Blog personal, no ligado a ninguna Sociedad científica profesional. Los contenidos de este blog están especialmente destinados a profesionales sanitarios interesados en la salud infantojuvenil
Al igual que hace unos días desgranábamos de la colección de libros “Medicina en español” de Fernando A. Navarro su recopilación de médicos escritores y escritores médicos, hoy vale la pena revisar su otra recopilación, próxima a la anterior. Me refiero a esos libros alrededor de temas médicos, sobre enfermedad, sobre síntomas como el dolor, sobre desenlaces como la muerte, o sobre personajes médicos (algunos autobiográficos, otros, la mayoría, de ficción).
Literatura médica de la buena, como nos recuerda su autor, y en cuyo listado de obras al respectorecoge títulos como los siguientes:
“Elogio de la locura” (1511) de Erasmo de Rotterdam
“El médico a palos” (1666) de Molière
“Frankestein” (1818) de Mary W. Shelley
“Diario de un loco” (1834) de Nikolái Gógol
“El extraño caso del doctor Jekyll y míster Hyde” (1886) de Robert Louis Stevenson
“La muerte de Iván Ílich” (1886) de León Tolstói
“El pabellón nº 6” (1892) de Antón Chéjov
“La isla del doctor Moreau” (1896) de H. G. Wells
“El árbol de la ciencia” (1911) de Pío Baroja
“Un médico rural” (1919) de Frank Kafka
“Arrowsmith” (1925) de Sinclair Lewis
“Un mundo feliz” (1932) de Aldous Huxley
“Viaje en torno de mi madre” (1937) de Frigyes Karinthy
“La ciudadela” (1937) de Archibald J. Cronin
“Pabellón de reposo” (1943) de Camilo José Cela
“Tifus” (1943) de Jean Paul Sartre
“El enfermo” (1943) de José Martínez Ruiz, “Azorin”
“Sinuhé el egipcio” (1945) de Mika Waltari
“Bajo el volcán” (1947) de Malcolm Lowry
“La peste” (1947) de Albert Camus
“El doctor Zhivago” (1957) de Boris Pasternak
“Los gozos y las sombras” (1962) de Gonzalo Torrente Ballester
“Tiempo de silencio” (1961) de Luis Martín-Santos
“Una muerte muy dulce” (1964) de Simone de Beauvoir
“Pabellón de cáncer” (1966) de Aleksandr Solzhenitsyn
“Los renglones torcidos de Dios” (1979) de Torcuato Luca de Tena
“El médico” (1986) de Noah Gordon
“La escafandra y la mariposa” (1997) de Jean-Dominique Bauby
“La enfermedad de Sachs” (1998) de Martin Winkler
“Los tres médicos” (2004) de Martin Winckler
“Némesis” (2010) de Philip Roth
“Diario de un cuerpo” (2012) de Daniel Pennac
…
Buenas novelas, buenos autores. Buena lectura para cualquiera, pero con especial interés para los profesionales sanitarios.
Fue en el año 2015 cuando realicé en este blog la primera reseña al proyecto de Fernando A. Navarro, médico y traductor, maestro del lenguaje y amigo, y que en formato de libro se titula Medicina en español. Realmente el inicio de este proyecto alrededor del placer del lenguaje médico comienza en el año 2006 en la sección “Laboratorio del lenguaje” de Diario Médico. Y es a partir del año 2015 cuando otros dos buenos amigos, José Antonio Sacristán, como director de Fundación Lilly, y Manuel Guzmán, como coordinador de la iniciativa MEDES (MEDicina en Español) consideran recopilar estas contribuciones periódicos en un libro. El primero fue ese, publicado en 2105, luego vinieron otros, y hace unos meses pudimos recibir su último tomo: Medicina en español VII. De hecho, la serie de libros de Medicina en español de Fernando A. Navarro van parejos a la serie de libros de Cine y Pediatría, otro proyecto que también tiene el apoyo de Fundación Lilly.
