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lunes, 12 de octubre de 2026

Uso seguro de medicamentos en el Sistema Nacional de Salud

 

Se acaba de presentar el “Programa de prácticas prioritarias para la seguridad en el uso de los medicamentos”, impulsado por el Ministerio de Sanidad de España y el ISMP-España en colaboración con expertos y comunidades autónomas. Su propósito fundamental es establecer medidas preventivas coordinadas en el Sistema Nacional de Salud (SNS) para evitar incidentes graves y evitables vinculados a la farmacoterapia. 

La iniciativa aborda ocho áreas críticas de riesgo, que incluyen la administración a pacientes alérgicos o equivocados, errores con anticoagulantes, analgésicos opioides, población pediátrica, vías de administración incorrectas, infusiones intravenosas complejas y soluciones concentradas de potasio. Asimismo, la normativa detalla actuaciones específicas tanto para los centros sanitarios como para los profesionales de la salud con el fin de estandarizar los procesos clínicos. Finalmente, se incorpora una estrategia de implantación, seguimiento y evaluación apoyada en listas de verificación para garantizar la adopción homogénea de estas prácticas seguras. 

Algunas perlas de este documento: 

a) ¿Cuáles son las ocho prácticas prioritarias para la seguridad del paciente? 

Las ocho prácticas prioritarias para la seguridad en el uso de los medicamentos en SNS se estructuran en torno a los siguientes errores y situaciones de riesgo: 

1. Prevenir la administración de medicamentos a pacientes con alergia previamente conocida: garantizar la verificación sistemática de las alergias del paciente antes de prescribir, validar o administrar fármacos, asegurando su correcto registro en la historia clínica y la configuración de alertas en los sistemas informáticos. 

2. Prevenir la administración de medicamentos a un paciente equivocado: confirmar la identidad de forma inequívoca utilizando al menos dos identificadores (excluyendo el número de cama o habitación) y promoviendo el uso de pulseras identificativas. 

3. Prevenir los errores con anticoagulantes orales en las transiciones asistenciales: aplicar procedimientos estructurados de conciliación de la medicación en ingresos, traslados, altas y consultas, así como protocolos específicos para el manejo perioperatorio. 

4. Prevenir los errores por prescripción inapropiada de analgésicos opioides: asegurar la correcta indicación, selección y dosificación del tratamiento, diferenciando entre pacientes sin tratamiento previo (naïve) y pacientes en mantenimiento, apoyándose en herramientas de ayuda a la decisión clínica. 

5. Prevenir los errores en pacientes pediátricos por información inadecuada a familiares o cuidadores: proporcionar instrucciones claras y escritas sobre la dosis en masa (mg) y volumen (mL), asegurar el uso de dispositivos de medida adecuados (jeringas orales) y verificar la comprensión activa. 

6. Prevenir la administración intravenosa accidental de medicamentos orales: garantizar el uso exclusivo de jeringas orales o enterales específicas (como conectores ENFit®) incompatibles con las conexiones Luer de las vías intravenosas. 

7. Prevenir los errores en la administración de las infusiones intravenosas de medicamentos de alto riesgo: administrar las infusiones mediante bombas de infusión inteligentes con sistemas de reducción de errores de dosis (SERD) y bibliotecas de medicamentos estandarizadas. 

8. Prevenir la administración intravenosa inapropiada de soluciones concentradas de potasio: retirar las ampollas o viales de potasio concentrado de las unidades asistenciales y sustituirlos por soluciones premezcladas o diluidas preparadas desde farmacia. 

b) ¿Qué información deben recibir los cuidadores pediátricos? 

Para garantizar una administración segura de los medicamentos en el domicilio y prevenir errores en el ámbito pediátrico, los familiares o cuidadores deben recibir la siguiente información clave: 

- Instrucciones escritas sobre el tratamiento: se deben facilitar pautas claras, estructuradas y preferentemente por escrito con la dosis por toma, la frecuencia, la duración del tratamiento y los posibles efectos adversos. 

- Expresión de la dosis (mg y mL): la dosis debe especificarse siempre en unidades de masa (mg). En el caso de los medicamentos orales líquidos administrados en casa, se debe indicar además el volumen por toma en mililitros ("mL"), evitando la abreviatura confusa "cc". 

- Verificación de la concentración y presentación: debe instruirse a los cuidadores para comprobar, tanto al recibir como al administrar el fármaco, que el producto, la presentación y la concentración coinciden con lo prescrito. Es vital verificar la concentración para evitar equivocaciones si el menor ya utilizaba formulaciones pediátricas con concentraciones distintas. 

