Mostrando entradas con la etiqueta evidencia insuficiente. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta evidencia insuficiente. Mostrar todas las entradas

lunes, 26 de diciembre de 2016

Portazo de las sociedades médicas a la homeopatía


Con el título de este post se encabezada un artículo en la sección Primer Plano del último Diario Mëdico. Y es que el tema de la homeopatía (y otras medicinas alternativas y complementarias) ha sido motivo de comentario frecuente en este blog y con titulares como El preocupante auge de la medicina pseudocientífica, Los peligros de la medicina complementaria y alternativa en los niños y Las medicinas alternativas no son beneficiosas en los niños... y pueden resultar perjudiciales. Y con ello no nos mueve ningún conflicto de interés. Solo el interés de la eficacia y seguridad de las terapias aplicadas a la infancia y adolescencia, y que el rigor exigido a las pruebas científicas en medicina alopática, sean aplicadas de igual forma a la medicina homeopática

Por ello, este artículo de Diario Médico para contundente y consistente. Resumo las principales conclusiones y que conviene tener en cuenta, en un momento en que más de la mitad de los Colegios de Médicos en España (30 en total) albergan homeopatía entres sus representados, aunque algunos ya han declarado tener idea de eliminar la Comisión de Homeopatía de este entorno. 

- Diario Médico ha lanzado una encuesta a 20 sociedades científicas, de las que han respondido 18: Pediatría (AEP), Pediatría de Atención Primaria (AEPap), Alergología (SEAIC), Cardiología (SEC), Oncología (SEOM), Farmacología Clínica (SEFC), Geriatría (SEGG), Hematología (SEHH), Medicina Interna (SEMI(, Neumología (SEPAR), Psiquiatría (SEPsiq), Reumatología (SER), Neurología (SEN), Patología Digestiva (SEPD), Nefrologiá (SENefro) y las tres sociedades de Familia (SEMFyc, SEMERGEN y SEMG). Dermatología, Infecciosas y Endocrinología han declinado responder. 

- Se plantean las siguientes preguntas, con un rotundo suspenso: 
1) ¿Cree que la homeopatía ha demostrado alguna evidencia científica en cuanto a su utilidad terapéutica, más allá de un posible efecto placebo? Todas las sociedades responden NO. 
2) Como sociedad médica, ¿recomendaría el uso de la homeopatía como terapia complementaria, o considera que no debe ser prescrita nunca? Todas las sociedades responden NO. 
3) ¿Alberga su sociedad actividades relacionadas con la homeopatía? 16 responden NO. 
4) ¿Tiene su sociedad científica algún posicionamiento oficial sobre su uso? 16 responden NO. 
5) ¿Cree adecuada la regulación existente sobre homeopatía? 12 responden NO y los 6 restantes dudan o no responden. 
6) ¿Aprueba que estos productos se vendan en Farmacia? Mayor disparidad de respuestas: 7 responden NO, 6 responden SI y 5 dudan o no responden. 

Decir que las dos sociedades pediátricas (AEP y AEPap) han respondido NO a las seis preguntas. Y es la más dura en este sentido con declaraciones así de contundentes: "Pseudomedicinas compiten, debido al limbo jurídico, con fármacos; la medicina puede llevar a abandonar terapias eficaces"
Y ya varias sociedades abogan por seguir la decisión del Gobierno de Estados Unidos (al menos hasta ahora, hasta que el "inspirado" Donald Trump diga otra cosa... que lo dirá) de obligar a los productos homeopáticos a señalar su falta de evidencia.

Y así ha sido, y así se lo hemos relatado...

martes, 13 de noviembre de 2012

La frustración de la “evidencia insuficiente”



A menudo los clínicos nos sentimos frustrados al encontrar que la respuesta a una pregunta concreta en una guía de práctica clínica, en una revisión sistemática o en la recomendación de un grupo que trabaja los temas con metodología basada en pruebas, es que hay insuficiente evidencia, y que se precisan más estudios.

Los clínicos tenemos que tomar decisiones todos los días, no podemos esperar a que haya más estudios para proporcionar o no a nuestro paciente un servicio preventivo o un tratamiento para sus dolencias.

En lo que atañe a las actividades preventivas, uno de los grupos de mayor prestigio mundial es el U. S. Preventive Services Task Force (USPSTF). En su página web ha publicado una serie de artículos sobre su metodología, especialmente interesante es el artículo que trata sobre la evidencia insuficiente.

El USPSTF nos dice, que con frecuencia la evidencia para recomendar o no recomendar un servicio preventivo es insuficiente pero para ayudarnos en la decisión de aplicar o no un servicio preventivo con evidencia insuficiente, nos sugiere que utilicemos el raciocinio basándonos en 4 aspectos o dominios:

1.- La carga de enfermedad potencialmente prevenible: cuando la evidencia es insuficiente, una intervención dirigida a prevenir una situación grave (por ejemplo consejo sobre el uso de sistemas de retención infantil) puede ser vista más favorablemente que un servicio que no previene una situación tan grave (consejo sobre higiene bucodental).

2.- Los posibles daños que pueda ocasionar la propia actividad preventiva (por ejemplo una intervención quirúrgica) pueden hacer que sea vista menos favorablemente que una intervención preventiva con poca posibilidad de causar daño (el consejo de ver menos televisión).

3.- Los costes asociados a la actividad preventiva cuando se aplica a la población general, así como el costo-oportunidad (beneficios que podrían producir el uso alternativo de dinero o tiempo de paciente, médicos o el propio sistema). Es especialmente importarte el tiempo que el clínico ha de dedicar a una actividad preventiva que tiene insuficiente evidencia, porque podría sobrecargarle e impedir que este tiempo se dedicase a actividades que sí han demostrado eficacia.

4.- Cuál es la práctica habitual en nuestro entorno: cumplir las expectativas de los pacientes es importante para la relación médico-paciente en cuanto a construir confianza y colaboración. Si no se aplica un servicio que no es conocido en el entorno y que no se usa ampliamente, puede tener menos rechazo que dejar de ofrecer un servicio aceptado por la profesión médica y esperado por el paciente. Además, las prácticas muy integradas son difíciles de cambiar, y es mejor dedicar esfuerzos a cambiar prácticas para las que sí hay evidencia de que se deben cambiar.

Actividades preventivas que han salido últimamente del pozo de la evidencia insuficiente son el consejo sobre fotoprotección para evitar el cáncer de piel, y el cribado de la obesidad, que han pasado de un posicionamiento I a un grado de recomendación B (alto grado de certeza de que el beneficio neto es de moderado a importante).


Estos temas en los que la evidencia es insuficiente son precisamente aquellos a los que los investigadores y las agencias que financian la investigación deberían dedicar sus esfuerzos. Habría que verlos como lagunas en el conocimiento y por tanto  oportunidades para la investigación.