigos, la atracción amorosa, el deseo de formar parte del mundo del skate (y su afición a grabar las trucos con la tabla) y la dificultad de comprender a una madre con la que mantiene una relación afectiva intensa, pero también conflictiva. En la superficie narrativa, los acontecimientos son modestos. No hay grandes giros melodramáticos ni conflictos extraordinarios. Sin embargo, la película entiende que para un adolescente los pequeños fracasos cotidianos poseen una intensidad total: una conversación mal resuelta, una foto humillante, un gesto de rechazo, una mentira para parecer más interesante o un comentario fuera de lugar pueden alterar por completo la percepción de sí mismo. Esa escala emocional es uno de los mayores logros del film. 

Al mismo tiempo, el relato va dibujando la vida doméstica de una familia inmigrante en la que la madre sostiene la estructura del hogar, intenta preservar su propia sensibilidad artística como pintora y observa con mezcla de ternura y preocupación la transformación de su hijo. La convivencia entre generaciones, la presencia de la abuela y la relación con la hermana mayor aportan al film una textura coral que impide reducirlo a una mera crónica sentimental juvenil. Y esa diferencia generacional queda subrayada en algunos diálogos… 

Cuando Wang se pelea y viene lesionado, la abuela realiza estas correcciones a la madre sobre la educación de los hijos: “¿Ves? Los dejáis salir y pasa esto. Se supone que los niños juegan con grillos en el arroyo o al escondite en el patio trasero. Pero tu hijo se pelea como un pandillero. Si la policía lo ve, pensará que le has pegado y te lo quitará. No podrá curarse la herida y quedará ciego, y entonces no podrá ir a la universidad. Si no va a la universidad, no encontrará un buen trabajo. Si no encuentra un buen trabajo, no encontrará una esposa guapa y no podrá tener hijos. ¡Y el legado la familia Wang se acabó!”. Pero también el hartazgo de la madre hacia la abuela, que es su suegra: “Eres una carga… Esta casa es un hogar gracias a mí. No tú, ni él. Soy yo. Sé que te parezco indigna, pero te juro que si no dejas de criticarme te echo a patadas”. Y todo ello lo oye y viven los hijos, con Wang como primer testigo. O ese me “¡Me avergüenza ser tu hijo!” que llega a decir a su madre, tal es el grado de confusión de nuestro protagonista con sus grupos de amigos que va perdiendo, los de clase, los del skate, la chica que le gustaba,… no encuentra el lugar y lo paga con la madre. 

Y es así que Didi se nos presenta como un retrato realista de la juventud y la autoaceptación que explora las complejas dinámicas familiares de su protagonista, al mismo tiempo que promueve la comunicación entre adolescentes y padres. La película destaca por su naturalismo, su precisión observacional y su capacidad para convertir la experiencia particular en memoria generacional.

Uno de los aspectos más interesantes de Dìdi es su reconstrucción del año 2008 como momento bisagra en la cultura juvenil. La película recuerda un periodo en el que internet ya no era un espacio secundario, pero todavía no se había convertido en la estructura total de la vida social. Y esta dimensión tecnológica no funciona como simple decorado de época, pues ya la película sugiere que el adolescente contemporáneo aprende a verse a sí mismo a través de pantallas, comentarios, fotografías y jerarquías de visibilidad. La inseguridad ya no nace solo de la comparación presencial, sino también de la construcción pública de una imagen que puede ser validada, ridiculizada o ignorada. Por ello, puede leerse como una película de memoria generacional, dado que no solo recuerda un periodo histórico reciente, sino que examina el modo en que esa primera sociabilidad digital modificó la experiencia emocional de crecer, y el film dialoga con una preocupación muy contemporánea: la dificultad de distinguir entre el yo vivido y el yo representado. 

La película también ofrece un valioso retrato de la experiencia asiático-estadounidense desde una perspectiva doméstica y cotidiana, así como ese vínculo maternofilial: el hijo desea autonomía, pero no entiende todavía el sacrificio silencioso que sostiene su mundo; la madre intenta proteger, pero también debe aceptar que educar implica dejar ir. El resultado es un retrato extraordinariamente humano de la familia como espacio de protección, pero también de tensión formativa. 

Y en términos pedagógicos, es una obra especialmente útil para trabajar cuestiones relacionadas con adolescencia, migración, identidad, medios digitales y vínculos familiares. Un particular coming of age entre la identidad digital y la identidad cultural, donde el director Sean Wang es capaz de transformar lo autobiográfico en una forma de conocimiento compartido.

 

miércoles, 26 de agosto de 2026

Lo que nos dice la IA (Perplexity) de la plataforma Continuum


Dentro de las múltiples herramientas y usos de la inteligencia artificial (IA) vale la pena destacar los asistentes de investigación (ej. Perplexity y GeminiNotebook), pues ayudan a recopilar información, analizarla y organizarla, y pueden generar resúmenes, responder a preguntas complejas y encontrar puntos clave en la información. 

Y en concreto Perplexity ofrece un “motor de respuestas”: un buscador que, en lugar de devolver una lista de enlaces, lee en tiempo real múltiples fuentes de Internet y sintetiza una respuesta a partir de documentos recuperados y con citas numeradas que el usuario puede verificar, lo que la hace especialmente útil para investigación, trabajo académico y periodístico. Y una gran ventaja: tiene menos “alucinaciones” al anclar las respuestas en resultados de búsqueda, por lo reduce la invención de datos frente a asistentes puramente conversacionales.  

Pues bien, a la tarea en Perplexity sobre “háblame de Continuum, la plataforma de formación continuada en línea de la AEP”, esta es su respuesta literal… 

“Continuum es el portal de formación continuada en línea de la Asociación Española de Pediatría (AEP), lanzado oficialmente el 23 de septiembre de 2013 como una «universidad virtual» de pediatría en español, dirigida a pediatras de España y Latinoamérica. Desde su puesta en marcha, ha sido codirigida de forma ininterrumpida por los doctores Javier González de Dios (pediatra hospitalario, neonatólogo, Alicante) y Francisco Hijano Bandera (pediatra de Atención Primaria, Madrid), quienes han liderado su desarrollo tecnológico, pedagógico y de contenidos *. 

1. Origen e historia 
El proyecto nació como idea original en 2012, dentro de la estrategia de la AEP para modernizar y ampliar la oferta de formación continuada más allá de los formatos presenciales tradicionales. Tras aproximadamente 18 meses de trabajo de diseño, coordinación científica y desarrollo técnico con la colaboración de numerosos expertos y comités de la AEP, se inauguró formalmente en septiembre de 2013. Continuum se concibió como una plataforma propia de la AEP, aprovechando el liderazgo científico de sus sociedades de especialidad, sociedades regionales, comités y grupos de trabajo, para ofrecer una formación de calidad, acreditada y alineada con las necesidades reales de los pediatras en ejercicio. 