Y sí, la saga continúa y como bien expresan en el prefacio otros dos amigos (José Ramón Zárate, periodista especializado en salud vinculado a Diario médico, y Elea Giménez Toledo, coordinadora de la Plataforma ES-Ciencia del CSIC) este libro permite leer y navegar sobre las palabras, sobre las palabras de un idioma tan rico como el español (y los distintos españoles) y su aplicación a la ciencia, tarea colectiva en el que todos (lectores, escritores, docentes, científicos, instituciones,…) podemos contribuir a cuidar y mejorar.
Y aunque cada libro se divide en distintos apartados, cada libro tiene la vida de su tiempo. De las palabras de su tiempo. Por ello, en los dos libros previos (V y VI) tuvo gran impacto el lenguaje alrededor de la covid-19 y en este tomo VII eclosiona la importancia de la inteligencia artificial (IA) y herramientas como el ChatGPT (cuyas siglas el autor denomina como GePeTo, para facilitar la pronunciación de las siglas y hacer un guiño al cuento de Carlo Collodi y que, como Pinocho, parece ser un diablillo que, desde el momento de cobrar vida, se ríe de su creador , miente tanto como habla).
Os invito a conocer Medicina en español VII, a sumergirse en sus 331 páginas divididas en 10 apartados temáticos, a cada cual más interesantes, curiosos y divertidos, una fuente continua de aprendizaje. Estos son sus 10 apartados, lo que por sí mismo habla de su interés:
I. ¿De dónde viene?
II. Lengua viva
III. Del hombre al nombre
IV. Dudas razonables
V. Inteligencia artificial
VI. Medicina y literatura
VII. Bien decir
VIII. ¡Qué difícil es el inglés!
IX. Humor y lenguaje
X. Varia et curiosa
Como nos recuerda su autor, ese “Laboratorio del lenguaje” de donde todo procede, es un florilegio de recomendaciones, dudas, etimologías, errores, anglicismos y curiosidades varias del lenguaje médico.
Como todos los años a mediados de julio, tengo la fortuna de acudir, como miembro del Consejo Asesor de MEDES (MEDicina en ESpañol), a las Jornada MEDES que se organizan cada año en el marco de los Cursos de Verano de El Escorial-Universidad Complutense de Madrid, una jornada alrededor de la ciencia, la docencia y la investigación médica, donde se prima el uso y la divulgación del español como medio de comunicación científico. Unas jornadas únicas que este año 2024 ha llegado a su XVIII edición, con un título tan actual como "La segunda revolución digital de la comunicación científica. Desafíos para la medicina en español".
Su contenido íntegro está volcado en el vídeo adjunto que compartimos debajo, pero cuya esencia viene recogida en el mismo programa y que vale la pena resumir para su mejor conocimiento y divulgación de un tema tan relevante en la actualidad. Dar las gracias a Fundación Lilly por este impulso continuo a las jornadas, y este año a sus organizadores, Elea Giménez (Directora del Centro de Ciencias Humanas y Sociales del CSIC), Pilar Rico (Jefa de la Unidad de Acceso Abierto, Repositorios y Revistas. FECYT) y José Antonio Sacristán (Director de la Fundación Lilly).
El sistema tradicional de comunicación académica surgió para apoyar la difusión del conocimiento a través de la autoría y la lectura humanas. Este modo avanza hacia un cambio de paradigma en el que la comunicación máquina a máquina y la inteligencia artificial juegan un papel cada vez más relevante.
Originalmente, la publicación de resultados de investigación se caracterizaba por su edición en papel y su distribución física.A finales del siglo XX, con el advenimiento de la era digital, se fue imponiendo de manera progresiva el formato electrónico. Esta primera gran transición transformó radicalmente los modelos de negocio de las editoriales y las vías de acceso a sus contenidos, aunque mantuvo intactos los procesos de escritura y lectura, así como la estructura básica de los artículos, revistas y libros.
