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lunes, 14 de septiembre de 2020

Vacunación antigripal 2020-21: tiempo de coherencia… en la infancia, adolescencia y a todas las edades

 


El Comité Asesor de Vacunas de la Asociación Española de Pediatría (CAV-AEP) publica a principios de enero su propuesta de calendario para el nuevo año en curso, unas recomendaciones basadas en las mejores pruebas científicas. Y así lo destacamos en nuestro blog respecto a las recomendaciones vacunales para el año 2020.  

Pero también el CAV-AEP emite anualmente sus recomendaciones sobre la vacunación antigripal en niños y adolescentes, basándose en la revisión de la bibliografía existente y el análisis de la experiencia de las temporadas anteriores y, en particular, lo relativo a la efectividad y seguridad de las vacunas disponibles. Además este año, con la pandemia de COVID-19, se hacen más importantes estas recomendaciones, para evitar la coinfección por ambos virus. 

La campaña de vacunación comenzará este año en la primera quincena de octubre, probablemente antes para personas mayores institucionalizadas y profesionales sanitarios y sociosanitarios y después para el resto de grupos de riesgo, según ha anunciado el Ministerio de Sanidad. Los objetivos planteados son: 
- Mayores de 64 años y profesionales de los centros sanitarios y sociosanitarios: coberturas vacunales >75 %. 
- Personas con factores de riesgo y embarazadas: coberturas vacunales >60 %. 

Respecto a los profesionales sanitarios cabe recordar, un año más, que la vacunación antigripal es un acto de responsabilidad y coherencia. Porque si el objetivo planteado es conseguir coberturas vacunales > 75%, estamos a años luz. Porque tal como comentamos el año pasado, entre el personal sanitario (considerado como grupo de riesgo) se recogen unas tasas globales del vacunación del 33,9%, con grandes oscilaciones entre Comunidades Autónomas: entre el 20,7% de Ceuta, el 21% de Aragón y el 22,3% de Melilla por debajo y el 36,6% de Cantabria, el 46% de Galicia y el 58,7% de la Comunidad Valenciana. Y esto ni habla de responsabilidad ni habla de coherencia. Además, las tasas de vacunación son diferentes entre estamentos sanitarios (mayores en médicos y enfermeras, inferiores en auxiliares) y entre especialidades (siendo Pediatría una especialidad con razonable grado de compromiso frente a la vacunación antigripal... y ante todas las vacunas).  

Entre los grupos de riesgo contemplados en el documento del Ministerio de Sanidad solo se incluyen dos cambios relevantes respecto a la pasada temporada: 
- Se incluye a las mujeres en el periodo puerperal (en los 6 meses tras el parto) si no fueron vacunadas durante el embarazo. 
- También se ha eliminado la exclusión de la hipertensión arterial aislada del grupo de enfermedades cardiovasculares crónicas, quedando estos pacientes, entonces, incluidos como grupos de riesgo a vacunar. 

Cabe destacar que este año tampoco estará disponible en España la vacuna intranasal atenuada, por lo que solo se podrán utilizar vacunas inyectables inactivadas, aunque puede haber problemas de suministro a las farmacias comunitarias por la mayor reserva de dosis que han realizado el Ministerio y las CC. AA. para incrementar la cobertura de los grupos de riesgo, dada la pandemia COVID-19. Las Comunidades Autónomas emplearán en sus campañas financiadas los preparados trivalentes y tetravalentes (estas últimas en grupos de riesgo diferentes según las comunidades). 

El resumen de las recomendaciones del CAV-AEP para la vacunación antigripal en la infancia y la adolescencia en esta campaña 2020-21 se exponen en el documento adjunto al final del texto. 