2. Objetivos 
Los objetivos de Continuum se definieron desde el inicio en dos niveles: 

a) Objetivos generales: crear un portal de formación en español para pediatras que facilite la actualización de conocimientos, la rápida integración de avances médicos en la práctica clínica y el perfeccionamiento profesional, con el fin último de mejorar la atención a la población infanto-juvenil. 

b) Objetivos específicos: 1) impartir una enseñanza innovadora, con enfoques prácticos (learning by doing) y metodologías docentes eficaces para mejorar la competencia profesional; 2) implicar a las subespecialidades, grupos y comités de la AEP en la definición de áreas de conocimiento y competencias específicas; 3) recoger las necesidades formativas de los profesionales para planificar actividades de formación; 4) fomentar la mejora de la actividad asistencial, docente, científica e investigadora, con un portfolio personal que registre las actividades realizadas y pueda servir en el futuro para procesos de recertificación; 5) facilitar la obtención de créditos de formación continuada con validez en toda España para la carrera profesional. 

Un elemento central es que Continuum se basa en el Currículum Global de Educación Pediátrica (Global Pediatric Education Consortium, GPEC), que actúa como «matriz de competencias» y hoja de ruta para los contenidos, siendo España el primer país de la Unión Europea en adoptarlo en una plataforma de estas características. 

3. Modelo formativo y recursos 
Continuum no es solo una plataforma de cursos online; integra múltiples modalidades y recursos: 

a) Actividades individuales: 1) Imagen de la semana: imágenes de enfermedades comunes de presentación poco frecuente para ampliar la experiencia visual; 2) Casos clínicos interactivos: casos reales (atención primaria y hospitalaria) para promover el razonamiento clínico y el diagnóstico diferencial; 3) Novedades bibliográficas: revisión de publicaciones recientes en revistas biomédicas de interés; 4) Artículo destacado: enlaces a artículos relevantes de revistas pediátricas españolas. 

b) Actividades tutorizadas: cursos online de distintas duraciones y créditos, ofertados por sociedades, comités y grupos de la AEP, cubriendo las 39 áreas temáticas del currículo global 

c) Herramientas complementarias: 1) Biblioteca de documentos esenciales (guías, revisiones, protocolos, etc.); 2) Herramientas para la consulta (algoritmos, calculadoras, tablas, vademécum, etc.); 3) Portfolio personal (Mi Continuum) para registrar actividades, créditos y necesidades formativas; 4) Agenda de actividades y presencia en redes sociales como parte de la estrategia Web 2.0; y 5) Preparo Mi Rotación Por (PMRP), una de las joyas de la corona, creada en 2020 (y actualizada en 2024) y cuyo fin se puede sintetizar en estos tres objetivos: disminuir la variabilidad en la formación de los especialistas en formación, asistir a los tutores en su función docente y facilitar el aprendizaje colaborativo y basado en competencias, el entrenamiento reflexivo y la resolución de problemas propios del perfil profesional de cada especialidad pediátrica por la que roten. 


La plataforma está diseñada para ser accesible en cualquier momento y lugar, con funcionalidad optimizada para dispositivos móviles. 

4. Logros e impacto 
Desde sus primeros años, Continuum ha demostrado un alto impacto en la formación pediátrica en español: 

- En 2015, la plataforma ofreció actividades formativas a más de 5.000 pediatras y MIR de todo el mundo, de los cuales el 78,5% eran españoles (aproximadamente el 38% de los pediatras estimados en España en ese momento). En ese mismo año se alcanzaron 732 créditos de formación a través de las actividades ofertadas, una cifra casi cinco veces superior a las 157 horas que se estimaba que los pediatras y MIR españoles dedicaban anualmente a su formación **. 

- En 2016, Continuum recibió el premio MEDES a la Mejor Iniciativa en formación, reconociendo su innovación y alcance como «universidad virtual» de pediatría en español para España y Latinoamérica ***. 

- La plataforma ha mantenido una alta demanda de cursos tanto en España como fuera de ella, consolidándose como un proyecto prioritario para la AEP en los cuatrienios posteriores (2021-25 y más allá). 

La dirección conjunta de Javier González de Dios y Francisco Hijano Bandera ha sido un elemento clave en el éxito de Continuum: 
- Javier González de Dios: pediatra especialista en Neonatología, jefe de Servicio de Pediatría en el Hospital General Universitario de Alicante, doctor en Medicina, con amplia trayectoria en pediatría basada en la evidencia, investigación y proyectos de innovación educativa (como «Cine y Pediatría»). 
- Francisco Hijano Bandera: pediatra de Atención Primaria en Madrid, doctor en Medicina, con formación específica en diseño, gestión y dirección de proyectos de B-Learning, y miembro activo en docencia MIR y formación en pediatría de atención primaria. 
Su combinación de perfiles (hospitalario/atención primaria, evidencia científica/diseño pedagógico digital) ha permitido que Continuum no sea solo un repositorio de contenidos, sino una plataforma con rigor científico, innovación metodológica y orientación competencial. 

La puesta en marcha de Continuum ha significado: 1) un cambio de paradigma en la formación continuada de la AEP, pasando de un modelo predominantemente presencial a uno híbrido y digital, más flexible y accesible; 2) la creación de un espacio común en español para la formación pediátrica de alta calidad, con proyección iberoamericana; 3) un instrumento para la recertificación periódica de competencias, alineado con tendencias europeas e internacionales en educación médica continuada; 4) un reconocimiento del papel de la AEP como líder en formación pediátrica, con una plataforma propia, sostenible y en continua evolución. 

En síntesis, Continuum representa uno de los proyectos más consolidados y estratégicos de la AEP en las últimas décadas, y la dirección sostenida de los Dres. González de Dios e Hijano ha sido fundamental para convertirlo en una referencia de formación pediátrica en línea en el mundo hispanohablante ****.” 

Realmente una respuesta verídica, aunque parcial en algunos aspectos, y que hemos señalado con cuatro marcas en el texto. 

* Aunque la IA indica que los Dres. Javier González de Dios y Franciso Hijano Bandera han codirigido la plataforma Continuum de forma ininterrumpida desde sus inicios hasta la fecha de consulta, cabe decir que no es así y fuimos cesados por la actual Junta Directiva de la AE un 9 de octubre de 2025, fecha esta y posteriores que no olvidaremos. 

** Esta información de uso de la plataforma es de sus inicios, pero el crecimiento ha sido logarítmico, de forma que los datos más actuales disponibles publicados por el nosotros son del periodo 2013-2024  indicaban un total de 22.342 alumnos registrados en la plataforma (el 44% socios de la AEP), 1.118 actividades docentes ofrecidas (con 12.048 competencias asignadas en ellas), 2.351 autores participantes, más de 3 millones de usuarios (40% de España y el 60% de otros países, principalmente Hispanoamérica) y más de 35 millones de páginas vistas. 

*** Otros premios no recogidos por la IA que ha recibido Continuum en este periodo fueron el Premio a las 100 Mejores Ideas de Actualidad Económica (2013) y el Premio de Educación Médica al Mejor Proyecto en la Enseñanza de Posgrado o Formación de Especialistas, otorgado a la herramienta “Preparo mi rotación por” (2022). 