Hoy en día nos enfrentamos a la segunda gran revolución digital en la comunicación académica que se caracteriza por el surgimiento de nuevas herramientas, como las tecnologías de procesamiento del lenguaje natural y la inteligencia artificial (IA) que están haciendo posible que las máquinas asuman un rol cada vez más destacado en la redacción de trabajos, el procesamiento de datos y la revisión de artículos. Sin embargo, estos desarrollos también plantean grandes interrogantes a nuestra comunidad, tles como la asimetría entre el uso del lenguaje humano y el lenguaje máquina, por ejemplo, así como las consideraciones éticas sobre la validez y la integridad de la información producida.
Porque en estos momentos de IA y ChatGPT, entre otros muchas herramientas, surgen preguntas como: ¿se puede escribir un artículo científico con IA? ¿Debemos prohibir que las máquinas aprendan? ¿Deberían ser de dominio público los códigos fuente de los programas de IA? ¿Van a sustituir a los médicos en algunos ámbitos? ¿Podemos fiarnos de las respuestas que ofrecen? ¿Cómo se solventa la propiedad intelectual?
Algunos expertos califican esta segunda revolución digital de «utopía distópica»; otros dicen que, si no la detenemos, acabará con la humanidad; para la mayoría tranquila no es más que una herramienta que nos librará de tareas tediosas; algunos piensan que alumbrará un mundo feliz de descubrimientos y avances; y muchos, ajenos a su desarrollo y aplicaciones, presencian indiferentes unas tecnologías que no acaban de entender.
Y estos contenidos se volcaron en una conferencia inaugural (“El español de la ciencia y la inteligencia artificial”, a cargo de Asunción Gómez-Pérez) y tres sesiones, cada una con un moderador y dos o tres ponentes y varias preguntas a responder durante su desarrollo:
Sesión 1. Inteligencia artificial en la producción y comunicación de la ciencia
Sesión 2. El lenguaje de las máquinas como bien común: software libre para democratizar el acceso universal a la ciencia
Sesión 3. Humanizando la comunicación médico-paciente a través de la tecnología y el arte: lenguaje claro, infografía y medicina gráfica.
Para profundizar en los contenidos de cada sesión os aconsejamos revisar el vídeo y el resumen que desde Diario Médico nos regala José Ramón Zárate en dos partes: parte 1 y parte 2.
Una jornada, además, donde se entregaron los Premios MEDES y en donde Cine y Pediatría 12 estuvo muy presente, gracias también al apoyo de Fundación Lilly.
Como todos los años a mediados de julio, tengo la fortuna de acudir, como miembro del Consejo Asesor de MEDES (MEDicina en ESpañol), a las Jornada MEDES que se organizan cada año en el marco de los Cursos de Verano de El Escorial-Universidad Complutense de Madrid, una jornada alrededor de la ciencia, la docencia y la investigación médica, donde se prima el uso y la divulgación del español como medio de comunicación científico. Unas jornadas únicas que este año 2023 ha llegado a su XVII edición, con un título tan provocador como "Tensiones en la comunicación científica: a QUIÉN comunicamos, cómo lo EVALUAMOS, cómo lo PAGAMOS".
Su contenido íntegro está volcado en el vídeo adjunto que compartimos debajo, pero cuya esencia viene recogida en el mismo programa y que vale la pena resumir para su mejor conocimiento y divulgación de un tema tan relevante en el camino de la ciencia en el siglo XXI. Dar las gracias a Fundación Lilly por este impulso continuo a las jornadas, y este año a sus organizadores, Elea Giménez (Directora del Centro de Ciencias Humanas y Sociales del CSIC), Pilar Rico (Jefa de la Unidad de Acceso Abierto, Repositorios y Revistas. FECYT) y José Antonio Sacristán (Director de la Fundación Lilly).