Porque en estos momentos en que casi dos centenares de vacunas realizan una carrera por conseguir la vacuna frente al SARS-CoV-2 y la esperamos como agua de mayo, cabe no olvidar algunos puntos clave: 
- Que en el desarrollo de una vacuna precisa de muchos meses (y años) para cubrir cada una de las fases de su desarrollo y llegar sin prisas (aunque sin pausa) a esa fase 3 entre un número suficiente de enfermos para demostrar su eficacia y su seguridad (ojo, la seguridad es primordial). Por lo tanto, las prisas nunca han sido buenas, y para un tema tan delicado y clave como la vacuna frente a la enfermedad COVID-19 más, pues ya se han cometido demasiados errores, para que este pudiera llegar a ser uno más. 
- Que desde hace muchas décadas la vacuna antigripal sigue rigurosamente los pasos de investigación científica y que los Sistemas de Vigilancia de la Gripe (nacionales e internacionales) y el Centro Nacional de Gripe intentan buscar las cepas adecuadas cada año (con mayor o menor éxito, pero siempre con la mejor calidad). Y que pese a ello y pese a las campañas multitudinarias para que la población se vacune, nunca se consigue llegar a las coberturas objetivos… y este fracaso es especialmente doloroso entre los profesionales sanitarios. 
- Que este otoño puede ser un buen momento para la coherencia en la vacunación. Y mientras esperamos con prudencia la vacuna frente al SARS-CoV-2, no olvidemos de aplicar la vacuna antigripal (al menos según la recomendaciones, aunque hace ya 8 años que revisaba la posibilidad de una vacunación universal en la infancia… y de hecho ya se expresa en este documento como “niños cuyos padres desean la protección vacunal”) y el resto de vacunas del calendario vacunal. 

Por tanto, esta campaña de vacunación antigripal 2020-21 será un buen tiempo para la coherencia… en la infancia, adolescencia y a todas las edades. Estaremos atentos a los hechos (porque los hechos son amores y no buenas razones). 



viernes, 6 de marzo de 2020

Coronavirus, con "c" de calma y coherencia


Este blog Pediatría basada en pruebas cabe recordar que nació en el año 2008 al amparo de la medicina basada en la evidencia y de la revista Evidencias en Pediatría. Pero un año después, uno de los temas más relevantes de los que se ocupó fue de formar e informar sobre la pandemia de la gripe A... y rebatir las muchas incoherencias que se produjeron en aquel entonces. Cerca de 100 post sobre aquel tema, liderados especialmente el Dr. Cristóbal Buñuel - compañero del alma en mil batallas -, intentando poner calma y coherencia a un tema que por momentos se nos iba de las manos y sobre el que se produjeron demasiados errores.

Hasta un grupo, por nombre Gripe y Calma, tuvo que aparecer como un grupo sanitario virtual ante la gripe A. En aquel momento, movidos por el cariz que estaban adquiriendo los acontecimientos (y su divulgación en prensa), diversos profesionales del ámbito de la sanidad española (médicos de cabecera, pediatras, farmacéuticos, residentes de Medicina de Familia, estudiantes de Medicina y otros) cuyo único denominador común era el editar blogs y páginas web, decidimos tomar cartas en el asunto y agruparnos con el fin de buscar, analizar, elaborar y difundir información rigurosa y veraz sobre la pandemia de gripe A y sobre la respuesta más prudente y científica a la misma. Ese fue el grupo Gripe y Calma.

Pues bien, ha pasado una década y todo ha ido a peor. Siempre todo puede ir a peor. Y el coronavirus es diferente a la gripe A, pero la gestión de la información periodística sobre estos temas no ha mejorado. Porque está claro que algo deberíamos haber aprendido de cómo manejar con prudencia los datos científicos para informar, formar y aconsejar a la población, y evitar las alarmas periodísticas y el abuso de noticias (lo de contar cada caso positivo está atemorizando a la población sin sentido), hasta tal punto que no existe otra noticia ya en el mundo, en Europa, en España. Ni otro tema de conversación, algunas conversaciones y preguntas dignas de analizar. Y el mundo se está parando, y a este paso parará la mayoría de las actividades culturas, científicas, deportivas, lúdicas... y parará la economía.