**** Este es el documento generado por IA a la intrahistoria de Continuum destaca a sus codirectores, pero no hubiera sido posible sin el trabajo y amistad de los coordinadores de las distintas secciones a lo largo de estos años (Dres. Manuel Molina Arias, Rosa Pavo García, Manuel Praena Crespo, Alberto García Salido, José María Garrido Pedraz, Rafael Martín Masot, Carlos Ochoa Sangrador, Carmen Villaizán Pérez, Pablo del Villar, Esteban Peiró Molina, Mireya Orío Hernández, Javier Pérez-Lescure Picarzo y Nuria García Sánchez) y al buen hacer de la editorial Lúa Ediciones 3.0. A ellos va dedicado este homenaje, porque ha sido lo mejor del camino… 

Una trayectoria de 14 años apasionante, desde sus orígenes hasta un recambio de rumbo que tuvo lugar hace unos meses. Que la IA genere esta información tan veraz es una gran satisfacción para los que creamos este modelo de formación en Pediatría, lo criamos y lo hicimos andar con éxito. 



lunes, 24 de agosto de 2026

El valor de las Memorias de Actividad de un hospital terciario: el ejemplo del Hospital General Universitario Dr. Balmis

 

Un hospital terciario y de referencia suele representar el eje vertebrador de la asistencia sanitaria de alta complejidad en la provincia correspondiente y que, por tanto, no solo presta servicio a la población de su departamento de salud, sino que recibe pacientes derivados de otros centros para programas altamente especializados, lo que evita que los pacientes tengan que desplazarse a otras provincias y comunidades. Además este tipo de hospital suele ser motor de docencia e investigación, habitualmente vinculados a universidades y/o institutos de investigación. Y este es el caso del Hospital General Universitario Dr. Balmis (HGUDB) para la provincia de Alicante. 

Y en este caso, la Memoria de Actividad 2025 detalla la gestión y los logros del Departamento de Salud Alicante-Hospital General, centrándose en el HGUDB y su red asistencial, con una plantilla de 3.424 profesionales en el Hospital y 718 en los centros de Atención Primaria (en 12 Centros de Salud y 6 consultorios auxiliares). El documento describe una infraestructura que atiende a más de 305.000 ciudadanos mediante una estrategia que prioriza la humanización, la seguridad del paciente y la innovación tecnológica. Y se detallan algunos indicadores de actividad en ese año 2025: 32.293 ingresos (para un total 807 camas), 212.982 consultas externas, 23.105 intervenciones, 1.141.658 consultas de medicina familiar y 205.956 de pediatría en Atención Primaria, así como 195.371 urgencias atendidas (de ellas, 42.278 pediátricas). 

Para evaluar con rigor los resultados de la gestión e impacto del HHGUDB expuestos en su Memoria 2025, es recomendable estructurar el análisis en cinco dimensiones estratégicas: 

A. Dimensión asistencial y complejidad clínica, con aspectos como consolidación de programas clave, capacidad quirúrgica y demoras, o presión en urgencias y hospitalización. 

B. Innovación tecnológica y cartera de servicios, abordando aspectos como la renovación de equipamiento o la implantación de técnicas mínimamente invasivas. 

C. Investigación, docencia y transferencia de conocimiento, analizando la producción científica (publicaciones en revistas de alto impacto, captación de financiación pública competitiva y volumen de ensayos clínicos activos coordinados desde ISABIAL) y su capacidad docente (y grado de satisfacción del personal en formación). 

D. Humanización y experiencia del paciente, valorando la calidad percibida (con encuestas de satisfacción del paciente y del profesional) y el entorno asistencial (con iniciativas encaminadas a la humanización de espacios sensibles – especialmente pediatría, neonatología, áreas oncológicas, unidades de cuidados intensivos -, la atención al paciente frágil y la integración de las familias en el proceso asistencial) 

E. Eficiencia sanitaria y sostenibilidad, con aspectos como la gobernanza y gestión del gasto, así como la sostenibilidad y digitalización. 

He aquí dos aspectos de interés analizados en esta memoria… 

a) ¿Cuáles son las innovaciones tecnológicas destacadas en el hospital? 

En el HGUDB se han implementado diversas innovaciones tecnológicas durante el año 2025, centradas en mejorar la precisión diagnóstica, la seguridad quirúrgica y la eficiencia de los sistemas. Entre las innovaciones más destacadas se encuentran: 
- Inteligencia artificial (IA) en el diagnóstico: se ha introducido un sistema de lectura de radiografías de tórax y hueso basado en IA. Este sistema ayuda a los profesionales de Urgencias y Atención Primaria a detectar patologías con mayor seguridad y precisión. 
- Equipamiento quirúrgico de alta precisión, entre las que destacamos: Microscopio quirúrgico: el hospital ha estrenado un nuevo modelo de microscopio de alta precisión para cirugía craneal, que consiste en una plataforma de visualización de última generación; Cirugía Robotizada: el centro cuenta con un sistema robotizado Da Vinci para cirugía endoscópica; Prótesis 3D personalizadas: el Servicio de Cirugía Torácica ha introducido una técnica que utiliza prótesis 3D hechas a medida para el tratamiento de tumores en el tórax. 
- Nuevas técnicas clínicas ,como: Crioablación: se ha aplicado por primera vez esta técnica para el tratamiento del cáncer de mama, la cual destruye el tumor mediante congelación; Salas de Electrofisiología: se han puesto en marcha dos nuevas salas dotadas de alta tecnología para el tratamiento de pacientes con arritmias cardíacas. 
- Transformación digital e infraestructura: Centro de Procesamiento de Datos (CPD): inversión en una CPD de última generación que refuerza la ciberseguridad y asegura la continuidad de los sistemas tecnológicos ante posibles fallos eléctricos; Cuidados 2.0: se ha lanzado una nueva versión de la web de Enfermería, orientada a la transformación digital de la atención sanitaria. 
- Movilidad sostenible: el departamento ha renovado su flota para atención domiciliaria (UHD) con 24 vehículos eléctricos nuevos, que cuentan con una autonomía superior a los 400 km. 

b) ¿Cómo se gestiona el Plan de Calidad y Seguridad? 

El Plan de Calidad y Seguridad del Departamento de Salud de Alicante-Hospital General se gestiona como una estrategia propia que adapta el Plan de Calidad y Seguridad del Paciente (PCAySP) de la Conselleria de Sanidad a su realidad organizativa. Los aspectos clave de su gestión incluyen: 
- Liderazgo y cultura: el enfoque está liderado por la dirección del centro e impulsa una cultura de mejora continua en todos los niveles. 
- Pilares de gestión, que se basa en tres elementos fundamentales: la prevención de riesgos, la participación activa de los profesionales y el uso sistemático de indicadores para medir resultados. 
- Evaluación de resultados: la Conselleria de Sanidad realiza una evaluación anual del plan. En el año 2025, el hospital alcanzó un porcentaje global de cumplimiento del 87,67%. 
- Líneas estratégicas: La gestión se organiza en torno a siete líneas estratégicas principales: 1) Generar y potenciar la cultura de calidad y seguridad del paciente; 2) Incrementar la calidad y seguridad de la atención sanitaria prestada; 3) Difundir la cultura de calidad y seguridad en toda la organización; 4) Potenciar el uso de modelos y herramientas de gestión (como certificaciones ISO o EFQM); 5) Situar la seguridad del paciente como eje fundamental (incluyendo identificación correcta, uso seguro de medicamentos e higiene de manos); 6) Promover buenas prácticas y bioética; y 7) Poner en valor a los profesionales del sistema sanitario. 
- Certificaciones externas: como parte del compromiso con la calidad, el centro gestiona y renueva acreditaciones externas, como la norma ISO 9001:2015 en servicios como Farmacia y el laboratorio de Hematología, además de acreditaciones de excelencia otorgadas por sociedades científicas como CUDERMA o SEPAR. 

sábado, 22 de agosto de 2026

Cine y Pediatría (867) “Turno de guardia” visibiliza las circunstancias profesionales de la enfermería


El objetivo primordial del proyecto Cine y Pediatría que inicié en el año 2010 es doble: educativo y transformador, orientado a "prescribir películas" como recurso para profundizar en la comprensión de la infancia y adolescencia (en sus tres ámbitos clave: familia, centro educativo y sociedad) y humanizar la práctica clínica en sanidad. Y, aunque minoritarias, son clave algunas películas para entender mejor la sanidad y el trabajo de sus profesionales (principalmente médicos y enfermería). Y hoy vamos a profundizar sobre este tipo de películas que nos permiten conocer diferentes aristas de la sanidad, algunas basadas en hechos reales, otras más de ficción. 