Y esto es así porque en el último año se han producido importantes novedades en el ámbito nacional e internacional relacionadas con el despliegue de acciones a favor de la ciencia abierta. En junio de 2022, los estados miembros de la Unión Europea adoptaron el compromiso político de iniciar de forma coordinada un proceso de modificación de los sistema de reconocimiento del mérito investigador, acordaron fortalecer las capacidades para la publicación y comunicación de resultados de investigación y se posicionaron a favor de proteger y desarrollar el multilingüismo en la publicación académica en todo el Espacio Europeo de Investigación (ERA, por sus siglas en inglés). Uno de los principales frutos de este compromiso ha sido la creación de la Coalition for the Advancement of the Research Assessment (CoARA).
Asimismo, la Comisión Europea ha establecido una hoja de ruta estratégica para la construcción del ERA en la que ha adquirido compromisos de gran relevancia. Por una parte, facilitar el intercambio de conocimientos en abierto y la reutilización de todos los resultados de la investigación, más allá de las publicaciones académicas, y a desarrollar la Nube Europea de Ciencia Abierta (EOSC). Por otra, proponer un marco legislativo y reglamentario de la UE en materia de derechos de autor y datos. Y, por último, a avanzar hacia la reforma del sistema de evaluación de la investigación, tanto de la evaluación del mérito individual como del institucional, para alinearlo con los principios de la ciencia abierta y mejorar así su calidad, rendimiento e impacto. Estas acciones al más alto nivel han ido percolando de forma directa hacia los nuevos marcos estratégicos y normativos que se han desarrollado en nuestro país de forma reciente. Éstos plantean, cada vez con mayor frecuencia, retos esenciales a nuestras comunidades académicas.
En su edición de 2023, la Jornada MEDES se propone poner el foco en uno de los elementos más relevantes que este desafío plantea para decisores ejecutivos, gestores, investigadores y documentalistas: las tensiones que estos cambios generan en el contexto de la comunicación científica.
Y estos contenidos se volcaron en tres sesiones, cada una con un moderador y dos o tres ponentes y varias preguntas a responder durante su desarrollo:
Sesión 1. QUÉ y a QUIÉN comunicamos.
La comunicación de los avances en ciencia que compete a los investigadores se produce en distintos estadios, direcciones, canales e idiomas. La comunicación de resultados entre investigadores es parte esencial del trabajo de investigación, implica contraste y validación en el seno de la comunidad
científica y es un pilar fundamental en la evaluación de la ciencia.
Habitualmente, esta comunicación se realiza en el ámbito internacional, en inglés y en revistas científicas, aunque el patrón depende mucho de cada disciplina. Los libros o las lenguas de cada país toman un protagonismo muy destacado en humanidades, ciencias sociales o medicina clínica. Sin embargo, como parte del compromiso que han de tener los investigadores con la sociedad, los avances en ciencia han de ser comunicados también a las instituciones, la industria, los políticos y a la sociedad en general. Para hacerlo recurren a otros canales, utilizan las lenguas de cada país o región, seleccionan contenidos esenciales para cada tipo de público, adaptan el lenguaje y utilizan diferentes instrumentos. Todas estas formas de comunicación son hoy reconocidas en documentos y directrices
de política científica internacional.
Esta sesión de MEDES pretende analizar el abanico de fórmulas de comunicación, su diversidad y riqueza, las técnicas que requieren, y la relevancia social que adquieren para hacer llegar la ciencia a
quién la necesita y, al mismo tiempo, crear cultura científica.
Sesión 2. Cómo lo PAGAMOS
La comunicación académica es uno de los procesos esenciales que permiten un adecuado funcionamiento de los sistemas de ciencia y tecnología. Su engranaje está sostenido sobre el multimillonario negocio de grandes grupos editoriales y sobre el modelo no comercial liderado por universidades y centros públicos de investigación, sociedades científicas y entidades sin ánimo de
lucro. Ambas opciones conviven en la actualidad sostenidas por los fondos públicos destinados a I+D y por el presupuesto de las bibliotecas universitarias, aunque cada una de ellas encarna un modelo distinto para la sostenibilidad de nuestros sistemas de investigación. Esta sesión profundizará en la comprensión del mercado de la información científica y cómo éste interactúa con las prácticas de ciencia abierta.