- Uso de dispositivos de medida adecuados: se debe proporcionar e insistir en el uso de instrumentos precisos (preferentemente jeringas orales graduadas), evitando el uso de utensilios domésticos como cucharas. 

- Manejo de preparaciones y técnicas complejas: se deben ofrecer instrucciones detalladas para medicamentos que requieran manipulación previa (como suspensiones extemporáneas) o que empleen técnicas de administración complejas (como autoinyectores). 

- Almacenamiento seguro: debe explicarse expresamente que los medicamentos tienen que guardarse fuera del alcance de los niños para evitar intoxicaciones accidentales. 

- Adaptación de la comunicación y verificación activa: la información debe adaptarse al nivel de alfabetización en salud del cuidador, apoyándose en pictogramas o materiales visuales si es preciso. Los profesionales deben comprobar la comprensión pidiendo al cuidador que explique con sus propias palabras cómo administrará el medicamento. 

c) ¿Cómo evitar la administración intravenosa accidental? 

Para prevenir la administración accidental por vía intravenosa de medicamentos destinados a la vía oral o enteral —un error grave con potencial de provocar complicaciones tromboembólicas o infecciosas fatales—, el programa establece la aplicación de barreras físicas y medidas de seguridad organizativas: 

1. Medidas en los centros sanitarios 

- Garantizar el uso de conexiones incompatibles: equipar a todas las unidades asistenciales con jeringas orales y sistemas enterales con conectores específicos (como ENFit®), los cuales constituyen una barrera física al ser incompatibles con las conexiones Luer de las vías intravenosas. 

- Sustituir jeringas de presentaciones comerciales: revisar los envases comerciales de medicamentos orales líquidos y reemplazar por jeringas orales aquellas presentaciones que incluyan conectores tipo Luer. 

- Acondicionamiento en Farmacia: acondicionar y reenvasar en el servicio de farmacia los medicamentos orales líquidos utilizando jeringas orales o enterales específicas. 

- Formación y seguimiento continuo: ofrecer capacitación periódica a los profesionales sobre la dosificación con jeringas orales/ENFit® y auditar periódicamente su implantación en las unidades. 

2. Actuaciones de los profesionales sanitarios 

- Empleo exclusivo de dispositivos orales o enterales: utilizar de manera estricta y exclusiva jeringas orales o ENFit® para preparar, medir y administrar fármacos orales o soluciones enterales. 

- Etiquetado visible de la vía de administración: identificar claramente en la jeringa la vía de administración correspondiente para evitar confusiones durante la manipulación. 

- Verificación en el punto de administración: comprobar sistemáticamente antes de la administración la regla de los correctos (paciente, medicamento, dosis y vía de administración). 

d) Manejo seguro de potasio concentrado 

La administración incorrecta de soluciones concentradas de cloruro potásico es un error de medicación grave que puede provocar consecuencias mortales si el fármaco se administra de forma directa sin diluir o con una velocidad de infusión excesivamente rápida. Para prevenir estos incidentes, el programa establece las siguientes recomendaciones clave: 

1. Medidas para los Centros Sanitarios 

- Establecer un protocolo institucional de uso: definir y estandarizar la utilización del potasio intravenoso, especificando las soluciones concentradas y diluidas autorizadas, la concentración máxima y velocidad de infusión por vía periférica, los requisitos para vía central y la monitorización del paciente. 

- Retirar el potasio concentrado de las unidades asistenciales: eliminar los viales y ampollas de potasio concentrado de las unidades de hospitalización y sustituirlos por soluciones diluidas o premezcladas. 

- Preparación centralizada en Farmacia para áreas críticas: en unidades donde se requieran concentraciones elevadas, utilizar soluciones concentradas premezcladas preparadas en el servicio de farmacia e identificadas claramente con la etiqueta "concentradas”. 

- Controles estrictos en casos de almacenamiento excepcional: si no se pueden retirar completamente las ampollas de potasio, limitar el stock a unidades expresamente autorizadas, almacenándolo en cantidades reducidas, separado del resto de fármacos y con etiquetas de advertencia o en cajetines de armarios automatizados con tapa y alerta de "diluir antes de administrar". 

- Supervisión periódica: auditar de manera regular las unidades asistenciales para controlar la presencia no autorizada de ampollas o viales de potasio concentrado. 

2. Actuaciones para Profesionales Sanitarios 

- Cumplimiento del protocolo de administración: aplicar rigurosamente la normativa del centro en la prescripción, dispensación y administración, verificando la concentración, la vía de acceso, la velocidad de infusión y la monitorización clínica del paciente.