- Ejemplos de películas basadas en hechos reales son Despertares (Penny Marshall, 1990), El aceite de la vida (George Miller, 1992), Juramento hipocrático (Jim Abrahams, 1997), Patch Adams (Tom Shadyac, 1998), Inocencia interrumpida (James Mangold, 1999), Planta 4ª (Antonio Mercero, 2003), A corazón abierto (Joseph Sargent, 2004), Florence Nightingale (Norman Stone, 2008), Medidas extraordinarias (Tom Vaughan, 2009), Manos milagrosas (Thomas Carter, 2009), Surviving Amina (Bárbara Celis, 2010), El milagro de Carintia (Andreas Prochaska, 2011), Contagio (Steven Soderbergh, 2011), Nacer-Diario de maternidad (Jorge Caballero, 2012), Hipócrates (Thomas Lilti, 2014), 22 ángeles (Miguel Bardem, 2016), Brain on Fire (Gerard Barett, 2016), Una estrella fugaz (Ignasi Guerrero, Arturo Méndez, 2024), Matronas (Léa Fehner, 2023), Los dos hemisferios de Lucca (Mariana Chenillo, 2024), La otra víctima (Zinnini Elkington, 2025),…                      

- Ejemplos de películas de ficción son El doctor Arrowsmith (John Ford, 1931), Las confesiones del doctor Sachs (Michel Deville, 1999), John Q (Nick Cassavetes, 2002), El jardinero fiel (Fernando Meirelles, 2005), Una historia casi divertida (Ryan Fleck y Anna Boden, 2010), Efectos secundarios (Steven Soderbergh, 2013),…       

De ellas quiero destacar cuatro películas que se concentran en profesionales sanitarios, bien sean médicos (La otra víctima), residentes en formación (Hipócrates), matronas (Matronas) o un equipo de guardia médica (El milagro de Carintia). Y a ellas quiero sumar una impactante película sobre esa profesión esencial en sanidad y, especialmente, en los hospitales: hablo de la enfermería y de la película suiza Turno de guardia (Petra Biondina Volpe, 2025), cuyo título original, Heldin, “heroína” en alemán, nos pone en la pista de lo que vamos a vivir con Floria, una enfermera de una planta quirúrgica, durante un único turno nocturno marcado por la falta de personal, la saturación asistencial y una cadena de decisiones urgentes. Porque más que una película “sobre hospitales”, es una película sobre el cuidado sometido a condiciones imposibles y donde la gran pregunta no es si Floria es competente, sino cuánto puede resistir una profesional excelente cuando el sistema le exige compensar con su cuerpo, su conciencia y su tiempo las carencias institucionales. La obra adapta el libro autobiográfico de la enfermera Madeline Calvelage, titulado “Unser Beruf ist nicht das Problem: Es sind die Umstände”, traducido aproximadamente como “Nuestra profesión no es el problema: son las circunstancias”. 

Floria (espectacular interpretación de Leonie Benesch), llega al hospital para comenzar su turno. La planta está llena y falta una compañera, de modo que una plantilla mínima debe atender a numerosos pacientes con necesidades muy distintas. Una enfermera experimentada, una compañera y una joven en prácticas deben hacerse cargo de toda la unidad. 

Floria trabaja con gran precisión y vemos que su función es multitarea (nada que veamos como excepcional los que trabajamos en un hospital): atiende a pacientes recién operados, responde a timbres, toma constantes y a todos les pregunta siempre "¿Qué dolor siente en una escala del 1 al 10?", administra medicación, realiza curas, acompaña a los pacientes a quirófano o al TAC, ayuda a cambiar pañales a las personas ancianas, acompaña a familiares y trata de tranquilizar a personas asustadas o doloridas (a un paciente de Burkina Faso que está solo le responde: “Me tiene a mí”). Entre los enfermos aparecen situaciones de gran vulnerabilidad: pacientes con cáncer, ancianos con gran fragilidad, enfermos con deterioro cognitivo y pacientes nerviosos que esperan diagnósticos o intervenciones. 

El problema no es que Floria ignore sus obligaciones. El problema es que recibe simultáneamente más demandas de las que una persona puede atender. Cada llamada interrumpe otra tarea; cada urgencia aplaza una necesidad distinta. La profesional se ve obligada a elegir continuamente a quién atender primero, aunque ninguna de las personas abandonadas deje de necesitar cuidados. Y aún así nota las miradas de desaprobación de algunos familiares o sufre las palabras de un paciente privado: “¿Hasta a dónde ha ido a por la pastilla?...Es inadmisible"

En ese contexto se produce un error, pues cambia la medicación de un paciente y eso le provoca una reacción alérgica. El incidente funciona como punto de inflexión dramático, pero también como revelación: la película muestra que el fallo no nace de la negligencia o de la falta de vocación, sino de una organización que convierte el agotamiento, la multitarea y la prioridad permanente en norma cotidiana. La guardia se transforma entonces en una carrera contrarreloj, incluida una parada cardiorrespiratoria de una paciente que fallece, y su sentimiento de culpa: "No he ido a verla ni una vez. Era la última de mi ronda". Floria intenta mantener el control, proteger a los pacientes y evitar que la situación se desborde, mientras el cansancio físico y la angustia moral van ocupando su rostro y su cuerpo. 

Y finaliza el turno bajo la canción "Hope there´s Someone" de Anthony and the Johnsons para un final muy emocionante y con este mensaje final: "Para el año 2030, faltarían 30.000 profesionales de enfermería en Suiza. El 36% abandonan la profesión en tan solo cuatro años. España afronta un déficit de 100.000 profesionales. Al menos un tercio ha sufrido problemas de salud mental por sobrecarga de trabajo. La escasez de enfermeros y enfermeras es una amenaza global para la salud. La OMS estima que para 2030 faltarán alrededor de 13 millones de estos profesionales "

Una película tan contundente que es un documento esencial para entender el crucial y exhaustivo trabajo de la enfermería. Una película que debe “prescribirse”, pues su estructura casi en tiempo real (todo el metraje acompaña a nuestra protagonista en un turno de noche de unas 12 hs) permite comprender la presión y la fatiga de la protagonista sin necesidad de acontecimientos espectaculares y donde una alarma, un paciente que solicita ayuda, una medicación que debe administrarse o una llamada que no puede demorarse bastan para aumentar la tensión. 