Sesión 3. Cómo lo EVALUAMOS
Una nueva forma de concebir la evaluación de la ciencia ha emergido con fuerza en el ámbito internacional (CoARA) y ha sido secundado por numerosas instituciones de todo el mundo. Esperanza a muchos, pues se reconocen los distintos tipos de resultados y prácticas en la investigación que hacen posible una ciencia de calidad y, también, con impacto social. Se acaba así con el planteamiento reduccionista de la actividad investigadora que parecía limitarse a algunas publicaciones científicas y se aboga por una evaluación más cualitativa. Como todo gran cambio, implica una reorientación de las
inercias, así como adaptaciones metodológicas en los procesos de evaluación.
Una jornada, además, donde se entregaron los Premios MEDES y en donde Cine y Pediatría 12 estuvo muy presente, gracias también al apoyo de Fundación Lilly.
Como todos los años a mediados de julio, tengo la fortuna de acudir, como miembro del Consejo Asesor de MEDES (MEDicina en ESpañol), a las Jornada MEDES que se organizan cada año en el marco de los Cursos Complutense de Verano de El Escorial, una jornada alrededor de la ciencia, la docencia y la investigación médica, donde se prima el uso y la divulgación del español como medio de comunicación científico. Unas jornadas únicas que este año 2022 ha llegado a su XVI edición, bajo el título que hoy marca el título de este post: "Conocimiento científico abierto: visible, responsable, plural y multilingüe".
Su contenido íntegro está volcado en el vídeo adjunto que compartimos debajo, pero cuya esencia viene recogida en el mismo programa y que vale la pena resumir para su mejor conocimiento y divulgación de un tema tan relevante en el camino de la ciencia en el siglo XXI. Dar las gracias a Fundación Lilly por este impulso continuo a las jornadas, y este año a sus organizadores, Elea Giménez (Directora del Centro de Ciencias Humanas y Sociales del CSIC), Pilar Rico (Jefa de la Unidad de Acceso Abierto, Repositorios y Revistas. FECYT) y José Antonio Sacristán (Director de la Fundación Lilly).
La ciencia abierta (open science) es el nuevo paradigma en el que se inspiran actualmente las políticas que afectan a los procesos de financiación, producción, comunicación y evaluación del conocimiento científico. Supone un importante cambio en las actividades de investigación, divulgación de resultados y medición del rendimiento investigador, que afecta no solo a las ciencias médicas y de la vida, sino también a las ciencias experimentales, a las ciencias sociales y a las humanidades.
La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), publicó en noviembre de 2021 sus Recomendaciones sobre la ciencia abierta, donde esta se plantea como un constructo inclusivo que combina diversos movimientos y prácticas con el fin de que el conocimiento científico esté abiertamente disponible y sea accesible y reutilizable por toda la ciudadanía. Por su parte, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) trabaja desde 2004 tratando de que la ciencia abierta sea una realidad por medio de recomendaciones e incentivos conducentes a eliminar los obstáculos de la libre circulación de datos y conocimiento y acelerar la investigación científica. En el ámbito de la Unión Europea, el desarrollo del Espacio Europeo de Investigación (ERA, por sus siglas en inglés) está fuertemente anclado al concepto de ciencia abierta que facilite una Europa sin fronteras para el conocimiento.