Por todo ello, ahora la verdadera enfermedad que estamos padeciendo es doble: infecciosa e informativa. Y por ello vale la pena tener buenas fuentes de información y quizás ninguna mejor en estos momentos en España que la Información actualizada sobre el brote que proporciona el Ministerio de Sanidad en su página web. Allí podemos encontrar documentos de gran interés en sus diferentes apartados, documentos que las distintas Consejerías de Sanidad autonómicas hacen suyos:
- Información para la ciudadanía.
- Documentos técnicos para profesionales

Vale la pena relativizar los datos. El coronavirus COVID-19 lleva tres meses con nosotros y la infección alcanza las 93.000 personas en todo el mundo (la gran mayoría en China). En España el primer caso fue confirmado el 1 de febrero y a día 5 de marzo, hay 274 infectados (casi todos leves) y 3 fallecidos. Sin embargo, en España en la temporada 2017-18 se contabilizaron por gripe común casi 800.000 casos, 52.000 ingresados y 15.000 muertos. Y como refería un reciente artículo de ABC "La gripe común en España es más letal que el coronavirus en el mundo". Y al lado de esas noticias, siempre el sensato consejo de recomendar encarecidamente la vacunación de grupos de riesgo, donde el porcentaje de vacunación es bajo (incluido los sanitarios, que somos un mal ejemplo en este tema). Porque ya saben lo que se dice como excusa, "el año que me puse la vacuna de la gripe es cuando peor estuve". Pero ahora, en cambio y con estos datos y cifras, se roban mascarillas...

No sé lo que aprenderemos de esto. Porque ahora vale la pena mantener la calma y la coherencia con el coronavirus, informarse de fuentes fiables, seguir los sensatos consejos que nos proporcionan desde el Ministerio de Sanidad... y no obsesionarse con el contaje exhaustivo y minucioso con el que cada momento nos bombardea la prensa, radio y televisión. Aunque visto lo visto, algo se atisba de esta sensación de pánico: y quizás se pudiera proponer que, para mejora la vacunación de la gripe en la campaña del año que viene, comencemos a contar los casos de gripe común y de muertes por esa causa. Y que sea primera plana en los diarios y noticia de portada en los telediarios y noticiarios de radio. A lo mejor es que no lo que no se cuenta, no existe...

Es tiempo de poner calma y coherencia ante la respuesta a brotes por enfermedades infecciosas importantes. Y en esa tarea el papel clave es de los sanitarios, quienes se mantienen vigiles para dar siempre la mejor respuesta a la población. Y en esta tarea, los periodistas deben filtrar sus titulares, porque si que una anciana de 99 años fallezca es una noticia destacada, apaga y vámonos... Los sanitarios deben combatir la pandemia infecciosa y los periodistas la pandemia informativa. 

Os dejamos este vídeo informativo desde nuestra Consellería de Sanitat...


lunes, 24 de octubre de 2016

Premios Nobel y la coherencia, justicia y excelencia


Como última voluntad del industrial sueco Alfred Nobel, se instituyeron a finales del siglo XIX los premios que llevan su nombre, pero comenzaron a entregarse en 1901 en las categorías de Física, Química, Fisiología o Medicina, Literatura y Paz. Y a partir de 1968 se estableció también el Premio en Ciencias Económicas en memoria de Alfred Nobel. 

Seis categorías de Premios Nobel llenos de anécdotas, recuerdos y vivencias. Uno de los premios más apreciados del orbe. Todos son apreciados, pero los más recordados son, sin duda, los de Literatura y Paz (en el caso de los sanitarios, tenemos el lógico sesgo por el de Medicina). Es verdad que todo premio suele contentar a uno, y no dejar muy contentos a muchos. Pero es cierto que algunos vienen acompañados de asentimiento casi general y otros de marcada desaprobación. 