Y para ello cabe destacar la puesta en escena: esa cámara que sigue estrechamente a Floria por las habitaciones, los pasillos y los ascensores; ese hospital moderno ordenado arquitectónicamente pero que vivimos como un laberinto de habitaciones, pasillos y puertas; esos primero planos que permiten leer el progresivo desgaste de Floria, agotada física y psicológicamente; ese diseño sonoro como uno de los grandes instrumentos dramáticos de la película (timbres de las habitaciones, alarmas, ruidos de equipos y carros hospitalarios,…), esa información sonora que crea una presión ética, pues sabemos que hay alguien que necesita ayuda, pero también comprendemos que la protagonista no puede estar en dos lugares a la vez. 

Por todo ello, Turno de guardia es una película muy especial, donde Floria nos aparece como una heroína sin épica, porque ella no salva a todo el mundo y no recibe una recompensa proporcional a su esfuerzo, aunque su trabajo está compuesto por pequeños grandes actos: escuchar, explicar, sujetar una mano, repetir una instrucción, calmar una ansiedad, reconocer el miedo de un paciente, ayudar a levantarse, administrar correctamente un tratamiento,… Y se desplaza la idea de heroísmo desde el acontecimiento extraordinario hacia la perseverancia cotidiana. Floria es heroica porque sostiene el vínculo humano en una institución que funciona cada vez más deprisa y con menos recursos. Pero con ello, la película plantea así una paradoja: cuanto más se admira la capacidad individual de resistir, mayor puede ser el riesgo de no modificar las condiciones que obligan a resistir. 

Algo esencial que atesora este film es el valor de visibilizar el enorme valor de la enfermería y hacer entender la complejidad del trabajo enfermero. Porque en ese turno de guardia de Floria se nos muestra esta profesión clave que combina conocimientos clínicos, observación continua, priorización, comunicación, prevención de complicaciones, contención emocional, educación sanitaria, coordinación con pacientes, familias y otros profesionales, además de responsabilidad ética. Y, además, ocurre en un moderno hospital de Suiza, un país asociado habitualmente con el orden, la riqueza, la eficacia y la estabilidad, allí donde la enfermería suele tener un sueldo que triplica la enfermería de nuestro país. 

Si esta película te hace sentir el “peso” de esta profesión y cómo afecta al profesional y a su conciliación con la vida familiar, imagina cómo se vive en realidad cuando se realiza esta misma labor en un entorno hospitalario denostado (con arquitectura y organización de hace más de medio siglo, edificios “enfermos” donde falla el aire acondicionado o hay goteras) y con bajos sueldos. O si, como en nuestra profesión como pediatras, esto ocurre en la unidades de cuidados intensivos neonatales y pediátricos, o en las zonas de hospitalización de pacientes oncológicos y quirúrgicos pediátricos. No es ficción, es el día a día... Y con ello entendenemos que si el “burnout” es común entre los profesionales sanitarios, no es de extrañar que este desgaste profesional esté liderado en España por la enfermería, tal como deja entrever el colofón final de la película. 

Por ello, Turno de guardia es una película para hacer repetidos cine fórum en el entorno sanitario, y hacer debate de las siguientes reflexiones: 1) que la vocación no sustituye a los recursos (la dedicación y el sobreesfuerzo personal no puede compensar indefinidamente una plantilla insuficiente); 2) que la seguridad del paciente es una responsabilidad colectiva (y donde debemos realizar en cada error un análisis causa-raíz, no para buscar culpables, sino para evitar que los errores vuelvan a repetirse); 3) que cuidar implica priorizar, pero priorizar también tiene un coste (y en situaciones de exceso de trabajo o en condiciones normales puede convertirse en una fuente continua de sufrimiento moral); 4) que la empatía necesita estructura (porque la empatía aislada de Floria no basta, porque para escuchar, acompañar y explicar se necesitan tiempo, personal suficiente y una organización que valore el vínculo humano); 5) que el heroísmo puede ocultar la precariedad; 6) que el cuidado es una responsabilidad social (y, por tanto, una cuestión política, económica y colectiva); 7) y una de las lecciones más profundas: que el paciente no es una tarea (porque cada paciente es una persona que experimenta miedo, incertidumbre y vulnerabilidad y cuando el sistema está saturado, existe el peligro de que el enfermo se convierta en una cama, una habitación o un número de historia clínica). 

Desde una perspectiva bioética, la película pone en tensión varios principios: beneficencia (Floria intenta hacer el bien a cada paciente), no maleficencia (teme que la sobrecarga provoque daño), justicia (observa que no todos los pacientes reciben el mismo trato, y aquí recordar en el film los pacientes que tienen seguros privados frente al resto), autonomía (debe informar y escuchar, aunque el tiempo sea insuficiente) y dignidad (intenta que los pacientes no sean tratados como simples cuerpos enfermos). La tragedia es que esos principios pueden entrar en conflicto cuando los recursos son escasos. Floria quiere ofrecer un cuidado completo, pero la institución la obliga a administrar insuficiencias. 

Y es así que Turno de guardia es especialmente eficaz en cuatro aspectos: en la interpretación de Leonie Benesch (a quien ya conocimos dando la talla actoral como protagonista de la película alemana del año 2023 Sala de profesores, dirigida por Ilker Çatak), en la concentración temporal, en la puesta en escena inmersiva, y en la crítica estructural (donde examina la organización del sistema sanitario). Y ello hace que la película sea algo más que un homenaje a la enfermería: la convierte en una reflexión política sobre el valor social del cuidado, la seguridad del paciente y la responsabilidad colectiva de proteger a quienes protegen a los demás. 

 

miércoles, 19 de agosto de 2026

Crianza de los hijos en la era digital


La crianza de los hijos en la era digital constituye uno de los grandes desafíos de las familias contemporáneas, ya que las tecnologías forman parte de la vida cotidiana desde edades cada vez más tempranas. Internet, los dispositivos móviles y las redes sociales ofrecen importantes oportunidades para el aprendizaje, la comunicación y el entretenimiento, pero también plantean riesgos relacionados con la exposición excesiva a las pantallas, la privacidad, la seguridad y la calidad de los contenidos. En este contexto, educar no implica únicamente limitar el uso de la tecnología, sino acompañar a los hijos en el desarrollo de hábitos saludables, pensamiento crítico, responsabilidad y competencias digitales que les permitan desenvolverse de forma segura y equilibrada en la sociedad actual. He aquí algunas preguntas clave… 

a) ¿Cómo afectan los videojuegos y las redes sociales a la salud mental del niño y adolescente? 

El impacto de los videojuegos y las redes sociales en la salud mental de la infancia y adolescencia es un tema complejo que no tiene una respuesta única, sino que se define por una mezcla de riesgos, beneficios y matices individuales. Si nos centramos en el adolescente, estos son algunos aspectos de interés: 

- El impacto de las redes sociales en la salud mental. Existe un debate activo sobre si las redes sociales causaron el aumento de problemas de salud mental en la última década. 
Se estima que hay un 75% de probabilidad de que las redes sociales hayan contribuido a la crisis de salud mental adolescente, especialmente desde 2012, cuando estas plataformas se volvieron masivas en los teléfonos inteligentes. Los riesgos se dividen en el uso excesivo (que interfiere con el sueño y la actividad física) y las experiencias dañinas (como el acoso escolar o la exposición a contenido que afecta la imagen corporal, algo que impacta desproporcionadamente a las niñas). También es cierto que ofrecen oportunidades para la conexión social, el aprendizaje y el descubrimiento, especialmente para adolescentes que se sienten marginados en su vida diaria. 