Las prácticas de ciencia abierta implican la apertura de todo el proceso científico, tanto y tan pronto como sea posible, y la ampliación del espectro de los resultados de investigación más allá de las publicaciones científicas, incluyendo datos, protocolos, código, metodologías, software, etc. La ciencia abierta abarca distintos conceptos como el de acceso abierto a bibliografía científica y a datos de investigación, y añade otras de gran alcance y enorme repercusión para la comunidad científica, tales como los recursos educativos en abierto, las nuevas formas de medir el rendimiento investigador y la ciencia ciudadana que aumentan la transparencia y fomentan la participación, la cooperación, la rendición de cuentas, la capacidad de reutilización del trabajo investigador y la
reproducibilidad de resultados.
Y estos contenidos se volcaron en tres sesiones, cada una con un moderador y tres ponentes y varias preguntas a responder durante su desarrollo:
Sesión 1. "Descubribilidad" o el arte de hacer visible el contenido científico multilingüe.
Descubrir contenido científico en la red es un enorme desafío que se acrecienta si se busca que sea multilingüe y de calidad contrastada, así como los conjuntos de datos abiertos procedentes de la investigación. Producir un buen contenido ya no es suficiente si no se sitúa adecuadamente en la red y si no se cuidan las facetas que hoy se consideran clave para recuperar información en el entorno digital. La tecnología, los estándares o los identificadores digitales permiten desarrollar potentes herramientas de búsqueda como metabuscadores o recolectores que están devolviendo la vigencia a los tesauros, vocabularios controlados u ontologías. También hacen posible el análisis de los textos mismos o la conexión entre obras, autores, evaluadores o fuentes de financiación, desplegando
nuevas posibilidades de recuperación y nuevas aplicaciones.
Sesión 2. Datos abiertos en la investigación biomédica.
A diferencia de las publicaciones científicas, los datos de investigación son un resultado de la actividad investigadora que aún no cuenta con un circuito de difusión, un sistema de evaluación y un método de citación y reutilización estandarizados. Para ello, en el año 2014 se acuñó el acrónimo FAIR (Findable, Accesible, Interoperable, Reusable) que resume las características que han de tener los conjuntos de datos de investigación para facilitar y mejorar la capacidad de las máquinas para encontrarlos y utilizarlos de forma automática o cualquier objeto digital, además de apoyar su reutilización por parte del ser humano. En esta sesión abordaremos cómo se almacena y preservan a largo plazo los datos de investigación biosanitaria, y cómo éstos se están constituyendo en productos de investigación comunicables, reusables y citables.
Sesión 3. La ciencia ciudadana como oportunidad para la investigación biomédica.
Incluir la participación de la sociedad en actividades de investigación científica y lograr que los ciudadanos contribuyan activamente a la ciencia con su esfuerzo intelectual y/o herramientas y recursos es uno de los elementos más importantes de la ciencia abierta. A través de la ciencia ciudadana, la sociedad se involucra de forma voluntaria, abierta y activa en labores tales como diseñar objetos de estudio, generar datos experimentales, realizar labores de monitorización, contribuir con equipos propios, o involucrarse en acciones de divulgación científica. De este modo aportan un incalculable valor a la investigación, que es especialmente notable en el ámbito biosanitario, tal y como muestran iniciativas de enorme relevancia como la innovación e involucramiento de asociaciones de pacientes en el proceso investigador, así como colaboraciones con las ONG y grupos de derechos civiles. En esta tercera sesión abordaremos las oportunidades que la ciencia ciudadana abre a la investigación biosanitaria, los riesgos que trae aparejados y los retos a los que se enfrenta la comunidad científica para incorporar la visión de los ciudadanos en su quehacer investigador.
Fue en el año 2015 cuando anunciamos desde este blog la presentación de “Medicina en español”, el libro del doctor Fernando A. Navarro que bajo el apoyo de Fundación Lilly recopilaba sus interesantes aportaciones en la sección “Laboratorio del lenguaje” de Diario Médico.
Pues bien, han pasado unos cuantos años y se han ido editando diferentes libros. De forma que hace dos meses fue presentado ya el tomo quinto, “Medicina en español V”.