El Premio Nobel de Literatura ha ido a parar a 40 países. Más de la mitad solo han recibido uno, pero tres países destacan: Alemania con 10, Estados Unidos con 12 y Francia con 15. Y recordamos grandes nombres, pero con emoción los 11 galardonados de habla hispana: los españoles: José Echegaray (1904), Jacinto Benavente (1922), Juan Ramón Jiménez (1956), Vicente Aleixandre (1977) y Camilo José Cela (1989); los chilenos: Gabriela Mistral (1945) y Pablo Neruda (1971); el guatemalteco: Miguel Ángel Asturias (1967); el colombiano: Gabriel García Márquez (1982); el mexicano: Octavio Paz (1990); el peruano: Mario Vargas Llosa (2010). 
Pero también se recuerdan a los grandes olvidados por este Premio Nobel, como Marcel Proust, Vladimir Nabokov, Franz Kafka, Jorge Luis Borges, Julio Cortázar, León Tolstói, Émile Zola, Henrik Ibsen, Paul Valéry o Benito Pérez Galdós, por mencionar sólo algunos. 

Y este año se le ha concedido al cantante Bod Dylan "por haber creado una nueva expresión poética dentro de la gran tradición americana de la canción". A algunos esta decisión nos ha parecido incoherente (claro que un cantante tiene que tener letras, pues sino sería música solo, pero eso forma un todo que tiene sus premios de la música asociados), injusta (por los que se dedican como oficio a escribir libros, poemas, tesis e hipótesis, que trabajan con editores para intentar vivir de ello, algunos en la espera de pasar a la lista de olvidados como no le llegue antes que ya no estén) y mediocre (por la figura del personaje en la corta distancia, algo que ya he explicado... y que está demostrando una vez más y de nuevo). Porque lo de este año con Dylan va camino de convertirse en un culebrón innecesario y en donde algún Nobel como Vargas Llosa ha dado su opinión y algún Académico de la Lengua Española como Pérez Reverte lo reafirma, y éste último propone a Joaquín Sabina, como yo, pues además ha escrito el himno de la mejor afición de fútbol, la del Atlético de Madrid. 
Y es que Dylan no entiende de las 5 palabras que pueden salvar el mundo (y su poco prestigio fuera del icono): Si (lo recibo), Gracias (por concederlo), Por favor (no lo vuelvan a hacer), Lo siento (por no contestar sni al teléfono de los suecos de la Academia), Nosotros (y no yo, mi, me, conmigo...) 

El Premio Nobel de La Paz se otorgado a 98 personas y a 20 organizaciones. Se considera el más controvertido de los Premios Nobel y muchos de sus acreedores han sido muy criticados, especialmente los políticos, no generalmente las organizaciones. De hecho, en un total de 19 años no se ha otorgado, lo que supera la cantidad de veces que cualquier otro Premio Nobel no ha sido entregado. El Comité Internacional de la Cruz Roja lo ha recibido en tres ocasiones (en 1917, 1944 y 1963) y la oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados en dos (en 1954 y 1981). Algunos son recordados con general buena sintonía, como Albert Schweitzer (1952), Martin Luther King (1964), Teresa de Calcuta (1979) o Nelson Mandela (1993). Otros plantearon diferencias de opinión. 

Y este año se le ha concedido al presidente de Colombia, Juan Manuel Santos "por sus grandes esfuerzos para finalizar la guerra civil de más de 50 años en Colombia". Que no digo yo que no, pues no voy a ser yo quien entre en la disputa entre "uribistas" y "santistas" en la forma de entender el proceso de paz en ese querido país para mi (y con tantos amigos), pero que este premio se lo den justo unos días después de conocer que el plebiscito en Colombia dice "no" al acuerdo de paz con las FARC (donde la abstención de más del 60% y la pésima imagen de la guerrilla fue determinante en el resultado de la votación)... es como menos, algo precipitado, casi un oximoron

No suelo comulgar con ruedas de molino, vengan de la OMS o de los Premios Nobel. Y no llevo bien (pero que nada bien, que le vamos a hacer) la injusticia, la incoherencia y la mediocridad. Porque la justicia, la coherencia y la excelencia son buenos compañeros de viaje en la vida,... también en los Premios Nobel. Este año en los dos "nobeles más populares" de la Academia sueca y el Parlamento noruego han abierto la veda, ellos sabrán... y con su pan se lo coman.