- El impacto de los videojuegos. A diferencia de las redes sociales, la investigación general sobre videojuegos muestra poca evidencia de daño inherente y sugiere algunos beneficios. 
Se ha encontrado evidencia de que jugar videojuegos puede mejorar la memoria de trabajo, la atención y las habilidades cognitivas espaciales. Además, son una vía social fundamental, especialmente para los varones, quienes juegan un promedio de 2 horas y 20 minutos al día. Pero existe evidencia de que los videojuegos violentos pueden causar un aumento a corto plazo en pensamientos y sentimientos agresivos, aunque no hay pruebas definitivas de que causen conductas criminales o violentas a largo plazo. El problema surge cuando el juego se convierte en una adicción (afectando entre el 1% y 9% de los adolescentes) o cuando desplaza actividades esenciales como el sueño o los estudios. 

El efecto final depende de quién es el adolescente. Aquellos que ya enfrentan dificultades sociales, emocionales o conductuales fuera de internet tienen más probabilidades de sufrir impactos negativos en línea. Por ejemplo, los jóvenes que sufren acoso en persona suelen ser los mismos que lo padecen en redes sociales. En resumen, más que el tiempo total de pantalla, lo que importa es qué actividades se están reemplazando y si el uso de estas tecnologías interfiere con el bienestar general, el sueño y las relaciones cara a cara

b) ¿Cómo puedo diferenciar si mi hijo o hija tiene una adicción? 

Diferenciar entre un uso frecuente de la tecnología y una adicción real es fundamental. Aunque el término "adicción" se usa a menudo de forma coloquial, en términos clínicos se refiere a patrones de comportamiento que causan un deterioro significativo en la vida diaria. 

Para determinar si nuestro hijo/a podría tener una adicción (específicamente un trastorno por videojuegos), debes observar si se cumplen estos tres criterios clave: 1) Falta de control sobre el juego: esto ocurre cuando el joven no puede controlar la frecuencia, la intensidad, la duración o el momento en que deja de jugar; 2) Prioridad creciente: el videojuego o el uso de pantallas se vuelve más importante que otros intereses vitales y actividades diarias; 3) Continuación a pesar de las consecuencias negativas: el joven sigue jugando o incluso aumenta el tiempo de uso a pesar de saber que esto le está causando problemas evidentes en su vida o salud. 
Y, además de los criterios anteriores, es útil considerar qué actividades están siendo reemplazadas por las pantallas: desplazamiento de necesidades básicas (como el sueño o la higiene personal), impacto académico (disminución notable en su rendimiento escolar debido al tiempo dedicado a los dispositivos) o angustia emocional (en el caso de las redes sociales, una señal de uso problemático es sentir angustia o malestar intenso cuando no se puede acceder a la plataforma). 

¿Qué hacer si sospechamos de una adicción? Si observas estos patrones de forma persistente (generalmente durante un periodo de 12 meses, aunque puede ser menos si los síntomas son graves), se recomienda: 
• Consultar con un profesional: habla con su pediatra o un profesional de la salud mental. 
• Terapia cognitivo-conductual: este tipo de tratamiento ha demostrado ser efectivo para ayudar a manejar el uso problemático de la tecnología. 
• Fomentar el equilibrio: asegúrate de que tenga tiempo protegido para actividades que mejoren su estado de ánimo, como el ejercicio físico, el tiempo al aire libre y las interacciones sociales en persona. 

c) ¿Cómo puedo fomentar actividades sin pantallas para mi hijo? 

Para fomentar actividades sin pantallas, lo más efectivo es centrarse en el equilibrio, asegurando que los niños tengan suficiente tiempo para jugar, hacer ejercicio físico e interactuar con otras personas. Está claro que no existe una única solución, sino una amplia variedad de opciones que dependen de la energía del niño y del entorno. Aquí el ejemplo de algunas estrategias y actividades concretas basadas en las recomendaciones de los expertos, útiles más para niños y niñas (no tanto para adolescentes): 

- Actividades en casa según el nivel de energía, pues es útil tener opciones preparadas para diferentes momentos del día: 
• Alta energía (para quemar cartuchos): puedes organizar una fiesta de baile, crear un circuito de obstáculos con cojines y toallas, jugar al escondite, construir un fuerte con mantas o jugar al "que no caiga" con globos. 
• Baja energía (más sedentarias): actividades como el uso de pegatinas, plastilina, rompecabezas, juegos de construcción (como bloques o LEGO) y, por supuesto, la lectura de libros son excelentes para momentos de calma. 

- Convertir las tareas del hogar en juegos. 
La clave es dejar de lado la expectativa de que la tarea sea "útil" y verla como una oportunidad de juego e interacción: 
• Cocinar juntos: darles una tabla de cortar de plástico y un cuchillo sin filo para que "ayuden" troceando alimentos blandos como fruta o queso. 
• Limpiar el coche o regar las plantas: son actividades que los niños suelen disfrutar y que fomentan la responsabilidad. 
• Lavar platos: siempre que se mantengan alejados de los objetos de vidrio, jugar con el agua y el jabón es muy entretenido para los más pequeños. 

- Aventuras al aire libre. 
Incluso si hace frío o está oscuro, el cambio de ambiente es muy beneficioso: 
• Exploración nocturna: usar linternas para dar un paseo por el vecindario puede hacer que una caminata normal se sienta como una aventura. 
• Búsquedas del tesoro: crear una lista de cosas que deben encontrar (hojas de cierto tipo, luces de colores, animales) para mantenerlos motivados durante un paseo. 
• Gimnasio en el jardín o en el parque: que usen bicicletas, patinetes o hula-hoops. 

- Salidas estratégicas (gratuitas y pagadas) 
• Opciones gratuitas: visitar la biblioteca, tiendas de mascotas (solo para mirar), o asistir a talleres gratuitos en tiendas de bricolaje. 
• Opciones pagadas: museos de ciencia, acuarios o pistas de patinaje. 

- Estrategias para facilitar la transición 
Uno de los mayores retos es el momento en que se apaga la pantalla. Para fomentar el éxito de las actividades alternativas, puedes aplicar lo siguiente: 
• Planificar la actividad post-pantalla: inmediatamente después de usar un dispositivo, ofrece una actividad que se ajuste a su necesidad del momento, ya sea algo relajante como un rompecabezas o algo activo como saltar. 
• Involucrarlos en el plan: pregúntales qué actividad sin pantallas les gustaría hacer después de que termine su tiempo permitido; esto les da una sensación de control. 
• Fomentar la interacción "serve-and-return": las actividades que requieren que tú respondas a sus acciones (hablar, señalar, jugar juntos) son las que más ayudan a su desarrollo y los mantienen comprometidos sin necesidad de dispositivos. 