El propósito de este proyecto es contribuir a la aclaración de dudas, etimologías, errores y curiosidades del lenguaje médico escrito en castellano. A lo largo de 325 páginas, la obra incluye un centenar de artículos, distribuidos en diez secciones, desde la titulada «De dónde viene» hasta la denominada «Varia et Curiosa», pero también secciones del interés como “Dudas razonables” , “Lenguaje jergal” o “Medicina y literatura”.
El libro nos ilustra sobre el origen de algunos términos; nos confirma el desuso de algunas palabras y la pujanza de otras; nos muestra términos técnicos con apellidos ilustres; nos aclara dudas y vacilaciones frecuentes en relación con el uso del lenguaje; nos desbroza la jerga médica, el lenguaje informal de los profesionales sanitarios; nos cultiva acerca de la relación entre medicina y literatura, la historia, y hasta el cine, que despierta el apetito intelectual. Con este libro Medicina en español V se pretende – como en los libros previos - contribuir a mejorar el conocimiento y uso del lenguaje médico en español y a concienciar a la comunidad científica sobre la importancia de utilizarlo de forma apropiada y precisa.
Quien tenga interés dentro del territorio de España en este libro, puede solicitarlo de forma gratuita tras rellenar un formulario que se puede encontrar en este enlace y enviarlo a la dirección de correo electrónico: fl@fundacionlilly.com.
Un libro y una colección que vale tener para leer y disfrutar del lenguaje y la cultura. Porque Fernando A. Navarro es médico y traductor, maestro del lenguaje. Comparto con él muchas cosas, principalmente amistad, pero también un pasado común como compañeros de Facultad de Medicina y un presente de más de dos décadas de trabajo conjunto como miembros de Fundación Lilly y del Comité Técnico de MEDES – MEDicina en ESpañol.
Porque no es la primera vez que hablamos de este autor en nuestro blog. Ya lo hicimos en el año 2011 con el Diccionario de términos médicos de la Real Academia Nacional de Medicina y en el año 2014 con el Diccionario de dudas y dificultades de traducción del inglés médico. Hoy cabe hablar de este nuevo libro de Fernando, y lo hago con conocimiento de causa y el conflicto que marca la amistad. Además, de forma paralela, la colección “Medicina en español” y “Cine y Pediatría” avanzan año a año; él con su quinto volumen alrededor del lenguaje, nosotros con nuestro décimo volumen alrededor del séptimo arte en la infancia y adolescencia.
Hace ahora un año y en este blog, nos hacíamos eco de la presentación del libro Medicina en español, una obra de Fernando A. Navarro, editado por Fundación Lilly. Y hoy nos hacemos eco de la aparición, hace un mes, de Medicina en español II que es, como consta en su portada, un "florilegio de recomendaciones, dudas, etimologías, errores, anglicismos y curiosidades del lenguaje médico".
Fernando A. Navarro es médico y traductor, maestro del lenguaje, y un referente nacional e internacional en este campo. Por ello, este nuevo libro lo celebramos con alegría los que intentamos aprender y cuidar nuestro idioma. En realidad el libro Medicina en español II (que sigue la estela de su predecesor) recoge algunos de los artículos que, durante los 10 últimos años, Fernando publica en Diario Médico, concretamente en la sección "Laboratorio del lenguaje", un espacio dedicado al lenguaje especializado de la medicina-
El propósito de Medicina en español II es, a lo largo de sus 300 páginas, invitarnos a la lectura de un gran número de artículos alrededor del lenguaje en medicina, distribuidos en diez secciones, desde la titulada «Al pan, pan» hasta la denominada «Varia et curiosa», pasando por «Del hombre al nombre», «Dudas razonables» o «Las apariencias engañan».
Porque en este libro (ya serie) de Medicina en español coinciden dos ámbitos que pudieran parecer antagónicos: la precisión de la investigación y la medicina y el arte de la lengua, ciencia y humanización. Y, con ello, coincide en muchos aspecto con el libro (ya serie) de Cine y Pediatría, donde también combinamos ciencia y humanización.