Recuerda que los niños suelen imitar lo que ven; si te ven realizar actividades creativas o participar en juegos imaginativos (como jugar a "ir a trabajar" con una bolsa), es más probable que ellos también se interesen por el juego independiente. 

d) ¿Cómo puedo ser un buen modelo de conducta para mi hijo? 

Ser un buen modelo de conducta para tu hijo es fundamental, ya que los niños tienden a imitar naturalmente lo que ven en sus padres. Un referente positivo no se trata de ser perfecto, sino de mostrar de manera intencional los valores y habilidades que deseas que ellos desarrollen. Algunas de las estrategias clave para lograrlo son las siguientes.

- Modela el comportamiento social y los valores 
La mejor forma de enseñar valores como la amabilidad o la gratitud es practicándolos tú mismo frente a ellos. 
• Gratitud: los estudios indican que cuando los padres muestran gratitud, tanto verbalmente como a través de su comportamiento, existe una mayor probabilidad de que los hijos también lo hagan. 
• Resolución de conflictos: en lugar de evitar las discusiones, modela interacciones positivas y resolución saludable de conflictos tanto con tu pareja como con otros miembros de la familia. 
• Colaboración: si mantienes una actitud colaborativa hacia las tareas del hogar, es más probable que ellos sigan ese ejemplo. 

- Demuestra habilidades de afrontamiento emocional 
Los adolescentes y niños aprenden a gestionar sus sentimientos observando cómo los adultos manejan los suyos. 
• Gestión de emociones: es vital que modeles habilidades de afrontamiento saludables. Esto incluye etiquetar tus propias emociones y mostrar cómo usas herramientas como la respiración profunda o el autocuidado cuando estás estresado. 
• Reencuadre de pensamientos: puedes usar técnicas de terapia cognitivo-conductual para evaluar si tus pensamientos son útiles y verdaderos, compartiendo este proceso mental con ellos cuando sea apropiado (por ejemplo, al manejar el estrés laboral). 

- Actúa como el "piloto" de la familia 
Un concepto central es la crianza autoritativa, que equilibra el afecto con las reglas claras. Y se puede utilizar la metáfora del piloto: imagina que eres el piloto de un avión y tus hijos son los pasajeros; ante la "turbulencia" (berrinches o problemas), un buen piloto no entra en pánico ni ignora el miedo de los pasajeros; en cambio, valida sus sentimientos ("sé que esto asusta") pero mantiene la estructura ("por favor, haz lo que te pido).

lunes, 17 de agosto de 2026

I Encuentro Científico-Asistencial para Oncólogos Pediátricos

 

El I Encuentro Científico-Asistencial para Oncólogos Pediátricos fue una jornada impulsada por Fundación Aladina en Madrid con representantes de los principales hospitales del país y con el objetivo de reforzar la formación, el intercambio de conocimiento y la mejora de la atención al cáncer infantil. Se celebró el pasado 30 de junio 2026 en la Fundación Ortega-Marañón y contó con referentes nacionales e internacionales de la oncología pediátrica, y en el que tuve el honor de participar. La jornada fue inaugurada por Paco Arango, presidente de Fundación Aladina, y Pilar Tornos, presidenta del jurado de los Premios de Investigación de Mutual Médica. 

Los objetivos principales del encuentro fueron: 1) fortalecer la formación de médicos jóvenes y becados por Aladina; 2) crear espacios de mentorización, networking e intercambio directo con especialistas de referencia; 3) impulsar una oncología pediátrica más humana, innovadora y colaborativa; y 4) reforzar la idea de que el acompañamiento integral al paciente va más allá del tratamiento médico. 

Una reunión pensada para conectar formación, investigación y humanización en la atención al cáncer infantil, y para consolidar una red de apoyo entre especialistas y jóvenes médicos en España. La presencia del Dr. Carlos Rodríguez-Galindo, director de St. Jude Global, fue uno de los puntos más relevantes del encuentro, por su peso internacional en oncología pediátrica. 

Sirva como ejemplo el tema tratado sobre las prioridades de investigación actuales en Oncología Pediátrica y terapias emergentes, aspectos clave en los que se centran los ensayos del Children´s Oncology Group (COG) y el National Institute of Cancer (NIC) para la próxima década. 

- Oncología de precisión: estudio del perfil genómico tumoral que guía la elección de la terapia. El programa MCI ofrece tratamiento dirigido al 15% de los paciente perfilados. 

- Inmunoterapia: células CAR-T (CD19, CD22), anticuerpos bioespecíficos (blinatunomab), inhibidores de puntos de control, y que pueden transformar la enfermedad en recaída/refractaria. 

- Dianas epigenéticas: ensayos de vacunas H3K27M para DIPG, ONC201 para el glioma con mutación H3K27, como primeras señales de esperanza en el tumor cerebral pediátrico más letal. 

- Desintensificación de tratamiento: reducir la toxicidad a largo plazo para los pacientes de riesgos estándar. Los ensayos COG de LLA, Wilms y Hodgkin reducen la radiación y la quimioterapia en cánceres curables. 

- Biología de las recaídas: el mayor estudio de recaída de LLA del COG hasta la fecha (con 16.115 pacientes) que mapea los determinantes de la supervivencia postrecaída en LLA-B y LLA-T. 

- Estudios de equidad: iniciativa COG DHDC (Diversity and Health Disparities Committee), que busca garantizar que todos los niños, adolescentes y adultos jóvenes con cáncer reciban la máxima calidad de atención médica, sin importar su origen étnico, raza, género o nivel socioeconómico.


sábado, 15 de agosto de 2026

Cine y Pediatría (866) “X + Y”, la fórmula matemática entre la capacidad y la vulnerabilidad


Las altas capacidades intelectuales se refieren a un funcionamiento intelectual, creativo o talentoso significativamente superior al habitual en una o varias áreas, y deben entenderse junto con el desarrollo emocional, social, motivacional y escolar del menor. Las características principales de las altas capacidades incluyen estos perfiles: precocidad intelectual, talento simple (con rendimiento excepcional en un área concreta), talento complejo, superdotación o capacidad intelectual general elevada y doble excepcionalidad (coexistencia de altas capacidades con otra condición o dificultad, como autismo, TDAH, dislexia, trastorno del desarrollo del lenguaje o dificultades emocionales). De todas ellas hay ejemplos en el cine y todas nos plantean los retos personales, familiares, sociales y académicos de estos niños, niñas y adolescentes. 

Sobre la doble excepcionalidad, ejemplo paradigmático de la neurodiversidad, ya comentamos hace poco la película española Wolfgang (Extraordinario) (Javier Ruiz Caldera, 2025), la historia de un niño de 10 años con trastorno del espectro autista (TEA) y altas capacidades para la música; y previamente conocimos personajes con el conocido como síndrome de Savant asociado al TEA, tanto en la película Rain Man (Barry Levinson, 1988), pura ficción, como en Mozart y la ballena (Petter Naess, 2005), historia real de Jerry Newport y Mary Meinel. Y hoy recordamos la película británica X+Y (Morgan Matthews, 2014), alrededor de Nathan Ellis, un adolescente con un talento matemático extraordinario y dificultades para interpretar las relaciones sociales, cuyo argumento se inspira en el documental de la BBC Beautiful Young Minds, centrado en jóvenes participantes en la Olimpiada Internacional de Matemáticas. El título X + Y alude a una expresión matemática, pero también puede leerse simbólicamente: Nathan intenta comprender un mundo humano que no funciona con la claridad, la previsibilidad y la lógica de una ecuación.    

Nathan Ellis (interpretado en la infancia por Edward Bker-Close y en la adolescencia por Assa Butterfield, presente en dos películas icónicas como El niño con el pijama de rayas y La invención de Hugo) aparece inicialmente como un niño que encuentra refugio en los números y una conexión afectiva especialmente intensa con su padre. Tras la muerte de este en un accidente de tráfico, su madre Julie (Sally Hawkins, reconocida especialmente por su Óscar como mejor actriz en La forma del agua) intenta acompañarlo, pero ambos tienen dificultades para comunicarse y para expresar físicamente el afecto. Y esta le dice: “Cuando alguien dice que te quiere, significa que ve algo valioso en ti, que sienten que vale la pena. ¿Es eso válido para ti?.” La narración muestra que la pérdida del padre no solo provoca dolor, sino que altera el precario equilibrio emocional y comunicativo del niño etiquetado como síndrome de Asperger, término que hoy ya esta´integrado en el diagnóstico de TEA. Su mundo matemático le proporciona orden, seguridad y un lenguaje alternativo para interpretar la realidad.   

Años después, el profesor Martin Humphreys (Rafe Spall), con secuelas iniciales ya de su esclerosis múltiple, descubre la extraordinaria capacidad matemática de Nathan y comienza a prepararlo para competir por un puesto en el equipo británico de la Olimpiada Internacional de Matemáticas. Él también fu un prodigio de las matemáticas, pero su prometedora carrera se vio truncada debido al avance de su enfermedad y sus propios demonios personales. La relación entre ambos no es la de un maestro perfecto y un alumno pasivo. Los dos están heridos, aislados y necesitan reconstruir un sentido de dirección. Martin enseña matemáticas, pero Nathan también le devuelve una razón para comprometerse con el mundo. Y se confiesa: “No hablo mucho; la gente piensa que no tengo nada que decir, pero no es verdad.” 

Nathan consigue viajar a Taiwán para el entrenamiento internacional. Y así les dice el entrenador: “Ustedes son los 16 jóvenes cerebros más hábiles del país. Entrenaremos con otros cuatro equipos nacionales”. Y allí conoce a Zhang Mei (Jo Yang), una joven matemática china. La amistad y la atracción que surgen entre ambos introducen una dimensión que Nathan no puede resolver mediante fórmulas: los sentimientos, la ambigüedad y el deseo. La competición deja entonces de ser únicamente un objetivo académico y se convierte en un proceso de apertura a experiencias nuevas, de reconocimiento de la vulnerabilidad y de aprendizaje interpersonal. 

X + Y nos habla de un adolescente que intenta traducir su mundo interior a los demás y que descubre progresivamente que las relaciones humanas no pueden resolverse siempre mediante fórmulas, aunque él piense así: “Si la verdad es belleza y la belleza es verdad, entonces las matemáticas es de las cosas más bellas”. El verdadero crecimiento de Nathan no consiste en convertirse en mejor competidor, sino en aceptar la vulnerabilidad, establecer vínculos y comprender que pedir ayuda no disminuye su inteligencia. 

Una historia donde la música tiene especial relevancia, en concreto el cantautor de folk rock y poeta británico Keaton Henson, pues tres de sus canciones ponen emoción a las tres partes de esta historia: en la introducción a su infancia y duelo oímos el “Sweetheart, What Have You Done to Us”, en el núcleo argumental que supone su encuentro con Martin aparece “You”, y el colofón final lo pone “Small Hands”. Ese tercer personaje invisible que es la música es una buena base para conocer a los principales personajes de esta historia: Nathan, navegando entre la capacidad y la vulnerabilidad; Julie, esa madre que quiere proteger a su hijo, pero no siempre sabe cómo acercarse a él; Martin, el mentor y personaje herido; y Zhang Mei, ese vínculo de amistad que permite que cada uno vea al otro como persona, no solo como rival. 

Una película que nos advierte que la doble excepcionalidad requiere una mirada compleja. Y aunque la película vincula altas capacidades y autismo, esta combinación no debe generalizarse, pues la mayoría de los niños con altas capacidades no son autistas, y las personas autistas presentan perfiles muy diversos. Además, cabe considerar estos otros puntos de análisis y reflexión: que la inteligencia no es una identidad completa y nos recuerda que el talento debe acompañarse de relaciones, seguridad emocional y oportunidades de pertenencia; que no todas las altas capacidades son globales (y como nuestro personaje, ser extraordinario en el razonamiento matemático y, simultáneamente, necesitar apoyo en comunicación social, regulación emocional o autonomía cotidiana); y que ganar no es el único desenlace posible (y vemos como el verdadero logro de Nathan no es el éxito en la competición, sino ampliar su mundo: tolerar la incertidumbre, establecer vínculos y aceptar que puede necesitar a otras personas sin que eso disminuya su inteligencia). 

En conjunto X + Y resuelve esa fórmula matemática entre la capacidad y la vulnerabilidad de las personas con doble excepcionalidad y plantea una idea central: el objetivo de la educación no es fabricar un ganador, sino ayudar a la persona a desarrollar sus capacidades sin perder la posibilidad de relacionarse, elegir y ser feliz. 

Para finalizar, cabe citar que se acaba de estrenar la película española Altas capacidades (Víctor García León, 2026), una comedia negra que retrata una doble obsesión contemporánea: la de los padres que quieren convertir a su hijo en una prueba de su propio éxito y la de una clase media que aspira a penetrar en los espacios exclusivos de la élite. Allí donde Alicia (Marian Álvarez) y Gonzalo (Israel Elejalde) interpretan los problemas escolares y de conducta de su hijo Fer como indicios de una inteligencia excepcional. En lugar de afrontar directamente sus dificultades, proyectan sobre él una identidad tranquilizadora: Fer no sería un niño conflictivo o desorientado, sino un niño con “altas capacidades” cuyo talento no está siendo comprendido. Y ahí reside la primera ironía del filme: el diagnóstico —o, más exactamente, la etiqueta— deja de ser una herramienta para comprender al menor y se convierte en una justificación emocional para los adultos que quieren incorporar a su hijo a un colegio privado de élite, lo que revela las verdaderas motivaciones de los padres: nuevos contactos, prestigio, oportunidades laborales y acceso a un mundo socialmente superior. La película critica así la tendencia a transformar a los hijos en proyectos de realización personal, social y económica. 

Algunos críticos han relacionado la película como una mezcla entre la tradición del guionista español Rafael Azcona, por la atención a las pequeñas miserias morales, y la más reciente sátira social del director sueco Ruben Östlund, por la incomodidad que generan los rituales de pertenencia y humillación social. El título es irónico, porque las “altas capacidades” no designan únicamente la supuesta inteligencia de Fer, sino también la capacidad de los adultos para fabricar relatos, justificar decisiones y adaptarse a un sistema de privilegios. Alicia y Gonzalo demuestran una extraordinaria capacidad para no ver lo que tienen delante: las necesidades reales de su hijo, sus propias contradicciones y el precio de la integración social.