Y, por ello, la foto que inicia este post tiene mucho sentido, pues en la XI Jornada MEDES de título "El español médico y la biomedicina en español: pasado, presente y futuro" recibimos una alegría mayor cuando todos los compañeros del Consejo Asesor y Técnico de MEDES recibieron como regalo nuestros libros.
Una foto con pasado, presente y futuro... y mucho sentido y sensibilidad junto a Fernando Navarro, maestro del lenguaje y compañero de viaje. Larga vida a la saga Medicina en español.
MEDES es el acrónimo de MEDicina en Español, una iniciativa de Fundación Lilly nacida hace 5 años y que tiene como objetivo contribuir a la promoción de la publicación en revistas biomédicas españolas, así como favorecer su difusión nacional e internacional mediante diversas actividades de formación y divulgación. MEDES tiene varias líneas de actuación, siendo la principal el desarrollo de la Base de Datos Bibliográfica MEDES-Medicina en español , con el propósito de poner a disposición del profesional sanitario una herramienta de consulta centrada en aspectos de la práctica clínica, mediante una rigurosa selección de contenidos. La base de datos contiene en estos momentos más de 35.000 registros de 59 revistas seleccionadas, es gratuita y se actualiza semanalmente con una interfaz amigable y con distintos recursos de búsqueda (sencilla, avanzada y alertas).
La iniciativa MEDES cuenta con un Comité Técnico que valida la selección de los contenidos de la base de datos y participa en la elaboración de otras iniciativas de interés de MEDES, cuales son: - JORNADAS MEDES: cuyo propósito establecer un foro de debate continuo en torno a la publicación biomédica en España, analizando la situación de nuestras publicaciones y su impacto en la comunidad científica; así como los procesos de publicación, factores bibliométricos y de calidad, vías de difusión, etc. Se han realizado ya 5 Jornadas MEDES, cuyos contenidos se pueden encontrar en la red. El curso se realiza anualmente en una jornada en El Escorial, habitualmente en el mes de noviembre. Es un encuentro entre autores, lectores, editores, documentalistas, bibliotecarios y otros profesionales relacionados con la publicación científica que no tiene parangón en nuestro país. De ahí quizá el éxito de convocatoria, año a año. El día 19 de noviembre ha tenido lugar la última jornada, bajo el título de “Sostenibilidad de la ciencia y las publicaciones científicas en español". - PREMIOS MEDES: pretenden dar reconocimiento tanto a aquellos que generan el conocimiento y lo comunican utilizando nuestro idioma, como a las iniciativas que hacen posible la comunicación y divulgación del conocimiento entre los hispanoparlantes. Se convocan tres premios anuales: A la mejor publicación de investigación original, A la mejor publicación de investigación secundaria o síntesis del conocimiento y A la mejor iniciativa editorial. En los dos Premios MEDES que se han desarrollado podemos destacar el buen papel de la Pediatría, vinculado a nuestro GT-PBE: la revista Evidencias en Pediatría fue finalista en la primera convocatoria al Premio a la mejor iniciativa editorial y, en esta segunda convocatoria, el estudio “Conferencia de Consenso sobre Bronquiolitis aguda” ha resultado finalista en la convocatoria al Premio a la mejor publicación de investigación secundaria. - BOLETIN MEDES: pretende informar sobre las actividades relacionadas con esta iniciativa, las publicaciones biomédicas en España e Iberoamérica; la actividad editorial; los aspectos bibliométricos y de calidad; los canales de distribución y difusión; etc. Se editarán dos números anuales, tanto en formato en papel como en versión electrónica.
Cuidar, potenciar y mejorar la publicación biomédica en español forma parte de las iniciativas MEDES. Sólo por ello considero que es una iniciativa que cabe divulgar y conocer.